Ruanda, entre el genocidio, la memoria y el covid-19

Ruanda, entre el genocidio, la memoria y el covid-19

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

En tiempos de la pandemia, pocos casos se conocen de África Subsahariana. Quizá haya noticias como la muerte del presidente de Tanzania, quien ha negado al covid-19 en su país. O que surgió una nueva cepa contagiosa del covid-19 en Sudáfrica y que ha puesto en jaque a las estructuras sanitarias de algunos países. Pero de Ruanda nadie se esperaba que sea una de las naciones pobres en combatir con eficacia a la pandemia dentro de sus fronteras. Parece que Ruanda se destaca internacionalmente, incluso entre otras naciones africanas, como un ejemplo de gestión contra el covid-19, con 322 muertos y una población de 12,6 millones de habitantes.

Ruanda confirmó su primer caso de covid-19 el 13 de marzo de 2020 y, desde entonces, acumula alrededor de 24.000 casos, de los cuales 22.000 corresponden a pacientes recuperados y los 322 fallecidos ya mencionados. Frente a los 567 mil fallecidos que contabiliza por ejemplo Estados Unidos, los 371.000 de Brasil o las 212.000 víctimas mortales del covid-19 de México, Ruanda parece haber encontrado una alternativa para amortizar el impacto de la enfermedad que azota al mundo.

Se dice que Ruanda aplicó unas duras restricciones, con políticas de una cuarentena extensa en casi todo el año 2020, pero también fortaleciendo el sistema comunitario de salud. Hasta han usado “médicos robots” que atienden a pacientes de covid-19 en algunos sanatorios. Estos robots ayudan a medir varios signos vitales de los pacientes infectados, les sirven comida y limpian los hospitales.

Chan… Presidente de Ruanda Paula Kagame con Macri en Buenos Aires en la cumbre del G20 de 2018.

El país es gobernado por un ex señor de la guerra, el excéntrico Paul Kagame, uno de los fundadores de la guerrilla llamada Frente Patriótico del Pueblo de Ruanda en 1987.  Kagame visitó Argentina en el marco de la famosa Cumbre del G-20 de Buenos Aires, como representante de África, y fue recibido por Mauricio Macri. Desde 2003 Kagame se erigió como el “hombre fuerte” de África Subsahariana. Pero ha sido acusado de violador de derechos humanos y de ser un “dictador” en el marco de la lucha contra el covid-19. El enfoque de Ruanda de su estrategia pandémica ha atraído importantes críticas de grupos como Human Rights Watch, que han condenado las “tácticas autoritarias del gobierno para hacer cumplir las medidas de salud pública”.

Lo que hay que tener en cuenta es que Kagame pertenece a la etnia de los Tutsi, que siempre ha sido considerada como “rival” del pueblo Hutu. Pero a este ex señor de la guerra mucho no le agradó que sea atacado por Occidente. Mucho menos por Francia. El lunes 19 de abril pasado, mediante un informe, el gobierno de Kagame informó que Francia “tiene una responsabilidad importante” por permitir el genocidio de 1994 en Ruanda y han condenado que París aún se niegue a reconocer su participación en la tragedia. Este informe, encargado en 2017 por Kagame y realizado por el bufete de abogados Levy Firestone Muse —con sede en Washington— basa sus hallazgos en cientos de libros, procedimientos judiciales, investigaciones y esfuerzos periodísticos. Ruanda apunta el dedo acusador a los funcionarios franceses por armar, capacitar, equipar y proteger a los Hutu. Los franceses no prestaron atención al compromiso del régimen de el entonces presidente ruandés, Juvenal Habyariman con la deshumanización, la destrucción y la muerte de los Tutsis. Hace unas semanas, Francia publicó también una investigación en que la reconocía los fallos “abrumadores” por una actuación “ciega” del entonces presidente francés François Mitterrand respecto al genocidio ruandés.

Pero la historia del genocidio ruandés debe ser conocida en profundidad. Las “rivalidades étnicas” entre Hutu y Tutsi vienen de la época colonial, cuando desde fines del siglo XIX tanto Ruanda como Burundi se convirtieron en territorios belgas. Los Hutus son el grupo mayoritario, ya que el 90% de los ruandeses y el 85% de los burundeses son de este grupo. Culturalmente se trata de una división artificial, basada más en la clase social que en la etnicidad, dado que no hay diferencias lingüísticas o culturales entre los Hutus y los demás grupos étnicos de la zona, principalmente los Tutsis. Históricamente, sin embargo, había diferencias físicas, principalmente en la altura media. Los Hutus y los Tutsis comparten la mayoría la misma religión y lenguaje (la mayoría son católicos y de idioma bantú). Algunos estudiosos señalan también el importante papel que tienen los colonizadores belgas en crear la idea de una “raza Hutu” y una “raza Tutsi”.

Mapa de Ruanda

Si se nos permite hacer una historia antigua sobre estos pueblos, ayudará a comprender la actualidad. Los Hutus llegaron a la región de los Grandes Lagos de África alrededor del siglo I d.C., desplazando al grupo étnico de “pigmeos” llamados twa (en plural batwa). Los Hutus eran agricultores y dominaron la zona con una serie de pequeños reinos hasta el siglo XV. Se cree que a partir de esa época entraron los Tutsis en la zona desde Etiopía y conquistaron a los Hutus. La monarquía Tutsi sobrevivió hasta el fin de la era colonial en los años del decenio de 1950, usando y codificando los gobernantes belgas la división étnica para apoyar su dominio. Tras la caída de la monarquía Tutsi, la zona fue dividida en Ruanda y Burundi en el año de 1962, año de la independencia de ambas naciones. Los Tutsis, no obstante, permanecieron dominantes en Burundi mientras que los Hutus ganaron un cierto grado de control en Ruanda.

Y aquí sobrevino el caos. Desde 1962 hasta principios del decenio de 1990, se desató una cruenta guerra civil entre las elites Hutu y los campesinos empobrecidos Tutsi. Kagame entró en escena como el guerrillero Hutu luchaba para detener a las guerrillas campesinas Tutsi, que buscaban hacerse con el poder en Ruanda. Francia y Bélgica siempre apoyaron a la elite Hutu y vieron en Kagame un candidato para la estabilidad del pequeño país.

En octubre de 1990, el FPR irrumpió en Ruanda a exigir derechos para los Tusi frente a la invasión de Tutsi desde Burundi. Tres años más tarde, gracias a la crisis que azotaba al país, a la tensión con Burundi y gobiernos occidentales, además de la presión ejercida por el Fondo Monetario Internacional, el presidente Juvenal Habyarimana (que gobernada desde 1973 con apoyo francés) firmó los Acuerdos de Arusha (en Tanzania)​, dando fin a la guerra civil y creando un gobierno de transición compuesto por Hutus y Tutsis.

Escena del genocidio de 1994

Pero no fue así. En abril de 1994 el asesinato del general Habyarimana y el avance del FRP desencadenan una multitud de masacres en el país contra los Tutsis obligando a un desplazamiento masivo de personas hacia campos de refugiados situados en la frontera con los países vecinos, en especial el Zaire (hoy República Democrática del Congo). En agosto de 1995 tropas zaireñas intentan expulsar a estos desplazados a Ruanda. Catorce mil personas son devueltas a Ruanda, mientras que otras 150.000 se refugian en las montañas. Más de 800.000 personas fueron asesinadas y casi todas las mujeres que sobrevivieron al genocidio fueron violadas, además de que muchos de los 5000 niños nacidos fruto de esas violaciones fueron asesinados.

En 100 días, el 70 % de la población Tutsi de Ruanda fue exterminada y murieron muchos Hutus moderados que defendieron a sus vecinos o se negaron a dejar sus casas cuando se dio la orden de evacuación. En total, unas 800.000 personas de ambas etnias habrían sido asesinadas.

Kagame pateó el tablero y acusó a Francia. “Este informe complementa el de la Comisión Duclert (encargado por Francia) y profundiza en la revelación de la participación directa de los franceses en el período comprendido entre 1990 y 1994, así como en los años que siguieron al genocidio”, ha recalcado el canciller ruandés, Vincent Biruta. Parece que el Tutsi Kagame se quiere vengar por la ayuda que dio París al Hutu Habyarimana y a los exaltados Hutu que en 1994 engendraron uno de los genocidios de fines del siglo XX.

Kagame, en fin, no quiere que le arruinen su exitosa campaña contra el covid-19 y trata de alejar las acusaciones de violador de derechos humanos desde que es gobernante en 2003 en su Ruanda natal. Pero lo que no hay que olvidar que Kagame le abrió las puertas a China para la explotación de la riqueza mineral y forestal que hay en la pequeña Ruanda. Otro capítulo se abre.


Véase:
https://www.youtube.com/watch?v=lK4Zv6ThsWg
https://www.youtube.com/watch?v=pic_aDKT-GA
https://www.youtube.com/watch?v=UyzfTBIg7vA
https://www.youtube.com/watch?v=ok6XFjzr8tQ

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

¿Dónde está Lichita?

¿Dónde está Lichita?

TIEMPO DE LECTURA: 9 min.

