Fusión Cablevisión-Telecom: la OA pidió a la justicia que investigue por irregularidades

Fusión Cablevisión-Telecom: la OA pidió a la justicia que investigue por irregularidades

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La OA pidió a la justicia que investigue a funcionarxs macristas que fallaron a favor de la fusión de Cablevisión y Telecom en 2018. Para el organismo hubo conflicto de interés  y violación de la Ley 25.188 de Ética Publica. 

La Oficina Anticorrupción pidió a la justicia que investigue a lxs funcionarxs que fallaron a favor de la fusión de Cablevisión y Telecom llevada adelante a mediados de 2018, durante el gobierno del ex presidente Mauricio Macri, por presunto conflicto de interés. 

Los implicadxs son Estaban Grecco, ex presidente de la Comisión Nacional de Defensa de la competencia (CNDC), y Roberta Bidart, ex vocal del mismo ente, quienes antes de la fusión tuvieron consultoras en cuya cartilla de clientes se encontraban Telecom y Cablevisión. 

Entre 2009 y 2016 la consultora GPR Economía, que se encontraba bajo la dirección de Greco, brindó asesoramiento en varias ocasiones a las empresas fusionadas. Asimismo, Roberta Bidart intervino en consultorías para GPR que también las involucraron, infringiendo su deber como funcionaria. 

La causa es impulsada por la abogada particular Liliana Zabala, quien en representación de trabajadores de Telecom planteó la nulidad de dicha fusión. La letrada, inicialmente, suscitó que Telecom incumplió con la participación de los trabajadores en sus ganancias, por lo cual debe invalidarse cualquier contratación con el Estado.  

Ante esta situación, el organismo a cargo de Felix Crous retomó la investigación ya que consideró que lxs ex funcionarios tendrían que haberse abstenido, y envió las actuaciones a la justicia penal que indague por “la posible comisión de delitos de acción publica”, previsto por la Ley de Ética en la Función Publica que establece “las reglas de conducta que deben seguir todos los funcionarios públicos”. 

Por su parte la empresa que, a partir de la fusión posibilitó a Clarín expandir su negocio por medio de la prensa grafica, la radio, la televisión y los servicios de telefonía e internet, desoyeron la información y aseguraron que la asociación Cablevisión-Telecom está consolidada. 

Disminuyen los focos de incendios en Corrientes

Disminuyen los focos de incendios en Corrientes

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Las lluvias de esta semana supusieron un alivio para los incendios en Corrientes, pero aún hay cinco focos activos. La disminución del fuego facilitaría el trabajo de control de los próximos días.

Gracias al despliegue de las fuerzas que combaten el fuego y la lluvia que cayó durante los últimos días en la región los focos activos han disminuido a un total de cinco.

El fuego sigue en los departamentos de Ituzaingó II, Santo Tomé, Curuzú Cuatía, Corrientes y Alvear II, según el reporte del Servicio Nacional del Manejo del Fuego (SNMF).

Alberto Seufferheld, director del SNMF, mencionó en el portal Télam que “las lluvias de esta semana trajeron alivio, pero estamos desplegando mucha gente para hacer guardias e impedir que algunos focos se vuelvan a encender” y aseguró que “hay que atacar a algunos a los que las lluvias no afectaron”.

Para las tareas se contó con un equipo de 70 brigadistas pertenecientes al Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea del Estado Plurinacional de Bolivia, que se sumaron al operativo de combate contra los focos ígneos activos en la provincia mesopotámica. La llegada de los brigadistas fue el resultado de la gestión del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, en conjunto con el embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, y el Ministerio de Defensa.

En este combate contra el fuego unos 286 brigadistas y personal de apoyo, convocados por el SNMF y Parques Nacionales, seguirán trabajando en lugares comprometidos. El operativo logístico cuenta con cinco aviones hidrantes, un avión observador y cuatro helicópteros pertenecientes al SNMF, al Ministerio de Defensa y a la Policía Federal; un camión logístico, ocho autobombas, móviles de apoyo, equipamiento, maquinaria pesada y un camión de comunicaciones.

Hasta el momento el fuego mantiene su actividad, pero gracias al trabajo realizado por los brigadistas y distintas dotaciones el avance se detuvo en varios lugares, lo que facilitaría el trabajo de control en las próximas semanas.

Tarifas: marzo iniciará con aumentos en la luz y el gas

Tarifas: marzo iniciará con aumentos en la luz y el gas

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A partir del martes 1 de marzo comenzará a regir en el país un aumento del 20% en las tarifas de luz y gas.

Acorde a lo anunciado a finales del año pasado por el Gobierno nacional, mañana se harán efectivos los aumentos en las tarifas de gas y energía eléctrica pero, contrario a lo afirmado en un primero momento,  serán aplicados sin segmentación. 

La reducción de subsidios en las boletas de luz fue normativizada por la resolución 105 de la Secretaría de Energía y tiene como objetivo reducir la porción que aporta el Estado nacional.  Darío Martínez, secretario de dicho ente, afirmo que el aumento será de un 22% en la Ciudad de Buenos Aires y en el conurbano.

En tanto, en el resto de las provincias, los incrementos de este servicio estarán sujetos a los costes del transporte y la distribución de energía. Esto significa que cada gobernador/a definirá la tarifa, puesto que  tienen a cargo la concesión de la prestación. 

Por su parte el gas percibirá un incremento del 20% para los hogares y del 15% para pequeñas y medianas empresas, y el mismo se ajustara a la categoría de usuario y cargo, acorde a lo establecido por el Decreto 91/2022 publicado en el Boletín Oficial. 

La medida comprende a lxs usuarixs de Camuzzi Gas del Sur, Camuzzi Gas Pampeana, Gasnor, Gas Cuyana, Gas del Centro, Litoral Gas, Gas NEA, Metrogas y Naturgy BAN. También a Transportadora Gas del Sur (TGS) y Transportadora Gas del Norte (TGN). 

El silencio de Julio Garro por la mesa Judicial-Empresarial

El silencio de Julio Garro por la mesa Judicial-Empresarial

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Esta mañana, el Bloque de Concejales del Frente de Todos en La Plata llevó adelante una conferencia de prensa en la Municipalidad para denunciar nuevamente el blindaje que mantiene impune al intendente Julio Garro.

En diciembre del pasado año salieron a la luz videos de una reunión realizada en junio de 2017 en la sede porteña de Banco Provincia, en la que participó el intendente Julio Garro junto a empresarios de la construcción y ex funcionarios del gobierno provincial de María Eugenia Vidal: Marcelo Villegas (ex ministro de Trabajo); Roberto Gigante (ex ministro de Infraestructura); Adrián Grassi (ex subsecretario de Justicia de PBA); y Juan Pablo Allan (actual senador provincial).

Desde que se tomó conocimiento de la existencia de esta mesa judicial-empresarial, el bloque de Concejales del Frente de Todos en La Plata exigió la creación de una Comisión Investigadora, la interpelación al intendente Julio Garro y se presentaron pedidos de informes al Departamento Ejecutivo, que buscaban ser tratados en una sesión extraordinaria que se realizaría en 31 de diciembre. Esa sesión no contó con el quórum necesario por la ausencia del bloque oficialista. Este año se volvió a retomar la iniciativa, pero las maniobras del intendente Garro y el bloque de Juntos lograron suspender la convocatoria de esta mañana.

