Todo comienza desde abajo

Todo comienza desde abajo

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Queremos una Argentina pacífica, poderosa y soberana y una masa de trabajadores unida y feliz como ninguna en el mundo. queremos el bienestar de los trabajadores, la dignificación de los humildes y la grandeza de esta patria que Perón nos ha dado y que todos debemos defender como la más justa, la más libre y la más soberana de la Tierra.

Evita

Como todo en esta vida, incluso hasta es una explicación física, toda construcción comienza desde los cimientos. Nada se sostiene sobre una nube mirando desde el cielo y difícilmente muches de nosotres veamos lleguemos a ver que suceda lo contrario, pese al acelerado avance de la tecnología.

Los edificios comienzan a construirse cavando un pozo para instalar lo que serán sus pilares, y recién luego de ello se construye la base desde donde se sostendrá. Con las casas pasa algo similar, se empareja la tierra, se arma una base de concreto y desde allí comienzan a levantarse sus paredes.

Incluso la vida animal o vegetal comienza desde abajo, desde depositar una semilla en un pequeño pozo para que ésta eche raíces y comience a crecer entonces el tallo, luego las hojas y recién al final su flor o fruto.

Bueno, todas éstos ejemplos o metáforas sirven para afirmar que en la vida social también todo comienza desde abajo, desde las bases, y es algo que cualquiera que pretenda inmiscuirse en la vida política de su país, debería saber. Porque para que alguien llegue a ocupar el piso más alto de un edificio y ser el CEO, gerente o director de tal o cual multinacional, primero existieron cientos o miles que construyeron ese edificio, que trabajaron para que un pequeño emprendimiento se convirtiera en una PyME, luego en gran empresa nacional para recién luego terminar expandiéndose a otros mercados transformándose en multinacional.

Nada crece desde la cima, pese a que algunes nazcan en cuna de oro y disfruten de miles de oportunidades que millones de otras personas nunca jamás imaginarán. Como tampoco nada sucede sin esos millones de nadies de los que hablaba Galeano en sus escritos, los explotados y vilipendiados que este sistema intenta negar, invisibilizar y seguir saqueando.

El mejor ejemplo de que hay que comenzar por los de abajo lo dio Perón. Según el estadista argentino, cuando llegó al gobierno la primera gran reforma de fondo que se hizo fue la construcción e implementación del Estatuto del Peón Rural. Según narraba el general en 1973, en una exposición en la sede de la Central General del Trabajo, en el 45 los trabajadores rurales estaban desorganizados y dispersos, el país casi no tenía industrias (ero había pocos obreros urbanos) motivo por el cual lo primero que había que hacer era consolidar una organización de los trabajadores rurales y de los trabajadores urbanos, y todo el avance en materia productiva iba acompañado de políticas sociales. Porque como él mismo ejemplificaba “para comer guiso de liebre, primero hay que tener la liebre”.

Claramente la situación de hoy no es la misma, desde aquel entonces pasaron 2 dictaduras, gobiernos neoliberales y la destrucción casi total de lo que Perón y Evita construyeron en sus años al frente de la conducción del gobierno argentino. Pero los principios siguen siendo los mismos: hay que arrancar por abajo.

Las dictaduras militares de los 70 -no sólo en Argentina- lo que buscaron destruir fueron esos principios: la organización del pueblo y colateralmente los derechos conquistados por el pueblo. La globalización y los gobiernos neoliberales buscaron profundizar esa matriz e imponer una única forma, ya no sólo de distribución de la renta, sino de la forma de comprender la vida política, económica, cultural, judicial, entre un largo etcétera.

Hoy ese rol de digitador del modelo a seguir son las grandes multinacionales farmacéuticas, de hidrocarburos y armamentísticas; la banca internacional; las corporaciones financieras; y fundamentalmente las corporaciones tecnológicas.

Las lógicas de producción y de consumo cambiaron radicalmente, no sólo por los tiempos de producción o por la cantidad y la formación de los obreros que trabajan en esas áreas, sino porque algo producido en la otra punta del mundo puede ser comprado por cualquiera de nosotres con un par de clicks.

No son poques les analistas que sostienen que aquel sueño del pleno empleo y del fifty-fifty ya se volvió inviable. Esta afirmación se sostiene precisamente en estos cambios en las lógicas de producción y consumo que hoy utilizan mucha menos mano de obra, suele ser más calificada y hay una participación mucho mayor de la robótica o maquinaria automatizada que ensambla productos que antes requería de miles de manos y de mucho más tiempo.

Entonces qué hacer con esa masa de obreros urbanos y rurales que hoy no encuentran empleos formales, que sólo pueden acceder a un trabajo si se lo inventan o si hacen chángas mal pagas, en la informalidad total, sin absolutamente ningún derecho y teniendo que trabajar más de 10 o 12 hs al día para medianamente sobrevivir.

Simple, hacer lo que hizo Perón: empezar desde abajo. Con la salvedad que muchas de esas compañeras y compañeros hoy están organizades, lo cual haría mucho más sencillo el camino, al menos desde sus potencialidades. La dificultad ahora estará dada por aquellos que desprecian al pobrerío, que si pudiesen lo exterminarían con sus gestapos, que tienen enquistados a sus alfiles en el poder judicial, en los medios de (in)comunicación, y que responden a intereses foráneos, parafraseando a la compañera Evita.

La tarea del presente es dar voz, voto y derechos a les descamisades actuales, a les que en plena oleada neoliberal y en cuanta crisis hubo, se las rebuscaron para seguir adelante, que se organizaron y lucharon para conquistar derechos. Aquel Estatuto del Peón Rural de Perón, hoy sería equivalente a crear un ministerio de la Economía Popular, a conformar un Salario Básico Universal, a garantizar el acceso a la tierra no sólo para les pequeñes productores rurales, sino para les otres muches que de poder tener su pequeña parcela de tierra seguramente producirían alimentos que podrían frenar la especulación y la inflación galopante actual.

La tarea sería generar la Gran Misión Vivienda Argentina, al mejor estilo del Comandante Chávez, y desde el estado construir millones de hogares ya no para la especulación inmobiliaria, sino para que las familias argentinas puedan tener su casa propia.

Pero nada de esto se puede hacer sin el pueblo movilizado. Nada de esto se puede hacer sin un gobierno fuerte y con voluntad política para avanzar en esta dirección en lugar de seguir los lineamientos de las grandes potencias extranjeras. Nada de esto se puede lograr sin cortar de cuajo el saqueo permanente de nuestros bienes estratégicos como el agua, los hidrocarburos, o minerales como el litio (no por nada lo llaman “el oro blanco”). Nada de esto se puede hacer con un poder judicial corrupto, con corporaciones mediáticas que siguen recibiendo pauta oficial mientras los medios populares tienen que hacer malabares para poder sostenerse al aire. Nada de esto se puede lograr sin un fomento real y efectivo sobre el trabajo cultural que hacen miles de artistas, o el fomento al deporte a través de los miles de clubes de barrio, o mejorar las condiciones estructurales de la educación pública.

