M. Inés Busso: “Las escuelas más caras son las que sobreexigen más a los compañeros”

M. Inés Busso: “Las escuelas más caras son las que sobreexigen más a los compañeros”

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Dialogamos con la Secretaria General de SADOP Buenos Aires (Sindicato Argentino de Docentes Particulares), María Inés Busso, quien analizó la situación que están viviendo les docentes de instituciones educativas de gestión privada.

Dialogamos con la Secretaria General de SADOP Buenos Aires (Sindicato Argentino de Docentes Particulares), María Inés Busso, quien analizó la situación que están viviendo les docentes de instituciones educativas de gestión privada.

La dirigente miembro de la Corriente Federal de los Trabajadores sostuvo que su deseo es que “que salgamos de esta situación fortalecidos como trabajadores y como argentinos, más unidos que nunca y pensando en el bien común”.

Pueblos fumigados: sin voz y ahogados en veneno

Pueblos fumigados: sin voz y ahogados en veneno

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Por Agustina Flores*

La engañosa disyuntiva entre salud y economía llevó al enfrentamiento del pueblo contra las codiciosas mentes empresariales. La provincia santiagueña pide que la defensa de la salud no se dé solo con el COVID-19, sino también cuando hablamos de su peor enemigo: los agrotóxicos.


El aislamiento social, preventivo y obligatorio llevó, una vez más, a que sectores empresariales tomaran provecho de la situación apoyándose en el silencio de una sociedad resguardada bajo techo. Avionetas y maquinas terrestres con agroquímicos pasan sobre las casas de los vecinos sin voz.

Si bien, entre las actividades exceptuadas de la cuarentena, se encuentra la producción agropecuaria, no se trabajó en fino sobre la diversidad que existe dentro del sector. “Como si fuera lo mismo sostener la producción de alimentos que la de commodities de exportación o agrocombustibles” relata el comunicado “¿De la pandemia del agronegocio quien nos cuida?” firmado por más de cien organizaciones sociales, ambientales y rurales, denunciando el esparcimiento de agrotóxicos sobre el pueblo con total impunidad.

Se han denunciado “incidentes” con fumigaciones, no solo en Santiago del Estero, sino también en Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Chaco, donde se manejan con total libertad. Las restricciones impuestas en ordenanzas y leyes de las jurisdicciones parecen hacer caso omiso a estas prácticas: se mira para otro lado con tal de ganar un par de billetes.

Es necesario comprender que no son hechos recientes, es la realidad que se vive en estas regiones desde hace tiempo. Cada año se liberan 500 millones de litros/kilos de agrotóxicos sin control alguno, constituyendo prácticas ilegales, ya que la Ley General del Ambiente Nº 25.675 es violada rotundamente.

A su vez, a nivel provincial, se presentó un comunicado por parte de la Mesa Provincial de Agrotóxicos y Salud de Santiago del Estero. El mismo denuncia dichas acciones según la Ley Provincial de Agroquímicos N° 6.321, que establece normas generales y metodologías de aplicación para la defensa, conservación y mejoramiento del ambiente y los recursos naturales. Además de apelar al artículo 41 de la Constitución Nacional que dicta: “todos los habitantes tenemos el derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer los de las generaciones futuras”. De esta forma, se exige el cese de fumigaciones y pulverizaciones conforme a la aplicación del principio mencionado.

Se denuncia reiteradamente la ilegalidad a través de los comunicados de las organizaciones y de los pueblos. No se rompe solo una ley provincial, sino también una nacional y un artículo de nuestra ley suprema, la Constitución Nacional, mostrando la impunidad que logran con su acumulación de poder.

No hay marcha atrás

Las consecuencias de estas fumigaciones desmedidas tienen precedentes desde hace años: fueron y son descriptas en investigaciones hechas por laboratorios alrededor del mundo, en las cuales siempre se confirmó que conllevan grandes peligros. Pero al parecer, un par de monedas gana contra cualquier daño irreversible hacia las comunidades.

En Argentina existen numerosas pruebas de los efectos de los agrotóxicos. Se ha sistematizado información de relevamientos sanitarios en ciudades y dan cuenta de las enfermedades que se repiten en los pueblos fumigados: abortos espontáneos, malformaciones congénitas, enfermedades oncológicas, problemas respiratorios y pulmonares.

Hoy, en épocas de pandemia, es sumamente peligroso continuar con estas prácticas cuyas consecuencias convierten a las personas en factores de riesgo. Se ha demostrado que los agrotóxicos generan inmunosupresión: se debilita el sistema inmunológico reduciendo los linfocitos y alterando los niveles de anticuerpos. En otras palabras, facilitan el acceso de los virus, bacterias y gérmenes al cuerpo humano, comprometiendo la capacidad del organismo humano para hacer frente al coronavirus.

Mentes empresariales

Las respuestas de las empresas vinculadas al agronegocio son desconocidas, al igual que la de los gobiernos que la permiten. A contracara de ello, se muestran con una imagen “solidaria” preocupados por la salud de la sociedad a la que asesinan.

La Mesa de Enlace y Aapresid comenzaron una campaña publicitaria donde se muestran preocupados por la salud del país: ofrecen máquinas fumigadoras para combatir el dengue, se publicita la donación de maíz transgénico a comedores comunitarios y regalan silos-bolsa (plásticos donde acopian los granos) para fabricar ropa de protección para hospitales y clínicas. Lo que está en la parte oculta del iceberg es que los procedimientos para combatir el dengue no son del todo efectivos y encima afectan a la biodiversidad y contaminan el ambiente. Las silos-bolsas que ofrecen están empapadas de biocidas, por lo que deben ser tratados como residuos peligrosos, conforme a la Ley Nacional N° 24.051.

El disfraz lleno de solidaridad y ayuda comunitaria se fue destruyendo por si solo cuando se los encontró realizando cuatro días de paro agropecuario, reteniendo granos y carne, contra el aumento del 3% en los derechos de exportación para grandes productores de soja. Se generó controversia en el mundo rural y en parte de nuestra población.

Brindan apoyo y ayuda hasta que les toca poner un poco de sus millones para la necesidad del pueblo. Allí se devela lo que realmente los atraviesa: puras acciones mercantilistas para su propio beneficio. Los medios de comunicación cumplen un rol fundamental en la perpetuación de la imagen “positiva” de estos. La agenda mediática, ya ocupada casi totalmente por el coronavirus, es copada por la creación de sentidos individualistas y capitalistas, que solo llevan a que se generen cacerolazos por noticias falsas o acciones en conjunto por redes sociales, desprestigiando a órganos políticos y defendiendo a empresas multinacionales que se ríen en sus caras. Nuestro virus más peligroso, interdependiente del resto de las emergencias, es el de la infodemia: sobreabundancia de información falsa, con rápida propagación entre las personas y medios. La misma solo lleva a la confrontación entre pares, cuando el real enemigo esta afuera sacando ventaja, realizando fumigaciones casi desconocidas por no tener ni un solo minuto al aire en la televisión.

Surgimiento de pandemias y modelo del agronegocio

Existe una paradoja terrible que plantea evidencias a nivel mundial que vinculan al modelo del agronegocio con el surgimiento de las pandemias. “El aumento de la aparición de virus está estrechamente relacionado con la producción de alimentos y la rentabilidad de las corporaciones multinacionales. Cualquiera que pretenda comprender por qué los virus se están volviendo más peligrosos debe investigar el modelo industrial de la agricultura y, más específicamente, la producción ganadera. En la actualidad, pocos gobiernos y pocos científicos están preparados para hacerlo.” afirmaba Rob Wallace, investigador norteamericano.

