Pensamiento vivo

Pensamiento vivo

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

POR MALÉN SABELLA*

Homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz a 61 años de su muerte. Un hombre que creyó en las virtudes de su pueblo.

“Esos tipos sí que fueron vanguardia” dijo Rodolfo Walsh en 1970 durante una entrevista en la que Ricardo Piglia preguntó por el lugar de los escritores, las novelas y los libros de denuncia, “tipos como Scalabrini Ortiz en 1940”.

La generación de escritores que hicieron política, a la que perteneció Raúl Scalabrini Ortiz, surgieron como testigos por la dignidad de la Patria durante la “Década Infame”, dieron inicio al ejercicio del revisionismo histórico, sentaron las bases del pensamiento nacional y para ello se preguntaron por el ser nacional. ¿Cómo es?, ¿Está en formación?, ¿Qué es ser argentino? En aquellos años que comenzaron a pensarse los trabajos de reivindicación nacional, el poeta Homero Manzi escribió: “Tengo que optar por ser un hombre de letras, o hacer letras para los hombres”.

En los inicios de los años 30’, Scalabrini en la búsqueda por comprender la identidad nacional, escribió el ensayo conocido como el Martín Fierro porteño, “El hombre que está solo y espera”. El hombre de Corrientes y Esmeralda, piensa desde aquella esquina la ciudad, el país y el mundo evidenciando el carácter irreductiblemente central de la ciudad porteña en la República Argentina: “Un escupitajo o un suspiro arrojado en Salta o en Corrientes o en San Juan, rondando los cauces algún día llega a Buenos Aires”

En 1931, Scalabrini publicó el artículo “La ciudad está triste”. Retrató la inquietud social provocada por el desastre económico que se vivía en el país durante esos años. Millones de personas cayeron en la desocupación y la incertidumbre calaba en los huesos de los argentinos. Pero para Scalabrini, el dolor y la desazón que perturbaba la ciudad era una verdad que se revelaba: la ciudad “también es un fruto de la pampa”.

Scalabrini se lanzó a la investigación y rompió su tradición literaria, que había comenzado en 1926 con un libro de cuentos para descubrir cuáles eran las causas del drama de la dependencia, y se preguntaba: ¿Qué es la Argentina? ¿Qué cosas hay en Argentina? Respondía: “Hay ferrocarriles, pero son ingleses. Hay frigoríficos, son ingleses. Hay una importante compañía telefónica, es inglesa. Hay puertos, pero en general los tienen los ferrocarriles, si no están entregados en concesión a las grandes compañías exportadoras que son todas europeas. Hay usinas eléctricas en todo el interior, pero pertenecen American Power Company. El País exporta, pero no exporta en barcos propios, no tiene barcos, y no puede definir el precio de sus exportaciones. Entonces, Scalabrini llegó a la conclusión de que el país tenía bandera e himno, pero no soberanía.

En 1933 participó de la revolución del Paso de los Libres, pero terminó preso. En prisión le dieron dos opciones, la cárcel o el exilio; Raúl eligió el exilio con la condición de poder casarse previamente con su compañera Mercedes Comaleras, y en su libreta de matrimonio figuraba como domicilio el Departamento de Policía. Juntos tuvieron cinco hijes. A su retorno conoce a Arturo Jauretche y ambos comenzaron a colaborar en el diario Señales, donde Scalabrini publicó los artículos que después aparecerán en su libro Política británica en el Río de la Plata en 1936. En aquellas páginas denuncia el carácter anti industrialista del trazado ferroviario. Años después resumiría: “La tela de araña metálica ha aprisionado la mosca de la república”.

Scalabrini denunció en estos ensayos periodísticos, que el trazado de las vías en forma de abanico no era solo un diseño que impedía la conexión entre las provincias, sino que tenía un único sentido al desembocar en Buenos Aires, que era el de una economía doblegada al interés británico. El trazado abanico, era el trazado de una estructura nacional dependiente y colonial. Así descubrió cómo funcionaba el sometimiento argentino, y cuestionó la historia oficial: “Todo lo que nos rodea es falso e irreal. Falsa la historia que nos enseñaron, falsas las creencias económicas que nos imbuyeron. Falsas las perspectivas mundiales que nos presentan. Falsas las disyuntivas políticas que nos ofrecen”.

En 1935 se constituyó la Fuerza de Orientación Radical de la Nueva Argentina. Scalabrini no se afiliaría nunca al radicalismo, pero escribiría en los cuadernos de FORJA, que utilizó como plataforma para difundir sus ideas. Uno de sus más conocidas publicaciones de esa época se tituló “Petróleo e imperialismo”. Finalmente, en 1940, publicó Historia de los ferrocarriles argentinos.

El 10 de julio de 1944, Perón inauguró la cátedra de Defensa Nacional en la Universidad de La Plata. Galasso escribió sobre ese hecho histórico: “Perón dice que un país no es soberano si no tiene flota propia, que un país no es soberano si no tiene servicios públicos propios…Scalabrini se sorprende, y cuando termina la conferencia, un grupo de gente va a cenar, y en la misma tarjeta del menú que le hace llegar por un chico de FORJA a Perón, le pone atrás “Le vamos a pedir los trencitos”, y lo firma. Perón entonces se acerca, conversan, y le dice “lo vamos a hacer, tenga paciencia pero lo vamos a hacer”. Casi cuatro años después del acontecimiento en el Jockey Club, el primero de marzo de 1948, el General Juan Domingo Perón nacionalizó oficialmente los trenes argentinos.

Recuperada de Revista La Baldrich

En su libro de poemas “Tierra sin nada, tierra de profetas”, Scalabrini publicó la crónica titulada” Emoción para ayudar a comprender”

“Corría el mes de octubre de 1945. El sol caía a plomo sobre la Plaza de Mayo, cuando inesperadamente enormes columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente desde sus fábricas y talleres. No era esa muchedumbre un poco envarada que los domingos invade los parques de diversiones con hábitos de burgués barato. Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pringues, de restos de brea, de grasas y de aceites. Llegaban cantando y vociferando unidos en una sola fe. Era la muchedumbre más heteróclita que la imaginación puede concebir. Los rastros de sus orígenes se traslucían en sus fisonomías. Descendientes de meridionales europeos iban junto al rubio de trazos nórdicos y al trigueño de pelo duro en que la sangre de un indio lejano sobrevivía aún… Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto. Era el substracto de nuestra idiosincrasia y de nuestras posibilidades colectivas allí presente en su primordialidad sin restos y sin disimulo. Era el de nadie y el sin nada, en una multiplicidad casi infinita de gamas y matices humanos, aglutinados por el mismo estremecimiento y el mismo impulso, sostenidos por la misma verdad que una sola palabra traducía.”

 Durante su primer gobierno, Perón le ofreció a Scalabrini el Ministerio de Transporte pero no lo aceptó, también la Dirección de Ferrocarriles pero tampoco la aceptó. Simplemente en esos años se dedicó a plantar álamos en Entre Ríos; después de todo, su profesión era la Agrimensura.

Años después, en las elecciones de 1958 -durante la proscripción del peronismo-, Scalabrini apoyó la candidatura de Frondizi. Pero el acompañamiento al gobierno se terminó cuando se dieron a conocer las cláusulas de los Contratos Petroleros firmados por Frondizi con Standard Oil. En su último artículo en la revista Qué propuso aplicar las mismas políticas soberanas al petróleo que las había desarrollado Perón con los ferrocarriles.

En 1959, a sus 61 años, Scalabrini enferma de cáncer de pulmón. No lo pudieron operar, y no había solución. No salió más a la calle y se replegó en la casa que alquilaba en la calle Juan Bautista Alberdi 1165, en Olivos. Llevó su cama a la biblioteca, porque quería morir entre sus libros, y pasó sus últimos meses allí. Raúl Scalabrini Ortiz falleció el 30 de mayo de ese mismo año. Exactamente hace 61 años.

En 1965, se publicó el libro póstumo “Bases para la Reconstrucción nacional”, en el que gracias al desvelado trabajo de su compañera Mercedes Comaleras, se recopilaron más de 100 artículos para que las nuevas generaciones protagonzaran la ardua batalla por la liberación nacional. Las bases estaban dadas.

