Hugo Yasky: “La unidad es a partir del retroceso sindical en todo el continente”

Hugo Yasky: “La unidad es a partir del retroceso sindical en todo el continente”

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Hugo Yasky en el Plenario Nacional de Secretarixs Generales de la CTA del 3 de octubre pasado

Dialogamos con el Secretario General de la CTA de los Trabajadores y Diputado Nacional por Unidad Ciudadana, Hugo Yasky, con quien analizamos el plenario de Secretarios Generales de la CTA realizado el 3 de octubre pasado y los desafíos que se abren ante la posibilidad de un nuevo gobierno.


¿Cuáles son las primeras observaciones sobre lo que dejó este encuentro, que sin dudas tiene visos históricos?

Para nosotros fue un momento de mucha emotividad porque después de 30 años, por unanimidad y después de discutirlo, por lo menos, a lo largo del último año y medio, llegamos a un congreso en el que expresamos una voluntad absolutamente unánime de volver a tener un movimiento sindical que esté unido y para eso la votación fue aportar desde la CTA, para converger en la CGT y tratar de consolidar ese proceso de unidad en el menor tiempo posible.

La CTA en un principio se conforma como corriente hacia el interior de la CGT y después termina separándose y generando una central nueva. La aparición de un gobierno popular generó debates transversales que influyeron en el interior de las dos centrales, generando dos grandes bloques en relación a cómo se posicionaban respecto a ese gobierno ¿Es esta situación la que los hizo confluir y empezar a encontrar puntos de acuerdo?

En realidad el elemento de la fractura nos demostró que esa supuesta homogeneidad que teóricamente podía exhibir la CTA en contraposición con la CGT, que solía tener en su interior sectores con posiciones diametralmente opuestas tampoco era tal.

Nos bajó a la tierra y nos mostró que en un momento de crisis política como en la del 2008/9, no habíamos tenido la capacidad de poder resolver esa situación sin que en el devenir de esa controversia interna terminara quebrándose la central. Incluso con un trámite bastante bochornoso.

Ese elemento influyó, pero fundamentalmente lo que fue determinante es la convicción de que en este Siglo XXI, y sobre todo después del año 2014 donde se produce un vuelco y el péndulo se corre a la derecha en América Latina y aparecen gobiernos de cuño neoliberal, de derecha, duros, como el de Bolsonaro, como el proceso de Ecuador que ahora justamente está en crisis, como sucedió en Argentina con Mauricio Macri; esos procesos entrañan el riesgo del debilitamiento del movimiento sindical.

Por ejemplo, una gran central como la CUT de Colombia, hoy convertida en la sombra de lo que fue. Lo mismo podríamos decir en el caso de Perú o en el caso de Honduras. El movimiento sindical en retroceso, centrales sindicales debilitadas que comienzan a fracturarse, que entran como en un cono de sombras producto de su propia debilidad. Y en Argentina, todavía, el movimiento sindical mostró fortaleza. Uruguay sería la otra mosca blanca del continente, que tiene una sola central y muy fuerte.

La tendencia es al debilitamiento, a la fragmentación, al retroceso -incluso- en las tasas de sindicalización, que salvo en los casos de Argentina y Uruguay, en el resto de América Latina han bajado abruptamente. Ante esto dijimos “hay que fortalecer la unidad” porque vivimos cuatro años de un gobierno que si hubiese tenido la posibilidad de un segundo mandato, sin lugar a dudas, hubiese embestido muy fuerte contra nuestros derechos laborales y contra nuestras organizaciones gremiales. Por eso la decisión tiene que ver más con esto último que con cualquier otra cosa que tenga que ver con la historia reciente nuestra o de la CGT.

Sin dudas el modelo sindical que nos dejó el peronismo ha sido uno de los grandes diques de contención al avance del liberalismo. En algún momento la CTA se planteó como una central alternativa ¿Qué es lo que nos deja esa experiencia? Y ¿qué podemos esperar de este proceso que pretenden encarar?

Más que lo que podemos esperar del movimiento hacia la unidad, te puedo decir qué es lo que queremos que suceda, que es: fortalecer. Nuestra central sindical, la CGT, es tener una voz para ser interlocutor de un gobierno que va a tener que dar vuelta la página del hambre, de la desigualdad, del desempleo, de la pobreza que quedan en la Argentina cuando en diciembre asuma Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

Para una eventual convocatoria a una alianza estratégica entre los sectores de la producción (industriales, las PyMEs y el Movimiento Obrero) hace falta una central fuerte, capaz de conducir y capaz de pararse con un gobierno que va a tener un mandato popular muy claro y fuerte, pero que también va a tener en frente a un poder fáctico, a los poderes concentrados (finanzas, energéticas, especulación financiera) que van a quedar intactos y van a ser hostiles a cualquier política que quiera avanzar en un esquema de mejor distribución de la renta. Por eso necesitamos un movimiento sindical más fuerte aún que el que tenemos, más consistente, más convincente y por eso entendemos que el norte es la CGT: aportar esos 500 mil afiliados que representamos para darle más fuerza, más consistencia y más coherencia a la expresión sindical de los trabajadores.

¿Por qué consideras que desde los “gordos” e “independientes” se ha dejado entrever que hay cierta resistencia a este proceso de unidad, siendo que es tan necesario?

Porque en ese colectivo hay algunos que todavía les cuesta despegarse de su papel oficialista durante estos cuatro años. Les queda la marca. Y porque otros están haciendo una cuenta muy mezquina: están contando esos 500 mil afiliados como la posibilidad de torcer los platillos de la balanza para el lado contrario al que ellos pretenden. Me imagino que el recelo vendrá por ahí, sino no entiendo.

¿Y qué diferencia hay entre hoy y los 90 cuando surge la CTA si muchos actores son los mismos?

Lo diferente es el mundo. Es un mundo mucho más hostil hacia los trabajadores. Un continente donde tenés una reforma laboral brutal que se impuso en Brasil, que es el paraíso de la precarización de la flexibilización laboral y eso lo tenemos a metros nuestros. Ante ese escenario no nos podemos permitir estar con las defensas bajas ni bajar la guardia. Y para eso hace falta unidad.

Hace falta unidad, también, porque hemos aprendido en estos cuatro años, que si el movimiento social no hubiese resistido, hoy seguramente tendríamos Mauricio Macri para cuatro años más, y eso sería letal para el movimiento sindical y para los trabajadores.

Con muchos gremios de la CGT fuimos peleando juntos prácticamente desde hace tres años. De estos cuatro años, tres los pasamos juntos en la calle en distintos episodios de lucha. Con muchos gremios importantes que conforman la Corriente Sindical Federal o el Frente Sindical para el Modelo Nacional; pero también con muchas regionales de la CGT de todo el país. Tres años de lucha juntos en la calle peleando a brazo partido. Esto es lo que también cambió respecto del pasado.

¿Qué puede esperar el Movimiento Obrero Organizado de un futuro gobierno de Alberto Fernández y cuáles serían las tareas que debería llevar?

Creo que el otro día en su intervención en Lanús en nuestro congreso fue muy claro y muy directo. Habló de tener como prioridad mejorar la condición de los jubilados, de los maestros, generar empleo; salir de la crisis en la que nos metieron y terminar con la idea de que no vamos a ser capaces de volver a una Argentina con empleo y con oportunidades para los jóvenes, para los que hoy están con las manos vacías. Creo que esa es la apuesta.

Si el gobierno que cambia absolutamente las prioridades. Del gobierno de los ricos para los ricos, pasar a un gobierno para el pueblo y para los trabajadores; y es un desafío enorme. Lo decía el otro día y lo dijo en Agronomía, la prioridad es gobernar para los que más lo necesitan y creo que eso está claro que son los que sufren hambre, los que están desempleados y los que teniendo empleo todavía están por debajo de la línea de la pobreza.

Mauricio Macri y el misterio de cómo pasamos de poner satélites en órbita a quedar desorbitados

Mauricio Macri y el misterio de cómo pasamos de poner satélites en órbita a quedar desorbitados

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Por Jonatan Pérez*

Como si del peor villano de las historias ficticias se tratara, Cambiemos arrasó con todo a su paso. La ciencia y la tecnología no sólo no quedaron afuera de esto, sino que pasamos de estar en el Top-Ten de países en materia espacial a tener que alquilar satélites obsoletos para no perder posiciones orbitales.


Argentina y el espacio: un breve repaso histórico

La historia de Argentina en el espacio es muy amplia y con grandes éxitos. Nuestro país supo estar ubicado en la élite de la industria espacial logrando la creación de los cohetes Rigel, Castor y Tauro en las década del 60, 70 y 80. Lamentablemente fueron desechados por el gobierno neoliberal de Carlos Menem, con la privatización y desmantelamiento de NAHUELSAT, la empresa argentina creada para poner en órbita los satélites geoestacionarios de comunicaciones, luego de que nuestro país obtuviera la reserva de dos órbitas geoestacionarias ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el 28 de febrero de 1985.

