“Milagros pueden pasar”

“Milagros pueden pasar”

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

La humanidad se enfrenta a desafíos trascendentes. El tiempo se agota ante la acelerada propagación del caos ante un imperio que se resquebraja cada vez más velozmente. ¿Aún estamos a tiempo de no condenarnos a la extinción?

Hace unas semanas compartíamos algunas reflexiones del catedrático y analista geopolítico norteamericano, John Mearsheimer, sobre las motivaciones de EEUU para hostigar a Venezuela y lo que esto reflejaba: la pérdida de control.

Repasando algunos elementos, el referente de la escuela “realista”, sostiene que Occidente dependió históricamente del crecimiento perpetuo financiado por deuda. Todas las crisis financieras desde los 70 se han afrontado con expansión del crédito y el consumo de parte del Imperio.

La negativa de Chávez y de Maduro de habilitar la financierización de los activos petroleros venezolano de la estatal PDVSA, representa la imposibilidad de emitir millones de millones de dólares, o sea uno de los pilares del crédito mundial. Dólares que además le permitirían reimpulsar su moneda en los intercambios comerciales a escala planetaria, sobre todo para poder controlar el comercio de materias primas. Según Mearsheimer, el objetivo de EEUU es recuperar el control de esos recursos dentro del ámbito de las finanzas de Occidente. El pecado bolivariano no es ser socialista, sino soberanos.

Pero es Venezuela (socio BRICS de hecho), como lo es Nigeria (país asociado de los BRICS), como lo puede ser Colombia (recientemente asociado al Banco del BRICS), México (y el golfo), Groenlandia o Canadá. Y la excusa siempre es la misma: “combatir al narcotráfico”. Pero lo que está detrás siempre son bienes estratégicos, sean los hidrocarburos, las tierras raras, u otros.

Completemos el panorama: Desde el 1ero de octubre el gobierno de los EEUU está literalmente cerrado. El famoso “Shutdown” de 39 días, que superó los 35 de su primer mandato (el más largo de la historia), que costó aproximadamente unos 15 mil millones de dólares por semana al gobierno y que entre otras cosas ya provocó la suspensión de más de 1200 vuelos, o que los militares desplegados a lo largo del mundo tengan que ir a mendigar comida por no haber cobrado sus sueldos.

Como segundo elemento, el miércoles 5 de noviembre se conocía el resultado en las elecciones a alcalde en algunas ciudades importantes, entre ellas Nueva York, en las que ganó el socialista democrático, inmigrante ugandés, musulmán y anti genocidio en Gaza, Zohran Mandani. Que habrá que ver qué hace (y qué le dejan hacer) de lo que dijo. A primera impresión, hace recordar a la victoria de Obama, y ya sabemos lo que pasó después.

La paradoja de este hecho la comentaba el analista geopolítico brasileño, Pepe Escobar: Mandani resultó electo en la ciudad que en 2001 fue escenario de los “atentados” del 11 de septiembre, que desencadenaron lo que Occidente bautizó como el inicio de la “lucha contra el terrorismo”. En realidad, una lucha terrorista contra los pueblos de Afganistán (2001) Irak (2003), Libia (2011) y Siria (2012), como mínimo. Que dejó millones de muertos, saqueo alevoso de bienes estratégicos (sobre todo hidrocarburos), y la destrucción de ciudades enteras.

¿Quién fue el artífice de esa supuesta lucha? Dick Cheney, el neocons que en ese momento ostentaba el cargo de vicepresidente de George W. Bush hijo, pero que en la práctica era quien tomaba las decisiones. Escobar sostiene que, desde inicio de ese año, incluso antes de que se produjera la caída de las Torres Gemelas, este genocida ya había planificado el descarado saqueo de estas naciones.

El tercer elemento es la ya mencionada derrota estratégica del Occidente Colectivo en Ucrania. En el reciente encuentro entre Trump y su homólogo húngaro, Viktor Orbán, el norteamericano preguntó a su par si creía que Ucrania podía ganar la guerra, y su respuesta, después de unos segundos de pausa, lo dice todo: “Milagros pueden pasar”. Lo cierto es que o ya cayeron o están al caer las ciudades de Pokrovsk y Kupiansk; ciudades claves para la logística y la cadena de suministros ucranianos, sobre todo para atacar al Dombas. De concretarse, esto permitiría a Moscú concentrar su avance en Sumi, Jarkov, Dnipropetrovsk, Mykolaiv y Odesa, ésta última una región clave para Rusia desde Catalina la Grande y que la dejaría al lado de Transnistria, en las fronteras con Moldavia.

Y pese a que supuestamente era una guerra que se resolvía de un “telefonazo” con Putin, la realidad está demostrando no sólo que no era tan sencillo, sino que Putin es quien tiene las cartas para imponer la rendición de occidente. Y ante el redoble de apuesta nuclear de Trump, el mandatario ruso le respondió, presentando un sistema de armas completito (en menos de un año) con los misiles hipersónicos Oreshnik, los misiles crucero con propulsión y capacidad nuclear Bureveshnik, los torpedos Poseidón (también nucleares), y el submarino nuclear Khabarovsk con capacidad para portar seis Poseidón. Un paquete de armas hoy imposibles de repeler por cualquier otro país.

El cuarto elemento está dado por la guerra contra China. Si algo quedó claro en la cumbre de Trump con Xi Jimping es que ya no hay un EEUU superpoderoso que imponga condiciones al gigante asiático, más bien pasa lo contrario. Trump tuvo que “recular en chancletas” con los aranceles, y China se comprometió a retomar la compra de granos a los agricultores norteamericanos (base electoral del MAGA). Y lo de las tierras raras terminó siendo sólo una pausa temporal por un año, si es que no pasa nada raro en el medio. De ahí la desesperación del magnate de peluquín por hacerse con el control de estos minerales en otras latitudes. El problema es que China procesa cerca del 80% de estos minerales y no hay nadie que tenga la tecnología y capacidad de competirle. Hasta Países Bajos tuvo que recular con la incautación de Nexperia.

El quinto elemento, relacionado a los anteriores, es lo que John Mearsheimer señalaba en el análisis que mencionábamos la semana pasada: Irán, China y (sobre todo) Rusia, ayudando a Caracas en su defensa. Putin provee a Venezuela: los aviones cazas Sukhoi Su-30MK2, los sistemas antimisiles S-300VM Antey-2500, Buk-M2E y S-125 Pechora-2M, entre otros. Y como si fuese poco, un diputado de la Duma estatal rusa (uno de los que tira bombas) afirmó que “no habría ningún impedimento legal para enviar Oreshnik a Venezuela”. Es por demás sabido que muchas veces, esos son mensajes “no oficiales”.

En coincidencia con Mearsheimer, el analista geopolítico mexicano, Alfredo Jalife, afirmó que este hecho podría hacer virar los cañones gringos de Caracas a Abuya. Pero como toda acción, genera su reacción, rápidamente el mandatario nigeriano, Bola Ahmed Tinubu, actuó en consecuencia: El ministro de Defensa nigeriano, Mohamed Badaru Aboubacar, viajó a Bamako (capital de Mali), donde fue recibido por su homólogo, el general Sadio Camara, para tender puentes en su lucha contra el yijadismo con la Asociación de Estados del Sahel.

Sumado a todo esto, un Trump diciendo que va a ir por la reelección en 2028 (cuando es anticonstitucional), no olvidemos la justificación de que los estados en guerra no necesitan hacer elecciones (por ejemplo, Zelenski en Ucrania); una carrera por la Inteligencia Artificial que están perdiendo con China (de ahí la cantidad de recursos y deuda que están proyectando las tecnológicas); el Presidente Johnson de la Cámara de Representantes diciendo que si pierden la elección el próximo año (de medio término), los demócratas van a sacar a Trump de la presidencia con un Juicio Político; militarización de grandes ciudades dentro de EEUU; el secretario de guerra Hegseth diciendo que están en guerra y criticando la burocracia del Pentágono para la compra de armamento; o Steve Bannon alertando que si no se vuelve a la “agenda real” del MAGA, van a perder y los van a encarcelar a todos. Y eso que ni hablamos de la salpicadura de escremento que está generando el Caso Epstein.

El Occidente Colectivo se está desmoronando. La debacle servil europea también es cuenta de ello. Pese a su altanería y verborragia Trump está perdiendo en lo militar, en lo económico, en lo tecnológico, en la carrera por la IA, en la predominancia del dólar e incluso en lo que creía que siempre dominaría, lo que consideran su “patrio trasero”, Nuestra América. Esto nos lleva a un escenario muy peligroso, porque la única respuesta que parecen tener es la guerra, la rapiña y el caos.

