Rusia se acerca a Asia

Rusia se acerca a Asia

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Las sanciones económicas de Occidente y sus lacayos contra Rusia parecen generar un efecto poco deseado por algunos en Washington y Bruselas. Ya hay algunos analistas del poder occidental que advierten que tales medidas antirrusas acercan más a Moscú con China y hacen fuerte a Putin en Asia.

China ha dicho en varias ocasiones ante la opinión pública mundial que su amistad con Rusia es “tan sólida como una roca”. Pero ha negado que le esté dando ayuda militar a Moscú para el accionar antifascista en Ucrania. Sin embargo, los auxilios económicos y financieros no se descartan desde Pekín hacia el amigo ruso. Esto lo advierte Estados Unidos, que ha lanzado una dura amenaza a los chinos si siguen colaborando con los rusos. En el medio de este escenario tenso, Estados Unidos juega con su carta taiwanesa, mientras China irritada sigue diciendo a los cuatro vientos que la “China Taipéi” es una “provincia rebelde” desde 1949.

Rusia sabe que China será un aliado importante en el medio de las tensiones con Estados Unidos. Una y otra vez Pekín culpa a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de lo que pasa en Ucrania. Pero llama a la paz y a un alto fuego, para buscar una salida diplomática. Los rusos en este contexto buscan reforzar alianzas con potencias regionales en Asia.

Asia central, frente a Rusia y China

Dicen algunos portales que las sanciones de Estados Unidos a Rusia, excluyendo a este país del sistema interbancario SWIFT, podría terminar siendo un boomerang para el poder hegemónico del dólar como divisa internacional. Un caso interesante es el de la amistad Rusia-China. Nueva Delhi acordó comprar 3 millones de barriles de crudo ruso con un gran descuento, y es probable que en los próximos meses el comercio entre ambas naciones toque otra área crucial: la defensa.

India, el mayor importador de petróleo del mundo detrás de China y Estados Unidos. Además del acuerdo petrolero, el gobierno indio del premier Narendra Modhi también está explorando formas de mantener el comercio con Rusia mediante la reactivación de un acuerdo de la era de la “Guerra Fría” llamado comercio entre rupias y rublos. Permitiría a las empresas indias y rusas hacer negocios evitando la necesidad de usar dólares estadounidenses, la moneda predominante del comercio internacional, y reduciendo el riesgo de posibles sanciones estadounidenses. Ya India comercia con Irán, otro país bajo sanciones de Estados Unidos, utilizando un acuerdo comercial similar entre riyal y rupia.

Rusia y China mantienen un equilibrio de amistad, sobre todo en la región de Asia central, rica en reservas de gas y petróleo.

En 2016, Modi y Vladimir Putin supervisaron un acuerdo de 13 mil millones de dólares entre Rosneft y una refinería en el estado natal de Modi, Gujarat, que representó la mayor inyección de inversión extranjera en la historia de India y el mayor acuerdo de salida de Rusia. Mientras tanto, las empresas energéticas indias han invertido 16.000 millones de dólares en yacimientos petrolíferos siberianos.

India y Rusia también están explorando la posibilidad de utilizar el yuan chino como moneda de referencia para valorar el mecanismo comercial rupia-rublo.

Rusia también está estableciendo fuertes contactos con sus vecinos de Asia Central. Y aquí entra en escena otra vez China. Rusia apuesta por la fuerte demanda de gas y de petróleo de China para darle salida a sus reservas. Para el 2030, las necesidades de gas de gas del gigante asiático serán un 40% mayores a las de 2020, advierte la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El gas ruso solo representa el 5% del consumo chino. Aunque los volúmenes del gas que consume China no cesan de aumentar, siguen siendo muy inferiores a las importaciones europeas, principal destino del gas ruso.

La Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) es una organización de vocación político-militar entre varios países de Europa y Asia Central. Integrantes de la OTSC son Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Rusia y Tayikistán.

Rusia suministra a China el 16% de su petróleo, una media de 1,59 millones de barriles diarios el año pasado. Para abastecerse de gas ruso, China tiene dos opciones: a través de tuberías (gasoductos) o con terminales de gasificación adonde se transporte, en general por mar, gas natural licuado (GNL). El primer gasoducto Rusia-China entró en servicio en 2019. Denominado “Power of Siberia” (Potencia de Siberia), el tubo conecta, por más de 2.000 km., yacimientos de Siberia oriental con la frontera china.

El tramo chino, que en un futuro debería facilitar el suministro de gas hasta Shanghái, se divide en tres partes. Una de ellas todavía está por construir. El conjunto estará completamente operativo en 2025. “Power of Siberia” podrá suministrar 38.000 millones de m3 al año. Además se contempla la construcción de un segundo gasoducto, “Power of China 2”, que debería atravesar Mongolia. Si la obra se lleva a cabo, la infraestructura suministrará 50.000 millones de m3 de gases suplementarios a China.

Narendra Modi, premier de India, Xi Jiping, presidente de China, y Vladimir Putin, presidente de Rusia, en una cumbre BRICS (Bloque Brasil-Rusia-India-China-Sudáfrica).

Rusia y China hacen valer el rol que tiene Mongolia. Se trata de un país enlace. Los mongoles hace tiempo que tienen buenas relaciones con los rusos, y hace poco con los chinos. En diciembre de 2019, Gazprom y el gobierno de Mongolia firmaron un Memorando de Entendimiento. En enero de 2022, Gazprom y Mongolia firmaron un protocolo sobre los resultados de la consideración de un estudio de viabilidad (FS) para la construcción del gasoducto Soyuz Vostok. Ukhnaagiin Khürelsükh es el actual presidente de Mongolia, considerado un “prorruso” y un “prochino”. Anteriormente fue primer ministro de Mongolia, desde octubre de 2017 hasta enero de 2021, bajo la presidencia de Khaltmaagiin Battulga, de centro-derecha, que se fue acercando, no obstante, a Moscú y Pekín.

Rusia también ha abierto puentes muy significativos a Kazajistán, donde gobierna un aliado, Kasim Tokayev. El mandatario kazajo autorizó la entrada de tropas de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), al mando de Rusia, para neutralizar a los manifestantes que protestaban contra su gobierno y el alza de los precios de los combustibles. Esto ha reforzado la alianza entre Moscú y Nursultán.

La alianza de la llamada OTSC está conformada actualmente por Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Rusia y Tayikistán, y fue concebida como una unión para contrarrestar las amenazas militares externas. Kazajistán, una nación de unos 19 millones de habitantes, comparte una extensa frontera con Rusia y se encuentra en lo que Moscú considera como su esfera de influencia. Esta es la primera vez que la OTSC, fundada después de la disolución de la Unión Soviética, acepta desplegar “fuerzas de paz” para ayudar a un país miembro. Kazajistán es un aliado internacional muy importante para Rusia. Es miembro de todos los proyectos de integración de Moscú como la Unión Económica Euroasiática.

Rusia pisa fuerte en Asia. Ya lo hace en Irán, en Siria, en Arabia Saudí y busca no perder terreno en Asia central. Hasta ha establecido sus relaciones con el régimen talibán afgano. Claro está, que todo anda coordinado siempre con una especie de alianza gasífera y petrolera con Pekín. Todo esto pone nervioso a Washington.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Mongolia ¿entre Rusia y China?

Mongolia ¿entre Rusia y China?

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Mongolia, tierra del famoso líder Gengis Khan, es un estado que se ubica entre dos gigantes de la geopolítica. En los tiempos modernos ha estado siempre con sus relaciones fronterizas con Rusia y China. Pero pocos recuerdan que Mongolia fue el segundo país en proclamar el socialismo marxista en la historia mundial.

Una noticia en el medio de la crisis ucraniana no fue muy atendida por los grandes medios demonizadores de Rusia. Gazprom, la mayor compañía estatal de Rusia, dio un nuevo paso hacia el posible acuerdo de suministro de gas natural más grande de su historia con China luego de que las naciones de todo el mundo rompieran los lazos económicos y políticos con Putin por la situación de Ucrania. Gazprom suscribió un contrato para diseñar el gasoducto Soyuz Vostok a través de Mongolia hacia tierras chinas.

Este supuesto nuevo gasoducto Soyuz Vostok transportará hasta 50.000 millones de metros cúbicos de gas natural por año a Mongolia, en medio de las montañas alguna vez recorridas por Gengis Khan. Todo parece indicar que los mongoles quieren estar cerca de sus vecinos gigantes.

Vale recordar que, en diciembre de 2019, Gazprom y el gobierno de Mongolia firmaron un Memorando de Entendimiento. En enero de 2022, Gazprom y Mongolia firmaron un protocolo sobre los resultados de la consideración de un estudio de viabilidad (FS) para la construcción del gasoducto Soyuz Vostok.