La conferencia de prensa comenzó con las palabras de la presidenta del Bloque del FdT, Yanina Lamberti, que aseguró que “la sociedad necesita que los concejales y concejalas tengamos la necesaria responsabilidad para tratar los temas que le importan a la gente, que les interesan a las y los platenses. Por eso nosotros creemos de extrema urgencia y de interés público que nos sentemos a discutir qué es lo que pasó con la participación de Julio Garro en esa mesa judicial-empresarial, que claramente ha sido una mesa ilegal, clandestina, para no solamente perseguir a personas, sino también en convivencia con el poder empresarial”.

Por su parte el concejal Guillermo “Nano” Cara, hizo alusión a la cita judicial que le espera al intendente platense: “Está citado a declaración indagatoria para el día 23 de marzo el intendente de la ciudad de La Plata. Sin embargo, pretende no dar ningún tipo de explicaciones, por supuesto, quebrajando todo tipo de normas. Acallaron una sesión extraordinaria que lo único que busca es que se lleve adelante una comisión investigadora para echar luz donde el intendente Garro está tratando de sostener oscuridad e impunidad”.

En alusión al perfil bajo que sostiene Garro luego del conocimiento de los vídeos, Paula Lambertini comentó que “hace 55 días estamos esperando (desde el 31 de diciembre de 2021) que el intendente de explicaciones de esa reunión que fue de público de conocimiento, 55 días donde el intendente no hizo declaraciones públicas, ni fue a actividades de gestión”.

La concejala Ana Negrete también fue contundente con sus declaraciones: “Romper las reglas de la institucionalidad lesiona la democracia, y para nosotros y nosotras eso es un fundamento absolutamente importante y absolutamente urgente”. Estas palabras hicieron referencia a la denuncia que también trasmitieron como bloque sobre el incumplimiento de las leyes que regulan el ejercicio legislativo del Concejo Deliberante. En este sentido Guillermo Escudero agregó: “La convocatoria a sesión extraordinaria de acuerdo a lo que establece el Reglamento es con la firma de ocho concejales, un tercio del cuerpo. En ese objetivo nosotros pedimos una sesión extraordinaria que por el plazo por el que fue presentada la nota se debía haber llamado en el día de ayer, y no se hizo”.

La concejala Cintia Mansilla apuntó en esa dirección: “Nos encontramos con el atropello el 31 de diciembre de esa sesión que también fue pedida por nuestro bloque, extraordinaria, para poder dilucidar lo que sucedía. Vimos un día antes cómo allanaban el municipio y las oficinas de Julio Garro. No hubo respuestas, ningún comunicado del intendente por lo menos hacia nosotros y la sociedad. Y el agravante general es que llegaron a violar de lleno la Ley Orgánica de las Municipalidades y el Reglamento Interno del Concejo”. Sobre la suspensión de la sesión que había sido programada para hoy comentó: “No sabíamos hasta ayer a la noche lo que iba a pasar con la sesión extraordinaria, y en una reunión de Darío Ganduglia con Julio Garro, se termina definiendo a las nueve de la noche”.

El ex juez y actual concejal Luis Arias, enmarcó este hecho en otro de los escándalos en los que se vieron envueltos Macri y compañía: “Tuvimos conocimiento de esta mesa judicial a través de un delito, que fue el espionaje ilegal hecho por Cambiemos, que documentó otro hecho ilegal que es el armado de la mesa judicial, al cual después siguieron otros delitos cómo el falso testimonio de Garro, que dijo no conocer a nadie y después aparece en la foto”.

Finalizando la conferencia, tomó la palabra el Diputado Provincial Ariel Archanco, quien exhortó a una parte de la coalición oficialista a tomar postura: “También este es un llamado para que concejales de la Unión Cívica Radical, una fuerza que históricamente representó a la democracia en nuestro país y se encuadró en las mejores banderas democráticas, también tomen esa responsabilidad histórica que le han dado sus afiliados y su construcción histórica, para que la hagan valer en este momento y aporten a la claridad democrática que se les está pidiendo”.

Todos (Occidente) contra Rusia

Todos (Occidente) contra Rusia

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El conflicto de Ucrania ha dejado al descubierto una vez más las jugarretas del poder de los medios de (des) información occidentales. La vieja fórmula de demonizar a un enemigo en común y las ganas que tiene Estados Unidos y la Unión Europea de doblegar a Rusia. No es tan sencillo ganarle una pulseada a un Oso de Kodiak muy en alerta.

La demonización de los grandes medios occidentales contra Rusia y su accionar en las regiones de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania, la llamada región de Donbass, ha sido impresionante. Desde Norteamérica, pasando por las tierras latinoamericanas, hasta Bruselas y el Japón, no hay medio hegemónico occidental y occidentalizado que no pare de atacar a Rusia. Se muestra a Vladimir Putin como el “malo” de una película en el este de Europa, mientras el Oso de Kodiak juega muy al ajedrez. Joseph Biden y Kamala Harris cacarean con que sancionarán a Rusia. Los mismo hacen sus aliados en Gran Bretaña y Japón. También se le suman Taiwán, tal vez para frenar al Dragón de la República Popular China de que no se una al Oso Misha de Rusia.

Y no hay que olvidarse del concierto internacional del status quo de las Naciones Unidas (ONU). La ONU y varios miembros del Consejo de Seguridad reunido el lunes 21 de febrero pasado de urgencia para tratar la situación en Ucrania condenaron la decisión de Rusia de reconocer la independencia de las “repúblicas separatistas prorrusas” de Donetsk y Lugansk, así como el despliegue de sus tropas en esas zonas.

“Las fronteras internacionalmente reconocidas de Ucrania se mantendrán inalteradas, sin importar las declaraciones y los actos de Rusia”, declaró el embajador de Ucrania en las Naciones Unidas, Sergiy Kyslytsya. Moscú aseguró que no cierra la puerta a la diplomacia para resolver la crisis en Ucrania, pero advirtió que impedirá un “baño de sangre” en los territorios separatistas cuya independencia acaba de reconocer, enfatizó el embajador ruso en la ONU, Vassily Nebenzia.

En el lado latinoamericano, hasta solo Nicaragua, Cuba y Venezuela apoyaron a Rusia en su jugada política. Los gobiernos conservadores y reaccionarios de la región se sumaron a repudiar y condenar a Rusia. Los gobiernos que se dicen “progresistas” solo atinaron a llamar la “paz”. Lo cierto es que los medios hegemónicos reaccionarios de las naciones latinoamericanas (exceptuando el caso de Cuba) han desplegado una batería de demonización contra Putin y Rusia.