Para no cerrar estas líneas de forma tan pesimista, es interesante retomar, nuevamente, la reflexión del profesor Mearsheimer: “Cada imperio que ha caído también ha dejado sabiduría para quienes estén dispuestos a escuchar. La lección es simple pero profunda. El poder debe evolucionar o perece. El control debe ceder ante la cooperación. La arrogancia debe dar paso a la conciencia. Las naciones que perduran no son las que dominan, sino las que se adaptan. Aún tenemos tiempo para recordar quiénes somos. No como gobernantes del mundo, sino como guardianes del progreso, como socios en una historia humana compartida, pero el tiempo se agota”.

Editorial del programa de Radio Trinchera, Marcha de Gigantes

Nicolás Sampedro

Prefiero escucha antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Enemigos de sí mismos

Enemigos de sí mismos

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

El mundo cambia aceleradamente y se acercan semanas claves que pueden significar un “game changer”, un parteaguas en la geopolítica global. Poco y nada de esto te lo van a contar en los medios Occidentales, así que no te prives de buscar más información en otro tipo de plataformas.

Tal como lo afirmábamos semanas pasadas, el mundo estuvo al filo de la navaja. Y utilizando una analogía para graficar el desastre al que nos podemos acercar, las potencias del Occidente Colectivo, en concreto, se parecen un ludópata descontrolado timbeando todo a su alcance con tal de recuperar algo de lo que apostaron. Pero como casi siempre, el resultado de esa desesperación no puede ser otro que el derrumbe.

Sin dudas, si hiciéramos una encuesta y preguntáramos cuales son los 3 conflictos mundiales más importantes de la actualidad, habría al menos 2 que serían acertados por la gran mayoría (más allá de la carga valorativa o de responsabilidad sobre quienes intervienen en esos escenarios): Ucrania y Asia Occidental (fundamentalmente Gaza y Líbano). El tercero quizás estaría menos claro, pero muy posiblemente dentro de algunas semanas ya haya el volumen de “noticias” suficientes como para adivinarlo: Taiwán. Podríamos haber dicho “Corea del Norte” (en realidad República Popular Democrática de Corea), sí, pero a la luz de los hechos -al menos por ahora- no parece alcanzar semejantes proporciones como para entrar en el top 3.

Respecto del primer conflicto (Ucrania), aunque difícilmente lo vean en medios Occidentales, esa guerra ya la perdieron. El payasito usurpador de Kiev sufre no sólo de grandes corruptelas (él incluido), sino de falta de financiamiento, resultados militares desastrosos, pero fundamentalmente falta de personas dispuestas a ir al campo de batalla (estén o no formadas). Las deserciones en los frentes de batalla en estas semanas se han multiplicado bajo la denuncia de que -literalmente- los están dejando a merced de Dios: sin armas, sin comida, sin municiones, y que los jefes ya no están.

Pero como no podía ser de otra forma, ese Occidente Colectivo siempre puede ir un paso más allá y jugar con la muerte: Recientemente Países Bajos autorizó a Kiev a utilizar aviones MIG29 y F16 incluso para atacar objetivos en territorio ruso, algo que Moscú había señalado que sería tomado como una agresión directa de la OTAN, ergo sería el bloque entero quien estaría en guerra con el oso euroasiático. Podríamos abrir desenas de escenarios posibles, pero un error de cálculos y la humanidad se puede ir por el tacho en un conflicto nuclear a gran escala. Y si bien e esta semana esta posibilidad parece haber mermado, no puede descartarse, la imbecilidad occidental es cada vez más grande.

Respecto del conflicto en Asia Occidental, ya casi nadie se compra la de “Israel tiene derecho a defenderse”. Hasta el más descreído político se horroriza al ver las imágenes que llegan cada hora sobre el genocidio en Gaza; los asesinatos sistemáticos y el robo permanente de tierras en Cisjordania (a manos del ejército sionista o de los colonos); o los bombardeos en el sur de Beirut (también hubo en el norte) que provocaron el desplazamiento forzado de millones de personas.

Ante la masacre contra civiles y el asesinato de Sayyed Hassan Nasrallah, Ismail Haniya y Abbas Nilforushan, la República Islámica de Irán lanzó una andanada de misiles demostrando no sólo que la famosa “cúpula de hierro” es una farsa, sino que puede golpear a Israel en el momento que quiera y donde quiera. Como era de esperarse la cólera de Bibi Netanyahu (en realidad de apellido Mileikowsky) llevó al sionismo a lanzar amenazas y advertencias de respuesta que relativamente fueron frenadas: EEUU está en medio de una elección presidencial y los demócratas no se van a jugar la elección simplemente porque le hayan golpeado el ego al sionismo jázaro. Iniciar un intercambio de misiles de gran escala con Teherán, podría llevar a una escalada que involucre a las potencias nucleares, algo que hace unas semanas parecía que podía provocar el demente de Zelenski. El envío de su sistema antimisiles THAAD a Israel (que tiene que ser operado por personal norteamericano, se estima que son unos 100 soldados) es una jugada peligrosa pero que puede servir para que nadie mueva un pelo, al menos hasta la elección.

Los norteamericanos saben que no podrían hacer frente a una escalada de esa envergadura y parece que habrían convencido al talmúdico psicopatológico de “posponer” la respuesta hasta después de noviembre. De hecho, Biden se ufanó de saber cuándo y donde serían los ataques en su reciente visita a Alemania. Incluso, el propio Trump alertó recientemente sobre la posibilidad de una Tercer Guerra Mundial en los próximos 3 o 4 meses. No casualmente es el tiempo entre la elección presidencial de noviembre en EEUU y la asunción de quien resulte ganador o ganadora en enero del 2025.

El tercero de los conflictos, el de Taiwán, viene calentándose desde hace algunos meses, pero estas semanas cobraron mayor relevancia luego de los ejercicios militares que realizara China alrededor de la “isla rebelde”. Como era de esperarse los norteamericanos y sus lamebotas saltaron asustados alertando sobre la “amenaza a la paz y la seguridad” y bla bla bla. Xi Jimping ha manifestado en más de una oportunidad que no desea un conflicto con Taipei, pero China es una sola y no tolerará intromisiones extranjeras. Si EEUU no vendiese armas al gobierno taiwanés, quizás la paz y la seguridad no peligrarían. El doble racero ya es descarado.

Seguramente las semanas venideras seguirán apareciendo titulares que pongan en alerta al mundo por la posible invasión china sobre Taiwán y habrá cientos de horas de análisis de expertos occidentales, que seguramente olvidarán que incluso EEUU oficialmente reconoce la política de “una sola China” que propugna el país asiático. La fragilidad mental y los olvidos del Occidente Colectivo pueden llegar a ser sorprendentes.

Ahora, miremos a quienes golpean o pretenden golpear estos conflictos: Rusia, Irán y China. Por deducción lógica y muy evidente, estas guerras son anti BRICS+. Golpean a sus principales potencias y promotoras, y colateralmente a los países cercanos al bloque. El problema que tiene Occidente es que no le está sirviendo ni para debilitar a esos países, ni para asustarlos, ni para asustar al resto. Alrededor de 40 países han pedido ingresar al bloque que ya representa un PBI mayor al del G7. Tal como lo afirmó recientemente el analista geopolítico del Executive Intelligence Review (EIR), Dennis Small, los BRICS han dejado atrás al G-7 en los rubros puntuales de la “economía física”: población 45% del planeta; acero 71%; carbón 69%; petróleo (sin Arabia Saudita) 32%; ferrocarriles 62%; producción de trigo 47%. Y si se siguen sumando voluntarios, la ecuación se profundizará.

Viernes de la semana pasada se realizó la reunión de los ministros de finanzas y jefes de bancos centrales de 9 de los 10 países de los BRICS, Arabia Saudí aún está dubitativo respecto de si es o no miembro pleno del bloque (según se especula MBS enviaría a su ministro de Relaciones Exteriores y no asistiría personalmente ante el temor de que la CIA le organice un golpe de Estado en su ausencia). Luego de la misma, Putin se reunión con periodistas de los distintos países que componen el bloque y arrojó algunas definiciones que pueden orientarnos a intuir algunos de los temas que pueden surgir como definición en Kazán: el sur global ya no confía en el dólar porque éste es utilizado como arma (sanciones), los BRICS+ están armando un sistema de pagos alternativos al Swift, las transacciones posiblemente abandonen el dólar y pasen inicialmente a realizarse en monedas locales mientras se piensa y arma una moneda de reserva alternativa, se crearán figuras alternativas a de miembros plenos del bloque (difícilmente se sumen miembros de pleno derecho en esta cumbre).

El Occidente Colectivo ya no es motor económico ni la fábrica del mundo; perdió peso militar significativamente; financiera y económicamente está naciendo algo nuevo; su diplomacia se basa en amenazas y no en confianza; el sur global empieza a ver que hay otras alternativas y el miedo a represalias parece cada vez menor. Por eso la desesperación de EEUU. Por eso las semanas venideras pueden ser un parteaguas en la historia contemporánea del mundo. Aunque los medios no te lo cuenten e intenten ocultarlo, la soberbia y codicia de Occidente los convirtió en enemigos de sí mismos.