Las malas decisiones tomadas por el gobierno menemista y la crisis económica llevaron a que NAHUELSAT se declarara en bancarrota en el año 2004. Al no contar ya con NAHUELSAT, Argentina no tendría una empresa a cargo de las órbitas geoestacionarias y perdería el dominio de las mismas, las cuales eran pretendidas por el Reino Unido ya que con la tecnología existente en ese momento abarcaba desde los EEUU hasta las Islas Malvinas.

La década ganada

El gobierno de Néstor Kirchner recuperaría la soberanía espacial: el espacio radioeléctrico había sido privatizado y las órbitas estaban a punto de perderse a manos de la empresa privada Thales no quería renovar el satélite. Tras la bancarrota de NAHUELSAT, Kirchner solicitó una prorroga a la UIT para no perder las órbitas geoestacionarias. En 2006 se funda la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima (ARSAT), que sería la empresa de telecomunicaciones del Estado encargada de brindar servicios de transmisión de datos, telefonía y televisión por medio de infraestructura terrestre, aérea y espacial; y estaría acompañada por el Programa Espacial Argentino, que tenía como objetivo la exploración espacial y la creación de satélites fabricados en el país.

Esta política estaría acompañada por un proyecto de lanzamiento de 3 satélites geoestacionarios de telecomunicaciones argentinos: el ARSAT-1, el ARSAT-2 y el ARSAT-3. Cada uno de estos tenía un objetivo particular:

  • El ARSAT-1 sería el primer satélite geoestacionario y permitiría dejar de alquilar viejos satélites para no perder las órbitas geoestacionarias. Este prestaría el servicio de televisión digital, internet y telefonía, y tendría una vida útil de 15 años.
  • El ARSAT-2 sería el complemento del ARSAT-1 y permitiría que las empresas nacionales e internacionales puedan exportar servicios de comunicación a toda la región, prestando servicios de televisión digital, internet y la transmisión de datos por toda Sudamérica y parte de Norteamérica.
  • El ARSAT-3 ayudaría no sólo abarcar a todo el continente americano, sino que también a maximizar y desarrollar toda la fibra óptica a lo largo y ancho de nuestro país.

Pese a las críticas de parte de algunos medios opositores, el 16 de octubre del año 2014 se convertiría en uno de los días más importantes no sólo para nuestro país, sino que para toda Latinoamérica. Argentina se transformaba en el primer país latinoamericano en tener en órbita un satélite geoestacional de construcción propia: el ARSAT-1.

Puesto en la posición orbital 72° oeste y en un trabajo conjunto entre ARSAT e INVAP, la empresa argentina de alta tecnología dedicada, entre otras cosas, al diseño de tecnología espacial. Esta última no sólo es una de las más prestigiosas a nivel continental en materia tecnológica sino que es la única empresa latinoamericana reconocida por la NASA como apta para realizar satélites completos, desde su diseño y construcción hasta su operación (excepto su lanzamiento).

Poco menos de un año más tarde, exactamente el 30 de septiembre de 2015, se lanzaría al espacio el ARSAT-2 y se ubicaría en la posición orbital 81° oeste.

Con ambos satélites en el espacio, Argentina no sólo aseguró su soberanía espacial sino que también logró conservar las órbitas geoestacionarias con satélites propios, ahorrando aproximadamente U$S 25 millones anuales en pagos a empresas de telecomunicaciones extranjeras.

Esto vendría acompañado de la Ley 27.208 de Desarrollo Satelital aprobada el día 3 de Noviembre del año 2015. Dicha ley aprueba el Plan Geoestacionario Argentino 2015-2035 que, entre muchos de sus proyectos, cuenta con la producción de ocho nuevos satélites en los próximos 20 años, entre ellos los reemplazos de ARSAT-1 y ARSAT-2.

Cambiando futuro por pasado

El ARSAT-3 era el primer satélite a construir según el Plan Geoestacionario Argentino y tenía que entrar en órbita en 2019, cosa que no ocurrió.

Con la victoria de Cambiemos y la asunción de Mauricio Macri a finales de 2015, Argentina dio un giro de 180 grados en su política espacial, lo que implicó un gran retroceso en estos casi cuatro años. El desfinanciamiento a ARSAT, los recortes en ciencia y tecnología acompañado de los tarifazos llevaron a muchas de las PyMES que participaban del proyecto a su cierre.

En una clara violación a la Ley 27.208, el gobierno de Mauricio Macri suspendió la construcción del ARSAT-3 al poco tiempo de asumir bajo distintos pretextos. Si bien la INVAP suspendió la construcción del satélite, siguió trabajando en otros proyectos del Estado.

Uno de los grandes cambios fue que a mediados del año 2016, el ARSAT-2 comenzó a operar utilizado por una compañía de televisión por cable, la empresa mexicana de telecomunicaciones, America Movil. Poco después se sumaron a esta el Grupo Clarin y la señal de TyC Sports.

A mediados de 2018 y tras varios recortes en el presupuesto de ciencia y tecnología, el presidente declaró que “los contratos que tenía la Nación previstos con INVAP eran de la época de la magia y la plata no está”. Esto traería fuertes críticas de la comunidad científica nacional, y grandes consecuencias para la empresa estatal, que a finales de ese año sacó un informe en el que explicaba al detalle las deudas que tenía el Estado para con la empresa: casi $700 Millones.

En dicho informe la INVAP aclaraba que el Estado estaba retrasado en el pago de los avances de los distintos proyectos que llevaba adelante. Esto llevó a que la empresa deba tomar deuda para afrontar sus obligaciones. Los préstamos bancarios aumentaron de $391 millones en marzo de 2017 a $947 en marzo del siguiente año.

Este año, y tras la cancelación del ARSAT-3, nuestro país debió volver a alquilar un satélite para no perder una posición orbital, un retroceso total en materia espacial. En este acuerdo, ARSAT deberá pagar a lo largo del año la suma de €7 millones a la empresa SES por el alquiler del ASTRA-1H, un satélite que ya no tiene vida útil pero que será utilizado para informar a la UIT que la posición orbital 81° Oeste en Banda Ka está ocupada y así no perder la órbita geoestacionaria que permite brindar el servicio de internet de banda ancha.

El 26 de septiembre pasado se anunció en el boletín oficial la autorización a dos empresas a proveer facilidades satelitales ¿Qué significa esto? A grandes rasgos, que la Secretaría de Gobierno de Modernización de Argentina autorizó dos nuevos satélites a operar sobre el territorio argentino: el Eutelsat-65 West A, perteneciente a Satélites Mexicanos S.A. de Capital Variable, y el SES-10, de la empresa New Skies Satellites Argentina. Para ello, la Secretaría General de la Comunidad Andina debió otorgar el Registro en la Lista Andina Satelital de los satélites ARSAT-1 y ARSAT-2, para que el operador de las redes de satélite notificadas por la Administración Argentina ante la UIT correspondientes a dichos satélites, pueda ofrecer capacidad satelital de los mismos en los países miembros de la Comunidad Andina.

Recuperar la soberanía espacial

Tras el desmantelamiento de una política espacial soberana y ante los incumplimientos a la Ley 27.208 por parte de Cambiemos, el próximo gobierno deberá recuperar aquello que Macri y compañía destruyeron. Si bien los presupuestos no serán los mismos tras el vaciamiento de la gestión de MM, la fórmula Fernández-Fernández tiene la responsabilidad y el deber histórico de recuperar el terreno perdido y retomar la construcción del ARSAT-3, el cual no sólo evitará alquilar satélites que no funcionan, sino que será redituable en un futuro, a nivel económico y comunicacional como precursor en América Latina.

Una política espacial soberana que apunte a repatriar a los científicos que se fueron del país tras el desmantelamiento de los distintos programas del sector; que retome e impulse la creación de equipamiento nacional; que ayude a recuperar las PyMES que fueron parte de acontecimientos históricos en esta materia en nuestro país; y que apunte a que la TDA y el servicio de comunicaciones satelitales sea por y para todos.