Cuando surgen estos virus, los gobiernos, los medios de comunicación y la mayoría de los establecimientos médicos, se enfocan en cada emergencia por separado por la urgencia que requiere su tratamiento. Sin embargo, la respuesta descansa en el cuadro más amplio y conjunto, se descartan las causas estructurales que conducen una y otra vez a estas catástrofes, caso contrario quedaría develado que ellos mismos, o sus “amigos de negocios”, se encuentran detrás del entramado.

Los modelos de consumo que mueven los hilos conductores de la sociedad no paran de exigirle más y más a nuestra tierra. No hay otra opción de supervivencia más que cambiar nuestros hábitos y no olvidar el pasado. Hace falta aprender de otras grandes pandemias que la humanidad ha sufrido, como la Peste Negra, desencadenada por la acumulación de los señores feudales a contramano de las necesidades alimentarias de la población.

La crisis actual es una oportunidad de cambio. Mientras los grupos del agronegocio la usan para aparentar y sacar buena imagen frente a una sociedad a la que envenenan, organizaciones ambientalistas les piden a los gobernantes que defiendan su salud. El pueblo exige más que nunca el cese de las fumigaciones que atentan contra sus hogares, huertas y escuelas, envenenando al primero que se cruce sin ningún cargo de responsabilidad. Si de verdad fueran solidarios con la salud de las comunidades, dejarían las fumigaciones y cambiarían a la agroecología.

En una emergencia sanitaria como la actual, es incompatible que se sigan perpetuando prácticas amenazadoras a los sistemas inmunológicos con tal de que una minoría se llene los bolsillos.


* Hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la militancia para la liberación. Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

Fuentes:
http://www.naturalezadederechos.org/525.pdf
“Transformaciones en los modos de enfermar y morir en la región agroindustrial de Argentina”, del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Rosario.
https://drive.google.com/file/d/1mxqdtOOAbjeTNbXRKSRhgWS7AYFPzMw3/view
http://reduas.com.ar/generacion-de-derivas-de-plaguicidas/
http://www.biodiversidadla.org/Documentos/La-responsabilidad-de-la-agroindustria-en-el-Covid-19-y-otras-enfermedades-virales

Centurión: “Es un gobierno oligarca que gobierna para la oligarquía nacional”

Centurión: “Es un gobierno oligarca que gobierna para la oligarquía nacional”

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Revista Trinchera dialogó con el psicólogo, miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP) y analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la), Nicolás Centurión, quien analizó cómo está enfrentando Uruguay la pandemia del COVID-19.


¿Cuál era la situación general del país previa a la aparición de la pandemia?

El 1ro de marzo asumió un gobierno de coalición de derechas. Cinco partidos de un arco que va desde una social democracia cristiana hacia la ultra derecha militar, para vencer al Frente Amplio después de 15 años consecutivos de gobierno. El Frente Amplio había dejado al país con porcentajes de pobreza e indigencia a niveles mínimos históricos pero a la par un endeudamiento preocupante a futuro y un déficit fiscal que rozaba el 5%. Pero quizá lo más preocupante es la falta de organización y movilización que dejó el Frente Amplio. La asunción del nuevo gobierno pronosticaba una debacle para la clase trabajadora y aprovecharon la pandemia para llevar adelante su proyecto de ajuste. Por dar un ejemplo el dólar aumentó $6 en los primeros días de gobierno y se anunció el envío de una ley de urgente consideración que consta de 501 artículos para tratar en 60 días.

¿Cómo caracterizarías la actitud del gobierno nacional para enfrentar al COVID-19?

Las medidas que ha tomado el gobierno han beneficiado claramente a los sectores económicos concentrados. Es un gobierno oligarca que gobierna para la oligarquía nacional. Todas medidas que benefician al sector exportador, a los grandes terratenientes y exoneraciones fiscales a las empresas. Para los trabajadores apenas una canasta de $1200 (unos 30 dólares a la cotización actual) mientras se aumentan los precios de los productos básicos, de las tarifas y del transporte. Eso en materia económica, luego en materia sanitaria no se ha implementado la cuarentena obligatoria. Eso implica que el sector informal ha quedado por el suelo y la pobreza ha aumentado en 100.000 personas en un país con poco más de 3 millones de pobladores. Prácticamente se ha parado el país pero sin sostén para los trabajadores y en grises exhortaciones mientras se desmantelan planes y programas sociales con la complicidad de los medios de comunicación hegemónicos.

¿A qué le atribuís la actitud adoptada por el gobierno?

Como planteaba anteriormente, es un gobierno de oligarcas gobernando para la oligarquía. Para ellos mismos o para los amigos y afines que los llevaron al gobierno. Al sector agroexportador, a los medios de comunicación hegemónicos, a los grandes empresarios. El gobierno que se autodenomina Coalición Multicolor, que es liderada por el Partido Nacional (partido histórico junto con el colorado y de raigambre liberal y conservadora, asociado a la Iglesia Católica) viene a terminar el proyecto inacabado de su gobierno en los 90. Justamente liderado por el padre del actual presidente. Una oligarquía con nombre y apellido: los Lacalle Herrera. Como buena dinastía tiene que tener su apellido compuesto.

¿Qué efectividad consideras que tienen las medidas adoptadas?

El tema que la efectividad depende para qué sector social. En Uruguay según las cifras oficiales son pocos los casos de contagios y de fallecidos. Pero desde el sindicato médico hasta la OMS ha sugerido realizar muchos más tests, porque se realizan solo a los que se tiene sospecha de que tienen coronavirus. Entonces esta curva aplanada despierta sospechas en varios actores sociales.

¿Cuál ha sido la actitud de la oposición en esta situación? ¿Actuaron con prudencia y colaborando a mejorar o aprovecharon para golpear al gobierno?

La actitud del Frente Amplio como oposición luego de 15 años siendo oficialismo ha sido responsable con respecto a la pandemia, pero condescendiente demás ante el proyecto de ajuste de las derechas. Solo algunos sectores del Frente Amplio recién ahora han empezado a levantar la voz, ya que la Ley de Urgente Consideración (LUC) plantea cuestiones que nada tienen que ver con la pandemia. La misma se basa en 3 ejes: criminalización de la protesta, mercantilización de la educación, desmantelamiento de las empresas públicas.

¿Cómo repercutió este nuevo escenario en la economía nacional?

Los pronósticos vaticinan que la caída del PBI será del 3%. Se venía con un leve crecimiento de la economía, de apenas un 1% anual. La inflación ha superado los dos dígitos luego de años varios con un solo dígito. Cien mil uruguayos han caído por debajo de la línea de pobreza. Más de 150 mil en el seguro de paro y otros tantos miles despedidos.

¿Cómo repercutió la pandemia en el día a día del pueblo?

Al principio con sorpresa. Las medidas del gobierno no eran claras y a su vez contradictorias entre sí. Poco a poco las ciudades fueron quedando vacías. Los comercios empezando a cerrar y sosteniéndose por la incertidumbre ya que las políticas para los pequeños comerciantes fue nula. En la primer semana los supermercados se abarrotaron de personas que llenaban sus carros y dejaban casi sin stock a estos. Hoy día es obligatorio el uso de barbijo en estos establecimientos, el ingreso de a una persona por núcleo familiar. Pero las aglomeraciones en el transporte público se siguen dando ya que muchos uruguayos y uruguayos siguen yendo a trabajar para poder subsistir y en su rubro no se puede implementar el teletrabajo.

¿Cuál es la percepción en las calles tanto de las medidas como de la situación cotidiana?