Nicolás Sampedro

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Occidente vive de genocidio en genocidio

Occidente vive de genocidio en genocidio

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

Este 12 de octubre se conmemoró, mas no “celebró”, el desembarco de Cristóbal Colon en la Isla de Guanahaní (hoy Bahamas). Sería el comienzo de la invasión europea sobre Nuestra América. Algo similar a lo que habían hecho en Al-Ándalus. Genocidios expansionistas similares a los que posteriormente realizarían los británicos en Norte América o Asia; o al que llevaron adelante las potencias europeas en África; y que desde 1948 llevan adelante los sionistas en Asia Occidental, fundamentalmente en Palestina.

La teoría decolonial que pensaron y promovieron grandes pensadores como Enrique Dussel, señala que es “la modernidad” (mas no sólo el capitalismo) el orden civilizatorio occidental que se impuso a nivel mundial, fundamentalmente desde la invasión a Abya Yala en 1492. Capitalismo como sistema de ordenamiento económico y de clases, patriarcado de la cristiandad como sistema de ordenamiento de género, el racismo como sistema de ordenamiento y dominación de Europa por sobre el resto, y el dualismo cartesiano como sistema de ordenamiento antropocéntrico en el que lo humano está escindido de lo “natural”.

Si bien esta definición es simplificada y a mero efecto descriptivo (Grosfoguel afirma que hay más de 15 formas de dominación que se entremezclan), nos sirve para comprender algunos elementos de las disputas intestinas que se están viviendo en la actualidad: Hoy la disputa global es civilizatoria. Son las civilizaciones históricamente oprimidas, ninguneadas, pisoteadas y subalternizadas, las que están disputando al Occidente Colectivo la forma en la que el mundo se ordena. Es el grito cada vez más aturdidor (para Occidente) de: ¡Ya basta!

Y posiblemente de aquí a que finalice el año, estemos en un tiempo bisagra en esta disputa, fundamentalmente porque hay dos hechos por demás significativos que pueden tercer el rumbo de la historia venidera: La cumbre de los BRICS en Kazán a finales de octubre y las elecciones presidenciales en los EEUU. Nada de lo que sucede en el mundo hoy está escindido de estos acontecimientos.

La guerra entre la OTAN y Rusia en Ucrania no es otra cosa que una disputa civilizatoria. Es Rusia plantando cara a Occidente, al igual que pasó en Siria en el año 2014. La diferencia es que es en territorio europeo, a la veda de sus fronteras. Espacio vital que no permitirá que termine de caer en las garras de la OTAN, pese a toda la narrativa propagandística y a la aparentemente última gira del comediante usurpador, quien realizó una visita a las principales potencias atlantistas, intentando vender a sus interlocutores su “Plan para la Victoria” o “Fórmula para la Paz”; algo que ya había realizado tanto con el republicano Donald Trump, como con los Demócratas, Biden y Harris.

Esta gira representa la muestra cabal de que Occidente y su payasito cómico perdieron la guerra y empiezan a preparar las condiciones para asumirlo sin asumirlo, al menos discursivamente. Ya en Europa casi nadie cree lo que dice el usurpador quien les ha succionado millones de millones para alimentar la corruptela neonazi, hoy reinante en Kiev.

Ejemplos de sus consecuencias hay de sobras, pero quizás el más concreto es la derrota de las distintas expresiones de la socialdemocracia europea (últimos ejemplos las de Alemania y Francia) a manos de lo que la prensa occidental llama “extremas derechas” o “extremas izquierdas”. Término anquilosado y arcaico que ya no alcanzan para explicar el mundo actual. Pueblos que ven cómo se deterioran sus condiciones de vida mientras sus gobiernos financian una guerra a pedido de los EEUU.

Se saben derrotados y mágicamente, mientras empiezan a reconocer su derrota, estalla la escalada reciente en Asia Occidental, con un sionismo potenciado por más de un año de genocidio ante la mirada cómplice de todo ese Occidente Colectivo. Un Bibi Netanyahu (que en realidad es de familia jázara y de apellido Mileikowsky), dispuesto a incendiar esa región bajo la premisa talmúdica de la construcción del Gran Israel.

Y ahí encontramos otro choque civilizatorio: Islam vs sionismo. Porque no confundamos, no es una disputa entre judíos y árabes, hay miles de judíos a lo largo y ancho del globo que denuncian las atrocidades que se están cometiendo en Gaza, Cisjordania o Beirut a manos del sionismo.

Un genocidio expansivo israelí que Alfredo Jalife señala como una estrategia de “Domicidio“: Borrar la identidad de un barrio, de los ciudadanos que la habitan. Literalmente es crear caos y eliminar o exfoliar el sentido de sociedad, de convivencia y pertenencia a una territorialidad. Precisamente por eso, los ataques sionistas son contra población civil y ya generaron el desplazamiento forzado de más de 1,5 millones de libaneses del sur de Beirut hacia Siria. El famoso “daño colateral” no existe, es lo que buscan: una limpieza étnica, lo cual viola flagrantemente las leyes internacionales. Leyes que nunca respetaron, incluso desde antes de 1948.

Aunque, para pesadilla del psicopatológico talmúdico, según el ex agente del MI6 y ex diplomático británico, Alastair Crooke, más del 90% militar de Hezbollah está intacto. Éste, además, no descarta la posibilidad de que esta organización del Eje de la Resistencia (en Asia Occidental) tenga misiles hipersónicos, que estarían guardando para el momento oportuno, algo que rompe con la propaganda anglo sionista de que “acabaron” con Hezbollah luego de asesinar a su Secretario General, Hassan Nasralla.

La pregunta que medio mundo se hizo esta semana fue ¿Cuál sería la respuesta israelí a la lluvia de misiles lanzados desde Irán como represalia por el asesinato de Nasrallah, Haniya y Nilforoushan? Misiles que dejaron en ridículo al supuestamente infranqueable sistema “Cúpula de Hierro”. Las bravatas vomitadas por el premier Netanyahu y su ministro de Defensa, Yoav Galant, al menos por ahora, quedaron en eso.

Pongamos sobre la mesa algunas diferencias que complejizan la lectura, pero aclaran el panorama: Irán reconoce el tratado de no proliferación de armas nucleares, Israel no; Irán reconoce y acepta la inspección de la Agencia de Energía Atómica, cuya sede está en Viena, Israel no. Israel no dice oficialmente cuantas bombas tienen, y si bien la prensa occidental dice que tiene 150, analistas y especialistas en la materia sostienen que tiene más de 500 bombas.

Mucho se especuló con un supuesto ataque a instalaciones nucleares o de hidrocarburos iraníes, lo cual para varios expertos en la materia sería prácticamente imposible. Bulletin of the Atomic Scientist (de EEUU) sostiene que estamos a milisegundos de un Armagedón (léase guerra nuclear). Sostienen que, si Israel ataca las instalaciones nucleares de Irán, difícilmente podría destruirlas y generaría lo opuesto: que Irán defina adquirir (comprar) o producir, efectivamente, bombas nucleares. Según afirman, para Israel, la única forma de evitar que Irán obtenga la bomba nuclear sería ocupando el país en forma indefinida, cosa que el sionismo no puede ni quiere hacer.

En este contexto al parecer Biden dijo a Netanyahu que si estuviese en sus zapatos también se privaría de atacar campos petroleros. Las monarquías del golfo habrían dicho a la administración norteamericana que no acompañarían tal cosa y que no permitirían el uso de sus espacios aéreos para que Israel ataque Irán.

https://x.com/RealPepeEscobar/status/1842219782625513858

Según el analista geopolítico brasileño, Pepe Escobar, de producirse un golpe a la infraestructura hidrocarburífera iraní -y la consecuente respuesta de Irán, pagando con la misma moneda- podría elevar el precio del barril de petróleo a 200/300 dólares, lo cual generaría un descalabro inflacionario global, cosa que EEUU no puede permitir que suceda a menos de un mes de las elecciones, ya que ese escenario sería el acabose para las aspiraciones demócratas.

Además, en caso de que Irán considere el ataque israelí como una “respuesta excesiva”, inmediatamente podría cerrar el Estrecho de Hormuz, el famos “Chek Point”, por donde circula un 20% de las exportaciones de petróleo del mundo, con lo cual la ecuación vuelve a ser de descalabro inflacionario global.

Sin embargo, un escenario represalia sobre el sistema nuclear o hidrocarburíefero iraní parece no ser una opción real. Por ese motivo, están promoviendo un cambio de régimen al intentar construir un Guaidó 2.0 iraní con el descendiente del Reza Pahlavi.

https://twitter.com/DOGDEGA/status/1844220197521309792

En este contexto y en el marco del Foro “Interconexión de los tiempos y las civilizaciones: base para la paz y el desarrollo”, el presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo iraní, Masud Pezeshkián, mantuvieron una reunión bilateral en Asjabad, capital de Turkmenistán. Un claro mensaje de Putin a Occidente: Irán es una línea roja que nadie debería cruzar.

