Patrañas, “ayudas” y una visita sombría

En los primeros días de abril se presentó en Argentina el Jefe del Comando Sur de los EEUU, Creg Faller. De uniforme militar pero bajo la vestimenta de una supuesta “humanidad”, pululó por el país trayendo dádivas. ¿Qué hay detrás de su arribo?

Algunas aclaraciones iniciales

A estas alturas del partido no es secreto para nadie que la República Argentina está presionada desde dentro y fuera del país. En lo local la oposición político-mediática-judicial hace y deshace con tal de ver fracasar al gobierno que encabezan Alberto y Cristina Fernández.

En lo externo, corriendo por unos minutos el velo del Covid de la pantalla, para el gobierno argentino resulta urgente intentar resolver la deuda con el FMI, contraída por el gobierno de la Alianza Cambiemos que dirige Mauricio Macri. Pero para nadie debería ser una novedad que EEUU es el peso pesado sin el cual no se puede destrabar tal asunto.

De igual modo (ahora sí hablando del Covid), tampoco debería ser noticia para nadie (aunque los medios locales sigan minimizando el hecho) que el país del norte es uno de los mayores acaparadores de vacunas a nivel mundial; incluso que una gran porción de las dosis en las que Argentina produjo el principio activo y que debía embotellar México, fueron retenidas en EEUU bajo el pretexto de no dejar que se exporten insumos necesarios para el combate a la pandemia. Parece casi obvio, pero hay que aclararlo, que es en ese contexto se da la visita del almirante Creg Faller.

Algo más que es indiscutible a estas alturas es que EEUU nunca dejó de considerar la importancia estratégica que tiene Argentina para sus planes en el continente y a nivel mundial. De hecho, Argentina sigue teniendo el vergonzoso título de “Gran Aliado Extra OTAN”. Pero para la “gran prensa argentina” volvimos a alejarnos del mundo.

Creg Faller, Jefe del Comando Sur de los EEUU | Foto: El Estímulo

Algunos antecedentes del Almirante

Nadie que llegue al puesto de Creg Faller es “un nene de pecho”. A este señor, llegar a Jefe del Comando Sur, le valió sus buenas tropelías en distintas partes del mundo. Tal como lo señala el colega Sergio Ortíz, en la biografía del propio almirante, “como oficial de mando del destructor USS Stethem (DDG 63), se desplegó al Golfo Arábigo y participó en operaciones de interceptación marítima en apoyo de las sanciones de las Naciones Unidas contra Irak. Como comandante del Grupo de Ataque John C. Stennis/ Grupo de Ataque de portaaviones 3, se desplegó al Medio Oriente en apoyo a las operaciones New Danm (Irak) y Enduring Freedom (Afganistán). También fue Director de Operaciones (J3) del Comando Central de los EE.UU.”.

Y en la misma línea, es necesario resaltar que lo que para los gobiernos norteamericanos son distinciones, para los pueblos del mundo que queremos la paz son muestras de que, como afirma Ortiz, “Faller es un criminal de guerra”.

La supuesta “ayuda humanitaria”

En cuanto a la visita, para la mayoría de la prensa argentina -que se limitó a replicar la “información” suministrada por la Embajada de los EEUU en Argentina-, tuvo que ver con la entrega de ayuda humanitaria para el combate contra el Covid. La donación de algunos hospitales móviles y otros insumos que generosamente fueron “donados” por el Pentágono. Qué atentos los norteamericanos, qué buenos vecinos resultaron.

Material donado por el Pentágono | Foto: Argentina.gob.ar

Cabe aclarar que por más que a muches nos hubiese gustado que este criminal ni siquiera tenga permiso para respirar aire pisando nuestro territorio, o cuanto mucho que sea otro el tipo de recibimiento, diplomáticamente, si las pretensiones oficiales son no enemistarse abiertamente con nadie (cosa que está a las claras en la diplomacia argentina), la visita cumplió con las características de una visita más. El problema es que no es cualquier visita y que por ejemplo, nada tenía que haber hecho Faller viajando a Ushuaia, capital fueguina y última parada de su minigira por Uruguay y Argentina.

Pero entendamos que esta supuesta “donación” llegó después de que a finales de febrero el gobierno de Beijín donara a la Argentina un hospital móvil con 13 unidades y sus respectivos camiones. Un aporte sustancialmente mayor a las dádivas traídas por el Jefe del Comando Sur. También está claro no podía simplemente rechazarse esta donación. Haberlo hecho habría sido leído por Washington como una nueva ofensa de parte del gobierno de les Fernández.

Lo que intentó ocultar gran parte de la prensa argentina

Así las cosas, la visita a Ushuaia perseguía otros fines íntimamente relacionados con lo denunciado en artículos anteriores, en los que señalábamos que un submarino nuclear norteamericano, el USS Greenville (SSN 772), había participado junto con aviones británicos de un ejercicio militar en los alrededores de nuestras Islas Malvinas.