A pesar de que las medidas sean en contra de los trabajadores la aprobación a la gestión del presidente son de más del 60%. Esto debe llamar la atención de los que estamos del lado del campo nacional y popular para analizar el rol de los medios de comunicación y a su vez la penetración del sentido común neoliberal en la gran mayoría de la población. Esto se suma a la campaña feroz de desprestigio contra todo lo que implique organización popular, dígase sindicatos, gremios estudiantiles y toda la izquierda.

Más allá de las medidas oficiales ¿Cómo está haciendo el pueblo en general para sobrellevar esta situación?

Han vuelto después de 18 años las ollas populares y los caceroleos. La solidaridad del pueblo y desde abajo es la que está sosteniendo a los sectores menos favorecidos. Con campañas de abrigo, reparto de viandas y merenderos.

¿Cuál es la actitud de los empresarios?

La misma actitud que en épocas de bonanza, servirse de “Papá” Estado de todas maneras. Con exoneraciones o reclamos. El gobierno ha sido expedito con esta situación y enseguida los ha asistido. El gobierno ha contribuido con un 25% en un llamado Fondo Coronavirus para los trabajadores que están en seguro de paro; y el propio gobierno ha dicho que es aporte de los empresarios, un sin sentido de proporciones bíblicas.

Del mismo modo, ¿Cómo están actuando los medios de comunicación?

Como decía anteriormente, blindando al gobierno en toda sus medidas. Sobre todo porque con la LUC se verán favorecidos los canales privados. Es un reality show de 24 horas de lo que hace el presidente y luego a la noche diarias conferencias de prensa que se transmiten en cadena nacional sin que se diga oficialmente.

¿Cuáles crees que serían las medidas más urgentes que debería adoptar el gobierno en este contexto, entendiendo las particularidades del país?

Primero frenar los desahucios por moratoria de pagos en alquileres. Frenar la suba de precios  de la canasta básica y a su vez tener un control de precios. Congelar los aumentos de tarifas de servicios públicos. Renta básica transitoria para los que lo precisen. Fortalecer el primer nivel de atención en salud ya que el mismo se está desmantelando.

A 33 años de la Masacre de Budge

A 33 años de la Masacre de Budge

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Por Juan Martín Palermo*

Al poco tiempo de la vuelta de la democracia, en 1987, Agustín Olivera (26), Oscar Aredes (19) y Willy Argañaraz (24) fueron asesinados a manos de la policía en Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. El hecho significó el primer caso de “gatillo fácil” luego de la dictadura. En conmemoración a lo sucedido, se sancionó en 2012 la Ley que establece el 8 de mayo como el Día Nacional de la Lucha contra la Violencia Institucional para recordar y repudiar los asesinatos y violaciones de los Derechos Humanos cometidos por la policía principalmente hacia los sectores populares.

Los jóvenes habían estado discutiendo con una comerciante de la zona y fue ella quien llamó a la policía. Luego, se sentaron a tomar una cerveza en una de las esquinas del barrio cuando llegaron tres suboficiales de la policía bonaerense y los acribillaron a balazos. Por el solo hecho de ser pobres y sin decirles nada previamente, apretaron el gatillo y terminaron con sus vidas.

Agustín Olivera recibió doce disparos y Oscar “el negro” Aredes siete, por lo que murieron en el acto. Willy Argañaraz recibió un balazo en la pierna y los suboficiales lo cargaron en su camioneta y se lo llevaron. Los vecinos que vieron la situación, notaron que no estaba gravemente herido, pero cuando la camioneta se alejaba, escucharon tres disparos más. Luego se confirmaría en la autopsia que Argañaraz no sólo tenía un disparo en la pierna, sino que además, había recibido otros tres disparos en la cabeza, efectuados a corta distancia.

Los policías involucrados fueron Juan Ramón Balmaceda, Juan Alberto Miño e Isidro Rito Romero. Quisieron garantizar su impunidad colocando armas de fuego junto a los cuerpos para simular que se había tratado de un enfrentamiento. En 1990 se celebró el primer juicio oral que -a pesar de la evidencia entregada a la justicia- los condenó a penas leves por “homicidio en riña” y a Romero por “homicidio simple”. Los familiares y organizaciones contra la represión policial lucharon de manera incansable hasta que en 1994 la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires anuló el fallo. Se llevó a cabo un segundo juicio en el que los tres implicados fueron condenados por “homicidio simple”. Se les otorgó una pena de 11 años, que para dichas organizaciones era insuficiente. A pesar de esto, recién fueron encarcelados en 1998, cuando la condena quedó firme.

Fuente: Comisión Provincial por la Memoria

Increíblemente, los tres policías “se fugaron” y estuvieron prófugos durante varios años. Los comunicados que emitía CORREPI (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional) eran “Si los ve, no avise a la policía, avise a CORREPI”. De a poco, los fueron encontrando “sin la ayuda del aparato estatal”, como afirman desde la organización. En 1999 cayó Romero y recién en 2006 encontraron a Miño y Balmaceda, que recién ahí empezaron a cumplir su condena.

La violencia policial era habitual en el barrio de los jóvenes asesinados, pero este caso llevó a que les vecines se junten para reclamar justicia. Se organizaron para hacer guardias y que no entren los asesinos al barrio, para cuidar a los testigos que constantemente recibían amenazas por parte la policía, entre otras tareas. Si ocurría algo que veían sospechoso, empezaban a sonar las cacerolas para que todes les demás supieran que las policía estaba intentando avasallar los derechos de les pibes. Desde allí, comenzaron a denunciarse hechos de violencia por parte de la policía; maltratos, golpes y entraderas en las casas sin órdenes judiciales. Gracias a esto, el caso tomó trascendencia nacional y dicha movilización permitió que los asesinos no queden impunes y fueran condenados.

Por primera vez se empezó a hablar en la sociedad de “gatillo fácil” para referirse a los efectivos policiales que asesinaban a personas con total impunidad en los barrios populares de Argentina. Luego de la Masacre de Budge, se profundizó el debate sobre estos sucesos y se puso en tensión la “naturalización” y legitimación de los mismos, que permitían que las fuerzas policiales violen los Derechos Humanos. La democracia había llegado hacía unos años, pero en los barrios la impunidad se mantenía como en los tiempos del terrorismo de Estado: ejecuciones, torturas, constante malos tratos (no sólo físicos sino también psicológicos), detenciones ilegales, hostigamiento y desaparición forzada de personas.

Fuente: Página/12

En el documental “Masacre de Budge” (del Grupo “Se puede, se debe” – 1987/88), uno de los vecinos se preguntaba “¿qué es la democracia?”. “Nosotros la vimos nombrar nada más. Nosotros vivimos en la dictadura todavía porque ellos hacen lo que quieren. Se llevan a la gente, entran en los negocios, entran de noche en las casas. (…) Te llevan esposado, te pegan, y no te devuelven a tu casa, sino que te dejan en un campo y te dicen andate. Te sacan plata. Entonces ¿qué es la democracia? Nosotros no entendemos lo que es”, aseguraba.

Este caso dejó como enseñanza que si hay organización popular, se puede vencer a los que durante muchos años estuvieron impunes ejerciendo violencia y represión. También aprendimos que la dictadura terminó formalmente en 1983, pero que sus prácticas seguían replicándose de la mano del aparato policial. La represión estatal pasó de ser moneda corriente a problematizarse y cuestionarse, y es una lucha que continúa. 

Otros asesinatos también marcaron el camino de la lucha contra la violencia institucional: en 1988, Agustín Ramírez en San Francisco Solano, el primer militante popular asesinado después de la dictadura; el de Marcelo “Peca” Rivero en 1989, fusilado a pocas cuadras de su casa por personal de la comisaría de Rafael Castillo; y el caso de Walter Bulacio en 1991, un joven de 17 años asesinado y torturado por la Policía Federal, presente en cada recital del Indio Solari.