Como se puede observar, en EEUU tampoco conviene una escalada incontrolable en el conflicto entre el sionismo y sus vecinos, pese a que las administraciones norteamericanas siempre lod financiaron, acompañaron y respaldaron. Las consecuencias pueden ser devastadoras, sobre todo si se tiene en cuenta que Kámala Harris sigue cayendo en las encuestas en los famosos “swing states”.

Pese a ser la campaña que día a día sigue batiendo records de recaudación (la actual vice sobrepasó los 1.000 millones de dólares en donaciones en menos de 3 meses) recientemente se conoció un sondeo publicado por la Universidad Quinnipiac que muestra a la candidata demócrata detrás del republicano Donald Trump en Michigan (50 – 47%) y Wisconsin (48 – 46%). Esto da cuentas que por más dinero que pongas, la candidata del 3% lo tiene difícil.

Estamos a sólo diez días de la cumbre de Kazán, a 24 días de las elecciones en EEUU y a 80 días de la asunción de quien gane esa contienda y se convierta en el próximo mandatario norteamericano. En este contexto y sin que hayan aparecido las famosas “sorpresas de octubre” nada puede descartarse. Lo que es seguro es que, si se ven amenazados, no tienen límites.

Nicolás Sampedro

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Cortar con la Modernidad occidentalocéntrica

Cortar con la Modernidad occidentalocéntrica

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Endeudamiento feroz, guerras por doquier, presiones de todo tipo, robo, saqueo, sanciones… Nada está descartado si se habla de la modernidad como sistema mundo y quienes lo conducen (Al menos por ahora).

“Ya hemos perdido el control del mundo, ahora vamos a perder el control y el dominio mundial del dólar, y cuando eso ocurra tendremos pobreza a nivel de la Gran Depresión. Ya estamos en guerra con Rusia, financiamos y armamos a sus enemigos, pero podemos ir a una guerra directa, podríamos hacer un ‘Golfo de Tonkin’ en Polonia (el falso incidente fabricado para justificar la intervención en Vietnam) y decir ‘lo hicieron los rusos’”
Tucker Carlson

A mediados de septiembre pasado, EEUU volvió a atravesar su techo de deuda y rompió un nuevo récord de endeudamiento al sumar 275 mil millones de dólares en un solo día. Si bien su PBI y tamaño de la economía no son los mismos que los de Argentina, la deuda norteamericana llegó a niveles de escándalo: 33,513 billones de dólares y contando. Para quien nunca haya visto una cifra así, después del 33 agreguen 12 ceros.

Algunas estimaciones señalan que, de continuar aumentando a este ritmo, para 2053, la relación deuda-PBI podría ascender a más del 180%. Sólo en los últimos tres meses EEUU aumentó su deuda en 1 billón (un millón de millones). Es demencial el nivel de gasto. Lo peor es que después son los primeros que vienen a querer darnos lecciones de cómo administrar nuestros Estados. Las ventajas de tener la maquinita para emitir y ser el socio mayoritario del FMI, por lo cual nadie te controlará.

En un reciente artículo, el colega uruguayo Aram Aharonian, analiza algunos de los aspectos que están en juego en la interna norteamericana de cara a las elecciones presidenciales del año que viene. Parece que todo lo que acontece es producto de los dimes y diretes en esa batalla campal entre republicanos y demócratas.

Acusaciones cruzadas de corrupción, jueces y fiscales involucrados, una deuda imposible de sostener, millones de trabajadores desempleados (el propio Biden participó de una movilización de trabajadores de automotrices), distribución de la renta cada vez menos equitativa, la construcción de muros en la frontera para que no pasen más latinos, una inflación que se estima no lograrán reducir a 2% hasta 2025, y la guerra… La guerra como botín, como saqueo permanente no sólo a Ucrania, sino a Europa en general (aunque los europeos estén tan miopes que ni se den cuenta, o no quieran darse cuenta).

En lo que va de la guerra, EEUU ha destinado 1300 millones de dólares en “ayuda” militar y civil a Ucrania. No es menor destacar que la mayoría de ese gasto volvió en compra de armamento a las empresas norteamericanas de la industria bélica. Un negocio redondo, al igual que están pensando para la reconstrucción del país post guerra. Todo negocio.

Para colmo de males, y como lo veníamos adelantando desde hace meses, se está militarizando peligrosamente la región del indo-pacífico bajo sus alianzas QUAD (Japón, India, Australia y EEUU), el  AUKUS (Australia, Reino Unido y EEUU) y la OTAN que empieza a mirar a la región bajo directiva gringa. Región que China disputa con otros países vecinos entre los cuales el diablo ha metido la cola y está empezando a hacer aún más ruido.

Pero como lo hemos señalado en reiteradas oportunidades la guerra no es sólo tradicional, también se da en el plano económico y de lo simbólico. Recientemente, en la cumbre del G20 celebrada en Bharat, dio pie a la firma del acuerdo entre ese país, EEUU, Emiratos Árabes Unidos y la Unión Europea (UE), para la construcción del Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC, por sus siglas en inglés).

Este corredor económico buscaría conectar la Bharat con Europa, pasando por Jordania e Israel. Aunque para el prestigioso analista geopolítico brasileño Pepe Escobar, no es más que otro blef que intenta “competir” ficticiamente contra la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI – Belt and Road Initiative, por sus siglas en inglés).

En su extenso análisis, el brasileño pone también el foco en otros corredores económicos, entre ellos el que pretende construir Erdogán junto con israelíes y la OTAN en la región armenia de Syunik (con el corredor Zangezur), que desacoplaría, dividiría, separaría a Irán de Armenia, Georgia, el Mar Negro y Rusia con lo que ello implicaría para el país persa.

Lo raro es que pocos días después de que Rusia, Irán y Azerbaiyán se comprometieran a construir una sola vía ferroviaria que fuese de Irán y sus puertos en el Golfo Pérsico a través de Azerbaiyán para conectar con el sistema de trenes Rusia-Europa Oriental, se producen nuevos incidentes en Nagorno-Karabaj, que podrían escalar e involucrar a iraníes y turkiyes.

Como decíamos la guerra también se da en el plano simbólico. Recientemente el parlamento canadiense homenajeó y presentó como héroe de la Segunda Guerra Mundial a Yaroslav Hunka, un miembro de 1º División ucraniana. El problema es que esa división es la División “Galizien” de las Waffen SS cuya misión consistía específicamente en asesinar a las poblaciones que oponían resistencia al III Reich.

El escándalo hizo poner el grito en el cielo no sólo a israelíes, sino a muchos europeos, sobre todo eslavos y polacos. Éstos últimos han ido incrementando las tensiones con el régimen de Kiev en el último tiempo, sobre todo por la inundación de productos OGM que EEUU y sus empresas entregan gratuitamente a los ucranianos, volviendo imposible que los productores polacos puedan competirles.

Poco a poco, Polonia comienza a quitarse el velo de los ojos y empieza a ver la verdadera cara de muerte que están proponiendo EEUU y los neonazis integristas unionistas ucranianos conducidos por Zelenski. Habrá que ver en qué decanta la cosa.

Lo cierto es que occidente, la modernidad impuesta en la que vivimos, este sistema mundo, es un sistema de muerte. Y cada día, a cada paso, nos lo recuerda. Quizás habría que empezar a pensar alguna alternativa, como lo señala el filósofo ruso Alexander Dugin. Si bien éste lo señala para sus compatriotas rusos (en el marco de la guerra multiforme que les declararon), “la liberación completa de Occidente es el único camino hacia la salvación… Todo lo malo de la Rusia moderna procede de él. Sus miasmas han carcomido nuestra política, economía, cultura, ciencia, psicología, vida cotidiana, juventud. Se trata de un proceso cancerígeno. Y cuanto más rápido y más fuerte cortemos las células afectadas, más posibilidades habrá de salvación y renacimiento de nuestra Madre Patria, la gran Rusia”.

Quizás sea hora de que, por estos lados, empecemos a preguntarnos si no tenemos que empezar a cortas esos cordones umbilicales.

Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Es bastante más que elegir un presidente

Es bastante más que elegir un presidente

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

Vivimos una lucha entre fuerzas tectónicas que se disputan el devenir del mundo, el cambio o no de las lógicas del sistema imperante y de quienes controlarán ese escenario. Un mundo unipolar que no termina de morir, versus un mundo multipolar que no termina de nacer. Lo que sucede en Ucrania está inmerso en el mismo escenario, al igual que lo que sucede en Niger, en Venezuela, en Siria o en cualquier otra parte del globo. En ese contexto, y enmarañado en esa lucha, se encuentra nuestro país ¿O acaso alguien cree, aún, que los poderes externos no jugaron su papel en este lío?

Producto de que lo que tiene para ofrecernos el imperio es saqueo y depredación, el gobierno de Macri (su primer intento por controlar la rebeldía argentina) terminó en tan sólo un período de gobierno. Hicieron mucho daño, pero pudimos reponernos de ese duro revés electoral.