“Es una forma de decirnos a los que resistimos que esto no es una democracia sino que es una dictadura de una oligarquía que viene hace 70 años abroquelada en el poder y que no admite una oposición revolucionaria. Y se la toman con los niños, ni siquiera esa disputa se da entre adultos, sino que nos dicen: “¿Saben qué? Les tomamos a tus hijos, los matamos y nadie nos va a decir nada, es lo que nosotros creemos y nos jactamos en hacer, y encima queremos que todo el mundo nos aplauda” expresa Carmen Villaba, presa hace 17 años, militante del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y madre de Lichita, niña de 15 años desaparecida desde el 30 de septiembre de 2020.

Lichita tiene una hermana melliza, Anita, ambas nacidas en cautiverio. El 2 de septiembre, en Paraguay, estaban de visita familiar junto a su tía Laura Villalba y sus primas argentinas María Carmen y Lilian Mariana, cuando estas últimas dos fueron secuestradas, torturadas y asesinadas en un operativo de las Fuerzas de Tareas Conjuntas (TPC). Lichita fue herida e intentó huir junto a Anita, Laura y dos adolescentes más. Luego de unos días, Anita y las adolescentes lograron escapar, Laura fue detenida y Lichita desapareció el 30 de noviembre de 2020.

Hasta el día de hoy, la búsqueda de Lichita y el pedido de Justicia para las dos niñas asesinadas configuran el escenario que se vive en tierras paraguayas, en el marco del gobierno de derecha de Mario Abdo Benitez. El terror está a la orden del día, se los saquea y violenta constantemente bajo las reglas de este proyecto neoliberal arrasador, pero como en toda ofensiva contra los pueblos, la resistencia parece no tener ánimos de retirada.

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¿Cuáles fueron los pasos para exigir Justicia?

La “independencia de poderes” acá no existe, actúan mancomunadamente unidos para de alguna forma dar crédito a este actuar fascista, feminicida, infanticida de un Estado; donde se encubren la fiscalía, el poder Legislativo y obviamente el Ejecutivo que llevó adelante este hecho luctuoso. 

En la fiscalía, por ejemplo, después de las manifestaciones y presiones militantes, abrieron un expediente penal para investigar la ejecución de las dos niñas. Pero casualmente cuando las madres de las niñas hicieron llegar, vía cancillería, un poder para poder acceder mediante una abogada en ese expediente como víctimas, se les fue negada la posibilidad. Contrariamente a eso, abrieron causas penales en contra de las madres.

Ahí está la respuesta de la objetividad e imparcialidad de la justicia paraguaya.

¿Qué vas a hacer cuando salgas de la cárcel?

Mi tarea principal ahora es buscar a Lichita, buscar rastros, porque hasta ahora no tengo absolutamente nada que me lleve a saber qué pasó con ella. Tenemos indicios, versiones, comentarios, pero elementos fácticos que digan “Lichita está aquí, está allá o con Lichita pasó esto” no tenemos.

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ANRed

Carmen y su familia junto a distintas organizaciones sociales, especialmente la militancia revolucionaria, se están organizando para dar con el paradero de Lichita con o sin el poder judicial y las herramientas del Estado de su lado.

Se realizarán tres simposios que buscan convocar a figuras del ámbito militante para que analicen y discutan sobre la situación de Lichita, enmarcada dentro de un contexto de crimen de Estado. Las fechas serían el 30 de abril, el 30 de mayo y el 30 de junio, este último con una modalidad virtual y presencial que culminaría con el viaje hacia el territorio de desaparición de Lichita, Cerro Guazú.

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¿Cómo fueron tus inicios en la militancia?

Me incorporé a lo que entonces, en 1991, se llamaba partido Patria Libre, una organización política marxista leninista. Luego de un año y medio de militancia política, me remitieron a la célula clandestina porque Patria Libre tenía planteado llevar adelante todas las formas de lucha, y en ese compromiso y directrices, nos destinaron a conseguir fondos para la organización. En ese momento se planteaba agudizar las contradicciones con una oligarquía que venía desde hace décadas en el poder, primero sosteniendo una dictadura. Porque el Partido Colorado sostuvo 35 años de dictadura y de la noche a la mañana se volvió demócrata en un arreglo inter-burgués, se cambiaron la ropa militar por el traje democrático y fueron quienes llevaron adelante la democracia. El Partido Colorado hace 70 años está en el poder. 

Es una comedia, es un formalismo, y las masas populares se vieron excedidas en el sentido de que ese formalismo vino a limitar la participación de más sectores de oposición dentro del Estado. Pero las condiciones económicas de la gran mayoría del pueblo pobre siguió sin cambios favorables. Las contradicciones propias del sistema capitalista hizo que sectores militantes consideren que la democracia burguesa no alcanza para cambiar de raíz las condiciones miserables del pueblo.

Fui parte de una célula clandestina y dentro de esa correspondencia, el Partido decidió en el año 2000 retener a la nuera de un ex Ministro de Hacienda del dictador. A mi se me encontró en ese operativo y me dieron una condena de 18 años que debo computar íntegramente este julio. Llevo 18 años en prisión. Después de toda esta situación, tuvimos una contraofensiva del Estado y la oligarquía paraguaya. Eso hizo que la dirigencia de Patria Libre liquidara el partido. Fueron exiliados y renegaron de sus compañeros que quedamos en prisión, de la militancia que quedó clandestina y de su base. 

Era un partido político revolucionario marxista leninista que venía perfilándose dentro del área campesina porque su mayor caudal militante era campesino. El Ejército del Pueblo Paraguayo surge de la iniciativa de compañeros que quedaron después de que la dirigencia liquidara al partido. Varios compañeros jóvenes sueltos, sin organización y en condiciones de clandestinidad y persecución, tomaron la decisión de irse de la ciudad al campo, el lugar de origen de la mayoría de ellos, y allí fundaron el EPP. 

Tengo dos hermanos allí, de ahi la persecusión y el ensañamiento hacia mí, hacía mis hermanas, madre, sobrinitos que se vieron obligados a migrar en el 2010 después del asesinato de mi hijo. Tengo un hijo asesinado en el 2010 de 12 años y que no fue muerto cerca del Cerro Guazú o en otra zona de conflicto, sino que camino a su escuela. Un niño que realizaba su tarea y vida normal como cualquier otro niño. Esto demuestra que en realidad, la oligarquía paraguaya no mide y no le importa el lugar en donde están nuestros niños, sino que donde están, se les va y asesina. 

Mi familia se exilió en el 2010. Ahí fueron a vivir mis dos mellizas que nacieron en la cárcel. Esta es la historia trágica de mi familia, por eso decía que se sitúa en un contexto de lucha de clases. La persecución y ensañamiento hacia mi familia no es por el apellido necesariamente, sino porque son familias de militantes revolucionarios.

¿Hay posibilidad de disputa y unidad con otras organizaciones que hoy estén disputando el escenario electoral?

Yo creo en la necesidad de lograr esa unidad del campo militante, pero sobre proyectos revolucionarios que no se limiten a la parte electoral. Es una de las dificultades que tenemos en Paraguay. La gran mayoría de la militancia del campo popular se distrae mucho con la parte electoral y no trabaja el otro factor que es muy importante: la elevación de consciencia del pueblo y su militancia. Nos habituamos al viejo esquema de los partidos de derecha, que solo llaman al pueblo a la participación o a la movilización política en términos electorales y en tiempos electorales. Los otros tiempos no se utilizan para la formación y elevación de consciencia del pueblo que es muy importante, hasta diría determinante, para que el pueblo vaya comprometiéndose con programas y proyectos revolucionarios que realmente lo lleven a organizarse dentro de organizaciones políticas revolucionarias que le garanticen esa independencia política de la clase dominante, de la oligarquía paraguaya.

¿Qué nos podes comentar del panorama político en Paraguay y Nuestra América?

Creo que los Estados y sistemas democráticos burgueses en Nuestra América están agotados porque de alguna forma cuando surgieron las democracias, surgieron en confrontación revolucionaria con los estados feudales y, como todo Estado y desarrollo social, llega a un punto en el que cumple su ciclo y debe dar entrada a nuevas formas de organización social.

El ser humano no debe conformarse con comer más o menos bien, con vivir más o menos bien, sino que creo que tenemos que centrarnos y tener como meta la restitución humana del ser humano, sobretodo de la clase obrera y campesina. Eso no puede darse en una sociedad capitalista que tiene como motor principal para su desarrollo, la explotación del hombre por el hombre, porque el obrero por mas que tenga un buen salario, es un hombre o mujer explotada que vive de la venta de su trabajo y es considerado una mercancía por el capitalismo. Desde una concepción marxista leninista, pretendemos la humanización del ser humano, que no significa vivir más o menos bien y seguir siendo un humano explotado. Creo que la humanidad tiene que aspirar más que eso.

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Jorge Saenz

La persecución judicial y las detenciones a militantes políticos es moneda corriente. Los movimientos campesinos suelen ser los más amedrentados por estar directamente involucrados en la matriz productiva del país que los expulsa del campo y los empuja cada vez más a la ciudad, sin ofrecer amparo alguno y generando cada vez más marginación y pobreza en estos sectores. Pero también, encontramos movimientos como el estudiantil que luego de campañas como la del Arancel Cero para la educación superior y movilizaciones exigiendo mayor presupuesto educativo, sufrieron represiones policiales y detenciones arbitrarias. Esto se evidencia con la criminalización de la protesta que tiene como blanco actualmente a les estudiantes Vivian Genes, Luis Trinidad y Pedro Areco -hoy con arresto domiciliario-, Arnaldo Martínez y Enrique Agüero, declarados en rebeldía y con orden de captura.