La tarea sigue siendo la misma: construir organización y poder popular para que esa “realidad efectiva” de la que habla la marcha, vuelva a ser una parte de la vida cotidiana para el pueblo trabajador. Porque sin poder popular, no hay justicia social.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Situación de la economía en Estados Unidos: se encienden las primeras luces de alarma

Situación de la economía en Estados Unidos: se encienden las primeras luces de alarma

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Habrá que ver cómo repercute todo esto en el panorama nacional, por el momento el Banco Central siguiendo lo pautado con el FMI, ya compró 600 millones de dólares en lo que va del mes de mayo, con el objetivo de fortalecer sus reservas y lograr reducir el porcentaje de inflación.

Durante una nota con la CNN el pasado domingo, Bill Gates se mostró preocupado frente a la situación que está atravesando la economía estadounidense, ya que, según su visión, a la inflación originada durante la pandemia de covid 19, y a la actual situación bélica entre Rusia y Ucrania que impactó fuertemente en los precios de alimentos y combustibles, se sumaba un nuevo elemento que podría complicar las cosas. Gates hacía referencia así al aumento de las tasas de interés anunciado por el Sistema de la Reserva Federal (Banco Central de EEUU), pronosticando que esto podría traer aparejada una desaceleración de la economía a nivel mundial, o una nueva crisis dentro del sistema financiero.

Y el pronóstico de Bill no falló, este lunes los principales índices de la bolsa de valores de Nueva York, registraron caídas de entre un 2 y un 4,3% en lo que se dio a llamar con el cinematográfico título de “el lunes negro”, a lo sucedido en la principal bolsa de valores del mundo. De esta manera Wall Street ya suma seis semanas consecutivas de caída y convierte a este 2022 en el peor comienzo de año desde 1939. Cuando hablamos de caídas en los índices, nos referimos a valores como los de Dow Jones, el Nasdaq, y el S&P 500, que son índices que reflejan la capitalización bursátil de las empresas que cotizan en las bolsas norteamericanas. Cada uno de estos índices mide distintos segmentos de mercado y empresas, por ejemplo;

-El Nasdaq está compuesto por la cotización de empresas principalmente de electrónica. El lunes cayó un 4,3% y acumula una caída anual del 24%

-El índice Dow Jones se basa en las proyecciones de las 30 empresas con mayor capitalización en la Bolsa de valores de New York. El lunes cayó un 1,99% y acumula una caída anual del 10%

-El S&P 500 se conforma por la cotización de las 500 empresas más representativas de la Bolsa de Nueva York. El lunes cayó un 3,2% y acumula una caída anual del 16%.

El motivo de que esto sucediera tal como lo predijera Bill Gates, es que el miércoles de la semana pasada la Reserva Federal, anunció un aumentó las tasas de interés con el fin de atraer mayores inversiones en líquido hacia su país para de esta manera concentrar dólares y lograr así frenar la inflación que en marzo dio un interanual acumulado para los Estados Unidos de un 8,5%, el peor índice en 40 años.

A su vez se anunció también una “reducción en su hoja de balance”, esto quiere decir que, a partir del mes de junio, con el objetivo de reducir la tenencia de bonos del tesoro, y de activos respaldados por hipotecas, saldrán a la venta mensualmente más de $30.000 millones de dólares en bonos del tesoro por mes, y $17.000 millones en activos respaldados por hipotecas.

Este escenario configura un panorama desalentador para aquellos inversionistas que poseen estos bonos ya que, al aumentar su oferta, disminuirá significativamente también su valor, es por esto que los actores del mundo de las finanzas se anticipan a lo que ven que pronto sucederá y ya comienzan a vender estos bonos atraídos por la nueva tasa de interés fijada por la Reserva Federal. De este modo se produce un corrimiento de las inversiones, haciendo que los bonos y las tenencias de acciones sean menos atractivas, perjudicando a las bolsas de comercio, pero favoreciendo la acumulación de dólares.

Podemos hablar de una maniobra o una serie de medidas de carácter contractivo, que busca retirar dólares del mercado de capitales, y de algún modo enfriar la economía para tratar de reducir la ola inflacionaria. Además, un aumento en la tasa de interés tiene consecuencias inmediatas para los ciudadanos y las empresas ya que aumenta el costo de contraer créditos, o el financiamiento para realizar inversiones o renegociar deudas, así tasas más altas en el interés podrían servir para desacelerar la inflación, pero al mismo tiempo también se reduce el crecimiento económico. Los pronósticos no prometen ser muy alentadores ya que además la Reserva Federal pretende reducir capital en bonos pasando de unos 9 a unos 6,5 billones hacia fines de 2023.

Hay algunos analistas que avecinan que comienza una época de “dinero más caro”, y con el conflicto entre Rusia y Ucrania todavía sin vistas de posible solución, todo apunta a que este será un año de un aumento progresivo de las tasas de interés de varios países del mundo.

Por otra parte, mencionar que esto es algo que podría afectar al bloque de las economías de América Latina, ya que si nada más ni nada menos desde Estados Unidos se sale a ofrecer una mejor tasa de interés, es muy probable que los inversores, o los llamados capitales golondrinas, o especuladores financieros, decidan retirar sus capitales de los países del cono sur para ir a hacer negocios directamente a tierras norteamericanas en busca de mayor rentabilidad, entonces se invierte menos en los países de la región o se compran bonos de deuda pero a intereses más altos.

De hecho, el denominado lunes negro se encargó de castigar a la Argentina y algunas de sus principales empresas estrellas, o los unicornios tecnológicos, que son aquellas empresas con una valuación de 1.000 millones de dólares, como los son el caso de Mercado Libre, que cayó un 17% en Wall Street y perdió casi USD 8.000 millones de capitalización bursátil en un día. La compañía de Marcos Galperin perdió valor por el equivalente a $28.000 millones de dólares desde fines de 2021 cuando estaba valuada en $67.000 millones. Otros casos son los de Despegar que ayer cayó un 7,8% o Gobant que registró una caída de 9,9%, pasando de valer $13.000 millones de dólares a fines de 2021 a valer $7.300 millones al día de hoy.

Finalmente, también los bonos de deuda argentinos registraron bajas cayendo entre 1,8 y 2,1% en promedio, alcanzando pérdidas de entre un 30 y un 40% desde que salieron a cotizar tras el canje de deuda.

