Apuntes en tiempos de injusticia

Apuntes en tiempos de injusticia

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

Este martes la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena de Cristina Fernández, por administración fraudulenta, a seis años de prisión e inhabilitación de cargos públicos de por vida, un evento que marca un antes y un después en la historia argentina. El acontecimiento ha disparado una serie de reflexiones, sensaciones y debates, que circulan por redes sociales, medios de comunicación y charlas informales de quienes se encuentran movilizados por la confirmación del acto de injusticia que signa estos tiempos. Ante este escenario emergen denominadores comunes, certezas, dudas y problemas. Me surge, en la efervescencia e incertidumbre propia del contexto, compartir algunas ideas que considero relevantes, a riesgo de que mañana queden caducas.

Certezas de la injusticia

Ya es harto conocido, han escrito los que saben, han explayado y enumerado las irregularidades del proceso judicial que lleva a la ex presidenta a recibir esta condena. No se busca recuperar cada uno de esos elementos que evidencian el claro entramado que buscó, mediante la manipulación judicial, consolidar un proceso persecutorio hacia CFK. Aquí damos ello por sentado, como también la participación, impulso y apriete de un poderoso esquema mediático-político-económico que dio lugar a la concreción de la condena, mediante el brazo ejecutor de tres sujetos, la fachada de la degeneración institucional de la Argentina actual.

A su vez, obviamos la evidente doble vara en el tratamiento de las causas judiciales en torno a otros ex presidentes de la Argentina (el caso más concreto Mauricio Macri) que han garantizado su impunidad, y el también peligroso antecedente que significa este evento para la política nacional.

Esta condena se consuma no sólo frente al anuncio de la candidatura de Cristina para las elecciones provinciales de septiembre, sino también en pos de un velo distractivo frente a este contexto donde la Argentina atraviesa profundas problemáticas sociales y económicas, y el modelo económico mileista muestra sus grietas y vislumbra un horizonte oscuro y atronador.

En paralelo, es fundamental explicitar, que esta persecución judicial a CFK excede su mera persona bajo la excusa de la administración fraudulenta; sino que remite a la búsqueda de condenar, estigmatizar y destruir el imaginario político y proyecto de nación, con sus virtudes y limitaciones, que representó la argentina de 2003-2015. Es la búsqueda de una impugnación de la soberanía y la justicia social en Argentina, y de un disciplinamiento dirigencial y social.

Finalmente, la bala que no salió en septiembre de 2022, hoy se traduce en un fallo judicial que proscribe el voto popular, buscando, insatisfactoriamente, su muerte política.

Gestualidad y destello optimista

La política está signada por los gestos; está claro que no puede vivir, ni prescindir, de ellos. Pero hay gestualidades que abren escenarios. Ver a Alejandro Kim y Guillermo Moreno entrando al Partido Justicialista, y minutos después a las principales referencias del Frente de Izquierda, habilitan, por lo pronto, la sorpresa. Frente al silencio, de muchos autopercibidos peronistas, la legitimación de otros actores del arco político como la UCR y sus dirigentes progre-gorilas, la aparición de esas dirigencias no K en la calle Matheu, se valorizan. No con miras a armar un inconducente frente electoral antimileista, sino por su capacidad de exponer a los actores político-partidarios dispuestos a no reconocer este atropello judicial contra la, ya débil, democracia liberal argentina.

A fin de cuentas, se divide entre quienes avalan la consolidación de un proyecto de democracia proscriptiva y quienes, al menos, coinciden en que este hecho disuelve las, ya, precarias reglas de juego político.

A su vez, diversos gobernadores peronistas, cercanos al gobierno actual, también se pronunciaron en defensa de Cristina y expresaron la necesidad de dejar atrás las diferencias. La pregunta es cuánto va a durar y qué fortalezas puede aportar este acercamiento entre actores intra-PJ y el alineamiento multipartidario.

La otra argentina: los apáticos y los que brindan

Al repudio social que se expresó en la concentración en el PJ, y en diversos rincones del país, se le suman dos reacciones. Por un lado, en la sede partidaria de calle Matheu, mientras Cristina hablaba a quienes se habían congregado allí, era llamativo ver los balcones vacíos de los edificios aledaños. Salvo la iniciativa vil de algún agresor anónimo, y el asomo de alguna cabeza curiosa, esos palcos preferenciales para observar el evento, estaban vacíos. Podrán decir que era horario laboral, que eran departamentos vacíos por la crisis habitacional y el negocio inmobiliario; tiendo a creer que no sería extraño que en esos departamentos hubiera gente en la suya, aislada del hecho político que invadía su cuadra. No por odio, sino por apatía; la de los que “al otro día tienen que salir a laburar igual”, la de los descreídos y despolitizados, la de los que viven en su burbuja, a la que esta realidad material y virtual nos lleva. Una apatía que se respira en estos tiempos, y se evidencia en la participación electoral durante este año.

Por otro lado, hubo un importante sector de la sociedad que celebró la resolución de la Corte Suprema. Está claro que no todos brindaron con champagne, pero sí es necesario reconocer y explicitar que muchos argentinos sintieron la poco frecuente sensación de justicia. Un informe de la consultora Zuban Córdoba[1], salido hace algunas horas, a partir de una encuesta realizada luego de la condena a CFK, aporta diversos elementos para el análisis. Más allá de que el tema requiere un abordaje en profundidad, que exceda esta herramienta estadística, hay dos dimensiones llamativas. Por un lado, el trabajo expone que más del 50% de los encuestados considera que la expresidenta es culpable, pero ese porcentaje baja cuando se les consulta si consideran que la Corte actuó de “manera honesta” y aún más cuando se pregunta si consideran que “todos somos iguales ante la ley”; y asciende a un 60% cuando se pregunta si los jueces deben ser elegidos por voto popular.

Permitiéndonos esbozar alguna generalización a partir de dicho informe, más allá de mostrar la polarización social existente, la condena de CFK se da en un contexto donde los argentinos no confían en el funcionamiento de la justicia y a la par, muchos de ellos, entienden la condena como un acto de justicia. Es decir, frente a la extendida creencia, que no distingue color partidario, de que en Argentina la justicia no funciona; hay quienes el martes se toparon con un evento que los reencontró con la ansiada sed de justicia.

En paralelo, el informe muestra que el mayor porcentaje de aprobación de la condena se encuentra en la franja etaria de 16 a 30 años. Un avasallador 70% de los entrevistados de esa franja identifica a la ex presidenta como culpable. Un dato llamativo, o no tanto, pero que amerita una reflexión profunda en relación a las juventudes y en particular a los relatos circundantes entre quienes no vivieron con plena conciencia los años de gestión kirchnerista. ¿Cuáles son los elementos que dan lugar a esta representación en las franjas etarias más jóvenes? ¿Qué rol tienen los medios de comunicación en la construcción de los relatos existentes? ¿Cómo acceden a esas narrativas en torno a la presidencia de Cristina Fernández? Ya hay diversas iniciativas desde el mundo académico que buscan indagar en las conciencias políticas de estas juventudes que nacieron, o que eran niños, durante el kirchnerismo. Me aventuro a imaginar que en las próximas décadas será necesario fortalecer el abordaje de ese período de nuestra historia en las currículas escolares y universitarias para matizar los relatos mediáticos sobre ese proceso que queda cerca y lejos al mismo tiempo.