Submarino Nuclear de EEUU USS Greenville (SSN 772) en cercanías de las Islas Malvinas | Foto: informepolitico.com.ar

Es que el Atlántico Sur, como se ha mencionado en otras ocasiones, es un punto estratégico clave y muy codiciado tanto por EEUU, como por su histórica aliada Gran Bretaña. Hay que recordar que los piratas europeos tienen emplazada una base militar extracontinental (la más grande de la OTAN) en nuestras islas. De hecho, el Doctor y Magister en Política Latinoamericana por la Universidad de Essex, Licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires y Rector de la Universidad Nacional de la Defensa, Jorge Battaglino, consideró recientemente que este es “el principal problema para la Defensa que tiene Argentina

La importancia geoestratégica de esta región de nuestro territorio es lo que alarmó a los norteamericanos al enterarse, de las declaraciones del gobernador fueguino, Gustavo Melella, quien señaló que había negociaciones con China para que financien la construcción -en la capital provincial- de un Polo Logístico Antártico. De hecho, el Secretario de Estado de los EEUU, Anthony Blinken, lo consultó con el canciller argentino, Felipe Solá, semanas atrás.

Cabe recordar que durante la gestión de Mauricio Macri, más precisamente a mediados de mayo de 2016, una delegación del Ministerio de Defensa argentino (encabezado en aquel entonces por “el milico” Aguad) viajó a los EEUU para reunirse con la Secretaria Adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, e integrantes del Departamento de Defensa, del Pentágono y del Comando Sur. De ese viaje derivó el compromiso macrista de instalar una “base científica” en Ushuaia para -supuestamente- “dar apoyo logístico a las expediciones científicas en su camino a la Antártida”.

Para dimensionar la importancia que tiene esta región del mundo para los EEUU, repasemos las declaraciones realizadas por el propio Faller ante el Senado de los EEUU el 16 de marzo de pasado. Allí, el almirante sostuvo que “ahora más que nunca, existe un clima de urgencia por las amenazas globales que enfrentamos aquí en nuestro vecindario. Esta región es nuestro hogar. Este vecindario es nuestro hogar. Es un vecindario compartido. Es un Hemisferio de sumo interés para los EE UU. Las principales amenazas que enfrenta el Hemisferio son CHINA y las organizaciones criminales transnacionales[1].

Tal como lo destaca una de las integrantes del CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia Argentina), la profesora Elsa Bruzzone, estas declaraciones no son las primeras: pueden concatenarse con un sinfín de dichos públicos de Faller, quien públicamente manifestó en reiteradas oportunidades su enemistad hacia la República Popular China.

Objetivos múltiples

Pero como todo en la geopolítica actual, nunca hay un único objetivo. Las presiones diplomáticas como esta siempre afectan varios escenarios. En este caso no es solamente la presencia e influencia China en Argentina -y el resto de la región-, o la posibilidad de que el país asiático financie la construcción de una base logística para la Armada Argentina en Ushuaia (que se convertiría la base militar más austral del mundo).

Ilustración: Enernews

Además de ello están las pretensiones de Washington de alejar la influencia rusa. Y no es solamente por la gran cantidad de dosis de la vacuna contra el Covid que el fondo de inversión ruso vendió y vende a nuestro país, sino la gran cantidad de ofertas de armamento militar que ha hecho el gobierno de Putin para que Argentina actualice y mejore sus sistemas de defensa. Hecho que se multiplicó luego de que los británicos vetaran la posibilidad de que nuestro país adquiera los aviones caza de 4ta Generación FA-50 de la empresa Korean Aerospace Industries. Este hecho -según trascendió- habría sido criticado por Rossi en la reunión con el Almirante Faller.

Venezuela también está como trasfondo

Por otro lado -y si bien desde la administración Biden intentaron restar importancia y señalaron que el hecho “no estorbaría las relaciones entre Argentina y EEUU”- está la salida de nuestro país del Grupo (mejor dicho “Cartel”) de Lima y la política de presiones hacia el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.

La decisión del gobierno del Frente de Todes de salir del mencionado cártel -que sólo tiene por función presionar la salida de Nicolás Maduro Moros y destruir el proceso revolucionario chavista- no debe haber sido tomado con agrado por la administración del “demócrata”. Venezuela es un grano en la bota para los EEUU, pero manifestar “enojo” por esa decisión habría sido un error diplomático para una administración que pretende contener a nuestro país dentro de sus aliados y no arrojarnos a las manos de China o Rusia, dos de los jugadores de peso a nivel mundial que compiten directamente con EEUU.

Sobre el final de estas palabras cabe destacar algunas de las reflexiones del analista francés Thierry Meyssan, quien alerta que la nueva administración norteamericana pretende volver a la criminal “Guerra sin fin” impulsada con mayor virulencia luego del 11S y llevada adelante fundamentalmente por los gobiernos de George Bush hijo y el tristemente célebre “Nobel de la Paz”, Barack Obama.

Para concluir con estas líneas, retomar la cita realizada por Bruzzone en su análisis respecto de la visita de Faller. La profesora concluye su artículo con algunas palabras del Dr. Gustavo Cirigliano que sintetizan el accionar imperialista de los EEUU: “Cuando un imperio proclama la paz, trae la guerra; cuando exalta la solidaridad, esconde un ataque; cuando  reclama adhesión, trama entrega y cuando ofrece amistad, distribuye hipocresía”.


Referencias:
[1] https://www.resumenlatinoamericano.org/2021/04/10/argentina-impecable-analisis-sobre-la-visita-del-comando-sur-a-que-vino-craig-faller/

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¡Quiero suscribirme!
1
Más rápido y fácil
Hola
Si querés que te incluyamos en nuestras listas de difusión de publicaciones y promoción de entrevistas en vivo, envianos un mensaje para suscribirte y te llegará toda nuestra información.
¡Sumate a la Comunidad Trinchera!