Durante la última dictadura militar, Marcela Comaleras que aún vivía sola en la casa de Olivos, no pudo afrontar los gastos y se vio obligada a devolver la propiedad. Dos de sus hijos estaban exiliados, Matilde en Venezuela y Jorge en Francia. Martín Scalabrini Ortiz cuenta: “Mi abuela había vivido durante muchos años allí, y era consciente de que se trataba de un lugar histórico aunque el contexto de aquel momento no lo reconociera. Por eso, cuando todo quedó vacío, cuando todos los libros fueron retirados, cuando el silencio se adueñaba del lugar, tomó un aerosol con pintura roja y con letras bien claras escribió, en una de las paredes de lo que era la biblioteca: Aquí se defendió a la patria”.

“Desalojemos de nuestra inteligencia la idea de la facilidad. No es tarea fácil la que hemos acometido, Pero no es tarea ingrata. Luchar por un alto fin es el goce mayor que se ofrece a la perspectiva del hombre. Luchar es, en cierta manera, sinónimo de vivir: Se lucha con la gleba para extraer un puñado de trigo. Se lucha con el mar para transportar de un extremo a otro del planeta mercaderías y ansiedades. Se lucha con la pluma. Se lucha con la espada. El que no lucha, se estanca, como el agua. El que se estanca se pudre”.

Raúl Scalabrini Ortiz.

* Estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social de la FPyCS de la UNLP
Tener hambre cuesta vida

Tener hambre cuesta vida

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Alex Campo se llamaba el pibe.
Alex Campo tenía hambre.
A Alex Campo lo asesinó Rodolfo Sánchez.

Durante las vísperas del 25 de Mayo, en un campo de Cañuelas (precisamente en el kilómetro 72,5 de la ruta 205), un pibe de 16 años buscaba liebres para cazar con dos amigos y algunos galgos. Querían algo para comer, pero se cruzaron con un impune de la oligarquía, un patrón de estancia, dueño de la tierra y al parecer, de las vidas que se cruza. Uno de esos que no pueden ver más allá de sus vidrios polarizados o su codicia recalcitrante. Uno de esos que gana y gana y gana, sin saber nunca lo que es perder.

Los dos amigos del barrio Guzzetti que acompañaban a Alex, José Luis y Agustín, contaron que Sánchez les dijo: “Levántelo y llévenselo de acá”, desde su Dodge RAM 4×4. Nunca se bajó de su asiento. Antes de intentar salvarle la vida al pibe, decidió llamar al 911 para decir que “habían entrado a robarle”. Decidió matarlo.

“Es un campo pelado, no hay ningún animal en 3 km a la redonda”, “el lugar se describe como un descampado con amplios caminos de tierra asentada para la circulación de vehículos” son algunas de las frases que se repiten en las declaraciones de amigos y familiares de Alex, pero los testimonios de Sánchez parecen intentar tapar el sol con las manos: “Vi a dos personas que se iban llevando un ternero en brazos. Fui hacia la zona tocando bocina y mientras los perseguía apareció otra persona de la nada, no sé si de abajo del paso o de atrás de una vaca, por lo que intenté frenar de golpe y eludirlo pero no pude porque había rocío y las gomas de la camioneta están gastadas”.

¿La atención puesta en un supuesto ternero no le permitió ver que iba a matarlo? ¿”De la nada”? ¿no lo vio hasta abrirle la cabeza y desgarrarle el hígado? El informe de su autopsia demuestra que murió por el impacto del vehículo. Sánchez declaró haber conducido a “20 o 30 kilómetros porque había vacas y caballos en el lugar” pero los daños causados en el cuerpo de Alex aseguran que el impacto sucedió a unos 60 o 70 kilómetros, por lo menos. La vista estaba clara y la decisión, también.

Uno de los hermanos de Alex relató: “Cuando me acerqué, vino la policía. Les pedí que me ayudaran y el tipo se acercó y en vez de pedir que ayudaran a mi hermano, dijo ‘ahí está tirado el chorro’”.

Noelia Campo, tía de la víctima aseguró que “Alex era tranquilo, no hay nadie que hablara mal de él. Era un buen chico, solo queremos justicia.” La causa, que está a cargo de la fiscal Norma Pippo, fue caratulada como “homicidio agravado por alevosía” y prevé la pena de prisión perpetua.

Pablo Sánchez, padre del asesino, fue propietario de una estación “Shell” ubicada sobre la ruta 205 y afiliado a la Sociedad Rural local. Paralelamente, se dedicó a la actividad agropecuaria en un campo cerca del paraje “El Taladro”, en Cañuelas, provincia de Buenos Aires. Rodolfo continúa el mismo camino, dedicándose a la cría de caballos. Compitió durante muchos años en Endurance, una disciplina hípica de resistencia y estrategia. Ganó competencias y representó al país en un mundial que se desarrolló en Dubái en 1998, obteniendo el cuarto puesto. Tuvo un accidente que lo desvió de su carrera, pero no perdió; Sánchez no sabe lo que es perder.

Luego de ser detenido, se conoció que la camioneta que conducía contaba con 20 infracciones de tránsito en CABA y Provincia de Buenos Aires, sumando un monto de 75 mil pesos. De esas 20, ocho fueron por exceso de velocidad.

También se supo que el estanciero se dedica a los negocios inmobiliarios y la lotería. Tiene cheques rechazados en el transcurso de estos meses por falta de fondos y aportes impagos a sus empleados. No es lo último, por supuesto. Contrajo deudas con ARBA, carga con tres juicios pendientes: dos por las patentes de la camioneta con la que mató a Axel (que son de 400 mil pesos) y uno por no pagar el impuesto inmobiliario.

Alex era un pibe de 16 años, estudiaba en la Escuela Media N° 2 de Cañuelas, trabajaba como peón de albañil y durante un tiempo, jugó en el club de rugby “Las Cañas”. Se había comprado su primera moto, empezó a militar en el MTL (Movimiento Territorial de Liberación), participaba en un comedor del barrio y cuando podía, en la murga. Era un pibe que como muchos otros, se cruzó con los abanderados de la propiedad privada, los famosos dueños de la pelota.

Dentro de este sistema capitalista, la propiedad privada se encuentra por encima de la vida y este crimen demuestra, una vez más, que la oligarquía agraria de Argentina estrecha lazos constantemente con “la mano dura” y con el desprecio por la vida de todos aquellos que circulan por fuera de sus alambres de púa electrificados, por la de todos los sectores populares que sostienen familias enteras tejiendo lazos de solidaridad. Solidaridad que nunca conocerán porque dentro de sus muros, quien aplasta más cabezas, gana.

Son ellos, que han sabido arrebatar sueños y perpetuar dolores, aquellos que viven en una realidad paralela y no saben lo que es tener la panza vacía. Aquellos que nunca supieron lo que es perder nada. Los mismos de siempre.

Pasaron pocos días del 25 de Mayo, pasaron 210 años desde que decidimos conformar el primer gobierno patrio para sacarnos de encima a los colonizadores, reyes y señores. Pero acá estamos, seguimos como en ese momento dando la vida para terminar con las desigualdades de nacimiento, seguimos dando la vida para construir una patria justa, libre y soberana. Seguimos dando la vida para que nunca más, ningún Rodolfo Sánchez arranque de raíz los sueños de los nuestros. Seguimos dando la vida para que esa patria justa, soberana y libre se convierta en una realidad. 


Militante de la juventud de la Corriente Nuestra Patria Berisso 
y estudiante de Ciencias de la Educación en la UNLP.
Una cosa lleva a la otra, y la pandemia la desborda

Una cosa lleva a la otra, y la pandemia la desborda

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.Por Jorgelina Urra*

A estas alturas la agenda mundial está marcada por la pandemia: a cada paso intentamos desentramar los focos de conflicto que van estallando, aquí y allá, lo que después de cuatro años de desinformación, encubrimientos y des-financiamiento, se torna tedioso, e incluso confuso. En este caso se trata de las diferencias entre el sistema de salud privado y el público, para lo cual es necesario rebobinar en el viejo casette de la memoria algunos datos históricos.