En la actualidad gobierna el histórico Partido del Pueblo de Mongolia (PPM). El PPM gobernó el país entre 1921 y 1996, hasta 1990 en carácter de partido único. Accedió al poder nuevamente en 2000 hasta 2004 y entre 2006-2009, formó parte de un gobierno de coalición.

El recuerdo soviético de Mongolia, país asiático que fue el segundo en proclamar el socialismo marxista leninista en la historia mundial. Fue en 1924.

Hay que aclarar que el PPM fue de origen marxista leninista, y el que fue parte de la fundación de la República Popular de Mongolia. Pero en 1990 abandonó el marxismo leninismo y pasó a ser socialdemócrata. No obstante, hoy en día, se ha alineado a Moscú y Pekín. Ukhnaagiin Khürelsükh es el actual presidente de Mongolia, del PPM, y considerado un “prorruso” y un “prochino”. Anteriormente fue primer ministro de Mongolia, desde octubre de 2017 hasta enero de 2021, bajo la presidencia de Khaltmaagiin Battulga, del Partido Democrático (PD), de centro-derecha, que se fue acercando, no obstante, a Moscú y Pekín.

Interesante observar estas posturas. Si bien en 1990 Mongolia se acercó a Washington y adoptó el capitalismo, las relaciones con Rusia y China no se terminaron del todo. La Federación Rusa es capitalista y la República Popular China es “socialista de mercado”. Mongolia capitalista actual no dudó en unirse.

Desde tiempos de la China Qing (1644-1912) las tierras de los mongoles quedaron bajo sometimiento de la etnia Han. Pero los señores terratenientes mongoles pactaron con los Qing. El budismo es la creencia imperante en tierras mongolas y es del tipo lamaisiano.

En julio de 1911 un grupo de señores terratenientes Khalkha persuadieron al Jebtsundamba Khutuktu, la cabeza del budismo mongol, de que Mongolia debía declarar su independencia de la dinastía Qing. Acordaron enviar una pequeña delegación a Rusia para obtener asistencia para esta tarea. En octubre de 1911 la revolución republicana estalló en China, y las diversas provincias una tras otra fueron declarando su independencia del gobierno Qing. El 1 de diciembre de 1911 “Mongolia Exterior” declaró su independencia, y estableció una teocracia bajo el líder religioso Khutuktu. El 29 de diciembre de 1911 fue entronizado como Bogd Khan (Gran Khan, o Emperador) de Mongolia. Reinó desde 1911 hasta 1919.

Entre 1911 y 1921 los comunistas leninistas iniciaron una lucha contra los señores terratenientes mongoles y con mucha ayuda de Moscú. En octubre de 1920 una delegación mongola comunista llegó a la Rusia socialista para pedir el apoyo de los bolcheviques. Lenin aprobó la ayuda. Khorloogiin Choibalsan era el líder marxista más respetado de Mongolia. Un tal Mijaíl Kucherenko era otro destacado dirigente y muy admirador de Lenin. Otro miembro era Damdin Sükhbaatar, un soldado del ejército mongol que luego de su fallecimiento, fue canonizado por los historiadores comunistas como el “Lenin de Mongolia”.

En 1921 la División Asiática de Caballería liderada por el comandante ruso Román von Ungern-Sternberg, quien recibió la aprobación del monarca mongol Bogd Khan, en plena guerra civil rusa ayudó a los mongoles expulsar a los chinos. Hacia fines de 1922 se funda la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URRS) y los comunistas mongoles lo celebraron.

El 26 de noviembre de 1924 fue proclamada la República Popular de Mongolia, un Estado socialista orientado hacia Moscú. Unidades del Ejército Rojo llegaron a Mongolia. Es decir, Mongolia se convirtió en el segundo país marxista leninista de la historia mundial.

Navaandorjiyn Jadambaa fue el primer presidente de Mongolia socialista. Pero el hombre fuerte era Choilbasan, que se hizo con el poder en 1929 con ayuda de Stalin. Gobernó hasta 1952, año de su muerte. Sus sucesores fueron tan prosoviéticos como él.

En sus diferentes etapas la URSS estuvo compuesta por un número variado de repúblicas constituyentes que osciló entre 4 y 16. El número máximo fue de 16 e incluyó a la República Soviética Socialista de Carelo-Finesa, que existió entre 1940 y 1956. Precisamente en esa época sonaron voces a favor de la incorporación de Mongolia en el seno de la URSS. Las autoridades mongolas querían que su país se convirtiese en la 17ª república del gigante comunista.

Ukhnaagiin Khürelsükh, presidente de Mongolia, y Vladimir Putin, presidente de Rusia, aliados en Asia central.

En 1956, el nuevo líder de Mongolia, Yunjaagiin Tsedenbal, solicitó en reiteradas ocasiones que su país fuera incorporado en la URSS como una de las repúblicas constituyentes, pero la respuesta de Moscú siempre fue negativa.

Hoy en día, Mongolia se parece a una ex república de la URSS. Ulán Bator es una típica ciudad postsoviética. Además, allí muchas personas estudian el idioma ruso en las escuelas y lo hablan perfectamente. Igual que en muchas repúblicas de Asia Central el principal alfabeto que se usa para escribir en el idioma oficial (en este caso, el mongol) es cirílico. En ese país asiático hay muchos monumentos hechos al estilo soviético. La población de Mongolia es de tan solo 3,53 millones de personas.

Mongolia capitalista actual está de nuevo en la encrucijada entre Rusia y China, dos potencias que tienen mucho que decir. Antes, Mongolia era más bien un Estado tapón. Hoy parece un Estado lazo entre Moscú y Pekín. La dirigencia mongola desde 1991-1992 no se animó a establecer lazos muy concretos con Occidente. Parece ser que saben que sus dos vecinos gigantes no lo permitirían. Mongolia no es Ucrania. Mongolia no es Taiwán.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Uruguay: Lacalle Pou y el péndulo entre China y Estados Unidos

Uruguay: Lacalle Pou y el péndulo entre China y Estados Unidos

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América Latina es otro de los escenarios de la disputa entre las dos potencias más poderosas del momento: Estados Unidos y China. La disputa que vienen desarrollando estos dos gigantes, con múltiples facetas y aristas, emerge en esta región de manera comercial hasta el momento. Uruguay no está exento de esta contienda y el gobierno del derchista Luis Lacalle Pou se mueve de manera pendular entre el águila del norte y el tigre asiático.

El canciller Francisco Bustillo se reunió la semana pasada con la subsecretaria de Estado estadounidense, Wendy Sherman, de recorrida por Sudamérica, a quien le  planteó la posibilidad de mejorar las relaciones comerciales con Estados Unidos, para permitir un mayor acceso de los productos uruguayos a ese mercado.

Sostuvo (en el semanario Búsqueda)  que Uruguay puede negociar un acuerdo con China, pero debe cuidar que respete “el orden internacional basado en reglas” y tener presente que el gobierno chino no siempre cumple con los “compromisos” asumidos.

▷ EEUU toca la puerta de Uruguay mientras avanza negociación de TLC con China – Noticias Uruguay – Noticias por el Mundo

En este sentido, Sherman planteó que la administración Joe Biden tiene plena disposición para ello, en particular dentro del marco del Acuerdo Marco de Comercio e Inversión (TIFA), suscrito entre ambos países en 2008.

De hecho, en agosto de este año, Bustillo había encabezado la novena reunión del Consejo Bilateral del TIFA, la primera desde que Joe Biden es presidente de Estados Unidos, en la que participó el representante comercial adjunto de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental. “Uruguay es una economía fuerte, pero hablamos de maneras para profundizar y ampliar nuestras relaciones comerciales”, aseveró, antes de ilustrar que “EEUU es el comprador del 70% de los servicios de informática” uruguayos.

Consultada sobre cómo ve las negociaciones de Uruguay para un tratado de libre comercio con China y el avance del gigante asiático en América Latina, Sherman sostuvo que “todos los países deben explorar todas las opciones que se le presenten, siempre que lo hagan sobre las bases del comercio limpio y transparente”.

La visita a Montevideo de la subsecretaria de Estado es visto como una continuidad en el relacionamiento con los países latinoamericanos, luego del viaje del secretario de Estado Anthony Blinken, quien visitó Colombia y Ecuador en octubre. Estas visitas se encuadran claramente en una coyuntura donde el predominio de gobiernos de derechas es evidente. De igual manera, la penetración china a través de grandes montos de inversión, que no hace distinción por el signo de gobierno, es algo que tiene en vilo a Estados Unidos.

Mientras tanto, los países empobrecidos de Latinoamérica, ya sea por corrupción, saqueo, fuga de capitales, economías dependientes, o todo eso junto; se rinden ante los capitales que inyecta el gigante asiático para poder maquillar los números de sus economías a la interna.