* Periodista, columnista en "No Se Mancha" y "Columna Vertebral" (ambos en Radio Estación Sur - FM 91,7), responsable de la sección Ciencia y Tecnología de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

Bibliografía:
http://latamsatelital.com/se-publico-libro-la-ley-desarrollo-la-industria-satelital-argentina/
http://latamsatelital.com/hoy-se-tratara-en-comisiones-el-proyecto-de-ley-de-desarrollo-de-la-industria-satelital/
https://www.lanacion.com.ar/sociedad/expectativa-por-el-lanzamiento-del-satelite-argentino-arsat-1-nid1735732
http://latamsatelital.com/invap-preocupacion-reaccion-tras-las-declaraciones-macri/
http://latamsatelital.com/informe-invap-contratos-estado-nacional/
https://www.boletinoficial.gob.ar/detalleAviso/primera/210069/20190626
https://www.pagina12.com.ar/174238-el-costo-de-haber-abandonado-el-arsat-3
https://eldestapeweb.com/nota/primera-privatizacion-de-la-era-macri-arsat-pasa-a-manos-privadas-2017-7-16-21-45-0

Descolonizar los feminismos para descolonizar el poder

Descolonizar los feminismos para descolonizar el poder

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Por Floren Luengo*

De cara al 34° Encuentro de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales y No-Binarias que se realiza en la Ciudad de La Plata la próxima semana, aquí se comparten algunas aristas interesantes de cara a reflexionar sobre el aporte de los feminismos para analizar los vínculos sociales que decantarán en otra manera de pensar(nos) la sociedad en Nuestra América.


Ocurre que ciertos intereses se ven favorecidos por el hallazgo de la verdad, mientras que otros lo son por su destrucción.

Erich Fromm

Si una se toma el trabajo de preguntarle a las personas que le rodean ¿qué es el conocimiento científico? las respuestas tienen algunos elementos en común: son una serie de pasos a seguir, los cuales, de tener consistencia teórica y empírica, serán considerados como válidos y hasta incluso  universales. Quizás esta es una concepción del sentido común instalada que se podría comenzar a cuestionar.

Los campos del conocimiento están en continua lucha por instalar verdades únicas. Es decir, no se admite más que una verdad convertida en conocimiento universalmente válido. En ese gran campo de saber, la pluralidad de voces compite y no hace acuerdos, porque quienes detentan el saber detentan el poder.

Las personas estamos todo el tiempo en contacto con los conocimientos, y por ello, es interesante dejar de pensar que existe un único conocimiento que es universal y trasnacional. Es preciso rever tal concepción neoliberal del saber y el conocer. No existe una única manera de conocer, como tampoco existen sólo algunas personas que tienen el saber y el conocer. Por esto, es urgente y necesario construir estrategias para enfrentar el monopolio de la palabra, del saber y del conocer.

El análisis cultural del conocimiento, desde las ópticas feministas es uno de los primeros pasos que quizás se pueden comenzar a adoptar. Dicho análisis, facilita evidenciar los prejuicios -consientes o inconscientes- que se portan y se transmiten, así como las necesidades y los deseos que están ligadas a las teorías, prácticas, investigaciones y conocimientos que exceden el campo meramente académico.

Monserrat Tellez – Moon Tez. Mural en Alta Gracia, Córdoba, Arg. 2019

Feminismos nuestroamericanos para el conocimiento

Algo interesante para preguntarse al momento de pensar en la construcción de los feminismos desde el Sur y desde Nuestra América es ¿cuál es el sujeto de la historia? Volviendo una vez más al sentido común construido, muchas veces se relatan procesos que parecieran estar dados, como una sucesión de hechos impredecibles y necesarios que van marcando la historia, la cultura y la economía de un país desde el desarrollo para el progreso de los territorios.

Aquella “historia oficial” que coloniza mentes, es preciso abordarla desde el racismo de Estado como eje problemático. Durante la invasión en Abya Yala, la modernidad iluminada europeísta implicó la construcción del racismo como instrumento de control de la población, con la necesidad de crear un primer mundo que se incline progresivamente hacia el desarrollo, y el resto del mundo. Mujeres, abuelos/as, niñxs y hombres indígenas fueron los sujetos productores del desarrollo de ese “mundo ideal”, habiendo establecido el hombre blanco, que por su color de piel, religión y lengua no tienen el intelecto necesario para formar parte de las decisiones importantes, dando inicio la estratificación de los vínculos sociales.

Existe un paternalismo histórico que rige el (des)orden mundial, sustentado en la teoría del más débil acobijado bajo el ala del más fuerte. Las mismas discusiones atraviesan los feminismos. El feminismo occidental blanco de las leyes por ejemplo, no cuestiona a la modernidad sino que se adapta a ésta, no cuestiona el racismo sino que lo perpetua a veces sin dar cuenta. De ahí la importancia de remarcar que no existe una historia universal del feminismo. No se plantea la igualdad de derechos como la cima de la praxis feminista, sino que también, es posible pensarlo desde la presencia y resistencia de la comunidad.

Por eso son importantes los saberes y conocimientos que provienen de los demás feminismos y grupos de mujeres que se autoperciben no feministas. Las mujeres de los 607 pueblos y nacionalidades de Nuestra América, enseñan otras formas de relacionarse con la producción de conocimiento. Y el conocimiento científico tiene mucho que aprender de estos cuerpos epistemológicos, que no se quedan ya en el lugar de ser objeto de conocimiento sino que producen y resignifican lo que parece olvidado, en desuso, fuera de este tiempo.

Como argumenta Francesca Gargallo [1], la filosofía de nuestros territorios se alimenta de teorías que nacen de reflexiones grupales necesarias para enfrentar las eventualidades que tienen  sus raíces en problemas históricos negados. En la voluntad política de transformar, la teoría y la práctica se encuentran en los mismos cuerpos que producen conocimiento para la vida cotidiana.

José Martí se preguntó una vez cómo es posible pensar en la formación de gobernantes desde y para Nuestra América, si no hay universidad en América donde se enseñe lo rudimentario del arte del gobierno, que no es más que el análisis de los elementos peculiares de nuestros pueblos y territorios. Esto es pertinente tenerlo presente cuando pensemos en qué feminismos y para qué.

Las mejoras de las condiciones de vida de hoy y de mañana, el reconocimiento de lxs sujtexs políticxs que llevan adelante la reflexión y acción necesarias para alcanzarla, la crítica y los aportes para lograr formas de gobierno que no avasallen las diferencias propias de Nuestra América, el antirracismo, el respeto a las diferencias sexuales alimentan el feminismo que se pretende construir.

La lucha de los feminismos nuestroamericanos, es ni más ni menos que por el derecho a la autonomía de los pueblos, dice Rita Segato [2]. Urge el uso de la argumentación para la decolonialidad del pensamiento y del reconocimiento del Pluralismo Histórico para evidenciar las desigualdades y dar con la transformación colectiva teniendo siempre presente la historia de opresión que subyace en los relatos de la colonialidad vencedora.


* Periodista, conductora del programa La Marea (Radio Futura – FM 90.5), responsable de la sección Feminismos de Revista Trinchera, editora del portal Luchelatinoamérica y colaboradora de Agencia Timón.

Fuentes:
[1] Gargallo, F. “Ideas feministas latinoamericanas”.
[2] Segato, R. (2015) “La crítica a la colonialidad en ocho ensayos. Y una antropología por demanda, Buenos Aires, Prometeo libros, 293 pp.”

De la carrera espacial a la carrera tecnológica

De la carrera espacial a la carrera tecnológica

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Por Jonatan “Chino” Pérez*

En rigor, el objetivo del desarrollo político y económico de las grandes potencias se encuentra en el virtualismo de las comunicaciones, la historia se repite pero parece haber cambiado de campo: del universo espacial, al universo tecnológico.


Para realizar una suerte de profundización sobre los acontecimientos contemporáneos que se relacionan con el intercambio y el acceso a la información, utilizaremos como analogía los resultados y el posterior desarrollo tecnológico de quienes supieron ser potencia mundial luego de la Segunda Guerra; Estados Unidos y la Unión Soviética. Uno de los primeros hechos que redireccionaron el objetivo de la competencia a escala global fueron; el lanzamiento del primer satélite artificial Sputnik 1 (URSS), y un año más tarde el Explorer 1 (EEUU). Esa tensión constante entre ambas potencias género la posibilidad (entre otras cosas), de que llegaran astronautas a la Luna, y a su vez de poner fin a la llamada Carrera Espacial.

Estados Unidos y la URSS supieron disputarse en plena Guerra Fría el desarrollo de la Astronáutica, lo que incentivo a la creación de nuevas tecnologías.  Ambos países sabían que este logro no solo iba a profundizar el avance científico, sino que también permitiría el desarrollo del potencial militar, el crecimiento de la economía y la consolidación de un modelo económico, político y socio- cultural. En suma, fue clara la ventaja yanki en cuanto a estrategias de politización global, desde lo netamente publicitario, hasta la presión por medio de acuerdos políticos o la  intervención militar, para avanzar ideológicamente e imponer como modelo económico; el capitalismo.