Personas muertas por funcionarios de fuerzas de seguridad, según el lugar de los hechos. 1996-2019

Fuente: CELS Argentina

En este contexto de pandemia, CORREPI publicó en uno de sus comunicados: “Hoy, con más de 7.000 pibes y pibas asesinados por el gatillo fácil y la tortura, en esta situación de excepción que nos impide salir a la calle, pero nos exige estar más atentes que nunca a denunciar la represión estatal, seguimos apostando a la unidad, la organización y la lucha, como en Budge”.

La democracia no se trata únicamente de depositar un voto en la urna para que sean elegides les gobernantes durante un periodo de cuatros años. La democracia es también que la policía no mate a les pibes en los barrios populares, que las fuerzas de seguridad no hostiguen a les vecines de los barrios y que no sean silenciades cada vez que reclaman por sus derechos. Por eso, hoy y siempre, decimos ¡BASTA DE GATILLO FÁCIL!

WILLY, NEGRO Y OSCAR ¡PRESENTES!


Nació en Mendoza hace algunos años y ahora reside en la ciudad de las diagonales. Piensa que las tareas fundamentales del periodismo son denunciar las injusticias, ir en contra de la opresión y luchar por la justicia social y la liberación de los pueblos. Le gusta viajar, ama tomar vino en la montaña y es hincha de Boca. Defiende con el cuerpo la universidad pública.

Fuentes:
–          http://www.correpi.org/
–       http://www.correpi.org/2019/archivo-2018-cada-21-horas-el-estado-asesina-a-una-persona/
–          https://www.cels.org.ar/web/letalidad-policial-estadisticas/
–          http://www.comisionporlamemoria.org/archivos/violenciainstitucional/8-de-mayo/helen-zout-budge.pdf
–          http://www.comisionporlamemoria.org/project/8-de-mayo/
–          Documental “Masacre de Budge (Documental del Grupo “Se puede, se debe” – 1987/88) https://www.youtube.com/watch?v=VBouFpqYOm8

René Otaduy: “El gobierno no ha llegado a plantear un plan serio que merezca tal nombre para luchar contra la pandemia”

René Otaduy: “El gobierno no ha llegado a plantear un plan serio que merezca tal nombre para luchar contra la pandemia”

TIEMPO DE LECTURA: 10 min.

Revista Trinchera dialogó con el militante de Izquierda Castellana y de varios movimientos sociales, René Otaduy, quien analizó la compleja situación que vive España ante la pandemia del COVID-19 y cómo está se la está enfrentando.


¿Cuál era la situación general del país previa a la aparición de la pandemia?

Desde la década de los ’80 del pasado siglo arrastramos una crisis estructural del capitalismo aún sin resolver, en la que el modelo neoliberal ha sido asumido como receta desde el imperialismo anglo-americano y el capitalismo occidental en general. Dicho modelo fue implantado a lo largo y ancho de Latinoamérica, y en Europa comenzó a aplicarse de la mano de Margaret Tatcher en el Reino Unido, y de la mano de Felipe González y del PSOE en el estado español. La entrada de nuestro país al proyecto de la Unión Europea supuso el que pasáramos a jugar un papel subordinado a los intereses del eje franco-alemán, con el desmantelamiento en buena medida del sector industrial autóctono, la reducción del sector agrario y ganadero a su mínima expresión, siendo convertido nuestro territorio en un paraíso para los servicios (de ocio y turismo), en una gran zona residencial para los países ricos de Europa, y en un paraíso también para la prostitución, el narcotráfico, el crimen organizado, la corrupción y el capitalismo especulativo.

En ese contexto se desarrolla la crisis coyuntural del 2008, año en el que quebró el modelo especulativo basado en el mercado hipotecario de las viviendas, crisis en la que fueron trasvasadas  ingentes cantidades de dinero público para rescatar al sector privado, y en la que se arrastró a las sociedades del sur de Europa a una situación de endeudamiento creciente con respecto de la UE, y de profundización en el proceso de pérdida de soberanía y de implantación del modelo neoliberal.

La situación previa general del país era por lo tanto la de una sociedad duramente golpeada por años de privatizaciones, de precarización de las condiciones socio-laborales, y de empobrecimiento de amplios sectores de la población.

Pero la crisis que veníamos arrastrando y padeciendo no era sólo de carácter económico y social, sino también de tipo político. Ya que todos estos procesos han venido acompañados de un cuestionamiento social creciente de las principales estructuras del Régimen político surgido de la denominada transición: la monarquía, la clase política, el poder judicial, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del estado, los medios de comunicación, así como el propio encaje territorial. El proceso democrático y republicano independentista catalán vino a acelerar esta crisis política, dejando en evidencia ante sectores cada vez más amplios, que el estado español es en esencia un estado post-franquista, impregnado de prácticas antidemocráticas hasta la médula.

Aquella última crisis de 2008 por lo tanto no fue resuelta, sino simplemente maquillada, y la actual crisis socio-sanitaria ha venido a agudizarla.

¿Cómo caracterizarías la actitud del gobierno nacional para enfrentar al COVID-19 y a qué le atribuís dicha actitud?

La línea dominante en el estado español sobre la epidemia hasta bien iniciado el mes de marzo ha sido la de minimizar el problema, planteando que venía a ser algo así como una gripe estacional. Y de ahí se ha pasado al otro extremo, induciendo un auténtico estado de pánico en la población.

El gobierno no ha llegado a plantear un plan serio que merezca tal nombre para luchar contra la pandemia, sino una serie de medidas parciales, algunas muy mal planteadas, enmarcadas eso sí en un plan global de control social. Desde el inicio del Estado de Alarma hasta el 3 de mayo van 806.595 multas y 7.189 detenciones, muchas de ellas con malos tratos y agresiones policiales incluidas, todo ello bajo la cobertura de la Ley Mordaza, una ley que teóricamente el Gobierno iba a derogar, y que ha acabado utilizándola más incluso que los gobiernos del PP.

En cuanto a los recursos financieros necesarios para hacer frente a la crisis, podrían haberse obtenido de una moratoria de la deuda ilegítima contraída en 2008, pero no ha sido así. De los 117.000 millones de euros aportados por el Estado, 100.000 han ido destinados a satisfacer las necesidades de las empresas y la banca, y solo 17.000 se han destinado en forma de ayudas a trabajadoras/es, entre ellos las y los autónomos. Comparando las medidas adoptadas en otros países del entorno, como Italia, Francia, Alemania o Reino Unido, las medidas más favorables al capital han sido las adoptadas por el estado español.

¿Qué efectividad consideras que tienen las medidas adoptadas?

Hay que tener en cuenta que la crisis de 2008 fue una gran oportunidad para los impulsores de las privatizaciones y la mercantilización de la sanidad. Los tremendos recortes presupuestarios y de personal deterioraron la capacidad y la calidad del sistema sanitario. No es por lo tanto casualidad que sea en Madrid, donde el proceso de privatizaciones alcanzó su máxima expresión, en donde la epidemia haya tenido una mayor incidencia.

