El crudo llegará al país vecino desde Vaca Muerta mediante el oleoducto trasandino. El acuerdo prevé que se entreguen alrededor de 41 mil barriles por día entre mayo y junio. También se espera que en septiembre los envíos se eleven hasta los 70 mil barriles diarios con el inicio de operaciones de otro ducto.
La petrolera argentina YPF y la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) de Chile firmaron un acuerdo comercial con el objetivo principal de volver exportar petróleo crudo proveniente del yacimiento de Vaca Muerta mediante el sistema Oleoducto Trasandino (Otasa), conocido como OTA-OTC, que conecta ambos países y que estaba inactivo desde 2006.
El contrato se extenderá por unos 45 días, en ese lapso se consideró una compra de cerca de 41 mil barriles por día, que serán entregados entre mayo y junio próximos. A partir de septiembre los envíos podrían elevarse hasta los 70 mil barriles diarios con el inicio de operaciones de otro ducto.
Asimismo, voceros de YPF le informaron a Revista Trinchera que “se trata de una operación habitual de compra que, sin embargo, tiene la relevancia de ser el paso inicial para el reinicio de la interconexión energética-petrolera entre ambos países en el largo plazo”.
En este sentido, el ENAP sacó un comunicado en el que el titular del ente, Julio Friedmann, subrayó: “Este acuerdo comercial es un paso más hacia el objetivo de poner en marcha el oleoducto trasandino y como ENAP nos permitirá también realizar pruebas tempranas de importación de crudo desde Argentina; y por el lado logístico y operacional nos entregará información esencial para tomar definiciones futuras”.
Además, Friedmann señaló: “De esta manera, podremos comenzar la marcha blanca y el crudo transitará por el oleoducto chileno-trasandino una vez que estén resueltos y en regla todos los temas operativos y normativos pendientes, además de las inspecciones y mantenimientos técnicos del oleoducto para garantizar la seguridad e integridad de las instalaciones. Estamos enfocados en operar de manera responsable y financieramente sostenible”.
Cabe recordar que OTASA es una empresa en la que participa, además de ENAP (con 36,25%), la argentina YPF (con 36%) y la estadounidense Chevron (con 27,75%), y que vincula Vaca Muerta con Chile. En febrero de 2006 los técnicos del oleoducto cerraron la válvula de paso ante la caída de la producción y el petróleo argentino dejó de fluir hacia el país vecino.
Ahora el oleoducto de 427 kilómetros de extensión comenzó a finales del año pasado con las pruebas necesarias para su rehabilitación y en las próximas semanas empezará con su reactivación para garantizar el despacho de petróleo a Chile y a otros mercados del Pacífico.
La reactivación de este proyecto, declarado estratégico por los gobiernos de Argentina y Chile, permitirá aumentar la capacidad de transporte del petróleo incremental que se produce en la formación neuquina de Vaca Muerta.
En este sentido, los voceros de YPF confirmaron a este medio que “el cronograma de reactivación comenzará unas semanas antes, ya que previamente al inicio de la carga de petróleo se deberá retirar toda el agua que se introdujo en la red para la realización de las pruebas de seguridad que dieron buenos resultados”.
Una vez retirada el agua, el cronograma de puesta en marcha prevé que a mediados del 15 de mayo el oleoducto comenzará a ser cargado con petróleo. La línea parte desde el área Puesto Hernández de YPF, ubicada en la zona de Rincón de los Sauces, cruza la cordillera de Los Andes, y llega hasta la refinería de ENAP de Talcahuano.
Según detallaron desde YPF a Revista Trinchera: “El trabajo de llenado del ducto tomará una dos semanas hasta tanto la línea esté lista para que el crudo pueda fluir en forma permanente, es decir que recién en los primeros días de junio el sistema volverá a exportar petróleo a Chile”.
En lo que respecta al ducto, este tiene una capacidad para transportar 17.500 metros cúbicos por día, equivalentes a 110 mil barriles diarios, y desde YPF se trabaja a la par para vincularlo con el oleoducto Vaca Muerta Norte, que irá desde Puesto Hernández hasta Loma Campana.
Por otra parte, el proyecto de OTASA, que extiende el sistema de transporte desde Vaca Muerta hacia el oeste, convive con el Oleoducto del Valle (Oldelval) que se encuentra próximo a un proceso de duplicación de capacidad con obras por más de 1100 millones de dólares al 2035.
Finalmente, se estimó que se le podrá dar una solución transitoria a la situación actual de saturación de los ductos en operación, lo que requiere de obras millonarias de ampliación para acompañar las proyecciones de aumento de producción de petróleo de las compañías. En tiempos de precios energéticos altos, la industria local tiene en Vaca Muerta la posibilidad de multiplicar sus exportaciones, lo que requiere una adecuación del transporte mediante inversiones que son de recupero a largo plazo.