EEUU consulta a Uruguay por su intercambio comercial con China – 08.07.2019, Sputnik Mundo

Al mismo tiempo que mantiene el curso fijo hacia el objetivo de firmar un tratado de libre comercio (TLC) bilateral con China, el gobierno uruguayo decidió que no acompañará la propuesta de rebaja del Arancel Externo Común (AEC) del Mercosur acordada por Brasil y Argentina.

En octubre los cancilleres de Argentina y Brasil anunciaron un acuerdo bilateral para proponer a los demás socios una rebaja de 10% del AEC. Poco después Paraguay expresó su apoyo a la idea. El rechazo a ese paso deja a Uruguay en una posición solitaria.

En abril el gobierno uruguayo había expresado disposición a apoyar una rebaja del AEC más ambiciosa que la acordada en octubre por los socios grandes del Mercosur y pidió flexibilidad para poder negociar con terceros. Pero después de que no logró que ese planteo de flexibilización prosperara, anunció que intentaría acordar tratados comerciales aun sin el respaldo expreso de los socios del bloque.

En octubre, la Cancillería envió a diversas gremiales un documento con consultas específicas “sobre el eventual impacto” del TLC con China. Son seis preguntas, entre ellas: “¿Cómo entiende que impactará un acuerdo comercial entre China y Uruguay para el país en general?”; “¿Cómo entiende que el acuerdo impactará en su sector de actividad, particularmente en materia de comercio exterior (exportaciones e importaciones), inversiones y empleo?”.

Se suman a éstas “¿Qué fortalezas y oportunidades conoce o detecta para su sector en el mercado chino?”; “¿Qué políticas públicas habría que implementar para coadyuvar a concretar las oportunidades comerciales identificadas en la pregunta anterior?”; ¿Qué debilidades o amenazas detecta para su sector de un eventual acuerdo entre Uruguay y China?”; “¿Qué políticas públicas recomendaría implementar para mitigar o compensar las debilidades y amenazas detectadas (plazos de desgravaciones, apoyos, etc.)?”.

Según académicos y pequeños empresarios, un acuerdo bilateral pondría en riesgo de 25.000 a 35.000 puestos de trabajo, sin contar posibles daños mayores si las relaciones con el Mercosur empeoran.

Mientras, cuatro exministros de Economía de distintos partidos políticos aludieron a la cuestión de la inserción externa del país a futuro. En el marco de una charla organizada por la Academia Nacional de Economía, el nacionalista Ignacio de Posadas (1992-1995) habló de ir en general por el camino de “medidas incrementales” porque a su entender no “hay en el país humor para que se planteen reformas de fondo”.

En cuanto a la apertura comercial, opinó que “no es fácil (…), pero es esencial por razones económicas, culturales y políticas”. El colorado Luis Mosca (1995-2000) fue enfatizó la conveniencia de que Uruguay solicite “en el menor tiempo posible” su adhesión al (Transpacific Partnership). “En otro momento, en otro contexto del Mercosur, no hubiera sido posible lanzarnos a esta aventura, hoy sí”, alegó Mosca.

Después de reivindicar algunas acciones de los gobiernos frenteamplistas, también en materia de aproximación a China, Álvaro García (2008-2010) señaló: “Lo único que cabe es desearle la mayor suerte posible al gobierno” para llevar a Uruguay lo “más adelante que pueda ir” sin “romper el Mercosur”.

Ricardo Zerbino, otro exministro (1985-1990) e integrante de una de las familias de la oligarquía nacional, apoyó el planteo de Mosca en cuanto a una adhesión al TPP11. Para Uruguay eso “está servido en bandeja. Si no agarramos la masita, a lo mejor la bandeja se va”, afirmó. Además, señaló, Argentina y Brasil también estarían en condiciones de aplicar a la membresía a ese tratado.

Estas cuatro disertaciones no demuestran consenso, ni implican un acuerdo democrático. Deja en claro lo compatibles que son las políticas progresistas con respecto al neoliberalismo y su coincidencia en macroeconomía con los gobiernos de derechas en muchas ocasiones. Es innegable el avance chino y las implicancias que eso conlleva.

Ahora, cuando este TLC arruina la testimonial industria uruguaya, solo beneficia a los agroexportadores y destruirá más de 25.000 empleos, hay consenso de cuatro economistas de distinto signo. No es que hay una coincidencia por el país, es otra batalla más que ganó el neoliberalismo por la sumisión de los países periféricos.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Vienen por todo

Vienen por todo

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Esta afirmación es algo que venimos sosteniendo desde hace algún tiempo. Era sabido que esté quien esté en el Despacho Oval, EEUU cree que Nuestra América les pertenece y en este contexto de decadencia eso se vuelve aún más peligroso para nuestros pueblos.

Hace ya algún tiempo se viene advirtiendo que EEUU está en franco repliegue y que el control de Nuestra América es el territorio vital para poder sobrevivir como uno de los actores de peso a nivel mundial.

El complejo escenario afgano

Muches analistas calificaron la salida de EEUU de Afganistán como apresurada, desprolija y un largo etcétera de críticas al gigante del norte sindicando que éste había perdido en Afganistán. Sin embargo, la retirada norteamericana podría leerse como una retirada estratégica: dejar un polvorín difícil de controlar, financiar al ISIS-K, complicar los negocios chinos e iraníes en la región y un largo etc.

De ello da cuenta por qué rusos, chinos e iraníes están intentando acelerar las vías diplomáticas para acercar posiciones don los Talibanes y ordenar lo antes posible el escenario. De ello da cuenta el analista brasileño, Pepe Escobar en un reciente artículo publicado en el Asia Times.

China toma la delantera

La retirada (formal) de los norteamericanos, puso al descubierto nuevamente que el “terrorismo” es no sólo una práctica ampliamente conocida por los EEUU, sino utilizada, financiada y creada.

Lo cierto es que China no sólo está tomando la delantera en materia tecnológica, de inteligencia artificial o como “fábrica del mundo”, sino que esto a su vez está modificando hasta la propia cartografía marítima y cómo se desplazan las mercancías a través del planeta. Al respecto el analista Germán Gorraiz López hace un minucioso estudio de cómo podría cambiar las rutas y el impacto global que ello significaría.

La tarea: Frenar a China

EEUU sigue haciendo pasos desesperados por revertir la tendencia. Eso fue el AUKUS, cuerdo militar del que hemos hablado en anteriores oportunidades y que no es más que una alianza militar con quienes siempre fueron sus socios, para intentar contener a China en lo que ésta reclama como su mar.

El problema es que así y todo, más allá de que los norteamericanos hayan logrado convencer a Australia, Japón o Taiwán de enfrentarse al gigante asiático, para el resto de la región EEUU no tiene nada que ofrecer. Tal como lo señala el economista brasileño, Tulio Ribeiro, los norteamericanos no tienen la capacidad económica para enfrentar a la iniciativa de la Franja y la Ruta de China.

¿Una guerra convencional con China?

EEUU sabe que saldría perdiendo ante un enfrentamiento con el gigante asiático. No por que EEUU no pueda vencer militarmente a China, sino por quienes podrían involucrarían en ese conflicto.

El otro problema que tienen los norteamericanos, en palabras del analista uruguayo Raúl Zibechi, es el conflicto interno. Una sociedad que en las últimas décadas ha visto como una generación entera perdía la empatía, cómo se encerraba en sí misma al punto de perder la sociabilidad y el compromiso.

Este fenómeno está preocupando a los norteamericanos porque según un estudio “el 71% de los jóvenes estadounidenses entre 17 y 24 años no son elegibles para servir en el ejército, es decir, 24 millones de los 34 millones de personas de ese grupo de edad“. Si se mira esta cifra en detalle, la imposibilidad de que muchos jóvenes entraran en el ejército se debe: “el 32% es por razones de salud, el 27% por escasas aptitudes físicas, el 25% por no haber finalizado la secundaria y el 10% por presentar una historia criminal”.

En este punto cabe destacar la reflexión del analista uruguayo quien sostiene que no hay que olvidar que la capacidad militar “depende más de la entereza de los seres humanos que de las máquinas”.

A este problema se suma que China está avanzando considerablemente en sus capacidades militares; que sigue avanzando en su vinculación comercial, financiera y política con la gran mayoría de los países del mundo; y que los EEUU están manejando muy mal el tema migratorio y de inversiones en Nuestra América, motivo por el cual el analista mexicano Alfredo Jalife Rhame sostuvo recientemente que el país del norte “pierde Latinoamérica ante China por su pésimo manejo migratorio y su falta de inversiones”. De hecho, ya hay países del continente que son parte de la famosa Iniciativa de la Franja y la Ruta.

La caída norteamericana puede ser un sisma para la región

La retirada de Afganistán tranquilamente puede haber sido una retirada estratégica, dejando un caos aquel país para focalizar sus cañones en nuestro continente. Un continente que creen que es de su propiedad.