Habrá que ver cómo repercute todo esto en el panorama nacional, por el momento el Banco Central siguiendo lo pautado con el FMI, ya compró 600 millones de dólares en lo que va del mes de mayo, con el objetivo de fortalecer sus reservas y lograr reducir el porcentaje de inflación. En el medio, las acusaciones cruzadas entre Cristina y Guzmán, el debate por una negociación paritaria que por ahora le cuesta ganarle al mal de la inflación y por delante el tema de las tarifas energéticas, la recuperación económica y la redistribución del ingreso. Debates que habrá que tomar con responsabilidad y con conciencia histórica, para aliviar el porvenir de un sector de la sociedad que necesita respuestas concretas e inmediatas acorde a los tiempos que corren.

Nacho Albanesi
Nacho Albanesi

Colaborador de Revista Trinchera y columnista de la sección Economía en el programa 526 al Fondo.
Instagram: @nacho.albanesi | Twitter: @nch_albanesi

¿Qué está pasando con la energía en Argentina?

¿Qué está pasando con la energía en Argentina?

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Desde la escasez en la oferta de gasoil, hasta el acuerdo con Bolivia por el gas. Scioli trayendo energía eléctrica de Brasil y el Estado chino como inversor de Atucha III. Haremos un repaso de la situación de los recursos energéticos en nuestro país para analizar lo que está pasando con el gas, el petróleo y la energía eléctrica en la Argentina de hoy.

Con la llegada del invierno y la inminente aparición de los primeros fríos, nuevamente se pone sobre el tapete la discusión acerca de la matriz energética del país, ¿Qué estamos produciendo, qué y cuánto importamos, y cómo se llega a la soberanía energética? Acá vamos…

Cuando hablamos de la matriz energética, nos referimos al conjunto de recursos que se encuentran disponibles en un territorio determinado, en este sentido hablar de energía implica referirse por ejemplo a los recursos derivados de combustibles fósiles, como lo son el gas y el petróleo, o a la producción de energía eléctrica.

El peso del gas en la matriz energética nacional

En Argentina esta matriz energética se distingue por el uso central que se le da al gas no solo por el consumo domiciliario, sino que también es utilizado en la producción, de modo tal que del total del gas que nuestro país consume solo 23% es para uso residencial, mientras que el 31% está destinado a la industria y el comercio el 37% restante de utiliza para abastecer centrales térmicas que producen energía eléctrica. El problema es que desde 2008 el país consume una mayor cantidad de gas que la que produce y por eso debió comenzar a importar primero gas natural licuado (GNL), que es el que se importa mediante buques tanqueros, y luego gas de red, importado principalmente desde Bolivia a través del  “Gasoducto de Integración” Juana Azurduy que une Campo Grande (Bolivia) con Campo Durán (Argentina), y  tiene unos 48 km de largo.

El peso que tiene la producción de gas en el esquema argentino de energía se debe también a que somos luego de Venezuela y Bolivia los terceros productores de gas a nivel sudamericano, más allá de esto en Argentina la demanda ha superado lo que se puede producir.

El cálculo nos dice entonces que la Argentina se autoabastece de gas en un 73%, gas que proviene principalmente de las Cuencas del Golfo San Jorge, la Cuenca Neuquina (que incluye a Vaca Muerta) y la Cuenca Austral, el resto se importa, en un 18% mediante GNL, y el 9% restante es el suministro que se le adquiere a Bolivia. Sobre este punto es donde se está poniendo el ojo, en ver cómo reducir la cantidad de gas que se importa y acá cobra un papel fundamental Vaca Muerta. Con las reservas de gas de este yacimiento se podrían evitar las importaciones e incluso comenzar a exportar gas, cómo ya acordaron los secretarios de energía Claudio Huape Minoletti de Chile y Darío Martinez de Argentina. Esto es posible dado a la proximidad geográfica y la existencia de más de 7 gasoductos que unen Argentina con el país trasandino.

Pero volviendo a Vaca Muerta, el problema de fondo es cómo transportar ese gas al resto del país, y a los principales centros urbanos e industriales. Para esto en febrero de este año Alberto Fernandez a través de un decreto de necesidad y urgencia dió por comenzadas las obras y los llamados a licitación correspondiente para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner que unirá las provincias de Neuquén con Santa Fé, pasando por Río Negro La Pampa y Buenos Aires. La primera etapa de este plan prevé unir Tratayén en Neuquén con Saliqueló en la provincia de Buenos Aires, a través de 656 km de tuberías y se espera que pueda estar terminada de acá a un año. Esta obra, que se anunció como la más importante dentro de su rubro en los últimos 40 años, le permitiría ahorrar al país unos 2.500 millones de dólares al año en importaciones.

Mientras tanto entre el gas importado por Bolivia y compras que aún quedan por concretar de GNL (se estiman unos 60 buques tanqueros en el período abril-septiembre), la demanda nacional estaría cubierta y no habría escasez ni desabastecimiento. Este punto también trae a debate, la necesidad de contar con una planta nacional de procesamiento de gas, para que una vez que Vaca Muerta esté completamente operativa se pueda también exportar GNL. Se estima que para crear una planta de las características requeridas se necesitan alrededor de 5.000 millones de dólares en inversiones, pero que podrían generar un retorno inmediato de unos 2.000 millones al año.

De esta forma la Secretaría de Energía que depende del Ministerio de Economía de la Nación debe negociar también con el FMI, cuánto gas prevé importar de Bolivia, y cuántos dólares invertirá en la importación de GNL. Recordemos que en uno de los puntos del acuerdo con el fondo, se establecía la quita parcial de subsidios a la energía, precisamente por esto se habló de desabastecimiento, ya que fue el propio Secretario de Energía Darío Martinez quien se había manifestado preocupado días atrás acerca de qué pasaría si Argentina no contaba con los dólares necesarios para pagarle a Bolivia por el gas importado.

Energía Eléctrica

Cómo mencionamos anteriormente la producción de energía eléctrica en nuestro país está fuertemente marcada por la dependencia del gas, de modo que un 63% de la energía producida proviene de centrales que funcionan a gas o combustibles fósiles, un 27% proviene de centrales hidroeléctricas y un 10% de centrales atómicas y energías sustentables. Hablando de energía eléctrica, el autoabastecimiento de la Argentina llega casi a un 97%, aunque el consumo suele ser variado dependiendo del período.

Frente a esto en los últimos días fue noticia el embajador Argentino en Brasil, Daniel Scioli quien ofició de nexo entre el Ministro de Economía Martín Guzman y el Ministro de Energía brasileño Bento Albuquerque, para la concreción de un acuerdo que le permitirá al país importar ese remanente necesario de energía desde Brasil. Frente a esto Guzman despejó algunos temores y afirmó que gracias al acuerdo la Argentina aseguraba su seguridad energética.