El problema del qué hacer

El martes a las 16hs, se gestó una respuesta popular frente a la condena, las organizaciones convocaron, los militantes y los silvestres fueron al PJ; los que estaban lejos fueron a las principales plazas o salieron a cortar rutas y autopistas. Reconozco que quedar clavado en la autopista La Plata-Bs As, me sobre-entusiasmó en torno a la potencia de esa respuesta. Un entusiasmo que se fue desinflando hasta la sensación de un revival de aquel septiembre de 2022, donde la tocaron a Cristina y no pasó nada.

En aquel momento, la respuesta de conmoción popular fue contenida: amuchamiento, discurso y taza-taza. Esta vez, más allá de que emergieron algunas iniciativas aisladas en paralelo a la vigilia en el domicilio de Cristina en San José 1111, se respiraba una desorientación similar a la de 2022: una energía militante, un descontento apaciguado, desmovilizado. Una vigilia, un abrazo a la compañera y la espera.

Uno circulaba por las adyacencias y las conversaciones oscilaban entre el descontento, la ansiedad y la pavada. La exposición de las problemáticas que han llevado al estado actual del peronismo: la espera de lineamientos que no llegan, conductores que no representan y bases que esperan. No parecía haber lugar para la iniciativa militante, como si nadie creyera poder representar ni persuadir a los pares. Una falta de agencia que lleva a la resignación que abunda en estos tiempos.

Había una sensación extendida de que algo más podría haberse hecho. Por decisión, omisión o desconcierto, ese entusiasmo popular merma al frío de la espera, y se dispara en iniciativas desorganizadas y fragmentarias. La pregunta es qué hacer con esa movilización, energía y emoción militante, más que estaquearse en lo de Cristina o volverse a casa a esperar.  La pregunta es cómo esa energía se dirige, se organiza y se conduce para no caer en un nuevo septiembre 2022. Cómo ese agradecimiento o reconocimiento social, que supera diferencias coyunturales, políticas y programáticas, se traduce en acción política.

Habrá que ver en las próximas horas y días las definiciones que se tomen en torno a la estrategia para enfrentar este proceso proscriptivo, en el escenario político, judicial y callejero. Mientras tanto emerge también un sentimiento, una voluntad, desde distintos espacios militantes, de repensar la participación y la representación en un nuevo escenario político, social y cultural que en ocasiones pareciera dejar en offside a las dirigencias del campo nacional popular.

Durante los días posteriores asoman iniciativas que canalizan esa necesidad, pintadas, cortes de ruta y autopistas, acampe en Tribunales, vigilia en San José. Instancias que se acumulan en una lucha común, que deberán terminar, en la gran peregrinación que inunde las calles porteñas acompañando a la máxima referenta del campo nacional popular argentino, al encuentro de sus verdugos. Habrá que ver también cómo juegan el gobierno, la ministra de seguridad y el poder judicial, en esta avanzada que, como ya puede verse en algunos medios, no terminó en el fallo de la corte suprema.

Con Cristina proscrita o en cancha, este acontecimiento pareciera dar lugar a una nueva etapa para el peronismo, signada por la demanda de no cometer los errores que nos han traído hasta acá, de construir un proyecto que pueda reconocer las necesidades y construir una agenda que interpele, y, particularmente, de nuevas modalidades de participación y representación que organicen la bronca, la angustia, las energías y voluntades de cambiar este rumbo que lleva a la disolución nacional.

[1] https://zubancordoba.com/portfolio/informe-nacional-junio-2025/


Laureano González

Sociólogo y docente. Ricotero, tripero y peronista, porque no se puede ser feliz en soledad.

Un disparo a la razón / Un atropello a la democracia

Un disparo a la razón / Un atropello a la democracia

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Disputas de sentido, libertad de expresión y una democracia en vilo. El magnicidio a Cristina Fernández de Kirchner, ¿un hecho aislado e irracional u otra herramienta explícita del atentado a los acuerdos democráticos y la soberanía política?

“No puedo cruzarme de brazos
e interrogar ahora al vacío.
Me rodean la indignidad
y el desprecio;
me amenazan la cárcel y el hambre.
¡No me dejaré sobornar!
No. No se puede ser libre enteramente
ni estrictamente digno ahora
cuando el chacal está a la puerta
esperando
que nuestra carne caiga, podrida.”

Raúl González Tuñón

Fueron días intentando pasar en limpio los últimos sucesos para intentar volcar al papel una lectura clara de los hechos ocurridos el pasado jueves 1 de septiembre . 

Al día de hoy, el panorama político se desarrolla en un marco de tires y aflojes entre quienes toman una postura de sentencia a los sucesos ocurridos y quienes eligen seguir fogoneando la situación a raíz de diversas declaraciones de descreimiento a la violencia, sujeta al caso particular del magnicidio y sobre aquella que se fue incrementando en los últimos años.

Como venimos observando de un tiempo a esta parte, quienes levantamos cotidianamente las banderas democráticas, y analizando determinados marcos de despliegue político, nos encontramos con una desarticulación cada vez más profunda sobre los criterios básicos de convivencia política dentro de diversos espacios de acción colectiva. Podríamos incluso hablar de una ruptura en el convenio democrático de 1983, convenio sobre el cual podemos ser más o menos afines y al cual podemos recriminarle más o menos deudas de carácter democrático, pero que garantiza un piso de discusión y convivencia.

No es sorpresa que los mismos que pusieron en duda la desaparición de Santiago Maldonado o la cifra de los detenidos desaparecidos de la última dictadura cívico-militar-económico-eclesiástica, sean los que hoy ponen en tela de juicio el disparo contra la referenta del campo nacional y popular como un atentado a la democracia. Tampoco es de extrañar que diversos personajes, representantes de los poderes económicos y de los medios de comunicación hegemónicos, vociferen en defensa del discurso del odio, en nombre de la libertad de expresión. 

Cabe preguntarnos, entonces, cuál es el límite actual del ejercicio político. ¿Hasta dónde es capaz de llegar el accionar cada vez más reaccionario de una derecha sobreidentificada con las herramientas más encarnizadas de la violencia? 

El gatillo de ayer es ni más ni menos que el gatillo de hoy. Representado por quienes defienden a diestra y siniestra los intereses de los más poderosos. Son ellos quienes tienen la definición de arrasar con los intereses de un pueblo a punta de fuego y quienes construyen en la cotidianeidad los discursos mediáticos de blindaje político para que estos hechos ocurran a vista de todos, y bajo el silencio de algunos. 

Ante la avanzada de discursos de odio y el fogoneo constante, focalizado por determinados sectores pero que se filtra en los andamiajes más íntimos de nuestra realidad y se impregna en diversas dimensiones de nuestra sociedad, construir marcos de unidad política es imprescindible. 

Podríamos pensar en diversos ejes de abordaje para la construcción de marcos de unidad. La construcción de políticas que trabajen en clave de memoria democrática, es decir, el desarrollo de una política pública que piense y articule sobre el contenido de los mensajes mediáticos que se encargan de alentar discursos de odio. Pero, y fundamentalmente, poner en práctica políticas contra el negacionismo que cala cada vez más profundo en el sentido común de nuestro pueblo, repensando también la pauta oficial, en tanto y en cuanto significa el financiamiento a quienes monopolizan el discurso mediático que atenta contra la democracia.

