La otra cara de la economía

por nasim iusef venturini*

Al ritmo que se destruyen empleos, empresas y fábricas que cierran. La incertidumbre que se manifiesta en no tener que comer, un Estado que aparece en forma de balas y represión por parte de las Fuerzas de Seguridad sobre los sectores populares; tarifazos y aumentos de precios que empobrecen. Ante este escenario surgen estrategias para ver cómo llevar algo para comer y poder sobrevivir a la casa.

Así de crudo se manifiesta el neoliberalismo impulsado por la Alianza Cambiemos, que en 4 años de gestión destruyó una parte importante del tejido industrial y social del país. Utilizando un discurso de odio entre las personas, permite la brutal concentración de la riqueza, al tiempo que se expande la miseria, se desguazan las funciones sociales del Estado y se rifa la soberanía económica a los designios imperiales.

Estas estrategias de supervivencia, se basan en comerciar/trocar lo que se tiene, lo que sobra, buscar más trabajo en un contexto adverso, donde más de un tercio de la población vive bajo la línea de la pobreza y donde cada día hay más gente que no puede afrontar los gastos básicos de vivienda y recurre al abrigo de la calle.

En lo que va de gestión macrista, según un estudio del Centro de Estudio Económicos de Política Argentina (CEPA) las ferias populares aumentaron Gran Buenos Aires, mostrando la grave situación a la que se enfrentan miles de argentinas (porque en mayoría son mujeres) a la hora de conseguir el pan para sus hijos.

El día 22 de julio en la Ciudad de La Plata, nuevamente la respuesta fue represión. Represión a la voluntad de salir a feriar para parar la olla, detenciones a quienes se manifestaban en contra de tal aberración. Porque que la policía impida desarrollar estrategias de supervivencia como lo es feriar, para conseguir un mango para comer, es aberrante. La policía impidiendo que las personas se ganen el mango respondiendo a los intereses del poder, que día a día deja a miles excluidos es la cruda cara del neoliberalismo a la que estamos expuestos.

Ante esta desesperación y la urgencia surge lo que ellos llaman inseguridad, que se llama desamparo, desesperanza y violencia sobre sectores populares que se transforma en más violencia, no contra el régimen sino contra lo próximo.

El localcito de doña Rosa, la casa de les jubilades que terminan cagados a palos. Porque hay que decir todo, pese a que este gobierno se vanaglorió de combatir la “inseguridad”, en el año 2018 en Provincia de Buenos Aires, aumentaron 63% los robos, 55,4% las estafas y 50% los secuestros.

Será que, como dice la Comisión Provincial de la Memoria “las políticas represivas son altamente inefectivas para combatir el delito” y que la estrategia de la represión sólo permite instaurar un régimen injusto, que es violento contra las personas y construye la inseguridad de no tener que llevar a comer a tu casa.

La mejor forma de construir una sociedad sin violencia e inseguridad, es garantizando la seguridad de tener educación, salud y dignidad, cosas que el neoliberalismo del siglo XXI nos intenta arrebatar y ante eso no queda más que juntarse y reforzar la solidaridad, arma fundamental que tenemos les de este lado para construir una sociedad más justa.


* Lic en Economía, integrante del colectivo "Economía a pata", Co-conductor de “Promocionando la Salud” (Radio Futura - FM 90.5), Redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Trinchera.

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