Las herramientas del gobierno neoliberal se están agotando y los pueblos se están levantando. Hace tiempo se llegó al punto de ebullición y la sociedad paraguaya junto a sus movimientos y luchas no tiene más alternativa que resistir.

Los asesinatos de Lilian Mariana y María Carmen, ratifican el carácter infanticida del Estado paraguayo. El gobierno de Abdo Benitez, en su ambición desmedida de continuar y profundizar el proyecto neoliberal y fascista instalado con la última dictadura stroessista, expone los cuerpos de dos niñas como trofeo de guerra y se niega a encontrar con vida a Lichita ¿Hasta cuando la derecha seguirá manchando sus manos de sangre con las vidas de los pueblos? El tiempo y la militancia lo dirán.

“Quería despedirme haciendo un llamado al campo popular latinoamericano y paraguayo a que se unan a esta causa que es la búsqueda de Lichita. Si hoy no alzamos la voz en contra de las desapariciones forzadas que llevan adelante los Estados, es probable que esto sea el inicio de una práctica terrorista infanticida, desaparecedora de niños y niñas. Llamarles a que de alguna forma participen de los simposios, de los conversatorios militantes, si pueden solidarizarse, respaldar, ayudar con la búsqueda de Lichita” finaliza Carmen. 


Agustina Flores
Agustina Flores

Hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la militancia para la
liberación. Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

Sol Castillo
Sol Castillo

De nuevo estoy de vuelta, después de larga ausencia. Mi inconstancia en la entrega de notas, es mi constante; pero cómo se sabe le que abandona no tiene premio y suelo ser bastante obstinada. No reniego de eso porque en definitiva, esta apuesta es colectiva.

Franco Carignano
Franco Carignano

Militante por la segunda y definitiva independencia. Profesor de comunicación social. Escribo poco. Hincha de Boca. Riquelmista y riquelmiano.

Idriss Déby, el legado de un siervo occidental en Chad

Idriss Déby, el legado de un siervo occidental en Chad

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

No todos los días se muere un presidente en un país. Pero África nos viene dando noticias del fallecimiento de viejos líderes. Ha pasado en Tanzania con el ex mandatario John Magufuli, quien falleció el pasado 17 de marzo y que se hizo famoso por ser un negador de la realidad del covid-19 en su nación. Fue sucedido por Samia Suluhu, quien era su vicepresidente, convirtiéndose en la primera mujer en comandar los destinos de Tanzania. Pero en la República del Chad las cosas son bien distintas. Murió un viejo líder filo-occidental, que había surgido de un golpe de Estado en 1990, tras derrocar a otro dictador, el genocida Hissene Habré (quien gobernó con mano de hierro entre 1982 y 1990).

Según las autoridades del Chad, Idriss Déby, el “dictador afrancesado”, murió en combate contra los rebeldes del norte nucleados en el Frente por la Alternancia y la Concordia en Chad (FACT, en sus siglas en francés), procedentes de Libia. Estos realizaron una incursión más en territorio nacional chadiano con la intención de derrocar a Déby.

La muerte de Déby se anunció después de que la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI) proclamase anoche los resultados provisionales de las elecciones presidenciales celebradas el pasado 11 de abril, que le dieron la victoria con el 79,32 % de los votos. La oposición civil no armada denunció fraude, pero quedaron impactados ante la muerte del dictador. Sobre todo porque los militares se hicieron con el poder, pero con otros Déby, es decir, con el hijo del dictador asesinado, Mahamat Idriss Déby Itno, de tan solo 38 años, y que era el jefe de la Guardia Nacional del Chad, el verdadero poder en el país. Esta guardia pretoriana de la familia Déby Itno, llamó a suspender todo republicanismo posible. Un “consejo militar de transición” se ha puesto en marcha, dirigido por el joven general Mahamat Idriss Déby, para los próximos 18 meses y se han disuelto la Constitución, el Gobierno y el Parlamento, según informaron medios locales.

La industria petrolera es la base de la economía para la dictados de los Déby Itno y los franceses.

Chad es un caos desde hace tiempo. Ya hay clima de guerra civil, en un país de casi más de 15 millones de habitantes, y con unas 200 etnias rivales entre sí. Los “árabes afrancesados” son los que dominan el país históricamente, grupo al cual pertenece la familia Déby Itno, pero que tienen su cuartel general en Yamena, la ciudad capital chadiana. El 13 de abril, el FACT aseguró controlar la provincia de Tibesti, en el extremo norte del país y el día 18 confirmaron que habían procedido a la “liberación” de la histórica provincia de Kanem, al oeste del país y fronteriza con Níger. Por su parte, el Ejército nacional desmintió los hechos y anunció que más de 300 rebeldes habían sido asesinados y más de 150 detenidos durante los combates en Kanem.

Los verdugos de los Déby Itno son grupos bereberes del norte que están emparentados con las etnias del sur de Libia y también con los conocidos Tuareg de la zona del Sahel. El FACT es un grupo político-militar chadiano compuesto por unos 3000 combatientes, principalmente por jóvenes de la etnia Gorane (la misma del ex dictador chadiano Hissene Habré). El FACT, que tiene sede en Libia, fue creado en abril de 2016 en Tanoua (extremo norte de Chad) durante una escisión de la Unión de Fuerzas para la Democracia y el Desarrollo (UFDD), liderada por Mahamat Nouri, opositor a los Déby Itno.

A todo este panorama crítico hay que sumarle lo del covid-19 en Chad. El país tiene casi 4700 casos. Se encuentra entre los países con menor tasa de enfermos confirmados del mundo. En este momento hay 169 personas fallecidas por coronavirus. Para interpretar estos datos, conviene saber que Chad, con 15.946.876 de habitantes, puede considerarse un país intermedio en cuanto a población.

Mapa de Chad 🇹🇩

La humanidad tiene en el Chad una remota y variada historia, como atestiguan los hallazgos de los huesos del Chadanthropus y el Sahelanthropus tchadensis, y las pinturas rupestres de las montañas septentrionales. Luego de formarse grupos pastoriles nómadas, también se fundaron sendas ciudades que vivían del comercio transahariano con los árabes musulmanes. Desde el 700 hasta el siglo XIX se fundaron reinos e imperios, siendo los más famosos los de Kanem-Bornu, Baguirmi y el de Wadai. Hacia fines del siglo XIX las potencias occidentales se disputaban el Chad, por la ruta comercial que conecta el Magreb con África Subsahariana septentrional. Finalmente, en abril del año 1900 los franceses se apoderaron del Chad y la convirtieron en colonia, favoreciendo a los “árabes afrancesados” (Zaghawa) y dejando de lado a los grupos históricos Sao, Sara, Tuareg del Norte y Gorane. Recién en 1914 los franceses pudieron controlar toda Chad al reprimir con dureza a los grupos anticoloniales nativos y con ayuda de los “árabes afrancesados”, que se convirtieron en una elite comercial poderosa.

El 11 de abril de 1960 los franceses le dieron la independencia a los chadianos, pero dándole poder a los aliados “árabes afrancesados”. Esto generó guerras civiles por doquier y las luchas interétnicas históricas entre Sao, Sara, Gorane y Tuareg del Norte. También estaban los Kanem y los Baguirmi, que buscaban derechos políticos. En 1982 tomó el poder Habré, representando a los pastoralistas Gorane, ganando terreno frente a los “árabes afrancesados”. Hasta 1990 Habré desató una persecución feroz contra toda etnia rival y, sobre todo, contra los “árabes afrancesados”, levantando banderas raciológicas que derivaron en un genocidio. Asesinatos masivos, desapariciones forzadas, torturas, campos de concentración, violaciones y esclavitud sexual fueron moneda corriente en el régimen de Habré.

Estados Unidos apoyó a Habré, mientras Francia no estaba del todo contenta con financiarlo del todo, ya que quería seguir teniendo a aliados a los “árabes afrancesados”. Para diciembre de 1980 Libia había ocupado exitosamente el norte de Chad para apoyar a los rebeldes Tuareg del Norte, y Mahatma Oueddei fue nombrado presidente. Buscando la reconciliación nacional, Oueddei nombró a Habré como Ministro de Defensa, no obstante, molesto por la influencia libia en Chad, este último consiguió apoyo de Estados Unidos para expulsar a las fuerzas libias de su país y derrocar a Oueddei en 1982.  París cambió de opinión, cuando en 1984-1985 grupos guerrilleros marxistas, apoyados por la Burkina Faso del Capitán Thomas Sankara, estaban a punto de tomar el poder en Chad. Washington y París unieron sus fuerzas para apoyar a Habré y financiaron sus fuerzas armadas para la lucha “anticomunista”. Habré tuvo vía libre para el genocidio y por ello le valió el apodo del “Pinochet africano”.  Se estima que durante su mandato más de 40.000 personas, principalmente marxistas, fueron masacradas y otros cientos de miles de disidentes torturados y asesinados.

Para 1983 las tropas libias habían sido expulsadas de Chad, a excepción de unos territorios al norte, donde los rebeldes Tuareg seguían activos, y tomando posiciones más islamistas yihadistas. Para 1987, los efectivos libios fueron expulsados de Chad y la guerra terminó. No obstante, su victoria significó el fin de la ayuda occidental, y la situación política de Habré se volvió frágil. Esto fue aprovechado por el grupo étnico Zaghawa, los “árabes afrancesados”, y el 1º de diciembre de 1990 Idriss Déby Itno, un general Zaghawa, lo depuso. Habré huyó a Senegal y Déby se proclamó presidente. Comenzaba una nueva dictadura.

