En las aulas y en las calles: La lucha docente en tiempos de Macri

En las aulas y en las calles: La lucha docente en tiempos de Macri

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Por Agustín Rosón*

La lucha docente es en las aulas y en las calles. Cada lugar tiene sus implicancias y disputas. Cada lugar requiere de un compromiso organizado, un trabajo colectivo. A menudo se produce una separación entre estas dos perspectivas que es preciso unificar y sintetizar en un proyecto político, educativo y gremial, que contenga la realidad de lxs trabajadorxs de la educación (docentes, auxiliares) pero que también contenga la realidad de los sujetos de aprendizaje, plenos de derecho, inmersos en comunidades educativas heterogéneas.

La Educación Pública es un arma de construcción democrática de conocimientos y prácticas sociales con las que contamos como pueblo para formar herramientas que permitan interpretar nuestra realidad social e histórica. La educación es un derecho que construye otros derechos. Para aprender el derecho a vivir dignamente, por una sociedad con Justicia Social, es preciso que la escuela sea una trinchera de formación de subjetividades críticas y solidarias.

Cada escuela es una interrupción de las desigualdades sociales, donde el tiempo que se transcurre en ella abre la posibilidad a que cada persona, venga del origen social que venga, tenga posibilidad de aprovisionarse de todos aquellos bienes culturales que le permitan un desarrollo integral. Asimismo, y multiplicado por millones, el Sistema Educativo de la Provincia de Buenos Aires posee una poderosa complejidad que debe interpretarse en una clave de inclusión y de garantía de derechos por parte del Estado.

Imagen: @hincapiesimon

El experimento político neo-colonial de Macri y la Alianza Cambiemos ha desarrollado un feroz ataque a la Educación Pública desde sus inicios. En la Provincia de Buenos Aires, la gobernadora Vidal ha causado un verdadero desastre educativo: escuelas que se caen destrozadas, la trágica explosión de la primaria 49 de Moreno que le costó la vida a Sandra y Rubén, centenares de escuelas que no están en condiciones para aprender ni para enseñar, salarios que no alcanzan a cumplimentar la canasta básica, total recorte de políticas socio-educativas; situaciones que dan cuenta de un absoluto desprecio por la educación pública.

No son sólo problemas domésticos, las políticas educativas mercantilistas son impulsadas en todo el mundo por entidades financieras como el Banco Mundial, el FMI y otros organismos internacionales de dudosa neutralidad como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Asimismo existe un mercado educativo donde se venden paquetes de políticas, tipo enlatados, que preparan a cierto sector social, con un criterio meritocrático, imponiendo “la libertad de mercado” como valor principal y regulador de la realidad social. El ex ministro de educación, Esteban Bulrrich confesaba que había que educar para la incertidumbre… antesala o correlato educativo de la brutal reforma laboral que quieren implementar. Empecinados nos quieren convencer de la inevitabilidad y pertinencia de estos paquetes neoliberales, cuando todos sabemos que lo que hace falta no es flexibilizar ni facilitar despidos, sino es: proteger el Trabajo, proteger la Industria y  proteger los Derechos Laborales para garantizar condiciones de vida digna.

El neoliberalismo en la educación no es nuevo. En Argentina ya lo vivimos en los ’90. Con Menem y los dictados del Banco Mundial y del FMI. Por lo tanto, no es nueva esta lucha para las organizaciones sindicales que fueron quienes lograron jaquear las reformas privatizadoras, y consolidar un consenso en el pueblo argentino en defensa de la Escuela Pública. Si la Educación Pública pudo avanzar durante los  gobiernos de Néstor y Cristina fue gracias a la resistencia organizada del colectivo docente que supo enfrentar las transformaciones neoliberales y estar al pie del cañón para forjar nuevas conquistas de derechos, gremiales y pedagógicos, durante los 12 años de kirchnerismo.

Imagen: Joaquín Salguero

Volviendo al título, la importancia de la unificación de estas dos perspectivas: la lucha por las condiciones laborales, por el salario, por la infraestructura escolar, por los comedores escolares, y la lucha en las calles y en UNIDAD junto al resto del movimiento obrero es una de las tareas inclaudicables de este momento histórico. Sumado a esto: la pelea cultural o ideológica que se traduce en el trabajo diario en cada escuela, pudiendo generar condiciones para la enseñanza y el aprendizaje en un mundo de cambios acelerados y con una desigualdad social que condiciona los procesos educativos. Esta perspectiva del aula requiere de un compromiso en el sentido de disputar que Educación Pública queremos para nuestro país y cuál es nuestro rol como docentes. Interpretar las luchas de este tiempo,  incorporando la ESI como bandera contra la discriminación y la violencia, como una de las herramientas con las que construimos una sociedad más igualitaria. Luchar contra la implementación de perspectivas con una orientación liberal, individualizante,  en contraposición a con contenidos de una formación integral y democrática. Disputar las currículas y los paquetes estandarizantes, adaptadas a volver la enseñanza en una acción instrumental, ajena y meritocrática. Nosotros queremos una formación a partir de currículas que contemplen al sujeto que aprende y al sujeto que enseña como protagonistas del proceso educativo enmarcados en un territorio particular, que es generalmente desigual.