Previo a la forzada caída de la URSS (Muro de Berlín; 1991), el país del norte ya había logrado avanzar en materia tecnológica. La llegada de la primera versión de la interfaz gráfica Windows presentada por Microsoft (1985), no solo dejó en el pasado al viejo sistema de comandos MS- DOS, sino que ayudó a que las IBM (enormes computadoras que las películas de Hollywood se encargaron de mostrarnos), lograsen mutar de tamaño, funcionalidad y sistemas operativos hasta lograr el desarrollo y la capacidad que hoy vemos comprimido en pequeñas laptops y celulares.

MS-DOS vs Windows

A la par, el desarrollo y la constante evolución de Internet fue otro de los factores importantes. La misma requiere de servidores que funcionen como motor de búsqueda en la web, y el más utilizado a nivel mundial es Google Inc., creado por Larry Page y Sergey Brin, que hoy pertenece, en parte, a la multinacional estadounidense Alphabet Inc. Se trata de uno de los servidores que posee el control de gran parte de las comunicaciones y la información, es decir, que los datos que circulan por la web, huellas que cada usuarie deja, son administrados, procesados, almacenados y utilizados por empresas privadas.

Internet: las políticas de privacidad y el imperialismo virtual

A partir de la creación de cuentas de usuarie en las distintas plataformas y sus derivados (como YouTube o Gmail), volcamos datos personales con el fin de tener un mejor acceso, o eso es lo que nos obligan a aceptar en los términos y condiciones que ofrece el servidor para poder utilizarlo. Esto viola nuestra privacidad, un ejemplo es el hecho de que los aparatos que cuentan con micrófonos adaptados pueden escuchar nuestras conversaciones, las cuales son utilizadas para mostrarnos publicidad específica acorde a nuestros intereses, tanto como para cruzar búsquedas a partir de algoritmos, y de esa manera ocultar determinada información (entre otras cosas). Las múltiples copias de seguridad de distintas aplicaciones en las que se encuentra nuestro minuto a minuto, nuestra ubicación, cuentas bancarias, claves,  etc., son algunas de las cosas que están a un click de distancia, de empresas ligadas a países imperialistas con claras intenciones políticas y económicas.

Lo que Mark Zuckerberg comenzó como un proyecto universitario, es hoy en día una de las compañías más grandes del mundo, multimillonaria y con el mayor flujo de información. Facebook es una red social de acceso a escala global que permite comunicarse entre usuaries desde diferentes puntos del globo. Normalmente es utilizada como una herramienta mas de comunicacion, el problema radica sobre el intercambio de datos.

Zuckerberg enfrentó en 2018 uno de los juicios más importantes de la última década. Allí admitió que en el año 2014 los datos personales de 87 millones de usuaries de esta red social fueron vendidos, sin su consentimiento, a la empresa británica de consultoría política Cambridge Analytica. Estos datos fueron utilizados por el equipo de Donald Trump para segmentar a los votantes potenciales durante su campaña electoral, y por plataformas a favor del Brexit en Reino Unido.

Esto no le impidió a Zuckerberg poder apropiarse de otras aplicaciones que harían crecer la hegemonía de las plataformas y el capital financiero de la compañía, que al mismo tiempo dejó a Facebook en un segundo plano, estamos hablando de Instagram y Whatsapp. El primero funciona como un gigantesco registro de fotografías, y el segundo, como el canal de comunicación instantánea más utilizado por les usuaries a nivel mundial. Pero para lo que aparentaba ser el poderío absoluto de Estados Unidos, resulta una gran incomodidad el crecimiento de China.

En los últimos años, el país asiático ha logrado marcar la cancha y poner a los norteamericanos contra las cuerdas. Con una ideología social y política totalmente distinta al capitalismo yanki, China impulsó el nacionalismo para que se genere una red de consumo interno que fortalezca la producción nacional y genere un crecimiento a escala mundial.

Tras el acrecentamiento de Huawei, China no solo logró convertirse en la piedra en el zapato de Estados Unidos, sino que parece empezar a sacar ventaja. La tecnología de Huawei sobrepasó a los Iphone (principal marca de tecnología celular yanki), y se hizo de un gran lugar en el mercado mundial, lo cual causó un revuelo e hizo que EEUU, tome medidas drásticas.

A mediados de este año y en un ataque desesperado, el gobierno de Donald Trump agregó a Huawei a una lista de compañías con las que las empresas estadounidenses no podrán negociar. Esto derivó en que la compañía norteamericana Google Inc. rompiera su vínculo con Huawei y deje de brindarle soporte, a poco tiempo de lanzar su nuevo smartphone Huawei P30.

Pero lo que parecía ser un gran golpe terminó siendo un gran impulso para los chinos ya que hace pocos días salió a la luz HarmonyOS, su propio sistema operativo que no depende de ninguna aplicación de Google, una nueva alternativa a Android. El cual no solo se podrá utilizar en smartphones, sino también en altavoces inteligentes y sensores.

Lo que parece ser una guerra comercial entre estos dos países tiene dos cuestiones de fondo, mucho más profundas en el dominio de las nuevas tecnologías a nivel mundial: las IA (inteligencias artificiales) y el 5g (redes móviles de quinta generación).

Si bien Google viene realizando un arduo trabajo y ha avanzado mucho en la creación de las IA (ayudado por el bloqueo a China), Huawei ha logrado abrir un laboratorio de investigaciones en Londres. Este no solo esta ubicado muy cerca de donde se instalará la nueva sede británica de Google, sino que contará con una unidad de desarrollo de IA en la cual se investigará el desarrollo de vehículos no tripulados.

Al mismo tiempo y pese a las presiones del país norteamericano, China logró instalar en Mónaco la primera red de telecomunicaciones de Quinta Generación. Según los dichos del Presidente de Mónaco; Telecom, Etienne Franzi, y el 5g son parte de un plan destinado a expandir el uso de las tecnologías digitales en el país y supone que permitirá utilizar una serie de servicios relacionados con el transporte y la seguridad pública.

Cuando Estados Unidos parecía tener todo bajo absoluto control, China logró a través de Huawei equiparar la balanza en lo que supone una de las nuevas Guerras del Primer Mundo.  Hoy las armas son otras y lo que supo ser una carrera espacial; es una batalla por el control de datos y el universo digital.


* Periodista, columnista en "No Se Mancha" y "Columna Vertebral" (ambos en Radio Estación Sur - FM 91,7), responsable de la sección Ciencia y Tecnología de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
El cautiverio de las mujeres presas: Las violencia en contextos de encierro

El cautiverio de las mujeres presas: Las violencia en contextos de encierro

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Por M. Viviana Yopasa Ramirez*

Revisando distintos informes sobre las condiciones y violencias que viven las mujeres en la cárcel en distintos países latinoamericanos, no se puede negar la discriminación que sufren las mujeres de manera permanente en la prisión y que nos lleva necesariamente a reflexionar sobre los efectos de la violencia patriarcal en la vida de las mujeres en contexto de encierro.

Las dificultades, problemas, vulneraciones de sus derechos pueden entenderse como una consecuencia no sólo de las condiciones carcelarias, sino que su contexto está marcado por relaciones de género desiguales, que se encuentran presentes desde el mismo hecho delictivo y sus causas, incluyendo las condiciones de encierro, así como el significado o el costo que supone para ellas y para sus familias, pero también en las oportunidades de rehabilitación y reinserción social que ofrecen para ellas los centros penitenciarios.

Marcela Lagarde establece que hay un cautiverio que compartimos todas las mujeres por el único hecho de ser mujeres en un mundo patriarcal, pero que:

[…] “existe un grupo estereotipado de presas que son las prisioneras, ellas concretan social e individualmente las prisiones de todas. A pesar de no ser el suyo un reflejo del cautiverio genérico de las mujeres, las prisioneras viven real y simbólicamente, en el extremo de su realización, un cautiverio, de tal manera que el análisis de las presas da luz sobre las prisiones diversas que viven todas las mujeres” […] (Lagarde, 2006: 642)

El sistema penitenciario en latinoamerica refleja un escenario de desigualdad social, de discriminación y de selectividad del sistema de justicia penal, que castiga a los grupos más vulnerables social y económicamente. Las mujeres privadas de libertad se insertan en ese contexto de vulnerabilidad de forma más agravada, tanto en el período anterior correspondiente a la fase procesal como después de tener una sentencia firme. Distintos informes revelan que la mayoría de las mujeres  que están  en la cárcel están en la cárcel tienen condenas por transporte de droga “mulas”, son mujeres que son parejas de narcotraficantes o de delincuentes involucradas con la criminalidad de sus compañeros, así como mujeres víctimas de la violencia doméstica que acaban por transformarse en homicidas de sus parejas (Rodríguez, 2009).

