La medianoche del 7 de octubre, Lito Costilla fue hallado sin vida en las inmediaciones de 120 y 524, en el barrio de Tolosa. Las pericias y cámaras de seguridad revelaron que la policía local lo embistió, pero los implicados aún siguen impunes.
Este sábado 7 de octubre, se cumplen 2 años del asesinato a manos de la policía local, en el barrio de Tolosa, de Lito Costilla. En 2020, Costilla fue encontrado sin vida entre las 23:30 y las 00:00 hs en las inmediaciones de las calles 120 y 524.
El caso fue caratulado en primera instancia como un accidente, ya que, según la policía, el joven de 28 años se había estrellado contra un poste de luz luego de toparse con un pozo a alta velocidad. Sin embargo, los peritajes realizados develaron que Costilla iba a 25 km/h, y que fue embestido.
“El día 8 de octubre, a las 7 de la mañana, espere a que se levante el primer vecino para preguntarle si me podía facilitar las cámaras de seguridad de su domicilio, y mostrarme en el rango desde las 23:30 a las 0 hs, si se veía que es lo que paso con lito, y fue ahí cuando una vecina me hace ver las cámaras de ella, y se ve que dos motos de la policía local, con tres efectivos, lo siguen sigilosamente a Lito, con las luces apagadas, y lo emboscan”, declaró a Radio Trinchera, Daiana Rodríguez, hermana de Lito.
“Mi hijo tenía 28 años, era papá de 5 criaturas, y era delivery en una parrilla del barrio Tolosa. El día 7 de octubre de 2020 el estaba festejando el aniversario de casado con su mujer, en compañía de su hermana y algunos conocidos, y salió a llevar a un amigo que estaba a pie a su casa, en la moto de mi esposo, porque el auto de él no tenía freno”, relató Giselle Rodríguez, madre de Costilla.
Rodríguez comentó que “a él le habían robado la moto en febrero de ese año y había quedado con miedo, entonces siempre que salía nos avisaba. En este caso le hizo una videollamada a la hermana para decirle que ya lo había dejado al amigo y volvía. A los minutos le mandan un messenger a Daiana diciendo que su hermano había chocado, y que parecía que había pasado lo peor”.
Según narraron las familiares de Costilla, instantáneamente varies integrantes de la familia concurrió al lugar del hecho, donde las declaraciones no concordaban con lo expuesto: “Era a 4 cuadras de casa, en 120 y 524, y cuando llegamos al lugar yo no entendía nada, porque mi hijo estaba tirado en una callesita donde era imposible que se mate, era repartidor de la zona y conocía todo, además que la moto estaba en una punta y él en la otra”.
La madre de Costilla continuó relatando aquellos trágicos minutos: “Llegaron los peritos y me dijeron que mi hijo había agarrado un pozo a alta velocidad, que se había chocado un poste, y que ahí murió. Yo le decía que era imposible, que seguramente lo habían perseguido para robarle la moto, pero que mi hijo en esa calle no se podía matar, y me dijo: ‘es raro’”.
“Los vecinos se me acercaban y me abrazaban, y por lo bajo, como si tuviesen miedo, nos decían que nos fijemos, que ellos habían visto como primero la policía seguía, y luego lo golpeaba, y eso fue lo que nos impulsó a averiguar lo que pasó con Lito”, remarcó Daiana a lo cual agregó: “Hemos logrado muchísimas cosas a pesar de la pandemia, que nos agarró justo. Logramos que sean exonerados de la fuerza estos tres efectivos que asesinaron a Lito, y seguimos avanzando para que no queden impunes, ya que la causa por el momento fue procesada como un accidente”.
A una semana de lo ocurrido, la familia de Costilla se encadenó en las afueras de la comisaría local y lograron llamar la atención del jefe policial, de apellido Moraca. Giselle relató que el oficial “me hizo pasar sola, lo cual fue muy difícil para mí, no solo por lo que representaba, si no porque me trató mal y me dijo que ya tenía su versión, y que confiaba en sus efectivos”. En ese momento la madre de Lito detalló todas las pruebas que habían obtenido, a lo que, el oficial respondió con una frase aterradora: “y bueno señora, mis chicos son de hacer esas cosas”.
“El es tan asesino como ellos, porque sabía cómo se comportaban y nunca hacía nada”, aseguró Giselle, que expuso ante todes les oyentes la homicida manera de proceder que todavía prevalece dentro de las fuerza policiales.
Como si fuese poco, la policía local amenazó a la familia de Lito el pasado domingo, mientras realizaban un mural en su homenaje. “Este domingo estuvimos desde las 11 de la mañana haciendo un mural en pedido de justicia por Lito, y fuimos intervenidos por patrulleros de la policía, casi cuando estábamos por terminar a eso de las 19 horas. Nos faltaba solamente sombrear dos letras y no nos querían dejar terminar, nos faltaron el respeto e incluso amenazaron con llevarnos”, concretó Giselle.
Las dolorosas declaraciones hablan por sí solas y reclaman a gritos no sólo que la policía reciba aún mas capacitaciones para cambiar estos comportamientos heredados de generación en generación, sino que los oficiales involucrados no queden impunes y que se haga justicia por Lito Costilla.