Al punto tal que esta semana medios oficiales de la República Islámica de Irán, dieron a conocer como frustraron el robo del contenido de un barco petrolero iraní en el Golfo de Omán. Petróleo que fue recuperado por fuerzas iraníes pero luego de un breve enfrentamiento militar con fuerzas nosteamericanas. Un hecho de piratería en aguas internacionales que lisa y llanamente pone al descubierto la desesperación de los EEUU.

El combo antes mencionado, pone a los EEUU en la apremiante situación de recuperar el control de Nuestra América si es que pretenden seguir siendo un jugador de grandes ligas como hasta ahora. Por este motivo el obstinamiento sobre Nicaragua, Cuba y Venezuela. Porque desde la lógica imperial, son malos ejemplos a seguir, obviamente no sólo porque no siguen los designios de la Casa Blanca, sino porque los combaten.

Lo dicen sin tapujos

Días recientes el sociólogo y politólogo argentino Atilio Borón citaba dos declaraciones de personeros del imperio que como mínimo hay que tener en el radar: La primera relacionada con los dichos de quien fue elegido por la administración Biden para ser el Embajador en Argentina, Marc Stanley. Este personero del imperio sostuvo que nuestro país es un “hermoso bus turístico pero cuyas ruedas no funcionan bien” y aclaró que trabajará con sectores locales –básicamente- para que Argentina no haga acuerdo con China respecto al 5G, para que se condene a Irán y Hezbollah por el atentado a la AMIA y para que se firme rápidamente (y sin chistar) un acuerdo con el FMI.

A las barbaridades expresadas por quien puede llegar a ser el Embajador de EEUU en Argentina, hay que acoplar las declaraciones del general Mark A. Milley, Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos quien en una ceremonia en el Cuartel General del Comando Sur (en la que asumió Laura Richardson como nueva jefa) donde afirmó que el “este hemisferio (el occidental) nos pertenece a nosotros y a nadie más”  a lo cual agregó que “estamos hombro con hombro en esta causa común para proteger a nuestro hemisferio de cualquier amenaza internacional.”

Las declaraciones de Milley obviamente hacen alusión a no seguir perdiendo terreno en el continente ante el avance de las relaciones con países como China, Rusia o Irán, fundamentalmente del gigante asiático.

En este sentido vale recordar las declaraciones del Secretario de Defensa de Biden, el general Lloyd J. Austin III, quien hace no mucho tiempo sostuvo que la misión del Comando Sur es trabajar en estrecho vínculo con los gobiernos de la región para “combatir” a las “malignas influencias” que merodean Nuestra América.

En este contexto de Doctrina Monroe a cara descubierta nuestro país negocia con el Fondo Monetario Internacional la impagable deuda contraía por el gobierno de Mauricio Macri, en este contexto se dan las presiones para devaluar, en este contexto la derecha profundiza su discurso de odio y propone una destrucción más rápida de nuestro país.

Como decía Stella Calloni en una entrevista radial reciente, no estamos discutiendo con los personajes de cartón que están en la Argentina representando o haciendo de voceros de las corporaciones y del imperio. Estamos discutiendo contra toda esa brutalidad imperial.

El devenir de nuestro país y de toda Nuestra América, como ya se ha dicho en anteriores oportunidades, dependerá -fundamentalmente- de la fortaleza de nuestros gobiernos y pueblos y de las luchas que estemos dispuestos a dar, en definitiva de si estamos o no a la altura del desafío histórico que se nos presenta.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

El final es en donde partí

El final es en donde partí

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Como se ha analizando en reiteradas oportunidades, las condiciones actuales del sistema capitalista, se recrudecieron luego de la llegada del COVID 19 que puso patas arriba al mundo. Pero a no equivocarse, este ya era un mundo caótico que estaba al borde del colapso por las inmensas desigualdades generadas por un sistema que excluye, hambrea y asesina.

Occidente ya estaba en franco retroceso ante el avance de potencias emergentes como Rusia o China y ya las más altas esferas del poder económico global (occidental) habían comenzado a hablar del gran reseteo mundial.

La pandemia del COVID 19 agravó el escenario y hoy de lo que algunes analistan habla es del cuello de botella que se generó por las bajas y altas en distintos productos y por los quiebres en las cadenas de suministros. Los grandes aumentos: alimentos e insumos para su producción, y combustibles. El gran faltante: los contenedores atascados en los puertos de EEUU que no vuelven a China (la gran fábrica del mundo).

La crisis global de suministros ha golpeado particularmente a EEUU. Un país que ya venía arrastrando una fuerte crisis producto del mal manejo de la pandemia y el debilitamiento de las relaciones con sus socios occidentales durante la administración Trump, por la olla a presión que significa la disputa interna en ese país y por años de fogonear la globalización y la consiguiente relocalización de sus empresas en países con “menor costo de mano de obra”.

Como si fuera poco, a esto debe sumarse la consolidación de Rusia y China como un bloque emergente que disputa el tablero mundial y la hegemonía de EEUU en alianza con otras fuerzas occidentales. Tal como lo señala el analista Pepe Escoba, la consolidación del bloque euroasiático con instituciones como la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) o la Iniciativa de la Franja y la Ruta (en sus múltiples niveles), hacen casi imposible que la potencia del norte pueda revertir su caída en picada.

La pérdida de hegemonía a nivel global de los EEUU viene de la mano con la consolidación de China como el mayor socio comercial con gran parte del mundo, incluida Nuestra América. Así lo retrata en su último artículo el analista mexicano Alfredo Jalife (EEUU pierde Latinoamérica ante China por su pésimo manejo migratorio y su falta de inversiones), quien resalta que “en tan solo 20 años, el comercio chino con la región se incrementó de 12.000 millones a 315.000 millones. ¡26 veces más!

Si se analiza el área claves de este momento histórico (las telecomunicaciones) se puede observar que el desarrollo Chino en el sector aventaja por décadas al hegemón del norte. Al respecto el economista Alfredo Zaiat señala que “entre 2015 y 2020, empresas privadas y estatales (chinas) invirtieron alrededor de 74.850 millones de dólares en la región”.

Pero, cual bestia herida, los EEUU han dado continuidad a diversas modificaciones de su estrategia global. Saben que China es su mayor disputa y hacia allí apuntaron algunos de sus cañones, por eso el acuerdo AUKUS y sus intenciones de controlar el indo-pacífico, dejando a Europa expuesta al ridículo. Al mismo tiempo, su paranoia no les permite confiar en casi nadie y por ello la posible ampliación de la alianza “Cinco Ojos” que se dedica a espiar las telecomunicaciones de todo el mundo.

En todos los escenarios a lo largo y ancho del mapa, lo que EEUU despliega es una Guerra Híbrida, pese a que sus medios de propaganda se esfuercen para hacernos creer que quienes ejercen el terrorismo o trabajan deslealmente son potencias no occidentales que disputan el lugar de poder que otrora ocupara Washington.

Particularmente en nuestra región EEUU sabe que no puede seguir perdiendo terreno ante sus competidores, ni puede permitirse un revivir del proyecto de unidad continental que se viviera durante la primera parte del siglo XXI. Es por ello que utiliza herramientas archi conocidas como las ONG`s, las medidas coercitivas unilaterales (como sanciones o bloqueos), la difusión de mentiras mediáticas y a través de redes sociales e incluso el endeudamiento planificado de los países con organismos multilaterales de crédito (como el FMI o el BM) para acorralar y ahorcar a nuestros pueblos.

En medio de estas movidas en el tablero, estallan escándalos globales como los Pandora Papers que ponen al descubierto los entramados de corrupción de representantes de la derecha regional como Lasso, Piñera, Duque o Macri, pero que también deja en evidencia a muchos empresarios y sus prestigiosas compañías, a artistas, escritores (como Vargas Llosa) deportistas y ex funcionarios.

Y como no podía ser de otra manera, la reacción de la derecha continental es la de siempre: mentir o desviar el tema con algún chivo expiatorio. Lo hizo Lasso decretando el estado de excepción en todo el territorio ecuatoriano, lo hizo Piñera volviendo al conflicto con el pueblo Mapuche, lo hizo Duque (entre otras cosas) con la detención de Rodrigo Granda (ex comandante de las FARC y firmante de los Acuerdos de Paz).

Como lo hemos señalado en reiteradas oportunidades, es fundamental que los pueblos de Nuestra América y el mundo comprendamos que lo que sucede en cada uno de nuestros países está íntimamente relacionado con lo que sucede fuera de nuestras fronteras. Conocer los estrechos vínculos entre las oligarquías y los poderes locales y los poderes foráneos nos permitirá tener una mirada más compleja y amplia de la realidad que nos toca vivir.

El mundo es cada vez más caótico, los sectores de poder buscan permanentemente invertir los hechos y responsabilizar a los sectores populares y a sus gobiernos a través de los medios y las campañas en redes. La única medicina contra este cáncer es la conciencia colectiva y ésta se adquiere con discusión, con formación, con organización y luchando por construir un mundo más justo.

