El Único en Rojo: Argentina votó en contra de los pueblos originarios en la ONU

El Único en Rojo: Argentina votó en contra de los pueblos originarios en la ONU

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La nueva gestión en Cancillería a cargo de Gerardo Werthein, hombre de confianza de Javier Milei, arrancó con un hecho inédito, ya que votó en contra de una resolución para proteger y promover los derechos de las comunidades indígenas en la Asamblea General de las Naciones Unidas. El Gobierno Nacional quedó absolutamente solo en la negativa y esta vez no fue ni siquiera por alineamiento, ya que EEUU e Israel votaron a favor.

En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Gobierno Nacional (más específicamente Cancillería) se encargó de protagonizar un hecho inédito y vergonzoso, ya que fue el único país que votó en contra de una resolución para proteger y promover los derechos de las comunidades indígenas en todo el mundo.

La iniciativa fue presentada el 22 de octubre pasado por las delegaciones de Bolivia, Dominica, Ecuador, Liberia, México, Paraguay y Venezuela. La propuesta era que las Naciones Unidas reconozcan la necesidad de proteger el derecho de los pueblos originarios a dar su consentimiento libre, previo e informado en decisiones que afecten sus territorios y recursos naturales.

Si bien hubo algunas abstenciones en la votación que se dio el lunes de la corriente semana, países que se abstuvieron de votar a favor o en contra de la resolución como las de Francia, Lituania, Mali, Eslovaquia, Bulgaria, Rumania y Laos, el único voto desfavorable fue el de Argentina.

En esta primera participación de la delegación argentina en la ONU desde que asumió Gerardo Werthein como canciller, dejó por demás en claro su postura y la del Gobierno en contra de la resolución.

Sin embargo, deja al descubierto el grado de vergüenza internacional al que se expone el país con esta actitud pueril del oficialismo, ya que son consensos y acuerdos tácitos de temas y tópicos que competen a toda la Patria Grande, que demuestra la improvisación y la impresionabilidad de Milei y sus secuaces.   

Incluso su mentor, Estados Unidos, votó a favor de la resolución, como así lo hicieron otras 168 delegaciones, incluidas las impulsoras. Al contrario de como le ocurría con Diana Mondino, a quien terminó pidiéndole la renuncia por apoyar el fin del embargo de Estados Unidos a Cuba, Javier Milei fue capaz de dejar la cuestión en manos del actual titular del Palacio San Martín, y decidió viajar para intentar reunirse con el presidente electo Donald Trummp, de quien es admirador confeso.

Finalmente, si bien el resultado de la votación es no vinculante, por lo que no debería afectar la política interna de ninguno de los países que la apoyaron, se trata de un gesto diplomático del cual la Argentina -con Javier Milei a la cabeza- no tuvo interés en participar.


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El Tercer Malón de la Paz llegó a Buenos Aires

El Tercer Malón de la Paz llegó a Buenos Aires

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

Más de mil “malorenos” partieron desde la provincia de Jujuy el 25 de julio para hacerse escuchar ante el Congreso de la Nación y la Corte Suprema. Llegó por tercera vez a Buenos Aires y marchó con fuerza.

Ante la urgencia y el atropello que significó el accionar represivo del gobernador de Jujuy y precandidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio (JXC), Gerardo Morales, el 25 de julio partió el Tercer Malón de la Paz con más de mil personas de distintas comunidades indígenas. Llevaron la caravana a Buenos Aires y reclamaron en defensa de sus territorios y recursos naturales y contra la reforma constitucional impulsada por Morales.

Según repasaron en un comunicado de prensa, la columna partió desde diversas localidades jujeñas como La Quiaca, Yavi, Santa Catalina, Cochinoca, Rinconada, Humahuaca, Tilcara, Maimará, Purmamarca, Susques y Salinas. Antes de llegar a CABA, el Malón pasó por Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, Córdoba y Rosario, con el objetivo de sumar a más personas.

Su llegada a la Capital del país coincidió con el Día de la Pachamama, por lo que realizaron actividades ceremoniales acordes a la fecha. A las ocho horas se realizó una sahumada “en simultáneo con ceremonias en los otros cortes”, tras lo cual iniciaron la marcha desde Plaza Miserere, en el barrio porteño de Once, para llegar aproximadamente a las 12 al Obelisco, encolumnades con grandes banderas whipala, cantos, bailes e instrumentos.

Luego se dirigieron a los Tribunales en la calle Talcahuano y realizaron una ceremonia en homenaje a la “Madre Tierra”, en conmemoración al inicio del “Mes de la Pachamama” y planificaron acampar, al igual que en el Congreso. También coincidió con los seis años de la muerte de Santiago Maldonado que fue recordado con la presencia de su hermano Sergio, que advirtió sobre la posibilidad de que “Morales llegue a ser vicepresidente o (Patricia) Bullrich presidenta de la Nación”.

“Santiago hubiese estado acá y él quisiera que yo estuviera acá también. La similitud de pueblos mapuche y los de Jujuy es que están atravesados por los ataques ante las protestas por defender sus territorios y los recursos naturales”, indicó Maldonado.

“Lamentablemente, hay otros casos que no tuvieron tanta repercusión como el de Santiago, pero se sabe que han desaparecido a manos de terratenientes por defender sus territorios”, expresó y añadió: “Es inconcebible la complicidad del Poder Judicial en todos estos atropellos, sobre todo cuando vemos a los jueces que fueron a visitar a (el magnate Joe) Lewis”.

Por otro lado, un representante de las comunidades que sostienen el corte de ruta de La Quiaca, que no brindó su nombre “por resguardo de su seguridad”, señaló a Télam: “Venimos de Jujuy, declarada ‘Capital de la Pachamama’, justo el día de nuestra santa tierra y precisamente hoy (martes) nos encontramos en la Capital Federal reclamando justicia”. “Les pedimos a los jueces que intervengan inmediatamente la provincia”, denunció.

De todos los reclamos se resaltaron dos, el primero es exigirle a la Corte Suprema que se pronuncie sobre la inconstitucionalidad de la reforma de Morales. El segundo reclamo es el pedido de la sanción de la Ley de Propiedad Comunitaria Indígena al Congreso y que tome las medidas para la intervención federal de Jujuy, por violencia institucional, persecución y detención de les manifestantes.

La marcha reedita la gesta más grande de originarios por la lucha de sus territorios, conocida como el Malón de la Paz, que en 1946 emprendieron 174 kollas jujeños a Buenos Aires para pedir por sus tierras. El segundo Malón de la Paz fue en 2006, 60 años después, organizado para exigir al Gobierno jujeño a cumplir con una orden judicial de retornar a las comunidades indígenas cerca de 15 mil kilómetros cuadrados de tierras.

Finalmente, este Tercer Malón tuvo como “tema central la reforma inconstitucional y exprés de Morales y la falta de consulta a las comunidades indígenas”, señalaron los “maloneros”. En este sentido, se marchó el 16 de junio a San Salvador de Jujuy por la feroz represión policial, les integrantes de pueblos originarios iniciaron más de 20 cortes de ruta en toda la provincia y pidieron la inmediata renuncia del gobernador jujeño.

De Tiahuanaco a Melchor Romero, esta tierra no olvida

De Tiahuanaco a Melchor Romero, esta tierra no olvida

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Hija, hermana, compañera, primera generación universitaria, resistencia ancestral de los márgenes al cuadrado platense. Corrupción, desidia municipal y encubrimiento. Emilia Uscamayta Curi es mucho más que su muerte.

