La ultraderecha uruguaya, de la pantalla a la realidad

La ultraderecha uruguaya, de la pantalla a la realidad

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Mientras distopías de poca monta asoman la cresta, un realismo crudo de tripas que roncan pasan subterráneas a los grandes medios de comunicación. Medios donde muchas veces se juega lo que existe y lo que no.  Lo que no es nombrado no es. Así y todo en medio de la crisis, la solidaridad de los barrios, porfiada en ayudar a los suyos, sostiene ollas en asentamientos periféricos, pero también a una cuadra de la rambla de barrios de buen pasar de la capital montevideana. 

Series

Si hablamos de series, “El cuento de la criada” es el futuro que muchos políticos ultraconservadores anhelan. En esta lista calzan perfectamente Guido Manini Ríos (Cabildo Abierto), Carlos Iafigliola, Álvaro Dastugue, el Pastor Marquez, Verónica Alonso. (Todos del Partido Nacional) y muchos más.

La mujer a la casa, para procrear. Como el proyecto de Cabildo Abierto que pretendía que las mujeres con más de tres hijos reciban un subsidio para no trabajar y criar a sus hijos, como si fuera solo de ellas la responsabilidad en esa tarea.

Un personaje variopinto Graciela Bianchi, senadora del oficialista Partido Nacional, quien tuiteó luego de la marcha del 8M: “somos las únicas que podemos ser madres y si eso no las hace reflexionar para cumplir obligaciones, no pueden gozar de derechos” criticando a las mujeres que marcharon. Todo dicho.

Libros

Si de libros hablamos, “1984” de George Orwell estaría en la cabecera del Ministro del Interior Jorge Larrañaga. Su versión a la uruguaya igual deja mucho que desear. Sofisticado y complejo no van en la misma frase que el Ministro.

Simplemente se basa en mayor presupuesto para helicópteros que por megáfonos exhortan a la población a quedarse en sus casas, para más armas que dispersan gente que se aglomera, pero siempre el criterio es ambiguo o más bien arbitrario. Tambores, manifestaciones sociales, reclamos, siempre son dispersadas. Fiestas en Punta del Este, aglomeración de la propia policía antes de reprimir sin distanciamiento social y barbijo, vaya y pase.

Ministro Jorge Larrañaga visitó Guichón y anunció que se reabrirán progresivamente destacamentos del Interior – Diario El Telégrafo

La buena nueva del ministro Larrañaga es querer intervenir en el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) queriendo obtener información de los cultivadores de marihuana. La ley vigente prohíbe lo que pide el ministro.

En varios puntos del país personas que están registradas en el IRCCA han sido allanadas sin la respectiva orden, han recibido violencia policial rompiendo mobiliario de su hogar, fueron amenazados y amedrentados con ametralladoras a la cabeza. No es la policía del pensamiento de Orwell, es la policía gorila que hace décadas opera de esta manera.

De la BBB a la CCC

La Bancada BBB (Bala, Buey, Biblia) se transformó en una versión clase C: Cuartel, Convento y Campo. Estancieros, famosos futbolistas y empresas transnacionales van comprando cada vez más hectáreas, expulsando del campo a familias enteras e insertarlos en los cinturones de las periferias de las capitales departamentales y si allí la suerte los sigue abandonando, el cinturón de la capital los espera en los asentamientos.

Una repetición que se regurgita de los años 60 pero en pleno apogeo de la inteligencia artificial.  Aunque después vociferen “el campo somos todos” o “tranco y tranco, yo estoy con el campo”.

Sturla y la victimización del catolicismo en Uruguay – Observatorio del Laicismo – Europa Laica

La Biblia que es Convento sigue la línea del conservadurismo católico que históricamente ha tenido en Uruguay. Apenas declarada la pandemia, el cardenal Daniel Sturla protestó en todos lados por el cierre de las iglesias. La fe por encima de la salud. 

Lo mismo sucede con el Pastor Márquez de la Iglesia Misión Vida que responde a la línea del evangelismo fundamentalista. Similar a los aliados del bolsonarismo, con la impronta de la Iglesia Universal y que este año convocó un campamento virtual de jóvenes religiosos bajo la idea de sumarse al “ejército de Dios” con toda una retórica belicista.

Desde el Parlamento el senador del ultraderechista Cabildo Abierto Guillermo Domenech, dijo que de homenajear a una mujer este 8M sería a la Virgen María. Uruguay es un Estado laico donde la Iglesia y el Estado están separados hace más de un siglo, pero algunos se empeñan en volver atrás.

El Cuartel sigue estando presente. Bien se decía desde las izquierdas en los 70 que la lucha de clases no terminaba en la puerta de los cuarteles. Pasa que la derecha más rancia la va ganando y por varios cuerpos.