Cierto es que Rusia no va a dejar que la Organización del Atlántico Norte (OTAN) avance hasta las puertas de su casa. El Oso de Kodiak está en alerta siempre. Ucrania es su límite. Apelar a la vieja Russ de Kiev, origen del estado ruso, no es en vano. Tampoco es en vano promocionar un nacionalismo eslavo ruso en muchas regiones de Europa del este, teniendo a la Iglesia Ortodoxa Rusa como estandarte. El conflicto por Donetsk y Lugansk muestra ciertas semejanzas con lo sucedido en 2008 en Osetia del Sur y Abjasia, regiones aceptadas como países independientes por Rusia, tras las intenciones de Georgia de pertenecer a OTAN. Fue precisamente el intento fallido de incorporarse a la OTAN lo que impulsó en marzo de dicho año al Parlamento ruso (Duma) a pedirle al Kremlin (sede del Poder Ejecutivo ruso) que reconociera la independencia de Osetia del Sur y Abjasia en el Cáucaso Sur. La guerra de Osetia del Sur, iniciada por Georgia el 7 de agosto de 2008 contra estas dos “repúblicas prorrusas”, provocó luego la intervención militar de Moscú. Dichas regiones se habían sublevado después de la crisis de 2014 que puso fin al Gobierno del presidente Viktor Yanukovich, alineado con Moscú, considerado por Rusia como un golpe de estado impulsado por Washington y Bruselas. La llamada “Guerra de los Cinco Días” dejó más de 2000 muertos, tras lo cual Georgia rompió las relaciones diplomáticas con Moscú. Posteriormente, Osetia del Sur y Abjasia fueron reconocidas como estados independientes por Venezuela, Nicaragua, Siria y Nauru, mientras que Georgia los consideró como “territorios ocupados”.

La Unión Europea (UE) y la OTAN señalan que Georgia, un pequeño país de 3,7 millones de habitantes, constituye un aliado importante en el Mar Negro. Pero luego vino la crisis de Crimea de 2014. Rusia firmó ese mismo año un acuerdo de amistad con Abjasia para la creación de agrupaciones militares, policiales y de seguridad comunes.

Washington ve a Rusia como un “objetivo” a tener en cuenta. Se estudia una supuesta ideología de “paneslavismo ruso” que se explica como basamento para defender todo lo que huela a ruso en Europa oriental y Asia central. Lo de Kazajistán en este año es otro clímax y que también derivó en la demonización de Rusia. El llamado Protocolo de Minsk, alcanzado entre Rusia y Ucrania en 2014, tenía el objetivo de poner fin al conflicto entre “separatistas prorrusos” y combatientes ucranianos que estalló ese año en el este de Ucrania. Pero después de que Putin reconociera este lunes 21 de febrero último como estados independientes a las regiones rebeldes, los líderes occidentales acusaron al presidente ruso de poner fin a los acuerdos de Minsk.

Ucrania comparte fronteras tanto con la Unión Europea como con Rusia, pero como antigua república soviética tiene profundos lazos sociales y culturales con Rusia, y hay una amplia población de habla rusa. En realidad, Rusia quiere que la OTAN regrese a las fronteras que tenía antes de 1997. No quiere ver más pretorianos de la OTAN en tierras de Polonia y de las repúblicas bálticas de Estonia, Letonia y Lituania, y no se desplegarían misiles en países como Polonia y Rumania. Rusia también ha propuesto un tratado con Estados Unidos que prohíba el despliegue de armas nucleares más allá de sus territorios nacionales.

El viejo Biden, anunció este martes 22 de febrero un paquete de medidas que incluyen “sanciones de bloqueos totales” a dos grandes instituciones financieras rusas, el banco militar ruso y el VEB, el banco estatal que se encarga de apoyar el desarrollo de la economía, gestionar la deuda del estado y los fondos de pensiones. Biden también celebró que, a partir de la coordinación con el gobierno alemán, Berlín haya cancelado sus planes para aprobar la entrada en funcionamiento del gasoducto Nord Stream 2, que une Alemania con Rusia sin pasar por Ucrania. El gasoducto fue terminado en septiembre de 2021, pero desde entonces ha estado pausado, pendiente de la certificación final de Alemania y la Unión Europea (UE), y en medio de la dura crisis energética que ha disparado los precios del gas por todo el continente europeo. El Nord Stream 2 ha sido un proyecto divisivo dentro de la UE y para el gobierno de Estados Unidos, ya que algunos consideran que el gasoducto incrementará la dependencia de Europa del gas ruso y hará a Ucrania más vulnerable a una invasión.

Es que allí está la quimera de la cuestión. Es el gas. ¿Todo puede volar por los aires en el este de Europa? No es fácil molestar al Oso de Kodiak. Hoy Rusia no es la de 1991. Se viene defendiendo y ante todo juega bien al ajedrez mundial desde el 2010. Por ahora, Occidente sanciona y busca arruinar el negocio del gas a Moscú en Europa.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Primer triunfo electoral de Perón

Primer triunfo electoral de Perón

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Un 24 de febrero de 1946 Juan Domingo Perón ganas las elecciones presidenciales. En el comicio más limpio desde 1928, después de los años del “fraude patriótico”, y lanzado tras la movilización del 17 de octubre, el teniente coronel se impone con la boleta del Partido Laborista a la Unión Democrática, un conglomerado que se nuclea en torno a lo que había sido tronco de la UCR antipersonalista y que candidatea a José Pascual Tamborini.

Perón es visto como una figura ya de por sí irritante para la embajada estadounidense y para las oligarquías y los partidos tradicionales liberales y de izquierda. Perón, quien llevó como vice al radical Hortensio Quijano, se apoyó en el Partido Laborista (con base en los sindicatos, creado el 23 de octubre de 1945), un sector de la Unión Cívica Radical (la llamada “Junta Renovadora”) y el Partido Independiente (que reunía a algunos centros cívicos del nacionalismo), mientras que la Unión Democrática (trabajosamente urdida por el embajador estadounidense Spruille Braden y formalizada para la elección en noviembre de 1945) reunió, bajo la fórmula Tamborini-Mosca, a todos los partidos políticos existentes hasta ese momento: Unión Cívica Radical, Partido Demócrata Progresista, Partido Socialista, Partido Comunista. Los conservadores no participaron formalmente, pero apoyaron a la Unión Democrática.

Durante la campaña electoral, el imperialismo norteamericano siguió entrometiéndose en la política interna del país publicando “el Libro Azul”, con el que a base de difamaciones y mentiras pretendía mostrar el carácter nazifascista del gobierno. A los diez días Perón refutó ese escrito con el libro “Azul y Blanco”, reafirmando la soberanía nacional, y en un discurso de campaña sentenció: “¡Denuncio al pueblo de mi patria que el señor Braden es el inspirador, creador, organizador y jefe verdadero de la Unión Democrática (…) sepan quienes voten el 24 por la fórmula del contubernio oligárquico-comunista, que con ese acto entregan, sencillamente, su voto al señor Braden. La disyuntiva, en esta hora trascendental, es esta: Braden o Perón”.