El olor a asado se cuela por encima de la medianera de ladrillo sin revocar. A los pies de un olmo una mesa improvisada con caballetes y un mantel de tela alberga tres o cuatro botellas de vino, alguna gaseosa y otras tantas fuentes con empanadas de carne. Alrededor hay unas doce o quince personas que tienen la punta de las orejas y la nariz rojizas por el frío. De fondo, al ritmo de la cumbia, una gallina bataraza escarba en la tierra buscando algo que comer, a cada picotazo mueve su cuello para no perder de vista al perro que la observa con las orejas levantadas a unos pocos metros.

Es 20 de junio de 2023. En la celebración por el Día de la Bandera, Eugenia es cordial y está atenta a la gente que llega a su casa. Del horno de barro que hay a unos metros de la mesa saca más empanadas asegurándose que nunca falten. Al mismo tiempo se encarga de revolver una olla en la que el zapallo del locro se sigue cocinando. Eugenia tiene el pelo oscuro pero los mechones blancos son los que predominan en su cabeza; es bajita, lleva anteojos y tiene una mirada que delata más de cinco siglos en este continente. Sus manos son color tierra y parecen gastadas como los cerros en los que se crío de chica.

Eugenia nació en Bolivia, es madre de siete hijos y vive en Melchor Romero, Barrio Las Rosas. En ocho días, en la ciudad de La Plata arrancará el juicio por la muerte de la menor de sus hijas mujeres, Emilia Uscamayta Curi, ocurrida el 1 de enero de 2016 en la Fiesta la Frontera.

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Yesica Emilia Uscamayta Curi nació el 25 de mayo de 1987 en La Plata, es la sexta hija del matrimonio Uscamayta Curi.

Juan Uscamayta nació en la década del cuarenta en la capital de Bolivia, La Paz, y a sus 18 años se mudó a Mendoza, donde conoció a Eugenia Curi, con quien se fue a vivir a Tucumán, provincia en la que ella había pasado gran parte de su infancia. Tuvieron siete hijos: María, Erica, Siria, Cristian, Edgar, Emilia y Brian. Durante los años 80, junto a sus dos primeras hijas se mudaron a la provincia de Buenos Aires y se radicaron en La Plata. Por esos años, nacieron allí el resto de sus hijos.

Desde chicos, Emilia y todos sus hermanos trabajaron como quinteros en el cordón frutihortícola de la región, ayudando a su padre Juan. Al principio, la labor de la tierra era en relación de dependencia, pero luego de unos años, pudieron alquilar algunas hectáreas en la localidad de Gorina y pusieron un puesto propio en el Mercado Central de la ciudad. Las cosas parecían acomodarse de a poco para la familia, pero como si fuese un recuerdo de los tiempos neoliberales que se vivían en el país, la tormenta Santa Rosa arrasó con la producción de verduras de los Uscamayta a principios de los 2000. Les rompió todo. Hasta la casa les tiró abajo.

“Fue muy malo para la familia, nos quedamos en bolas. Entonces dejamos de trabajar la quinta, perdimos el puesto en el mercado y ahí nos vinimos para Romero”, cuenta Edgar, mientras de fondo se escuchan las charlas de la sobremesa.

Sin posibilidad de recuperar lo perdido, la familia se mudó al Barrio las Rosas, en Melchor Romero y puso un pequeño comercio. Juan Uscamayta comenzó a organizarse con el resto de los quinteros afectados por el temporal y la crisis económica. Tras largas asambleas, dieron nacimiento a la Asociación de Medieros y Afines (ASOMA). Muchas veces los hermanos acompañaban a su padre a las reuniones. También participaron de un gran Tractorazo que se llevó adelante en La Plata a mediados del 2001.

Emilia cursó la secundaria en la Escuela Media N° 22 y se egresó en el 2005. En vísperas de sus últimos meses en el colegio, viajó a Mar del Plata con una amiga para formar parte de las movilizaciones contra la IV Cuarta Cumbre de las Américas. La organización popular, los presidentes latinoamericanos alineados contra Estados Unidos y esa victoria histórica anti imperialista que fue el No al ALCA, terminó de convencerla para arrancar la carrera de Comunicación Social en 2006.

Se mudó de Melchor Romero y se fue a vivir a una zona cercana a la facultad. Para bancarse el alquiler, laburaba en una pizzería y hacía changas. Los fines de semana volvía para el barrio a trabajar en el negocio de su tía y darle una mano a sus padres. En esas idas y venidas siempre estaba acompañada de su gato Carbón.

“Emi era artesana: hacía pulseras, collares, sabía tejer y bordar. Tejía con macramé e hilo encerado. Sabía hacer un montón de cosas zarpadas, también hacía malabares con antorchas prendidas fuego. En ese sentido no se iba a morir de hambre porque se sabía defender”, comenta Edgar.

Edgar también cuenta que durante los primeros años de la carrera le dio rienda libre a su vida. Cuando podía, cargaba la mochila con lo que tenía encima y encaraba la ruta sin fecha de regreso. Así visitó el sur argentino, paró en el Bolsón y en Bariloche. Después trepó para el norte y en tierras brasileras conoció la militancia del MST (Movimiento de Trabajadores sin Tierra).

Las experiencias que vivió en sus viajes, sumado a la sangre quechua-aymara que corría por sus venas, la impulsaron a sumarse a la Asociación de Residentes Bolivianos en La Plata (A.R.B.O.L.), organización que había fundado su padre Juan, luego de las experiencias previas con los quinteros.

Por aquellos años cercanos al Bicentenario argentino, la Facultad de Periodismo y Comunicación Social inauguró la primera parte del Edificio Néstor Carlos Kirchner, en calle 63 y diagonal 113. En esas nuevas aulas Emilia conoció a Cintia Mansilla y a Nube Huentun, dos compañeras de cursada e integrantes de la agrupación estudiantil Jorge Ricardo Masetti.

En el 2013, Emilia comenzó a hacer una columna radial los sábados a la tarde, en el programa Marcha de Gigantes, emitido por la AM de Radio Universidad. Dividía su fin de semana entre el periodismo y los talleres de pueblos originarios que daba con su padre Juan, en el CAI del Barrio La Loma, en la Escuela 122. El CAI en el que comenzaron a trabajar padre e hija fue el primer taller intercultural de la ciudad de La Plata.

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Acompañado por el rasgueo de un charango que avecina un carnavalito andino, se escucha a Hugo Chávez hablando del imperialismo norteamericano, luego una voz femenina de locutora corta en seco al presidente venezolano y recuerda que ya comienza la segunda hora de Marcha de Gigantes. En los viejos estudios de Plaza Rocha, con unos auriculares negros grandotes, Emilia Uscamayta Curi le da el último sorbo a un mate y se prepara para salir al aire.

 “Mi nombre es Emilia Uscamayta Curi, mi posición es hablar desde el pueblo aymara porque mi viejo es aymara, mi mamá viene de una raíz quechua, desde el norte de Bolivia. Yo nací acá en tierra querandí, entonces puedo considerarme querandí. Y bueno venía a plantear la postura desde los pueblos originarios, pero a partir de nuestra identidad como miembros de la comunidad querandí”, dice la introducción de una columna emitida a mediados de 2013.