Rebeldes del norte de Chad que combaten contra la dictadura de los Déby Itno.

Los negocios petroleros en Chad fueron vitales para el nuevo régimen. Corporaciones estadounidenses, francesas, neerlandesas y belgas invirtieron en la explotación de petróleo del oeste del país, cerca de Darfur, frontera con Sudán, y apoyaron a Idriss Déby Itno. Los “árabes afrancesados” dominaron la escena política y comercial  del país, generando nuevas rivalidades internas. La industria del algodón, famosa en el país por exportar a Occidente, quedó en manos de los Zaghawa y de la familia presidencial de Idriss Déby Itno.

En enero de 2013, Chad envió tropas al norte de Malí para participar en la “Operación Serval”.​ Idriss Déby luego describió lo que está sucediendo en el norte de Malí. Esta acción en Malí, o en la República Centroafricana y Nigeria contra Boko Haram, le valió a Idriss Déby un fuerte apoyo de Francia y Estados Unidos. En 2016 el Banco Mundial da un préstamo de 222 millones de dólares para un proyecto considerado polémico para bombear petróleo en Chad y enviarlo por tubería a Camerún. Mientras tanto, su régimen perseguía a opositores civiles y entabló una guerra sin cuartel contra los rebeldes del FACT.

Antes de su muerte, Déby se enfrentaba a un creciente descontento público por su gestión de la riqueza petrolífera de Chad y a la represión contra sus opositores. Sin embargo, en los resultados electorales anunciados el lunes 19 de abril último, Déby obtuvo el 79% de los votos. “Sé de antemano que voy a ganar, como he hecho en los últimos 30 años”, dijo el presidente antes de las elecciones.

Pero su muerte es un golpe para Francia, que consideraba a Déby como un importante aliado en la lucha contra el llamado “extremismo islámico” en África. De hecho, el país europeo había basado sus “operaciones antiterroristas” en el Sahel en la capital chadiana, Yamena.

Los franceses van a seguir apoyando a los Déby Itno, garantes de las riquezas petroleras para Occidente. Pero los grupos rebeldes del Norte no se rinden y están surgiendo nuevas facciones guerrilleras entre los Sao, los Sara y los Gorane, ya que no tienen derechos políticos posibles. Mucho menos ahora, con este “gobierno de transición” a manos de Mahatma Idriss Déby, conocido como el “Baby Doc” del Chad, o el “Carnicero de Yamena”.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Patrañas, “ayudas” y una visita sombría

Patrañas, “ayudas” y una visita sombría

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

Algunas aclaraciones iniciales

A estas alturas del partido no es secreto para nadie que la República Argentina está presionada desde dentro y fuera del país. En lo local la oposición político-mediática-judicial hace y deshace con tal de ver fracasar al gobierno que encabezan Alberto y Cristina Fernández.

En lo externo, corriendo por unos minutos el velo del Covid de la pantalla, para el gobierno argentino resulta urgente intentar resolver la deuda con el FMI, contraída por el gobierno de la Alianza Cambiemos que dirige Mauricio Macri. Pero para nadie debería ser una novedad que EEUU es el peso pesado sin el cual no se puede destrabar tal asunto.

De igual modo (ahora sí hablando del Covid), tampoco debería ser noticia para nadie (aunque los medios locales sigan minimizando el hecho) que el país del norte es uno de los mayores acaparadores de vacunas a nivel mundial; incluso que una gran porción de las dosis en las que Argentina produjo el principio activo y que debía embotellar México, fueron retenidas en EEUU bajo el pretexto de no dejar que se exporten insumos necesarios para el combate a la pandemia. Parece casi obvio, pero hay que aclararlo, que es en ese contexto se da la visita del almirante Creg Faller.

Algo más que es indiscutible a estas alturas es que EEUU nunca dejó de considerar la importancia estratégica que tiene Argentina para sus planes en el continente y a nivel mundial. De hecho, Argentina sigue teniendo el vergonzoso título de “Gran Aliado Extra OTAN”. Pero para la “gran prensa argentina” volvimos a alejarnos del mundo.

Creg Faller, Jefe del Comando Sur de los EEUU | Foto: El Estímulo

Algunos antecedentes del Almirante

Nadie que llegue al puesto de Creg Faller es “un nene de pecho”. A este señor, llegar a Jefe del Comando Sur, le valió sus buenas tropelías en distintas partes del mundo. Tal como lo señala el colega Sergio Ortíz, en la biografía del propio almirante, “como oficial de mando del destructor USS Stethem (DDG 63), se desplegó al Golfo Arábigo y participó en operaciones de interceptación marítima en apoyo de las sanciones de las Naciones Unidas contra Irak. Como comandante del Grupo de Ataque John C. Stennis/ Grupo de Ataque de portaaviones 3, se desplegó al Medio Oriente en apoyo a las operaciones New Danm (Irak) y Enduring Freedom (Afganistán). También fue Director de Operaciones (J3) del Comando Central de los EE.UU.”.

Y en la misma línea, es necesario resaltar que lo que para los gobiernos norteamericanos son distinciones, para los pueblos del mundo que queremos la paz son muestras de que, como afirma Ortiz, “Faller es un criminal de guerra”.

La supuesta “ayuda humanitaria”

En cuanto a la visita, para la mayoría de la prensa argentina -que se limitó a replicar la “información” suministrada por la Embajada de los EEUU en Argentina-, tuvo que ver con la entrega de ayuda humanitaria para el combate contra el Covid. La donación de algunos hospitales móviles y otros insumos que generosamente fueron “donados” por el Pentágono. Qué atentos los norteamericanos, qué buenos vecinos resultaron.

Material donado por el Pentágono | Foto: Argentina.gob.ar

Cabe aclarar que por más que a muches nos hubiese gustado que este criminal ni siquiera tenga permiso para respirar aire pisando nuestro territorio, o cuanto mucho que sea otro el tipo de recibimiento, diplomáticamente, si las pretensiones oficiales son no enemistarse abiertamente con nadie (cosa que está a las claras en la diplomacia argentina), la visita cumplió con las características de una visita más. El problema es que no es cualquier visita y que por ejemplo, nada tenía que haber hecho Faller viajando a Ushuaia, capital fueguina y última parada de su minigira por Uruguay y Argentina.

Pero entendamos que esta supuesta “donación” llegó después de que a finales de febrero el gobierno de Beijín donara a la Argentina un hospital móvil con 13 unidades y sus respectivos camiones. Un aporte sustancialmente mayor a las dádivas traídas por el Jefe del Comando Sur. También está claro no podía simplemente rechazarse esta donación. Haberlo hecho habría sido leído por Washington como una nueva ofensa de parte del gobierno de les Fernández.

Lo que intentó ocultar gran parte de la prensa argentina

Así las cosas, la visita a Ushuaia perseguía otros fines íntimamente relacionados con lo denunciado en artículos anteriores, en los que señalábamos que un submarino nuclear norteamericano, el USS Greenville (SSN 772), había participado junto con aviones británicos de un ejercicio militar en los alrededores de nuestras Islas Malvinas.

Submarino Nuclear de EEUU USS Greenville (SSN 772) en cercanías de las Islas Malvinas | Foto: informepolitico.com.ar

Es que el Atlántico Sur, como se ha mencionado en otras ocasiones, es un punto estratégico clave y muy codiciado tanto por EEUU, como por su histórica aliada Gran Bretaña. Hay que recordar que los piratas europeos tienen emplazada una base militar extracontinental (la más grande de la OTAN) en nuestras islas. De hecho, el Doctor y Magister en Política Latinoamericana por la Universidad de Essex, Licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires y Rector de la Universidad Nacional de la Defensa, Jorge Battaglino, consideró recientemente que este es “el principal problema para la Defensa que tiene Argentina

La importancia geoestratégica de esta región de nuestro territorio es lo que alarmó a los norteamericanos al enterarse, de las declaraciones del gobernador fueguino, Gustavo Melella, quien señaló que había negociaciones con China para que financien la construcción -en la capital provincial- de un Polo Logístico Antártico. De hecho, el Secretario de Estado de los EEUU, Anthony Blinken, lo consultó con el canciller argentino, Felipe Solá, semanas atrás.

Cabe recordar que durante la gestión de Mauricio Macri, más precisamente a mediados de mayo de 2016, una delegación del Ministerio de Defensa argentino (encabezado en aquel entonces por “el milico” Aguad) viajó a los EEUU para reunirse con la Secretaria Adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, e integrantes del Departamento de Defensa, del Pentágono y del Comando Sur. De ese viaje derivó el compromiso macrista de instalar una “base científica” en Ushuaia para -supuestamente- “dar apoyo logístico a las expediciones científicas en su camino a la Antártida”.

Para dimensionar la importancia que tiene esta región del mundo para los EEUU, repasemos las declaraciones realizadas por el propio Faller ante el Senado de los EEUU el 16 de marzo de pasado. Allí, el almirante sostuvo que “ahora más que nunca, existe un clima de urgencia por las amenazas globales que enfrentamos aquí en nuestro vecindario. Esta región es nuestro hogar. Este vecindario es nuestro hogar. Es un vecindario compartido. Es un Hemisferio de sumo interés para los EE UU. Las principales amenazas que enfrenta el Hemisferio son CHINA y las organizaciones criminales transnacionales[1].