En un escrutinio lento que recién finalizó el 6 de abril, la fórmula Perón-Quijano se impuso. Se obtuvo más del 50% de los votos emitidos, es decir, 304 electores contra 72 de la fórmula opositora que había salido ganadora solamente en cuatro provincias. El resto del país daba por primera vez un triunfo abrumador al coronel Juan Domingo Perón. El líder popular asumió la presidencia el 4 de junio de 1946.

Aunque a muchos les moleste desde el arco oligárquico y de ciertas seudoizquierdas de café,  el peronismo es el mayor movimiento de masas de nuestro país que produjo un cambio estructural en las condiciones de vida y en la conciencia de los distintos sectores de la sociedad. El peronismo constituyó la continuación y superación del yrigoyenismo en nuevas condiciones sociales, económicas e internacionales, y se nutrió de diversas fuentes ideológicas. A su vez, el peronismo se nutrió de las tradiciones de lucha del movimiento obrero urbano, engarzándolas con las tradiciones populares del viejo federalismo y las montoneras federales, portadas por los “cabecitas negras” que llegaban desde el interior del país. El peronismo ya es una identidad patriótica popular que seguirá batallando por la liberación nacional.

El país de las maravillas de Lacalle Pou

El país de las maravillas de Lacalle Pou

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Desde el inicio del gobierno derechista de Luis Lacalle Pou se logró con eficacia instalar una épica de la resolución de la pandemia, un esfuerzo denodado del gobierno por el ahorro en las cuentas públicas y -un día sí y otro también- encuestas de aprobación que le dan números fantásticos al presidente.

Como decía la canción infantil de Horacio Buscaglia y Gonzalo Moreira “El país de las maravillas”: “Te rodearán las brujas del desencanto/ Que con su voz pueden transformarte en piedra / Y encontrarás detrás de los escritorios/ Gigantes lobos feroces/ Queriéndote devorar.”

Uruguay: Cae la imagen de Lacalle Pou pero se mantiene alta
Uruguay: Cae la imagen de Lacalle Pou pero se mantiene alta

Los números no mienten. Mienten los que hacen los números. La maquinaria propagandística de la coalición gobernante intenta instalar el relato de un Uruguay golpeado por la pandemia que se sobrepuso gracias a ellos mismos y que ahora se están viendo los “brotes verdes”, al mejor estilo de la propaganda macrista, durante el anterior gobierno argentino.

La última encuesta muestra que Lacalle Pou tiene una aprobación del 50%, según la encuestadora Equipos Consultores. Suma un rechazo de 25% y el restante 25% que no aprueba ni desaprueba. Estos números, a casi dos años de la asunción de Lacalle, dan cuenta de que es el presidente con mayor aprobación desde el retorno de la democracia, obviamente según las encuestadoras.

El lado B de estos números es que Lacalle Pou inició su gestión con un 65% de aprobación y en dos años ya perdió 15 puntos de imagen, siempre según las encuestas que maneja el gobierno.

El presidente recibe sus mayores apoyos entre las personas de Nivel Socio-Económico alto y medio alto (60% de aprobación y 22% de desaprobación), y sus registros menos favorables son entre las personas de sectores bajos, entre quienes el balance sobre su gestión es equilibrado (42% aprueba y 37% desaprueba), describe el informe de Equipos Consultores.

El Uruguay de Lacalle Pou ya derrama ajuste, pobreza y represión |  ContraInfo.Com
El Uruguay de Lacalle Pou ya derrama ajuste, pobreza y represión | ContraInfo.Com

Esta semana la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, presentó el informe denominado «Situación y perspectivas macroeconómicas del Uruguay», donde hace referencia sobre los indicadores que expresan la recuperación económica basada en el plan de vacunación y en el apoyo que brindó el gobierno en pandemia, así como de la creación de mayor empleo y la reducción de 50 mil pobres.

Desde que Lacalle es presidente la nafta (gasolina) aumentó 15,5%, el gasoil 14,5% y los salarios 6,9%; esto sí que es un tarifazo, dijo Danilo Astori exvicepresidente y Ministro de Economía del Frente Amplio.

En 2021 se reinstaló el «impuesto covid» –de forma transitoria, aplicado a salarios de funcionarios públicos a partir de 100 mil pesos (unos 20 mil dólares)-, hubo un aumento del IVA en las compras con pagos electrónicos, afectando al medio de pago más importante del país (en referencia a la tarjeta de débito).

Niños con hambre y falta de cobertura de salud en el oeste de Montevideo -  Caras y Caretas Sociedad
Niños con hambre y falta de cobertura de salud en el oeste de Montevideo – Caras y Caretas Sociedad

Asimismo, la forma de calcular el Impuesto a la Renta Personal generó un incremento de la carga fiscal efectiva ya que se cambiaron las bases con las que se calcula su liquidación.

En dicho informe, el gobierno festejó y publicó el único dato que le convenía: señaló que la pobreza en los niños de 6 años es de 0,9 puntos. Antes hay que desglosar los datos, hay que presenta errores metodológicos llamativos, ya que compara el informe anual de pobreza 2019 con un informe semestral de 2021. Agregado a esto, los niños de edad escolar aumentaron 2% y, si se confrontan los datos de adolescentes entre 13 a 17 años, el incremento es mayor: 3,6%.

El periodista Ricardo Leiva señaló en radio Del Sol que “la pobreza de los menores de 18 años creció y de forma significativa entre 2019 y el primer semestre de 2021. No hay margen para festejo alguno con estos datos sobre la mesa”.

“En la comparación 2019 contra el primer semestre de 2021 la pobreza infantil no cayó, aumentó, en porcentaje y en números absolutos. Elegir ver solamente la única franja etaria donde bajó (0,9) no cambia los hechos, pero sí invisibiliza el aumento de la pobreza en escolares y liceales”, reforzó Leiva.

En el paìs de las maravillas de Lacalle Pou el salario real cayó por segundo año consecutivo y a pesar de los guarismos que lo presentan como un líder presidencial carismático que surfea, se saca selfies, le hace chistes a los periodistas e imposta un tono campechano, diametralmente opuesto a su cuna oligárquica, se le colaron 800.000 firmas (en un país de tres millones d habitantes) para derogar su ley insignia, la Ley de Urgente Consideración (LUC).

El estudio realizado por Nómade Comunidad Consultora ubica la intención de voto en febrero con una ventaja del Si de cara al referéndum del domingo 27 de marzo contra 135 artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC). Una encuesta realizada entre el 4 y el 11 de febrero, ubicó a la papeleta rosada del Si con un 47,1% de intención de voto y a la celeste del No con un 42,6%. Además, un 10,3% está indeciso o prefirió no responder.

El país de las maravillas para los trabajadores está lejos de ser concretado y quedan tres años más de gobierno neoliberal. Veremos en dos semanas al presidente relatar ante la Asamblea General un país de las maravillas para los grandes terratenientes, especuladores, “malla oro” y empresarios.

Mientras tanto, por debajo de la sociedad: “Aquel país de las maravillas/ Tendrás que hacerlo de realidad/ Verás que no aparecen las hadas/ Ni genios que arreglen todo/ Ni Batman ni Superman.”