En años posteriores a la dictadura, las políticas públicas que habían existido durante los gobiernos de Perón, no resurgieron como tales y eso le permitió al menemismo sembrar una etapa de raigambre neoliberal que caló hondo en la disputa de sentidos. Implantaron la definición de salud como mercancía, como un bien al que solo algunes podían acceder; les trabajadores se volvieron desechables y les pacientes, clientes, lo que le permitió al mercado operar a gusto y piacere. El tipo de atención variaba según el bolsillo de quien ostentara acceder al servicio de una cobertura integral, y quienes no tenían nada, o sea la gran mayoría del pueblo, debían conformarse con un sistema de salud público de malo para abajo. Fueron años en donde realizaron el minucioso trabajo de convencer a través de grandes y vacías propuestas de avances y de inserción en el primer mundo, mientras el poder del sector privado iba en crecida.

 

Lo dice el Doctor

Maximiliano Rugnone es médico de familia y cuidados paliativos (MN 148479 MP 454040) y hasta hace poco tiempo trabajaba para la guardia de un sanatorio privado. Había entrado en condición de monotributista, y su pelea por mejoras en los términos de pago y en la atención que se brindaba desde el sanatorio lo llevaron a tener que renunciar. Nadie se hacía cargo, no había respuestas a las demandas y con el correr de los días y la gravedad en que se encontraba el sistema producto de la pandemia, su labor era aun más desvalorizada. Su sueldo era muy bajo: cobraba por paciente –léase clientes para el mercado de la medicina- y ni hablar de la exigencia física y mental que conllevaba examinar a esa cantidad de personas. Enseguida hizo público, a través de redes sociales, su reclamo a estas empresas. Y pidió disculpas si en algún momento había ejercido mal su profesión.

Cuando se le consultó sobre las coberturas médicas y los seguros de salud y cómo veía la situación hoy en día, dado que afrontamos una pandemia, respondió que “las obras sociales y las prepagas son un NEGOCIO: con lo que no les conviene económicamente, buscan el bache legal (o no) para desecharlo y expulsarlo al sistema público, que lo absorbe y hace lo que puede. Hoy por hoy, en uno de mis lugares de trabajo, recibimos muchos pacientes con prepagas malas y otras de mucho renombre, para resolverles temas de seguimiento de enfermedades crónicas y para hacerles recetas, porque el sistema privado no da respuesta. Además de que la violencia de género y las enfermedades psiquiátricas han aumentado muchísimo, hay una pobre respuesta del sistema privado. Pienso y me queda picando la idea de que la pandemia no es negocio”.

Durante casi dos años le tocó brindar atención a un aproximado de entre 60 y 80 pacientes en ocho horas. Siendo optimistas, si pensamos que eran 60, el tiempo de atención era de aproximadamente siete minutos por paciente. Es imposible creer que en ese tiempo se puede avanzar en el seguimiento de enfermedades, o mínimamente dedicarles a los pacientes el tiempo correspondiente, pero no tenía opción; era el único médico de guardia.

Maximiliano hace varios minutos que viene hablando del sistema de salud, las responsabilidades de les trabajadores de la salud y caracterizando cuáles son las dificultades en las que se encuentra el sistema, pero hay algo que no puede dejar de mencionar y se le nota en la mirada que eso le molesta demasiado. En un tono de voz tranquilo, que busca por momentos entender algunas cosas, y entre el cansancio de la jornada y los problemas que van surgiendo, ese tono se transforma en denuncia, en bronca acumulada que tiene ganas de salir, pero como si se percatara de que puede sonar arrogante, suelta una pequeña risa a modo de consuelo y dice: “No es época de cacerolazos por ejemplo. No sirven, no suman, son hipócritas, no tienen coherencia, no tienen nada… No es época de aplausos, no es época quizá hasta de reírse de algunos chistes que por lo general hacemos, es una época donde tenemos que estar todos actuando con coherencia, al que le toca quedarse en su casa, se queda en su casa”.

Estos reclamos que Maximiliano escucha de cerca o de lejos, no son del todo claros. Desde los balcones de un piso en Belgrano y con una Essen en la mano, repiquetean sobre el metal de la cacerola, les vecines indignades. Piden que les polítiques se bajen los sueldos, que no se cobre el impuesto a las riquezas. No están de acuerdo con que un puñado de tipos que son cómplices de una deuda, enriquecidos en dictadura u operadores mediáticos, paguen un impuesto que representa una migaja de toda la guita que tienen. Ahora bien, al día siguiente, esa misma gente, desde los balcones de barrio norte, aplaude orgullosa a les mediques por la labor que realizan; les trabajadores necesitan suministros mientras el sistema se desborda y reciben aplausos.

 

¿El problema es la pandemia o el sistema?

La restauración de derechos implementada durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, no bastó para extinguir el germen ideológico liberal. La batalla cultural no fue ni será nada fácil de ganar, porque las trabas en el sistema no cesan y los intereses de los grupos de poder no retroceden fácilmente. Los monopolios mediáticos maniáticos al servicio del liberalismo se encargaron de darle aliento una y otra vez al sistema liberal, lo escondieron bajo slogans bien decorados, contrataron operadores de la peor cepa para defender a los indefendibles y así dar paso al caballo de Troya: Macri y su ejército de inoperantes. El 10 de diciembre de 2019, cuando la formula Fernández asumía, no teníamos Ministerio de Salud.

No está mal el hecho de aplaudir como forma de reconocimiento, sino que se debe saber a qué se aplaude. El sistema de Salud Pública viene de atravesar un devastador desfinanciamiento, reduccionista y precario. Ginés González García (Ministro de Salud) planteó que el estado en el que se encuentra tanto el sistema público, como el privado, está completamente vulnerado: se necesitan recursos, y ya no pueden salir de los bolsillos de quienes apenas hemos sobrevivido al macrismo. Que se anote la deuda a la cuenta de les riques.

 


* Entiende que para que las ideas no mueran hay que escribir, pero como el lenguaje es un universo 
lleno de palabras muertas y consejos de la RAE; prefiere hablar desde el léxico revolucionarie.

 

El partido más importante que debe jugar el fútbol

El partido más importante que debe jugar el fútbol

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

Por Eduard Paz*

Si bien la violencia de género y el machismo no distinguen clase social, economía o deporte alguno, es necesario hablar y ver qué es lo que sucede dentro del fútbol, un espacio donde ambas cosas parecen no tener fin. Hay que ver las herramientas que se tienen para combatir las violencias y analizar las acciones que toman las instituciones deportivas con los casos que se generan.


La violencia de género, en cualquier modo de expresión, no debe ser menospreciada. Hay que saber que es un tema muy serio y  que debe ser evitado a toda costa, en este caso por lo jugadores. Igualmente, detrás de ellos se encuentran dirigentes que muchas veces tratan de tapar lo que sucede, como quien quiere tapar al sol con un dedo.

Si nos volcamos a los delitos cometidos en estos casos, donde comúnmente hay agresiones y amenazas, el Código Penal deja bien en claro las penas a cumplir. Por agresiones y lesiones leves rige el artículo 89 que norma que “se impondrá prisión de un mes a un año, al que causare a otro, en el cuerpo o en la salud, un daño que no esté previsto”. Con respecto a las amenazas, debemos ir a delitos contra la libertad, y aqui el artículo 149 bis, explica que “será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que hiciere uso de amenazas para alarmar o amedrentar a una o más personas”.

Uno de los casos más recientes de violencia de género en el ámbito futbolero, fue el protagonizado por Sebastián Villa, jugador de Boca Juniors, quien fue acusado de violentar y golpear a su ex pareja. Se le abrió una causa en su contra y se habla de que podría recibir de 5 a 10 años de prisión por sus actos. Por su parte, el club xeneixe le prohibió salir del país.

Siguiendo por casos similares en Boca Juniors, Edwin Cardona y Wilmar Barrios fueron denunciados por maltrato y acusados de abuso sexual por tres mujeres, pero luego fueron absueltos del caso.

River y Racing también han tenido situaciones así en el 2019. Por el lado de River, aparece Rafael Borré como el único apuntado. La denuncia fue protagonizada por la piloto de carreras Romina Elisabet Re, pero la misma luego sería levantada por un acuerdo extrajudicial. Por el lado de Racing, Jonathan Cristaldo fue acusado por su esposa de adredirla físicamente. La sanción que tuvo por parte del club fue la separación del plantel por un periodo corto de tiempo y luego volvería como si nada a las canchas.