En el plano socio sanitario, los resultados están a la vista. A pesar del plan de control social, y a pesar de haberse adoptado una de las cuarentenas más drásticas y menos ajustadas a las necesidades especiales de sectores amplios de la población, en España, al igual que en Italia, el virus ha evolucionado de forma natural, siendo el nuestro el segundo país del mundo en morbimortalidad. Según datos oficiales disponibles a finales de abril, somos también el país del mundo con más personal sanitario contagiado, debido a la ausencia de medidas de prevención en los centros hospitalarios. Las cifras de fallecimientos en las residencias de ancianos han sido terribles, el retorno de las actividades económicas no esenciales fue prematuro, y actualmente nos enfrentamos a la desescalada de las medidas de confinamiento, entre ellas el retorno de las y los alumnos a los centros educativos, en unas aulas por lo general masificadas en lo que respecta al sistema público, sin tener un estudio preciso de cuánta población hay realmente infectada y cuánta está ya inmunizada.  

¿Cuáles crees que serían las medidas más urgentes que se deberían haber adoptado el gobierno en este contexto, entendiendo las particularidades del país?

Echando la vista atrás, sin duda, haber apostado por la prevención, reforzando las medidas de seguridad en centros hospitalarios, aislando y estudiando los primeros casos, actuando a tiempo, reforzando el sistema de salud pública, haciendo acopio del material necesario para afrontar una crisis de este estilo, y desarrollando un plan general ajustado a las particularidades socio-económicas del país, teniendo en cuenta las debilidades de las que partimos (largos años de privatizaciones y ataques al sistema público de salud), así como de las fortalezas, que residían principalmente en el sistema de atención primaria, sistema de cercanía que ha quedado demostrado haber jugado un papel esencial en casos como el de Cuba, y que en el caso de Madrid durante la crisis del Covid-19 ha quedado desmantelado, trasvasando el personal de cabecera a la cubrir el hospital de campaña del IFEMA.

La transparencia en la información ha brillado por su ausencia. La autocrítica también, así como la humildad como para aprender de las experiencias exitosas de países como China, Cuba (país del que se ha rechazado la ayuda ofrecida) o Vietnam, y en el caso de nuestra región europea, de experiencias como la de Portugal o países del norte de Europa, que han desarrollado medidas exitosas muy diferentes.

¿Cuál ha sido la actitud de la oposición en esta situación? ¿Actuaron con prudencia y colaborando a mejorar o aprovecharon para golpear al gobierno?

Las medidas económicas adoptadas en marzo, así como el establecimiento del estado de alarma, fueron apoyadas en lo esencial por el bloque de la oposición, incluida la extrema derecha. A medida que ha ido evolucionando la crisis, desde diferentes ámbitos se han levantado voces planteando que era necesario esperar para hacer críticas a la gestión de las administraciones, en especial al gobierno socio-liberal, y exigir responsabilidades cuando la crisis pasara. Un planteamiento que nos parece erróneo, porque el problema se va a alargar de forma considerable (el modelo de curva epidemiológica en el estado español no es en forma de pico, sino de meseta), nos vamos a encontrar durante un tiempo prolongado con casos nuevos, con rebrotes, y plantear la corrección de las medidas equivocadas es absolutamente necesario, así como la construcción de una oposición de izquierdas, ya que si ese espacio no se ocupa desde una óptica progresista, será desempeñado exclusivamente por los sectores más reaccionarios de la sociedad.

¿Cómo repercutió este nuevo escenario en la economía nacional y cuál es la actitud de los empresarios?

Nuestro modelo económico está fuertemente tercerizado, y es dependiente del turismo, presenta unos niveles muy elevados de endeudamiento, y los diferentes presupuestos generales del estado de los diferentes gobiernos son monitorizados desde Bruselas y Berlín, con unas cifras de paro muy elevadas, y con numerosas familias en situación de precariedad y pobreza. La economía se encontraba en una situación muy debilitada. La crisis del coronavirus ha supuesto un golpe muy duro para la población asalariada, las pequeñas y medianas empresas, así como al sector autónomo y de falsos autónomos.

La CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) ha valorado positivamente las medidas económicas, y tal y como ha planteado el Sindicato de Inquilinas, las medidas sobre la vivienda en alquiler, han venido en lo esencial a salvar los intereses de los grandes propietarios de vivienda, así como de los fondos buitre, endeudando a las familias.

A esta crisis sanitaria le acompaña una crisis social y económica profunda, que está empezando a arrojar cifras preocupantes: 4 millones de trabajadores/as acogidos a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo, tasa de paro cercana al 20%, desplome del PIB, una tasa de endeudamiento público en torno al 115% del PIB, así como voces que comienzan a amenazar con la necesidad de ajustes y “rescates” para corregir el déficit.

¿Qué rol están jugando las FFAA en esta particular situación?

El estado de alarma decretado y prorrogado en sucesivas ocasiones es en realidad un estado de excepción encubierto, en el que las libertades y derechos democráticos han sido suspendidos, tal y como vienen denunciando diferentes organismos. Desde el Gobierno, se ha venido trasladando la visión de la pandemia y de la lucha contra el Covid-19 como una guerra. Y no estamos en guerra, a las crisis sanitarias hay que hacerlas frente adoptando medidas sanitarias. Hay ciertas tareas que deben ser desempleadas por la UME (Unidad Militar de Emergencias), pero la militarización absoluta de la respuesta, con los mandos del ejército en las ruedas de prensa de las televisiones públicas, es el reflejo de la ausencia de un plan global sanitario efectivo y coherente, así como es el reflejo también de una concepción de la salud pública que tiene más que ver con la época del franquismo, en la que las competencias sanitarias estaban incorporadas en el Ministerio de la Gobernación, que tenía la responsabilidad sobre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

¿Y en el día a día del pueblo, cuál es la percepción en las calles tanto de las medidas como de la situación cotidiana?

Ante una emergencia sanitaria de estas características, son necesarias la disciplina social y la solidaridad, así como la ejemplaridad desde las diferentes instituciones, y aunque el confinamiento llegó tarde y sin atender las necesidades especiales de sectores importantes de la población, la percepción que tenemos es que la respuesta por lo general y salvo casos puntuales ha sido correcta.

Recién comenzada la cuarentena, la monarquía trató de aprovechar la situación para tapar las corruptelas de la institución, y se produjo una masiva cacerolada republicana de rechazo durante el discurso de Felipe VI, reclamando la donación a la sanidad pública de los 100 millones de euros recibidos de las comisiones de los negocios de su padre con Arabia Saudí.

Las redes de solidaridad en los barrios han ido extendiéndose, articulando toda clase de medidas de apoyo mutuo, de recogida de alimentos, así como de reparto de material médico en los centros hospitalarios. Actualmente hay cerca de 20.000 personas en huelga de alquiler, y en los barrios de Madrid más afectados por el virus, se han venido produciendo diferentes tipos de protestas.

Las medidas económicas adoptadas por el gobierno se perciben como insuficientes, y se tiene en el recuerdo la actuación de los poderes públicos en 2008, que al igual que ahora, vinieron a salvar los intereses de las grandes empresas y la banca. Existe también una percepción creciente sobre los diferentes modelos sociales, políticos y económicos que hay actualmente en el mundo, así como de las diferentes formas que ha habido de enfrentar la pandemia. Expresión de ello son las muestras de agradecimiento espontáneo que se han venido produciendo ante las ayudas de China, o ante el personal médico de las Brigadas Cubanas rumbo a Andorra en el aeropuerto de Barajas. La percepción acerca de la gravedad de la crisis económica ante la que nos estamos enfrentando es también creciente, al igual que la pérdida de legitimidad de la UE. Más allá de la crisis sanitaria, y de su gravedad, las contradicciones se agudizan tanto a nivel internacional con en el seno del estado español, abriéndose todo un abanico de oportunidades que no podemos desaprovechar.