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Francia y la crisis del Sahel occidental

Francia y la crisis del Sahel occidental

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Tras nueve años de presencia militar para luchar contra el “yihadismo”, Francia anunció el 17 de febrero último la retirada de sus tropas de Mali, una decisión que se preveía inminente ante la ruptura de relaciones entre París y la junta militar gobernante en el país africano. Antes, el 24 de enero pasado el ejército de Burkina Faso se ha hecho con el poder y derrocó al presidente del país, Roch Kaboré. ¿Pierde terreno Francia en el Sahel occidental?

El año 2022 empezó con todo en África. La región del Sahel occidental, en enero y en los albores de febrero ya tiene dos crisis. La del 24 de enero pasado fue la de un golpe militar en Burkina Faso, donde la guardia pretoriana del teniente coronel Paul-Henri Sandaogo Damiba puso fin al gobierno del alicaído Kaboré. Ahora, en este 17 de febrero pasado, Francia decide irse de Mali. La decisión fue plasmada en una declaración conjunta firmada por Francia, sus aliados europeos en la operación llamada Barkhane, Canadá y sus socios africanos en el Sahel y en el golfo de Guinea.

Tropas francesas en el Sahel africano.

“Ya no se dan las condiciones políticas, operativas y jurídicas para continuar de forma efectiva su actual compromiso militar en la lucha contra el terrorismo en Mali y, por tanto, hemos decidido iniciar la retirada coordinada”, declaró el gobierno de Emmanuel Macron.

El anuncio coincidió con una cumbre en Bruselas, capital del Reino de Bélgica y sede de líderes de la Unión Europea (UE), y la Unión Africana (UA), en esa ciudad europea, sobre una nueva relación con África, un continente rico en materias primas donde China, Rusia y Turquía también tienen sus intereses.

La idea llevaba varios meses barajándose ante el continuo deterioro de las relaciones entre Bamako y París, que también afectó a otros aliados europeos. Hay que recordar que Mali también fue protagonista de un golpismo en 2021. Pero debemos aclarar los tantos. En la noche del 24 de mayo de 2021 las Fuerzas Armadas de Malí capturaron al presidente Ba N’Daou,1 al primer ministro Moctar Ouane y al ministro de Defensa Souleymane Doucouré.​ Assimi Goita, el jefe de la junta que lideró el golpe de Estado de 2020, anunció que N’daw y Ouane fueron despojados de sus poderes y que se celebrarían nuevas elecciones en 2022. Es el tercer golpe de estado del país en diez años, después de los golpes militares de 2012 y 2020.

Mali y sus conflictos

Goita es el hombre fuerte del país decidió contratar a los paramilitares de la empresa rusa Wagner, acusada por Occidente de enviar “mercenarios” a países en conflicto con un modelo similar al usado años atrás por la estadounidense Blackwater. Los grupos “yihadistas” son facciones de los pueblos tuareg que buscan separarse de Mali. Este acercamiento a Rusia, sumado a la decisión Goita de quedarse en el poder al menos cinco años y no iniciar la prometida transición civil, provocó nuevos roces con Francia, pero también con socios europeos y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao).

Goita expulsó en octubre de 2020 al representante de la Cedeao por imponer sanciones al poder castrense, mientras que las hostilidades con los militares llevaron a Dinamarca y Suecia a retirar sus tropas de la fuerza especial europea Takuba, puesta en marcha para reducir el despliegue francés. Ante el riesgo de dejar la vía libre a Moscú en Mali y descuidar una región clave para contener el “yihadismo” y la inmigración hacia Europa, los miembros de Takuba, Reino Unido y Estados Unidos lograron un consenso sobre cómo continuar en la zona.

París prometió coordinar su retirada con la misión de la ONU (Minusma) y la de la Unión Europea (EUTM) en Mali, que seguirán beneficiándose de un apoyo aéreo y médico francés.

Militares golpistas toman el poder en Burkina Faso en enero de 2022.

Pero Francia no se va ir del Sahel occidental y de África occidental. París prevé proponer sus servicios a los países del Golfo de Guinea, como Costa de Marfil, Togo, Benín o Ghana, para ayudarlos a frenar la propagación del “yihadismo”.

Los galos no pueden darse el lujo de irse del todo. Les surgió otro problema en Burkina Faso. El mandatario derrocado Kaboré se había enfrentado a un creciente descontento por su fracaso en detener una “insurgencia islamista”. El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó el golpe y pidió a los militares que “garanticen la protección y la integridad física” de Kaboré. Desde 2015, el país ha estado luchando contra esa misteriosa “insurgencia islamista” asociada a Al Qaeda y el Daesh (que tiene sus grupos en gran parte de África subsahariana y saheliana) que se extendió desde el vecino Mali. Esto ha alimentado la ira de los militares y ha dañado la otrora importante industria turística. Francia teme que los pretorianos de Burkina Faso se unan a Mali y se hagan socios de Rusia o China.

Francia viene teniendo acciones flojas en sus ex colonias. Burkina Faso, una antigua colonia francesa, ha sufrido una inestabilidad crónica desde que obtuvo la independencia en 1960, incluidos varios golpes de Estado. El nombre del país, que significa “tierra de los hombres honestos”, fue elegido por el militar revolucionario Thomas Sankara, quien tomó el poder en 1983. Fue derrocado y asesinado en 1987. Mali también fue colonia de Francia y también se independizó en 1960. Luego vino un historial de militarismo y desestabilización. Francia ha generado fricciones para dominar en el siglo XXI con el invento de luchar contra el “mal yihadista”.

¿Francia pierde terreno neocolonial en África occidental y el Sahel ante rusos y chinos? No es un terreno fácil y los pretorianos antes entrenados por los galos neocolonialistas ahora parece que adoptaron un nacionalismo favorable a hacer negocios con Moscú y Pekín. Todo un clímax. Durante el último año, varias naciones africanas han sufrido golpes de Estado. Entre ellas han estado Chad, Guinea, Mali y Sudán. Excepto Sudán, todas esas naciones fueron colonias del ex Sudán francés en la era imperialista de fines del siglo XIX.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Ucrania: una guerra de la nueva generación

Ucrania: una guerra de la nueva generación

TIEMPO DE LECTURA: 15 min.

Analizamos las características del conflicto geopolítico entre Ucrania y Rusia; además realizamos un recorrido histórico qué nos explica el porqué de la disputa actual.

Como hace décadas no sucedía, el mundo está atento ante la escalada de tensión entre la Federación Rusa y Occidente a causa de las disputas en torno a Ucrania. En ese país de Europa del Este estalló en el 2014 una crisis. Esta estuvo caracterizada por tres elementos. Una “revolución de color”; una insurrección en varias provincias de signo contrario a los movimientos proccidentales del centro del país; y el visible avance de la Unión Europea, especialmente de la OTAN, para incorporar a Ucrania en sus marcos de alianza. Esto dio lugar en una guerra civil que se congeló en dos provincias orientales (Lugansk y Donetsk) en forma de guerra separatista. En ese mismo periodo, Rusia ocupó la Península de Crimea sin dificultades. A partir de ese momento las fronteras de Rusia no dejaron de ser “fronteras calientes”.