La abierta desigualdad en el tratamiento que las mujeres reciben, en el sentido diferente que el encierro tiene para ellas, en las consecuencias para sus familias, en la forma en que la administración de justicia opera sobre sus conductas “desviadas” a través del componente sexista del derecho penal, la concepción que la sociedad les atribuye y la significación de los mecanismos de control (formales e informales) frente a las mujeres que delinquen, hacen que el paso por la cárcel constituya un estigma mayor para éstas que para los “delincuentes” varones. En este sentido, las mujeres encarceladas viven múltiples opresiones: por su condición genérica dentro de un sistema sexo-género hetero-machista, por su condición de clase en un mundo arraigadamente capitalista y por procedencia étnica en un mundo violentamente etno-céntrico

La situación de las cárceles femeninas es dramática. No sólo porque las mujeres detenidas sufren el estigma de romper con el rol de esposas sumisas y madres presentes que les asigna la sociedad, sino también por la falta de leyes y políticas adecuadas para abordar problemas como el de las madres lactantes o los hijos de las mujeres encarceladas. Esto se suma a otras cuestiones, como la violencia sexual y el hacinamiento producto del aumento de la población penitenciaria femenina, generalmente por delitos relacionados con el microtráfico de drogas” (Almeda, 2007:23)

Ser delincuentes y haber estado en prisión son, estigmas mayores para las mujeres. (Lagarde, 2006: 641) que las sitúa en el marco de la inmoralidad y la desviación y por tanto de la anomia social, lo que impide el proceso de re-construcción de su proyecto de vida una vez están en libertad.

La cárcel es el ámbito del odio social a las mujeres transgresoras. La violencia carcelaria es el contenido reglamentado de la institucionalidad coercitiva, y se desarrolla también en la interacción del cuerpo represivo y de custodia. (Lagarde, 2006: 642) Así, la estancia en la cárcel es a la vez explotación y castigo económico, que se complementan con los pagos subterráneos que hacen las presas para tener acceso a bienes y servicios mínimos, y para pagar sobornos y evitar sobrecastigos, para lograr que sus papeles aparezcan o para que el abogado defensor de veras las defienda […] Abandonadas, las presas, la mayoría sin visitas familiares siguen esperando que alguien venga a verlas: «abandonadas debido a su encarcelamiento, y a su transformación pública e inocultable en malas mujeres». (Lagarde, 2006: 643)

Por el papel central que tiene la maternidad en la definición de las mujeres, la suspensión de su capacidad de custodia y tutelaje o, por el contrario, el hecho de que hasta en la cárcel deba cuidar de sus hijos, “hacen la vida en prisión genéricamente opresiva para las mujeres y para su prole” (Lagarde, 2006: 644). En las legislaciones penintenciarias en distintos países de Latinoamérica, el reconocimiento de la condición de maternidad de las mujeres privadas de libertad, y las necesidades específicas que dicha condición se deriven, no cuentan con una plataforma política especial. Lo cierto es que muchos centros penitenciarios no cuentan con instalaciones adecuadas o suficientes para dichas necesidades – atención integral a la salud de las mujeres embarazadas, hogares maternales, programas de atención a hijos/as de las reclusas que viven con sus madres u otros.

Otro de los aspectos de violencia que se presentan están relacionado el sostenimiento de los vínculos familiares y afectivos; ocurre con frecuencia que el ingreso en prisión, o después de un tiempo en reclusión, los maridos o parejas “las abandonan”, así como las visitas familiares empiezan a ser esporádicas entre madres-hermanas, enfrentándose a la soledad y al aislamiento.  

Asimismo, las condiciones de reclusión son pésimas, presentándose altos índices de hacinamiento e infraestructura mal acondicionada para el tratamiento rehabilitador y resocializador de las privadas de libertad: “Las cárceles de mujeres generalmente son pequeños edificios improvisados, equipados con menos instalaciones que las prisiones para varones y poco espacio para actividades educativas, culturales o recreativas o son viejas infraestructuras hacinadas” (Almeda, 2007: 15), presentándose problemas en la calidad de alimentación, falta de suministros de higiene, limpieza y vestimenta.

Respecto a los servicios de atención sanitaria en los centros penitenciarios, no existe una clara política integral de atención en salud, que garantice el derecho al acceso y al adecuado manejo clínico de distintas enfermedades tanto físicas como psicológicas que garanticen la oportunidad en el tratamiento durante la internación penitenciaria de las mujeres, muchos centros cuentan con un puesto de salud provisto de uno o dos médicos o paramédicos que atienden en un horario limitado de mañana o/y de tarde a un número también limitado de reclusas, con salas insuficientemente equipadas en insumos y medicamentos, situaciones que han llevado a la muerte a varias mujeres por no contar con una optima atención integral.

En los programas de rehabilitación dirigidos en los centros penitenciarios, se mantienen los roles y estereotipos en la oferta formativa y laboral muy centrada en la reproducción de la división sexual del trabajo -cursos de belleza, cocina o corte y costura- pero también en estereotipos de género en relación, por ejemplo, a la sexualidad de hombres y mujeres, lo que ha tenido un impacto en las limitadas oportunidades con las que cuentan de recibir una visita conyugal en el centro penitenciario.

Además, se evidencia ciertas prácticas reglamentadas que implican el ejercicio directo de la violencia: las requisas personales y de pabellón, el aislamiento como sanción y los traslados. Por otra parte, en tanto la violencia institucional es uno de los ejes más graves  por medio del cual se expresa la violación sistemática de los derechos humanos en los contextos de encierro, pues se observa maltratos físicos y psicológicos, por agentes del Estado –las guardiacárceles–.  

En relación al acceso a la justicia las mujeres privadas de libertad presentan distintas problemáticas, por un lado, la mora judicial y por otro lado, la gestión de los expedientes de las mujeres condenadas para su tratamiento: clasificaciones de periodo, conmutaciones, permisos, beneficios penitenciarios (Rodríguez, 2009).

A modo descriptivo, estos son algunos  datos que se han considerado relevantes para situar y analizar la situación de violencia y las múltiples discriminaciones que enfrentan las mujeres en el ámbito penitenciario, reconocer las necesidades e intereses específicos de las mujeres en situación de privación de libertad tiene que llevar a la generación de política públicas que pongan énfasis en la necesidad de incorporar una perspectiva de género en las políticas criminal, penitenciaria y carcelaria, con el fin de garantizar de manera efectiva los derechos de  las mujeres privadas de la libertad.

Para esto, sería importante la construcción y adecuación de infraestructura, el alojamiento de mujeres, mujeres embarazadas, mujeres con hijos/as, con VIH o personas del colectivo LGTTBI, implementar un programa que garantice los derechos sexuales y reproductivos de las reclusas y la mejora en la calidad de atención en salud. Igualmente otorgar plenas oportunidades laborales y educacionales y desterrar las prácticas sistemáticas de violencia institucional y prever una  atención jurídica basada en la equidad de género y los derechos humanos de las mujeres.


* Lic. En educación y Ciencias Sociales, Estudiante de Maestría en Sociología de la cultura y análisis cultural en Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES), UNSAM. Columnista del programa La Marea, (Radio Futura – FM 90.5), redactora de Revista Trinchera y colaboradora Agencia Timón.

Bibliografía.

ALMEDA, Elisabet y Encarna BODELÓN (2007), Mujeres y Castigo: un enfoque socio-jurídico y de género. Madrid: Dykinson, Ins!tuto Internacional de Sociología Jurídica.

Lagarde, Marcela. (2006). Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas. CEIICH – UNAM. México.

Rodríguez, María Noel (2009) “Mujeres en prisión. Un abordaje desde la perspectiva de género” en Elías Carranza (Coord.) Cárcel y Justicia Penal en América Latina y el Caribe. ILANUD

La crisis manifiesta el saqueo exitoso

La crisis manifiesta el saqueo exitoso

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Nasim Iusef Venturini*

El derrame que no existe y la miseria que rebalsa.

Al hablar de economía en un contexto como el actual no podemos disociar la cuestión económica de la cuestión política. Hoy por hoy asistimos a un nuevo fracaso concreto de las políticas implementadas por la Alianza Cambiemos, respaldadas por el Fondo Monetario Internacional, que condujeron a empeorar la calidad de vida del conjunto de la sociedad argentina. El empobrecimiento está siendo adrede, la destrucción de derechos como excusa para el funcionamiento eficiente del sistema es una farsa.