La llegada del Frente de Todos representó la esperanza de salir de la situación de penuria a la que nos estaba sometiendo el gobierno de Cambiemos, pero pandemia, guerra en Ucrania y endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la cosa se hizo cada vez más cuesta arriba. No sin dejar de señalar la innumerable cantidad de tiros en los pies que se autoinfringió Fernández.

Preparando el terreno

Si algo supo hacer el gobierno de Macri, fue dejar las bombas preparadas para que, al momento de asumir Alberto y Cristina, poco a poco fueran explotando a medida que transcurría el tiempo. Obviamente el endeudamiento internacional con el FMI y con acreedores externos fue el mayor escollo, aún no superado.

Lo dijo Fidel Castro Ruz hace ya varias décadas… Las deudas externas sirven para condicionar a los países y sus gobiernos para que no puedan levantar cabeza y deban responder a sus designios. El caso argentino no es la excepción a ese destino.

La discusión cada vez más a la derecha

En el mientras tanto, los medios hegemónicos de comunicación comenzaron a dar cada vez más trascendencia a los planteos que hacía el que dice ser un león, pero que no es más que un títere. El libertario se convirtió primero en un personaje pintoresco, para luego pasar a ser un posible candidateable. Es por demás sabida la relación que éste tiene con el mafioso local de la ‘Ndrangheta.

El peluquín -potenciado mediáticamente- cumplía su cometido: instalar temas de agenda y correr la discusión cada vez más a la derecha (por decirlo de algún modo). Sumado esto al ya manifiesto encono mediático contra el peronismo y todo aquello que huela a popular. La ecuación es sencilla: Cristina, el peronismo, los piqueteros, o el castrochavismo son responsables de todos los males que vivimos en Argentina.

La falta de respuesta

Desde el vamos, parte del gobierno del Frente de Todos (sobre todo de figura de CFK), cuestionó y marcó su desacuerdo con el reconocimiento de la ilegítima, ilegal y fraudulenta deuda tomada por Macri -fundamentalmente- con el FMI. De hecho, allí se puede ubicar temporalmente un punto de quiebre dentro del frente de gobierno que a posteriori lo llevaría a seguir autoinfringiéndose latigazos innecesarios.

Una de las grandes críticas al actual gobierno fue la imposibilidad de mejorar el poder adquisitivo de las familias argentinas. Y si bien siempre se intentó que los sueldos no pierdan con la inflación, siempre se fue corriendo de atrás. Ahora ¿a qué se debe este escenario? Seguramente haya muchas explicaciones dado que los procesos inflacionarios no tienen una única causa, pero sí se puede afirmar que gracias a que los poderes fácticos (locales e externos) así lo dispusieron y el gobierno no pudo, no se animó o no quiso evitarlo.

Subía el dólar ilegal -porque al “mercado” se le cantaba- e inmediatamente eso se veía reflejado en aumento generalizado de precios. Obviamente, pequeños y medianos jugadores (en su mayoría) lo hicieron para cuidar su patrimonio y la posibilidad de reponer mercadería. Ahora los grandes jugadores, no. Ellos lo hicieron porque efectivamente no les interesaba la estabilización de la economía argentina. Y no les interesaba por la sencilla razón de que veían que el gobierno lo permitía y no tendrían consecuencia alguna. Esto además de que los grandes jugadores son todas multinacionales, bancos, entidades financieras, etc. Miren sino el componente de los grandes cárteles de la alimentación y verán que está concentrado en muy poquitas manos.

El descreimiento generalizado

Por estos días, quienes se dedican al análisis político local, remarcan una y otra vez que el voto al peluca responde a la falta de respuestas y en parte hay algo de realidad en esa mirada. Simplificando mucho el análisis, la lógica del votante sería: Juntos por el Cambio no resolvió nuestros problemas, el Frente de Todos tampoco, pruebo con otra opción. Incluso a veces sin importar lo que ese candidato propone, simplemente porque los otros no dieron respuesta.

El descreimiento en la política no es algo reciente, es un proceso al cual se viene abonando desde hace décadas. Si para una parte importante del pueblo “todos los políticos son lo mismo”, abre paso a que los famosos outsiders tengan tierra fértil para sembrar y cosechar el descontento. Claramente el rol mediático y de las redes sociales (y la falta de respuestas concretas) tienen una gran responsabilidad en todo esto.

Si miramos el resultado electoral, el claro ganador de la contienda fue el descontento. Por un lado, ese más de 30% que no fue a votar, por otro, el casi 5% de los que sí votaron pero lo hicieron en blanco o anulado, y por otro un gran porcentaje de votos de Milei que anteriormente habían sido para el FdT o para JxC. Argentina no se derechizó, exige respuestas concretas y palpables a sus problemas.

Qué hay detrás de la onda violeta

Ahora ¿nadie se preguntó o investigó y denunció quién financia a Milei? ¿De donde creen que sacó el dinero para hacer su campaña? ¿O acaso vamos a tragarnos el cuento de que alcanzó con lo que le dio el Estado porque correspondía por ley?

Los nombres pueden ser muchos y habría que hacer una investigación mucho más pormenorizada, pero por sólo mencionar una de las que lo ¿patrocinan? ¿financian? ¿acompañan? La Atlas Network, una organización fundada por el empresario británico y ex piloto de la Royal Air Force, Anthony Fisher. Pirata que luego migraría a los EEUU desde donde -bajo el paraguas de Atlas- “ayudaría” a crear más de 150 instituciones del mismo carácter en distintas partes del mundo.

Si miramos a los alrededores del peluquín, aparecen nombres con prontuarios aterradores como el de quien sería su economista estrella, Emilio Ocampo, literalmente un “chicago boy” que tuvo cargos ejecutivos en entidades bancarias como Chase Manhattan, Salomon Brothers, Citygroup y Morgan Stanley. O como el quien ocuparía la cancillería, la cordobesa reaccionaria Diana Mondino, de larga trayectoria en el empresariado pasando desde Loma Negra o Bodegas Bianchi, hasta Pampa Energía, Banco Supervielle, o la tristemente célebre Standard & Poors. Sorprendentemente ambos personajes formados en la UCEMA (Universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos), donde incluso Mondino fue Directora de Relaciones Internacionales.

Con esta simple pincelada, se puede apreciar que el proyecto Milei, tiene detrás a los grandes bancos, a las multinacionales alimenticias, a las corporaciones mediáticas, pero fundamentalmente a los gobiernos británico y norteamericano detrás.

Vínculos con el mundo

En más de una ocasión este energúmeno, ha manifestado que no tendrá relaciones ni con China, ni con Rusia, ni con Venezuela, Cuba y Nicaragua; que abandonaría el Mercosur y un sinfín de chorreadas más entre las que hubo una muy explícita: mudar la embajada argentina de Tel Aviv a al-Quds (occidentalmente conocida como Jerusalen).

El sistema de pinzad aplicados a la Argentina entre británicos y norteamericanos se podría describir como multiforme y multidireccional: financieramente, económicamente, diplomáticamente, militarmente y sumen algunos entes más. Un escenario que puede haber sido construido minuciosamente sin ningún lugar a dudas.

¿Construido para qué? Es por demás sabido que los EEUU creen que somos su patio trasero. Una frase rimbombante pero no por ello menos cierta. Por consiguiente, nuestros bienes estratégicos como el litio, el agua, los hidrocarburos, los alimentos… Todo ello es lo que quieren. Saquearnos, rapiñarnos al menor costo posible. Ahí entran a jugar las entidades financieras como el FMI o el BM y un sinfín de mega o gigabancos como BlackRock o Standard & Poors, entre otros. Devaluación sistemática mediante las multinacionales alimenticias o energéticas que suben precios a gusto y piachere. El descontento popular por la falta de poder adquisitivo es un simple vuelto para estos engendros de la naturaleza.

Todo ello sin mencionar que este personajesco ha manifestado querer dolarizar la economía argentina. Hecho que no sólo nos haría perder uno de los pilares de la soberanía (como es tener una moneda) sino que por ello se debería pagar permanentemente un señoriaje ¿Qué es esto? Sintéticamente que cada mil dólares que nos de la Reserva Federal, sólo llegarán 900; cien se lo quedarán ellos en ese concepto. Multipliquen por los millones que deberían llegar al país ¿Un gran negocio no?

Pero no queda sólo ahí, la jugada tiene otro actor y se llama Gran Bretaña. Ese mismo ente pirata que desde hace más de 190 años ocupa ilegalmente nuestra Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur, y que gracias a ello reclama la parte antártica que hoy administra Argentina.

El casi triángulo que forman Ushuaia, las Malvinas, las Georgias del Sur y la península Antártida, es uno de los pasos interoceánicos más importantes del mundo desde el punto de vista geopolítico ante un eventual conflicto y bloqueo de otras vías navegables naturales. Esto sin mencionar la enorme riqueza natural que alberga la Antártida y que los anglosajones pretenden usufructuar para sí.