Un pantallazo histórico

Europa del Este y las llanuras rusas, ucranianas, bielorrusas, polacas, tienen una larga y propia dinámica histórica de conflictividad. Sin embargo, podemos tomar como un punto de referencia el final de la segunda guerra mundial, en donde surge un sistema mundial de cuya desintegración la crisis ucraniana actual es consecuencia.

Al finalizar la guerra, el Ejército Rojo había avanzado con grades sacrificios en una guerra de dureza desconocida, venciendo al ejército alemán después de cuatro años de lucha sin tregua. Sus fuerzas ocupaban gran parte de Alemania, y los Balcanes. Es importante tener en cuenta que la idea de que la segunda guerra mundial fue un enfrentamiento de estados divididos en dos bandos: el “Eje” vs. “los Aliados”, es equivocada en ambas premisas, o al menos parcialmente. La segunda guerra mundial, fue una combinación de guerra nacional y guerra civil, y contó con más de dos bandos. El “Eje” relativamente más homogéneo, con una visión más militarista y anticomunista, es recordado por el acuerdo entre Alemania, Italia y Japón. Sin embargo, se suele dejar en un segundo plano o directamente olvidar que Rumania, Hungría, Bulgaria, países nuevos como Eslovaquia y Croacia, y la misma Finlandia en diferente grado, fueron aliados de Alemania. O sea, un gran parte de Europa del este. Como también se suele olvidar que el estado polaco era tan anti alemán como antisoviético (y podríamos decir anti ruso, sin demasiado error). Que los países bálticos a pesar de la prepotencia alemana, aportaron al menos Estonia y Letonia, una cantidad muy numerosa de combatientes al Eje. Y aun casos similares se dieron dentro de Ucrania y otras minorías del estado soviético, aun con las directamente genocidas políticas del 3er. Reich. Y no está de más recordar que heterogéneos movimientos nacionales de Irán, Irak, etc. se alzaron en guerras anticoloniales esperando el apoyo de Alemania, y fueron salvajemente ocupados por los aliados. Lo que nos permitiría explican el carácter también antisoviético de la revolución islámica de Irán, por ejemplo.

La bota alemana fue muy dura y lo fue hasta para sus mismos aliados (en general en Europa del este, gobiernos conservadores), la llegada del ejército rojo fue un hecho de liberación. Pero no está de más recordar dos cosas, especialmente en los países que previo a la guerra no eran parte de la URSS. Salvo para el caso de Yugoeslavia (quizás sería más preciso decir Serbia), la liberación fue hecha por una fuerza externa, el ejército rojo, y que en esos países no había fuertes ni mayoritarios partidos comunistas, lo que implicaría dificultades en la posguerra para las necesidades soviéticas y rusas de seguridad en una guerra que, como dijimos, tenía más de dos bandos.

El bando “Aliado” en realidad eran dos fuerzas cuya posibilidad de acuerdo más allá de los días felices de la victoria sobre el Eje, eran imposibles. Los Aliados eran y son el occidente capitalista y liberal. La URSS, con las fuerzas sociales que en ese entonces combatían al capitalismo en sus propios países, era otro bloque. Y más allá de consideraciones ideológicas, eso sigue siendo así hoy, con la diferencia que la URSS y el socialismo han desaparecido de escena y la izquierda se incorporó al mundo liberal capitalista. Rusia, las fuerzas y países que no comparten la visión del mundo, la sociedad liberal y la geopolítica del occidente noratlántico, son otro bloque.

El prestigio ganado por la URSS con su fundamental aporte a la victoria sobre Alemania, más la presencia del ejército rojo, facilitó en la posguerra que surgiera el bloque de países socialistas en Europa; y así que la URSS consolidara fronteras propias amplias, sin contradicciones importantes dentro de su esfera geopolítica. En Yalta fue el inicio de un mapa y una época histórica para Rusia, esas serían las fronteras de su seguridad como nación. La URSS tenía claro desde antes de la guerra que Alemania podía ser un enemigo inmediato peligroso por ser la potencia geográficamente más cercana, además de la naturaleza del régimen político (aunque de hecho se establecieron entre ambas potencias acuerdos y se repartieron Polonia). Pero occidente también era un enemigo, lo mismo pensaban las clases dirigentes de occidente respecto de la URSS: un amigo necesario para vencer a Alemania, pero un enemigo estratégico. Previendo esto y “curada de espanto” con tener enemigos muy cerca de su corazón, Rusia creo un sistema que le daba profundidad social, económica y militar. El COMECON y el Pacto de Varsovia eran su reaseguro, frente a la OTAN y el Plan Marshall (y después frente a las instituciones occidentales). Esa profundidad estratégica se derrumbó con la URSS en 1990. Y las fronteras geopolíticas de Rusia retrocedieron en forma alarmante. Mientras que las fronteras políticas lo hicieron a una situación, previa a Pedro el Grande (al menos en el frente europeo) con la separación de toda Ucrania y Bielorrusia.

La realidad de geografía política surgida después de la mítica “caída del Muro de Berlín” es de la desintegración acelerada del bloque comunista y el pasaje de esos países en forma bastante rápida a la esfera de influencia (y colonización en muchos casos) de EEUU y el occidente europeo. Teniendo en cuenta que cuando sucedió la reunificación de Alemania los occidentales le habían prometido a la aún vigente URSS que los tratados militares occidentales no se proyectarían más allá de la misma Alemania. Pero la crisis soviética fue más allá y afecto el espacio ruso en forma directa. La desintegración de la misma URSS (en el frente europeo) produjo surgimiento de seis países: Moldavia, Ucrania, Bielorrusia, Estonia, Letonia y Lituania. Los tres países bálticos después de un tiempo se incorporaron a la esfera económica y militar occidental, acercando las fuerzas de la OTAN peligrosamente hasta pocos kilómetros de San Petersburgo. Bielorrusia quedo aliado a Rusia y la más importante, Ucrania, en una situación ambigua. Esto es producto de la diversidad histórica, económica y cultural que reina en su sociedad. Pero lo cierto es que desde hacía cerca de 400 años estas últimas dos naciones eran con Rusia un mismo Estado. Aunque, insistimos, de limites cambiantes y formaciones sociales con matices.

Por último, es de destacar que la disolución de la URSS y la desaparición de las alianzas económicas y militares del “bloque comunista” dejan flotando la pregunta: ¿cuál es el rol de la OTAN? Era una alianza construida específicamente para enfrentar a este bloque ya inexistente. La sospecha de Rusia que la OTAN es un intento de subordinación tras una potencia dominante de un mundo unipolar, no es paranoica. Por el contrario, es nuestra misma pregunta.