Por otro lado, pero no menos importante, es urgente repensar el rumbo económico al cual nos vemos sujetos, no solo en el territorio nacional, sino en la región. En este sentido, podemos leer un giro de carácter neoliberal adoptado incluso por gobiernos populares, que es condescendiente con la profundización de las desigualdades sociales más estructurales de la región latinoamericana. Sin hacer la vista gorda sobre las presiones del poder concentrado real, es imprescindible analizar las diversas crisis de gobernabilidad impuestas por los mecanismos de control que responden a los intereses del poder hegemónico.

Probablemente, las características desarrolladas evoquen a volver a hablar de imperialismo en el sentido más tangible y explícito de la palabra, en tanto podemos leer dentro del desarrollo de la acción política de determinados sectores del poder, una réplica intervencionista en el sentido más cruento del intervencionismo sobre políticas que responden a la autonomía y la construcción de soberanía de los países latinoamericanos. 

La violencia como respuesta política no escapa a las dinámicas ya conocidas de las derechas neoliberales sobre estas tierras. Es alarmante la indiferencia colectivizada de gran parte de la sociedad ante el avance de dichas violencias, podemos entenderlo atado a la individualización masificada, que garantiza la fragmentación necesaria para el avance de consensos sobre los parámetros que definen el verdadero límite de la violencia política. 

Y justamente por esto, no es redundante hacer hincapié en la necesidad de profundizar y construir una salida colectiva que nos permita volver a los espacios de discusión política respetando los acuerdos democráticos y volviendo a poner de relieve el límite de la violencia. 

Es urgente hablar de la crisis política en la cual nos vemos inscriptos hoy, tanto como hacernos carne de las luchas que nos anteceden en la constitución de un país libre, justo y soberano. Con memoria y, particularmente, con una conciencia colectiva que sirva de abono para construir la patria de los humildes, bajo un re-encanto del sentido político. No aquella que perpetúa las injusticias, sirviéndose de la misma pólvora del ayer, pero a miras de cambiar el cuerpo del cual se vale para gatillar. A través de la manipulación y la des-identificación del propio pueblo con ciertas insignias populares, la derecha se camufla y se fragmenta, con nuevas herramientas, construyendo nuevos relatos, para vender el mismo buzón de siempre. 

Y charlando con Discépolo, pareciera que en mordisquito, ¡a mi no me la vas a contar! nos moja un poquito la oreja para rematar.

“Porque yo no lo inventé a Perón, ni a Eva Perón. Los trajo esta lucha salvaje de gobernar creando, los trajo la ausencia total de leyes sociales que estuvieran en consonancia con la época. Los trajo tu tremendo desprecio por la clases pobres a las que masacraste, desde Santa Cruz hasta lo de Vasena, porque pedía un mínimo respeto a su dignidad de hombres y un salario que los permitiera salvar a los suyos del hambre.(…)No. Yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón. ¡Vos los creaste! Con tu intolerancia. Con tu crueldad.”

¿Qué más se le va a refutar al tanguero excluido de la élite? Si nosotros no inventamos a Cristina, ni a Néstor, ni mucho menos a Evita o a Perón; a ellos, a ellos los inventaste vos, con el odio de siempre, regurgitado y recalentado en los discursos de hoy. 

Manuela Bertola
Manuela Bertola

Hija y nieta de la historia de nuestro pueblo. Estudiante de sociología. Nacida y criada en la ciudad donde las diagonales tocan el sol.

El ataque al peronismo es un ataque a la democracia

El ataque al peronismo es un ataque a la democracia

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

Durante el fin de semana Larreta quiso impedir que la militancia expresara su apoyo a Cristina Fernández. Pero sólo provocó grandes marcos de unidad en defensa de la vicepresidenta.

Mediante la mecánica de provocar y reprimir, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, quiso impedir que la militancia desfile y exprese su apoyo frente a la casa de la ex presidenta Cristina Fernández, luego de que el partido judicial busque condenarla y proscribir. El resultado fue una mayor cohesión de la coalición de gobierno, grandes marcos discursivos de unidad y la movilización de todo el peronismo en defensa de la vicepresidenta.

La manifestación en los alrededores de la casa de CFK fue, a pesar de lo que quiso expresar Juntos por el Cambio acercando incluso contenedores de obra cargados de piedras, pacífica y sobre todo alegre. En paralelo, en muchas provincias se realizaron demostraciones de respaldo a Cristina y cabe destacar que aquellas que se llevaron adelante en ciudades gobernadas por Juntos por el Cambio, también se desarrollaron durante toda la jornada de forma pacífica. Salvo, claro está, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Hasta la tarde del sábado, todas las actividades de respaldo a Cristina en el AMBA se realizaban en diferentes localidades del conurbano y en al menos dos plazas de la Capital Federal. Pero la provocación por parte de Larreta, cuya Policía colocó un vallado y desplegó a la infantería con camiones hidrantes y decenas de efectivos armados, provocó la unificación de todas esas expresiones en una sola en las cercanías de la casa de CFK. 

Por la noche, Cristina le habló al pueblo: “Después dicen que los violentos somos nosotros”, y recordó los episodios de violencia en la puerta de su casa cuando dejó la presidencia en 2015, o en las manifestaciones contra el Gobierno de Alberto Fernández, con bolsas mortuorias, guillotinas y horcas. “Es increíble el grado de cinismo y perversión de no hacerse cargo de lo que quieren: exterminar el peronismo”, apuntó, y agregó: “Odian la alegría y el amor peronista”. 

En diálogo con Radio Trinchera, Alejandro Grimson, antropólogo social y asesor presidencial de Alberto Fernández, mencionó: “Hay distintas dimensiones, primeramente una política porque Larreta toma una medida extrema, como el vallado de las calles, que es una metáfora con un grado de literalidad, como si el apresara a la expresidenta”.

“Desde el punto de vista jurídico, habría que remontarse a otra etapa de la historia para ver un disparate de esas proporciones. Que un intendente con una policía municipal establezca limitaciones a la movilidad de diputados y senadores nacionales, ministros federales y la vicepresidenta de la Nación, realmente es una cosa insólita. En ninguna otra ciudad de la Nación se produjo una situación similar”, sostuvo Grimson con respecto al accionar de Larreta.

Además, el asesor del presidente comparó el hecho y la reacción popular con lo sucedido en 1945 contra el peronismo: “Se busca apresar a la máxima referencia de ese momento, recordemos que el 9 de octubre lo obligan a renunciar a Perón y el 13 lo meten preso y ese hecho termina desatando la reacción popular. En este caso sucede con el pedido de prisión e indagatoria de Cristina, aunque creo que estamos asistiendo a una lucha bastante extensa en el tiempo”.

“Siempre existió una ilusión de los poderes concentrados, en palabras de ellos, de extirpar el ‘cáncer del peronismo’ en la sociedad Argentina, desperonizar al país. Esas son las palabras que ellos usaban y creían que lo iban a hacer prohibiendo el uso de la palabra Perón o Eva y así sucesivamente. Entonces hay un proceso histórico que da cuenta de lo siguiente: la derecha Argentina no tolera tener adversarios políticos, los quiere extirpar”, sostuvo el antropólogo social con respecto a la persecución. 