Nicolas Sampedro, conductor y productor de Marcha de Gigantes, guarda hasta hoy algunos fragmentos y discusiones que llevaba Emilia al programa.

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El 12 de octubre de 2014, Evo Morales ganó sus tercera elección con el 61 por ciento de los votos. Desde Argentina se festejó la victoria popular y en el Barrio las Rosas, A.R.B.O.L decidió viajar a la nueva asunción del presidente. A principios de 2015 Emilia cargó su mochila, sumó una cámara de fotos y junto a diez compañeros bolivianos encararon para la tierra de sus raíces, calculando su llegada unos días antes de la tercera asunción.

En Tiahuanaco, a Emilia le sacaron una foto que la familia Uscamayta recuerda mucho.

Se la puede ver con una whipala en su sombrero, anteojos para la vista de marco negro y una sonrisa grande mostrando los dientes que le adorna el rostro, sobre su pecho cuelga una cámara de fotos y un carnet de prensa. De fondo se puede ver a una señora con una Caja Chayera dándole ritmo a la celebración.

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Después de la derrota de Daniel Scioli en el ballotage de 2015, la agrupación Jorge Ricardo Masetti hizo un gran plenario junto al Movimiento Estudiantil Liberación de cara a los tiempos que se vendrían. Franco Carignano recuerda que después de muchas horas de discusión, la noche fue virando hacia los juegos de cartas y algunas cervezas. Emilia que estaba jugando al chancho en una mesa que se sumergía en la trampa y la mentira, no dudó mucho y rápidamente los mandó a todos a la mierda.

“Se re calentó, los re puteó a todos”, recuerda riéndose.

Actualmente Franco es profesor en Comunicación Social y conduce la primera mañana desde el estudio de radio Emilia Uscamayta Curi, en Radio Trinchera.

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La noche del 31 de diciembre de 2015 la familia Uscamayta estuvo trabajando hasta tarde. Braian, el menor de los hermanos se pasó el día yendo y viniendo del comercio que estaba en la entrada del terreno hasta el fondo del patio, para cuidar el asado de los perros que ya hacían fila pidiendo un huesito. Cristian, el mayor de los varones, tuvo la verdulería abierta hasta entrada la noche y Emilia llegó tarde, porque había ido a trabajar a una feria en Villa Celina.

Pasada la cena y el brindis por año nuevo, Edgar, Cristian y Emilia salieron a dar una vuelta para festejar.  Fueron a una fiesta por la zona del Estadio Único y después volvieron para el barrio.

Edgar se acostó a dormir. Cristian y Emilia fueron a la fiesta La Frontera, a unas pocas cuadras de distancia, una quinta en 520 y 159. Se rumoreaba que duraría dos días y que el municipio no la iba a clausurar, porque ya había aceptado coimas por más de 20 mil pesos.

Esa madrugada Emilia murió ahogada en la pileta de la quinta. Tenía 27 años y le quedaban las últimas materias para recibirse de la licenciatura en Comunicación Social.

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Gracias a la persistencia de su familia, amigos y compañeros de militancia, el 28 de junio de 2023, siete años y medio después de su muerte, comienza el juicio de Emilia. En la causa están imputados cuatro empresarios de la noche platense por el delito de homicidio simple con dolo eventual. Los cuatro fueron sobreseídos del delito de desobediencia el pasado 12 de junio por el Tribunal Oral Criminal N° 3. 

Los imputados son Raúl “el Peque” García, de estrechos vínculos con altos dirigentes de Juntos por el Cambio como María Eugenia Vidal, Mauricio Macri y el intendente platense Julio Garro; Carlos Bellone, Santiago Piedrabuena y Gastón Haramboure.

El ex Secretario de Seguridad municipal, Daniel Piqué, estaba imputado por incumplimiento de los deberes de funcionario público, pero tendrá un juicio en otra instancia. Hay otros funcionarios mencionados en la causa que aún no han sido imputados por la muerte de Emilia y que deben dar respuestas. 

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“La palabra Ayni es una palabra de origen quechua, es como juntar a todos los hermanos de diferentes naciones y unirse por un motivo.” Así termina Emilia su columna de Marcha de Gigantes del año 2013.

En vísperas del inicio del juicio por su muerte, unirse por un mismo motivo: el pedido de justicia y el castigo a los culpables.


Felipe Bertola

Cuando estaba en la panza, mi vieja me cantaba “Significado de Patria” para tranquilizarme. En la comunicación y organización popular encontré la clave para poder “ser la revancha de todxs aquellxs”. Como todo buen platense, sé lo que es ganar una Copa Libertadores.

Pueblos originarios acamparon en Plaza de Mayo por “derechos con perspectiva indígena”

Pueblos originarios acamparon en Plaza de Mayo por “derechos con perspectiva indígena”

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Reclamaron por derechos y políticas públicas con perspectiva indígena, el cumplimiento de la ley de Propiedad Comunitaria Indígena de la Tierra, un Estado Plurinacional y Plurilingüe y el reconocimiento de sus territorios ancestrales.

Diferentes comunidades originarias realizaron este lunes un acampe en Plaza de Mayo en reclamo de “derechos y políticas públicas con perspectiva indígena”, con el objetivo de exigir el reconocimiento de sus territorios ancestrales, la ley de Propiedad Comunitaria Indígena de la Tierra y un Estado Plurinacional y Plurilingüe, entre otras demandas.

En el marco de la protesta, que comenzó a las 18, las organizaciones informaron en un comunicado que “los pueblos originarios somos una cultura viva y presente. Somos Naciones, parte de esta Patria, por la cual también hemos luchado cuando ha sido necesario”.

Asimismo, en el acampe estuvieron presentes comunidades de Salta, 20 Viviendas, Algarrobal, Alto la Sierra, Cañada Larga, Chripa, Chorro, Churguipampa, Cooperativa el Municipal, Itaguasuty, La Curvita, Las Juntas, Las Moras, Lucero del Alba, Mecle y Molinos.

También confirmaron su presencia en la instancia la Nueva Esperanza, Nuevo Amanecer, Los Lapachos, Pérez, Pozo El Tigre, Quebracho, Santa María, Uacop, 9 de Julio y Tuicha Kuña Ikavi, además de comunidades Wichi, Toba, Mocovi y Guaraní de las provincias de Jujuy, Salta, Chaco y Corrientes.

“A partir del siglo XIX fuimos despojados de nuestras tierras y recursos, y hemos sido condenados a vivir excluidos, en situaciones de extrema pobreza, sin que sean respetados nuestros derechos”, señalaron.

Además, advirtieron en el archivo que “el avance del extractivismo, de la megaminería, del petróleo, forestal y los agro-negocios, junto a las obras de infraestructura complementarias, como represas, carreteras y gasoductos, han profundizado las usurpaciones de nuestros territorios, y nos obligan ahora a ser actores protagónicos en la defensa de nuestros derechos y en la propuesta de otro modelo de país”.

En este sentido, demandan “la creación de un Estado Plurinacional y Plurilingüe, donde todas las Naciones originarias del territorio argentino sean parte de un solo Estado, siendo partícipes de sus decisiones y aspirando al pleno ejercicio de los derechos”.

