La Poderosa junto a otras organizaciones presentó el proyecto de “Ley de Cocineras” con el objetivo de que se reconozca “como trabajo remunerado y con derechos sociales” a las actividades realizadas en los comedores y merenderos de barrios populares.
La Poderosa junto a otras organizaciones presentó el proyecto de “Ley de Cocineras” en el Congreso de la Nación a principios de esta semana. El objetivo principal de la iniciativa es que se reconozca “como trabajo remunerado y con derechos sociales” a las actividades realizadas en los comedores y merenderos de barrios populares.
En este sentido proponen crear un Programa Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de Comedores y Merenderos Comunitarios bajo el área del Ministerio de Trabajo. Así, se genera una relación de empleabilidad entre el Estado y los comedores enmarcados en el Programa. El proyecto, presentado de la mano de la diputada nacional Natalia Zaracho del Frente Patria Grande, exige el acceso a los aportes correspondientes para la jubilación, licencias por maternidad y por estudio para continuar formándose.
Actualmente en Argentina hay más de 17 millones de personas en situación de pobreza y la inseguridad alimentaria se elevó al 23,3%. En los barrios, los comedores comunitarios, los merenderos y las ollas populares buscan mermar la realidad hostil.
Desde La Poderosa expresaron: “Queremos que toda trabajadora de comedor comunitario pueda cobrar, como mínimo, un salario mínimo vital y móvil”. “Estamos convencidos de que el trabajo comunitario salva vidas, construye redes, sostiene las barriadas populares, eso también es trabajo”, manifestaron.
Cabe resaltar que el proyecto fue pensado e impulsado desde una perspectiva feminista y de género, puesto que la mayoría de quienes trabajan en espacios comunitarios son mujeres. Asimismo, estas personas muchas veces realizan una triple jornada laboral entre los trabajos por fuera de los barrios de pertenencia, las tareas del hogar y las labores en los centros comunitarios.
Además, las organizaciones buscaron el apoyo de la gente mediante la junta de firmas, ya que son fundamentales para expresar la voluntad popular y para que la iniciativa sea aprobada.
El documento señala: “En un contexto de crisis social, con un 40% de personas en situación de pobreza y 2,4 millones de personas en la indigencia, son las cocineras quienes dan batalla a esta problemática. El carácter de urgencia de la situación se debe a que su labor es indispensable para que los grupos más vulnerados accedan a una alimentación digna”.
La medida, entre otros derechos básicos, busca reconocer y otorgar el Salario Mínimo, Vital y Móvil a quienes desempeñen su trabajo en comedores y merenderos populares. A su vez, esta iniciativa es el puntapié para luchar por el reconocimiento de la importancia de todos los trabajos comunitarios.
Por su parte, la referente de La Poderosa, María Claudia “La Negra” Albornoz, indicó: “Estamos hablando de 10 millones de personas asistidas por comedores y merenderos comunitarios en Argentina”. De esa manera, remarcó: “No es un número ficticio, no es un número que inventamos, es un número real, que crece día a día porque en nuestros comedores y merenderos todos los días hay un vecino o una vecina más que viene a solicitar esa vianda porque la necesita”.
Radio Trinchera dialogó con la integrante de La Poderosa en Altos de San Lorenzo, Vanesa, y al respecto remarcó: “El poder estar ahí en el Congreso y ser escuchados de la forma en que queremos y que nosotras mismas seamos las que lleven adelante la iniciativa, sin dudas marca una época trascendental de nuestro país. No es que alguien viene a contar por nosotros nuestra necesidad sino que mediante esta necesidad creamos este proyecto para las cocineras”.
“No fue impulsado para cualquier persona, este proyecto nace de la necesidad histórica del reconocimiento laboral de las trabajadoras y trabajadores de los comedores comunitarios, que no solo trabajan a diario sino que alimentan a millones a lo largo de todo el país. Entonces decimos que la necesidad no es solo de la Poderosa sino que es algo que sucede a nivel país, nadie nos puede negar lo que nosotros y mi familia vive en lo diario”, agregó Vanesa.
Por su parte, la vecina comunicadora y referenta del Barrio 31, Lilian Andrade aclaró: “La presentación del proyecto es histórica para nosotras porque generalmente nos llaman vagas, planeras, que vivimos del Estado”. “Es el Estado quien está viviendo gracias a nosotras, porque reconoce que existen los comedores pero no reconoce a quienes cocinan esas toneladas de comida con la mercadería que mandan”, continuó.
En paralelo, la referenta alegó que son ellas quienes cargan las ollas con kilos de comida y juntan “hasta basura para hacer fuego cuando no podemos comprar la garrafa”, y agregó: “De repente piensan que es por arte de magia que la comida aparece en la mesa de las personas que se alimentan”.
Luego, Andrade le habló al arco político, a los movimientos sociales y a las organizaciones feministas: “Les pedimos que nos apoyen porque este proyecto está pensado desde el feminismo de base, desde nuestros cuerpos que vienen soportando los golpes de cada crisis”. “Somos nosotras las que ponemos la cara y le seguimos respondiendo a los vecinos cómo vamos a hacer para que una porción alcance para todos”, concluyó.
En paralelo, en acompañamiento de la presentación del proyecto de Ley, se desarrolló un “ollazo” frente al Congreso Nacional y en diferentes puntos del país, protagonizado por organizaciones sociales. Cabe recordar que en la actualidad, Argentina cuenta con un alrededor de 35 mil comedores en los que trabajan 135 mil personas proviniendo el alimento a 10 millones de familias.