Cuando se divorcian estas perspectivas en una política sindical, el resultado son posturas inertes y carentes de sentido histórico. Repeticiones sin sentido de acciones testimoniales, incluso sin dictado de clases, utilizando irresponsablemente derechos gremiales que hemos conquistado. Acciones que carecen de fortaleza para asestar un golpe donde se pretende: el gobierno de Macri y Vidal, y en vez de ello apuntan a reavivar divisionismos en las internas sindicales en torno de objetivos electorales. Uno de los productos de la repetición de esta política, es una disolución del compromiso con la Escuela Pública como territorio de construcción como veníamos señalando. Se produce una disociación donde la escuela pasa a ser un lugar donde se padece el trabajo cotidiano, el docente se sitúa en una posición víctima de las circunstancias, con lo cual deja de ser un sujeto transformador. Lamentablemente esta orientación se viene desarrollando en la conducción Multicolor perteneciente al Partido Obrero y al resto de los partidos del Frente de Izquierda, que arrinconados en esta política, utilizan la seccional del SUTEBA Ensenada como plataforma electoral. Por este motivo distintas fuerzas se han apartado de esta conducción en los últimos tiempos. Sin ningún tipo de autocrítica, estas corrientes, que obtuvieron un fracaso rotundo en las últimas PASO, dilapidan esfuerzos en acciones que apuntan a posicionarse sectorialmente, en vez de poner los mayores esfuerzos por construir escenarios masivos de unidad para pelar contra este modelo neoliberal que está hambreando a nuestro pueblo.

Imagen: @hincapiesimon

Sin embargo, y a pesar de los intentos de dividir y debilitar a lxs docentes por parte de la gobernadora Vidal y a las perspectivas erradas y cortoplacistas internas, la UNIDAD DOCENTE ha sido la mayor arma de confrontación contra este gobierno y ha logrado arrancarle reivindicaciones, que de otro modo, el gobierno jamás hubiese otorgado.

Esta UNIDAD hoy es parte de una construcción mayoritaria, plural y frentista que camina junto a nuestro pueblo para derrotar -política y culturalmente- a Cambiemos y que avanza hacia un nuevo proceso Nacional y Popular que defienda la Escuela Pública y a sus trabajadorxs.


* Docente, Delegado de SUTEBA Ensenada
El autoritarismo después de la paliza

El autoritarismo después de la paliza

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

Por Facundo Garavano*

“No hay nada más parecido a un fascista que un burgués asustado”

Bertolt Brecht

Las elecciones del domingo pasado mostraron la mejor cara del pueblo argentino. Sin que le tiemble el pulso (y más allá de las especulaciones sectoriales y los armados de lista), lxs argentinxs dieron una muestra de dignidad y coherencia, interpretaron la contradicción principal y pusieron en jaque no sólo al régimen de valorización financiera macrista, sino también a su proyecto político y cultural.

Además de lo irreversible del resultado, la voluntad popular se mostró contundente e irascible. Desde temprano el pueblo se volcó a las urnas para manifestar su enojo ante las mentiras y los ninguneos del gobierno. Podríamos decir, como algunos analistas afirman, que se votó por la latente crisis económica o, como se dice vulgarmente, con el bolsillo. Pero deberíamos agregar –por lo menos– el factor político de la formula FF.

El pueblo argentino, utilizando la fórmula electoral promulgada por CFK, supo dar un duro golpe al proyecto colonial de Trump y el FMI, que tiene a Mauricio Macri como exponente local. Mas allá de los límites de la democracia liberal, la formula fue contundente en todas sus variantes. Quizás el aplastante triunfo de Kicillof ante la gobernadora Vidal fue lo sobresaliente de la jornada, pero lo que queda claro es que, con la elección del domingo pasado, lxs argentinxs obligan al imperio a repensarse en la región. Por ello, vale consagrar una y otra vez la gran jugada de CFK y la dirigencia política, que (a pesar de masticar bronca y de ver el desgarro del pueblo) aguantó hasta los últimos límites de la frágil democracia para no generar más dolor del que tenemos.

Capítulo aparte merece la reacción del gobierno ante la paliza electoral. El macrismo desenmascaró su verdadero rostro autoritario y anti democrático. Esto puso de manifiesto el conflicto ideológico que tiene la tradición liberal para comprender al pueblo como actor político central en la vida democrática.

Por un lado, se plantea al pueblo como soberano, como protector de la libertad y de la igualdad; por el otro (en diferentes escritos), la tradición liberal hace referencia al pueblo como inculto para decidir los destinos de la república. De esta manera nace el despotismo ilustrado de la razón que podemos ver en Diderot que, en sus Ensayos sobre los reinos de Claudio y de Nerón, identifica al pueblo con la idiotez y la maldad afirmando que “despopulizarse es mejorar”. Incluso la distinción entre uso público y uso privado de la razón esbozada por Kant, deja entrever los límites que pone el liberalismo a la participación popular.

Este conflicto en la tradición liberal se pudo ver claramente en el discurso del presidente. Macri subestimó el voto popular, afirmó que la corrida bancaria fue por su culpa y en un gesto paternal nos mandó a dormir. Recordemos que la estafa electoral propagada en el 2015 estuvo cargada de significantes republicanos, relatos de libertad, de cohesión social y unidad ciudadana. Sin embargo, el discurso post PASO es de desintegración y atenta contra los valores de solidaridad y diálogo. En este sentido, el liberalismo sigue sin poder resolver la legitimidad de la participación popular en la vida democrática.

El macrismo no está pudiendo cerrar un bloque hegemónico y su proyecto político y cultural se va desintegrando. Macri dio cuenta de esto en su conferencia al referirse –una y otra vez– a Chile como modelo a seguir. Por lo tanto, no es solamente la aplicación del modelo de valorización financiera, sino que lo que más les preocupa es no poder consagrar su proyecto cultural. Esto hace que la victoria electoral sea aún más contundente y satisfactoria para reactivar un proceso popular y democrático en el país.