Tal como lo destaca una de las integrantes del CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia Argentina), la profesora Elsa Bruzzone, estas declaraciones no son las primeras: pueden concatenarse con un sinfín de dichos públicos de Faller, quien públicamente manifestó en reiteradas oportunidades su enemistad hacia la República Popular China.

Objetivos múltiples

Pero como todo en la geopolítica actual, nunca hay un único objetivo. Las presiones diplomáticas como esta siempre afectan varios escenarios. En este caso no es solamente la presencia e influencia China en Argentina -y el resto de la región-, o la posibilidad de que el país asiático financie la construcción de una base logística para la Armada Argentina en Ushuaia (que se convertiría la base militar más austral del mundo).

Ilustración: Enernews

Además de ello están las pretensiones de Washington de alejar la influencia rusa. Y no es solamente por la gran cantidad de dosis de la vacuna contra el Covid que el fondo de inversión ruso vendió y vende a nuestro país, sino la gran cantidad de ofertas de armamento militar que ha hecho el gobierno de Putin para que Argentina actualice y mejore sus sistemas de defensa. Hecho que se multiplicó luego de que los británicos vetaran la posibilidad de que nuestro país adquiera los aviones caza de 4ta Generación FA-50 de la empresa Korean Aerospace Industries. Este hecho -según trascendió- habría sido criticado por Rossi en la reunión con el Almirante Faller.

Venezuela también está como trasfondo

Por otro lado -y si bien desde la administración Biden intentaron restar importancia y señalaron que el hecho “no estorbaría las relaciones entre Argentina y EEUU”- está la salida de nuestro país del Grupo (mejor dicho “Cartel”) de Lima y la política de presiones hacia el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.

La decisión del gobierno del Frente de Todes de salir del mencionado cártel -que sólo tiene por función presionar la salida de Nicolás Maduro Moros y destruir el proceso revolucionario chavista- no debe haber sido tomado con agrado por la administración del “demócrata”. Venezuela es un grano en la bota para los EEUU, pero manifestar “enojo” por esa decisión habría sido un error diplomático para una administración que pretende contener a nuestro país dentro de sus aliados y no arrojarnos a las manos de China o Rusia, dos de los jugadores de peso a nivel mundial que compiten directamente con EEUU.

Sobre el final de estas palabras cabe destacar algunas de las reflexiones del analista francés Thierry Meyssan, quien alerta que la nueva administración norteamericana pretende volver a la criminal “Guerra sin fin” impulsada con mayor virulencia luego del 11S y llevada adelante fundamentalmente por los gobiernos de George Bush hijo y el tristemente célebre “Nobel de la Paz”, Barack Obama.

Para concluir con estas líneas, retomar la cita realizada por Bruzzone en su análisis respecto de la visita de Faller. La profesora concluye su artículo con algunas palabras del Dr. Gustavo Cirigliano que sintetizan el accionar imperialista de los EEUU: “Cuando un imperio proclama la paz, trae la guerra; cuando exalta la solidaridad, esconde un ataque; cuando  reclama adhesión, trama entrega y cuando ofrece amistad, distribuye hipocresía”.


Referencias:
[1] https://www.resumenlatinoamericano.org/2021/04/10/argentina-impecable-analisis-sobre-la-visita-del-comando-sur-a-que-vino-craig-faller/

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Lacalle en su torre de marfil y el abajo que empieza a crujir

Lacalle en su torre de marfil y el abajo que empieza a crujir

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

Ahí entran en juego los gobiernos, las medidas que toman y la actitud ante la pandemia. El gobierno derechista liderado por Luis Lacalle Pou no niega la pandemia ni es anti vacuna, pero no por ello resulta que está haciendo todos los esfuerzos posibles para paliar esta crisis.

“Los malla oro” y la economía

El gobierno mantiene su retórica de la “libertad responsable” y el “malla oro”, apuntalándose en el cuidado individual y en el sector privado de los grandes capitales. Liberalismo individual y económico en tiempos que demandan presencia del Estado, mancomunión de todos los sectores y organizaciones sociales para afrontar esta crisis. Toda una definición de clase.

El 14 de abril el Parlamento aprobó una nueva tanda del impuesto a jubilaciones y a empleados públicos con ingresos mayores a 120.000 pesos nominales (unos 2.670 dólares) para aportar al Fondo Covid. En el 2020 este impuesto recaudó apenas unos 30 millones de dólares. Ante las propuestas de gravar también a los sectores más ricos para fortalecer el fondo de crisis, desde la coalición gobernante volvieron a responder que no están dispuestos a gravar al “malla oro”, porque es el motor para salir de la crisis.

Cabe recordar que, según el Banco Central del Uruguay, entre abril y diciembre del año pasado, se fugaron capitales por concepto de inversión de cartera (también conocida como inversión especulativa) por casi 3.500 millones de dólares, cinco veces el valor de todo el fondo Covid 2020.

Las conclusiones se desprenden solas. El famoso “malla oro”, lejos de ser el motor de la economía, fuga su capital en el exterior para surfear la incertidumbre de la crisis. Son los mismos que gritan “Viva la patria” con la bandera nacional en la mano, pero sus activos en otros países. (1)

Otro de las falacias nombradas hasta el hartazgo por el gobierno, es que no hay capacidad para gravar a los capitales, pero la realidad es porfiada y ha demostrado lo contrario por boca de ellos mismos. La obsesión del equipo económico del gobierno con el déficit fiscal los coloca a la derecha del FMI. Este organismo multilateral ha fomentado que los gobiernos gasten para paliar la crisis, pero parece que el mensaje no llegó a Uruguay. (2)

Cien mil nuevos pobres, y contando…

Saluden a Uruguay que se va…

En materia sanitaria el gobierno ha hecho oídos sordos a los planteos de la oposición e incluso a los de su propio Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) que en febrero de este año anunciaba que de seguir en este rumbo, las proyecciones indicaban el aumento exponencial de contagios y fallecimientos por Covid-19.

Uruguay ostenta el tétrico galardón de ser el país con más contagios por millón de habitantes en el mundo. Las sociedades médicas estiman que en los meses siguientes se puede desencadenar la peor crisis de los centro de tratamientos intensivos. Al día de hoy su capacidad está a un 80% y en el departamento con la segunda población del país, Canelones, el porcentaje de vacunación no alcanza el 15%.

Con este panorama el presidente Lacalle tuvo tiempo para hacer lobby para conseguirle 50 mil vacunas a la Conmebol para que se pueda disputar un torneo de fútbol. ¿Gestiones para ayudar a las ollas populares? No, gracias parece decir el gobierno.

Sean los orientales tan ilustrados como conectados

Una de las pocas restricciones para reducir la movilidad ha sido la de las clases presenciales en todos los niveles. Al igual que el año pasado, las brechas económicas, habitacionales y de conectividad emergieron a la luz como erupción volcánica.

Uruguay: pobreza estructural y violencia funcional al capitalismo – CLAE

Esta semana el diario oficialista El Observador colgó en sus redes sociales un video, donde varias familias en un asentamiento popular transitaban sus clases virtuales. Las imágenes hablaban por sí solas. La conectividad, los materiales, varios hermanos en una misma habitación estudiando, la casa lloviéndose en medio de la clase virtual.

El contraste de esta situación con las declaraciones del Ministro de Desarrollo Social, generan la reacción de alguien que estuvo cautivo por años en la oscuridad y de repente mira de frente al sol. El jerarca expresó: “Los pies en el barro o el frío en la noche no impiden que la gente tenga una garra enorme” y con el “entrenamiento adecuado llegue muy lejos «.(3) La meritocracia a todo galope.

Va bala

En la última semana se registraron tres casos de abuso y autoritarismo policial. Una persecución en pleno centro de Montevideo terminó con la muerte del conductor perseguido. Los argumentos policiales fueron que el auto y el conductor estaban requeridos, y que éste abrió fuego primero. Nunca se encontró el arma.

Por esta persecución, los policías chocaron a un taxista que quedó internado. Chocaron a otro auto donde viajaba una pareja con su beba y los bajaron apuntándoles con armas.

El día jueves 15 un hombre se atrincheró en una pensión con cuchillos y fue ultimado por la policía. Una niña de 12 años murió por una bala perdida y un hombre de 29 años mientras esperaba el ómnibus falleció a causa de otra bala perdida por un enfrentamiento entre policías y delincuentes.

Conmoción: Policías asesinan a una mujer en México, en un hecho similar al crimen de George Floyd | La Opinión Austral

El fin de semana se conoció la sentencia de otro caso de abuso policial que aconteció en noviembre de 2020. Ocho policías indagados, cuatro procesados, uno de ellos con antecedentes por abuso policial y amenazas. Otra persecución y disparos de los uniformados fue el hecho desencadenante.

La única diferencia con la primera persecución fue que una bala pegó en el brazo del conductor y otra quedó alojada en el asiento del mismo a centímetros del pulmón. Incluso los policías plantaron un arma en la escena de los hechos que no tenía huellas y que estaba registrada en el Ministerio del Interior. Las pruebas de parafina para restos de pólvora, dieron positivo en los policías y negativo en el conductor. La defensa del sindicato de los policías se retiró del caso.