Los actos anteriores demuestran, en su mayoría, la resolución que se tiene. Los mismos no salen de arreglar las cosas extra judicialmente (por fuera de la ley) o con una sanción mínima de los dirigentes para con el jugador. Vemos por un lado cómo, por tratarse de jugadores importantes para el plantel, se intenta que el caso quede en el olvido y que no se ensucie el nombre de al institución; y por otro, el incesante deseo de que vuelvan a las canchas y sigan desplegando su talento con la pelota, como si nada hubiera pasado.

Pareciera ser todo negativo pero hay algo bien claro: desde que se empezaron a abrir espacios de género -a veces por fuera de los clubes porque no hay una definición política de las comisiones directivas de crear espacios que discutan las lógicas machistas- algo empezó a cambiar con respecto a estos temas en las instituciones deportivas.

Feminismo Xeneize, un espacio extrainstitucional porque Boca aún no ha discutido esta cuestión, elevó un comunicado luego del caso Villa en que afirman que más que nunca están convencidas de “que la organización feminista es el verdadero camino para la transformación”, pero donde también desmuestran su preocupación en tanto “las instituciones deportivas todavía muestran dificultades para estar a la altura de las circunstancias”, reclamando que sin áreas de género institucionales y sin protocolos para actuar en casos de violencia, no hay cambio posible.

¿Qué es un protocolo de violencia?

El protocolo de violencia permite que se tomen ciertas medidas y precauciones ante los actos delictivos de violencia de género que puedan llegar a cometer los jugadores. Desde ser sancionados económicamente y apartados del plantel, hasta el punto de rescindirle el contrato y ser desligado en su totalidad de la institución deportiva.

Este protocolo empezó a ser tomado en cuenta y ser utilizado por unos pocos clubes en nuestro país. El primero en tener uno fue Vélez Sarsfield, equipo que en la actualidad no tuvo ningún caso que se asemeje a lo ya lo mencionado, dejando en claro qué es una herramienta más que positiva para cortar con todo esto.

En este contexto, viendo como se desenvuelve todo, las soluciones están en que los jugadores deben ser educados con perspectiva de género en el transcurso de su formación; que los dirigentes pongan mano dura con este asunto y que no dejen ningún espacio institucional por fuera de esta lógica; y la que es más importante: que se tomen en cuenta y tengan real incidencia los feminismos y las áreas de género en las instituciones deportivas para dar al fin como ganado este partido en el fútbol.


* Sureño instalado en la ciudad de las diagonales. Fiel pensante de que lo político y lo deportivo 
van de la mano. Apasionado y siempre al servicio de la comunicación del pueblo y su deporte.
“Cordobazo” anticuarentenoso

“Cordobazo” anticuarentenoso

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Agustina Flores*

 

“Economía vs. Salud” es una dicotomía muy discutida en el último tiempo y que solo ha logrado enfrentar a sectores y ser usada como arma política. El pasado viernes, un grupo de comerciantes autoconvocados del Mercado Norte de la capital cordobesa, se manifestaron en frente del cabildo pidiendo la apertura de la economía. Otras ciudades como Mar del Plata, Salta, La Plata y Adrogué siguieron los mismos pasos y manifestaron su descontento con la “estricta” cuarentena que transitan.

Los manifestantes leyeron un comunicado en el que solicitaron abrir toda la economía y crear una mesa de trabajo con las autoridades. También exigieron diferir el pago de las tarifas de luz y gas, eximir a los comercios de impuestos provinciales y tasas municipales mientras dure la cuarentena y flexibilizar las condiciones de contratos de trabajo ante la imposibilidad del pago de salarios.

La situación comenzó hace semanas cuando se empezó a organizar una apertura de comercios con el lema “#NosFundimos”, que se concretó el 11 de mayo con la apertura de los mismos. Sin embargo, el Mercado Norte debió cerrar sus puertas el pasado sábado 16, a raíz de la detección de un caso positivo de coronavirus en un supermercado ubicado a una cuadra de distancia.

En redes hubo más acción que en las calles. El factor más llamativo es que se hizo alusión al Cordobazo, la resistencia del pueblo ante las medidas tomadas bajo la dictadura de Onganía. De acuerdo a discursos neoliberales, las medidas tomadas durante la pandemia son autoritarias y acusan al gobierno de suspender el Estado de derecho, al igual que de restringir libertades y derechos básicos.

 

 

Twitter, hábitat de trolls y generadores de fake news, fue el escenario de disputa: el hashtag “#Cordobazo” fue tendencia durante todo el día. Los personajes anti cuarentena se fortalecieron con las protestas y detrás de un usuario de Twitter comenzaron a generar controversia, tal vez más de la que en realidad querían.

Las fotos que acompañaban los tweets llamaban la atención con incendios y mucha aglomeración de gente. Luego se supo que no eran parte del “Cordobazo” del 22 de mayo, sino de protestas que habían tomado lugar días antes. En esa oportunidad, choferes del transporte urbano se habían movilizado reclamando el cobro de parte del salario de abril que aún le adeudan las empresas, y los municipales se manifestaron en contra del proyecto que recorta la jornada laboral y reduce los salarios.

Si bien es preocupante la situación por el cierre masivo de negocios, la discusión entre las dos grandes variantes solo genera la descontextualización y la tergiversación los hechos. No hace falta mirar muy lejos para darse cuenta que las medidas que priorizan la economía fracasan en países como Brasil, que recientemente se ha convertido en el segundo país con más infectados (siendo su ejemplo a seguir el que ocupa el primer lugar).

Situación epidemióloga en la provincia

El pasado martes 19, el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), había decidido dar marcha atrás con la flexibilización hacia la fase tres por la detección de 55 casos positivos en tres días. Algunos de ellos estarían relacionados a un brote originado en el Mercado Norte -el cual los comerciantes exigen abrir en el “Cordobazo”- lo que causó el cierre de los negocios y el bloqueo de nueve manzanas en la zona desde el viernes 16. El primer contagiado habría sido un empleado, el resto familiares y clientes a raíz de este.

La efervescencia del rol de “juez” del barrio y del continuo control de lo que sucede en las calles, llevó a que vecinos amenazarán con prender fuego la casa de la familia contagiada, por lo que seguirán cumpliendo el aislamiento total durante los 14 días lejos de su hogar. La policía de la provincia se hará responsable de la custodia en la vivienda de la familia.

Luego de una semana de testeos y deliberación hoy se retomará nuevamente la fase cuatro. La razón es la disminución de los casos y el traslado del foco de contagio a otras zonas, los locatarios y empleados de los comercios dieron negativo y estarían en condiciones de volver a trabajar. Además del apriete de los comerciantes en las calles y redes, que por más que exigían una total apertura económica, se ven satisfechos con el veredicto.

Si bien existe un protocolo que cada negocio debe cumplir, la provincia -y el país- estará observando de cerca las consecuencias que pueden generarse. Un error y se puede igualar la cantidad de contagios con respecto al último brote, si los hechos comenzaron de la misma forma hay algo que no se está analizando por completo.

 

Fuente: La Nación

Sentidos comunes que pasean en el aire de televisores y radios hegemónicas no aparecieron de la nada, son incentivados por cierto sector opositor cuyo poder depende del mercado. Como lo es el caso del ex presidente Mauricio Macri y la ex Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quienes adhirieron a un comunicado de la Fundación Internacional para la Libertad (FIL) cuyo nombre ya es curiosamente acusador: “Que la pandemia no sea un pretexto para el autoritarismo”.

Argentina llegaría a 80 días de aislamiento social, preventivo y obligatorio con la extensión estipulada hasta junio, lo cual la convierte en el país con la cuarentena más larga del mundo. La grieta se intensificó generando descontentos en la oposición y los sectores amenos a ellos.

“No es verdad que si abrimos la cuarentena la economía se vuelve próspera”comentó el presidente Alberto Fernández en C5N. Caso que lo demuestra es el de la Ciudad de Buenos Aires donde se habilitó el 60% de los comercios, de los cuales abrió el 40%, y de ese 40% se vendió el 30% de lo que vendía: “No están los consumidores, abrir los comercios es una invitación a salir”.

La provincia, al ser una de las más pobladas, se encuentra en especial observación, aun más después de los brotes de decenas de personas infectadas. La evidencia de que la única “cura” es el aislamiento, es innegable; así que por lo menos hasta el 7 de junio, a nosotres nos toca quedarnos en casa, evitando el virus, y a los comercios abiertos, cuidarse para cuidarnos.