Qué fueron las “revoluciones de colores” y qué características tiene el Donbass

Entrado ya el nuevo milenio, se desarrollaron una serie de crisis políticas, sociales y económicas en una serie de países. Esto se vio en la escena política internacional como movimientos de masas que producían cambios de régimen político (no solo de gobiernos). Conocidas como las “Revoluciones de colores” otras como las “primaveras árabes”, pero lo que nos importa es la estructura del desarrollo de las mismas. En general las podemos interpretar como crisis de hegemonía, crisis orgánicas de sistemas políticos. En todas, los movimientos se iniciaron como manifestaciones de la sociedad civil, contra situaciones que denunciaban como autoritarias. Protagonizadas por “jóvenes”, “defensores de los derechos humanos”, de la “democracia”, grupos feministas, ONGs y partidarios de “la libertad”. No tenían un clivaje clasista, tampoco específicamente nacionales, eran movimientos de actores diversos y hasta contradictorios. Todas contra regímenes más o menos sólidos, pero en situaciones difíciles. Muchos en países no alineados con occidente; Serbia, Georgia, Ucrania, Libia, Siria, Túnez, Egipto, etc. Algunas produjeron cambios de régimen, otras guerras civiles, otras fueron aplastadas. No podemos negar la existencia de condiciones propicias para estas crisis y levantamientos, regímenes corruptos y decadentes en algunos casos, guerras perdidas en otros, simple agotamiento del régimen y coyunturas de debilidad, etc.

En realidad, cualquier protesta masiva que degenere en crisis del régimen puede ser asimilada a estas situaciones. Y nunca hay que perder de vista que el escenario de crisis de un país, (crisis orgánica o de hegemonía), tiene causas internas muchas veces abrumadoras. La cuestión es el “cómo” sobre estas crisis se despliega la política internacional y cómo operan fuerzas diversas para conseguir fines políticos extraños (o no, pero externos siempre) a la sociedad en crisis. Y realizamos una advertencia: esto no debe inducir a pensar que el mantenimiento del orden, cualquiera sea este, por más injusto o agotado que este, es la mejor opción para pensar evitar intervenciones u operaciones extrañas sobre las movilizaciones. Sino por el contrario, saber que siempre, más allá de lo legitimo o creado de las luchas o intereses, existe un mundo en el cual se encuentran insertas las conflictividades, y que los actores (estados potencia, corporaciones transnacionales, ONGs) de ese mundo buscan aprovechar cualquier oportunidad para conseguir sus objetivos de avanzar en funcionalizar territorios. Eso siempre fue así, sino preguntemos por Inglaterra en nuestra guerra de independencia.

En las movilizaciones del nuevo milenio, si bien no todas fueron contra países de política exterior independiente o alejados de los “Aliados occidentales”, lo cierto es que la mayoría sí. Todas las protestas eran parecidas, aunque fueran en sociedades y situaciones muy distintas. La conclusión de esta etapa (aun en vigencia) fue desde el punto de vista geopolítico ruso un retroceso de su marco de alianzas, un mayor aislamiento en el mundo, un fortalecimiento de sus adversarios y el corrimiento de las fronteras geopolíticas a los límites de las mismas fronteras rusas.

El concepto de “Guerra Híbrida” no es ruso, sino occidental, y es una herencia de la tradición occidental con la Doctrina de Seguridad Nacional y la Guerra de Cuarta Generación. Es la combinación de todos los métodos de lucha para vencer en un conflicto, producir cambios de gobierno, etc. Sin embargo, la interpretación más novedosa de los conflictos políticos/ sociales/militares hecha en base que las primeras experiencias de “Revoluciones de colores” correspondieron al general Valeri Guerasimov. Quien, en un artículo de febrero del 2013, no puso un nombre a esta nueva doctrina, sino que interpretó hechos históricos, y “agregó” las nuevas formas y actores en la guerra, y en primera línea de combate.

Para Guerasimov la guerra contemporánea tiene en el centro una serie de métodos de lucha no militares, ni de baja intensidad, sino “integrales”, políticos y sociales. Para el general ruso, las ONGs, las operaciones políticas periodísticas, movimientos informativos o de agitaciones en las redes, maniobras de inteligencia, delictivas, “carpetazos”, manobras judiciales, etc. son parte del nuevo tipo de guerra, y requieren ser pensadas en términos de defensa y guerra por las FFAA y el Estado en su conjunto. Se suman a las operaciones clásicas militares de diferente nivel de violencia y distinto nivel de encubrimiento (desde operaciones clásicas, hasta asesores; desde insurgencias y terrorismo, hasta sabotaje de inteligencia), a las nuevas relacionadas con las tecnologías de punta robótica, información en tiempo real, y toda una panoplia de armamentos y apoyos de nuevo tipo. Para Guerasimov, la nueva guerra, que expresan con claridad conflictos desde Siria a Ucrania, (u otros donde el triunfo de la estrategia “hibrida” permiten obtener objetivos sin acción militar clásica), es la guerra llevada al seno de las redes, de las instituciones y de las organizaciones civiles. Ya que, siguiendo a Clausewitz, la guerra tiene un fin político: el cambio de régimen, la institucionalización del libre mercado y el alineamiento con occidente. O sea, un Estado Mayor o una “mesa de arena”, cuando planifica o analiza los escenarios posibles debe prever (como insiste el general ruso) y desplegar sus fuerzas de viejo o nuevo tipo en conflictos de estas características.

Un antecedente que alarmó gravemente a Rusia fue la “Revolución naranja” de Ucrania de 2004/2005, cuando una serie de manifestaciones civiles impidió el acceso al gobierno de Víctor Yanukovich acusado de fraude (un oligarca partidario de mantener vínculos con Rusia y por los tanto contrario a sumarse a la UE y a la OTAN). En nuevas elecciones el ganador fue el oligarca opositor y proccidental Víctor Yúshchenko. Sin embargo, este no avanzo en forma decidida a la integración a occidente, dada la gran oposición de una parte sustancial de la población y el conflicto que eso implicaba con Rusia y Bielorusia.

Era evidente que cuando sucedió una revuelta contra el nuevamente electo Yanukovich en la Plaza Maidan, nueve años después en noviembre del 2013, la lectura no muy rebuscada rusa debía ser que estaba en presencia de una nueva ofensiva para arrebatarles espacios geopolíticos propios en esta guerra mundial. Entre noviembre del 2013 y febrero del 2014 manifestaciones de masas protestaron contra el presidente electo. No esta demás señalar que, en la política ucraniana, los diferentes bandos son todos de “oligarcas” de diferente orientación y vinculaciones, la línea divisoria no era la corrupción, tampoco la clase de pertenencia, ni la forma de gestionar el gobierno. Aunque sí los resultados electorales tenían un fuerte anclaje regional y social: las zonas donde ganaban los candidatos “prorrusos” eran las del este y el sur y más industriales, mientras que los “prooccidentales” ganaban en el centro y oeste (lo que también está relacionado con el tipo de actividades predominantes en cada región y con las vinculaciones comerciales e históricas).