Por otra parte el horizonte estratégico está puesto en comenzar a diversificar la producción de energía eléctrica, para esto desde el gobierno buscan comenzar la construcción de la central nuclear Atucha 3, lo que sería la cuarta central de este tipo en el país. Esta obra demandaría unos 8 años, y una inversión de 8.300 millones de dólares, y podría producir el doble de energía que la central de Embalse en la provincia de Córdoba, lo que la convertiría en la central nuclear nacional más importante. Para esto en febrero se llegó a un acuerdo con la China National Nuclear Corporation (CNNC), mediante el cual la empresa oriental financiaría el 85% del costo y que Argentina asumiría el resto. Sin embargo, luego del acuerdo con el fondo, y de las presiones ejercidas por este organismo para controlar los gastos, se está intentando que el total de la obra sea asumida por la corporación china.

El caso de los hidrocarburos   

En los últimos días también fue noticia el gasoil, se habla de escasez, hubo un paro de transportistas de granos lo que produjo un parate en las operaciones de los puertos, y la propia YPF salió a llevarles calma a los productores agropecuarios. ¿Qué pasó? Lo que sucede es que entre los recursos que el país importa para cubrir la demanda interna, también se encuentra el crudo de petróleo, que sirve luego del proceso de destilado para obtener nafta, y gasoil entre otros derivados.  Luego de un aumento internacional en el precio del crudo, las petroleras nacionales señalan que el precio del gasoil en la argentina no acompañó ese aumento por lo que cayó la importación y la producción local.

Por otra parte estamos en tiempo de cosecha en los campos argentinos por lo que la demanda de gasoil para maquinaria agrícola como cosechadoras, tractores, camiones aumenta, este combo hizo que haya problemas en el abastecimiento. Frente a esto YPF tomó medidas y anunció que aumentará un 10% la producción de gasoil con respecto al mismo periodo del año pasado, y el Secretario de Energía Darío Martinez aseguró que está garantizado el abastecimiento de gasoil, y que “existen operaciones especulativas que tienden a complicar la situación”.

Detrás de todo esto subyace el debate de las energías renovables, y el cambio en la matriz energética de nuestro país. Está también la necesidad de generar un vínculo más saludable y menos dañino para con el medio ambiente que habitamos, y cómo lograr una soberanía energética que nos permita autoabastecernos, nos permita ser más independientes.

El compromiso asumido en la Agenda de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas de cara a 2030 fue generar energía segura, sostenible y moderna. Pero para generar energía de estas características se necesita tiempo, investigación, e inversión. Implica además ir en contra de intereses pesados, como los de las petroleras, las empresas energéticas, no solo productoras sino también las transportadoras, es ir en contra también de lo que pretende el FMI para la Argentina, y así, al menos por ahora, todo parece muy lejano.

Nacho Albanesi
Nacho Albanesi

Colaborador de Revista Trinchera y columnista de la sección Economía en el programa 526 al Fondo.
Instagram: @nacho.albanesi | Twitter: @nch_albanesi

Esteban: “Recuperar mi documento es como empezar a llenar el álbum de mi vida”

Esteban: “Recuperar mi documento es como empezar a llenar el álbum de mi vida”

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

El veterano y director del Museo Malvinas logró que la policía británica se comunicase con los compradores de su cédula de soldado y algunas imágenes que le fueron quitadas cuando fue tomado prisionero, tras la rendición argentina. 

El director del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur y veterano de la guerra, Edgardo Esteban, logró que la policía británica recuperara su cédula de soldado y un rollo de fotografías, entre otros objetos que habían sido subastados en la plataforma de comercio web eBay, en Londres.

Es una noticia importante para mí, hoy creo que sigo encontrando las figuritas para completar el álbum, el álbum de mí vida. Creo que estoy muy cerca de alcanzar el objetivo y llenar mi álbum con mi historia y poder disfrutarlo en vida, está muy bueno“, destacó Esteban.

A través de sus redes sociales, el funcionario, periodista y autor del libro “Iluminados por el Fuego” compartió una foto de los bienes recuperados en la capital inglesa junto la leyenda: “Hoy recobro parte de mi historia. Viva la vida. #MalvinasNosUne”.

Esas fotos y el documento se retuvieron cuando me llevaron al barco británico Canberra, hace más de 40 años… Claro, uno dice 40 años y parece que fue ayer, pero fue mucho tiempo para ir tratando de reconstruir el rompecabezas; y me acuerdo que tenía dos o tres fotos nomás, la cédula militar, unas cartas y los cordones y el cinturón por el tema de seguridad“, recordó.

El 31 de marzo del año pasado, Esteban presentó en Londres una denuncia de acción criminal para intentar recuperar su cédula militar de soldado, que fue sustraída hace más de 40 años, cuando fue tomado prisionero y embarcado en el buque británico SS Canberra, en 1982, en el final del conflicto bélico.

En esa oportunidad, Esteban radicó la denuncia contra los tenedores ilegales de su cédula militar, subastada en julio del año 2020 en la plataforma Ebay, en base a la legislación británica y al Convenio internacional de Ginebra relacionado con los prisioneros de guerra.

Esos objetos se vendieron en un remate realizado en Londres, durante al año 2020, hace ya más de 17 meses, y gracias a una periodista que me dio la noticia, empezamos a hacer un rastreo hacia dónde habían ido el documento y las demás cosas, que forman parte de mi identidad. Fue algo que no correspondía, porque de última era mi identidad que se había vendido en ese remarte“, dijo el excombatiente.

Y relató: “El tiempo jugó en silencio durante mucho tiempo, hasta que ahora, hace unos días, nos informaron que van a ir al domicilio del comprador de mi documento y de los demás elementos, con efectivos de la policía británica, y nos adelantaron que el lunes tendrán todo en la Embajada argentina en Londres“.

Consultado acerca de cuándo espera encontrarse con esos objetos, Esteban dijo “no saber cómo va a ser el reencuentro con esas cosas, objetos que forman parte de lo que quiero dejar cuando me vaya del Museo Malvinas como un testimonio más, una historia de vida”.

De esas experiencias de vida que ameritan que el documentos y las demás cosas estén ahí“, añadió.

Al respecto, Esteban reseñó: “Estoy viviendo un tránsito, un puente, sigo conmovido todavía en esta noticia que forma una nueva experiencia. Este es otro capítulo de una historia, que digo todos los días: ya está…, ya se terminó…, pero siguen pasando cosas y vuelven a pasar cosas. Como que la historia con Malvinas siempre está viva, siempre pasan cosas que me reabren los recuerdos de la memoria, esas cosas de la vida que están ahí escondidas, guardadas y de repente, con una noticia como esta, florecen en la piel y en mi memoria. Es como que Malvinas no me abandona nunca, siempre está ahí“, reconoció emocionado.