El dominio norteamericano sobre nuestro continente históricamente se sostuvo a través de la fuerza, de la guerra, de las invasiones, de los golpes de Estado o de ahorcarnos con deudas impagables contraídas por los sectores reaccionarios de nuestros países (sean civiles o militares). Y cuando algunes sostenemos que el imperio le declaró la guerra a perpetuidad a los pueblos no es otra cosa que señalar que la guerra es la política por otros medios y viceversa. En definitiva, como dice la canción, el final es en donde partí.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

La chispa taiwanesa

La chispa taiwanesa

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Taiwán, esa isla de poco más de 25 millones de habitantes, icono del capitalismo liberal de los “Tigres Asiáticos”, está en el ojo de la tormenta. Ubicada en el Mar Meridional Chino, parece que se torna una colonia de facto de Estados Unidos frente a la República Popular China (RPC). Y hace tiempo que la fuerza naval estadounidense viene metiendo las narices en aguas cercanas a la RPC, para defender a la República de China, nombre oficial que posee Taiwán desde 1949. La realidad territorial actual ha hecho que en las últimas décadas este nombre haya caído en desuso, y por lo tanto la República de China, también conocida como China Taipéi en grandes eventos deportivos, recibe habitualmente la denominación de Taiwán, mientras que el nombre de China se aplica por lo general a la RPC.

Si la anterior administración yanqui de Donald Trump era muy antichina, la del actual mandatario demócrata Joe Biden parece que sigue esa línea. Sobre el espacio aéreo de Taiwán hay que meterle lupa a la expresa declaración del viejo Biden sobre “defenderla militarmente”. Toda una demostración de que el conflicto con la RPC no estará, como era de prever, limitado al campo comercial.

Taiwán fue habitada por lo menos desde hace unos 150.000 años por seres humanos. Los primeros Homo sapiens se cree que llegaron hace unos 20.000 años, cuando la isla estaba unida a la China continental en la última Era del Hielo del Pleistoceno Tardío. Hace unos 10.000 años  las aguas subieron tras el deshielo del Holoceno Temprano y Taiwán se convirtió en isla. Los humanos se aislaron de los habitantes de China y crearon una interesante cultura originaria conocida como “formosana” por los etnólogos. Hace unos 4000 años a.C., llegaron poblaciones de lenguas austronesias, que fueron poblando la isla y creando las primeras aldeas agrarias. Hasta el siglo X d.C, el imperio chino no tuvo interés en la isla. Hubo contactos desde el 900, pero no mucho más. Piratas chinos bordeaban la isla, pero no fundaban asentamientos. Fue en 1550 que llegaron los marinos portugueses y se quedaron un tiempo con la isla, a la que llamaron “Formosa”, es decir, “Hermosa Isla”. También llegaron colonos españoles, que fundaron asentamientos al norte de Taiwán. Los neerlandeses llegaron y asentados primero en el sur, expulsaron a los españoles y, entre 1624 y 1662, lograron el control de amplias zonas costeras, desde donde mantenían contactos comerciales con China y Japón. Los neerlandeses a su vez serían expulsados por el ejército de 25.000 hombres de Zheng Chenggong (más conocido en Occidente como Koxinga), un antiguo pirata a las órdenes de la dinastía Ming (1368-1644), que organizó la primera oleada de colonos chinos en la isla, desplazando gradualmente hacia el interior a los pueblos originarios de Taiwán. En 1683 a la dinastía manchú Qing (1644-1912)se quedó con toda Taiwán. Desde entonces, hasta 1949 fue provincia china.

Taiwán es el protegido del imperialismo estadounidense desde 1949.

En 1895, tras la Primera Guerra Sino-japonesa, la China Qing fue obligada por el Tratado de Shimonoseki a ceder Taiwán a Japón a perpetuidad. Durante 50 años, los japoneses propiciaron un enorme desarrollo de Taiwán en todos los ámbitos, si bien a costa de imponer un estricto monopolio de todos los productos, y de reprimir militarmente cualquier resistencia. Tras la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial de 1939-1945​ la isla volvió a ser territorio chino, convirtiéndose en provincia de la República de China en 1946. El ejército del partido nacionalista Kuomintang, que dominaba las instituciones de la República, ocuparía la isla con el apoyo de Estados Unidos. Su líder era el anticomunista Chiang Kai Chek. En 1949, tras ser derrotado en la guerra civil por los comunistas de Mao Tse Tung, se retiró a Taiwán atrayendo consigo a unos dos millones de chinos del continente. Se fundará así la República de China, con capital en Taipéi. En 1950 Cheik fue nombrado presidente de Taiwán y se quedó en el poder hasta el año de su muerte en 1975, estableciendo una férrea dictadura capitalista liberal en la isla con apoyo de Washington.

La RPC considera “rebelde” a Taiwán y siempre mantuvo estado de alerta para recuperarla. En 1971 la RPC y Estados Unidos se amigan y Taiwán queda afuera de las Naciones Unidas (ONU). Pero Washington sigue apoyando a Taiwán en su independencia pese al acercamiento chino. En 1976 muere Mao y los dirigentes del Partido Comunista se hacen más “reformistas”. Desde la década de 1980, con las reformas del “socialismo de mercado”, China se abre al capitalismo. Pero sigue reclamando por Taiwán desde la ONU, ya que logró su asiento en el organismo supranacional.  La “isla rebelde” constituye no solamente un reclamo histórico sino también un objetivo político en la lucha por el poder dentro de la cúpula de la potencia asiática. En el año 2022 vence el segundo mandato de Xi Jinping e intentará, en el Vigésimo Congreso General del Partido Comunista, vulnerar el principio, impuesto por Deng Xiao Ping, de una sola reelección. Por ello en sus discursos abandonó el “un País, dos sistemas” y lo reemplazó por “Una sola China”. Toda una declaración.

Las fuerzas militares de la RPC realizan grandes ejercicios muy cerca de la isla y cientos de aviones de guerra vulneran el espacio aéreo, mientras la presidenta de la República de Taiwán, TsaiIng Wen, reclama ayuda al Pentágono quien le vende armamento, entrena sus tropas y desplaza fuerzas navales de magnitud a la zona. Wen está en el cargo desde 2016, pertenece al Partido Socialdemócrata local, y ha levantado el nacionalismo taiwanés pidiendo ayuda a Washington.

La “progresista” Tsai Ing-Wen fue reelecta presidenta de Taiwán en 2020 y está en el cargo desde 2016, apoyada por Estados Unidos.

La escalada entre ambas Pekín y Washington en la era Biden tuvo un hito central, hace poco más de un mes, en los acuerdos entre Estados Unidos, Australia y Gran Bretaña (AUKUS). Por ese pacto que incluye “cooperación en tecnologías avanzadas de defensa, inteligencia artificial, sistemas submarinos y vigilancia de larga distancia” se provee a Australia de un escudo de defensa múltiple para neutralizar el expansionismo de China en el Indo Pacifico.La negociación tripartita incluye la venta a Camberra de submarinos nucleares.Con estas naves de guerra el patrullaje del Mar de la China Meridional, incluyendo Taiwán, está asegurado e implica una respuesta a la incursión de submarinos chinos en “las cercanías” de Australia.El Ministerio de Relaciones Exteriores chino replicó con dureza: “Los socios de AUKUS deben abandonar su mentalidad de Guerra Fría (…) o se acabarán perjudicando a sí mismos.” Lo mismo le dijo a Taiwán y a Estados Unidos hace poco.

El conflicto no es ideológico sino por poder militar en zonas de influencia. A la RPC no le gusta que Washington está tan cerca de sus aguas. Y lo hará notar. La chispa taiwanesa resulta peligrosa y los riesgos aumentan. La diplomacia china sabe jugar. Alienta a sus aliados regionales como la República Popular Democrática de Corea (RPDC) a molestar al Tío Sam en la Península de Corea, y sigue alentando acuerdos con Rusia, Irán, Afganistán y los estados ex repúblicas soviéticas de Asia Central. Taiwán en el ojo de un juego de ajedrez que resulta desafiante. Veremos qué tipo de chispa será.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Uruguay y el TLC con China, a pedido de la oligarquía

Uruguay y el TLC con China, a pedido de la oligarquía

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Es necesario precisar que todo este proceso llevará mucho tiempo. Incluso se prevé que no llegue a concretarse dicho TLC en la administración Lacalle, pero fue anunciado como si ya estuviera vigente el tratado.

China se ha convertido en el primer destino de las exportaciones uruguayas desde el año 2013.. En lo que va del año (enero-agosto) las exportaciones uruguayas al tigre de Asia, totalizaron 1.568 millones de dólares, un aumento del 63% frente al mismo período de 2020.