El levantamiento conocido como “Euromaidan” fue muy fuerte en la capital Kiev y con repercusión positiva en el oeste de Ucrania. Mientras que ese apoyo bajaba a medida que avanzamos hacia el este, llegando a un fuerte rechazo en varias provincias. O sea, las regiones donde se hablaba ruso, donde las viejas instalaciones industriales soviéticas aún perviven, donde los vínculos identitarios son los rusos, rechazaban un movimiento que proponía sumar a Ucrania a Europa occidental cuya base era la población más occidentalizada, menos industrial, más nacionalista ucraniana y partidaria de valores hegemónicos en occidente. Esa división tiene profundas raíces en la historia de la región. Se manifestó, por ejemplo, en la revolución rusa y en la segunda guerra mundial. Lo cierto es que a partir de lo radical de la revuelta “antirrusa”, el país se dividió y comenzó una guerra civil donde milicias de las provincias del este apoyadas por Rusia se enfrentaron al ejército ucraniano. Este a su vez estaba respaldado por grupos de ultraderecha que produjeron verdaderas masacres de “prorrusos” (como en incendio de la “Casa de los Sindicatos” de Odesa, donde entre cuarenta y cincuenta personas fueron quemadas vivas por nacionalistas ucranianos; todo un símbolo).

Pero en el 2014 Rusia no era la del 2004. Diez años de reconstrucción del poder militar, político y económico; y la decisión de colocar al país de nuevo como una potencia de primer orden en el escenario internacional, le dieron a Vladimir Putin el respaldo necesario para hacer dos movidas de gran peso. La recuperación de Crimea, y el apoyo a la insurrección de las provincias del Donbass. Desde ese momento una guerra limitada se despliega en la frontera ruso ucraniana y al interior de Ucrania. Una guerrea que ha dejado miles de muertos y cientos de miles de desplazados.

El desafío de la OTAN y la geopolítica rusa

Si bien la anexión de Crimea como el apoyo a la insurrección del Donbass puede parecer apuestas fuertes. Lo cierto es que los intereses rusos no eran esos. Por el contrario, la clave para Rusia era y es que Ucrania no se incorpore a la esfera occidental, dejando las fronteras de la UE y al OTAN a pocos kilómetros de Moscú, dentro del mar Negro y en la puerta del Cáucaso. Recordemos que solo dos veces en los últimos quinientos años de historia de la Rusia moderna, Europa occidental llegó hasta esas posiciones. Y no fue la “más occidental de la Europas”, sino las fuerzas armadas alemanas en la primera y segunda guerra mundial. Aunque también se puede considerar la intervención anglo-francesa en la Guerra de Crimea a favor de los turcos en el siglo XIX, pero esto fue más bien para restaurar un equilibro regional. Parce claro que la incorporación de Ucrania a occidente con un gobierno profundamente antirruso, con tropas de la OTAN en la zona, y más aun con una parte sustancial de la población que rechaza esa opción y se respalda en Rusia, no necesita muchas explicaciones para comprender las tensiones existentes ni las posiciones del gobierno de Vladimir Putin.

Lo que llama la atención es la audacia con que Occidente, pero principalmente los EEUU y sus aliados más sólidos, los ingleses, apuestan a esta opción. Aparece casi como una provocación, ya que ni los mismos estatutos de la UE o la OTAN permiten la incorporación de miembros con conflictos internos del tipo que actualmente tiene Ucrania. Sin embargo, también es claro que la sociedad ucraniana está fuertemente dividida “por mitades”; una parte quiere seguir el camino del resto de las ex “repúblicas populares” de Europa del Este, y que un tipo de nacionalismo extremo neoliberal tiene base, dada en un espejismo de acceder al modo de vida propagandizado de occidente.

La situación en este año 2022 es compleja. Rusia ha demostrado la voluntad de usar la fuerza para mantener un equilibrio en el orden mundial y específicamente en lo que hace a sus intereses inmediatos. No puede admitir una derrota, ya que sería la derrota de todo el accionar ruso de la última década. Y el retroceso a potencia subordinada. El mundo se ha alterado en equilibrios que favorecen el accionar de países que desplieguen sus propias estrategias en el plano de las RRII. Una óptica “realista” permite entender la situación existente. Si bien desde América Latina no se alcanza a apreciar en toda su dimensión las oportunidades que se abren, dado el retroceso de nuestros países y especialmente de Argentina, lo cierto es que nos encontramos en un mundo donde el ascenso de China al estatus de gran potencia desafía la hegemonía norteamericana especialmente por su base económica. También tenemos por otra parte la recuperación del rol de Rusia. El rol de India, la emergencia de países que actúan con mayor independencia como ponenticas medias o regionales con proyectos propios como Irán, Turquía, Paquistán, inclusive Arabia Saudita, las Coreas, etc. Y las contradicciones en Europa. La negativa de Alemania a proyectarse como gran potencia dados sus traumas de arrastre, la intención de Francia de si hacerlo. Japón que aún se mueve bajo el paragua norteamericano, pero podría jugar su propio juego también en la geopolítica, tal como se ve con su silenciosa reconstrucción de poder militar. La separación de Inglaterra y su “imperio” para ser actor con poder propio socio de EEUU por fuera de la UE, etc. como se ve con el despliegue de la alianza militar AUKUS con Australia para la “contención” de China, dejando afuera en forma poco elegante a Francia como proveedor militar. O sea, Europa continental misma no juega el rol de las potencias anglosajonas, ni en relación con China ni con Rusia. Esta realidad de las RRII donde nuevos equilibrios y crisis se muestran ante nuestros ojos y son un espacio de oportunidades para países de cierta potencialidad como Argentina.

Retomando nuestro tema respecto de la crisis de Ucrania; desde el fin del orden bipolar de la segunda posguerra, el capitalismo occidental, liberal, sujeto a las normas del “Consenso de Washington”, con una serie de interpretaciones sobre la perdida de centralidad del Estado (muy profunda en los países dependientes) y licuación del concepto de soberanía en diversidades globales, el avance sobre el antiguo tercer mundo y sobre los ex países socialistas parecía arrollador. En un momento esto se llamó “El fin de la historia” y el “mundo unipolar” el “Imperio” etc. Sin embargo, el nuevo milenio muestra que otras potencias ascienden y varios países juegan con sus propias cartas. Evidentemente esto lleva a la confrontación. Tal que, como señalaba Clausewitz, “la guerra no comienza cuando el agresor ataca, sino cuando el agredido decide defenderse”. También el general Prusiano señalaba que “cada tipo de sociedad desarrolla un tipo específico de guerra”. Es así como el desarrollo tecnológico, la estructura económica, cultural, de relaciones sociales e internacionales, nos muestra un nuevo tipo de desarrollo de la guerra y los conflictos, que se despliegan de formas novedosas, abarcando la guerra escenarios de la vida social no directamente militares, aunque parte de un todo integral de la estrategia de conquista.  En ese escenario donde la conflictividad militar es permanente, aunque sea larvada o tercerizada, Rusia se encuentra en un desafío por parte de occidente, la conquista “hibrida” de Ucrania es parte de este. Quién lo gane, ganara una batalla importante por el nuevo orden mundial de las próximas décadas.

Artículo publicado originalmente en revistazoom

Guillermo Caviasca
Guillermo Caviasca

Electricista, ingeniero frustrado, historiador, buscador de una verdad por la que valga la pena pelear.

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