Es sabido que, tanto Macri como su círculo más íntimo, vienen de una burguesía parasitaria y decadente, que en su proceso de acumulación no pretende generar empleo, reactivar el consumo interno ni mucho menos invertir en salud y educación pública; pero sobre todas las cosas no pretenden entregar el gobierno y en su desesperación pueden llegar a mostrar su verdadera cara fascista y autoritaria. En este sentido, debemos sortear las mejores acciones de lucha para no permitir más el pisoteo y el sufrimiento del pueblo.

* Estudiante de Sociología, docente popular y militante de la Corriente NuestraPatria
Recetas de Macri para paliar la MACRISIS

Recetas de Macri para paliar la MACRISIS

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

Por Federico Lopardo*

Mauricio Macri luego de la derrota en las PASO.

Las declaraciones de Macri de hoy miércoles 14 de agosto (más calmo y coucheado) siguen en otra sintonía. Son una suerte de realidad paralela, muy alejado de las grandes mayorías de la ciudadanía de toda la Argentina.

Las medidas anunciadas, no se condicen con la realidad. No se puede resolver en pocos días lo que no se hizo en tres años y medio de gobierno. Lo anunciado, llevado al ridículo, sería como que un médico pretenda curar la leucemia con paracetamol.

Un bono anual único de $5.000 para las Fuerzas Armadas y los Trabajadores del Estado, o subir la jubilación de $11.500 a $13.000 tiene gusto a poco ¿Quién puede llegar a fin de mes con esas cifras? Al mismo tiempo planteó congelar el precio de los combustibles (buenísimo) pero no lo de los alimentos (las góndolas están sin los precios, cosa que es ilegal). Esto demuestra que el gobierno está extremadamente a contra mano de la realidad. Todos y todas sabemos que Mauricio Macri y su gabinete no tienen problemas para llegar a fin de mes. Porque se han enriquecido (y mucho) durante este periodo de gobierno y a costillas de las mayorías populares.

Para aumentar el salario llaman a la reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para ofrecer el 30% de aumento en lugar de sacar una DNU como han hechos en otras oportunidades en situaciones mucho menos satisfactorias para el pueblo argentino. Medida que además está muy lejos a la demanda de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la CTA de los Trabajadores que piden el 150% de aumento.

Para las PYMES, ofrecen 10 años de plan de pagos de la AFIP (en hora buena), pero es sólo un paliativo superficial. La reactivación de las pequeñas y medianas empresas requiere de subsidios a la producción y otras medidas de mayor profundidad.

Otra cosa preocupante fue la conferencia de prensa del lunes 12. Un día después de la derrota del oficialismo en las PASO (primera derrota del Pro), la cual mostró al Presidente tal cual como es: un niño rico, enojado porque no le satisfacen sus caprichos. Ejemplos en la vida cotidiana sobran para comparar sus reacciones. Parecía un borrego mal criado que se enojó y desenchufó “la Play Station” o (yendo a mí infancia) el “dueño de la pelota” que se iba ofuscado con el equipo y nos dejaba a todos sin poder seguir jugando.

No me voy a detener en la triste y psicótica frase de “los mercados reaccionaron mal porque no quieren que vuelva el Kirchnerismo al gobierno”, porque no tendría sentido. Además, el diario pirata “Financial Times” (que no es una presa precisamente de nuestra afinidad ideológica) ya se encargó del tema el martes 13 en un duro artículo de opinión. En él acusa al presidente Mauricio Macri de “perder el contacto con la realidad”, tras culpar a los votantes por la caída de los mercados el día después de los comicios del domingo pasado.

“Esta pérdida presidencial de contacto con la realidad puede haber asustado a los mercados aún más que la perspectiva del regreso de Cristina Fernández de Kirchner”, afirma el periódico financiero en un artículo firmado por Héctor Torres, miembro del Programa de Investigación de Derecho Internacional del Centro para la Innovación en Gobernabilidad Internacional (Fuente: Diario Perfil).

Ahora, llamar a Alberto Fernández o al Frete de Todos a colaborar con la economía argentina, es lo más ridículo que escuche en estos días. Fundamentalmente porque Alberto Fernández es un candidato que está en contienda contra el mismísimo Macri que, muy irresponsablemente, pretendió ir por su reelección. Hay que tener muy en cuenta que Alberto todavía no gano la elección presidencial, sólo gano las PASO. Esto sólo lo habilita a ser candidato a presidente en las elecciones octubre. Después de las mismas, ya con un resultado favorable, entonces sí corresponde una transición. No antes.

Pero, además, son incompatibles las orientaciones políticas, económicas y sociales de Macri y Juntos por el Cambio, con las de Alberto Fernández y el Frete de Todos. Ellos creen que favoreciendo sólo a un selecto grupo del poder concentrado (empresas financieras, empresas energéticas y algunas de servicio) favorece al país. En cambio nosotros, muy por el contrario, creemos que reactivando la Industria Nacional, regulando las exportaciones y aumentando el poder adquisitivo de todos los argentinos, es posible reactivar la economía, aumentar el mercado laboral y fortalecer nuestra patria.

Por lo tanto tendrá que timonear el barco con el “mejor equipo de los últimos 50 años” hasta concluir su mandato. Esperemos (y rogamos) que no la sigan chocando y que puedan mantener a flote el país antes que terminar, definitivamente, de hundir al país. El Presidente no puede cruzar un río (se queda a la mitad) y pretende subir el Aconcagua. Sólo por ahora, le aclaramos a Macri que necesitamos que aunque sea por poco tiempo -al menos hasta octubre-, ponga los pies en la tierra y deje de mentirle a los argentinos. Ya estamos cansados de tanto palabrerío.