Fórmula uruguaya para un TLC con China choca con Argentina – Información – 09/09/2021 – EL PAÍS Uruguay

En los últimos años, los principales productos exportados por Uruguay a este destino son la carne bovina, soja y celulosa. Sin embargo, pese a la importancia de China como socio comercial, también significa el mercado al que se le paga más aranceles. Del total de las exportaciones a este destino, el 79% enfrenta restricciones arancelarias. Según datos oficiales, en 2019 las exportaciones a China pagaron 184 millones de dólares por aranceles, lo que significó el 55% del total por las ventas realizadas al exterior.

Previo a la conferencia, el mandatario se reunió en su despacho con los líderes de todos los partidos políticos con representación parlamentaria. En el encuentro asistieron: Pablo Iturralde (Partido Nacional), Julio María Sanguinetti (Partido Colorado), Pablo Mieres (Partido Independiente), Guido Manini Ríos (Cabildo Abierto), María José Rodríguez (Frente Amplio), Daniel Peña (Partido de la Gente) y César Vega (Partido Ecologista Radical Intransigente).

Uruguay avanza hacia un TLC con China - Economía y ne... en Taringa!
Uruguay avanza hacia un TLC con China – Economía y ne… en Taringa!

Lacalle fue consultado en cuanto a si en el caso de alcanzar el TLC con China se necesitaría un aval de los parlamentos de Argentina, Brasil y Paraguay, a lo que respondió con un rotundo: “No”. “Uruguay tiene apuro, porque cada día que pasa es un día perdido”, dijo remarcando que todos los pasos se realizarán con especial cuidado y profesionalismo.

La posición argentina se afirma en que todos los acuerdos comerciales deben ser suscriptos por los cuatro países socios plenos, amparándose en la cláusula 32 del estatuto del bloque. Uruguay pidió flexibilizar esa norma, pero Argentina se ha negado.

El exsubsecretario de Economía y Finanzas durante el último gobierno del Frente Amplio, Pablo Ferreri, destacó que si bien “por un lado se dejará de pagar aranceles para el ingreso a China, también se va a dejar de cobrarlos”, por lo que, opinó que “hay que estudiar a qué sectores afecta y cuánto los afecta, a cuáles beneficia y cuánto”, así como su impacto en las relaciones comerciales con el Mercosur.

“Para nosotros un tratado de libre comercio no es un sinónimo mecánico de trabajo, de calidad ni de desarrollo, porque cuando dos países tienen estructuras productivas tan disímiles, muchas veces los TLC lo que hacen es exacerbar esas diferencias”, dijo Ferreri.

Lo que puede ser muy bueno para los agronegocios o para la exportación de commodities y productos intensos en recursos naturales puede ser letal para sectores con más valor agregado, para la industria manufacturera o para campos de desarrollo que requieren otras políticas”, puntualizó al diario oficialista El País.

180.com.uy :: Mujica y Astori ya juraron y el nuevo presidente habla en el Parlamento

Así como lo hicieron los trabajadores, las empresas y los dirigentes políticos del oficialismo y la oposición, dirigentes del centroizquierdista Frente Amplio realizaron importantes advertencias. El expresidente José Mujica y los exvicepresidentes Danilo Astori y Rodolfo Nin Novoa recordaron que ya se había avanzado en el gobierno anterior y se había frustrado el acuerdo con China, algo que “podría” volver a pasar.

Astori consideró que “hay que incluir al Mercosur” en las negociaciones y dijo “que China cuida más, sin duda, los mercados de Brasil y Argentina que el de Uruguay y recordó que en 2017 fue el presidente de China quien frenó las negociaciones para cuidar las relaciones con los otros países de la región, incluso a pesar de haber anunciado el acuerdo con Uruguay.

Mujica dijo que por ahora sólo hay “titulares y no mucho más. Hay que tener en cuenta que la experiencia internacional indica que eventualmente un tratado de esta naturaleza lleva cinco, seis o siete años como mínimo, (…) “Esa es la experiencia que tuvo Chile, al que le llevó seis años con 70 técnicos de un lado y del otro discutiendo rubro por rubro. No es coser y cantar, no está a la vuelta de la esquina”, recordó.

En cuanto a los grupos que podrían ser beneficiados y los perjudicados por este acuerdo, Mujica advirtió que hay que tener en cuenta que las negociaciones no son impulsadas por “carmelitas descalzas” sino por “grupos de intereses”: “Seguramente hay sectores como ciertas agroindustrias que se pueden ver favorecidas en Uruguay, pero hay otros que se pueden sentir muy perjudicados”, detalló.

En relación a las posibles consecuencias que el acuerdo pueda tener con los países del Mercosur, Mujica dijo que “está el conjunto de intereses que se mueven en la región, y esto es muy importante. Nosotros tenemos actividades como turismo que son muy dependientes de la buena o mala voluntad que puede tener la República Argentina, y tenemos experiencia en esto”, opinó.

El propio Lacalle, cuando se encontraba en la oposición, y debatiendo sobre un posible TLC con China en 2017, había manifestado su preocupación por la pérdida de 35.000 puestos de trabajo y que se debía negociar con el aval del Mercosur o “atenerse a las consecuencias».

Cuestión en la que se encuentro del lado contrario en el presente, recordemos el episodio que generó crispación entre el primer mandatario uruguayo y su par de Argentina Alberto Fernandez; cuando calificó al Mercosur como “lastre”.

“Lo que el campo reclamaba: firmar un TLC con China”, tituló el diario El País en la sección “Rurales”. Es que este tratado beneficiará a los grandes exportadores, pero barrerá con la industria nacional. Existen casos de TLCs con diferencias abismales entre economías, como los casos del TLCAN, luego T-MEC, entre Estados Unidos, México y Canadá.

Gonzalo Valdés Requena, presidente de la Asociación Rural del Uruguay, comentó que desde el primer día apoyaron la búsqueda de la flexibilización del Mercosur, lo que no solo es interesante para la cadena cárnica, sino que para el sector agropecuario en su conjunto significa “un tratado muy interesante”. A modo de ejemplo, comentó que la carne está pagando 200 millones de dólares en aranceles por año, y más de la mitad se los lleva China (unos 110 millones).

Las exportaciones cárnicas de Uruguay crecieron 8% – Agrolatam

Desde el punto de vista de los empresarios agropecuarios es favorable. Pero sabemos que ni siquiera existe el famoso “derrame” que tanto se pregona. El salario real ha caído, los precios y servicios públicos aumentan semana a semana. Las jubilaciones han perdido contra la inflación. Eso sí, las exportaciones han arañado los mil millones de dólares y han  aumentado un 40% en el interanual agosto 2020-2021, pero el desempleo aumenta. Y se han fugado más de 3.500 millones de dólares al exterior.

No contentos con este panorama favorable, para ellos, las cámaras empresariales piden pagar el 70% del laudo salarial. Es decir, pagar por debajo de lo que la ley estipula. En su lenguaje de patrón, impulsan “modernización” laboral como “real incentivo” al empleo. En buen criollo es o trabajas por un sueldo miserable o no trabajas.

Las gremiales de Industria y de Comercio y Servicios entregaron una propuesta de proyecto de ley pidiendo reducciones impositivas y habilitar contratos de trabajo “de emergencia” con salarios por debajo de los mínimos actuales, a lo que el presidente Lacalle Pou se mostró “empático” con cámaras empresariales, señaló el semanario derechista Búsqueda.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Yibuti, el pequeño país africano codiciado por las potencias

Yibuti, el pequeño país africano codiciado por las potencias

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Yibuti, el pequeño estado africano oriental, de casi 950 mil habitantes, ha sido noticia dentro del concierto internacional en la disputa entre Estados Unidos y la República Popular China. No muchos medios en el mundo le prestaron atención, pero en Yibuti la rivalidad sino-estadounidense se da en un país de tan solo 21.783 kilómetros cuadrados.

El pasado 21 de abril Washington pegó el grito en el cielo. “La base naval de China en Yibuti, noreste de África, es ahora lo suficientemente grande como para albergar portaviones”, según el jefe del Comando África de EE.UU. (AFRICOM), el general Stephen Townsend, citado por el periódico militar estadounidense Stars and Stripes. Pekín abrió en el 2017 su base en Yibuti y desde entonces ha aumentado su presencia, operando a solo unos 11 kilómetros del Camp Lemonnier, el centro operativo del ejército estadounidense en el Cuerno de África Oriental.

Bases militares foráneas en Yibuti

Yibuti es de suma importancia estratégica pese a su pequeñez. Es que está ubicado en las costas del Mar Rojo y el Golfo de Adén, y ha albergado durante mucho tiempo a varios ejércitos extranjeros. Francia, Italia y Japón se encuentran entre los países con pequeños puestos de avanzada en esa nación africana. También los saudíes. Yibuti no tiene drama en seguir alquilando y ofreció también a neerlandenses, belgas, españoles y británicos a invertir en la construcción de bases militares.