El modelo cambiemita, se caracterizó por serias inconsistencias. Por ejemplo implementar una “estrategia” y “querer” reducir de la inflación mientras se permitían aumentos desproporcionados de tarifas que llevaron a que las Pymes y las familias trabajadoras se vean directamente empobrecidas por el aumento de los servicios, e indirectamente por el aumento de precios mayor a la suba de los salarios; un claro reflejo de inconsistencia. En cuatro años la inflación aumentó en un contexto recesivo, el salario expresado en dólares se pulverizó y la industria se desplomó.

Otra inconsistencia grosera fue querer “abrirse al mundo” cuando todos los países después de la crisis del 2008 comenzaron a aplicar restricciones y regulaciones a la apertura indiscriminada y al libre movimiento de capitales especulativos, cuyo comportamiento agrega vulnerabilidad a la estabilidad económica y no genera empleo genuino ni capacidad exportable. Los capitales especulativos no hacen inversiones productivas que permitan fortalecer el entramado industrial y de servicios en la economía, sólo aprovecharon las jugosas ganancias que les permiten las políticas de “tasas altas” que una vez realizadas migraron, mientras la capacidad crediticia para el sector industrial en el país se hacía pedazos por los intereses.

La liberalización indiscriminada del mercado de cambios, abrió la puerta a un esquema de valorización financiera (bicicleta), donde la timba con las Letras del Banco Central y el Tesoro (LEBAC, LETES, LECAP, LELIQ, etc.) permitió jugosas ganancias en un sector que NO GENERA EMPLEO y encima demanda dólares sin producir ni uno sólo.

Las consecuencias de este saqueo, barnizado con una aparente legalidad, es el empeoramiento concreto de la calidad de vida de millones de habitantes en suelo argentino, que cada vez más les cuesta llegar a fin de mes y acceder a derechos básicos como la salud, la educación y el trabajo.

Cuando se priorizan políticas que destruyen la capacidad de la economía de generar trabajo, no hay posibilidad de nada. Las falsas promesas del derrame de las ganancias financieras que cantan a coro los voceros de los mentimedios no existen más que en hipótesis que jamás se han corroborado o sucedido. Las políticas neoliberales conducen a la concentración de la riqueza, la proliferación de las desigualdades y una exacerbación del individualismo que no hace más que conducir a nuestra propia destrucción.

Semana a semana las publicaciones del INDEC muestran cómo la crisis que afecta a la sociedad argentina, es reflejo de un saqueo exitoso. Cuesta entender cómo todavía hay gente que cree que este tipo de políticas puedan llegar a funcionar, cuando no sólo provocaron miseria y hambre, sino que en ningún otro lugar del mundo funcionaron las recetas del FMI.

El lunes 30 de septiembre se publicaron los datos de pobreza e indigencia en el país del primer semestre del año. La pobreza alcanzó al 35,4% de la población, es decir que ese porcentaje de la población percibe ingresos por debajo de la Canasta Básica Total ($26,282.37 CBT agosto 2019), mientras que la indigencia ascendió a 7,7% de las personas (que cobran menos de $10,555.17). El mayor impacto de la pobreza es sobre lxs niñxs y jóvenes de 0 a 14 años, donde el 52,3% vive por debajo de la línea de pobreza con vulneraciones de derechos que ponen en jaque el futuro de nuestra sociedad. Lo alarmante es que cuando finalice el año y se perciba en las estadísticas oficiales el descalabro que siguió a las PASO, la pobreza será aún mayor.

Cuando hablamos de que el modelo neoliberal de apertura indiscriminada no funciona, hablamos de esto. Cuando todos los esfuerzos por erradicar la intervención social del Estado se hacen para que éste siga existiendo para pagar endeudamiento, lo que se hace es condicionar la posibilidad de construcción soberana de desarrollo que como sociedad nos permitan ampliar la base de derechos para que los niños y niñas del país no sigan sumergidos en la pobreza y la desesperanza que proliferan cuando se le paga al FMI al tiempo que se recortan las partidas de educación y salud.

El apoyo que recibió la gestión de Cambiemos por parte del FMI fue en clave geopolítica. Tratar de implementar un programa neoliberal en un país estratégico a nivel continental como lo es Argentina consistió en endeudarnos hasta la médula para que la deuda y la necesidad de pago a los acreedores sea la carta de condicionamiento a la posibilidad de llevar a cabo una agenda económica con autodeterminación y soberanía.

No es la primera vez que se aplica un modelo de este tipo, aunque las consecuencias ya son conocidas. Posibilidades de salir de este círculo tortuoso existen y en la medida en que las políticas económicas, educativas, sanitarias e industriales abonen a la construcción de derechos y dignidad, se podrá nuevamente demostrar que los manuales foráneos nos empobrecen. Las respuestas a los problemas de nuestra sociedad las tendremos que encontrar a partir de nuestra historia y experiencia, para no repetir los mismos errores y que jamás volvamos a tener que priorizar el pago de deuda que permitió un enriquecimiento vil mientras millones de compatriotas pasan hambre producto de un modelo que sabemos que no funciona.


* Lic en Economía, integrante del colectivo "Economía a pata", Co-conductor de “Promocionando la Salud” (Radio Futura – FM 90.5), responsable de la sección Economía de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Trinchera.
Perú en llamas: ¿Implosiona la putrefacción neoliberal?

Perú en llamas: ¿Implosiona la putrefacción neoliberal?

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Por Miranda Cerdá Campano*

Desde hace algún tiempo Perú sufre una inmensa crisis política, traducida en el debilitamiento de las instituciones y la democracia: líderes políticos que no superan el 25% de imágen positiva, ex presidentes que han estado en prisión, prófugos o investigados por la Justicia, un ex dictador que fue indultado, cuya hija, hoy presa, es la principal referente opositora, y un presidente que arriba al poder luego de la renuncia de su predecesor.

El escándalo de Odebrecht que precipitó la salida de Pedro Pablo Kuczynski y salpicó a todos los presidentes del 2000 al presente, llevó a Vizcarra a la cabeza del Ejecutivo. Otro escándalo, el de los audios de la Corte Nacional de la Magistratura, le darían la posibilidad de reordenar el juego político. La Justicia operó como juez y parte; fue reordenada y fue la que investigó a los mismos congresistas a los cuales se la acusaba de haber encubierto. El escándalo salpicó a casi todos, incluido el propio presidente, dividió al fujimorismo en el Congreso y judicializó a distintos actores de la oposición. En este caos, Vizcarra creció.

En diciembre del año pasado, se llevó a cabo un Referéndum Nacional impulsado por el Ejecutivo, a fin de someter a consulta de la ciudadanía la reforma política que se planteaba en pos de contrarrestar la corrupción en la esfera pública. En el referéndum, la ciudadanía acompañó por abrumadora mayoría, la posición del presidente Vizcarra, aprobando las tres primeras propuestas: conformación de la Junta Nacional de Justicia, regulación del financiamiento a los partidos políticos y prohibición de la reelección parlamentaria inmediata.

Esto aumentó las tensiones entre el ejecutivo y el Congreso, de mayoría fujiaprista, y la gran pregunta era qué iba a suceder con la reforma política, que evidentemente no iba a ser fácil de imponer porque la relación entre Vizcarra y el poder legislativo estaba bastante caldeada. En este escenario, el Presidente presentó un recurso constitucional llamado Cuestión de Confianza, a través del cual le solicitaba al Congreso la confianza respecto de una determinada política de gobierno. Si se aprobaba aquella confianza, el Congreso se comprometía a tratar la reforma política dentro del año legislativo en curso; si se negaba, Vizcarra tenía la facultad de disolver el Congreso y llamar a elecciones parlamentarias. Todos salieron victoriosos: el fujiaprismo logró que sus miembros continuaran su periodo parlamentario, y el oficialismo demostró su interés por garantizar la gobernabilidad y ganó la atención de la opinión pública, una suerte de paz armada entre el Congreso y la Casa de Pizarro. Mientras, la crisis de legitimidad de las instituciones peruanas no se había resuelto.

Martín Vizcarra

Discusiones no saldadas, manotazos de ahogado y movilización popular

En este “tira y afloja” constante, en esta dinámica revanchista que viene tomando la política peruana a raíz del claro bloqueo entre el Poder Ejecutivo y el Congreso, es que parece haberse llegado a un punto de no retorno. Vizcarra presentó una nueva moción de confianza para reformar el método de designación de los magistrados del Tribunal Constitucional, el árbitro en cualquier controversia entre el Ejecutivo y el Legislativo respecto de asuntos constitucionales. En la semana anterior al voto de confianza, la mayoría parlamentaria había designado a seis miembros de los siete que integran aquella instancia. Con el Tribunal bajo su control, el fujiaprismo se aseguraba por cuál posición se inclinaría el árbitro. En esta ocasión, la cuestión de confianza respondía a una acusación directa de Vizcarra hacia al fujiaprismo, al que acusaba de actuar en contra de la democracia para buscar impunidad frente a los cargos de corrupción.