En este sentido, Grimson alegó que “el ataque al peronismo es un ataque a la democracia, porque no puede haber democracia cuando no hay pluralidad política o no hay derecho a la defensa de juicio. Entonces esta vulneración de derechos pone en cuestión las bases elementales de la democracia”. 

Carlos Bianco, Jefe de Asesores del Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, en diálogo con el móvil de Radio Trinchera presente en la jornada del sábado, afirmó que “la vicepresidenta está sufriendo una persecución política, judicial y mediática, siendo acusada por fiscales, que jugaban en la quinta del ex presidente Macri, sin ningún tipo de prueba”. Además definió: “Estamos acá no solo por Cristina sino que se trata de una avanzada contra los derechos de los trabajadores y trabajadoras, que es en última instancia el sueño húmedo de la derecha”.

Juntos Por el Cambio, mientras tanto, justificó la represión atribuyéndole a los reprimidos la violencia institucional desatada el gobierno porteño. “La responsable de este desborde y alteración de la paz es CFK, que nuevamente atropella las instituciones, creyéndose por encima de la ley. Se victimiza para promover el caos. Envío mi apoyo a las fuerzas de seguridad y al Gobierno de la Ciudad”, sostuvo Mauricio Macri. 

Mientras tanto, Rodríguez Larreta, encabezó a la noche una conferencia de prensa en la que defendió la actuación policial: “La Policía actuó con firmeza, con determinación y con profesionalismo. La violencia es el límite. No lo vamos a permitir. Siempre que haya situaciones de violencia, la Policía de la Ciudad va a actuar”.

Pero claro está que la colocación de contenedores colmados de piedras y ladrillos rotos, con el acompañamiento del violento accionar de los efectivos policiales de CABA, es a todas luces la demostración de que se buscó generar las condiciones para que para justificar una represión.

Corte Suprema: Cristina Kirchner retomó un proyecto para ampliarla a nueve jueces

Corte Suprema: Cristina Kirchner retomó un proyecto para ampliarla a nueve jueces

TIEMPO DE LECTURA: 2 min.

Desde el oficialismo anunciaron que la iniciativa, que había sido presentada en octubre pasado, será tratada por la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado.

El oficialismo anunció que la iniciativa presentada en octubre pasado, que impulsa la suba del número de integrantes de la Corte Suprema de cinco a nueve miembros, será tratada la semana que viene por la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. La idea surge en el marco de la conformación del Consejo de la Magistratura, que desató una puja entre el sector oficialista encabezado por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y el titular de la Corte Suprema de Justicia Horacio Rosatti, que se quedó con la presidencia del organismo que controla, nomina y enjuicia a los magistrados.

Luego de que Rosatti llegara al Consejo, Cristina Fernández dividió el bloque de senadores del Frente de Todxs (FdT) quedándose con los dos lugares que debía nominar la Cámara Alta. De esta manera el camporista Martín Doñate ocupó el puesto que la oposición esperaba tener con el cordobés Luis Juez. Este último fue a la Justicia y afirmó que “no se puede permitir que roben una banca que corresponde a la oposición”.

En ese marco, el bloque oficialista presentará nuevamente el proyecto que llevó adelante en octubre del año pasado el senador puntano Adolfo Rodríguez Saá luego de la salida de la Corte Suprema de Elena Highton de Nolasco, destacando que había una necesidad de “reflejar en la integración de la Corte Suprema las diversidades de género, especialidad y procedencia regional en el marco del ideal de representación de un país federal”. A su vez, el escrito establece que “no podrá haber más de cinco jueces del mismo sexo, a fin de garantizar la diversidad de género” en el alto tribunal.

De esta manera, la Cámara Alta anunció que el esquema judicial será analizado el próximo miércoles por la Comisión de Asuntos Constitucionales. El kirchnerismo parece estar lejos de poder contar el número de votos para que el proyecto se convierta en ley, pero la discusión debe enmarcarse en la volcánica pulseada entre el kirchnerismo con el máximo Tribunal en torno al Consejo de la Magistratura.

Cabe destacar que el proyecto de Rodríguez Saá no es el único que tiene que ver con la Corte Suprema presentado en el Senado: hay otro de la legisladora riojana Clara Vega, que en las últimas elecciones integró la boleta de Juntos por el Cambio, pero luego de ser electa, anunció que estaría en un monobloque y habitualmente vota en sintonía con el kirchnerismo.

¿Qué pasa con el caso Cristina vs. Google?

¿Qué pasa con el caso Cristina vs. Google?

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

El pasado 6 de agosto, la vicepresidenta Cristina Fernandez de Kirchner anunció a través de la red social Twitter que había realizado “una presentación judicial para solicitar una pericia informática urgente contra Google, que serviría como prueba de una demanda”. Este hecho se remonta a que en mayo de este año si une buscaba el nombre de la vicepresidenta en la plataforma, el primer resultado era el de Wikipedia en el que la descripción era “Ladrona de la Nación Argentina”.

La demanda fue aceptada por la justicia, por lo que el viernes 10 de agosto Cristina notificó a la empresa el fallo a favor, además de la resolución judicial que ordenó la pericia informática para determinar el alcance del daño perpetrado y que obliga a Google a conservar todos los datos asociados al nombre “Cristina Fernández de Kirchner” y “Cristina Kirchner” a partir del 17 de mayo de 2020 hasta el día en que se realice la pericia.

Google: Su algoritmo y las fuentes externas

Como cualquier otra empresa, la idea de Google es que une pase más tiempo en su plataforma sin irse a links externos que no sean de la compañía (como puede ser Google Maps en caso de buscar una dirección concreta, por ejemplo). Para que esto suceda se deben tener en cuenta varios factores para que los resultados de las búsquedas sean lo más precisos posibles. Estos factores pueden ser el tema a buscar, la cantidad de palabras utilizadas, las últimas búsquedas realizadas en base a ese tema, y la publicidad consumida por el usuario almacenada en el registro de Google.

Un dato no menor es este último, ya que también los resultados van a depender de la publicidad que consumimos, productos, redes sociales o hasta temas de los que hablamos con nuestro aparatos con micrófonos cercanos ya que Google toma registro de todas estas cosas TODO EL TIEMPO para que las busquedas terminen en su plataforma. El uso del registro de voz es una de las cosas que detalla en sus términos y condiciones de uso para evitar cualquier tipo de demandas o confusiones, y aunque se puede desactivar, no deja de ser peligroso para todes les usuaries el hecho de que esta empresa te escuche todo el tiempo.

A la hora de mostrar los resultados de la busqueda, Google los ordena utilizando su propio algoritmo llamado “PageRank”, que ayuda a determinar la relevancia o importancia de una pagina. A cada página web se le asigna un número en función del número de enlaces de otras páginas que la apuntan, el valor de esas páginas y otros criterios no públicos.

Aquí encontramos que páginas de la fundación Wikimedia (dueño de Wikipedia y Wikidata) califican dentro de las fuentes confiables de Google a la hora de mostrar los resultados de una búsqueda. De hecho, que Wikipedia sea uno de los primeros resultados a la hora de buscar cualquier tipo de información juega un papel más que importante en este caso.