Con amor no se llega a fin de mes

Con amor no se llega a fin de mes

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Sol Castillo*

¿Cuántas veces hemos escuchado -incluso afirmado- que las madres no trabajan, sino que se quedan en el hogar y por eso son “amas de casa”? Esta frase es una de las tantas que grafican la naturalización que la sociedad patriarcal ha construido en torno a todas aquellas tareas que recaen asimétricamente sobre las mujeres. Fruto de la división sexual del trabajo, desde pequeñes se nos ha educado para realizar determinadas tareas según el género asignado en el binarismo varón-mujer.

Cuando se hace referencia al sostenimiento de una doble jornada laboral, se piensa en aquellas mujeres que además de trabajar por fuera de casa, sostienen hogares y llevan adelante las tareas de cuidado. No es amor: es trabajo no pago y limita concretamente las posibilidades de un acceso justo a la educación y al trabajo, acrecentando de esta manera la brecha salarial.

Una mujer que es madre o está a cargo del cuidado de algún familiar o adulte mayor, que estudia o trabaja, seguramente delegue parte de esas labores a otra mujer (niñera, cuidadora, empleada doméstica). Puede suceder también que tenga que recurrir a empleos de pocas horas, flexibles -por ende sumamente precarizados-, para poder volver a su hogar a seguir trabajando.

Por todo eso y más, la necesidad de visibilizar el trabajo doméstico y las tareas de cuidado no remuneradas es una tarea fundamental para entender por qué existen grandes brechas entre los géneros. La temática ya tiene largas décadas de estudio entre debates y teorizaciones.

En 1951, Evita publica su escrito titulado La Razón de mi Vida. En uno de los capítulos titulados “El hogar y la fábrica”, relata lo siguiente:

“En las puertas del hogar termina la nación entera y comienzan otras leyes y otros derechos… la ley y el derecho del hombre… que muchas veces sólo es un amo y a veces también… dictador. Y allí nadie puede intervenir. La madre de familia está al margen de todas las previsiones. Es el único trabajador del mundo que no conoce salario, ni garantía de respeto, ni límites de jornadas, ni domingo, ni vacaciones, ni descanso alguno, ni indemnización por despido, ni huelgas de ninguna clase… Todo eso — así lo hemos aprendido desde “chicas” — pertenece a la esfera del amor… ¡y lo malo es que el amor muchas veces desaparece pronto en el hogar… y entonces, todo pasa a ser “trabajo forzado”… obligaciones sin ningún derecho…! ¡Servicio gratuitos a cambio de dolor y sacrificios!”

Si bien desde algunas voces se intenta señalar la enemistad que había entre Evita y las feministas de los 50′ y 60‘, o se busca leer desde cierto anacronismo a ciertas figuras de nuestra historia, no se puede ignorar que ya en aquel tiempo existía una noción acerca de las desigualdades que se les presentaban a las mujeres que sostenían los hogares.

Ahora bien, reflexionando acerca de una posible genealogía de nuestros feminismos, resulta interesante rescatar un trabajo pionero para Argentina y Nuestra América, incluso muy poco mencionado a la hora de repasar la problemática del trabajo doméstico no remunerado. En 1969, la feminista argentina-cubana Isabel Larguía junto a su pareja, el antropólogo John Dumoulin, presentan Por un feminismo científico. Este ensayo nace durante el proceso de institucionalización de la Revolución Cubana y deja ver las tensiones que se daban entre el feminismo y el marxismo de aquel tiempo. Analizaron la plusvalía en el trabajo reproductivo y acuñaron el término trabajo invisible para referirse a este: “Si la mujer comprendiera hasta qué punto está deformada, hasta qué punto es explotada, se negaría a seguir proporcionando trabajo invisible, trabajo no remunerado. Los cimientos de la sociedad de clases se hundirán antes de tiempo”[1].

Pocos años después, las producciones teóricas de francesas e italianas en torno al trabajo doméstico alcanzaron mayor circulación y relevancia. Gran parte de los movimientos feministas se formaron al calor de estos escritos, sin haber llegado a conocer antes los escritos precursores de Isabel Larguía.

Los números de la desigualdad

Según un informe de Economía Femini(s)ta elaborado en el tercer trimestre de 2019 en base al EPH-INDEC[2], del total de personas que realizan tareas domésticas, un 73% son mujeres y un 27% son varones. Estos datos no discriminan los hogares unipersonales por lo que probablemente esa diferencia sea mayor.

Se puede observar entonces, que la carga asimétrica del trabajo doméstico no remunerado tiene implicancia directa en el acceso al empleo. A continuación dos gráficos que ilustran notoriamente esta realidad:

El aislamiento y la gestión del hogar

La aparición de la pandemia del Covid-19, obligó a declarar el aislamiento social, preventivo y obligatorio, empujando a muchas familias a permanecer en sus hogares y presenciar las múltiples tareas del ámbito doméstico con las que cargan las mujeres. Como producto de la cultura machista, vimos cómo se viralizan imágenes y vídeos que, lejos de tener un atisbo de humor, muestran a los varones acomplejados porque tienen que cocinar, lavar, ordenar, criar a sus hijes, y demás labores. Aún quedan muchos mandatos por derribar si pretendemos construir una sociedad más justa. La cuarentena podría servir, entre otras cosas, para aprender a revalorizar el trabajo reproductivo y de cuidados.

En una coyuntura que pareciera volver a revalorizar el rol del Estado luego del reiterado fracaso de la globalización neoliberal, será necesaria la planificación y ejecución de más políticas de géneros que atraviesen todos los ámbitos y, en este sentido, será fundamental profundizar y complejizar aún más la propuesta desde el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad sobre las tareas de cuidado. El lugar que le toca a la Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género también es central para pensar las partidas presupuestarias o beneficios focalizados en los sectores más vulnerables de la población.


* Periodista, columnista del programa La Marea (Radio Futura – FM 90.5), redactora de Revista Trinchera y colaboradora de Agencia Timón.

Fuentes:
[1] http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20180803110052/Desde_Cuba_revolucionaria.pdf
[2] https://ecofeminita.github.io/EcoFemiData/informe_desigualdad_genero/trim_2019_03/informe.nb.html

“Perspectivas para Nuestra América: Presente y Futuro”, una charla con Stella Calloni

“Perspectivas para Nuestra América: Presente y Futuro”, una charla con Stella Calloni

TIEMPO DE LECTURA: < 1 min.

Perspectivas para Nuestra América: Presente y Futuro
Charla con la periodista, escritora y analista internacional, Stella Calloni.

  • Desafíos para Nuestra América ante el COVID-19.
  • ¿Qué depara al mundo luego de la pandemia?
  • ¿El imperio está perdiendo la batalla?
  • ¿Esto es sólo una crisis sanitaria y económica o también es una crisis civilizatoria?

Todo esto y muchos más temas. No te pierdas sus muy claras, agudas y contundentes sus reflexiones.

La educación pública a distancia: ¿una educación para todxs?

La educación pública a distancia: ¿una educación para todxs?

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

El actual estado de emergencia sanitaria a causa de la pandemia mundial del COVID-19, trae aparejado la profundización de la existente crisis estructural de la educación pública argentina. A casi dos meses de la definición del Ministerio de Educación de la Nación del cese temporal de las actividades presenciales de enseñanza, alineada al aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por el gobierno nacional, es oportuno reflexionar sobre las implicancias que estas medidas conllevan. Medidas preventivas por de más necesarias y acertadas ante la adversidad de la coyuntura signada por una situación epidemiológica que genera numerosas muertes, e infecciones en aumento. Sin embargo, es relevante analizarla persistente brecha digital y social en materia de educación, siendo que la desigualdad de condiciones materiales, económicas, pedagógicas, tecnológicas y de conectividad,  hacen que el derecho al acceso a la educación a distancia, no sea igualitario.