* Docente de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la UNLP, Ex Agente de Desarrollo Técnico de la Subsecretaría de Agricultura Familiar – Dirección de Procesos Productivos, Militante de la Corriente NuestraPatria.
Sandra y Rubén, un dolor irreparable

Sandra y Rubén, un dolor irreparable

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

Por Guillermo Doffo*

El 2 de agosto 2018 a las 8:06 hs una explosión en la primaria 49 del distrito de Moreno provocaba la muerte de dos personas. Podría haber sido una tragedia mayor si la explosión ocurría minutos más tarde. Esto decían las primeras noticias que nos llegaban.

Luego supimos que esas personas se llamaban Sandra Calamano (docente y vicedirectora) y Rubén Orlando Rodríguez (Auxiliar de Educación).

Y también supimos que sus muertes no fueron producto de un accidente, sino de la desidia.

El distrito de Moreno tiene sus escuelas en estado deplorable. Perdida de gas, falta de agua, caída de mampostería son términos recurrentes en los cientos de reclamos presentados al Consejo Escolar del Municipio. Cientos de reclamos y ninguna respuesta.  

Esta situación se repite a lo largo y ancho de la provincia de Buenos Aires, donde miles de escuelas están en situaciones desastrosas.

Sin embargo, luego de la muerte de Sandra y Rubén, algo cambio. A la perdida de gas se responde con el cierre del servicio o la anulación de la estufa o cocina que pierde. Si el problema es el agua, también se anula y se llevan bidones, si la directora tiene suerte se los alcanza el Consejo Escolar, sino los paga la Cooperadora.

Acto seguido, es el “apriete” a los equipos de conducción para que se de clase como sea y donde sea. “No hay gas o agua, fíjate como haces, pero no podes suspender las clases”. Sumado a la estigmatización de las organizaciones sindicales y a las acciones que se llevan a cabo para reclamar.

Esta es la perversidad del Gobierno de Vidal y sus ministros; presionar hacia abajo. Enfrentar entre si a las comunidades, que la pelea sea entre Trabajadores. Entre madres y padres con los docentes sus hijos e hijas. Entre los docentes entre si y con los auxiliares.

Esto es lo que buscan, romper los lazos de solidaridad para dividirnos. Saben que divididos perdemos fuerza en los reclamos.

Mientras tanto, los millones de pesos que se deberían usar para poner en condiciones nuestras escuelas, no aparecen. No están. Mejor dicho, están para la “timba financiera” pero no para la Educación Publica.

Por eso, a un año de la muerte de Sandra y Rubén, seguimos reclamando justicia y Escuelas seguras.

Sabemos muy bien, que esto lo vamos a lograr con Unidad. Unidad en las Aulas, Unidad de las Comunidades Educativas, Unidad Sindical y Unidad Política.

* Secretario de Cultura y Educación de SUTEBA La Plata, docente secundario y universitario
Tonfa, bala y reja como política de estado

Tonfa, bala y reja como política de estado

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Adrian Berrozpe*

Durante lo que va del gobierno de Mauricio Macri, el Pro (o la que hoy se conoce como la alianza “Juntos Por el Cambio”) se ha construido de dos enemigos públicos, el primero la masa de trabajadores (ocupados o desocupados) organizados, a los que no ha dudado en reprimir cada vez que quiso y el segundo son las juventudes de las clases populares.

Como es sabido prácticamente desde que empezó en aquel triste y caluroso diciembre el gobierno no ha dudado en marcar como eje el “Orden” cueste lo que cueste y así se dio que prácticamente toda manifestación del movimiento obrero ah sido reprimida, recordemos que estas se dan por las olas de miles y miles de despidos que ha habido tanto en el estado como en el sector privado Indirecta o directamente, ósea por que ha permitido a las empresas flexibilizar o por que las políticas económicas han arrasado con cuanta pyme se cruzaran.

El segundo gran enemigo (y a la que haremos especialmente referencia) son las juventudes de las clases populares, estas diferentes juventudes, con diferente bagajes y recorridos de acumulación cultural, se han visto golpeadas brutalmente, primero por las políticas económicas y segundo por las políticas sociales que la buscan estigmatizar.

Lo primero que nos toca relatar es sobre la doble cara del progresismo de centro, o la centro derecha con buenos modales, que habla de aborto y fuma porro, aquella que busca correr el eje de la verdadera discusión sobre una nueva Ley de Responsabilidad Penal Juvenil, diciendo que cualquier ley de la democracia es mejor que la de la dictadura, bueno debemos decir que no, no es así, la ley que pretende impulsar el Pro (Alianza-Cambiemos) es bastante-mucho peor.

¿Por qué? (es fácil le dejamos los 4 puntos del posicionamiento de la campaña de la “Red Argentina No Baja”)

1-En base al Decreto actual de Videla (Ley 22.278), la edad de punibilidad fue fijada en 16 años, por este motivo, bajar la misma a 15 años es un retroceso en materia constitucional y de derechos humanos; va en contra de los estándares internacionales vigentes. Por eso sostenemos que este Proyecto de Ley es peor que la Ley de Videla, ya que refuerza un Estado tutelar.

2-La discusión propuesta girada en torno al discurso de la seguridad y la reparación hacia las víctimas de delitos supuestamente cometidos por adolescentes se cae fuertemente ya que los delitos cometidos por personas menores de 16 años representan porcentajes bajísimos y más aún aquellos tipificados como graves por el Código Penal.