Cabe recordar que el primero de mayo, también se realizó una movilización de solidaridad con el pueblo mapuche y se reclamó, en la puerta de la intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi, la “inmediata libertad” de las cuatro mujeres (Colhuan, Luciana Jaramillo, Romina Rosas y Celeste Guenumil) que permanecen bajo prisión domiciliaria, acusadas por usurpación de tierras en Villa Mascardi.

Asimismo, pidieron la “desmilitarización” de ese predio, que permanece bajo custodia de fuerzas de seguridad desde octubre de 2022, cuando la justicia federal desalojó a los integrantes de la Lof Lafken Winkul Mapu, que estaban en el lugar desde hace cinco años con el objetivo de recuperar sus territorios ancestrales.

También participaron de la marcha la Apdh, el colectivo Ni Una Menos Furilofche, la Multisectorial contra la Represión, la asociación Piuké, entre otras entidades. Al respecto, la integrante de la Multisectorial contra la Represión, Marcela Cano, señaló que eligieron concentrarse en Parques porque ese organismo “es parte fundamental en este conflicto y en lo que se decida en la Mesa de Diálogo”, convocada para el primero en Buenos Aires.

Además, Cano sostuvo que reclaman por “la libertad de las lamien injustamente detenidas por una causa que, en el peor de los casos, es excarcelable”, y denunció que “mientras se cumplen 40 años de democracia”, aquellos que se manifiestan en la calle son recibidos “con los edificios vallados y las fuerzas represivas, tanto en Parques como en el Juzgado Federal”.

Los manifestantes llevaron a Parques un petitorio que pretendían entregar en mano al intendente Horacio Paradella, pero no fueron recibidos. Finalmente pudieron dejarlo por una puerta lateral. El edificio, ubicado a metros del Centro Cívico, permaneció con todas sus puertas y ventanas cerradas y bajo fuerte custodia de la policía federal.

En paralelo, los referentes mapuches expresaron su voluntad de que en esa instancia se firme un acuerdo para cerrar el conflicto, “que se restituya el rewe a la machi Betiana Colhuan” (por el espacio ceremonial que la comunidad estableció en Mascardi) y que se defina la liberación de las mujeres que llevan ocho meses con prisión domiciliaria.

Algunas de las consignas plasmadas en la bandera fueron: “Libertad a las presas políticas mapuches”, “Fuera el comando unificado”, “Basta de odio racista”, “Basta de criminalizar la recuperación del territorio”. Por ultimo, en la movilizacion les manifestantes cantaron en reclamo de Justicia por el asesinato de Rafael Nahuel, ocurrido en Mascardi en noviembre de 2017.

Finalmente, y tras las reiteradas marchas, el viernes pasado se dispuso la liberación de Celeste Ardaiz Guenumil, que permanecía con prisión domiciliaria en Carmen de Patagones. Mientras que ayer por la tarde, las tres mujeres mapuches (la machi Betiana Colhuan Nahuel, Romina Rosas y Martha Luciana Jaramillo), detenidas en octubre pasado y que permanecían en prisión domiciliaria en Bariloche, obtuvieron la excarcelación con pautas de conducta que dispuso el Tribunal Oral Federal de Roca que contempló el acuerdo alcanzado en la mesa de diálogo.

Chaco: Comienza el juicio por la Masacre de Napalpí

Chaco: Comienza el juicio por la Masacre de Napalpí

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Líderes y dirigentes de 40 pueblos originarios de toda la Argentina se reunieron en Resistencia para acompañar el inicio del juicio por la Masacre de Napalpí, que inicia este martes.

Líderes y dirigentes de 40 pueblos originarios de toda Argentina se reunieron en Resistencia (Chaco), para acompañar el inicio del histórico juicio por la Verdad de la Masacre de Napalpí. El mismo dará inicio este martes y será un acto reparatorio en la relación entre el Estado Nacional y los pueblos originarios del país. 

El proceso que inició la Justicia federal de Chaco toma como antecedente los juicios por crímenes de lesa humanidad cometidos por la última dictadura. En ese marco, más de 150 representantes de pueblos originarios de todo el país estarán presentes. Las comunidades también buscan gestar un espacio genuino de representación originaria.

El acto será en conjunto con funcionarios nacionales como la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta; el presidente del Inaes, Alexander Roig; la vicegobernadora del Chaco, Analía Quiroga, y otras autoridades provinciales.

Cabe destacar que los referentes de pueblos indígenas sesionaron en comisiones el lunes por la tarde. En la mañana de este martes, las actividades habían comenzado en Napalpí, con la presencia del gobernador Jorge Capitanich, en un homenaje al historiador Qom, Juan Chico, que motorizó el registro de gran parte de los testimonios que formarán parte probatoria en el juicio y falleció por covid.

En este sentido, a lo largo de un mes y durante siete audiencias a realizarse en Resistencia, Machagay y Buenos Aires, se juzgará la matanza del 19 de julio de 1924, en la que más de 400 personas pertenecientes a los pueblos Qom y Moqoit fueron asesinadas. El fiscal federal, ad hoc, del caso, Diego Vigay recalcó que “todos los responsables fallecieron, pero el Estado argentino tiene el compromiso internacional de juzgar el hecho, a pesar de eso”.

Asimismo, se puso en conocimiento a las agrupaciones sobre los detalles del proceso judicial. Silvia González, docente de historia, cultura y lengua guaraní e integrante de Matria (Mesa de Articulación Territorial Indígena de la Argentina) -organización que lidera el encuentro-, explicó que el mismo se da “porque muchos conocen la historia de sus comunidades, pero no lo que sucedía en otros lugares”. 

Delegados y delegadas de los pueblos mapuche, huarpe, diaguita, coya, guaraní, lules vilela, tehuelche, qom, moqoit, wichi y pilagá, entre otros, se autoconvocaron en este juicio, para también dar forma a la construcción de una representación indígena nacional. Al respecto, González insistió: “Queremos contar con un espacio de participación que nos represente”. El espacio tendría por finalidad la presentación de demandas y soluciones propias de sus culturas y en forma colectiva ante el Estado Nacional. 

Una de las demandas se refiere a las situaciones territoriales y Luis Pilquimán, representante del pueblo mapuche y actual vicepresidente del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), señaló que “es necesaria la construcción de un espacio indígena, autónomo”, a lo cual agregó que “siempre se habla de reparar el daño a los pueblos originarios, pero si no se reconoce el origen del daño, no se sabe qué es lo que hay que reparar”. De igual manera subrayó el carácter de representación indígena del encuentro ya que el INAI es una organización estatal. 

Otro representante mapuche advirtió que “la presidencia del INAI no es elegida por los indígenas sino por el Presidente de la Nación” por lo cual “la dispersión de los pueblos entre sí y entre las propias comunidades ha imposibilitado una construcción organizativa y política que nos permita tener una voz unificada para que, junto a los demás actores de la sociedad podamos formar parte del rediseño social, cultural y político, hoy necesario en la Argentina”.

La fundamentación del genocidio es el sostén jurídico del juicio que dará lugar a la palabra de las comunidades masacradas en Napalpí. Las comunidades buscan una representación genuina para la voz indígena porque “históricamente no solo hay olvido, también hay discriminación” a la hora de reconocer a los pueblos originarios como actores políticos. Además explicaron que han sufrido la misma suerte que las organizaciones sociales y es con ellas que se gestó este encuentro.