Al hablar de brecha digital y social, debemos partir de analizar que la misma deviene del desfinanciamiento de la educación pública promovido por la Alianza Cambiemos durante los cuatro años de gestión, que conllevó a la profundización de la desigualdad de las condiciones educativas, en relación a la educación privada. Durante el gobierno de Mauricio Macri, el presupuesto educativo bajó del 6,1 al 4,8%. Según los datos aportados por el CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) entre los años 2016 y 2018 la inversión educativa nacional cayó un 9% en términos reales y la inversión provincial un 8% entre 2015 y 2016. A su vez, la Ley de Educación Nacional (2006) establece que la inversión en educación debe alcanzar el 6% del PBI. Sin embargo, el gasto educativo en 2016 fue de 5,80% y en 2017 de 5,65% del PBI.

Evolución de la inversión educativa nacional, en millones de $ constantes de 2018 (2012-2019)

Fuente: CIPPEC, sobre la base de información del Ministerio de Hacienda de la Nación, serie de Índice de Precios al Consumidor IPC- INDEC y ECOLATINA.

El desfinanciamiento implicó la suspensión de programas de inclusión como el Conectar Igualdad, dejando en estado de abandono los dispositivos que debían repartirse (actualmente recuperados por el Ministerio de Educación de la Nación). La Alianza Cambiemos ha implementado durante sus cuatro años de gestión un proyecto de corte neoliberal, en términos políticos, económicos, sociales y culturales. Promovió, mediante sus políticas de miseria y ajuste, la idea de una educación entendida como mercancía, deslegitimando a la educación pública frente a la educación privada.

Viene a la memoria la exposición de Esteban Bullrich -siendo Ministro de Educación de la Nación (2015-2017)- en el Foro de Inversión y Negocios de Argentina, en la cual propuso “crear argentinos y argentinas que sean capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla, de entender que no saber lo que viene es un valor.” Esta expresión que denota los lineamientos de un proyecto social y cultural que insta, desde las instituciones educativas, a la “creación” de sujetxs pasivxs, a los cuales ese disfrute (cínico) los convierta en incapaces de querer revertir el orden desigual.

El gobierno actual del Frente de Todxs representa un cambio de paradigma con respecto a la educación. En el marco de la pandemia, el Ministro de Educación, Nicolás Trotta, promueve la implementación de políticas educativas inclusivas, con el objetivo de contener la desigualdad. Entre éstas se encuentran la creación de la plataforma “Seguimos Educando”, articulando contenidos de TV, cuadernillos y materiales digitales, en los cuales la navegación no consume datos; y la reciente reanudación del Programa Conectar Igualdad, a partir de la readecuación y distribución de las netbooks abandonadas por la gestión saliente. Según expresó el actual Ministro, el objetivo es facilitar el acceso a la tecnología a estudiantes y trabajar para reducir la brecha digital en Argentina.

Sin embargo, es sabido, hasta por el propio Trotta, que dichas políticas, por demás inclusivas que sean, no modifican las preocupantes condiciones de desigualdad social. En diálogo con Página 12 sostuvo, muy acertadamente, que: “En este tiempo en el que no se está yendo físicamente a la escuela se va a profundizar la desigualdad. Aprender y enseñar es un acto colectivo; cuando lo llevamos al hogar, se transforma en una instancia muy condicionada por la realidad social del niño. Eso se vincula a la evaluación y a la acreditación de saberes: no estamos en condiciones a la distancia, como norma general, de acreditar saberes. Si lo hiciéramos estaríamos evaluando al entorno familiar y a sus condiciones socioeconómicas más que al niño”.

Acertadamente porque es menester reflexionar y problematizar las condiciones de vulnerabilidad en las que transitan numerosas familias la educación a distancia, incluso para muchxs inaccesible. No menos necesario, es reivindicar el esfuerzo y compromiso puesto en práctica por aquellxs docentes que asumen, por un lado, la responsabilidad pedagógica de diseñar (para más de un curso) tareas que se adapten a la modalidad virtual, y por otro, la responsabilidad social al formar parte de la distribución de alimentos desde las escuelas cada quince días.

El pasaje momentáneo de la situación educativa del aula a la casa genera dificultades que implican obstáculos para la continuidad del proceso de enseñanza-aprendizaje. La función de enseñanza y el acompañamiento para la realización de las actividades recae en las familias (generalmente en las mujeres), que se enfrentan al conflicto de no contar con las herramientas pedagógicas necesarias, y en muchos casos tampoco con los dispositivos tecnológicos y con la conectividad para llevar adelante semejante desafío.

Si a eso le sumamos condiciones habitacionales de hacinamiento y  escasos recursos para solventar las necesidades alimenticias, la situación educativa se torna por de más dificultosa, incluso hasta imposible, siendo relegada en el orden de prioridades. Esto justamente es lo que, como sociedad, no podemos permitir. El derecho a la educación pública debe ser garantizado para todxs lxs pibxs, en lo extenso y ancho del país, desde Jujuy a Tierra del Fuego (y hasta las Islas Malvinas, si contáramos con la justa y soberana jurisdicción).

No caben dudas que desde el actual Ministerio de Educación se continuará priorizando a los sectores que atraviesan la coyuntura en condiciones de extrema vulnerabilidad social y económica, pero sería un error descansar a la espera de que esas políticas alcancen a la totalidad de la población. Es urgente fortalecer los lazos sociales entre la comunidad educativa y la comunidad barrial:entre directivos, docentes, EOE, inspectores, gremios docentes, las familias y las organizaciones sociales, en pos de repensar estrategias y nuevas modalidades para abonar al aprendizaje de lxs pibxs; desde una perspectiva de emancipación, fomentando la creatividad y la participación activa, evitando posibles frustraciones.

De generarse un vacío en el deseo de aprender, este espacio será cooptado por la cultura dominante, por la construcción de subjetividades neoliberales -como deseaba Esteban Bullrich- que disfruten de la incertidumbre. Si hay algo que lxs pibxs deben disfrutar, es de sus derechos. Tenemos el compromiso de abonar a que se garantice el acceso a la educación pública, aún a la distancia; a una educación que desde su sentido político eduque para la emancipación de sujetxs con capacidad crítica y reflexiva, protagonistas de su propia formación, conscientes de que otra realidad es posible.


Laura Herrera
Laura Herrera

Soy una militante popular en defensa de los derechos de lxs pibxs, con el compromiso inquebrantable de construir una patria grande, más justa, igualitaria, soberana y feminista. Estoy convencida de que otra realidad es posible.

* Estudiante de Trabajo Social de la UNLP y militante popular.
Stella Calloni contra El Capitán América: La batalla ideológica

Stella Calloni contra El Capitán América: La batalla ideológica

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Por Jorgelina Urra*

Steve Rogers estaba congelado en animación suspendida dentro de algún laboratorio de experimentación militar perteneciente al Gobierno de Estados Unidos. Así que Stan Lee y Jack Kirby, a finales de 1961, comenzaron a crear lo que hoy es el Universo de Marvel con intenciones de reanimar al soldado Rogers. Algo que caracterizó esa etapa fue el agregado de realismo y coherencia que se correspondía con contextos geopolíticos reales. La idea superaba todo lo visto hasta ese entonces. El soldado mejorado físicamente por medio de ciencia militar, había rendido honores a su país en tiras de historietas bélicas durante la Segunda Guerra Mundial. Se trataba del noble patriota que condenaba el nazismo y luchaba contra los enemigos: en ese momento, las potencias del Eje. En 1953 Stan Lee lo subtituló “El aplasta comunistas” e intentó insertarlo en el contexto de Guerra Fría, pero no duró más de un año.