Allí gobierna el excéntrico Ismail Omar Guelleh, que es el segundo presidente en la historia de Yibuti. Logró hacerse con el poder en 1999 y desde entonces es el hombre fuerte de la nación. Lo loco de todo esto es que nació en el sur de Etiopía, cerca de la zona del Ogadén, donde vive la etnina somalí de los Issas. Pero, además posee nacionalidad francesa y es un políglota, ya que habla el idioma galo, el somalí, el árabe, el ahmárico etíope e italiano.

China tiene muchos intereses en tener una base militar en Yibuti.

La biografía de Guelleh es una muestra de la historia reciente independentista de Yibuti. Desde tiempos inmemoriales, habitan los grupos étnicos, como los Issas, los Afars y los Gazza. Tiempo después llegaron los árabes desde el Yemen. El Islam se consolidó hacia el siglo XI y fue parte de diversos sultanatos musulmanes. También fue codiciado por los turcos otomanos, que en el siglo XIX rivalizaron con los intereses franceses, italianos y británicos por Yibuti. Desde 1859 los franceses lograron su poder y apoyaron a los reyezuelos nómadas musulmanes tanto de los Issas como de los Afars (rivales históricos) para establecer una factoría comercial, muy cerca del Golfo de Adén y del Egipto aliado a los británicos. En 1897 finalmente establecieron su colonia en Yibuti, a la que llamaron Somalilandia o Territorio Francés de los Afars y los Issas. Italianos y británicos se quedaron con el resto de la gran Somalia. Los turcos otomanos fueron desalojados.

El 27 de junio de 1977 Francia le otorga la independencia a Yibuti, bajo el liderazdo del somalí Issas Hassan Gouled Aptidon, un “afrancesado”, y tío de Guelleh. Pero Aptidon no era de Yibuti, sino que nació al norte de la Somalia británica en 1916 y cuando fue gobernante en el nuevo país de adopción estuvo presionado por el régimen de Siad Barré de la República Popular Democrática de Somalia. El extraño coronel marxista Barré quería anexionarse Yibuti, pero cuando en 1978 perdió la guerra del Ogadén contra la Etiopía del marxista Mengistu el Rojo (este apoyado por tropas cubanas y suryemeníes), las intenciones de quedarse con Yibuti se terminaron. Además, Francia custodió a su ex colonia. De hecho, tropas galas no se retiraron del todo.

El presidente Ismail Omar Guelleh con el mandatario chino Xi Jinping

Ahora, la cuestión es otra. Luego de ser país aliado a Occidente en la Guerra Fría, en estos tiempos se ha convertido en una especie de patio de alquiler para muchas bases militares extranjeras. Guelleh no se hace problemas con dejar que su país sea como una especie de garaje para bases militares foráneas.

Yibuti alberga bases militares de Francia, Italia, Estados Unidos, Japón y la inaugurada en julio de 2017 por Pekín. Arabia Saudí también está construyendo la que, como en el caso chino y nipón, será su única instalación militar permanente en el extranjero. Las tropas estadounidenses llegaron, a la que es su única base militar en África, tras el 11 de septiembre de 2001. El ex mandatario Barack Hussein Obama II renovó el acuerdo en su segundo mandato (2013-2017) a razón de 63 millones de dólares anuales. Localizada junto al aeropuerto principal del país, Camp Lemonnier tiene capacidad para alojar a 6000 marines y una nueva instalación para drones. El ejército francés, que nunca llegó a abandonar su excolonia, tiene en Yibuti su mayor base en el extranjero, con 1900 militares. Es que su proximidad a zonas de conflicto como el Sahel, Somalia o Yemen es otro de los motivos por los que la presencia extranjera es tan numerosa.

Guelleh junto al mandatario francés Emmanuel Macron

También hay presencia militar española en Yibuti, en el marco de la “Operación Atalanta”, lanzada por la Unión Europea en 2008 para luchar contra la “piratería somalí”, y actualmente comandada por el Reino de España. En la misión participan militares británicos, alemanes, belgas, holandeses o portugueses. En los últimos años, nuevas formas de cooperación entre distintos estados y organizaciones en materia de seguridad marítima se han estrenado en Yibuti con “buenos resultados”. La misión europea ha podido coexistir y cooperar con una lanzada por la OTAN en la región y con las labores de vigilancia ejercidas por las potencias militares con bases en el terreno.

Por su parte, los intereses de Pekín en Yibuti no se limitan al ámbito militar, sino que ha invertido miles de millones de dólares en financiar la construcción del puerto de Dolareh (adyacente a su base militar), un aeropuerto, una planta de licuefacción, gasoductos, oleoductos o la línea ferroviaria que ha conectado Yibuti (su capital homónima) con Etiopía, el segundo país más poblado del continente, que perdió su salida al mar tras la secesión de Eritrea en 1993. Más del 95% de las exportaciones e importaciones etíopes pasan por el puerto de Yibuti.

Guelleh y Barack Obama en la Casa Blanca, en 2014

Los saudíes no se quedaron atrás. Arabia Saudí acordó ya en 2016 la construcción de su primera base permanente en el extranjero. Los rebeldes shiítas Houthi del Yemen(acusados por Riad y Occidente de ser un “grupo terrorista” financiado por la República Islámica de Irán) , objetivo principal de la coalición liderada por Riad en su país vecino de la Península Arábiga, han logrado en varias ocasiones atacar a navíos saudíes y emiratíes mientras cruzaban frente el estrecho de 32 kilómetros que separa el sur de Yemen de Yibuti. En 2017-2018 se instaló el ejército saudí (el segundo del mundo que invierte más en armamento) en Yemen. Esto le dio la posibilidad de reducir significativamente el vuelo de sus aviones militares hasta sus objetivos en Yemen, al tiempo que podrá frenar el envío de armas a los rebeldes Houthi shiítas desde la costa somalí.

Ahora bien, para Guelleh, esta entrega de soberanía es negocio para su familia (elite tradicional de los Issas en el pequeño país) y los “comerciantes árabes” de Yibuti. Más de la mitad de los empleos de Yibuti están relacionados con el tráfico marítimo de mercancías, y los ingresos que generan el puerto y las bases militares extranjeras suman en torno al 80% del PIB. La gran burguesía yibuti de los Issas ha dejado afuera a los pastores Afars y Gazza, que engrosan las filas del proletariado local, empobrecido y marginado de la política local.

La etnia de los Afars de Yibuti, que es marginada por el clan somalí de los Issas, al cual pertenece el poderoso presidente Guelleh de Yibuti.

Guelleh y los Issas controlan al país como si fuesen un pequeño sultanato. La economía de esta familia se ha confundido con la del país y crece a buen ritmo. Pero no es capaz de redistribuir la riqueza ni reducir el desorbitante desempleo juvenil entre los Afars y los Gazza. Guelleh se alió con los “árabes afrancesados” y cumple su cuarto mandato. El caciquisimo de los Issas en Yibuti todavía permite controlar a un electorado tan minúsculo, y la oposición es silenciada y fragmentada constantemente. Con tanta presencia extranjera en el país, la estabilidad es lo único que importa en la comunidad internacional. Guelleh sabe que lo van a defender los yanquis, los chinos, los saudíes, etc. El negocio familiar está intacto y Yibuti parece ser la zona clave para controlar gran parte de la geopolítica mundial del siglo XXI.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Patrañas, “ayudas” y una visita sombría

Patrañas, “ayudas” y una visita sombría

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

Algunas aclaraciones iniciales

A estas alturas del partido no es secreto para nadie que la República Argentina está presionada desde dentro y fuera del país. En lo local la oposición político-mediática-judicial hace y deshace con tal de ver fracasar al gobierno que encabezan Alberto y Cristina Fernández.

En lo externo, corriendo por unos minutos el velo del Covid de la pantalla, para el gobierno argentino resulta urgente intentar resolver la deuda con el FMI, contraída por el gobierno de la Alianza Cambiemos que dirige Mauricio Macri. Pero para nadie debería ser una novedad que EEUU es el peso pesado sin el cual no se puede destrabar tal asunto.

De igual modo (ahora sí hablando del Covid), tampoco debería ser noticia para nadie (aunque los medios locales sigan minimizando el hecho) que el país del norte es uno de los mayores acaparadores de vacunas a nivel mundial; incluso que una gran porción de las dosis en las que Argentina produjo el principio activo y que debía embotellar México, fueron retenidas en EEUU bajo el pretexto de no dejar que se exporten insumos necesarios para el combate a la pandemia. Parece casi obvio, pero hay que aclararlo, que es en ese contexto se da la visita del almirante Creg Faller.