 


* Hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la militancia para la liberación. 
Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

Referencias:

https://www.nuevarioja.com.ar/11597-cordoba-capital-otra-vez-prueba-la-fase-cuatro-de-la-cuarentena

https://www.lavoz.com.ar/politica/estamos-al-borde-de-quiebra-reclamo-de-comerciantes-de-cordoba

https://www.infobae.com/politica/2020/05/26/alberto-fernandez-no-es-verdad-que-si-abrimos-la-cuarentena-la-economia-se-vuelve-prospera/

 

De saqueos y resistencias: Chubut dice NO A LA MINA

De saqueos y resistencias: Chubut dice NO A LA MINA

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Por Miranda Cerdá Campano*

La instalación de proyectos mineros a cielo abierto es interpretada por los pueblos como una amenaza a las fuentes de agua, al ambiente, a sus formas de producir y vivir, a sus cuerpos y a su salud. Los daños sociales y ambientales no pueden justificarse con la creación de algunos empleos, ni tampoco con el crecimiento económico cuando la mayor parte de las ganancias de la actividad minera son giradas al exterior.


Una resistencia histórica

En 2003 los vecinos autoconvocados de Esquel se plantaron ante la instalación de la minera canadiense Meridian Gold. La empresa había comenzado a explotar un yacimiento de oro a seis kilómetros del centro de la ciudad y los vecinos organizaron un plebiscito en el que el 82% de la población pronunció un rotundo “no” a la minería tóxica. Ningún emprendimiento minero pudo instalarse en Chubut desde entonces.

Se trató de un caso emblemático que puso en agenda las implicancias que tiene para las comunidades locales el desarrollo de la industria minera y que promovió la sanción de la Ley provincial N° 5001, que prohíbe la actividad minera metalífera en la modalidad a cielo abierto y la utilización de cianuro en los procesos de producción minera.

Que la megaminería vuelva a ser tema de discusión en Chubut fue uno de los objetivos del ex presidente Mauricio Macri. En el verano de 2018, el ex ministro de Energía y Minería y ex presidente de Shell, Juan José Aranguren, visitó la Provincia y brindó un discurso donde resaltó la necesidad de explotar el yacimiento de plata que quiere la minera canadiense Pan American Silver. De la mano va la extracción de uranio para exportación y abastecimiento de las centrales nucleares y la explotación del yacimiento de oro denominado Suyai.

Cuando Mariano Arcioni asumió la gobernación de Chubut, luego de la muerte de Mario Das Neves (uno de los principales obstáculos del gobierno nacional para la instalación de la megaminería), mandó a la legislatura un proyecto de ley para la modificación de los ministerios provinciales: allí se creó el de Minería e Hidrocarburos. Desde entonces, el pueblo chubutense ha tenido que mantenerse alerta.

Fuente: bymartinjaider (Instagram)

Pan American Silver a la carga, otra vez

En 2009, Pan American Silver adquirió el proyecto Navidad, ubicado entre las localidades de Gastre y Gan Gan, pese a que la minería a cielo abierto y el uso de cianuro estuvieran prohibidos en la Provincia desde 2003. Las asambleas ambientales locales, que vigilan constantemente a los legisladores, han denunciado a la compañía por tratar de presionar a las autoridades locales, provinciales y nacionales para que modifiquen o anulen la legislación a fin de explotar uno de los depósito de plata más grandes de la región.

La minera canadiense tiene a Chubut entre sus principales prioridades y en la última asamblea anual de sus accionistas, aseguraron que el “Proyecto Navidad” es uno de los que prontamente les presentará ganancias, según alertó Kristen Francescone, del observatorio minero canadiense Mining Watch, en una entrevista[1] ofrecida a un medio local.

Como aún se mantiene vigente la Ley que prohíbe la minería a cielo abierto, la empresa informa en su página web[2] que, por ahora, “las actividades en Navidad están orientadas por un plan de inversión que tiene por objetivo satisfacer los requerimientos legales necesarios para mantener las propiedades mineras de acuerdo con la ley de minería actual”, y tienen planeado “continuar cumpliendo con estos requisitos de mantenimiento, permanecer comprometidos con Navidad y contribuir con el desarrollo económico y social de Chubut, en el caso de que se adopte un marco legislativo favorable”.

Mientras tanto, Pan American Silver se ha esforzado para mostrarse en publicidades televisivas a nivel provincial y nacional, pero también ha patrocinado, por ejemplo, a la Selección Argentina de Básquet en el Mundial de China 2019 y a la Selección Argentina de Básquet Adaptado en los últimos Juegos Parapanamericanos de Lima.

A través de un discurso de responsabilidad social empresarial, la firma canadiense intenta ganarse la confianza de los vecinos y mostrar una careta de benefactor. Ocultando las verdaderas intenciones de explotar “uno de los depósitos de plata sin desarrollar más grandes del mundo” (como afirman en su página web), Pan American Silver ha aportado el equipamiento necesario para que varias radios de la zona puedan funcionar en mejores condiciones. La radio comunitaria FM Primavera, establecida en la localidad de Gan Gan, pudo ser reinaugurada gracias a la colaboración de la empresa minera, que aseguró que les interesa “generar herramientas de comunicación para la comunidad”. Queda en cada lectore la correspondiente interpretación.

¿Monitoreo de medios o manipulación mediática?

El lunes 13 de abril, se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia la autorización para que la Secretaría de Información Pública -dependendiente de la Secretaría General de Gobierno- contratara servicios de “monitoreo de medios regionales, provinciales y nacionales”. Para ello, Chubut le pagaría 450 mil pesos a José Luis Gaud, un señor que en su propio perfil de LinkedIn afirma que su especialidad es el “desarrollo de planes estratégicos de comunicación minera”. En otras palabras, mientras el gobernador Mariano Arcioni seguía sin pagar la mayor parte de los sueldos estatales de febrero, se contrataba a un operador minero por una suma cercana al medio millón de pesos.

Como si esto fuera poco, Gaud también suscribe en su perfil de LinkedIn que desarrolló un “manual para interpretar cómo trabajan los activistas del NO A LA MINA” y que en 2010 fue asesor de Pan American Silver, la empresa que viene empujando la modificación de la Ley 5001 en la Provincia. Es evidente el claro aprovechamiento de la pandemia y de la imposibilidad que tienen las comunidades para movilizarse en las calles, para avanzar en los deseos de los grandes emprendimientos mineros.

No al saqueo, no a la mina

La minería a gran escala consume enormes cantidades de agua y energía y compite por tierra y recursos hídricos con otras actividades económicas, como la agricultura, la ganadería y el turismo. En este sentido y dada la envergadura de los emprendimientos, estos tienden a desestructurar y reorientar la vida de las poblaciones, desplazando economías regionales preexistentes.

En otras palabras, se profundiza una dinámica de desposesión o despojo de tierras, recursos y territorios y se producen nuevas y peligrosas formas de dependencia y dominación. Según la socióloga argentina, Maristella Svampa, entre los elementos comunes de esta dinámica “podemos destacar la gran escala de los emprendimientos, la tendencia a la monoproducción y una lógica de ocupación de los territorios claramente destructiva”[3].

Fuente: latinta.com.ar

Nos encontramos ante la emergencia de una nueva valoración del territorio asociada a la creciente reivindicación de los derechos territoriales, la justicia ambiental y social, que van por fuera de su valoración utilitaria de cambio. Afortunadamente, los pueblos mapuches tienen más clarito que nadie la cuestión de la defensa del territorio, porque vienen padeciendo desde hace décadas el saqueo orquestado por los grandes poderes económicos. Por suerte en Chubut, crece y se multiplica la buena noticia de la resistencia.


* Chubutense de nacimiento y militante porque no hay mejor manera de transformar el mundo. En la escuela le hablaron de la colonización y las guerras, pero cuando la militancia le mostró la historia de las resistencias, empuñó el mejor arma: la pluma.

Fuentes:
[1] https://soundcloud.com/user-382521969/kirsten-francescone-panamerican-silver-va-por-navidad-en-este-2020
[2] https://www.panamericansilver.com/es/operations/exploration/navidad/
[3] https://ri.conicet.gov.ar/bitstream/handle/11336/6451/CONICET_Digital_Nro.6853_A.pdf?sequence=2&isAllowed=y

Tierra Arrasada: un archivo fílmico del neoliberalismo

Tierra Arrasada: un archivo fílmico del neoliberalismo

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Por Jorgelina Urra*

“El documental no solo es un archivo fílmico del neoliberalismo y el libre mercado, es una denuncia, una contraofensiva que se propone marcar al enemigo y por sobre todo, recordarnos que además de la pandemia hay que seguir batallando contra quienes nos arrastraron a las puertas del FMI”.