3-Asimismo, la propuesta de sanción de penas más duras que se observa en el proyecto de Garavano y Bullrich, no respetan los principios de la Convención de los Derechos del Niño en su Observación Número 10, entre otras. Y con argumentos falaces y garantistas promueve el encierro punitivo en situaciones que deben ser acompañadas por los organismos de protección pertinentes y no por Juzgados penales.

4-El proyecto de Garavano y Bullrich promueve una lógica de demagogia punitiva mientras que desde el Gobierno Nacional se lleva adelante una política económica cuyas primeras víctimas son, entre otras, los niños, niñas y adolescentes; al mismo tiempo que vacían el Sistema de protección de derechos de niños, niñas y adolescentes.

Cabe destacar por otro lado que cuando se convoco a diferentes organismos y organizaciones, nacionales e internacionales, no hubo consenso, si no mas bien repudio al ante proyecto de ley.

Sobre la grave situación de la Niñez y la adolescencia se habla poco y nada en los medios de comunicación hegemónicos.

En el informe de UNICEF publicado a fines de 2018 sobre “Pobreza monetaria y privaciones no monetarias en Argentina”, se daba a conocer que el 48% de los niños, niñas y adolescentes del país son pobres, de los cuales el 20% se encuentra en condiciones de privaciones severas que implican vivir cerca de un basural, en áreas inundables o no haber asistido nunca a la escuela entre los 7 y los 17 años.

Hoy en la Ciudad de Buenos Aires, no se llega al digito del presupuesto para destinar en políticas de niñez, en cambio se festeja con bombos y platillos un nuevo presidio “modelo” (para poder contener a jóvenes revoltosos) y de paso poder poner en venta propiedades que se encuentran, muy bien valuadas, en barrios como Palermo o el microcentro porteño.

Mientras la ministra Patricia Bullrich sale a promocionar 8 como si fuera una colonia de vacaciones) el “servicio cívico voluntario en valores” y sosteniendo con ligereza que gendarmería tenia mas prestigio que la escuela pública, en provincia de Buenos Aires se agrava cada vez mas la emergencia educacional y en C.A.B.A las organizaciones de los trabajadores de la educación denuncian que no hay vacantes para mas de 25 mil pibes y pibas de la ciudad.

Los datos oficiales (los que da el propio gobierno) da que solo el 0,8% de los delitos son cometidos por menores de edad y de ese universo son contados con la mano los que tienen desenlaces fatales.

El ultimo censo sobre personas en situación de calle dio como resultado que en la ciudad se encuentran 7251 personas en esta situación, el 50% no tiene mas de un año en la misma (ósea que se duplico esta población, producto de la política económica) de ese total 857 son niños, niñas y adolescentes menores de 18años.

A la situación de la violencia institucional (policial) en los barrios mas pobres, donde se ha trasladado las palizas de las comisarias, a las garitas de los pasillos, se le suman los fusilamientos a jóvenes por parte de las fuerzas de ¿seguridad?, lo que paso con los 4 chicos de Monte se le suma las brutales represiones a las barriadas mas humildes, como la que se dio en Villa Caraza en Lanús, el pasado miércoles 3 de este mes.

Hay una saña desmesurada contra jóvenes y laburantes, pero peor aun es que se usa de manera publicitaria, ¿será que como sociedad cambiamos derechos por castigo?, será que la tonfa vale mas que el libro? o será simplemente que es mas barata la bala que pibes comiendo en su casa?


* Productor periodístico del programa de radio "Cabezas de Radio" que se emite los sábados de 9 a 12 hs en radio Ahijuna (FM 94.7). Trabajador de la Dirección General de Responsabilidad Penal Juvenil de CABA
El macrismo empobrece

El macrismo empobrece

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

Por Nasim Iusef Venturini*

Desde el comienzo de la campaña presidencial de M. Macri mintieron a destajo para intentar convencer a la población que iban a erradicar la pobreza, no cobrar el impuesto a las ganancias a los trabajadores, mantener los beneficios de los jubilados y prometían una lluvia de inversiones que jamás sucedió.

Pasaron 3 años y medio de gestión de la Alianza Cambiemos y nada de eso sucedió, todo lo contrario, el proceso de endeudamiento brutal condena la capacidad de despliegue de política pública por parte del Estado, con un claro interés en achicarlo para cercenar derechos y empobrecer a la población.

Hoy en Argentina una familia con 2 integrantes adultos y 3 niñxs, necesita de $32.761 para alcanzar niveles de consumo y no ser considerados “pobres”. Lo alarmante de esto es que representa un valor 58,9% mayor a lo que hace un año la misma familia necesitaba para no ser etiquetada como pobre.

El Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) en la Argentina alcanza el valor de $12.500 por lo tanto un hogar de las características anteriores necesita que los dos adultos trabajen y cobren en promedio 31% más que el SMVM.

En el último año y tomando los valores de abril a abril (por últimos datos disponibles de la evolución de salarios) el promedio de los salarios (registrados y no registrados) aumentaron un 36,7% y el SMVM lo hizo en 31,6%, por lo tanto ,si lo comparamos con la evolución de la Canasta Básica Total, que mide los bienes y servicios básicos que necesita una persona para vivir tuvo un aumento de 61,5%. La diferencia de porcentajes equivale al empobrecimiento de la población en general.

Además, si cobraban en promedio $15.000 el año pasado ese monto alcanzaba para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) de ese hogar y sobraba un puchito para algunas cosas esenciales que quedan por fuera de la medición del INDEC, en un año los salarios no subieron al ritmo de la CBT que subió 58,9% de junio del 2018 a junio del 2019, por lo tanto en este período todas y todos los trabajadores y jubilados que cobramos ingresos padecimos un empobrecimiento directo producto de las políticas económicas del macrismo.