La disputa geopolítica

Por último y no menos importante, el golpe a los BRICS que significaría la derrota del peronismo en las elecciones de octubre. Fundamentalmente por China, actual segundo socio comercial de Argentina y enemigo confeso y declarado de EEUU. Colateralmente golpearía a Brasil, otro de los actores claves del bloque y una de las potencias emergentes actuales que tampoco responde a los designios de Washington.

Como se puede observar, lo que está en disputa no es meramente una presidencia. En estas elecciones se está jugando otra cosa, es mucho más que un cargo. Es la posibilidad de seguir siendo considerados un país y no convertirnos en una colonia más de las tantas que se ha anexionado el imperio.

Pero tal como lo dijimos en reiteradas oportunidades, este pueblo no morirá sin resistir. Ojalá, ese momento no llegue.

Nicolás Sampedro

Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

El racismo como pilar del sistema mundo Modernidad

El racismo como pilar del sistema mundo Modernidad

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

“El colonialismo y el imperialismo no saldaron sus cuentas con nosotros cuando retiraron de nuestros territorios sus banderas y sus fuerzas policíacas. Durante siglos, los capitalistas se han comportado en el mundo subdesarrollado como verdaderos criminales de guerra. Las deportaciones, las matanzas, el trabajo forzado, la esclavitud han sido los principales medios utilizados por el capitalismo para aumentar sus reservas en oro y en diamantes, sus riquezas y para establecer su poder”.

Frantz Fanon

Podemos analizar que actualmente existe la necesidad de recuperar las utopías. Esos proyectos colectivos que nos hacen avanzar hacia la conquista de mejores condiciones de vida, en cumplir con sueños colectivos que nos hermanan y fortalecen como humanidad. Pues bueno, la lucha es parte de esos sueños.

En esta semana que concluye se convirtió en noticia el derrocamiento del presidente Mohamed Bazoum a manos de la -hasta entonces- Guardia Presidencial. El grupo rebelde anunció el pasado 26 de julio el derrocamiento del ahora ex mandatario y dos días después su jefe de seguridad, Omar Tchiani, se proclamó presidente de un “Consejo Nacional para la Salvaguardia de la Patria”.

Este hecho provocó que Occidente pusiera el grito en el cielo y acto seguido, la maquinaria de prensa, comenzara el operativo de deslegitimación. Han dicho de todo menos “lindos” a los rebeldes. Lo que pocos han puesto sobre la palestra fueron las grandes movilizaciones de apoyo a tal decisión.

“Una lucha que moviliza todas las capas del pueblo, que expresa las intenciones y las impaciencias del pueblo, que no teme apoyarse casi exclusivamente en ese pueblo, es necesariamente victoriosa”

Frantz Fanon

El problema es que Níger, al igual que otros países africanos han sido históricamente saqueados por las potencias occidentales, sobre todo EEUU y Francia. Según datos de la Organización Mundial del Comercio, Nigel es un gran exportador de oro, uranio, torio y sus derivados, y aceites de petróleo (excepto los aceites crudos). Minerales e hidrocarburos que en su mayoría terminan en manos del gobierno o grandes multinacionales francesas.

Pese a este permanente saqueo, la falta de infraestructura del país provoca que la exportación de minerales e hidrocarburos sea deficitaria frente a las importaciones que debe afrontar el país. Producto de ello, la economía nigerina está basada en la agricultura de subsistencia: más del 90% de los empleos se encuentran en el sector rural, el cual constituye el 40% de la riqueza nacional. Gracias a esta expoliación, Níger es uno de los países más empobrecidos del planeta tierra, ocupando el puesto 167 de 169 según la clasificación del PNUD.

Ejemplo similar del saqueo colonial francés se da en Mali, un país con más de 860 minas de oro que produce unas 50 toneladas de este metal preciado y que sin embargo tiene 0 (cero) reservas en sus arcas. Todo ese oro termina en las bóvedas de los bancos franceses, país que ocupa el cuarto lugar mundial en reservas con un total de 2.436 toneladas.

No soy prisionero de la Historia. No tengo que buscar en ella el sentido de mi destino. Tengo que recordarme en todo momento que el verdadero salto consiste en introducir la invención en la existencia

Frantz Fanon

Sin embargo entre las explicaciones de por qué se dio el levantamiento y por qué tiene el apoyo popular no han sido expuestas. La colega Carmen Parejo Rondón lo explica muy claramente en un artículo publicado recientemente. Las explicaciones más conservadoras hablan de la barbarie africana, las más ilustradas que Vladimir Putin y Xi Jimping están detrás del golpe, dando a entender que los nigerinos son simples marionetas.

Lo realmente preocupante es que poco y nadie se detuvo en pensar desde África. Han sido lamentablemente escasos los analistas que se pusieron en los zapatos de esa nigerinas y nigerinos cansados de exportar millones y millones de dólares en minerales estratégicos para vivir en las condiciones que hace cientos de años, sin luz, sin cloacas, sin cientos de esos “lujos” que viven aquellos ciudadanos de las metrópolis a donde termina su oro, su uranio, su torio.

Y eso no es otra cosa que la muestra cabal de aquello que observaron con claridad meridiana analistas e investigadores de la corriente decolonial como Enrique Dussel o Ramón Grosfogel. El racismo es uno de los pilares de este sistema mundo llamado modernidad. No es sólo el capitalismo, esa es la vertiente económica. Junto con estos el patriarcado y el dualismo cartesiano completan el cuarteto de ejes rectores.

“El mundo colonizado es un mundo cortado en dos. La línea divisoria, la frontera está indicada por los cuarteles y las delegaciones de policía”

Frantz Fanon

Está claro que en medio de la tormenta las nigerinas y nigerinos opten por aliarse con quienes hoy le disputan la hegemonía a sus históricos verdugos, pero creer que son simples marionetas del poder no es otra cosa que reproducir el racismo que atraviesa a cada ser de este mundo. No porque todes seamos conscientes de tal hecho, sino porque es parte del sistema en el que vivimos.

Y esta forma de valorar, de analizar o de prejuzgar no es exclusiva o excluyente de lo que pasa en Níger. Se puede observar en cada uno de los hechos en los cuales los pueblos enfrentamos al poder constituido, dominante. Porque en occidente los chinos, al igual que otras culturas orientales, son representados siempre en el lugar de mafiosos (mafia china/ninjas/ladrones), o desde su milenaria (pero estanca) cultura; porque los rusos siempre están puestos en el lugar de mafiosos, de terroristas o de rivales a vencer como en Rocky. Ni hablar el lugar que dejan a los árabes o a los latinos.

Como decía el gran revolucionario Frantz Fanon: “Lógicamente no es posible someter a la servidumbre a los hombres sin inferiorizarlos parte por parte. Y el racismo no es más que la explicación emocional, afectiva, algunas veces intelectual, de esta inferiorización”.

Quizás, tan solo quizás, para comprender lo que sucede en otras partes del mundo el primer paso sea reconocer que estamos atravesados por ese racismo y que para revertirlo hay que asumirlo e intentar no reproducirlo. Quizás así empecemos a ser más solidarios con los pueblos que luchan por su libertad, por sus sueños, por sus utopías; que luchan por romper las cadenas que los oprimen, pese a que sus esclavizadores y saqueadores les disguste.

Parafraseando a Fanon, se podría afirmar que “la independencia no es una palabra que deba exorcizarse, sino una condición indispensable para la existencia de hombres y mujeres realmente liberados, es decir, dueños de todos los medios materiales que hacen posible la transformación radical de la sociedad”.

Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Burkina Faso y el repudio a ser “patrio trasero” francés

Burkina Faso y el repudio a ser “patrio trasero” francés

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

El golpe de Estado ocurrido el viernes 30 de septiembre pasado es la segunda asonada militar ocurrida en ocho meses que sufre Burkina Faso. Un país que parece que está dando señales de que no se quiere más un “patio trasero” francés en África.

Los golpes de Estado en África han sido endémicos desde hace tiempo. Los militares siguen siendo actores políticos muy importantes. Los hay cipayones, pero también nacionalistas hartos de ser centuriones sometidos a designios de asesores militares de Occidente. En el tablero geopolítico también juegan a coquetear con Rusia y China para hacer enojar a Estados Unidos y la Unión Europea. Los casos son diversos, según los países. Pero el caso de Burkina Faso es interesante de analizar.

El golpe de Estado ocurrido el viernes 30 de octubre pasado que derrocó a Paul-Henri Damiba por su “gestión caótica” en seguridad, es la segunda asonada militar ocurrida en ocho meses en las tierras de Burkina Faso. Hay que recordar que Damiba llegó al poder tras derrocar al expresidente Roch Kaboré el 24 de enero de 2022. Todo un clímax.

A través de un comunicado leído ese viernes en la televisión pública RTB, militares, encabezados por el capitán Ibrahim Traoré, anunciaron la suspensión del Gobierno y la Constitución. Previamente, los militares habían tomado posición en puntos estratégicos en la capital de Burkina Faso, Uagadugú, que vivió una jornada de tiroteos y explosiones.