Radiografía de un incendio

Radiografía de un incendio

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“La Mapu, la tierra, se va a recuperar, lleva miles de años recuperándose, pero le va a costar porque hay un desequilibrio ambiental. Y ese costo lo estamos pagando todos hoy, y seguramente serán puntos para reflexionar sobre qué es lo que estamos haciendo como sociedad”, reflexionó Orlando Carriqueo, Werken (vocero) de la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche, cuando le preguntamos sobre los incendios que desde enero condenan a las tierras de la comarca andina.

La Mapu es violentada por fuego casi constantemente. Las causas pueden ser intencionales o no, pero la discusión siempre presente es cómo se lo enfrenta. Una vez generados los focos de incendios su gravedad va a depender de la rapidez con la que se actúe y la cantidad de recursos disponibles para ello. Las condiciones climáticas son otro factor a considerar.

La responsabilidad del origen del fuego suele ser otra de las disputas que se repite en estos escenarios, se responsabiliza a comunidades originarias bajo discursos de odio y discriminación para ocultar a los verdaderos responsables. “Se potencia un discurso en una situación compleja, como es un incendio, que está destrozando la zona y que ha ocasionado más de 300 casas incendiadas, muertes y muchas pérdidas”, relata Carriqueo, y concluye “justamente para nosotros es muy grave que, de todas esas circunstancias, el pueblo mapuche sea responsabilizado, la Justicia tiene que poder resolverlo”.

Los hechos

El 24 de enero se localizó el primer foco de incendio en El Mirador, barrio de la periferia de la localidad de El Bolsón, a causa de un fogón mal apagado. La ausencia de lluvias, los 35 grados de temperatura y el cambio de sentido del viento provocaron que el fuego avanzara 13 kilómetros sobre las tierras del paraje Cuesta del Ternero y que llegara hasta el Cerro Piltriquitrón. A las condiciones climáticas se le sumaron la falta de recursos para combatir el incendio, el difícil acceso a zonas rurales para ambulancias y bomberos, y la falta de acceso al agua en los barrios más humildes, quienes además fueron los más perjudicados.

Recién al décimo día de comenzados los incendios, el intendente Hugo Pogliano pidió refuerzos al gobierno nacional. Mientras tanto, brigadistas y vecines autoconvocades de El Bolsón y alrededores se organizaron para controlar la situación. Esto permitió crear campañas de comunicación para conseguir donaciones y entrenar a personas para que sean capaces de ayudar a brigadistas a combatir el fuego.

El 12 de febrero, vecines que habían estado combatiendo el fuego se acercaron a una reunión con el intendente Pogliano en Cuesta del Ternero, donde se expresaron demandas y pedidos al municipio. Al día siguiente, el mismo intendente denunció al encuentro como un intento de secuestro por “15 personas, algunas encapuchadas y otras con las caras pintadas de negro, portando machetes y armas blancas”. Medios de comunicación de todo el país aseguraron que se trataba de mapuches y militantes de Juan Grabois.

Los incendios se controlaron y extinguieron, al igual que su presencia en el tan codiciado y polémico Prime Time de los principales medios de comunicación. Sin embargo, comenzó marzo y los incendios volvieron. Esta vez fueron afectadas las localidades de Las Golondrinas, Cholila, Cerro Radal, El Maitén, El Hoyo, Epuyén y Lago Puelo por focos de incendios iniciados casi en simultáneo, en un rango de tres horas. Los resultados fueron más de 300 viviendas destruidas, tres fallecides y ciudades enteras sin agua ni luz.

La gravedad del asunto despertó las alarmas del Estado. Desde Nación se puso a disposición toda maquinaria y recurso necesario para controlar la situación. El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, presentó una denuncia penal luego de asegurar que registros indicaron que el fuego se prendió intencionalmente. Además, anunció que la zona recibirá un Aporte del Tesoro Nacional (ATN) por 200 millones de pesos para su reconstrucción. Si bien fueron medidas muy necesarias y bien recibidas, no dejan de ser reaccionarias.

Del otro lado de la grieta, encontramos que personajes políticos del PRO y partidarios aseguraron que los incendios fueron generados por mapuches en forma de protesta. La Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche decidió realizar una denuncia a Alberto Weretilneck, Miguel Ángel Pichetto y Patricia Bullrich en la fiscalía de Bariloche por discriminación.

“Estaba hablando con la abogada sobre la posibilidad de presentarnos como querellantes de una segunda acción que busca forzar el avance de la causa, porque ni siquiera fue caratulada como ‘Weretilneck, Pichetto y Bullrich por delito de discriminación o xenofobia’ fue caratulada ‘NN sobre averiguación de delito’, totalmente diferente”, nos comentó Carriqueo.

En los primeros 50 días del año se incendiaron 60.000 hectáreas en el territorio argentino. Y se sigue contando, siguen activos los focos de incendio en la Patagonia.

Basta de Terricidios

Los escenarios actuales presentan discusiones que deben ser analizarlas para llegar a una síntesis que permita erradicar estos terricidios. En el último tiempo, el término “territorio” tuvo una resignificación que amplía la discusión y adopta conceptos de comunidades originarias. Se habla de terricidio porque se entiende a las zonas afectadas como territorios que trascienden no sólo en lo biológico, sino también en lo cultural e identitario.

Pero lejos están de entenderse estas ideas en el imaginario social que presentan los grandes monopolios de comunicación. Por el contrario, nos encontramos con escenas mediáticas protagonizadas por difamaciones y estigmatizaciones. Consecuentemente, se persigue a las personas atentadas en estos discursos de odio.

¿Para la generación de incendios? Una Justicia responsable que ponga fin con especulaciones empresariales. Una Justicia que no permita discriminaciones a comunidades indígenas para correr del centro de atención al verdadero responsable. Y una comunicación que deje de ser cómplice e informe a los pueblos, no que propague odio hacia ellos.

¿Para el control de incendios? Un Estado que cuente con planes de prevención y de acción. Un Estado que invierta en recursos y la correcta distribución de ellos.

Estos son los planteos que recorren el país pero que se los percibe individualmente y no permiten ser analizados en conjunto para visualizar los conflictos estructurales. La Patagonia siempre fue un campo de batalla entre especulaciones inmobiliarias y grandes proyectos mineros que buscan ganancias a toda costa, incluso si se deben incendiar bosques por ello. Llegó el momento de discutir sobre la soberanía de los territorios y de los derechos de los pueblos a vivirlos.

Todo fuego es político.


Agustina Flores
Agustina Flores

Hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la
militancia para la liberación. Entusiasta del puño y la letra. Lo
personal es político, el periodismo también.

Uniformados salteños contra pueblos originarios

Uniformados salteños contra pueblos originarios

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

La comunidad guaraní Cherú Tumpa, de la localidad salteña Colonia Santa Rosa, fue violentada el pasado jueves 23 de julio con balas de goma y la detención de una referente de las familias, establecidas en las tierras desde hace cinco años en el marco de una recuperación de territorio.

Ese día a la mañana, miembros de la comunidad fueron citados a una reunión con autoridades policiales. El encuentro no supuso inconvenientes, les preguntaron por qué estaban en el terreno y elles aclararon -no por primera vez- que se trataba de una recuperación de territorio. “Está todo bien nos respondieron los policías, pero cuando volvimos al asentamiento nos recibieron con balas”, comentó a Revista Trinchera Juliana Martínez Soria, vocera de la comunidad.