En un país donde la desocupación ya trepó el 10%, donde día a día cierran fuentes de trabajo, estos números no muestran más que el resultado empobrecedor que tienen las políticas del macrismo sobre toda la población, en especial en los sectores de ingresos bajos trabajadores y jubilados.

El modelo de país agroexportador que quisieron vender como la panacea es contrario a la posibilidad de generar fuentes de trabajo y que se puedan gestar desde el Estado políticas públicas para contener la miseria que genera este modelo de exclusión, que día a día avanza en la reprimarización de la economía y deja a miles en la calle y sin esperanzas.

Nuestro pueblo ha torcido rumbos económicos tan trágicos como este, por eso vota viendo la heladera y no la tele.


* Lic en Economía, integrante del colectivo "Economía a pata", Co-conductor de “Promocionando la Salud” (Radio Futura - FM 90.5), Redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
La otra cara de la economía

La otra cara de la economía

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

por nasim iusef venturini*

Al ritmo que se destruyen empleos, empresas y fábricas que cierran. La incertidumbre que se manifiesta en no tener que comer, un Estado que aparece en forma de balas y represión por parte de las Fuerzas de Seguridad sobre los sectores populares; tarifazos y aumentos de precios que empobrecen. Ante este escenario surgen estrategias para ver cómo llevar algo para comer y poder sobrevivir a la casa.

Así de crudo se manifiesta el neoliberalismo impulsado por la Alianza Cambiemos, que en 4 años de gestión destruyó una parte importante del tejido industrial y social del país. Utilizando un discurso de odio entre las personas, permite la brutal concentración de la riqueza, al tiempo que se expande la miseria, se desguazan las funciones sociales del Estado y se rifa la soberanía económica a los designios imperiales.

Estas estrategias de supervivencia, se basan en comerciar/trocar lo que se tiene, lo que sobra, buscar más trabajo en un contexto adverso, donde más de un tercio de la población vive bajo la línea de la pobreza y donde cada día hay más gente que no puede afrontar los gastos básicos de vivienda y recurre al abrigo de la calle.

En lo que va de gestión macrista, según un estudio del Centro de Estudio Económicos de Política Argentina (CEPA) las ferias populares aumentaron Gran Buenos Aires, mostrando la grave situación a la que se enfrentan miles de argentinas (porque en mayoría son mujeres) a la hora de conseguir el pan para sus hijos.

El día 22 de julio en la Ciudad de La Plata, nuevamente la respuesta fue represión. Represión a la voluntad de salir a feriar para parar la olla, detenciones a quienes se manifestaban en contra de tal aberración. Porque que la policía impida desarrollar estrategias de supervivencia como lo es feriar, para conseguir un mango para comer, es aberrante. La policía impidiendo que las personas se ganen el mango respondiendo a los intereses del poder, que día a día deja a miles excluidos es la cruda cara del neoliberalismo a la que estamos expuestos.

Ante esta desesperación y la urgencia surge lo que ellos llaman inseguridad, que se llama desamparo, desesperanza y violencia sobre sectores populares que se transforma en más violencia, no contra el régimen sino contra lo próximo.

El localcito de doña Rosa, la casa de les jubilades que terminan cagados a palos. Porque hay que decir todo, pese a que este gobierno se vanaglorió de combatir la “inseguridad”, en el año 2018 en Provincia de Buenos Aires, aumentaron 63% los robos, 55,4% las estafas y 50% los secuestros.

Será que, como dice la Comisión Provincial de la Memoria “las políticas represivas son altamente inefectivas para combatir el delito” y que la estrategia de la represión sólo permite instaurar un régimen injusto, que es violento contra las personas y construye la inseguridad de no tener que llevar a comer a tu casa.

La mejor forma de construir una sociedad sin violencia e inseguridad, es garantizando la seguridad de tener educación, salud y dignidad, cosas que el neoliberalismo del siglo XXI nos intenta arrebatar y ante eso no queda más que juntarse y reforzar la solidaridad, arma fundamental que tenemos les de este lado para construir una sociedad más justa.


* Lic en Economía, integrante del colectivo "Economía a pata", Co-conductor de “Promocionando la Salud” (Radio Futura - FM 90.5), Redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Trinchera.
Matías Cremonte: “Lo que presentan como una discusión del futuro, en realidad tiene que ver con relaciones laborales del pasado: trabajo a destajo del siglo XIX”

Matías Cremonte: “Lo que presentan como una discusión del futuro, en realidad tiene que ver con relaciones laborales del pasado: trabajo a destajo del siglo XIX”

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.
Matías Cremonte, Pte Asociación de Abogados y Abogadas Laboralistas

Dialogamos con el presidente de la Asociación de Abogados y abogadas laboralistas, Matias Cremonte, con quien analizamos la #pérdida de #DerechosLaborales que significa la #EconomíaDigital y las nuevas #PlataformasDigitales ante la falta de legislación soberana en la materia.


¿Qué lectura hacen desde la Asociación respecto de estas nuevas formas de trabajo?

Todos los debates que surgen en torno al mundo del trabajo nos incumben y algunos nos llevan a fijar posición con declaraciones, a participar en debates o a hacer críticas más profundas como lo que es la Reforma Laboral.

En este tema puntual lo que nos preocupa es que el tema se presenta en general –desde un lado nada inocente de los empresarios- como que hay un segmento del trabajo vinculado a las tecnologías o a las plataformas, que no está regulado, que es una suerte de gris y que hace falta algún tipo de regulación, pero que eso no sería trabajo. Serían una suerte de pequeños emprendedores.