Esto no pretende ser una crónica policial de la semana, sino dar cuenta del clima en el que se está viviendo en Uruguay. Las fuerzas policiales tienen a un ministro que se declara “hincha” de éstas. Donde se precisa profesionalidad, mando, estrategia, se tiene a un barrabrava (Jorge Larrañaga) como mandamás.

El propio ministro fue derrotado en la interna de su partido (Nacional, el mismo que el del presidente Lacalle) y nuevamente derrotado en las urnas cuando la población le votó NO a su propuesta de reforma constitucional “Vivir sin miedo”. Básicamente constaba de sacar dos mil militares a la calle como apoyo a la policía y mano dura con el aumento de penas de determinados delitos relacionados con la propiedad.

Esta reforma se coló por la ventana y entró en la “ley ómnibus” de la Ley de Urgente Consideración. Los militares no están contemplados pero se le ha dado piedra libre a los policías. Desde la tribuna su jefe los arenga y por televisión amenaza a delincuentes mientras llama a la DEA estadounidense, dice que para combatir el narcotráfico.

Uruguay. Cuando la reunión no es un derecho: represión, ajuste y crisis – Resumen Latinoamericano

El ministro se empeña en mostrar que los delitos han bajado sensiblemente por pura y exclusiva gestión suya y no por la pandemia, como ha sucedido alrededor del globo. Incluso se le ha cuestionado la metodología con la que se miden los delitos. (4) Mientras, el Presidente se empeña en mostrar que la situación económica es por la pandemia y no por gestión suya. ¿A quién le creemos?

Así las cosas. La desigualdad agiganta su brecha cada vez más. Parece que existieran dos Uruguay. Hoy surge otra generación condenada a la desnutrición, a la marginalidad, con un futuro opaco, inalcanzable. Similar a la del 2002, nuestra última y catastrófica crisis. Cercana al narco, lejos de un libro. El aeropuerto queda más cerca que un trabajo digno. Las balas más rápidas que la luz en un cuarto oscuro que se llueve.

El proyecto de la oligarquía local parece que vuelve a posicionarse en el mismo lugar, como cada veinte años, donde el país vuelve a crujir y los de abajo a juntar los pedazos del derrumbe.

Arriba el regocijo, los paraísos fiscales, las exportaciones, el champagne y los barrios privados al alza. Abajo el desempleo, las ollas populares, la pobreza creciente, los sueños que se marchitan. El descontento empieza a fermentar.

Artículo publicado originalmente en Periferia.


Notas:

(1)»La larga lista de implicados cita contadores, abogados, políticos, deportistas, artistas, y empresarios. Pero también, a propietarios y directores de grandes medios de prensa, como El País, El Observador y Búsqueda, que operan cuentas en paraísos fiscales.

Otras figuras destacadas de la política y el deporte como Ignacio de Posadas, Sergio Abreu, Edgardo Novick, Rodrigo Goñi, Pedro Bordaberry, Jorge Sanguinetti, Antonio Marchesano, Ricardo Zerbino, Daniel Weiss, Orlando Dovat, Francisco Gallinal, Eugenio Figueredo, Pablo Forlán, Paolo Montero, Juan Pedro Damiani, Julio Szafran, Nicolás Jodal, Ernesto Kimelman, Ricardo Peirano Peirano, Guillermo Scheck, Luis Eduardo Cardoso y Hugo Romay son algunos de los nombres que parecen citados en los “Papeles de Panamá”.»

(2) Directora del FMI pide a países que “gasten y gasten” y que no retiren los estímulos

https://www.elpais.com.uy/user/suscripcion?utm_source=article

(3)Pablo Bartol: “Los pies en el barro o el frío en la noche no impiden que la gente tenga una garra enorme” y con el “entrenamiento adecuado llegue muy lejos”

https://ladiaria.com.uy/politica/articulo/2021/4/pablo-bartol-los-pies-en-el-barro-o-el-frio-en-la-noche-no-impiden-que-la-gente-tenga-una-garra-enorme-y-con-el-entrenamiento-adecuado-llegue-muy-lejos/

(4)#LIBROSPERIFERICOS – Temporada 2 – «Ya no podemos vivir así» – Rafael Paternain

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Protestas contra la sede mundialista: Catar en offside con los Derechos Humanos

Protestas contra la sede mundialista: Catar en offside con los Derechos Humanos

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Para poder comprender el porqué se protesta con respecto a la crisis que atraviesa en materia de derechos humanos y laborales la próxima sede mundialista, es necesario ver cómo -desde el minuto uno- ha sido atravesado por la geopolítica del emirato, siendo el deporte una de las principales vías para ganar influencia política mundial.

La FIFA, históricamente, ha sido uno de los entes más poderosos e influyentes, lo que hace que se genere una disputa por su aval: un claro ejemplo es el caso de Mussolini, que compró los votos para el mundial de 1934 y esto legitimó su dictadura militar en Italia. Para Qatar -como otros emiratos- significa lo mismo, siendo destino de inversiones millonarias como una pata más de su política internacional.

Asimismo en el Golfo, donde los países ven al deporte como una herramienta para aumentar su influencia política y desplegar una imagen veraz para las inversiones, permitiéndoles de esta manera organizar grandes eventos como lo fue el mundial de handball en 2016 y la Super-Copa de Italia del 2019, entre otros. A esto se le suma que hicieron uso de las sociedades anónimas en el fútbol comprando prestigiosos clubes: Manchester City y Paris Saint-Germain, e incluso son patrocinadores del FC Barcelona y de la misma FIFA.

Ante esto, surge la pregunta: ¿Quién deberá balancearse en esos rascacielos aparatosos de aquel país que es dos veces más pequeño que la provincia de Misiones? No son ni más ni menos que los dos millones de migrantes provenientes del sur de África y Asia, por lo que Catar comenzó con una tarea titánica: innumerables construcciones de estadios, infraestructuras correspondientes y hoteles para ser anfitrión de un mundial soñado.

A esto se le suma que la península de Catar prohíbe los sindicatos y los partidos políticos, la libertad de prensa está limitada y la democracia liberal parece algo lejano. Pese a esto, el 5 de Agosto del pasado año, miles de obreros de la construcción ganaron una huelga durísima, llevada adelante por trabajadores bengalíes, nepalíes e indios, lo cual mostró una situación aberrante en el país más rico del mundo, y dejó al descubierto la verdadera base de acumulación del modelo económico qatarí: la kafala, o trabajo semi-esclavo.

También la “kafala” es el maltrato y la falta de derechos laborales, sistema que le permite a las patronales qataríes retener los pasaportes de los migrantes para extorsionarlos y hacer lo que se les plazca con ellos. Los trabajadores deben pedir permiso si quieren salir del país o cambiar de trabajo, hacer horas extras con jornadas que van de 16 a 18 horas diarias por un salario de 200 dólares mensuales, y llevar una vida de hacinamiento en el país de los rascacielos.

Gracias a que la protesta triunfó, se abrió la negociación colectiva, el salario mínimo y el pago de los salarios adeudados. Además, dicho acto desencadenó el encarcelamiento de funcionarios de las empresas por abusos en las leyes internacionales del trabajo. De todas maneras, el régimen catarí no revocó la Kafala como sistema de atadura, pese a ser la exigencia más importante de los trabajadores.

Por esto, el movimiento de migrantes procedentes de India, Bangladesh y Nepal, que poseen empleos en la reforma del emblemático estadio Jalifa o el ajardinado de las instalaciones deportivas y zonas verdes contiguas a la conocida “Aspire Zone”, siguen siendo explotados. A pesar de que algunos son objeto de trabajo forzado, no pueden cambiar de labor, e incluso no pueden salir del país y suelen esperar meses para cobrar sus salarios.

Estos datos son respaldados por el reciente estudio que realizó el medio británico The Guardian: desde el inicio de las obras en 2010 para el Mundial, ya han muerto en Qatar por lo menos 6.750 trabajadores inmigrantes; por lo general, dichos trabajadores vienen de países cercanos al anfitrión para trabajar en la construcción, pero en su mayoría son provenientes de Bangladesh, India, Nepal y Pakistán. 

Una de las causas de la cifra de muertes mencionada son las altas temperaturas que se alcanzan en la construcción de estadios, representando casi el 50% de la misma. A su vez, Amnistía Internacional -organización reconocida por la ONU- prevé que ese número siga aumentando y se llegue a los 4.000 para el 2022; el número general también lo haría si siguen trabajando en condiciones deplorables y de explotación.

La Confederación Internacional Sindical mencionó que si en el Mundial de dicho año se quisiera poner en práctica un minuto de silencio por cada obrero muerto, se tendría que frenar una hora por cada partido; dato más que perturbador si se le suma que la FIFA, sus patrocinadores y las empresas de construcción implicadas no paran de obtener grandes beneficios económicos por la celebración del torneo.

Como se menciona en párrafos anteriores, no solo son asociaciones las que denuncian y muestran la cantidad de muertes de trabajadores migrantes en los estadios. Hace pocos días, la selección de Noruega utilizó una remera con el mensaje “Derechos Humanos, adentro y afuera de la cancha”, antes de jugar su partido por eliminatorias hacia el mundial.