Para tratar de explicarlo de la manera más simple, podríamos decir que Wikipedia es básicamente una enciclopedia mundial traducida a casi todos los idiomas y que se nutre de manera colaborativa. Que sea colaborativa hace que cualquier persona desde cualquier parte del mundo pueda editar sus artículos que, si bien deben pasar por una aprobación, esta aprobación puede tardar días, por lo que este artículo puede aparecer con la última edición realizada.

Wikipedia no solo se nutre de los artículos creados en su plataforma, sino que su base funciona de manera conjunta con Wikidata. Wikidata es una base de datos enfocada en elementos que cumple 3 funciones básicas: 

1 – Centralizar los enlaces interlingüísticos – enlaces entre artículos sobre el mismo tema en diferentes idiomas.

2 – Proporcionar un lugar central para la información de las fichas de todas las Wikipedias.

3 – Crear y actualizar listas de artículos basados en datos de Wikidata.

Como Wikipedia, Wikidata también es editado de forma colaborativa, por lo que también la edición de sus artículos pueden figurar de la como han sido realizadas antes de ser verificadas y aprobadas.

CFK, Google y los hechos concretos del caso

Si hay una realidad es que en este caso Google tiene las de perder. Si bien ninguno de los empleados de Google tipeó “Ladrona de la Nación Argentina” para referirse a la presidenta, millones de personas vieron esto reflejado en su búsqueda bajo el nombre de la vicepresidenta.

Que Google repita sus datos de Wikipedia, que basa sus conocimientos en Wikidata, también es una elección propia. Y si bien la traducción manipulada del término inglés “Vicepresident” se adulteró en su traducción a “Ladrona de la nación”, esto fue absorvido por Google causando el daño.

De hecho, lo más relevante del caso es que Google elige mostrar la información de Wikipedia y darle el lugar de privilegio a esta información, agregando esta descripción a su panel de conocimiento, lo que hizo que este resultado sea exhibido en su producto y no en una dirección externa. Esta es una decisión editorial y, por ende, es responsabilidad de Google. 

Datos del ultimo cambio realizado en Wikidata sobre Cristina Fernandez.

Otro de los hechos menos conocidos es que la perjudicada no sólo fue Cristina. De hecho, si durante esos días de mayo se buscaba al Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Axel Kiccilof, el mismo aparecía como “enano comunista”, y el expresidente Amado Boudou como “parásito argentino”.

Que Cristina inicie acciones legales contra Google y no contra Wikimedia también es relevante. Sin el artículo de Wikipedia y la información de Wikidata no se habrían dado estos resultados, pero la diferencia es que los productos de Wikimedia son editados constantemente por muches usuaries, por lo que este hecho no es responsabilidad directa de la empresa. En cambio, la decisión de Google de priorizar estos datos es deliberada.

La pobre defensa de Google y antecedentes similares

El CEO de Google, Larry Page, repitió durante muchos años que el buscador de Google era solo “un lugar de paso hacia, donde el buscador trataba de redirigir a los creadores de contenido de la manera más rápida posible”. Esta concepción ya no es la misma, ya que como hemos aclarado anteriormente, al día de hoy Google trata de que les usuaries pasen más tiempo en su motor de búsqueda. De hecho, un estudio realizado en el año 2019 comprobó que el 50% de las búsquedas realizadas no terminaban en ningún click a enlaces externos. Las búsquedas realizadas en Google terminaban en Google, hecho que se conoce como “las búsquedas sin clicks”.

Estas búsquedas sin clicks no son nuevas. Desde 2015, por ejemplo, si uno busca “te fuiste a la b” en el motor de búsqueda, este te muestra la ubicación del estadio Monumental. Lo mismo con “ex-club” y la Bombonera, cosa que sigue pasando si uno realiza la búsqueda en Google Maps.
Google no puede defender esa postura de repetición ya que eso serviría en casos como el de Belen Rodriguez en 2014, donde la modelo intentó iniciar cargos tanto contra Google como contra Yahoo! porque su nombre aparecía asociado a paginas pornograficas, haciendo responsables a los motores de búsqueda. En ese caso, se consideró que como el contenido es de un sitio externo, no se podía hacer responsable a los buscadores, ya que sólo muestran resultados de contenido guardado en otros sitios en base a si contienen palabras que coinciden con las de una búsqueda.

En el caso de CFK, la fuente es Wikidata. Y como indica su “PageRank”, Google se nutre del contenido de esa base de datos comunitaria para múltiples resultados, así como de Oxford Languages para definiciones de palabras, Weather.com para el clima, y tantas otras paginas que funcionan como fuentes “confiables”.

Los resultados arrojados por Google Maps al buscar “te fuiste a la B” muestran como funciona el algoritmo del motor de búsqueda y como este afecta a otros productos de la empresa.

Así como hay casos que no prosperaron, hay casos que sí. La promulgación del “derecho al olvido” en el 2014 impulsada por la Unión Europea ha sido de gran ayuda para esto. En la misma, se aclaraba que Google debe atender a las peticiones de les usuaries que soliciten el borrado de contenidos que les afectan negativamente. 

Según los tribunales, Google es responsable de almacenar, indexar y por lo tanto procesar la información, por lo que es responsable del contenido que aparece en el buscador.

El “derecho al olvido” ha sido de gran ayuda en muchos casos. Sin ir más lejos, la semana pasada la justicia argentina aplicó este fallo por primera vez, siendo la conductora y productora argentina Natalia Denegri quien consiguió que se dictamine este fallo.

La Cámara Nacional en lo Civil confirmó la aplicación, por primera vez en la Argentina, del “derecho al olvido”, a favor de la productora argentina Natalia Denegri, en su demanda contra la compañía Google, que deberá quitar de su buscador todas las referencias al pasado mediático de la mujer, según informó su abogado, Martín Leguizamón.

Este hecho será de gran importancia para muchos casos de acá en adelante, sobre todo teniendo en cuenta las múltiples denuncias de distintas modelos por la asociación a paginas pornograficas. Hasta da a pensar que el caso de Belen Rodriguez con esta nueva disposición podría haber tenido otro tipo de desenlace.

Los antecedentes viejos(y no tanto) de cómo funciona Google, demuestran que con el fin de acaparar todo, la empresa llegó a un punto en el que no controla muchos de sus resultados. El funcionamiento de sus algoritmos en este momento demuestra que una búsqueda con las palabras adecuadas puede alentar a la aparición de muchas fake news, por lo que esperamos que este caso tenga el desenlace que se merece para que la protección de los datos de les usuaries sea la prioridad.


Fuentes:
https://searchengineland.com/now-more-50-of-google-searches-end-without-a-click-to-other-content-study-finds-320574
https://www.lanacion.com.ar/tecnologia/europa-reconoce-el-derecho-al-olvido-en-internet-nid1690239/
https://www.telam.com.ar/notas/202008/499161-cristina-kirchner-google-denuncia-difamacion-pericia-informatica.html
https://www.telam.com.ar/notas/202008/501561-natalia-denegri-fallo–google.html

Jonatan "Chino" Pérez
Jonatan “Chino” Pérez

De humor ácido, bastante particular. Una enciclopedia de datos poco interesantes. Un poco friki, un poco otaku, y muy colgado. Me dicen «Chino» desde siempre, y no se porqué pero me queda mejor que mi nombre. Un intento de productor de la gloriosa No Se Mancha, columnista en Columna Vertebral, y escritor de la Trinchera.