Estamos a unas semanas de llegar a mitad de año y la pandemia ha llenado la agenda mediática, de tal manera que hay hechos que siguen frescos en la memoria pero no aparecen en las pantallas o la páginas de los diarios. Por eso es clave ver y analizar el documental dirigido por Tristán Bauer, actual Ministro de Cultura y director de “El Camino de Santiago”. Anoche se estrenó en la plataforma de contenidos Nacional CineAr, Tierra Arrasada, un documental que narra los últimos cuatro años de gobierno neoliberal que, de la mano de Mauricio Macri, destrozaron las esperanzas, los sueños y las vidas de les argentines.

El filme recorre en línea cronológica los hechos represivos, las tomas de decisiones, la corrupción, el espionaje y el sin fin de operetas mediáticas y judiciales que el macrismo llevó adelante desde el 10 de diciembre de 2015. Tristán Bauer puso la cámara en cada uno de los momentos en los que los derechos fueron atacados y la impunidad mostraba el rostro; hizo foco en las escalofriantes palabras de cada une de les dirigentes del entonces oficialismo. Estas escenas son testimonio fiel del sufrimiento y la desidia decorada con globos amarillos y alentada con susurros que decían “si se puede”. El documental es la viva imagen y el relato crudo del desguace del Estado así como también, da cuenta de la estrategia política y la lucidez de Cristina Kirchner que no claudicó, y junto a las organizaciones sociales del campo Nacional y Popular, logró articular el amplio arco político que el 27 de octubre fue elegido por el pueblo para gobernar y tratar de salvar el país del hundimiento al que fue direccionado por las políticas macristas.

Rodolfo Walsh dijo “el periodismo es una responsabilidad histórica”, y este trabajo es una muestra de esa responsabilidad, porque mas allá de que hoy podamos tener la posibilidad de volver sobre los hechos por medio de videos, notas, entrevistas y demás; el documental contiene 125 minutos de archivos, de periodismo de investigación, que nos tiene de protagonistas a nosotres y a elles, por lo que no hay operación mediática que pueda hacernos creer que todo aquello está olvidado.

La voz denunciante y suntuosa de Darío Grandinetti relata con cifras y datos estremecedores la cantidad de despidos y las historias de les trabajadores, entre otras cosas. Ésta se mezcla con las imágenes de fábricas desoladas que producen a la mitad de lo que antes producían, o ya no producen, porque no pudieron aguantar el des-financiamiento. De eso se trata, el hilo de esta historia reciente es la supervivencia, como si fuese cosa de un reality show, los personajes, es decir todes nosotres, parecíamos tener una sola y única meta; sobrevivir.

Les argentines aguantamos en el ring cuatro años de golpes. Ni bien sonó la campana, se levantó el cepo, aguantamos la fuga de capitales y una economía que caía en picada. Salimos a las calles, que son nuestro territorio de visibilización cuando los gobernantes no cumplen las promesas y nos encontramos con los perros de Bullrich, así que aguantamos el sofocante gas que nos dejaba sin aire, y las balas de goma que se nos hundían en la piel, incluso vimos cómo se llevaban detenides a nuestres compañeres por luchar. Aguantamos las mentiras, sostenidas y promovidas por un ejército de inoperantes que se hicieron y se hacen llamar periodistas. Aguantamos la persecución a dirigentes polítiques, tanto de organizaciones sociales como de sindicatos, a ex funcionaries y a quien fuese necesario perseguir para perpetuar el poder.

El documental no solo es un archivo fílmico del neoliberalismo y el libre mercado, es una denuncia, una contraofensiva que se propone marcar al enemigo y por sobre todo, recordarnos que además de la pandemia hay que seguir batallando contra quienes nos arrastraron a las puertas del FMI. La deuda es con el pueblo, por eso no podemos ni debemos permitir que los responsables de la desidia sigan opinando sobre lo que se debe o no priorizar en este momento, los medios monopólicos siguen sosteniendo las mentiras que ya nos cansamos de escuchar, deslegitiman el trabajo que realizan les actuales funcionaries, e incluso no cesan en crear noticias que tengan a Cristina de personaje principal para tener a quien culpar. La oposición actual, es decir lo que quedó de ese partido amorfo que es Juntos por el Cambio o el macrismo y que es apoyado por operadores mediáticos como Luis Majul o personajes detestables como Fernando Iglesias, hoy intentan crear la ilusión de que la democracia no está siendo respetada y que tanto Alberto como Cristina intentan llevar adelante una “reforma judicial para buscar impunidad”, cuando sabemos y queda explícito en los archivos del documental, y las vivencias que nos atraviesan, que quienes utilizaron el poder judicial para la persecución política y a contramano de la democracia, fueron elles.       

Hay algo que queda sonando en el aire, que repercute en la cabeza y es, quizás, lo que está permitiendo que todo este circo siga en pie, algo que Macri nunca dejó de repetir: “el cambio cultural que estamos impulsando persigue objetivos concretos”. Y queda claro que el cambio cultural al que aspiraba y aún pretende seguir alimentando no incluye a todes, porque se trata de un cambio direccionado a los intereses extranjeros, a producir para otres, la fórmula es importar la cultura occidental mas meritocrática que fomente el canibalismo simbólico, esa idea de ir tras el American Drem por medio del esfuerzo personal, lo que significa: un Estado desligado de las problemáticas actuales y un mercado al servicio de los intereses del poder dominante. Por eso es que uno de los sectores más golpeados fue la educación pública, a ningún liberal le conviene que un montón de negres pobres tenga acceso a la educación, a comprender su tiempo histórico o peor aún, a transformarlo.

Les docentes fueron un blanco constante durante los cuatro años de macrismo; se les intentó silenciar, deslegitimar y no solo a elles, sino a todo el sistema educativo público. Tuvimos que escuchar de boca del entonces Presidente o la ex gobernadora María Eugenia Vidal, que les estudiantes “caían” en la educación pública porque no tenían con qué pagar las cuotas de una institución privada. El reflejo de estas políticas de desprecio fue, por ejemplo, la explosión de la escuela N° 49 de Moreno, donde murieron Sandra y Rúben. ¿Dónde están les responsables de esas muertes? O quizá podemos mencionar el recorte en el presupuesto educativo, el cierre de universidades o las computadoras que nunca se terminaron de entregar y hoy les hacen falta a cada une de les pibes que a causa de la pandemia no puede asistir a clases.

Ejemplos como los que se acaban de mencionar hay muchos, ahora bien ¿vamos a permitir que estos personajes, responsables del desmantelamiento del Estado sigan hablando, sigan pavoneándose frente a las cámaras de TV o despotricando falacias en distintos medios? La tarea que nos queda es ardua, pero no debemos flaquear; no nos tenemos que dejar influenciar por el odio de la clase dominante y no debemos permitir que nos hagan creer que la plata que hoy falta tiene que salir de nuestros bolsillos. Detrás de todo esto hay responsables que están intentando reconstruir el discurso neoliberal, argumentando que carecemos de democracia. Todes tenemos la fuerza y la capacidad para hacerles frente, y también tenemos las pruebas para condenar a les culpables. El futuro está nuevamente en manos del pueblo, que debe seguir organizado y predispuesto a dar batalla. Sentemos las bases para que quienes vienen detrás de nosotres tengan la posibilidad de soñar.


* Entiende que para que las ideas no mueran hay que escribir, pero como el lenguaje es un universo lleno de palabras muertas y consejos de la RAE; prefiere hablar desde el léxico revolucionarie.
#YoNoReparto : La incesante lucha de los repartidores de plataformas

#YoNoReparto : La incesante lucha de los repartidores de plataformas

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Jonatan “Chino” Pérez*

Pese a estar consideradxs dentro de las actividades esenciales en contexto de aislamiento social, preventivo y obligatorio, la pandemia no es el único mal que atraviesa a lxs trabajadorxs de plataforma. La precarización y el desconocimiento de las empresas a la hora de garantizar el cuidado y la seguridad de lxs repartidorxs, no hacen más que reforzar la lucha de lxs empleadxs por ser reconocidos como tales.