Y justo se da a días de cumplidos los 40 años de la guerra en el Atlántico Sur…

Sí. Es como ir dando pasos para cerrar historias de la vida, yo fui cerrando mis heridas y reencontrándome con los distintos caminos vividos en mi vida. Y esto era, como cuando apreció la noticia, algo muy conmovedor para mí. En especial para nosotros, los argentinos, que tenemos una historia fuerte con la identidad y con los desaparecidos, y con los nietos… es un documento, es una foto en papel, es un símbolo… pero no es menor para mí. Porque nadie tiene derecho a vender una pertenencia de una persona, menos una identidad, sin autorización de esa persona. Y mucho menos con una identidad. Y que pueda reencontrarme con fotos, que siempre supe que estaban, ojalá sean esas fotos, también es una parte del reencuentro con esa parte de mi historia, que la tengo inconclusa. Es como cuando éramos pibes y juntábamos figuritas y decíamos ‘Nos faltan dos figuritas para completar el álbum’. Bueno, igual. Creo que estoy muy cerca de alcanzar el objetivo y llenar mi álbum con mi historia, y poder disfrutarlo en vida está muy bueno“.

Artículo publicado originalmente en Telam

Marcelo Cena
Marcelo Cena

Trabajador de prensa en diversos medios. Militante de la vida Peronista. No soy neutral.

La guerra no terminó

La guerra no terminó

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Algunas reflexiones en relación a los 40 años del inicio de la Guerra de Malvinas. Las tareas pendientes del Estado y los desafíos como pueblo.

Se cumplen 40 años del inicio de la Guerra del Atlántico Sur que enfrentó a nuestro país a la entonces potencia mundial pirata. Potencia mundial no solo por sus capacidades bélicas o su lugar en la economía global del momento, sino también por ser el país que incluso hoy tiene el récord de territorios ocupados como colonias.

Cuatro décadas en las que nuestro pueblo fue reconstruyendo memoria colectiva. Cuatro décadas durante las cuales muches de les que fueron a defender nuestra soberanía estuvieron maltratades, ninguneades y hasta desaparecides en el relato del poder. Hecho que, a decir verdad, no ha dejado de ser así. El poder real aún querría que nuestros héroes y nuestras heroínas sigan así, en el olvido.

Pero afortunadamente el pueblo argentino pudo imponer su memoria ante el discurso negacionista, que los promotores del odio aún siguen blandiendo. Discurso que hasta el día de hoy la derecha argentina no puede derrotar, pese a que insista en el intento de desbarrancarlo.

Sobre la dictadura genocida

Muches analistas sostienen que -en su momento- la dictadura cívico-eclesiástico-militar utilizó la guerra para “lavarse la cara” y que improvisó militarmente con tal o cual decisión. Otres -dando aún más fuerza a la afirmación anterior- han investigado y denunciado el traslado del plan sistemático de exterminio desde el continente hacia las islas. Torturas, estaqueadas, falta de entrega de alimentos y vejaciones de todo tipo que padecieron cientos de les que fueron a luchar a las islas.

Pero de poco o nada les sirvió. Como poco y nada les sirvió a los gobiernos neoliberales intentar desaparecer la memoria de lo que allí ocurrió; y de nada les sirvió desmantelar temporalmente las políticas públicas de reparación para las víctimas o de reconocimiento a nuestros héroes y heroínas de Malvinas. Cada vez que lo hicieron, generaron el efecto contrario en el acervo cultural de nuestro pueblo.

Hoy Malvinas se convirtió en una causa nacional y difícilmente eso cambie. Hoy, les ex combatientes son reconocides por lo que hicieron en 1982. Y si bien falta mucho más por hacer, al menos una parte de lo que se merecen ya se conquistó.

La “Dama de Hierro”

A quien sí le lavó la cara -al menos en su momento- fue a Margaret Thatcher, la tristemente célebre “Dama de Hierro”. Primera Ministra pirata que estaba deslegitimada no solo por las dificultades económicas que atravesaba el país en ese entonces, sino que además estaba masacrando a les irlandeses.

Thatcher, luego de la guerra de Malvinas, lograría mejorar su imagen pública -que se traduciría en su reelección como Primera Ministra- y tener el plafón necesario para implementar e impulsar el neoliberalismo a escala planetaria de la mano del presidente gringo de aquel entonces, Ronald Reagan.

Pero para los piratas Malvinas no era una simple tapadera, era algo más que eso. Malvinas era -y sigue siendo- un emplazamiento estratégico que le permite aspirar a reclamar nuestros territorios en la Antártida; les permite saquear nuestros bienes pesquero, de biodiversidad, o de hidrocarburos. Malvinas es también un puesto de vigilancia de la OTAN sobre un paso interoceánico estratégico en el plano militar. De allí la importancia estratégica para nuestro país de recuperar ese territorio usurpado por los británicos.

Los desafíos

No es la primera vez que lo remarcamos, ni será la última: no alcanza con la diplomacia y el reclamo permanente ante las Naciones Unidas y otros organismos internacionales. No alcanza con haber derogado el acuerdo Foradori-Duncan, firmado durante la gestión de Cambiemos. Nuestro país debe asumir una postura mucho más agresiva, por ejemplo, derogando -cuanto menos, rediscutiendo- los famosos Acuerdos de Madrid.

El otro gran desafío para nuestro país y para nuestro pueblo es avanzar en un verdadero proyecto bicontinental, hacer un redespliegue de nuestras fuerzas productivas en la Patagonia argentina, aumentar la población en esas regiones, dar mayor valor a la pesca y la producción de productos “Made in Argentina” con valor agregado en origen, mejorar las capacidades y el equipamiento de nuestras Fuerzas Armadas para que puedan controlar de mejor manera nuestros territorios. En definitiva, hace falta que tengamos un verdadero proyecto soberano.

La guerra no terminó

Una reflexión final: pese a que el conflicto bélico haya concluido, la guerra no terminó; cambió de formas. La derecha cipaya que habita nuestro país sigue impulsando discursos de odio, anti-patria, anti-pueblo; sigue proponiendo un proyecto que favorezca el saqueo y cumplir con las demandas del imperio y sus acólitos; y sigue poniendo trabas para sacar a nuestro país adelante, para ponerlo de pie, pero redistribuyendo e incluyendo a les excluides y postergades de siempre.

En fechas como estas, donde se conmemora un sentimiento que nos hermana y nos une, se vuelve aún más relevante que sigamos exigiendo a la dirigencia política, a las organizaciones libres del pueblo, a las organizaciones sindicales, a las PyMEs, a las empresas nacionales, a los sectores productivos ligados al campo -en definitiva, a todo nuestro pueblo- que se dejen de lado las mezquindades y discusiones estériles. Si no nos unimos y trabajamos solidariamente como pueblo, sin importar las pertenencias -de cualquier tipo-, estaremos destinades a que la derecha retorne al gobierno y destruya a nuestro país aún más de lo que ya lo ha hecho.