23 integrantes de las fuerzas policiales se acercaron a desalojar a las 120 familias sin orden judicial. La situación se agravó cuando comenzaron a disparar con balas de goma dejando 18 herides -mayores y menores de edad- entre elles un bebé. El hecho finalizó con la detención de Yamila Belizan, referente y vocera de la comunidad, también, sin orden judicial.

El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) solicitó a la fiscalía de Pichanal que informe sobre la situación. También, se exigieron medidas para resguardar la integridad física de los miembros de la comunidad con el objetivo de mantener la paz social en un momento de emergencia sociosanitaria a nivel nacional y provincial.

Yamila Belizan sigue detenida sin explicación alguna. “Hoy hablamos con ella y nos contó que está golpeada y lastimada, recién ayer le pudimos acercar ropa y abrigo”, nos comentó el lunes Juliana Martínez Soria. Podría estar detenida durante 15 días más según sus abogados.

Marcos legales

Los conflictos siempre se nuclean bajo la misma temática: las tierras. Los grandes terratenientes, quienes acumulan su riqueza y poder en extensos latifundios, no reciben de buena manera los reclamos de las comunidades por el derecho a la ocupación de las tierras que les arrebataron a lo largo de la historia de nuestro continente.

La ley nacional 26.160, que llegó en 2006 como respuesta a la problemática, busca garantizar el derecho de las comunidades de habitar sus tierras, brindando el aval para el relevamiento territorial de las mismas. Mientras la ley siga vigente, la emergencia territorial, en materia de posesión y propiedad, va a regir sobre el país ordenando la suspensión de la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos que tiendan al desalojo o desocupación de tierras ocupadas por comunidades originarias.

Entendiendo que la ley no se cumplió en este caso, como en tantos otros durante el último tiempo, el intento de desalojo que sufrió la comunidad Cherú Tumpa es ilegal.

El reclamo territorial se enmarca no solo en el establecimiento de las comunidades en el lugar, sino también en la construcción y la conservación de la identidad como posibilidad de una proyección a futuro en términos comunitarios. En este caso, la Cherú Tumpa, se desarrolló de forma comunitaria mediante la creación de huertas para subsistir y la construcción de sus casas: al principio solo con carpas y bolsas de porotos que conseguían en un campo donde iban a trabajar. Hoy, les hijes de les primeres que llegaron al lugar, forman sus familias allí y construyeron casas de madera, al igual que las iglesias y los comedores para la comunidad entera.

Institución del terror

La impunidad dentro de la que se maneja el organismo policial no presenta límites. Maniobras que generan odio y discriminación desde instituciones estatales es permitida ignorando todo marco legal o derecho existente. Son prácticas que no hacen más que fomentar la exclusión de sectores populares y que a través del tiempo se siguen perpetuando.

“Siempre hemos sido humillados de indios, de matacos, de todo. No es así la cosa, cuando nosotros hemos ido a presentar los papeles de la comunidad, nadie nos ha oído”

Juliana Martínez Soria.

Las familias recibieron apoyo de comunidades vecinas que acercaron mercadería y ayudaron a establecer una guardia en la entrada del terreno para prevenir cualquier “visita” de los uniformados. Los miembros de la comunidad siguen con miedo.

También se pidió que acerquen un médico para les herides por el temor a que les desalojen mientras no están, además de que la atención médica en un hospital ni siquiera está garantizada por ser este un ámbito que presentó previamente varios episodios discriminatorios.

El Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) también generó dificultades en el diario de la comunidad profundizando la desigualdad en la que se encuentra: “Antes salíamos al pueblo a vender el pancito, pero ahora no podemos porque nos da miedo salir por el virus y por los policías”. Las medidas sanitarias para combatir al COVID-19 son mínimas y cubiertas por la comunidad misma, nunca se les acercó ni un barbijo, los fabricaron ellos y se higienizan con agua con alcohol.

Guerra de baja intensidad

Tal como si estuviéramos releyendo el Facundo o estudiando para un parcial de Historia, el norte argentino sigue perpetuando prácticas e ideas conservadoras que atentan contra derechos de comunidades y/o sectores marginados. Rigen leyes que para la élite tienen un significado y para el pueblo otra, o así pareciese por sus accionares.

Los desmontes de los bosques son una realidad que no tiene fronteras, desde que comenzó el ASPO aumentaron exponencialmente y se repartieron entre manos de nombres importantes. Los hogares de las comunidades del lugar son saqueados constantemente, dejándolas desamparadas y marginadas.

El sistema sanitario no funciona para todes y se deja de presentar como un derecho. Tal como comentaba Juliana Martínez Soria, no se les ha acercado atención médica a les herides de la represión. En otras ocasiones, niñes de otras comunidades se habían acercado por desnutrición y deshidratación, pero las camas de los hospitales tienen otras prioridades.

A poco más de 50 kilómetros de la represión en Colonia Santa Rosa y casi al mismo tiempo, se la autodefinió a la localidad de San Ramón de la Nueva Orán como una ciudad “pro vida y pro familia”. Se determinó tras una votación del Consejo Deliberante en donde se les impidió participar a defensores del derecho a la ILE que, bajo la misma línea, insisten en romper con el orden de “familia tipo” tradicional que solo genera la discriminación de todo aquel que no cumpla con los estándares.

Una y otra vez, se vuelve a evidenciar las falencias de un sistema que no incluye, excluye. El cambio es urgente. Las agendas mediáticas no generan la difusión necesaria de estas problemáticas concurrentes, y si lo hacen se las trata de escenarios aislados cuando en realidad están regidas bajo las mismas lógicas conservadoras y mercantilistas. Es necesario dar cuenta de la emergencia y cómo mínimo dar la discusión sobre las condiciones de vida de los sectores marginados de nuestro país.

En el comunicado del Movimiento de Mujeres Indígenas por el Buen Vivir se habla de una guerra de baja intensidad contra las comunidades indígenas con el objetivo de permitir el emplazamiento de empresas extractivistas. Las condiciones están dadas para que la guerra continúe, el ASPO permitió un marco de prácticas que depende de cómo se traduzcan o quiénes lo hagan, la legalidad es subjetiva y tiende de un hilo. Pero también, con convicción y acción, la situación se puede revertir o como mínimo, denunciar.

En un momento donde la virtualidad nos permite estar en todos lados al mismo tiempo, debemos apropiarnos de las herramientas que nos brinda para resignificarlas y buscar estrategias de visibilización y concientización. La salida es colectiva, por lo que -como siempre- toca oír las voces olvidadas y darles lugar a sus reclamos, mientras se prepara el terreno para cuando se les permita salir a las calles y exigir lo que la historia les debe: una vida.

Agustina Flores
Agustina Flores

Soy hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la militancia para la liberación. Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

Benetton y las comunidades mapuches: la persecución que nunca termina

Benetton y las comunidades mapuches: la persecución que nunca termina

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

POR AGUSTINA FLORES*

La Patagonia, región históricamente en disputa, es conocida por sus extensas tierras y sus poderosos “dueños” de papeles flojos. La “Conquista del Desierto”, realizada a finales del siglo XIX y comandada por Julio Argentino Roca, produjo el genocidio de las comunidades y su “apropiación” para convertirles en mano de obra. La campaña creada con el objetivo de extender las fronteras del Estado Nacional argentino -al igual que el mercado de materias primas- finalizó en 1885, para luego iniciarse el proceso de reparto y explotación de tierras.