Algo más que es indiscutible a estas alturas es que EEUU nunca dejó de considerar la importancia estratégica que tiene Argentina para sus planes en el continente y a nivel mundial. De hecho, Argentina sigue teniendo el vergonzoso título de “Gran Aliado Extra OTAN”. Pero para la “gran prensa argentina” volvimos a alejarnos del mundo.

Creg Faller, Jefe del Comando Sur de los EEUU | Foto: El Estímulo

Algunos antecedentes del Almirante

Nadie que llegue al puesto de Creg Faller es “un nene de pecho”. A este señor, llegar a Jefe del Comando Sur, le valió sus buenas tropelías en distintas partes del mundo. Tal como lo señala el colega Sergio Ortíz, en la biografía del propio almirante, “como oficial de mando del destructor USS Stethem (DDG 63), se desplegó al Golfo Arábigo y participó en operaciones de interceptación marítima en apoyo de las sanciones de las Naciones Unidas contra Irak. Como comandante del Grupo de Ataque John C. Stennis/ Grupo de Ataque de portaaviones 3, se desplegó al Medio Oriente en apoyo a las operaciones New Danm (Irak) y Enduring Freedom (Afganistán). También fue Director de Operaciones (J3) del Comando Central de los EE.UU.”.

Y en la misma línea, es necesario resaltar que lo que para los gobiernos norteamericanos son distinciones, para los pueblos del mundo que queremos la paz son muestras de que, como afirma Ortiz, “Faller es un criminal de guerra”.

La supuesta “ayuda humanitaria”

En cuanto a la visita, para la mayoría de la prensa argentina -que se limitó a replicar la “información” suministrada por la Embajada de los EEUU en Argentina-, tuvo que ver con la entrega de ayuda humanitaria para el combate contra el Covid. La donación de algunos hospitales móviles y otros insumos que generosamente fueron “donados” por el Pentágono. Qué atentos los norteamericanos, qué buenos vecinos resultaron.

Material donado por el Pentágono | Foto: Argentina.gob.ar

Cabe aclarar que por más que a muches nos hubiese gustado que este criminal ni siquiera tenga permiso para respirar aire pisando nuestro territorio, o cuanto mucho que sea otro el tipo de recibimiento, diplomáticamente, si las pretensiones oficiales son no enemistarse abiertamente con nadie (cosa que está a las claras en la diplomacia argentina), la visita cumplió con las características de una visita más. El problema es que no es cualquier visita y que por ejemplo, nada tenía que haber hecho Faller viajando a Ushuaia, capital fueguina y última parada de su minigira por Uruguay y Argentina.

Pero entendamos que esta supuesta “donación” llegó después de que a finales de febrero el gobierno de Beijín donara a la Argentina un hospital móvil con 13 unidades y sus respectivos camiones. Un aporte sustancialmente mayor a las dádivas traídas por el Jefe del Comando Sur. También está claro no podía simplemente rechazarse esta donación. Haberlo hecho habría sido leído por Washington como una nueva ofensa de parte del gobierno de les Fernández.

Lo que intentó ocultar gran parte de la prensa argentina

Así las cosas, la visita a Ushuaia perseguía otros fines íntimamente relacionados con lo denunciado en artículos anteriores, en los que señalábamos que un submarino nuclear norteamericano, el USS Greenville (SSN 772), había participado junto con aviones británicos de un ejercicio militar en los alrededores de nuestras Islas Malvinas.

Submarino Nuclear de EEUU USS Greenville (SSN 772) en cercanías de las Islas Malvinas | Foto: informepolitico.com.ar

Es que el Atlántico Sur, como se ha mencionado en otras ocasiones, es un punto estratégico clave y muy codiciado tanto por EEUU, como por su histórica aliada Gran Bretaña. Hay que recordar que los piratas europeos tienen emplazada una base militar extracontinental (la más grande de la OTAN) en nuestras islas. De hecho, el Doctor y Magister en Política Latinoamericana por la Universidad de Essex, Licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires y Rector de la Universidad Nacional de la Defensa, Jorge Battaglino, consideró recientemente que este es “el principal problema para la Defensa que tiene Argentina

La importancia geoestratégica de esta región de nuestro territorio es lo que alarmó a los norteamericanos al enterarse, de las declaraciones del gobernador fueguino, Gustavo Melella, quien señaló que había negociaciones con China para que financien la construcción -en la capital provincial- de un Polo Logístico Antártico. De hecho, el Secretario de Estado de los EEUU, Anthony Blinken, lo consultó con el canciller argentino, Felipe Solá, semanas atrás.

Cabe recordar que durante la gestión de Mauricio Macri, más precisamente a mediados de mayo de 2016, una delegación del Ministerio de Defensa argentino (encabezado en aquel entonces por “el milico” Aguad) viajó a los EEUU para reunirse con la Secretaria Adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, e integrantes del Departamento de Defensa, del Pentágono y del Comando Sur. De ese viaje derivó el compromiso macrista de instalar una “base científica” en Ushuaia para -supuestamente- “dar apoyo logístico a las expediciones científicas en su camino a la Antártida”.

Para dimensionar la importancia que tiene esta región del mundo para los EEUU, repasemos las declaraciones realizadas por el propio Faller ante el Senado de los EEUU el 16 de marzo de pasado. Allí, el almirante sostuvo que “ahora más que nunca, existe un clima de urgencia por las amenazas globales que enfrentamos aquí en nuestro vecindario. Esta región es nuestro hogar. Este vecindario es nuestro hogar. Es un vecindario compartido. Es un Hemisferio de sumo interés para los EE UU. Las principales amenazas que enfrenta el Hemisferio son CHINA y las organizaciones criminales transnacionales[1].

Tal como lo destaca una de las integrantes del CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia Argentina), la profesora Elsa Bruzzone, estas declaraciones no son las primeras: pueden concatenarse con un sinfín de dichos públicos de Faller, quien públicamente manifestó en reiteradas oportunidades su enemistad hacia la República Popular China.

Objetivos múltiples

Pero como todo en la geopolítica actual, nunca hay un único objetivo. Las presiones diplomáticas como esta siempre afectan varios escenarios. En este caso no es solamente la presencia e influencia China en Argentina -y el resto de la región-, o la posibilidad de que el país asiático financie la construcción de una base logística para la Armada Argentina en Ushuaia (que se convertiría la base militar más austral del mundo).

Ilustración: Enernews

Además de ello están las pretensiones de Washington de alejar la influencia rusa. Y no es solamente por la gran cantidad de dosis de la vacuna contra el Covid que el fondo de inversión ruso vendió y vende a nuestro país, sino la gran cantidad de ofertas de armamento militar que ha hecho el gobierno de Putin para que Argentina actualice y mejore sus sistemas de defensa. Hecho que se multiplicó luego de que los británicos vetaran la posibilidad de que nuestro país adquiera los aviones caza de 4ta Generación FA-50 de la empresa Korean Aerospace Industries. Este hecho -según trascendió- habría sido criticado por Rossi en la reunión con el Almirante Faller.

Venezuela también está como trasfondo

Por otro lado -y si bien desde la administración Biden intentaron restar importancia y señalaron que el hecho “no estorbaría las relaciones entre Argentina y EEUU”- está la salida de nuestro país del Grupo (mejor dicho “Cartel”) de Lima y la política de presiones hacia el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.

La decisión del gobierno del Frente de Todes de salir del mencionado cártel -que sólo tiene por función presionar la salida de Nicolás Maduro Moros y destruir el proceso revolucionario chavista- no debe haber sido tomado con agrado por la administración del “demócrata”. Venezuela es un grano en la bota para los EEUU, pero manifestar “enojo” por esa decisión habría sido un error diplomático para una administración que pretende contener a nuestro país dentro de sus aliados y no arrojarnos a las manos de China o Rusia, dos de los jugadores de peso a nivel mundial que compiten directamente con EEUU.

Sobre el final de estas palabras cabe destacar algunas de las reflexiones del analista francés Thierry Meyssan, quien alerta que la nueva administración norteamericana pretende volver a la criminal “Guerra sin fin” impulsada con mayor virulencia luego del 11S y llevada adelante fundamentalmente por los gobiernos de George Bush hijo y el tristemente célebre “Nobel de la Paz”, Barack Obama.

Para concluir con estas líneas, retomar la cita realizada por Bruzzone en su análisis respecto de la visita de Faller. La profesora concluye su artículo con algunas palabras del Dr. Gustavo Cirigliano que sintetizan el accionar imperialista de los EEUU: “Cuando un imperio proclama la paz, trae la guerra; cuando exalta la solidaridad, esconde un ataque; cuando  reclama adhesión, trama entrega y cuando ofrece amistad, distribuye hipocresía”.


Referencias:
[1] https://www.resumenlatinoamericano.org/2021/04/10/argentina-impecable-analisis-sobre-la-visita-del-comando-sur-a-que-vino-craig-faller/

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

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