El aislamiento por la pandemia mundial que nos atraviesa hace que quienes no se encuentren dentro del marco de actividades esenciales deban recluirse en sus casas. En ese contexto, lxs trabajadores de plataformas como UberEats, Glovo, PedidosYa! o Rappi, entre otras, se encuentran al día de hoy en su peor momento ya que siguen precarizados y en constante riesgo de contagio por la poca responsabilidad de las plataformas, las cuales lxs siguen considerando usuarixs parte de su economía colaborativa.

En ese sentido, a fines del año 2019 parecía haber una tendencia mundial a terminar con este tipo formas de empleo, comenzando con lo que se conoció como  “El decreto de dignidad” o “Decreto Riders” en Italia. En Estado Unidos, por ejemplo, el senado californiano comenzaba a preparar una ley que termine con el formato de economía colaborativa en el que las aplicaciones como Uber o Lyft deberían reconocer a sus conductorxs como empleadxs, garantizandole sus respectivos derechos, y abriendo también así las puertas a la formación de sindicatos.

En nuestro país las cosas se encaminaban por el mismo lado ya que luego de que empleadxs de PedidosYa! de Rosario y Mar del Plata pudieron agremiarse al sindicato de empleados de comercio, la victoria de la fórmula Fernandez-Fernandez apuntaba a acompañar la voluntad de lxs trabajadorxs de plataformas y terminar con la uberización de la economía argentina.

Y así lo fue para Alberto Fernández, quien en enero de este año impulsó un proyecto para darle protección social bajo un nuevo régimen contractual para brindarles vacaciones, obra social y otros beneficios a más de 160.000 empleadxs de estas plataformas.

Claramente, todos esto se vería atravesado por la pandemia mundial que dejó en un segundo plano muchas de estas cuestiones. De un momento a otro, todxs esxs que veían un futuro mucho mejor se verían estancadxs en el mismo lugar de siempre, algo que estas plataformas supieron aprovechar a la perfección.

Consideradxs dentro de las actividades esenciales, lxs trabajadorxs de reparto no tuvieron más remedio que seguir saliendo a trabajar todos los días con un panorama muy desfavorable. El virus azotaba a lxs que seguían en las calles y ninguna de las empresas brindaba las condiciones necesarias para sus empleadxs, quienes aún no son considerados como tales.

Cansados de este destrato, las nuevas condiciones de vida y trabajo llevaron a que repartidorxs de Apps de Argentina, Perú, Ecuador, Guatemala, Costa Rica y España conformaron un “frente único internacional de lucha” para realizar así el primer Paro Mundial de Repartidores de Plataformas, el cual tuvo lugar el pasado 22 de abril.

Allí y bajó la consigna #YoNoReparto, distintas agrupaciones de trabajadores entre las que se encontraban Glovers Unidos Argentina, Glovers Costa Rica, Glovers Elite Guatemala, Repartidores Perú y Ecuador y Glovers Unidos de España, entre otras, lanzaron en un comunicado la medida en reclamo por “aumentos de pagos por envíos a cargo de la empresa acorde a la crisis económica mundial, un 100% de aumento del pago por pedido, y elementos de seguridad e higiene que sean de calidad y cantidad acorde a las jornadas laborales y la crisis sanitaria en curso”.

Si bien esta medida no llegó a colapsar a las aplicaciones, si hizo un fuerte ruido.  Desde el 22 de abril en adelante, miles de “usuarixs”(como estas empresas los consideran) reclamaron que sus cuentas habían sido bloqueadas de forma aleatoria, tanto de para trabajadorxs que fueron parte de la protesta como de otrxs que no. Al mismo tiempo, representantes de las empresas hacían llegar a estxs “la recomendación de cuidar el trabajo”, así como también las amenazas de bloqueos de cuenta y, en algunos casos, de despido. Irónicamente estas empresas que no lxs consideran ni lxs tratan como empleadxs, en el único momento en el que lo hacen es para amenzarlxs con despedirlxs.

Esto llevó a que, luego de diversas reuniones a través de videollamadas y votación únanime por parte de todxs lxs repartidores, el 8 de mayo se realice una nueva medida en reclamo por el “cese de despidos y la reincorporación de lxs trabajadorxs desvinculados por luchar”, aunque esta vez a nivel nacional.

https://twitter.com/AgrupacionAtr/status/1256245277545181184/photo/1

En esta última, muchxs de lxs empleadoxs reclamaban que las empresas no solo habían hecho oídos sordos a sus reclamos, sino que las mayoría de las respuestas fueron negativas y todas de manera indirecta. Glovo y PedidosYa! ofrecieron algunas compensaciones económicas y elementos de seguridad muy a cuentagotas pero solo en los lugares donde los colectivos de trabajadorxs están más organizados. Al mismo tiempo, Rappi empezó a entregar barbijos con el logo de la empresa, como si de una publicidad más se tratara.

Mientras miles de trabajadorxs salen todos los días a intentar sobrevivir en plena pandemia, estas empresas aprovechan los vacíos legales que dejó implantar el gobierno de Cambiemos para llenarse sus bolsillos a costa de la salud y la vida de sus empleadxs. Ningún premio ni incentivo alcanza para paliar la crisis que nos dejaron otros, y más aún cuando un enemigo invisible se lleva las vidas de miles de personas todos los días. Solo unx colectivx de trabajadorxs organizadxs en conjunto con un estado presente y responsable lograrán terminar con la farsa de la economía colaborativa, que sigue favoreciendo a unxs pocxs a costa de la necesidad de muchxs.


* Periodista, columnista en "No Se Mancha" y "Columna Vertebral" (ambos en Radio Estación Sur - FM 91,7), responsable de la sección Ciencia y Tecnología de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

Referencias:
https://www.pagina12.com.ar/264507-coronavirus-paro-de-repartidores
https://www.anred.org/2020/04/22/paro-internacional-de-repartidores-las-empresas-nos-tildan-de-superheroes-pero-somos-superexplotados/
https://www.lavoz.com.ar/negocios/gobierno-busca-fijar-por-ley-un-salario-para-repartidores-de-apps
https://elpais.com/economia/2019/09/11/actualidad/1568223253_449110.html
https://www.infobae.com/politica/2020/01/04/el-gobierno-impulsara-un-proyecto-para-darles-proteccion-social-a-los-trabajadores-de-plataformas-digitales/

¿Cómo llegamos hasta acá?

¿Cómo llegamos hasta acá?

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

Por Maia Cubric*

Para analizar la situación actual del fútbol argentino, con las disputas de poder que eso implica, es necesario reconstruir el camino de la historia. Para eso, un breve repaso sobre la discusión de las Sociedades Anónimas Deportivas, el macrismo, la Superliga, la reestructuración de AFA -con sus internas- y el rol que el Estado debería ocupar.

Como punto de partida es preciso remarcar que el deporte y la política están estrechamente relacionados. Así, los intereses que se juegan en la cancha son reflejos claros de los modelos que hay detrás. La discusión de las Sociedades Anónimas Deportivas es, entonces, concretamente política.

Sociedades Anónimas Deportivas

Los clubes de fútbol históricamente pertenecieron a sus socies, lo que está amparado por el estatuto del órgano mayor, la casa madre del fútbol argentino: la Asociación de Fútbol Argentino (AFA).

Sin embargo, en contraposición existen quienes hace años plantean que los clubes deben ser transformados en Sociedades Anónimas Deportivas (SADs). Dicho cambio implicaría que los clubes pasen de estar en manos del pueblo a sectores empresariales, quitándole a les socies la voz en la toma de decisiones. Es claro que las empresas nunca apuntan a un objetivo social, en este caso deportivo, y que por el contrario, solo pretenden sacar el mayor provecho económico. Por eso no es casual que las SADs se hayan propuesto mientras se desarrollaban modelos neoliberales y privatizadores en el país.

Repasando la historia argentina, hubo varios intentos por impulsar las SADs desde el gobierno de Carlos Menem en adelante. Así, en 1996 se impulsó un proyecto llamado Ley del Deporte que promovía el modelo español de Sociedades Anónimas. En 1997, Mauricio Macri, en ese entonces Presidente de Boca Juniors, propuso a la AFA votar para convertir los clubes en SADs y cambiar el estatuto de dicho organismo. Esa votación se llevó a cabo y la propuesta solo obtuvo un voto a favor: el de Macri, lógicamente.