Los territorios pasaron por varias manos empresariales durante más de cien años y nunca se realizó ningún procedimiento para rever las apropiaciones y la historia estructural de las tierras, cuyo origen es oscuro y sangriento.

Algunas de las pocas personas que poseen las tierras hoy son el dueño de todas las tierras de Lago Escondido, Joe Lewis; el creador de la CNN, Ted Turner; los dueños de Nestlé, los Suchard; el actor Sylvester Stallone; el inversionista húngaro, George Soros; y, hasta hace poco, el hijo de uno de los fundadores de PepsiCo, Ward Lay. Pero tal vez el mayor terrateniente de la región es Luciano Benetton.

Cuando el Estado argentino repartió las tierras, más de cincuenta compañías inglesas comenzaron a operar en el país, la mayoría de los terrenos fueron administrados por la Compañía de Tierras del Sud Argentino durante casi un siglo. En 1975, la firma argentina “Great Western” compra la compañía y, en 1991 Benetton se hace de las tierras hasta el día de hoy: entre esa fecha y 1997 acumuló 900.000 hectáreas.

Pero, ¿qué es Benetton?

Los orígenes de la textil italiana datan en el año 1965, cuando Luciano, Giuliana, Gilberto y Carlo conformaron la empresa familiar. Con tan solo 20 años, Luciano se convirtió en el presidente de la compañía. Personaje de gran renombre en Italia, pasó por la Formula 1 a través de la inversión en una escudería, y también hizo carrera política cuando fue senador por el Partido Republicano Italiano. Curiosamente su carrera terminó por una investigación por corrupción.

La compañía es conocida por ser una de las más explotadoras del mercado: han tercerizado la producción en países de mano de obra barata, como es el caso de Turquía, donde fue denunciada por explotación infantil. En 2013, en Bangladesh, una de sus fábricas se derrumbó provocando la muerte de 1.132 trabajadores y dejando 2.500 herides. Al comienzo la textil se negaba a pagar indemnizaciones, hasta que por la mala fama que estaban ganando, se vieron obligados a hacerlo.

Volviendo a nuestro país, otro personaje importante es Ronald McDonald, administrador general de Benetton; en otras palabras, el “virrey” de la empresa en las tierras patagónicas. Sus discursos siempre son polémicos: en ellos desconocen los derechos de las comunidades mapuches y se defiende el modelo de latifundios extensos. “No son ocho locos, detrás está la organización Resistencia Ancestral Mapuche”, comentó McDonald para el portal “El País”, además de remarcar que le gustaría que el Estado argentino fuera tan exigente como el chileno, que les aplica la ley antiterrorista.

Las tierras de la familia Benetton son terreno de constante polémica: allí desapareció Santiago Maldonado. El Estado argentino y la empresa llevan una relación muy fina en la que las fuerzas policiales son avaladas para ingresar al predio sin ningún pretexto.

Las comunidades mapuches comenzaron hace más de diez años la reconstrucción de sus hogares mediante la recuperación del territorio que les pertenece ancestralmente. Benetton rechaza el derecho de los pueblos originarios proclamado en la Constitución argentina, asegura que vinieron de Chile, y McDonald remata: “son tan inmigrantes como mi abuelo”, haciendo alusión a su familia escocesa. En contraparte, los mapuches no se consideran ni chilenos ni argentinos, por el hecho de que ambos Estados son construcciones históricas posteriores a la vida de estos pueblos.

El conflicto comenzó con la iniciación del proceso de recuperación de tierras de la familia Curiñanco en 2002. Sin embargo, las propiedades de la Compañía de Tierras del Sud argentino no tuvieron mensura legal hasta 2006, según lo aclarado por el abogado de la comunidad mapuche, Valtrini. Información verificable por las observaciones del departamento de legales del Ministerio de Agricultura. De todas formas, esto no detuvo a Mc Donald para denunciar a la familia Curiñanco de usurpación.

A lo largo de los años otras comunidades mapuches comenzaron los mismos procesos de recuperación terrenal: la comunidad Nehuentuain Inchiñ de Costa del Lepá, la Lof Resistencia Cushamen, la comunidad Santa Rosa Leleque, la Lof Kurache, entre otras.

Son muchos años de lucha donde el Estado solo dialoga con balas y represión. La mayoría de las comunidades han creado guardias en las entradas de sus predios para alertar ante cualquier ataque. Además, se les ha tildado constantemente de ser violentos y terroristas, discursos fuertemente acusadores y discriminadores, que solo buscan que la sociedad piense que existe un justificativo para reprimirles.

Este año el panorama parecía mejorar, o por lo menos tenía las intenciones de hacerlo. En febrero se firmó el convenio para la creación de una “Mesa de Resolución Alternativa de Conflictos Territoriales con los Pueblos Originarios”, para empezar a tomar acciones ante los reclamos que las comunidades realicen.

Una semana después, diferentes comunidades denunciaron que Benetton bloqueó caminos vecinales, de tal forma que se les dificultó el acceso a sus tierras, dejándoles encerrades y obligándoles a rodear grandes extensiones de terreno para poder acceder a la ruta. “Los de la estancia nos pusieron candados nuevos, nos cerraron los pasos. Nos persiguen con la Policía, como si fuéramos delincuentes”, sostuvo Matilde Jofré, la referenta de la comunidad. También se manifestó que las personas que habían quedado dentro de la comunidad se estaban quedando sin comida y sin nafta para los generadores de energía eléctrica. Ante esta situación se enviaron notas al Instituto de Asuntos Indígenas (INAI) y a la Dirección de Asuntos Indígenas de Chubut.

Este mes, luego de que se hiciera público un comunicado repudiando la represión a la Lof Lafken Winkul Mapu, la policía volvió a atentar contra la Lof Kurache. Según lo denunciado, policías de la provincia de Chubut irrumpieron el territorio de la comunidad -cercano a la localidad de El Maitén-. También se señaló que intentaron entrar en comunidades vecinas y se volvió a denunciar el bloqueo de las tranqueras que dificulta la libre circulación.

Las comunidades se encuentran aisladas, pero no por la cuarentena, sino por la marginalidad a la que se las lleva una y otra vez. Existen marcos legales que amparan las recuperaciones de territorios, sin embargo, cuando la legalidad baila por las finas tranqueras de la propiedad privada, ninguna ley parece tener efecto

El domingo pasado comenzó la celebración del Año Nuevo Mapuche, We Tripantu, y esperamos que lo festejen en paz. Lo mínimo que merecen las comunidades es respeto, y se podría arrancar por cumplir las leyes que las protegen y reivindican sus derechos.


* Hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de 
la militancia para la liberación.
Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

Fuentes:
https://elpais.com/especiales/2017/represion-mapuches-argentina/
https://latinta.com.ar/2017/08/imperio-benetton-dueno-patagonia/
https://www.ambito.com/informacion-general/chubut/benetton-bloqueo-un-camino-y-encerro-un-pueblo-mapuche-n5084106
https://kaosenlared.net/lucha-mapuche-comunidad-denuncia-irrupcion-de-la-policia-en-territorio-recuperado/
https://www.lavaca.org/notas/colores-desunidos-de-benetton-otra-vez-contra-los-pueblos-originarios-tranqueras-en-tiempos-de-cuarentena/

Tierras en disputa, comunidades en peligro

Tierras en disputa, comunidades en peligro

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

POR AGUSTINA FLORES*

La Lof Lafken Winkul Mapu de Villa Mascardi fue reprimida por fuerzas policiales, otra vez. La comunidad recordada como el hogar de Rafael Nahuel sigue pidiendo Justicia por él y por sus tierras constantemente, pero solo se les responde con balas.