Una cosa es el discurso del emprendedurismo vinculado al neoliberalismo y a todos los discursos que van en general de la mano de este gobierno –donde hay muchos economistas alrededor de eso- y otra cosa es hablar, directamente, de un sector de la economía y del trabajo en concreto (porque hay gente que trabaja) y plantear seriamente de que merece una regulación pero distinta a la regulación del trabajo.

Esto nos lleva a salir a plantear lo que para nosotros son obviedades, porque salir a decir “eso es trabajo” parece casi una cosa del sentido común. El absurdo (o no tanto) de algunas de esas afirmaciones nos obliga a posicionarnos en ese tipo de cuestiones.

En concreto lo que venimos señalando en este tema es que puede ser novedoso que haya empresarios que lleven adelante una actividad económica y comercial a través de plataformas o a través de la innovación que implicó la aparición de internet y de las nuevas tecnologías, pero en concreto todas estas plataformas lo que hacen es acercar a un consumidor con un producto que hace otra persona u otra empresa, pero la forma de acercarlo es a través de un mensajero: un trabajador o una trabajadora que va en moto, en bici o caminando a llevar ese producto que alguien compró. Eso es trabajo.

Está fuera de discusión que esa persona que alcanza ese producto a quien lo compró, trabaja para alguien. Y la finalidad económica de lo que hace la empresa de plataforma es que le llegue el producto a esa persona y para eso necesita contratar mano de obra, personas que trabajan para llevar esos productos y para eso hace falta pagar un salario, registrarlos, dar una obra social, dar una ART; todo lo que implica el trabajo subordinado o en relación de dependencia, que finalmente es lo que se quiere evadir.

Todas las áreas de la economía, no sólo la mensajería, por ejemplo la discusión que abrió Palazzo (de la bancaria) con Mercado Libre, que ahora le dicen “Economía de Plataforma” ya están reguladas, ya existen y ya tienen sus sindicatos.

Desde luego, en algunos casos sindicatos muy antiguos, en otros nuevos. La discusión que impulsa la Asociación Bancaria es muy interesante porque ¿Cuál es la discusión? ¿La discusión, realmente es que son actividades nuevas y merecen una regulación distinta o que quieren pagarle a los trabajadores la mitad del salario que cobrarían si estuvieran bajo la órbita del convenio colectivo bancario?

Mercado Libre acaba de firmar con el sindicato de trabajadores de Carga y Descarga un convenio para un centro de logística que tienen en el mercado central (que es lo que había generado un conflicto con el sindicato de Camioneros) que prácticamente es la Reforma Laboral que el gobierno presentó en el Congreso y quiso que se apruebe en noviembre del 2017: Jornadas ilimitadas, lo que llamaban la bolsa de horas (que uno trabaje 2 horas un día, al otro día no trabaje, al siguiente 4 horas, y al final de mes “vemos cuanto hiciste”. Se sacan las horas extras, fragmentar vacaciones, salarios bajos.

Lo que hay de fondo no es una discusión sobre tecnología. Lo que presentan como una discusión del futuro, en realidad tiene que ver con relaciones laborales del pasado: trabajo a destajo del siglo XIX en una realidad distinta que es la del siglo XXI.

Los ataques a ciertos sindicalistas tienen que ver con que están defendiendo una mirada del mundo. Pablo Biró se plantó fuertemente contra las Low Cost, Moyano con la cuestión Logítica y ahora Palazzo discute cómo se encuadran los y las trabajadoras que están en la parte financiera relativas a estas empresas.

Claramente. Pero además no debiera ser noticia que un sindicato plantee que a determinados trabajadores se le aplique el convenio colectivo o tengan el derecho de representarlos. Esto es noticia porque sale el Presidente de la nación, algún ministro o algún funcionario a estigmatizar, a atacar directamente a esos dirigentes  que lo que hacen es lo que debe hacer un dirigente sindical que es defender a los trabajadores y tratar de que se aplique la normativa laboral o su convenio.

En todo caso impedir o resistir a que se apliquen condiciones de trabajo que evidentemente son mucho peores que las que correspondería si se aplica la ley o el convenio colectivo. La noticia es el ataque que sufre la actividad sindical reivindicativa, algo que hace a las libertades democráticas más básicas: que haya trabajadores que tengan sindicatos y dirigentes sindicales que defienden trabajadores y empresarios que pretenderán que no sea tan así y para eso están las paritarias. Lo que no es parte de esto es que desde el gobierno nacional se demonice, se ataque, se denuncie penalmente que es lo que está ocurriendo con el ataque a la actividad sindical.

No solamente el ataque a la actividad sindical sino, al no tener la contención y la protección del Estado nacional, pretender imponer un sindicato a los trabajadores, el horario laboral, la forma de pago y encima decir cuál es el sindicato más adecuado para la actividad para que los trabajadores elijan.

Esa es la otra pata que le falta a esa mesa: no se les consulta a los trabajadores cuál es el sindicato en el cual quieren organizarse y directamente se los encuadra en un convenio, cuando no se los afilia directamente desde las propias empresas. Una práctica muy recurrente y lo que aparece ausente es el rol decisivo del derecho del trabajador a exigir, a plantear, a afiliarse o no afiliarse a un sindicato determinado.

Morir de hambre

Morir de hambre

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Flor Luengo*

 (…)
Se ejercita en la bestia y empuña la cuchara
dispuesto a que ninguno se le acerque a la mesa.
Entonces sólo veo sobre el mundo una piara
de tigres y en mis ojos la visión duele y pesa.