Una jugada estratégica en el momento oportuno

Una jugada estratégica en el momento oportuno

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

POR MIRANDA CERDÁ CAMPANO*

Con la intervención y posible expropiación de Vicentín, uno de los grandes agronegocios de la Argentina, el Gobierno nacional dio respuesta a la urgente necesidad de una nueva valoración del territorio, asociada a la creciente reivindicación de los derechos territoriales, la justicia ambiental y social, que van por fuera de su valoración utilitaria de cambio.

La empresa y el fraude al Estado nacional

Vicentín tiene capitales accionarios en 20 firmas: conformó un oligopolio que incluye a la Algodonera Avellaneda, el frigorífico Friar, un feedlot en un predio de 450 hectáreas, tres plantas industriales en Ricardone y San Lorenzo, una hilandería en Brasil, una bodega de vinos en Mendoza, una parte de SanCor, la elaboración del algodón que comercializa Química Estrella, y la producción propia de agrotóxicos, alimento balanceado y biodiesel; más el pool de siembra de soja.

Esa es la información que conoce la mayoría de la población. Lo que no se sabe, es que Vicentín fue cómplice de las dictaduras militares, con por lo menos 22 obreros secuestrados entre enero y noviembre de 1976, siempre intentando asegurarse trabajadores dóciles, obedientes y familias atemorizadas. Además, la empresa aportó a la campaña de Cambiemos, y casualmente, durante los cuatro años de gobierno de Mauricio Macri, trepó al primer lugar en el ranking de exportadores. Para prefinanciar las exportaciones, Vicentín recibió préstamos insólitos.

De los 300 millones de dólares que Vicentín debe al Banco Nación, casi una tercera parte le fueron otorgados cuando Mauricio Macri ya había perdido las elecciones y la empresa había dejado de pagar sus deudas. Así consta en el legajo del Banco, en el expediente por el que se tramita la convocatoria de acreedores de Vicentín. Allí se detallan 26 autorizaciones de crédito que el Banco Nación, presidido en ese entonces por Javier González Fraga, le otorgó a la empresa, entre el 8 y el 26 de noviembre, para prefinanciación de exportaciones por 95,5 millones de dólares. Una semana después del último retiro, la firma se presentó en convocatoria de acreedores.

¿Cómo, una empresa que exporta más de la mitad de su producción, en un año con buena cosecha, después de una increíble devaluación en los últimos meses de 2019 y con semejante financiamiento en noviembre, pudo haber caído en una cesación de pagos en diciembre? No hay que ser muy vive: o se la fugaron toda, o se la fugaron toda.

En este sentido, la otra cuestión que será materia de análisis judicial es la denuncia por fraude al Estado nacional, a partir de la sospecha de que las irregularidades en los préstamos estarían vinculadas a cierta connivencia entre la empresa y las autoridades del Banco, y por supuesto, las sugerencias de la Casa Rosada en favor del otorgamiento de dichos préstamos.

Siempre hay una mala noticia: el Congreso debe decidir la expropiación del Grupo Vicentín y tendrán que votar los integrantes del partido para el que la empresa de los Nardelli bajó mucha guita en campaña. Paradojas.

Un objetivo social y económico: soberanía alimentaria

El gobierno de Alberto Fernández anunció la intervención de Vicentín y declaró de “utilidad pública” a la empresa de los Nardelli, lo que quiere decir que el proyecto de expropiación que se envía al Congreso, se sustenta en que la transferencia de ese bien al Estado, es necesaria para maximizar el bienestar general de la población.

La decisión no sólo supone una clara señal para todos aquellos que especularon con la impunidad de sus maniobras económicas y financieras, amparados por un gobierno que muy amablemente les permitió fugar divisas y no pagar sus deudas.

En medio de una emergencia alimentaria de grandes proporciones, en un país donde en 2019, seis de cada diez niños vivieron en la pobreza, según un reciente estudio[1] del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica (UCA), la expropiación del Grupo Vicentín, permitiría andar el camino hacia la soberanía alimentaria.

Primero porque la intervención corta con los intentos de grandes cerealeras trasnacionales, como la francesa Dreyfuss, la suiza Glencore y la estadounidense Cargill, que veían a Vicentín como un bocado más que apetecible: además de ser un gran exportador, cuenta con empresas de acopio y hasta un puerto propio; si el grupo fuera absorbido por alguna de estas multinacionales, estaríamos frente a una concentración de mercado insuperable.

El hecho de que Vicentín sea una empresa “testigo en el mercado de granos y el cambiario”, da la pauta de espacios estratégicos, en los que el Estado no puede permitir que las fuerzas del mercado los guíen en sentido contrario al interés nacional. A su vez, resolver el control sobre una de las principales puertas de divisas, le permite al Estado evitar una nueva situación de escasez o que se deje al país sometido a las presiones devaluatorias de los exportadores.

Con el poder de compra, gestión y logística de Vicentín (con fábricas, depósitos y puertos propios) puede fomentarse a los pequeños productores, las buenas prácticas agrícolas y una buena provisión de divisas para el país. Asimismo y jugando con las mismas reglas que impone el mercado, se puede “obligar” a la competencia a tener que pagar mejores precios a los productores.

La necesidad de que el Estado recupere un rol estratégico en el ámbito agropecuario es fundamental si se pretende que la riqueza de nuestro suelo quede en nuestro territorio, porque hoy la principal fuente de ingresos del país proviene de la exportación de productos agropecuarios y la misma está totalmente privatizada, y en su mayoría, en manos extranjeras.

Las metas fueron bien resumidas en el Foro por un Programa Agropecuario Soberano y Popular, celebrado en el estadio de Ferro en mayo de 2019: construir lo agrario más allá de lo productivo, que se incorpore su valor para la restauración de nuestro territorio y la función alimentaria, su potencia para recuperar el arraigo con nuestra tierra, su influencia en el desarrollo industrial; que la agricultura familiar y campesina sea protagonista, y que se priorice la agroecología y la democratización de la tierra.


* Chubutense de nacimiento y militante porque no hay mejor manera de transformar el mundo. 
En la escuela le hablaron de la colonización y las guerras. Cuando la militancia le mostró
la historia de las resistencias, empuñó el mejor arma: la pluma.

Referencias:
[1] http://uca.edu.ar/es/noticias/condiciones-de-vida-de-las-infancias-pre-pandemia-covid-19

¿Alguien dijo persecución judicial?

¿Alguien dijo persecución judicial?

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Nicolás De La Iglesia*

Si tuviéramos que elegir una palabra que se haya destacado en el mes de diciembre ¿Cuál sería? ¿Desempleo? ¿Pobreza? ¿Inflación acaso? No, la palabra que quedó  flotando en el aire (o que eligieron instalar los medios hegemónicos) es lawfare.

A principios de mes, la vicepresidenta Cristina Fernández en la declaración indagatoria durante el juicio por irregularidades en la obra pública, utilizó una palabra que trajo revuelo mediático: lawfare. Alberto Fernández, en su primer discurso como presidente, habló de una nueva justicia sin operadores. Axel Kicillof usó la palabra lawfare cuando en el primer boletín oficial de la gobernación de la Provincia de Buenos Aires designó a dos funcionarios que están procesados.