La violencia policial contra pueblos originarios parece nunca cesar. Hace unos días la Lof Lafken Winkul Mapu, hace unas semanas la Lof Buenuleo y hace centenares de años comunidades enteras fueron y son reprimidas. La sangre en manos del Estado y los organismos funcionales a él, nunca se olvidará.

En el marco del aislamiento social, las fuerzas policiales de la provincia se manejan con total impunidad en los bosques, desalojando y atentando contra los pueblos. Siempre el mismo juego: la policía reprime, los medios ocultan y el Estado calla.

Villa Mascardi, tierra de constante disputa, fue atacada en reiteradas veces durante los últimos días por parte de la policía provincial perteneciente a la comisaría 42. El primer episodio tomó lugar el jueves 21 de mayo, cuando patrulleros rodearon la zona cortando la ruta y asentándose al lado de la comunidad desde donde comenzaron a dispararles sin motivo alguno. El terror invadió, ancianes y niñes se ocultaron y los konas de la comunidad plantaron resistencia en la tranquera. Una hora después, los agentes policiales se retiraron de la ruta para ingresar a la zona por otro sector; con bidones de nafta prendieron fuego una casa abandonada cercana.

Al otro día, el organismo policial volvió con la supuesta intención de realizar un peritaje, pero nuevamente aparecieron acompañados de balas. El peritaje debía hacerse en la casa incendiada, no en donde se encontraba la comunidad y por supuesto, sin violencia.

Los grupos de poder disputan la tenencia de las tierras mediante denuncias de usurpación a la comunidad, Parque Nacionales, y privados han mantenido ese discurso por años. “Parques Nacionales ha estado buscando el método de lotear y vender a extranjeros. Puede estar metido (Joseph) Lewis también, como otros empresarios extranjeros”, comentó Kona, integrante de la comunidad, al portal “La Namunkurá”. “Acá viven varias familias, niños, ancianos. Cada uno tiene su trabajo en su ruca como mapuche. En otros lugares del mundo también están siendo avasallados otros pueblos originarios. Siguen usando la política sucia con nuestro pueblo mapuche. Nunca una solución ‘limpia’”, expresó el entrevistado.

Ante esto, la comunidad difundió un comunicado en donde se relata la historia del genocidio y saqueo que han vivido desde la llegada de Nicolas Mascardi y su grupo de jesuitas acompañados por el ejército en 1670. “Avanzaron con fusiles y Biblia en mano, regando otra vez de sangre nuestro territorio, asesinando comunidades enteras” relata. Realizaron un recorrido desde el genocidio comandado por Roca en 1890 hasta el asesinato de Rafael Nahuel en 2017.

El 23 de noviembre de ese año, después de que la comunidad recuperara un par de hectáreas en Villa Mascardi, entraron en disputa con el organismo de Parques Nacionales, autores de una denuncia por usurpación. Allí comenzó la represión, encarcelaron a menores de edad y violentaron a toda la Lof Lafken Winkul Mapu. El 26 de noviembre, Rafael y amigos de la comunidad se acercaron a la montaña con abrigo y comida para les que habían quedado allí; en el camino fueron sorprendidos por las balas de Prefectura Nacional que patrullaba el lugar. Rafael murió y sus amigos que intentaban salvarle la vida bajándolo del cerro fueron detenidos y encarcelados. La Ministra de Seguridad de ese entonces, Patricia Bullrich, defendió la versión dada por el organismo policial: el de un supuesto enfrentamiento armado nunca probado.

Más de 300 años pasaron entre esa primera lucha con Mascardi y el asesinato de Rafael Nahuel. Se han creado leyes, organismos de DDHH y mesas de trabajo para erradicar de una vez por todas la violencia contra las comunidades ancestrales, sin embargo, la situación parece no cambiar: ¿Por qué?

Los medios de comunicación son un actor fundamental en estos actos de genocidio y discriminación masiva. Guiados por los mismos intereses que el Estado, responden a lógicas capitalistas creando discursos en función a él, recriminando a las comunidades y tratándoles de delincuentes y usurpadores violentes. El “algo habrán hecho” es un infinito avalador de las peores atrocidades, prepara un panorama en el que la represión tiene “justificación” y enmascara la verdad.

Fuente: anred.org

Diarios hegemónicos nacionales venían creando hace días notas con contenidos prejuiciosos, apelando como argumento entrevistas a empresarios, abogados y personas que habitan la Villa Mascardi. Se refieren a la comunidad como continuos delincuentes que les roban, hieren y amenazan de muerte, además exigen seguridad y libertad a los Estados nacional, provincial y municipal. Por un lado, reclaman que se haga cumplir la ley para dar un paso adelante como “sociedad”, pero por el otro, nunca presentaron pruebas de los hechos que relatan.

“Los diferentes gobiernos de turno tanto nacional, provincial, municipal, comisiones de Fomento y Yanakona siguen históricamente coludidos con distintos medios de comunicación y con la iglesia, continúan aliados distorsionando y deslegitimando nuestra lucha” relata el comunicado mencionado.

Sin embargo, organismos, vecinos y defensores de los pueblos originarios expresan su acompañamiento en este tipo de situaciones. 110 organizaciones y redes de México y Mesoamérica expresaron su apoyo a la comunidad desde un comunicado titulado “Condenamos la represión en la Lof Lafken Winkul Mapu”: exigen justicia por Rafael Nahuel, condenan la campaña de criminalización contra el pueblo mapuche por parte de los medios de comunicación y reivindican a la recuperación de tierras como un acto legítimo, legal y pacífico.

¿Cuándo cesará la violencia? Probablemente el día en el que no quede nada por explotar. Las tierras admiradas como recurso y fuente de fortuna son el objetivo de mentes frívolas que se llevan vidas por delante con tal de sentir un par de monedas más haciendo ruido en su bolsillo. Es necesario entender el entramado, que cuenta con los actores fundamentales para ser montado. Repito: la policía reprime, los medios ocultan y el Estado calla.


* Hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la militancia para la liberación.
Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo
también.

Referencias:
https://www.anred.org/2020/05/21/bariloche-represion-a-la-lof-winkul-mapu/
https://www.anred.org/2020/05/22/bariloche-nuevos-episodios-represivos-en-la-lof-winkul-mapu
https://portal.fundacionceferino.org.ar/2020/05/27/tierras-patagonia-rio-negro-desde-la-comunidad-lafken-winkul-mapu-alertan-sobre-operativo-de-la-federal/?fbclid=IwAR3zEalLwsUUoza3eOb4l9WB4SuaD6ojIgf7Jyc78MwyPx4xJafv4uSAYNY
https://www.lanacion.com.ar/opinion/los-pueblos-indigenas-conflicto-villa-mascardi-nid2371424
https://www.anred.org/2020/05/22/solidaridad-internacional-con-la-comunidad-mapuche-atacada-en-villa-mascardi/

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