Se lo debemos a nuestros héroes y heroínas. Se lo debemos a las generaciones presentes y futuras.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Un proyecto de ley para crear un fondo para el pago de la deuda a partir de bienes no declarados

Un proyecto de ley para crear un fondo para el pago de la deuda a partir de bienes no declarados

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

El bloque del Frente de Todos en el Senado presentó un proyecto para crear un “Fondo Nacional para la cancelación de la deuda con el FMI”. Este fondo estaría sustentado a través de un aporte especial y de emergencia, a los bienes no declarados en el exterior, y solo podrá utilizarse para el pago de la deuda.

Si hacemos un poco de memoria, fue Cristina Fernández de Kirchner en el acto del 10 de diciembre del año pasado, con motivo de los 38 años de la democracia, quien se refirió a la necesidad de que el FMI ayude al país a encontrar los dólares que se fugaron de la Argentina. En ese momento mencionó que no era cierto que el país no tuviera dólares, sino que los tenía, pero que estaban en el exterior.

En este sentido uno de los autores del Proyecto, Oscar Parilli, mencionó que se estima que son alrededor de 417 mil millones de dólares los bienes en el exterior, y/o por fuera del sistema financiero institucionalizado, de los cuales solo está declarada una sexta parte (69 mil millones), lo demuestran los Panamá Papers, los Paradise Papers y los Pandora Papers, además de los informes de organismos públicos y privados.

El proyecto que lleva la firma del jefe de la bancada, José Mayans, y de las senadoras Anabel Fernández Sagasti, Juliana Di Tullio y los senadores Martín Doñate y Oscar Parilli, lo que plantea es que el fondo se cree en moneda extranjera, es decir en dólares, y que tenga un pago voluntario de un 20%, sin la necesidad de que esos bienes deban ser repatriados. Luego de seis meses, quienes no hayan realizado el pago voluntario deberán tributar el 35%. Ante esto, la pregunta del millón, cómo encontrar, dónde están, y de quienes son esos fondos. En esta línea la propia Cristina estuvo reunida en el día de ayer con el embajador de Estados Unidos, Marc Stanley, y entre otros puntos la Vicepresidenta, le solicitó la colaboración de su país con este proyecto.

Es importante señalar que este proyecto apunta a esos dólares en el exterior no declarados, fruto de la evasión y el lavado de dinero, y también alcanza a quienes hayan hecho un cambio de residencia fiscal a otro país, cuando el verdadero centro vital de operaciones continúe siendo la República Argentina. Para poder contar con la información sobre quiénes son esas personas físicas o jurídicas el proyecto prevé la figura del “colaborador”, que serán aquellos que faciliten el hallazgo de bienes no declarados. Dentro de esta figura de colaborador podrán ingresar también los bancos, y para esto hay otro proyecto de ley.

Este otro proyecto está destinado a modificar las excepciones al secreto bancario, bursátil y fiscal, por el cual los bancos estarán librados de cualquier acuerdo de confidencialidad con el evasor. Por medio de este mecanismo la propuesta es que por ejemplo un fiscal al estar investigando, no deba esperar el permiso de un juez para acceder a la información de los bienes y de esta manera se pretende acelerar los tiempos del proceso. Los “colaboradores” que brinden información precisa, que permita dar con estos fondos, serán recompensados con hasta el 30% de lo que se recaude por dicha operación.

El proyecto que surge del ala más kirchnerista del bloque de senadores del Frente de Todos, cuenta con el apoyo del presidente Alberto Fernández, según afirmó ayer la vocera de la presidencia, Gabriela Cerruti, quien además afirmó que el propio Alberto valoró la iniciativa.

El comunicado del proyecto, señala en una de sus partes: “Quienes se beneficiaron con los recursos del FMI, fugaron divisas de la Argentina y no las declararon -acto profundamente lesivo para los contribuyentes de nuestra Nación- son los que deben hacer el mayor esfuerzo contributivo y a quienes en definitiva apunta este proyecto de ley para amortizar la deuda con el FMI. Es un acto de estricta justicia distributiva, tributaria e histórica“.

Cabe recordar que durante la presidencia de Mauricio Macri entre 2015 y 2019 se fugaron del país unos 88 mil millones de dólares, y se estima que los argentinos tienen en dólar papel unos 200 mil millones, esto es el 10% de los dólares circulantes a nivel mundial y el 20% de los dólares que están fuera de Estados Unidos.

Nuevamente surge la pregunta acerca de quienes acompañarán este proyecto, y si de alguna manera esta iniciativa viene a saldar en parte las diferencias internas hacia dentro del Frente de Todos. Habrá que ver nuevamente con que apoyo de la oposición se cuenta en ambas cámaras y en caso de que este proyecto obtenga sanción, ver la efectividad que puede tener el gobierno rastreando estos fondos e intentando aplicarles tributo, dado que son fondos en su mayoría se encuentran en paraísos fiscales.

Nacho Albanesi
Nacho Albanesi

Colaborador de Revista Trinchera y columnista de la sección Economía en el programa 526 al Fondo.
Instagram: @nacho.albanesi | Twitter: @nch_albanesi

El Paraná y su importancia geoestratégica

El Paraná y su importancia geoestratégica

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

El fin de la concesión en el área puso en agenda temáticas como la soberanía de los bienes comunes, el control del comercio exterior y qué papel va a ocupar el Estado a partir de ahora: el de asumir un rol protagónico o seguir siendo un simple veedor como ocurre desde hace años.

En 2020 venció la concesión otorgada en 1995 por el gobierno menemista en el marco de las privatizaciones y el desguace del Estado a las empresas Jan de Nul (Bélgica) y Emepa (Argentina) que crearon el consorcio Hidrovía S.A, para el dragado y el balizamiento de casi 800 km de la vía navegable. En ese entonces se decidió prorrogar por un año los permisos, hasta que en 2021 quedó en manos del Estado bajo el Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable.

En primer lugar, ¿qué es la Vía Navegable Paraná-Paraguay? es un corredor de transporte fluvial que nace en Brasil y desemboca en Uruguay para salir al océano atlántico y conecta puertos de Argentina, Paraguay y Bolivia, además de los países ya mencionados. Tiene más de 3.400 km de largo y forma parte de lo que se conoce como la Cuenca del Plata. Su diferencia con un río convencional se explica a partir de las modificaciones hechas por el ser humano para su explotación o aprovechamiento.

Su importancia radica en que es una de nuestras puertas de salida al mundo: casi el 80% de las exportaciones agropecuarias pasan por allí, transformándola en un espacio estratégico dentro del esquema del comercio exterior. También representa un eje fundamental de la actividad comercial debido a que en un país con una vasta extensión territorial como Argentina además de la producción aparece el factor de la distribución y la logística. Discutir en manos de quién va a estar es discutir sobre nuestra soberanía.

