“Bachelet es una pieza fundamental de EEUU y por eso votan por ella para que sea la Alta Comisionada en Derechos Humanos”


Segunda parte del diálogo que tuvimos con el militante de la organización venezolana “La Otra Escuela”, Nelson García, con quien analizamos las políticas productivas del gobierno bolivariano y de las consecuencias y desafíos que les representa el Bloqueo de los EEUU y el Informe de Bachelet.


Recientemente el presidente Nicolás Maduro lanzó una serie de políticas productivas y la ayuda del Estado para quienes decidan avanzar en ese camino ¿Cómo viene avanzando este hecho y cuáles son tus apreciaciones al respecto?

Desde 1999 el Estado venezolano ha tenido políticas a favor de la producción y del apoyo a la sociedad para que produzca. Creo que quizás hemos tenido algunos errores de los cuales se ha aprendido y también este proceso por el que hemos pasado nos ha hecho reflexionar mucho y avanzar en la estructuración de esa producción que no es sólo con la iniciación de un crédito o de terrenos, sino que hay una preparación técnica de las personas que van a ampliar en esta área productiva y el Estado se ha visto, en buen interés, tecnificar y llenar de formación a esa sociedad que se quiere dedicar a la producción.

Esto también es una voluntad propia de las comunidades y de las organizaciones para darle ánimo y crecimiento a esa realidad, ya que es una cuestión de voluntad y de trabajo. Obviamente no es algo que se logre en el corto plazo, sino que va avanzando en un mediano y largo plazo hasta que se consolide y se cree un sistema de productividad. Parte de nuestra realidad cotidiana nos va a dar una clase de aprendizaje, diariamente, para poder ir corrigiendo todos esos problemas que venimos cometiendo y que nos permita tener un estado productivo y desarrollado.

¿Qué análisis hacen respecto de la situación productiva más general y las estrategias del gobierno para sortear el bloqueo del imperio?

Como mencioné anteriormente, teníamos una dependencia de fertilizantes o de algunas semillas. Estamos volviendo más a lo nuestro, a nuestras semillas, a nuestras formas de cultivar, a nuestros fertilizantes y pesticidas naturales. Esto es también fundamental para crear nuestra propia tecnología y tener una independencia dentro del área productiva.

Creo que el Estado venezolano viene ganando y sumando en esa área y es una cuestión que va a tomar su tiempo porque no es sencillo. Podemos tomar el caso de Mao Tse Tung con la siembra del arroz, eso les llevó tiempo, pero luego consolidó el sistema productivo. Venezuela está apostando por ello.

No estamos solos, estamos recibiendo algunas ayudas de alianzas con países estratégicos como Rusia, China, Turquía, sobre todo en la experiencia en esta área. O la propia Siria. Experiencias que son interesantes para el desarrollo de Venezuela. Creo que vamos en un buen camino.

En estas semanas también fueron noticia los dichos de Bolton y de otros funcionarios que deslizaron la intención de una invasión a Venezuela como forma de escarmiento a Irán y demás países que se oponen a su política injerencista ¿Qué hay de cierto? ¿Qué se conoce allí en Venezuela?

Realmente la amenaza siempre estuvo ahí. Las declaraciones de ellos fueron públicas y notorias, pero realmente la acción de ese discurso se tiene que ver enmarcada en una geopolítica mundial. Lo que representaría, incluso para ellos mismos, que en Venezuela haya una guerra.

Para la región no sería viable. Sabemos que Colombia tiene muchos años de guerra y que eso también estallaría en un problema social para Colombia y para el resto de la región. Creo que para nadie en este mundo sería viable una guerra, sólo para sus hacedores como los EEUU y cómo sacan dinero y mercantilizan la guerra.

En el caso de otras naciones como Irán, Rusia, China, o incluso la India, representaría una amenaza porque Venezuela un apostador por un mundo multipolar y multicéntrico en donde las naciones se respeten entre sí, y respeten la soberanía y la independencia de cada una de ellas en un entendimiento de ganar-ganar entre las naciones. Esta alternativa  a la política hegemónica globalizada es una amenaza porque rompe con el monopolio geopolítico del mundo.

Recientemente viajó a Venezuela la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y ex presidenta de Chile, Michelle Bachelet ¿Qué análisis hacen de su visita? Sobre todo después de la opereta que se intentó hacer desde Colombia.

Realmente es un claro hecho de fraude. Vinieron 2 comisionados para Venezuela para hacer supuestamente un informe, que lo más seguro es que ya lo tenían hecho, y que luego sirva de justificación para una intervención mediante el camuflaje de una ayuda humanitaria en Venezuela y avivar lo que la oposición venezolana no ha podido hacer en todo este tiempo que es la agitación de la masa opositora, que está en descontento con el gobierno venezolano.

Este es un informe que contiene unas omisiones muy graves en los señalamientos que allí realiza. La comisión que envía Bachelet para acá supuestamente se reúne en 2 días con 560 personas. Creo que cualquier persona o periodista sabe que entrevistar a esa cantidad de personas en 2 días es una mentira.

El hecho de señalar casos de asesinatos o casos de violaciones de los Derechos Humanos y no decir quiénes son, cuáles son los casos, donde están los expedientes de esas personas es un claro ejemplo de que se está mintiendo. No hay ninguna referencia hacia una verdad. No hay ni siquiera una prueba que de forma verídica demuestre de que realmente lo que dice ahí es verdad. Tanto así que el Estado venezolano ya se pronunció y consiguió 70 indicaciones de que son falsas acusaciones.

Esto será para la historia latinoamericana y mundial, un hecho irresponsable de una persona que incluso podríamos decir que es una pieza fundamental de EEUU, sabiendo que en 1994 el propio Pentágono un post grado que hizo en materia de seguridad y así fue que ella pudo entrar en la política chilena. Sólo por este hecho podríamos decir que realmente Bachelet es una pieza fundamental de EEUU y por eso votan por ella para que sea la Alta Comisionada en Derechos Humanos.

En especial creo que la sociedad venezolana no sintió de que realmente haya visitado Venezuela, no haya “pateado la calle” como decimos aquí, y haya conocido la realidad del venezolano y de las problemáticas que aquí ocurren.

Sencillamente fue parte de un show, parte de un circo en el que la única intención es avivar ese espíritu (que ya incluso Trump había rechazado) de una intervención en Venezuela, y es dejar en una palestra del discurso internacional de que en el país se violan los derechos humanos y que estamos en una crisis humanitaria y que por ende el mundo necesita tomar una acción contra el gobierno venezolano.

En la realidad, sabemos que es una conjura en contra del Estado venezolano y que realmente los venezolanos queremos vivir en paz y queremos que se haga justicia. Muchas de esas personas que dicen que deberían estar liberados (que tienen que ser liberados ya mismo), no se puede olvidar que son personas que atentaron contra la vida de otras personas, no sólo funcionarios, sino también civiles. Hay casos específicos en los que se está hablando de asesinos, personas que trataron con droga, personas que chantagearon a otras personas mediante la violencia y que son hacedores del terrorismo en nuestro país. Como sociedad no estamos de acuerdo con que esas personas salgan en libertad, sino que para que realmente haya paz en Venezuela debe haber justicia.

Deja un comentario