Manifestantes que apoyan a los militares golpistas de Burkina Faso que derricaron a Paul-Henri Damiba atacaron embajada francesa en la capital del país Uagadugú.

Burkina Faso es un caos desde 2015. Grupos yihadistas muy extraños atacan la zona norte del país y pretorianos franceses “ayudan” al país a combatirlos. Desde entonces han muerto miles de burkineses y el 10 % de la población ha huido de sus hogares, según reportes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Francia tomó como base militar a Burkina Faso para alimentar su “campaña antiterrorista” contra los yihadistas de Mali. Esto generó malestar en grupos de oficiales nacionalistas y en sectores políticos y sociales hartos de la tutela de facto de los galos. De hecho, el 1 de octubre se vieron ataques a la embajada francesa. Se produjeron en momentos en los que se están creciendo los sentimientos antifranceses en los países africanos donde Francia tiene una presencia militar para la llamada “misión antiterrorista”. En febrero, París anunció la retirada de las tropas francesa de Malí, país que acusa a París de entrenar a “grupos terroristas” activos allí.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores francés y la embajada del país galo en Uagadugú rechazaron cualquier implicación en los acontecimientos vividos en Burkina Faso, así como las acusaciones de que París protegía al derrocado presidente.

El teniente coronel Paul-Henri Damiba fue destituido de sus funciones de presidente del Movimiento Patriótico para la Salvaguarda y la Restauración” (MPSR, órgano dirigente de la junta), declararon los militares en un comunicado leído por un capitán.
El nuevo hombre fuerte del país, designado presidente del MPSR, es ahora el capitán Ibrahim Traoré, que parece ser un nacionalista antigalo.

Algunos analistas alertan de una posible guerra civil en Burkina Faso entre nacionalistas y filofranceses. Las fuerzas militares están divididas en este sentido. Traoré parece ser el líder militar nacionalista antigalo y que no dudará en pedir alguna ayuda a Pekín o Moscú. Los militares nacionalistas que emergen saben de la geopolítica de hoy y jugarán fuerte. Lo cierto es que aparece un sentimiento de repudiar lo que ya se conoce como “repudio al patio trasero francés” en África.

Burkina Faso fue colonia de Francia desde fines del siglo XIX hasta 1960. Fue independizada bajo el nombre de Alto Volta y sufrió varios golpes de Estado con militares cipayos filogalos. Pero en 1983 hubo una asonada militar revolucionaria bajo el mando del Capitán Thomas Sankara, luchador marxista-leninista, que funda un gobierno popular socialista y es el que renombra al país como Burkina Faso, es decir, “la Tierra de los Hombres Íntegros”. Sankara es asesinado en 1987 y el gobierno socialista se derrumba con ayuda de Francia a militares cipayos. Pero parece que los galos ya no son bienvenidos y militares nacionalistas vuelven a la palestra. Queda ver cómo sigue esta historia.


Referencias
https://revistatrinchera.com/2020/10/15/el-recuerdo-de-sankara/
https://revistatrinchera.com/2022/02/19/francia-y-la-crisis-del-sahel-occidental/
https://revistatrinchera.com/2020/08/30/mali-entre-el-golpismo-y-los-separatismos-regionales/

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Eritrea, el amigo de Rusia

Eritrea, el amigo de Rusia

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

El pasado miércoles 2 de marzo las Naciones Unidas (ONU) sometió a voto la decisión de “condenar” o no la “ofensiva de Rusia” sobre Ucrania. El resultado fue 141 votos a favor de la “condena”, 35 abstenciones y tan solo 5 en contra. Los países que se negaron a denunciar la situación en Ucrania fueron Rusia, Bielorrusia, Siria, República Popular Democrática de Corea (RPDC) y Eritrea. Pocos conocen el porqué de Eritrea, un pequeño país africano independizado en 1993 y que parece que tiene una férrea actitud filorrusa.

Eritrea se encuentra en el noroeste de África, es limítrofe con Yibuti, Etiopía y Sudán y su costa está bañada por las aguas del Mar Rojo. Es parte de una geografía donde surgieron culturas antiguas como la de los habeshes sudarábigos, el reino de Damot y el imperio de Aksum.

A lo largo de la historia y hasta 1890, año en el que Italia coloniza el territorio y lo delimita oficialmente, la zona de Eritrea había formado parte de varios imperios y reinos de la región del Cuerno de África Oriental, sobre todo del imperio cristiano de Etiopía. El Reino de Italia, tras el Tratado de Wichale, creó la colonia de Eritrea en 1890 y la mantuvo hasta la Segunda Guerra Mundial, con las mismas fronteras que posee hoy en día.

Eritrea en las Naciones Unidas ha votado contra las condenas a Rusia por la crisis de Ucrania.

En 1941 Eritrea fue conquistada por los británicos, en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, y pasó a formar parte de la administración colonial del Reino Unido. En 1952 se federó con el imperio de Etiopía, hasta que en 1962 la unión se disolvió y Eritrea fue degradada a una provincia.

Hasta 1993 perteneció siempre a Etiopía. En ese año logró su independencia bajo el mando de Isaías Afewerki, líder de la resistencia socialista contra el rival etíope y que hoy comanda el país con firmeza frente a cualquier agresión foránea de sus vecinos.

Cabe aclarar que Etiopía fue un imperio cristiano hasta 1974, año en que cayó el régimen filoyanqui del Haile Selassie I. Se forma una República bajo mando de una junta militar progresista, de donde surgirá Mengistu el Rojo, muy prosoviético y que logró convertirse en el hombre fuerte del país en 1977. Con ayuda de la Unión Soviética, Cuba y la República Popular Democrática del Yemen, Mengistu el Rojo consolidó la Etiopía socialista. Pero había frentes internos que neutralizar.

En 1977-1978, Etiopía socialista derrotó a los rebeldes somalíes del Ogadén, que recibían apoyo del régimen socialista somalí del General Siad Barré, que se enemistó con Moscú y se alió a Washington para destruir al gobierno de Mengistu el Rojo y crear la “Gran Somalía” en el Cuerno de África Oriental.

Pero quedaban rebeldes en Etiopía, sobre todo en las zonas norteñas, en Eritrea. Una resistencia eritrea actuó contra Etiopía desde 1962, y también desde 1974, sucediéndose diversos conflictos que se convirtieron en guerra abierta en 1983. Tras cuatro años, y ya bajo control del llamado Frente Popular para la Liberación de Eritrea (FPLE), la Etiopía socialista volvió a declarar a Eritrea en 1987 como “región autónoma”.

El FPLE fue creado en 1970 como un grupo intelectual de izquierda maoísta, que acabó escindiéndose del Frente para la Liberación de Eritrea (FLE). Tras su victoria en la guerra de la independencia de Eritrea en 1991, el Frente Popular pasó a denominarse Frente Popular por la Democracia y la Justicia (FPDJ) en 1994, y desde aquel desde entonces es el único partido político legal en Eritrea, adoptando una postura nacionalista y alejada del viejo maoísmo.

Afewerki se convirtió en el hombre fuerte del nacionalismo del FPDJ. En 1966 se incorporó como guerrillero maoísta al FPLE y viajó a la República Popular China donde recibió formación política y militar. Más tarde cofundó el Frente Popular para la Liberación de Eritrea y fue nombrado Secretario General en 1987. Tras la independencia de su país, se convirtió en el primer presidente y dirigió los enfrentamientos armados que se sucedieron después con Etiopía.

Eritrea también ha establecido una fuerte alianza comercial con la República Popular China.

Aunque la separación de Etiopía fue amistosa, en 1994 rompió relaciones diplomáticas con los etíopes. Las guerras fronterizas no tardaron en aparecer. El 9 de julio de 2018, Afwerki, y el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, declararon el fin del estado de guerra entre sus dos países y la normalización de sus relaciones. El 11 de septiembre de 2018, con motivo del Año Nuevo etíope, se reabrieron la frontera entre Eritrea y Etiopía, que se había cerrado desde 1998 durante una ceremonia oficial.

Pero Eritrea es el “malo” del Cuerno de África Oriental para Occidente. Aliado de China y Rusia, hacia el 2020 la crisis etíope puso en conflicto la paz de 2018 con Eritrea.  Estados Unidos advirtió en septiembre de 2021 a Eritrea que su papel en la guerra de Etiopía podría acarrear sanciones contra las Fuerzas de Defensa de Eritrea y el FLE. Para mantener el poder en la región, Afwerki no dudó en buscar relaciones exteriores que lo apoyaran, y ahí aparece Rusia. También China. Occidente siempre ha sancionado a Eritrea casi desde que nació, porque Afewerki nunca se alineó a Washington, dada su rivalidad con Etiopía, que en 1991 dejó de ser socialista soviética y pasó a manos de ser aliado filoyanqui.