Ahora bien, ¿a qué hace referencia esta palabra de origen estadounidense? Básicamente y sin dar muchas vueltas, law es ley en inglés y fare viene de warfare que es guerra; pero no cualquier guerra sino una en donde hay poderes dispares entre los adversarios. Cuando se usa esta palabra se hace referencia a la justicia como un elemento de guerra. En el caso nuestroamericano, es un arma para perseguir a los empresarios que arrasan con recursos naturales, especulan y se llevan el 90% de la guita de un país. Nah, mentira, lo usan justamente esos tipos para perseguir a líderes populares. 

La palabra lawfare comenzó a utilizarse tras el caso de Lula en Brasil: si nos detenemos a pensar dos segundos al Luiz Inácio lo metieron preso sin pruebas. Así de brutal, no encontraron ni una prueba en su contra y sin embargo, llegaron a meterlo preso justo antes de que se llevaran adelante las elecciones. Siempre dicen que la justicia es lenta, hasta que tiene que meter en cana al tipo que mejor imagen tenía y que de seguro habría ganado cómodo si hubiera podido presentarse.

A partir de ese hecho se le pudo poner nombre y apellido a lo que estaba pasando acá, con las cientas causas inventadas contra funcionarios kirchneristas. Sin embargo, a aquellos que se animaban a llamar a las cosas por su nombre y denunciar la persecución política, se los acusaba de ser fanáticos y de defender la “corrupción k”, como dice el diario más vendido del país. Acá hay algo a lo que hay que prestarle atención: el lawfare no es posible sin una articulación mediática. Es por esto que Clarín, La Nación y todos los medios oficialistas, ahora opositores, pegaron el grito en el cielo cuando Cristina osó ponerle nombre a la persecución política.

Hasta el momento todo muy lindo, pero de algo se olvidaron los medios -que dicho sea de paso están más concentrados y tienen la billetera más gorda que nunca-. Resulta que a principios de este año un empresario rural, Pedro Etchebest, denunció que había sido extorsionado por un abogado llamado Marcelo D’Alessio -quien dijo trabajar para un fiscal de apellido Stornelli. A Etchebest lo presionaban para que declarara como arrepentido en la famosa “causa de los cuadernos”: pedían que señalara a funcionarios k y además pagar la pequeña suma de medio millón de dólares  para que no fuera preso.

Todo podía ser parte de una fábula de un empresario rural corrupto, pero resulta que el muchacho se tomó la molestia de marcar los 15 mil dólares que entregó a D’Alessio como parte del primer pago; de guardar las conversaciones y de filmar el encuentro en donde le dio la plata. Y podría ser parte de una cama para un abogado que investiga mafiosos, pero resulta que cuando la causa cae en manos del juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla, se descubre que este abogado que se presentaba como agente de la DEA norteamericana, no era ningún abogado, y ahí se empieza destapa la olla.

Por Horacio Verbitsky

Cuando allanan la casa del falso abogado encuentran muchísima información de empresarios y de conocidos operadores mediáticos como Alejandro Fantino o el “niño rata”, mejor conocido como Luis Majul. En esos documentos se puede ver el modus operandi de D’Alessio, que recolectaba información y la usaba para presionar a empresarios y que estos acusaran a funcionarios y otros empresarios afines al kirchnerismo.

Todavía podría pensarse que es parte de una gran casualidad y que es un caso aislado, pero resulta que cuando el juez pidió recursos para analizar las pruebas que encontró, no le dieron. Ni siquiera una computadora o un perito informático para investigar la notebook del operador judicial. Después de varias idas y vueltas y a través de las pericias informáticas y del celular del acusado, se confirmaron las sospechas.

El Fiscal Stornelli fue seis veces citado a declarar y tuvo el atrevimiento de no presentarse. Demás está decir que esto no lo puede hacer nadie que no tenga el apoyo del poder político -de hecho Mauricio Macri y Lilita Carrió salieron en su defensa en más de una vez, sin demasiados fundamentos por supuesto-. Ningún juicio de valor se leyó en los diarios sobre este fiscal acusado de presionar a empresarios para que declararan en contra de ex funcionarios que no se presentaba a declarar.

En abril, en medio de la presión que generó este caso, Giselle Robles, ex abogada de Fariña, declaró y dio pruebas de que las declaraciones del empresario vinculado a la corrupción k estaban guionadas. Sí, leíste bien: el muchacho declaró exactamente y cuando digo exactamente es con los mismos puntos y comas o palabras escritas en mayúsculas, lo que decía el guión que ella escribió.

Leonardo Fariña: mejor guión adaptado

Por último, y por si necesita una voz imparcial, la mismísima ONU alertó sobre las presiones que ejerció el macrismo en la justicia. Entonces podemos ver que pruebas hay y de sobra para demostrar cómo se  persiguió a líderes populares a través de un complejo entramado político-mediático-judicial. Acá entraron en juego la Agencia Federal de Inteligencia e incluso la Gendarmería Nacional, sobre la que pesan acusaciones de espiar a personas del ámbito judicial.

Comodoro Py, como fue denunciado, es nada más y nada menos que un nido de ratas que se mueven siempre a favor de sus propios intereses. Será tarea del gobierno buscar maneras, en primera instancia de desinfectar el edificio, y después de llevar adelante las políticas correspondientes para asegurar que, como dijo el presidente en su primer discurso, de una vez por todas haya una justicia libre de operadores. Sin dudas la intervención de la AFI parece ser un buen primer paso.


*Periodista, columnista sobre Europa del programa Marcha de Gigantes (Radio UNLP - AM 1390) responsable de la sección de Política Nacional de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
Amichetti: “La unidad que le da fuerza al Movimiento Obrero debe ser una unidad forjada en base a un programa”

Amichetti: “La unidad que le da fuerza al Movimiento Obrero debe ser una unidad forjada en base a un programa”

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.
Hector Amichetti (Gráficos) y Sergio Palazzo (Bancaria)

Dialogamos con el Secretario General de la Federación Gráfica Bonaerense y miembro de la Corriente Federal de Trabajadores, Héctor Amichetti, con quien analizamos las intenciones manifiestas de unificación en la CGT y el posible reingreso de los gremios de la CTA de los Trabajadores a la CGT.


¿Qué opinión tenés sobre las discusiones que se están dando en torno a la unidad del Movimiento Obrero y cómo entendes que sería ese proceso?

En el caso de la CTA, charlaba con algunos compañeros, ellos decidieron en su congreso del día jueves su retorno a la CGT, en el marco del planteo de unidad del Movimiento Obrero, que por otro lado también se está charlando entre los distintos sectores de la propia CGT.

Me parece un hecho muy importante que la CTA tome esa decisión, pero también es muy importante buscar algún punto de encuentro entre las distintas fracciones que la CGT tiene y que se mostraron con absoluta claridad durante estos últimos cuatro años de gobierno de Macri.

La tendencia a buscar la mayor unidad posible dentro de una CGT que incluya a todos los sectores del Movimiento Obrero Argentino, creo que es voluntad de todos. Después lo que hay que ver es en qué condiciones se da esa unidad.