Esa misma semana, el fujiaprismo también archivó el proyecto presidencial para adelantar en un año las elecciones legislativas y presidenciales, evitando el debate en el plenario. La propuesta de Vizcarra de recortar el mandato parlamentario y del ejecutivo respondía a presiones que recaían sobre su figura: por un lado la de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas, que con el argumento de que hay un “estancamiento económico”, buscan hacer lobby en sus dos principales proyectos (la ley de flexibilización laboral y la licencia de Southern Copper para construir en Tía María); y por el otro lado, la de los gobernadores del Sur, que vienen trabajando en la unidad y se han opuesto a la instalación de la minera en el valle del Tambo, un espacio en el que se produce alimento para cuatro millones de peruanos y que está en riesgo por la instalación de esta minera y la explotación a cielo abierto a solo dos kilómetros del río.

La solución al constante conflicto: el Presidente decretó el cierre del Congreso al entender que el mismo había rechazado la tercera moción de confianza presentada en el actual periodo de gobierno. Lejos de acatar la decisión del Ejecutivo, el fujiaprismo contraatacó votando la “suspensión temporal” de Vizcarra y juramentando a la aprista Mercedes Áraoz, representante del poder económico aglutinado en la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas, como “Presidenta Interina” de la República.

“A ver quién es el que la tiene más grande”, cantaba Joan Manuel Serrat. Se abre ahora un periodo de incertidumbre que se dirimirá dependiendo de la correlación de fuerzas y los posicionamientos que adopten algunos actores claves. Vizcarra cuenta con el apoyo de las fuerzas armadas y un sector de la población, no así del poder económico. Sin embargo, la posta es ahora del Tribunal Constitucional, que deberá resolver este 10 de octubre si es constitucional el cierre del Congreso decretado por Vizcarra o si prevalece el argumento de la mayoría parlamentaria fujiaprista que sostiene que el presidente no estaba habilitado para activar tal mecanismo.

La sociedad, hastiada de la corrupción de la clase política, se ha manifestado en las calles al grito de “Cierren el Congreso” y aunque la demanda parece haberse abierto paso, debe entenderse que esta es una vuelta de tuerca más en la dinámica bipartidista que dirime la política peruana desde la vuelta a la democracia. La decisión de Vizcarra responde a una demanda de la ciudadanía y por eso fue saludada por casi un millón de peruanos que se han movilizado, pero la función no terminó y la lucha en las calles debe poner en cuestión la preservación de la estructura productiva, la defensa de los recursos energéticos, y una Asamblea Constituyente que elabore una nueva Carta Magna acorde a las exigencias del pueblo peruano.

La mafia fujiaprista aún piensa que puede salvarse: no sólo buscará recuperar las posiciones perdidas, sino que también irá por la venganza. Por lo pronto llamará a la OEA y esperará que el traidor Almagro o los gobiernos de su mismo signo político, reconozcan su reclamo. Los modos de la derecha empiezan a convertirse en modas, y los intentos por continuar desestabilizando la democracia deben tener su correlato en las calles.


*Periodista, columnista sobre Sudamérica del programa Marcha de Gigantes (Radio UNLP - AM 1390), redactora de Revista Trinchera y colaboradora de Agencia Timón.
Amichetti: “La unidad que le da fuerza al Movimiento Obrero debe ser una unidad forjada en base a un programa”

Amichetti: “La unidad que le da fuerza al Movimiento Obrero debe ser una unidad forjada en base a un programa”

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.
Hector Amichetti (Gráficos) y Sergio Palazzo (Bancaria)

Dialogamos con el Secretario General de la Federación Gráfica Bonaerense y miembro de la Corriente Federal de Trabajadores, Héctor Amichetti, con quien analizamos las intenciones manifiestas de unificación en la CGT y el posible reingreso de los gremios de la CTA de los Trabajadores a la CGT.


¿Qué opinión tenés sobre las discusiones que se están dando en torno a la unidad del Movimiento Obrero y cómo entendes que sería ese proceso?

En el caso de la CTA, charlaba con algunos compañeros, ellos decidieron en su congreso del día jueves su retorno a la CGT, en el marco del planteo de unidad del Movimiento Obrero, que por otro lado también se está charlando entre los distintos sectores de la propia CGT.

Me parece un hecho muy importante que la CTA tome esa decisión, pero también es muy importante buscar algún punto de encuentro entre las distintas fracciones que la CGT tiene y que se mostraron con absoluta claridad durante estos últimos cuatro años de gobierno de Macri.

La tendencia a buscar la mayor unidad posible dentro de una CGT que incluya a todos los sectores del Movimiento Obrero Argentino, creo que es voluntad de todos. Después lo que hay que ver es en qué condiciones se da esa unidad.

Como Corriente Federal nunca dejamos de estar en la CGT pero si vemos que la verdadera unidad, la unidad que le da fuerza al Movimiento Obrero, la que puede ser partícipe de una convocatoria a un gran acuerdo multisectorial que convoque el próximo gobierno, debe ser una unidad forjada en base a un programa del Movimiento Obrero.

En su momento no integramos la conducción de la CGT, fundamentalmente, porque entendíamos que: primero no era una unidad completa en 2016; segundo que era un acuerdo entre dirigencias y grupos sindicales en lugar de una cuestión de programa, de proyecto de la CGT, de posicionamiento en cada uno de los temas que son de interés para el movimiento de los trabajadores; y también cómo nos posicionábamos frente a lo que veíamos venir que iban a ser las políticas de Macri.

Hoy hay una coyuntura distinta. Seguramente va a venir una etapa con un gobierno favorable a los intereses de los trabajadores y ahí será muy importante construir esa unidad, pero para los gremios de la Corriente Federal debe ser en los términos que lo planteábamos en 2016, eso no cambió. No pueden ser acuerdos solamente de dirigentes o de grupos sindicales sino en base a propuestas concretas.

Foto: Radio Gráfica

Por lo que señalas esto debería ser un proceso para poder generar este programa del que hablás y que sea discutido por las bases del Movimiento Obrero ¿Cuáles serían los mecanismos o canales para generar esta unidad?

Para mí hay dos etapas. En la primera etapa seguramente vamos a coincidir todos en el movimiento sindical, porque todo el sector de los trabajadores ha sido muy golpeado, golpeado por los despidos, por la pérdida del poder adquisitivo de salario y esto a su vez repercute sobre todos los sectores de la economía. Estamos viendo que a los propios empresarios PyME les preocupa esta caída del consumo, esto hace que cierren empresas. Ahí hay un gran punto que nos va a unir a todos: de qué manera detenemos esta caída de la economía, que ya el futuro gobierno ha tirado algunos elementos que son claves como la desdolarización de las tarifas que indudablemente hace recuperar el poder adquisitivo y permite que las empresas puedan generar una reactivación.

Por otro lado, claramente, comprometer a los formadores de precio a moderar el costo de los productos de primera necesidad (fundamentalmente los alimentos). Esto de por si implica una recuperación del mercado interno porque va a haber mayor capacidad de consumo. No es un proceso rápido ni automático, pero en eso vamos a coincidir todos. Eso que el futuro gobierno llama Pacto Social que nosotros preferimos llamarle Acuerdo Multisectorial y creo que no va a haber divisiones dentro del movimiento sindical.

El otro proceso es más profundo porque indudablemente, porque esa unidad se tiene que convertir en algo orgánico dentro de la CGT, tiene que haber un compromiso muy fuerte de democracia interna y que no sea sólo elegir una conducción sino que funcionen los cuerpos orgánicos, los plenarios de Secretarios Generales, los plenarios de Delegaciones Regionales (que en los últimos años han sido relegadas); y en cuando al programa, en lo concreto, significa una postura que el Movimiento Obrero va a tener frente a situaciones como la Deuda Externa (como los 26 puntos de Ubaldini), nuestra posición respecto al manejo del sistema financiero (porque si no hay posibilidad de manejar el sistema financiero con libertades va a ser muy difícil reactivar a pleno la economía), qué postura tendremos con el comercio exterior, con la integración continental.

Todo lo que hace a una línea histórica de la CGT en sus mejores momentos, en los de mayor fuerza. Desde ahí es desde donde podemos contribuir a que un proceso que defienda el interés nacional y que defienda los intereses del pueblo tenga una apoyatura como la de los trabajadores organizados, como también tendrá que ser el empresariado nacional organizado. Creemos que de los trabajadores de la economía social o popular deben ser contenidos dentro de la CGT como parte de una realidad nueva del Movimiento Obrero, porque son millones de trabajadores que están trabajando en condiciones de precariedad. Y también tenemos que tener una visión sobre el sector cooperativo, que es generador de trabajo y que tiene una participación muy importante en la economía. Esto es fundamental y va a llevar un proceso un poco más largo porque la visión de los dirigentes no es toda igual. Algunos aceptan esta lógica y otros más bien se cierran en los intereses particulares y profesionales de su sector. Esto es lo que hemos podido comprobar en los últimos años.