En 1998, el senador Augusto Alasino propuso la Ley del Deporte que promulgaba la participación de las sociedades Anónimas en los torneos oficiales. En 1999 Fernando Galmarini presentó en el Congreso la Ley del Fútbol que expresaba que “los clubes que intervengan en competencias de carácter profesional podrán adoptar la forma jurídica de sociedad civil o comercial”. El 10 de marzo de 1999, ese proyecto de ley ingresó al senado bajo el título de Sociedades Anónimas Deportivas.

Estas iniciativas fueron rechazadas por la mayoría de los clubes, sus autoridades y sus hinchas que, bajo el lema “El club es de los socios“, resistieron a la privatización y mercantilización de los mismos.

En 2015, con la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia de la Nación, la idea de las SADs comenzó a reconstruirse. El 17 de marzo de 2016 Macri, alegando que cada club debería decidir si aceptaba el cambio o no, declaró: “En un mundo en el que todos apuntamos cada vez más a elegir en libertad, que los socios de cada club lo elijan. ¿Por qué se lo va a prohibir?”. Según Macri el ingreso de capitales privados a los clubes podía favorecer un proceso de transparencia en la administración.

Ese mismo año el sociólogo David Goldblatt público el ‘Manifiesto para un fútbol mejor’: “El fútbol es un lugar raro y precioso. Parte de nuestra cultura común, una herencia fabulosa de más de 100 años de juego, un repositorio de identidades poderosas y solidaridades, un complejo juego de rituales colectivos y conversaciones públicas en un mundo profundamente individualista, atomizado y dividido, un lugar en el que nos mezclamos socialmente, que trata de nosotros, no de yo. Por supuesto que alguien tiene que pagar el show. Pero no a través del celebratorio relato neoliberal (…) La idea de que los clubes puedan ser privados o tener a empresas como dueñas es un gran error; es un error moral y es un error político. Porque, ¿dónde está el club de fútbol? ¿En el estadio? El club siempre va a ser parte de una memoria colectiva, es un capital cultural colectivo”.

Superliga, proyecto neoliberal

En 2016 se propuso crear un nuevo orden en el fútbol argentino. En febrero de 2017 la Asamblea de la AFA aprobó la creación de una nueva liga, que era la condición impuesta por el presidente Mauricio Macri para liberar $530 millones en concepto de indemnización por el Fútbol Para Todos.

La creación de este torneo, entonces, estuvo estrechamente relacionada con el contexto político y los intereses que había detrás.

Se trató de una liga con autonomía por encima del órgano rector del fútbol nacional, por lo que el proceso fue caracterizado como doble comando y asumido como un primer paso hacia las SADs.

En 2017 y 2018 no hubo grandes problemas con este torneo. Sin embargo, en 2019, de la mano con la situación crítica de la economía argentina, la Superliga estuvo en el centro de la escena deportiva. Fue clave pensar, entonces, una forma reorganización porque el posible fin de la era Macri implicaría consigo el fin de la Superliga.

De esta forma el 10 de marzo de 2020, luego de discusiones que preveían la disolución de ese torneo, el presidente de la Superliga Mariano Elizondo y el vicepresidente primero Jorge Brito renunciaron cediendo el lugar a Marcelo Tinelli.

Reestructuración de la AFA

En el contexto en el cual cambió el sello político de la Casa Rosada, el fútbol comenzó su reestructuración. Claudio Tapia, que es Presidente de la AFA desde 2017, conformó una lista única para ponerle punto final a la Superliga macrista, dándole espacio a la Liga Profesional que tendría a Marcelo Tinelli como presidente. El fútbol de primera división, entonces, regresaría a la órbita de la AFA, terminando con el doble comando.

Este proceso implicó llegar a consensos y uno de los cambios significativos radicó en las seis vicepresidencias. Así, junto a D’Onofrio estarán: Jorge Amor Ameal (Boca), Hugo Moyano (Independiente), Marcelo Tinelli (San Lorenzo), Marcelo Achile (Defensores de Belgrano) y Guillermo Raed (Mitre de Santiago del Estero).

AFA vs agremiados

En medio de esta organización interna, la pandemia mundial desató otras problemáticas en el ámbito del fútbol argentino. La discusión principal, además de cuándo se reiniciarían las actividades, gira en torno a la disminución de los salarios de los futbolistas. Sergio Marchi, Secretario de Futbolistas Argentinos Agremiados, se opuso al plan económico que planteó la AFA como así también a la eliminación de descensos, por las consecuencias que eso podría generar. Del otro lado, la AFA había propuesto realizar una quita del 30% a los sueldos que superen los $500.00, algo que sucede en 200 contratos de Primera División. Dicha medida se llevaría a cabo hasta que los planteles vuelvan a las prácticas.

El descontento de varios sectores frente a esta medida fue y es claro. Roberto Sagra, presidente de San Martín de Tucumán, criticó al organismo mayor del fútbol argentino por dar como finalizada la temporada. A su vez amenazó con recurrir al ámbito jurídico para denunciar que su club recibía un trato desigual ya que ascendió legítimamente, pero no sería reconocido.

De la práctica femenina ni hablar, ¿no?

En lo que respecta a las mujeres y diversidades en el plano del fútbol, las instituciones y los medios masivos de comunicación parecen no darle importancia. Mientras mucho se habla de las problemáticas que acechan al fútbol masculino, se invisibiliza el problema estrutural en la disciplina cuando se trata de mujeres y/o diversidades, que es el profesionalismo.

Pese al avance en el reconocimiento hacía la práctica femenina, posterior al Mundial Francia 2019 y de la mano con las luchas feministas que reivindican la igualdad, el fútbol para las mujeres y las diversidades nunca llegó a ser profesional. Dichos avances y proyectos podrían considerarse parte de una creciente semi-profesionalización que sigue manifestando desigualdades y más en este contexto de pandemia y crisis global.

El Estado tiene la pelota

El fútbol claramente tiene una relación directa con la política y por ende es necesario preguntarse ¿qué deporte se busca construir?. La asunción del gobierno del Frente de Todes en diciembre del año pasado y el cambio de modelo político influyó directamente en el deporte. “Para el gobierno de Alberto Fernández el deporte vuelve a ser una prioridad y creo que el hecho de convertirlo en ministerio habla de esa intención“, expresó el titular de la cartera de Deporte y Turismo, Matías Lammens. Esta cosmovisión en la que el deporte es visto como un derecho no es menor y es una posibilidad para reconstruir ciertos valores del mismo que lo ubican como una herramienta de transformación e inclusión social. Así, Lammens explicó: “Hay más de 3 mil clubes de la AFA que conforman, junto con los clubes de barrio, una extraordinaria red de contención y promoción social para nuestros chicos y chicas. Los clubes son mucho más que 90 minutos de fútbol”. De esta forma, el Ministro destacaba el rol social y cultural de la práctica deportiva, el sentido de pertenencia, eje del fútbol y la construcción colectiva, y que las políticas de estado respecto a las práctica deportivas son tan importantes como en los demás ámbitos.

El deporte puede ser un espacio que excluya y desde el cual se prime la ganancia económica y mercantilistas, privatizando su componente social. Pero también puede ser considerado un derecho humano, una herramienta para la integración y la contención, un nexo entre los barrios y el Estado, como Matías Lammens expresó.

En este contexto donde están en tela de juicio las formas de construcción basadas en la acumulación de capital, no es menor que el Ministro se haya pronunciado al servicio de los clubes para poder enfrentar los efectos económicos que puedan suscitar: “El deporte es parte de nuestro acervo cultural. Vamos a trabajar en todo lo que haga falta desde el Estado para asistir a los clubes y ayudarlos a salir de esta crisis”.

Porque el rol de Estado no puede ser el de privatizar los derechos de la población, sino que debe ser el de garantizar el mayor acceso; el de crear y difundir métodos que promulguen la participación y que deriven en la inclusión e integración social.

Los clubes y el fútbol, son del pueblo y no se venden.


* Periodista, conductora del programa La Marea (Radio Futura - FM 90.5), columnista del programa No Se Mancha (Radio Estación Sur – FM 91.7), colaboradora de Revista Trinchera y de Agencia Timón.
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