Durante los ‘60 tuvo la oportunidad de resurgir en la escena cultural, como el rostro visible de un Estados Unidos intervencionista; el Capitán América es la cara de la estrategia militar denominada Plan Cóndor, ideada y diagramada por Estados Unidos desde la Escuela de las Américas. Descongelado por sus gobernantes y puesto en escena por Marvel Comics, prefiguró desde lo simbólico un patriotismo exacerbado, que a la vista de los mortales era el ideal de hombre americano, el defensor de la cultura occidental, el que con su escudo protector derrotaría al subversivo.

El Capitán América, superhéroe ficticio de Marvel Comics, viste un traje ceñido al cuerpo con el motivo de la bandera estadounidense, una estrella blanca en medio del robusto pecho a modo de insignia y empuña en el brazo izquierdo un escudo prácticamente indestructible, con la capacidad de desplazarse a la velocidad de un proyectil si es lanzado con furia justiciera. En ese nuevo despertar se nos presentó a un “héroe” quedado en el tiempo, un personaje que buscaba constantemente representar una identidad dentro de un mundo que se encontraba en proceso de cambio social.

Esa identidad que el Capitán América alias “El Centinela de la Libertad” defendía, era el sistema económico, político, social y cultural estadounidense, que buscaba implantarse como hegemonía mundial dentro de un contexto de Guerra Fría. Luego del triunfo de la Revolución Cubana, la dificultad que encontraba el imperialismo yankee eran les subversives, les revolucionaries, que en algunos países de Latinoamérica venían generando focos de resistencia mediante procesos de organización y lucha activa.

La táctica ideada por el imperio para consolidar el dominio económico, político y cultural fue la pedagogía del terror. No solo se trató de un modelo económico de tinte expansionista: la estrategia pretendió influir en todos aquellos ámbitos de interrelación social, y en términos culturales, el paradigma era aún más influyente. Durante la Segunda Guerra el Capitán América había sido un pilar fundamental de incentivo, de moral y ética que mantuvo las expectativas de triunfo en gran parte de la población. Pero por más que se trate de una simple animación no significa que no contenga una ideología política direccionada, desde el poder físico, la moral, los valores, la ética y la estética; incluso, generaba sentido. Todos aquellos símbolos unificados en un solo hombre nos mostraban al icono de un país, y el fuerte compromiso de este por el “bienestar” de las naciones del mundo. En prácticamente todo el universo cinematográfico -las sagas de películas, los cómics y demás- Estados Unidos se presenta como el Guardián de América.

La misión para El Centinela de la Libertad fue ejecutar con éxito, en el imaginario social y cultural, el Plan Cóndor. Les enemigues, eran les revolucionaries del fin del mundo. Mientras les escritores le devolvían la vida a este personaje, Estados Unidos preparaba el equipo y armamento militar que fue utilizado para la represión, persecución, tortura y desaparición de opositores políticos claves en los distintos países del cono sur: Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil y Bolivia, con el apoyo de una retaguardia compuesta por Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, un equipo de investigación con espías de la CIA operando en todos los territorios, y el fiel y servil apoyo de las dictaduras latinoamericanas encabezadas por Videla, Pinochet, Bordaberry, Stroessner, y los demás rostros del terror.

Muchos archivos de esos largos y oscuros años fueron eliminados, incendiados, desaparecidos por los principales responsables y cómplices de las dictaduras, tanto durante como después del proceso. Hay historias que aún no se han leído; abuelas, madres, hijes y nietes que aún no se conocen; hay dolor y muerte, hay responsables que sienten el placer de estar vivos y se esconden tras un pacto de silencio; incluso hay muches que aún están siendo enjuiciados.  Pero como en toda historia de héroes y villanos, hay alguien que habiéndose adelantado a la jugada y como buena estratega, logró guardar información y archivarla, buscar las pruebas y denunciar. Nuestra heroína fue y es Stella Calloni. 

Stella una mujer de voz clara, tranquila, lleva en la piel historias de lucha y reivindicación. Las palabras que salen de su boca no se encuentran en muchas de las páginas de nuestra historia, la que conocemos o hemos recuperado, y debería reconsiderarse la importancia de incluir en los manuales y libros de historia las muchas páginas que faltan y que se encuentran en su memoria. Tiene una mirada penetrarte, translúcida y conserva un brillo particular a pesar de las muchas batallas que ha enfrentado, algunas como corresponsal de guerra en América Central. Es periodista y escritora especializada en política internacional, sus investigaciones han sido la base fundamental en el proceso de enjuiciamiento y castigo a las juntas militares de las dictaduras latinoamericanas y los procesos políticos relacionados a estas.

Es un símbolo de lucha, de lucidez política, que mantiene viva las esperanzas de hallar el camino hacia una segunda y definitiva independencia de los pueblos. Una heroína de carne y hueso que viste la bandera de les desposeídes, su poder es la palabra que señala al enemigo, lo analiza y discute sin cansancio. Por eso fue perseguida, y habiéndose exiliado entre México y Panamá, no dejó de luchar, no dejó de escribir, y por sobre todo, no dejó de pensar. En el año 2001 presentó su libro Operación Cóndor, pacto criminal donde denuncia los crímenes cometidos por Estados Unidos contra los pueblos de América Latina. En palabras de Fidel Castro “es la denuncia más objetiva y detalladamente documentada que hasta hoy he leído, insuperable en su estilo y elocuencia”. Además de una larga lista de personas que fueron asesinadas dentro y fuera de sus países, el libro detalla la conspiración realizada por las dictaduras de Argentina y Chile para desaparecer militantes, entre otras cosas. Menciona a cada une de les autores y partícipes responsables de estos crímenes y el plan de recolonización llevado a cabo por el imperio.

Hace una semana se estrenó en CineAr, la plataforma de contenidos audiovisuales de la Nación, el documental “Operación Cóndor”, dirigido por Andrea Bello y Emiliano Serra con guión de Stella Calloni. El film narra desde la óptica de familiares y víctimas del terrorismo de Estado las diferentes y dolorosas historias de dirigentes y militantes polítiques nuestroamericanes, la clandestinidad y los esfuerzos por obtener algún tipo de respuesta por parte de las autoridades. A través de un arduo trabajo de investigación, pone al descubierto detalles encontrados como los llamados archivos del terror (Paraguay 1992), de intercambio y traslado de preses polítiques, el espionaje motorizado por la CIA y las actividades de control civil. Cada documento encontrado, cada historia narrada sirvió para marcar a los jueces, militares, fiscales y hasta cónsules involucrados.

El documental reconstruye las frías escenas de uno de los momentos más negros de nuestra historia por medio de testimonios de familiares, amigues, hijes recuperades, y militantes. Da cuenta de la guerra psicológica establecida por la complicidad de publicistas y medios de comunicación, así como también de la capacidad de resistencia de un pueblo organizado dispuesto a dar la vida por la causa. Desde Revista Trinchera les invitamos a ver este increíble material y a reflexionar sobre el paradigma ideológico en el que aún seguimos inmerses. Hoy en Nuestra América siguen existiendo vestigios ideológicos que se potencian cada vez más, que atraviesan nuestra cultura y nos llevan a naturalizar los abusos de poder. Debemos dar una batalla ideológica dentro de una guerra imperialista, que a la luz de los acontecimientos recientes, muestra sus flancos débiles y deja por sentado quiénes son les héroes y quiénes les villanes.


* Entiende que para que las ideas no mueran hay que escribir, pero como el lenguaje es un universo lleno de palabras muertas y consejos de la RAE; prefiere hablar desde el léxico revolucionarie.
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