Foto: Radio Gráfica

Por lo que decís esto significaría ajironar la estructura y las mecánicas de trabajo para el interior de la CGT con la potencia que esta tiene para poder conquistar mejoras para todos los trabajadores…

Claro, hoy nosotros estamos dando batalla frente a la agresión que sufren muchos sectores del trabajo y de la industria nacional, pero estamos todos separados. Parecería ser que lo que nos golpea a los gremios de la industria resulta indiferente a otros sectores como los de servicios. La batalla que estamos dando en defensa de Aerolíneas Argentinas frente a una política de cielos abiertos que debilita la soberanía en ese sentido; o la que hemos planteado desde el sector de las finanzas con los compañeros bancarios. Ni que hablar de los gremios de la energía. En el caso de la Corriente Federal hemos sido muy claros con lo que significaban los tarifazos y el negocio de las multinacionales.

Lo que pretendemos es que esa organización que unifique a todos los sectores del trabajo tenga un compromiso concreto con toda la problemática del movimiento obrero. Que no sea indiferente porque todas esas cuestiones juntas y dentro de un posicionamiento muy firme del movimiento obrero hacen a la defensa de un proyecto de desarrollo nacional y social, de la defensa de la soberanía y de la independencia económica. Para nosotros es clave reconstruir ese tipo de organización sindical.

Por último ¿cómo analizás políticamente el fin del macrismo y la muy probable asunción de Alberto Fernández como el próximo responsable de la administración del Estado Nacional?

Todos somos conscientes de que vamos a partir de una situación muy, muy difícil. Una situación muy complicada, con un país prácticamente saqueado. Por eso va a haber acuerdos básicos para acompañar la voluntad -ya decidida- de el nuevo gobierno que cuanto más margen, más diferencia tenga en la próxima elección del 27 de octubre, tendrá mayor fortaleza.

Indudablemente esto luego se puede traducir en aprovechar una oportunidad histórica, porque evidentemente hay una inmensa mayoría de sectores nacionales que están siendo afectados. Un gran acuerdo multisectorial, un acuerdo que pueda ser más profundo y que plantee las bases para generar una planificación con desarrollo social y económico. Es una oportunidad histórica que no podemos desaprovechar. Por eso insistimos mucho en que ese acuerdo no puede estar cerrado a estructuras de grandes instituciones, por ejemplo a las cúpulas de la CGT y de la UIA. Tienen que participar todos: las PyMEs, los pequeños y medianos productores, el cooperativismo.

Tenemos una oportunidad histórica y es muy importante saber aprovecharla, para que lo que se exprese en las urnas después tenga una consolidación a través de un gobierno que sea acompañado en sus decisiones y sostenido por la inmensa mayoría del pueblo     cada vez que tenga que enfrentar a esos sectores minoritarios -pero muy poderosos- que indudablemente van a intentar condicionar las posibilidades de salir de esta situación, empezando por el Fondo Monetario Internacional.

Catalano: “Este momento uno está del lado de Fernández de la vida”

Catalano: “Este momento uno está del lado de Fernández de la vida”

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.
Foto: Marcelo Carroll

Dialogamos con el Secretario General de ATE Capital y miembro de la CTA de los Trabajadores, Daniel Catalano, con quien analizamos el proceso de unidad sindical que distintos actores del movimiento obrero organizado vienen impulsando.


¿Qué significaría la unidad de la CGT con la CTA de los Trabajadores y cuáles crees que serían los caminos para concretar la unidad de las centrales?

Nosotros vamos a arrancar primero por el sometimiento a votación de los cuerpos orgánicos de la central para que se pueda validar un esquema de vuelta a la CGT. Después de ello hay que tener muchas reuniones con la CGT para ver cuáles serían los términos para poder volver a integrarnos a esa central, qué es lo que significaría y cómo y en qué condiciones se materializaría.

Está claro que después de 20 años lo que no vamos a hacer es perder la personería gremial de la CTA, por lo que hay que ver si entramos a la CGT como CTA, si entramos como gremios individuales que es lo que se tiene que ir discutiendo en un marco más administrativo, jurídico y político. Estamos en esa etapa de plena discusión en donde sabemos que hay compañeros muy contentos con recibirnos y otros compañeros que están mirando qué implica si el que la central vuelve a la CGT, así que es una etapa nueva para todos y todas. No hay nada escrito en esto, así que habrá que ver cómo nos vamos reconfigurando en esta etapa que se inicia.

¿Cómo sería la resolución en el caso específico de ATE dado que el gremio de estatales tiene distintas conducciones? ¿Tendrían que haber confluencia de ambas partes o se puede entrar como seccional?

Lo que pasa es que ATE (Nacional) es un desastre en sí mismo, a partir de lo que viene sucediendo, en todos los órdenes de la vida. Nosotros como ATE Capital adherimos a la CTA de los Trabajadores junto a Hugo Yasky, y ATE Nacional está en la CTA Tres. Hay otros compañeros que está en la CTA 2 que es la de Pablo Michelli.

La personería de ATE la maneja ATE Nacional por lo que la plata de nuestras afiliadas y afiliados va siempre al mismo lugar. Y en realidad es como el acto más antidemocrático que puede haber: un sindicato que habla de la libertad de los cuerpos de delegados, la libertad de los laburantes para elegir central obrera, pero después se quedan con la plata de los afiliados sin importar qué es lo que eligieron. Estamos en ese momento. Vamos a ver si se puede trabajar en el marco de la justicia para que se pueda resolver.

Vamos a ir al cuerpo más orgánico de nuestro gremio que es la asamblea. Ahora es una definición política institucional y después iremos a una construcción colectiva para poder ir viendo en lo más dinámico, cómo ir resolviendo nuestra participación en la CGT.

Más allá de lo legal, la firma y demás, se viene dando una unidad del Movimiento Obrero, el 21F, la Corriente Federal Sindical y otros. Hay un sector del sindicalismo que se viene juntando y que planteado propuestas ¿En este marco cómo ven el fin de ciclo macrista y lo que podría significar un gobierno de Alberto Fernández desde el 10 de diciembre con este llamado a un gran pacto social?

Mirá, te diría que en este momento uno está del lado de Fernández de la vida y generando mucha confianza a la etapa que se inicia sin todavía tener certezas de qué implica en la letra chiquita ese Pacto Social. Los laburantes ya no podemos dar más. Hay una parte de todo esto que me parece que los grandes lastimados del país, somos los trabajadores.

El Pacto Social todavía no sabemos en qué consiste, pero nos parece alucinante que haya un pacto social que nos contenga, que nos abrace; que contenga a los jubilados y jubiladas; que venga con una definición respecto de que hay que ganarle a la inflación con el salario. Quiero pensar que tiene que ver con eso y entonces avanzo.

Hoy cualquier situación va a ser superadora a lo que nos está haciendo Macri, que por decreto ya nos sacó más derechos. Después de la tragedia de Ezeiza, quince días después de que haya muerto una trabajadora precarizada de la Ciudad de Buenos Aires, nos sacan una parte de los recursos que tenemos por la ART. Uno piensa ¿Qué más nos pueden hacer? Así que: “Del lado Fernández de la vida”.

Foto: CTA

Dentro de poco se va a realizar el Encuentro de Mujeres en La Plata ¿Cuál es la posición de ATE Capital ante esta situación? ¿Las compañeras se están organizando? ¿Qué información tenés al respecto?

Desde Capital Federal estamos aportando estructura para que vayan alrededor de 500 compañeras de la seccional de ATE, que se van a sumar a otras sientas de compañeras de todo el país y que van a estar en un predio a 15 cuadras de donde se van a dar todos los talleres. Estamos trabajando con mucha dinámica, este sábado hacemos jornadas en el predio para limpiarlo y dejarlo en condiciones para recibir a las compañeras.

Es un momento donde el colectivo masculino acompaña. Es el momento de construcción de una nueva etapa que está buenísimo que suceda. Nosotros intentaremos no ser un obstáculo porque en realidad el problema siempre somos nosotros. Hay que tratar de no ser un obstáculo y que estén todos los facilitadores dados para que nuestras compañeras puedan tener 72 horas de mucho debate, de mucha movilización, de reencontrarse.

Los fenómenos más importantes que se dieron en esta etapa de macrismo tienen que ver con que nuestras compañeras se hayan puesto de acuerdo en algunos ejes que han transformado la vida de nuestra comunidad.

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