A comienzos de este año 2022, Eritrea se reunió con China y Rusia para que se posicionasen en contra de las sanciones que el gobierno de Joe Biden establecía en el país africano. Para devolver el favor a Moscú, Eritrea votó este miércoles en la ONU en contra de condenar la agresión de Rusia a Ucrania.

La posición de Eritrea “es contra la internacionalización, la retórica incesante y la imposición de sanciones unilaterales, que lamentablemente polarizan aún más las relaciones internacionales y escalan la situación con enormes implicaciones para los civiles”.

Rusia tiene interés en Eritrea por su estratégica ubicación en el Mar Rojo y por el mercado que suponen los países africanos: el 49% de las importaciones rusas a África son armas. El Departamento del Tesoro impuso sanciones contra las Fuerzas de Defensa de Eritrea y el gobierno nacionalista de Afwerki alegando la que “presencia desestabilizadora de Eritrea en Etiopía” estaba amenazando la integridad del estado etíope. En su intento por mantener resistir, Afwerki no duda en estrechar lazos con Rusia y China. También con Siria, Irán, RPDC, Bielorrusia, Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Eritrea está en la lista negra de Estados Unidos. Hay sanciones comerciales de Occidente que dificultan su economía rural. Eritrea tiene 6.147.398 habitantes, y gracias a la intervención gubernamental, se han logrado mejoras importantes en puertos, aeropuertos y comunicaciones por carretera. Eritrea tiene una posición comercial estratégica en el Mar Rojo y sus reservas minerales de mármol, granito, plata, cobre, zinc, oro y sílice son muy importantes.

Isaías Afewerki, histórico líder independentista y actual presidente de Eritrea. Desde 1993, año de la independencia del país, Afewerki es el líder histórico y hombre fuerte.

En Eritrea existen nueve grupos étnicos: los afar, los bilen, los beja (los hedareb), los kunama, los nara, los rashaida, los saho, los tigré y los tigriña. Eritrea tiene dos religiones predominantes, el cristianismo, con el 62,9 % de seguidores; y el islam, que agrupa al 36,2 % de la población. Los cristianos pertenecen principalmente a la Iglesia ortodoxa eritrea. También hay minorías cristianas católicas, coptas, protestantes y luteranas.

Eritrea tiene alfabetizada a más del 80 % de su población. Pese a las sanciones, trata de salir adelante y las inversiones rusas y chinas han ayudado al país para desafiar a Occidente.

Su férrea posición filorrusa responde a los ataques de Estados Unidos y la Unión Europea, que acusan a Afewerki de “dictador” y “violador de los derechos humanos”. Típico discurso colonialista. Y Eritrea no se queda atrás. Afewerki sigue firme defendiendo su patria.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Consecuencias de una operación militar rusa en Ucrania

Consecuencias de una operación militar rusa en Ucrania

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

La operación militar de Rusia en Ucrania ha creado una histeria occidental global increíble. La demonización de todo Occidente (de derechas a falsas izquierdas) sobre Rusia muestra el poder del pensamiento único capitalista heredado luego del fin de la Guerra Fría. Pero, ¿qué consecuencias genera esta operación militar rusa en tierras ucranianas? ¿Revitaliza a Occidente o a Rusia-China?

Según el escritor y analista libanés Gilbert Achcar, la operación militar rusa en Ucrania parece que puede revitalizar al poder de Estados Unidos en el mundo (1). Compara el accionar militar fronterizo ruso con las aventuras militares del régimen de Saddam Hussein en Irán (1980-1989) y Kuwait (1990-1991).

Si bien Hussein alegaba reclamaciones geográficas históricas en el este de Irán (en el Juzestán arabeparalante) y en Kuwait (a la cual consideraba parte de la Mesopotamia irakí histórica en torno al río Shatt el Arab, que desemboca en el Golfo Pérsico), el Irak de entonces solo era una potencia regional del Medio Oriente que fue alimentada… por Occidente desde 1979 para tratar de destruir a la Revolución Islámica del ayatollah Jomeini. No se puede comparar al Irak de Hussein con la actual Rusia de la era Vladímir Putin.

Cierto es que Estados Unidos en la Guerra del Golfo de 1990-1991 sumó “prestigio” en el medio de la borrachera liberal posguerra fría, y ante una Unión Soviética en total retirada y desintegrada. Si bien Washington une fuerzas con la Unión Europea, las Naciones Unidas y los gobiernos lacayos de siempre y los gobiernos tibios de siempre en el concierto internacional actual, Rusia hoy no es la de 1992.

Hoy Rusia cuenta con un partido gobernante nacionalista que añora defenderse contra todo ataque a sus fronteras en Europa del este y Asia central. También vigila de cerca sus fronteras siberianas y las del Estrecho de Bering. Además, su alianza estratégica con la República Popular China es de suma importancia.

Rusia en su proceso militar en Ucrania solo busca que su país vecino no insista en aliarse a la Unión Europea y la OTAN. La parte rusa comunicó inmediatamente sus condiciones en sus acciones en tierras ucranianas:‎

1) Arresto de todos los nazis (como el consejero militar especial Dimitro Yarosh y los ‎responsables y miembros del batallón Azov, entre otros);‎
2) Eliminación de todos los nombres de calles y monumentos que glorifican a los personajes que ‎colaboraron con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial;‎
3) Orden de deponer las armas;
4) Ucrania debe ser país neutral en Europa del Este entre la Unión Europea-OTAN y Rusia;‎
5) Respeto de las autonomías de Lugansk y Donetsk, y llevar a juicio a los criminales de guerra que masacraron habitantes rusoparlantes desde 2014.

El poderío militar ruso no es el de Irak de Hussein, ni tampoco el de Occidente, claro está. Rusia debe soportar las sanciones económicas de todo Occidente y eso puede afectar su operación militar en Ucrania. No es solo tomar Kiev. Tiene razón Achcar cuando escribe: “Rusia está actuando militarmente muy por encima de su capacidad económica, con un PIB inferior al de Canadá, e incluso inferior al de Corea del Sur, equivalente a poco más del siete por ciento del PIB de Estados Unidos.”

Pero Putin tiene la carta china. Frente a las duras sanciones antirrusas, China ya está completamente abierta a las entregas de trigo ruso, puesto que se han levantado todas las restricciones a su importación. Según un informe emitido por el diario South China Morning Post (SCMP), citado por la Administración General de Aduanas (GAC, por sus siglas inglés) de China, el gigante asiático ha decidido levantar dichas restricciones para “brindar un salvavidas” a la economía rusa.

China denunció enérgicamente sanciones unilaterales de los países occidentales contra Rusia, debido a que no se basan en derecho internacional.

Vale aclarar que las sanciones contra Rusia no son del todo “firmes”. Occidente no logró hasta ahora ponerse de acuerdo sobre sanciones extremas contra Rusia, negándose a excluirlo del sistema bancario Swift, debido principalmente a los temores de varios países europeos por su abastecimiento energético. Los líderes europeos, reunidos en la cumbre de Bruselas el jueves 24 de febrero pasado, no decidieron ninguna medida de bloqueo de los bancos rusos de esta interfaz de pagos internacionales, mecanismo esencial de las finanzas mundiales, en represalia por la invasión de Ucrania. Varios países, entre ellos Alemania, Austria y Hungría, expresaron reservas, temiendo el impacto de una decisión de ese tipo sobre los suministros de gas ruso.

Swift, acrónimo de Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication, es una empresa con sede en Bruselas, sujeta a la legislación belga y europea. Fundada en 1973, es una de las redes de mensajería bancaria y financiera más importantes, que permite la liquidación interbancaria entre instituciones financieras de todo el mundo. Austria, a través del canciller Karl Nehammer, declaró que las sanciones económicas decididas por los dirigentes del G7 ya afectarían 70% de los bancos rusos en sus transacciones, haciendo inútil el bloqueo de Swift. En 2014, poco después de la anexión de Crimea por parte de Rusia, la opción había sido discutida, pero finalmente abandonada.

Hay que imaginarse todos los negociados de empresas occidentales radicadas en Rusia y sobre todo las relaciones comerciales en torno al gas y el petróleo. No se trata de kiosquitos, sino de multinacionales que mueven mucho dinero y que sanciones alocadas pueden afectar el orden económico actual. No fue la “bomba nuclear financiera” que se cacarea en los medios occidentales.

No es fácil doblegar al Oso Misha. Rusia no es el Irak de Hussein. Rusia no es la de 1991. Rusia ahora tiene buenas relaciones con Pekín. No estamos en los tiempos en que la vieja Unión Soviética estaba peleada con la China maoísta o de Den Xiaoping. Puede ser que los ataques occidentales a Rusia generen un nuevo orden internacional, en el que la unidad Moscú-Pekín sea una realidad cada vez más palpable y que advierten algunos cráneos del poder estadounidense.


NOTA:

1) https://rebelion.org/putin-en-ucrania-tras-los-pasos-de-saddam-hussein/

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

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