A su vez, es un espacio vital para el crecimiento de las economías regionales, la creación de empleo local y el fortalecimiento de la industria nacional en general.

¿Es verosímil pensar que barcos o empresas argentinas controlen los puertos del río Rin en Alemania, por ejemplo?

En 1945 el general Juan Manuel de Rosas ordenó defender la soberanía nacional contra los buques ingleses y franceses que buscaban la libre navegación de nuestros ríos en lo que se conoce como el combate de la Vuelta de Obligado; aquella gesta patriótica tiene una línea de continuidad con el presente y la cuestión del Paraná.

La Vía Navegable troncal es un área que se encuentra privatizada y extranjerizada casi en su totalidad debido a que la mayoría de sus estaciones portuarias están en manos de empresas de capitales privados o extranjeros. Cargill (Estados Unidos), Dreyfus (Francia), AGD o Vicentín (Argentina) son sólo algunas de las más conocidas.

Esta modalidad en la que funciona el área hace que muchas empresas tengan intereses por apoderársela ya que representa un negocio redondo; además de las antes mencionadas, compañías de capitales chinos también se metieron en la disputa por la nueva concesión prevista para marzo de 2022.

Este llamado a licitación corta (por 9 meses) para tareas de dragado y balizamiento se encuentra en stand by ya que algunas de las empresas participantes impugnaron el proceso y ahora quedó previsto llamar a nueva licitación para principios de abril.

Un aspecto a destacar es que las empresas que antes se hacían cargo de la Cuenca del Paraná no se retiraron definitivamente de allí sino que continuaron con contratos para actividades de mantenimiento e incluso presentaron proyectos para la nueva concesión. 

Por las aguas del Paraná se desangra la Argentina

Frente a este contexto, el Estado argentino tiene la necesidad y la obligación de frenar la hemorragia generada por la evasión fiscal, el contrabando y la fuga de divisas que se da a través de nuestras aguas y representa un millonario caudal de dinero que no termina en las arcas públicas; por lo tanto, es crucial que fortalezca su presencia a través de dispositivos y herramientas que le den un rol protagónico en la capitalización y redistribución de las riquezas que el área genera. Un buen comienzo sería observar la historia de un país que supo tener su comercio exterior en manos del Estado a través de la Junta Nacional de Granos, la Junta Nacional de Carnes o el Instituto Argentino de producción del Intercambio (IAPI), programas que fueron sucesivamente desmantelados.

Marcos Bertorello
Marcos Bertorello
No nos han vencido, ni lo harán

No nos han vencido, ni lo harán

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Algunas reflexiones a propósito de las luchas por Memoria, Verdad y Justicia y los desafíos actuales de nuestro pueblo.

Desde que los medios de producción pasaron a manos de las nacientes burguesías, siempre han intentado construir un discurso hegemónico. Claro está que en un primer momento la lucha por imponer una idea era mucho, pero mucho, más pareja. Con el paso del tiempo, con el crecimiento de la concentración de la riqueza y con la creación y posterior concentración mediática, esa desigualdad ha sido cada vez más escandalosa.

La cosa se deformó a grado tal que desde hace varias décadas más del 90% de la información que se produce a nivel mundial es controlada por un puñado de agencias de noticias que cuentan al unísono una forma de comprender el mundo, una forma de narrar los hechos, una forma de generar sentidos comunes.

Aparecieron medios alternativos a ese relato abrumador, pero la lucha siempre fue en desventaja. No tienen la misma capacidad de reproducción, ni el mismo presupuesto. Ni siquiera el mismo trato ante “la ley”. Porque los poderes reales de este mundo también se encargaron de ello, de que la gran mayoría de les integrantes de los poderes judiciales respondan a sus intereses y que nuestros países tengan leyes que beneficien sus intereses.

Pero como dice el refrán: “La gente no come vidrio”. Y cuando el relato construido dista tanto de la realidad concreta y palpable que se vive en las calles, siempre se cuela la voz del pueblo. A veces comenzando con un pequeño acto simbólico, como caminar en círculos y dar vueltas en una plaza.

Habían pasado tres largos años, dos en pandemia, desde que el pueblo argentino había marchado por última vez a Plaza de Mayo alimentando su memoria, construyendo verdad y exigiendo justicia. Pero el día llegó. Decenas de miles de almas que se dieron cita para demostrarle a la derecha (no solo argentina) que los ideales de lucha de este pueblo están vivos y que no se dejarán avasallar por los discursos de odio, las mentiras, el uso político de tragedias o el relato de un mundo que no existe.

Y mucho de eso se lo debemos a ellas. A ellas que, desde el dolor, el sufrimiento y la indignación, nunca perdieron las esperanzas. A ellas que, con un gesto tan simple como caminar, nos marcaron el camino. A ellas debemos decirles “gracias por tanto y perdón por tan poco”.

Rodolfo Walsh decía que “un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra”. Y por eso lo asesinaron. Porque no podían doblegar su rebeldía y su lucha revolucionaria contra esos mismos poderes que hoy pretenden continuar el saqueo de lo que es nuestro. Un Walsh, que al igual que Masetti y tantísimos otres, dieron todo lo que tenían por transformar la realidad en las que les tocó vivir.

Pese a ser contra fáctico, une siempre se pregunta qué pensarían esos referentes revolucionarios de lo que sucede hoy. Qué pensarían o qué dirían sobre aquellos que -a nuestro entender- se convirtieron en meros mercenarios de la palabra, que repiten libretos armados y que buscan todas las formas posibles para deslegitimar las luchas de nuestro pueblo.

Sin miedo a equivocarnos, nos arriesgamos a decir que seguramente muches de ustedes estarán pensando o gritando las mismas frases -o muy similares. Y está bien que así sea. Pero qué hacemos con aquelles que se dicen apolíticos, qué hacemos con quienes no quieren, no pueden o no les interesa comprometerse a… Porque la solución de la derecha para borrar del mapa a quienes les enfrentan es simple: “miente, miente que algo quedará”; o lo que es peor: “hay que exterminarlo de la forma que sea”.

Mientras tanto el mundo sigue girando, se comienzan a vislumbrar cambios tectónicos y acá siguen discutiendo a quién le mide más la voluntad de verdad. Que pepito esto, que menganito aquello, que sultanita no habla, que bla… que bla… y que más bla… ¿Qué carajo les pasa? ¿No se dan cuenta que mientras se la miden una gran parte de nuestro pueblo se sigue cagando de hambre? ¿No se percataron que las elecciones están a la vuelta de la esquina y si la cosa no mejora nos van a llevar puestos? ¿Tan difícil es sentarse a tomar un café (o lo que les venga en ganas) y resolver las diferencias que tengan?