Al reclamo adhirió la Federación de Inglaterra mediante sus redes sociales, y destacó en un comunicado que esperan participar en un Mundial que sea llevado a cabo “de manera responsable”. También agregó que su postura no será la del boicot, pero que seguirán monitoreando de cerca la situación en Qatar: «Nuestra posición en la FIFA siempre ha sido y siempre será la del compromiso y el diálogo, es la única y la mejor manera de hacer que los cambios sucedan». 

Las federaciones danesa, holandesa y alemana siguieron el ejemplo de la selección de Odegaard y Haaland -Noruega-. Sin embargo, en su partido ante Islandia a principios de mes, el equipo alemán pisó la cancha del Schauinsland-Reisen-Arena con camisetas negras, con una letra por cada jugador, que juntas formaban el lema ¨Humans Rights¨ (Derechos Humanos).

Algo que también llamó la atención es que el jugador Toni Kroos, referente y campeón con Alemania del Mundial 2014, calificó a la situación de “inaceptable”, a poco más de un año y medio del Mundial 2022. El volante alemán del Real Madrid mencionó en un podcast semanal -Einfach mal Luppen-, en el que participa junto a su hermano Félix, que “el país no garantiza la seguridad de sus trabajadores”. 

Es raro que un jugador de Europa hable públicamente de estos temas y vaya contra una decisión de la FIFA, ya que se someten a severas sanciones. De igual manera, el alemán mencionó: “Los trabajadores inmigrantes están sometidos a jornadas sin descanso bajo los crudos 50 grados, sufren una alimentación insuficiente, sin agua potable”, y prosiguió: “En esas condiciones, no hay ninguna garantía de seguridad para quienes trabajan para el torneo ni tampoco atención médica”.

Asimismo, Toni Kroos consideró que no fue buena la decisión de organizar el Mundial en tierra qatarí, dado que están atrasados en materia de género, sentenciando: “Además en Qatar la homosexualidad es castigada penalmente», frase que generó mucho impacto en todo Europa, entendiendo que en caso de que se habilite el público en las canchas, muchas personas o parejas no binaries, no podrán disfrutar plenamente del mundial ya que podrían ser detenidas o encarceladas. 

Las protestas y visualizaciones buscaron sin duda meter presión a la FIFA para que sancione a Catar, y así generar un mejor trato con sus trabajadores para la Copa del Mundo 2022. Ante esto, la FIFA sostuvo su posición de apoyo al país y respondió a las criticas con un comunicado, en el que mencionó: “Se está a favor de la libertad de expresión y no se sancionará a las selecciones, ni a los implicados”. 

No es la primera vez que esto pasa con la FIFA y los mundiales, ni tampoco será la última, pero es importante ver cómo ciertos sectores e individuos se empiezan a levantar contra los grandes. No caben dudas de que cuanto más se acerque la fecha del Mundial, las protestas y presiones aumentarán considerablemente, y se espera que sirva para futuras ediciones. Y que la decisión de elegir una sede mundialista no solo pase por el dinero, sino porque se respeten los Derechos Humanos y de les trabajadores.

Paz Eduard
Paz Eduard

Proveniente del sur, me instalé en la ciudad de las diagonales. Fiel pensante que la política y el deporte van de la mano.  Siempre me vas a tener al servicio de la comunicación del pueblo y su deporte.

Venezuela jamás será minada por el narcotráfico colombiano

Venezuela jamás será minada por el narcotráfico colombiano

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), las minas antipersonales son dispositivos explosivos que se colocan debajo o cerca del suelo, cualquier individuo puede ser víctima de estas armas.

A nivel global un total de 2.170 personas murieron y más de 3.300 resultaron heridas por minas antipersonas durante el año 2019, a pesar que existe el tratado de la Convención de Ottawa y que lleva 23 años en vigor siendo ratificado por 164 países.

Un 80% de las víctimas eran civiles y el 43 % eran menores de edad. El informe de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Antipersonas (MAP), indica además que los países más afectados fueron Afganistán, Mali, Ucrania, Yemen, Nigeria, Irak y Colombia.

La CICR detalla que, en el año 2020 durante el primer trimestre en Colombia, 118 personas perdieron la vida, entre ellos 83 civiles y 17 menores de edad. Durante este año van contabilizados 61 civiles, incluyendo 16 menores de edad que han perdido la vida producto de las MAP.

Minas en apure
Venezuela jamás será minada por el narcotráfico colombiano | Por: Carlos Alberto Soto Soto

Venezuela, en su momento destruyó 1.073 minas antipersonales que se encontraban en 13 campos minados en periferias de seis puestos navales y el 27 de mayo del 2013, se declaró territorio libre de MAP ante el Comité Permanente de Desminado de la Convención Ottawa.

Hoy vemos como el gobierno de Iván Duque, en su agenda de agresiones contra nuestro país y violando los tratados internacionales, pretende implantar psicoterror en la frontera colombo-venezolana, con sus grupos de mercenarios, colocando minas a discreción y generando conflictos armados en el estado Apure, desde el pasado 21 de marzo.

La acción oportuna de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), y la operación «Escudo Bolivariano 2021», han logrado desactivar 16 artefactos explosivos sin dejar víctimas civiles. Sin embargo, esta operación militar en defensa de la nación, ha sumado 8 soldados venezolanos caídos y 34 heridos, además de 6 combatientes de los grupos narco mercenarios abatidos.

En el lugar también fueron desmantelados 6 campamentos usados para el narcotráfico y además fue creada la Zona Operativa de Defensa Integral Temporal Especial en tres municipios de la entidad, específicamente en José Antonio Páez, Muñoz y Rómulo Gallegos, detalló el ministro de la defensa Vladimir Padrino, durante rueda de prensa.

Aunado a ello, las poblaciones afectadas están siendo atendidas por la FANB, con la entrega de alimentos, restableciendo los servicios públicos, acompañando a los comerciantes afectados por las amenazas y apoyando en el mantenimiento integral de las áreas deterioradas producto de los ataques de los grupos mercenarios.

grupos
Venezuela jamás será minada por el narcotráfico colombiano | Por: Carlos Alberto Soto Soto

Guerra psicológica a través de redes sociales

En la estrategia de Washington por doblegar la moral del ejército venezolano, quisieron imponer la matriz de opinión que la FANB, estaba atacando a la población civil del estado llanero violando los derechos humanos de sus habitantes.

Los mercenarios quienes haciéndose pasar por funcionarios venezolanos agredieron de forma terrorífica a los civiles del alto Apure, utilizando plataformas como WhatsApp y redes sociales, enviaron mensajes a los pobladores con amenazas de muerte, obligándolos a salir de sus casas.

Todas estas acciones tienen el objetivo de señalar a Venezuela como un Narco-Estado, donde los grupos se disputan los espacios y asocian al gobierno del presidente Nicolás Maduro como Estado fallido creando condiciones a nivel internacional para una intervención militar.

“El plan imperial es, lo repito, tercerizar el conflicto para balcanizar a Venezuela; incursionar en nuestro país, apoderarse de un espacio territorial para sus operaciones logísticas acompañados por la DEA, desestabilizar la frontera y venirse al centro del territorio venezolano por el occidente”, denunció el ministro Padrino López.

Acciones de Colombia

Por su parte el ministro de la defensa de Colombia, Diego Molano, aseveró a un medio colombiano, que «desde el consejo de seguridad se tomó la decisión de movilizar 2000 hombres y una unidad de 90 infantes de marina a la zona fronteriza, ejerciendo soberanía y brindando apoyo para que se de toda la ayuda humanitaria».

Maniobra clave para generar provocaciones al gobierno de Venezuela y que de ejecutarse la operación en el estado Apure, ya tendrían las tropas listas para avanzar e intentar intervenir militarmente a Venezuela.

Acompañamiento internacional para el desminado de la frontera

Venezuela espera contar con el apoyo solicitado por el primer mandatario nacional Nicolás Maduro, a la Organización de las Naciones Unidas, para la destrucción de minas antipersonales en la frontera con Colombia, amparándose en el artículo número 6 de la Convención de Ottawa que contempla la cooperación y asistencia internacional.

«Cada Estado parte se compromete a facilitar el intercambio más completo posible de equipo, material e información científica y técnica, en relación de la aplicación de la presente convención, y tendrá derecho a participar en ese intercambio. Los Estados parte no impondrán restricciones indebidas al suministro de equipos de limpieza de minas, ni a la correspondiente información técnica con fines humanitarios».

Artículo publicado originalmente en RedRadioVe

Carlos Alberto Soto Soto
Carlos Alberto Soto Soto

Dirigente de la Juventud del partido socialista unido de Venezuela. Internacionalista. Magister en metodología de la investigación científica. Licenciado en educación. Maestrante en relaciones internacionales. Docente universitario. Investigador.
IG: @SotoPsuv / Tw: @SotoPsuv

Perú decide su futuro en una elección incierta

Perú decide su futuro en una elección incierta

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Desde la instauración del sistema neoliberal en Perú, todos sus ex presidentes fueron o están siendo procesados o encarcelados por actos de corrupción, con la excepción de uno que se suicidó para no ser detenido y otro que falleció.

Nos encontramos frente a una realidad política que desanima hasta a la ciudadanía más convencida, y a esto se suma la pandemia del COVID-19, que dejó al desnudo las falencias de un aparente Estado que parece no haber existido nunca en el último tiempo.