Como Corriente Federal nunca dejamos de estar en la CGT pero si vemos que la verdadera unidad, la unidad que le da fuerza al Movimiento Obrero, la que puede ser partícipe de una convocatoria a un gran acuerdo multisectorial que convoque el próximo gobierno, debe ser una unidad forjada en base a un programa del Movimiento Obrero.

En su momento no integramos la conducción de la CGT, fundamentalmente, porque entendíamos que: primero no era una unidad completa en 2016; segundo que era un acuerdo entre dirigencias y grupos sindicales en lugar de una cuestión de programa, de proyecto de la CGT, de posicionamiento en cada uno de los temas que son de interés para el movimiento de los trabajadores; y también cómo nos posicionábamos frente a lo que veíamos venir que iban a ser las políticas de Macri.

Hoy hay una coyuntura distinta. Seguramente va a venir una etapa con un gobierno favorable a los intereses de los trabajadores y ahí será muy importante construir esa unidad, pero para los gremios de la Corriente Federal debe ser en los términos que lo planteábamos en 2016, eso no cambió. No pueden ser acuerdos solamente de dirigentes o de grupos sindicales sino en base a propuestas concretas.

Foto: Radio Gráfica

Por lo que señalas esto debería ser un proceso para poder generar este programa del que hablás y que sea discutido por las bases del Movimiento Obrero ¿Cuáles serían los mecanismos o canales para generar esta unidad?

Para mí hay dos etapas. En la primera etapa seguramente vamos a coincidir todos en el movimiento sindical, porque todo el sector de los trabajadores ha sido muy golpeado, golpeado por los despidos, por la pérdida del poder adquisitivo de salario y esto a su vez repercute sobre todos los sectores de la economía. Estamos viendo que a los propios empresarios PyME les preocupa esta caída del consumo, esto hace que cierren empresas. Ahí hay un gran punto que nos va a unir a todos: de qué manera detenemos esta caída de la economía, que ya el futuro gobierno ha tirado algunos elementos que son claves como la desdolarización de las tarifas que indudablemente hace recuperar el poder adquisitivo y permite que las empresas puedan generar una reactivación.

Por otro lado, claramente, comprometer a los formadores de precio a moderar el costo de los productos de primera necesidad (fundamentalmente los alimentos). Esto de por si implica una recuperación del mercado interno porque va a haber mayor capacidad de consumo. No es un proceso rápido ni automático, pero en eso vamos a coincidir todos. Eso que el futuro gobierno llama Pacto Social que nosotros preferimos llamarle Acuerdo Multisectorial y creo que no va a haber divisiones dentro del movimiento sindical.

El otro proceso es más profundo porque indudablemente, porque esa unidad se tiene que convertir en algo orgánico dentro de la CGT, tiene que haber un compromiso muy fuerte de democracia interna y que no sea sólo elegir una conducción sino que funcionen los cuerpos orgánicos, los plenarios de Secretarios Generales, los plenarios de Delegaciones Regionales (que en los últimos años han sido relegadas); y en cuando al programa, en lo concreto, significa una postura que el Movimiento Obrero va a tener frente a situaciones como la Deuda Externa (como los 26 puntos de Ubaldini), nuestra posición respecto al manejo del sistema financiero (porque si no hay posibilidad de manejar el sistema financiero con libertades va a ser muy difícil reactivar a pleno la economía), qué postura tendremos con el comercio exterior, con la integración continental.

Todo lo que hace a una línea histórica de la CGT en sus mejores momentos, en los de mayor fuerza. Desde ahí es desde donde podemos contribuir a que un proceso que defienda el interés nacional y que defienda los intereses del pueblo tenga una apoyatura como la de los trabajadores organizados, como también tendrá que ser el empresariado nacional organizado. Creemos que de los trabajadores de la economía social o popular deben ser contenidos dentro de la CGT como parte de una realidad nueva del Movimiento Obrero, porque son millones de trabajadores que están trabajando en condiciones de precariedad. Y también tenemos que tener una visión sobre el sector cooperativo, que es generador de trabajo y que tiene una participación muy importante en la economía. Esto es fundamental y va a llevar un proceso un poco más largo porque la visión de los dirigentes no es toda igual. Algunos aceptan esta lógica y otros más bien se cierran en los intereses particulares y profesionales de su sector. Esto es lo que hemos podido comprobar en los últimos años.

Foto: Radio Gráfica

Por lo que decís esto significaría ajironar la estructura y las mecánicas de trabajo para el interior de la CGT con la potencia que esta tiene para poder conquistar mejoras para todos los trabajadores…

Claro, hoy nosotros estamos dando batalla frente a la agresión que sufren muchos sectores del trabajo y de la industria nacional, pero estamos todos separados. Parecería ser que lo que nos golpea a los gremios de la industria resulta indiferente a otros sectores como los de servicios. La batalla que estamos dando en defensa de Aerolíneas Argentinas frente a una política de cielos abiertos que debilita la soberanía en ese sentido; o la que hemos planteado desde el sector de las finanzas con los compañeros bancarios. Ni que hablar de los gremios de la energía. En el caso de la Corriente Federal hemos sido muy claros con lo que significaban los tarifazos y el negocio de las multinacionales.

Lo que pretendemos es que esa organización que unifique a todos los sectores del trabajo tenga un compromiso concreto con toda la problemática del movimiento obrero. Que no sea indiferente porque todas esas cuestiones juntas y dentro de un posicionamiento muy firme del movimiento obrero hacen a la defensa de un proyecto de desarrollo nacional y social, de la defensa de la soberanía y de la independencia económica. Para nosotros es clave reconstruir ese tipo de organización sindical.

Por último ¿cómo analizás políticamente el fin del macrismo y la muy probable asunción de Alberto Fernández como el próximo responsable de la administración del Estado Nacional?

Todos somos conscientes de que vamos a partir de una situación muy, muy difícil. Una situación muy complicada, con un país prácticamente saqueado. Por eso va a haber acuerdos básicos para acompañar la voluntad -ya decidida- de el nuevo gobierno que cuanto más margen, más diferencia tenga en la próxima elección del 27 de octubre, tendrá mayor fortaleza.

Indudablemente esto luego se puede traducir en aprovechar una oportunidad histórica, porque evidentemente hay una inmensa mayoría de sectores nacionales que están siendo afectados. Un gran acuerdo multisectorial, un acuerdo que pueda ser más profundo y que plantee las bases para generar una planificación con desarrollo social y económico. Es una oportunidad histórica que no podemos desaprovechar. Por eso insistimos mucho en que ese acuerdo no puede estar cerrado a estructuras de grandes instituciones, por ejemplo a las cúpulas de la CGT y de la UIA. Tienen que participar todos: las PyMEs, los pequeños y medianos productores, el cooperativismo.

Tenemos una oportunidad histórica y es muy importante saber aprovecharla, para que lo que se exprese en las urnas después tenga una consolidación a través de un gobierno que sea acompañado en sus decisiones y sostenido por la inmensa mayoría del pueblo     cada vez que tenga que enfrentar a esos sectores minoritarios -pero muy poderosos- que indudablemente van a intentar condicionar las posibilidades de salir de esta situación, empezando por el Fondo Monetario Internacional.

1