Como en toda lucha desigual, porque luchamos contra un monstruo de ocho cabezas, acá no sobra nadie. Faltan aún más voluntades. Falta un camino como ese que nos marcaron ellas. Falta despejar las dudas y ponerse de acuerdo no solo para sostener la unidad del campo popular, sino para avanzar con las luchas reales y concretas que tenemos por delante como pueblo.

El cipayaje está envalentonado, tiene a gran parte de las empresas de propaganda de su lado, tiene como aliados a los dueños de las redes sociales más utilizadas, tiene como proyecto el libreto armado desde Washington, tiene todo el financiamiento que se les ocurra (como el préstamo más grande que el FMI ha otorgado en su historia, que se lo fugaron). Las tienen casi todas a su favor. Lo único que queda de este lado del mostrador es la unidad y la voluntad popular.

Argentina tiene grandes desafíos. No solo el gobierno, el pueblo también los tiene. La situación actual da cuentas de que no basta con meter el voto cada dos años o movilizar en fechas conmemorativas. Hay que organizarse, hay que participar de la vida política de nuestro país, hay que renunciar a determinados privilegios y a horas de ocio para sumar ese grano de arena que entre los muchos harán la diferencia. Cada une encontrará el lugar y la forma. La indiferencia no es una opción cuando está en peligro el destino de las generaciones presentes y futuras.

Demostremos que ese hermoso cántico de cada 24 es verdad. Se lo debemos a ellas que nunca bajaron los brazos y siguieron luchando.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Algunas claves para pensar la exploración off shore

Algunas claves para pensar la exploración off shore

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

La decisión de autorizar una nueva búsqueda de hidrocarburos en nuestro mar fue acompañada de varios mitos y verdades sobre cómo, dónde y por quién se desarrollará actividad; a su vez, amplió el debate sobre la compatibilidad del desarrollo productivo con el cuidado del medioambiente.

A fines de 2021 y a través de la Resolución n° 436/21 publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno Nacional autorizó a la empresa noruega Equinor para llevar adelante la exploración off shore de hidrocarburos en aguas del mar argentino, luego de la declaración de impacto ambiental otorgada por la Secretaría de Energía.

A raíz de esto, organizaciones medioambientales, intelectuales y parte de la sociedad civil manifestaron su preocupación por el medio ambiente y la preservación de la fauna marina autóctona ante un eventual derrame o accidente de alguna de las plataformas. Pero al mismo tiempo comenzó una campaña en contra del proyecto que se enfocó en la difusión de información y contenido confuso a través de las redes sociales, encabezada por la ONG canadiense Greenpeace: abundaron las imágenes de personas o playas cubiertas de petróleo, pero escaseó un análisis más profundo de la situación.

En primer lugar, la medida representa un paso más de un proyecto cuyo origen se remonta al 2017. Lo que hizo el gobierno de Alberto Fernández fue prorrogar por dos años el primer período exploratorio de los permisos otorgados durante la Ronda 1 en el marco del proyecto Argerich. Y si bien la petrolera Equinor apareció en el centro de la cuestión, la iniciativa se llevará a cabo por un consorcio también conformado por Shell e YPF; por lo que se trata de una sociedad de capitales mixtos con presencia del sector privado y del Estado Nacional.

La producción off shore puede considerarse una actividad de antaño ya que no es la primera vez que Argentina se embarcará en un proyecto de esta índole. La búsqueda de hidrocarburos en nuestro país data de más de 90 años, con cerca de 187 pozos perforados en el lecho marino (36 activos) sin incidentes medioambientales; por ejemplo, el 17% del gas que se consume en estas tierras proviene de la Cuenca Austral (1).

De hecho, el descubrimiento de petróleo en la zona de Comodoro Rivadavia en 1902 es el antecedente histórico para la creación veinte años después de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) de la mano del General Enrique Mosconi, durante la presidencia del radical Hipólito Irigoyen, que nos constituyó en pioneros por tratarse de la primera empresa petrolera estatal del mundo.

En cuanto al proyecto propiamente dicho, es un proceso que consta de tres fases: 1) exploratoria, 2) desarrollo y 3) producción. En la primera instancia se prevé la exploración del subsuelo marítimo a través de movimientos sísmicos que permitan detectar la existencia de gas o petróleo en aguas de ultra profundidad. Dicha exploración se realiza de manera off shore (costas afuera) a más de 300 km de la costa, sobre aguas del mar argentino y no sobre las playas de Mar de Plata ni de ninguna otra ciudad.

En números específicos, las tres cuencas involucradas se ubican a 307 km (CAN 100 y CAN 108) y a 443 km (CAN 114) de la costa atlántica.

El perjuicio a la actividad pesquera en la zona fue otro de los argumentos que se esgrimió contra de la decisión, sin embargo, el Sindicato Marítimo de Pescadores (SIMAPE) se manifestó a favor de la iniciativa a través de palabras de su secretario general Pablo Trueba. Uno de sus principales beneficios es el empleo de trabajadores calificados, así como la creación de puestos de trabajo tanto de manera directa como indirecta. En cuanto a la repercusión económica, se estima que su potencial puede ser tres veces superior al de Vaca Muerta.

Por otro lado, el rol de las ONG y de cierto sector del ambientalismo en el freno al desarrollo económico y productivo fue una de las principales críticas de los sectores afines al proyecto; el ojo estuvo puesto sobre todo en Greenpeace, que se cargó al hombro la campaña en contra de la exploración off shore en aguas nacionales, convocó movilizaciones y creó consignas como “mar argentino sin petróleo”, “Mar del Plata sin petróleo” o “atlanticazo”.

Sin dudas no se puede negar el genuino interés y la preocupación por las consecuencias socio-ambientales de algunas organizaciones ambientalistas y de parte de la sociedad civil, pero el boicot total a una actividad productiva tampoco parece ser la solución. Un camino a seguir podría ser la participación con un papel protagónico que les permita a estos actores constituirse como los garantes del cuidado y la preservación del medio ambiente y la fauna marina. También son válidas las tensiones por la presencia de Shell, que genera resquemor y desconfianza ya que no se trata de una empresa con un historial intachable; aquí es donde el Estado Nacional tendrá la tarea de resguardar los recursos e intereses nacionales.

Argentina se enfrenta a la oportunidad y el desafío para avanzar hacia un horizonte de mayor soberanía que permita conocer nuestros recursos y apropiarnos de ellos de manera estratégica en un contexto de ausencia de divisas y de crisis energética a nivel global.


Notas
(1) Datos aportados por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas a través de un comunicado presentado en enero de este año.

Marcos Bertorello
Marcos Bertorello
¡Quiero suscribirme!
1
Más rápido y fácil
Difusiones Trinchera
Hola
Si querés que te incluyamos en nuestras listas de difusión de publicaciones y promoción de entrevistas en vivo, envianos un mensaje para suscribirte y te llegará toda nuestra información.
¡Sumate a la Comunidad Trinchera!