Los años de abundancia, la saciedad, la hartura
eran sólo de aquellos que se llamaban amos.
Para que venga el pan justo a la dentadura
del hambre de los pobres, aquí estoy, aquí estamos.

Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente,
los que entienden la vida como un motín sangriento,
como tiburones, voracidad y diente,
panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.

Miguel Hernández
Foto: Política Argentina

9 AM. Suena el despertador, pienso en que tengo que salir a patear con una helada que te hace querer quedarte en la cama un rato más. Al mismo tiempo, Joaquín el señor que está durmiendo en las escaleras del Colegio Estrada de La Plata, sale a patear en busca del desayuno. Hace un buen rato que está despierto. No quiere quedarse en la cama un rato más, será porque unos trapos y cartones hacen de cama, en un ambiente en que no existen calefactores, caloventores o garrafas para calentarse; y cuyo despertador fue la helada que cayó a las 6 de la mañana.

Cansado de la realidad que le pisa los talones, Oscar camina como puede en busca de un pan y mate cocido. Los huesos le duelen desde siempre, cuando trabajaba de peón y su cuerpo era el medio de explotación de la tierra. Con el pasar del tiempo, ahora en la ciudad, con un nuevo comienzo forzado y con todo el dolor que eso implica, este hombre decidió dejar atrás su hogar. No puede mantenerlos, no puede generar ingresos, no consigue trabajo por más que vaya a pedir. A ver, decime vos ¿quién contrataría una persona de 55 años, con estudios secundarios incompletos y con manos manchadas de heridas de guerra social, claras señas de cadenas de injusticias encarnadas?

Claudia se acerca a Oscar, lo vio de lejos y pensó en acercarse a preguntarle cómo andaba, ya que días atrás no lo vio bien. El alcohol barato que le “regaló” un señor paquetón no le pegó bien. “No puedo entender, se piensan que por darnos qué beber nuestra vida mejora. Yo quiero trabajo! Quiero una casa! Quiero a mi familia!”, exclamaba aquella vez en que Claudia conoció a Oscar. La joven mujer quedó en situación de calle porque necesitaba escapar de quien había sido su compañero de vida durante años. No tuvieron hijxs. Él no podía tener y a Claudia no le importaba. Lo que si le importó y con urgencia, era alejarse de las violencias que comenzó a vivir con periodicidad en su casa, desde que la crisis se acentuó.

Antes de terminar muerta a causa de la violencia de género que recibía constantemente, Claudia decidió agarrar unas pocas ropas e ir en busca de ayuda. Empezó en la Iglesia del barrio, a la que siempre iba con su marido. No la auxiliaron, o mejor dicho, las herramientas que recibió -Vaya ayuda!- fue para mantenerse en pie frente al escenario de opresión que vivía. “La familia no puede desarmarse de un día para el otro, el amor hay que trabajarlo, él sólo está cansado, ¿sabés lo que es para un hombre no tener trabajo?Lo mismo que para una mujer, pensó Claudia. Y se fue. Su familia es de Perú y volverse al país hermano no es una opción ahora.

La primera noche fue dura. Llantos, angustia infinita, impotencia y soledad. Miedo. La calle es dura che. Durmió debajo de la salida de una estufa, al menos eso la mantendría calentita hasta que salga el sol. El mes y medio que lleva durmiendo en la calle, le transformaron la vida. Sus brazos hacen de abrazos, sus manos calefaccionan parte de su cuerpo mientras se frota, y entre sus nuevas amistades, de vez en cuando, cuando la gorra no está encima de ellxs, planean un fogón para calentarse el alma.

Los abrazos sirven por un rato, las caricias comienzan a escasear. La gente caminando no lxs ve, no observa, no se imagina por un rato lo que debe ser vivir en esa situación. ¿Dónde están los derechos humanos para la gente pobre? ¿Existen los derechos humanos para ellas? ¿Quiénes ejercen los derechos, quienes desobedecen a los mismos? ¿Dónde está el Estado? ¿Quiénes son el Estado? ¿En qué reunión de gabinete se tratan estos temas? ¿Sólo en el show mediático existe la gente en la calle? ¿Sólo cuando muere una de las muchas personas que viven en situación de calle se visibilizan los hechos? ¿Sólo desde la lástima existen? ¿Ni en época de campaña electoral importan?

De repente la ciudadanía se da cuenta de que hay gente durmiendo en la calle cuando un Club de fútbol y algunos medios de comunicación levantan el llamado a la solidaridad. Estímulo y respuesta ¡Esto es increíble!

La gente en la calle llora, grita, habla, duermen donde pueden, donde quedan, donde los dejan. No se esconden, no les avergüenza ir a revisar los tachos de basura porque si no, no comen.

La merienda no existe, el desayuno a veces tampoco. La cena quizás, es el único momento en que el hambre se calma un poco. Y están ahí, en las esquinas, en los recovecos de los edificios que aun no colocaron rejas, en lugares de tránsito que están saturados, en comedores multitudinarios que no tienen gas, entonces tienen que ir a otros lados. La búsqueda es constante, inquietante, desesperante, hasta que un momento no das más. No querés más, no te da más. 

La noche más fría del año son todas las noches. Pero las personas individualizadas en la burbuja de problemas personales, no reacciona. No saben que no hay que ser pobre para quedar en la calle, que puede ser de un día para el otro que te despidan, que no te necesiten más, que no te quede más remedio que vivir en la calle. Estamos viviendo el desecho del sistema capitalista. Ahora es Macri, mañana será otrx hijo de yuta ¿Y vos? ¿Te manejas por los gobiernos de turnos o sos también parte de este Estado?

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