En estas condiciones, la ciudadanía está obligada a ir a las urnas a votar, o de lo contrario deberá pagar una multa que ronda los 20 dólares. Y lo que se constata, a horas de las elecciones generales, es que ningune de les candidates presidenciales consigue superar el 10% de las preferencias electorales y que prácticamente habría un empate técnico entre 6 o 7 candidates, lo que evidencia la incapacidad de los partidos políticos de representar a sectores mayoritarios de la población.

Estas encuestas señalan que Yonhy Lescano, de Acción Popular, tendría el 10 % de intención de voto; Verónika Mendoza, de Juntos por el Perú, 9 %; Hernando de Soto, de Avanza País, 9 %; Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, 8 %; George Forsyth, de Victoria Nacional, 8 %; Pedro Castillo, de Perú Libre, 6 %; y Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, 6 %, aproximadamente.

Observamos candidaturas de la vieja casta política, y también a algunos partidos de izquierda. Sin emabrgo, merece la pena considerar que los últimos 30 años de neoliberalismo parecen haber neoliberalizado incluso a los propios partidos de izquierda. Como la oligarquía nacional, mediante sus centros de investigación, sus grandes multimedios mediáticos y sus universidades, afianzó en les peruanes de clase media el odio a todo lo que suene o represente una izquierda social, los partidos de izquierda tienen miedo de plantear abiertamente la nacionalización de bienes y servicios privatizados o hablar del fortalecimiento del Estado. 

La izquierda peruana

Foto: MARTÍN BERNETTI

Juntos por el Perú, encabezado por Verónika Mendoza, representa la posición más “conservadora” dentro de la izquierda, es decir que representa más los ideales de la socialdemocracia que al marxismo-leninismo.

En lo económico, sus líderes políticos y asesores económicos retóricamente cuestionan el neoliberalismo, aunque algunas de sus propuestas parecen tener cierta continuidad con el sistema impuesto hasta hoy. En ese sentido, las propuestas de Juntos por el Perú son maquilladas con políticas fiscales expansivas orientadas a superar la actual crisis económica y social, una condición necesaria pero insuficiente para avizorar un horizonte post-neoliberal a largo plazo. 

Uno de los aspectos más controversiales de la propuesta de Juntos por el Perú es la reiterada insistencia por la continuidad del mito neoliberal del banco central independiente, mito impuesto por la dictadura fujimorista y sus tecnócratas. Perpetuar este mito sólo conduce a la inacción y la capitulación ante el neoliberalismo, sino también la pérdida de una herramienta central para la promoción activa del desarrollo económico, tan requerido por el país.

Foto: Perú Libre

Un poco más abajo en las encuestas aparece el partido Perú Libre, que encabeza Pedro Castillo como candidato a la presidencia. Se trata de un partido que se declara marxista-leninista y mariateguista, con una marcada posición anti-capitalista y antiimperialista, y también con un claro componente popular e indigenista. De cualquier manera, el proyecto político no termina por demostrar que Perú Libre es todo eso.

Algunas propuestas resultan sumamente interesantes: se plantea la regulación estatal del mercado, la participación empresarial del estado, la planificación, y hasta la nacionalización y estatización de los sectores estratégicos; se prioriza la producción nacional y los mercados internos, y el mejoramiento de la recaudación fiscal a través de un esquema tributario progresivo. 

Además, Castillo es docente de una escuela pública rural, así que su propuesta educativa es bastante ambiciosa: busca incrementar el gasto en educación hasta alcanzar el 10% del PBI y pretende reformular los programas curriculares para una descolonización educativa.

Sin embargo, es un partido que también apuesta por la continuación e incluso la ampliación de las fronteras extractivistas, lo que implica que su propuesta no sea verdaderamente anti-capitalista. Quizás necesita superar esa lógica y abrazar un modelo de diversificación productiva, que sea social y ambientalmente sostenible.

La unidad es el camino

Algunos analistas aseguran que la candidatura de Pedro Castillo está siendo inflada por los propios partidos de derecha para intentar quitarle votos a Verónika Pérez, quien tiene más chances de alcanzar el ballotage.

Teniendo en cuenta que el mayor desafío de la izquierda peruana hoy, antes que proyectar un horizonte anticapitalista, es desmantelar el Estado neoliberal, llama la atención la falta de articulación entre estos dos partidos. En este escenario, lo mejor que podría pasar sería que uno de los dos avance al ballotage y que el otro llame a votar al partido que tenga posibilidades de ganar.

Porque lo cierto es que ambos partidos tienen muchas cosas en común. Si bien en el punto anti-capitalista hay algunas diferencias trascendentales, comparten un ideario progresista en el que existen muchas coincidencias y confluencias: ambos hablan de una reforma constitucional a través de una asamblea popular constituyente, del fomento a la pequeña y mediana agricultura, de la implementación de una banca de fomento y desarrollo, del reconocimiento de los derechos laborales y de la implementación de un sistema de seguridad social público para garantizar pensiones dignas desde el Estado (recordemos que las AFP son una de las nefastas herencias del fujimorismo).

El escenario es incierto, pero la izquierda tiene posibilidades concretas de vencer y, de una vez por todas, iniciar los cambios profundos que necesitan todas las estructuras del Estado peruano. Ojalá el pueblo esté a la altura.

Pandemia y trabajo: El peso sobre las espaldas de los trabajadores uruguayos

Pandemia y trabajo: El peso sobre las espaldas de los trabajadores uruguayos

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Desde una perspectiva global parecen números menores, pero en proporción a la población son números que preocupan. El gobierno exhorta a que cada uno mantenga su burbuja, “que ajuste sus propias perillas” y apela a la responsabilidad individual. “Es un gobierno que se hace cargo y asume la responsabilidad”, dice el presidente, pero la realidad es que no hay medidas para paliar esta situación. Todos los dardos son contra la población y el gobierno no realiza media autocrítica. 
Coronavirus en Uruguay: la singular y exitosa estrategia del país para contener la pandemia sin cuarentena obligatoria – BBC News Mundo

Las fronteras, sobre todo las con Brasil al noreste del país, siguen siendo un colador. El turismo de ricos sigue existiendo. Las aduanas y las restricciones son para los pobres.

El gran capital y las grandes empresas siguen con los motores a tope. El colapso vuela raso al piso afectando a las pequeñas y medianas empresas, a los comerciantes, bares, teatros y restaurantes pequeños que ya no pueden sostener su situación. Los trabajadores se están comiendo los pocos ahorros que tenían.

En una nueva escalada del gobierno contra los trabajadores, una reforma de la seguridad social aparece en escena. Una seguridad social que está en déficit, de alrededor de unos 800 millones de dólares al 2019.

Lo cierto es que Uruguay tiene un problema demográfico serio. Según la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) ,un cuarto de la población del Uruguay tendrá más de 65 años en 2050. En 1950, por ejemplo, por cada mayor de 60 años había seis personas en edad de trabajar, pero hoy hay cuatro, y se estima que en 20 años no alcancen a tres.

En 1996, año de la anterior reforma previsional, en Uruguay nacieron 58.000 niños y en 2019 apenas 37.000, con una tasa de reposición demográfica de 2,1 hijos por mujer. El único grupo que crece es el de los mayores de 60 y 65 años, en particular, los de 80 y más. Los números hablan por sí solos: Uruguay es un país envejecido.

Reforma previsional: datos y opiniones sobre una decisión a tomar, ¿qué jubilaciones se subsidiará? | la diaria | Uruguay
Lo primero que aparece sobre la mesa es extender la edad de retiro. Las grandes patronales solo piensan en aumentar su productividad y aumentar su tasa de ganancia. Desde la óptica de los asalariados, es otra afrenta a sus intereses.

El desarrollo tecnológico ha hecho que tareas que demoraban días pasen a realizarse en pocas horas. La automatización del trabajo, consecuencia de la robotización, la inteligencia artificial y la nanotecnología; han disparado exponencialmente la producción de los productos y el desarrollo de las industrias a niveles sin precedentes.

Esto que podría devenir en jornadas reducidas de trabajo, no solo en horario sino también con respecto a los días laborables, simplemente se ha tornado en mayor explotación de los trabajadores.

En menos tiempo se produce más, pero se mantienen las horas de trabajo y ahora se pretende extender la edad de retiro. Esta iniciativa aúna voluntades de actores impensados sentados en la misma mesa. Por ejemplo la ex directora del Fondo Monetario Internacional (FMI) Christine Lagarde y el expresidente José Mujica.

La pandemia vuelve a meter la cola en todos los temas. El teletrabajo a raíz del confinamiento es otro de los elementos que perime la condición de vida de los trabajadores. En varios lugares las empresas no se hacen cargo de los costos que asumen los propios trabajadores y que ellos deslindan.
En medio de cuarentena y crisis sanitaria, central sindical de Uruguay realizó un paro nacional

En Uruguay lo que sucede es que además de lo narrado anteriormente, las empresas están reduciendo sus plantillas enviando al seguro de paro y/o despidiendo trabajadores, según cuenta la delegada en la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y los Servicios (FUECYS) Ángela Colman.

El panorama es complejo y nada esperanzador, mientras la pandemia avanza y las redes de contención se empiezan a deshilachar por un Estado que se retira de la ayuda y se afianza en el ajuste.

A pesar de que exista una comisión multipartidaria para tratar la reforma de la seguridad social junto a empresarios y sindicatos, el horizonte marca que nuevamente los platos rotos irán a costa de los riñones de los trabajadores.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

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