El fascismo vive en su propia línea temporal. Insistentemente señalan que la izquierda y el movimiento popular se quedaron en los 70. Pero estos gritos solo demuestran que ellos se quedaron en esa época cuando invocan al “peligro rojo”, a la URSS y ahora a Venezuela (antes Cuba) cuando pretenden asustar a la población, porque está claro que el fascismo se alimenta del miedo.

Según un informe de la Dirección Nacional de Inteligencia, esta oficina no ha detectado actividad de grupos de extrema derecha. Curioso.

Vale recordar los carteles colocados en las afueras de institutos de Secundaria donde se proclamaba la vuelta de la JUP, la Juventud Uruguaya de Pie, organización de ultraderecha de la década del 70, tristemente célebre por sus conductas violentas en actos, manifestaciones y hechos que terminaron con muertos. El diputado del Partido Comunista, Gerardo Nuñez pidió un informe a la Dirección Nacional de Inteligencia. Callejón sin salida.

Qué fue la JUP y por qué dos carteles generaron polémica en el sistema político

Varios activistas por los derechos humanos, investigadores sobre la dictadura, periodistas y fiscales fueron amenazados por un tal Comando Barneix en el 2017. Llevan el nombre del ex militar que antes de ser apresado por delitos de lesa humanidad se suicidó. El Comando juró vengar la muerte de Pedro Barneix. Hasta el día de hoy no hay avances. La investigación llegó a otro callejón sin salida.

Estos últimos meses han incrementado de manera exponencial los ataques de bandas de jóvenes bien vestidos y en buenos autos que con bates de béisbol (deporte que no se practica en Uruguay) han atacado a indigentes, cuidacoches y afrodescendientes. Han intentado prender fuego a personas sin techo y a otras le han asestado brutales golpizas.

Ni hablar de las implicaciones de Cabildo Abierto con militares del ala más conservadora y reaccionaria de esta fuerza, con torturadores, militantes con remeras neonazis, excandidatos pidiendo que vuelvan los escuadrones de la muerte, dirigentes tergiversando y mintiendo sobre desapariciones en la dictadura, senadores funcionarios de la misma dictadura.

Pero organizaciones de extrema derecha parece que no existen en Uruguay.

Series II

La pandemia es el mejor hecho social, no solo para los que dominan el mundo, sino también para las derechas locales. Es el mejor clima de época para su proyecto. El miedo al otro, miedo al espacio público, a pensar, a cuestionar, a manifestarse. En fin, miedo.  Todo queda supeditado a un estado de excepción que se vuelve regla. La salud se vuelve el nuevo pretexto de los poderosos, la excusa de la represión, el nuevo sentido de la dominación. 

La especulación con la vacuna, su acceso, los privilegios, los sistemas de salud implosionados, desnudan las carencias de un sistema que nunca pensó en universalizar el acceso a salud de calidad.

El sálvese quien pueda sigue siendo el argumento de esta serie. La realidad siempre supera a la ficción. La serie brasilera 3% fue bastante generosa, el 1% sigue siendo el que sobrevive y dirige esta humanidad deshumanizada.

Foto principal: Vista de la exposición «Ausencias», que exhibe 196 prendas de vestir colgadas en la Plaza Mártires de Chicago, en Montevideo, en recuerdo a los desaparecidos durante la dictadura cívico-militar del país (1973-1985).

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Un año de gobierno neoliberal en Uruguay: los monstruos asoman la cabeza

Un año de gobierno neoliberal en Uruguay: los monstruos asoman la cabeza

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

La famosa frase del intelectual orgánico italiano Antonio Gramsci: cuando el viejo mundo no termina de morir y lo nuevo tarda en aparecer. En ese claroscuro surgen los monstruos; cobra mayor relevancia en estos tiempos de neoliberalismo crudo que vive Uruguay.

Este primero de marzo se cumple un año de gobierno de la Coalición Multicolor, que comprende a todos los partidos de derechas, desde la militar hasta la liberal-conservadora y con su socio camuflado, los ecologistas reaccionarios. 

El ajuste sobre la clase trabajadora es claro y evidente. La totalidad de políticas, medidas y hechos que van desde un año hacia atrás son cuasi imposibles de enumerar en estas líneas. A apenas quince días de asumido el nuevo gobierno, hacía gala de su proyecto y emitió un decreto que ajustaba el presupuesto estatal asignado para ese año en un quince por ciento.

En campaña electoral Luis Lacalle Pou y aliados declaraban que iban a convocar a los mejores y que estaban prontos para gobernar. Cualquier similitud con el macrismo es puro neoliberalismo. “El despilfarro”, “hubo una fiesta” y “la pesada herencia” que dejó el Frente Amplio fueron las expresiones más utilizadas por el presidente Lacalle Pou y sus ministros, para justificar su transferencia de recursos de abajo hacia arriba.

Donde el actual oficialismo escribió en su programa que se proponía eliminar despilfarros estatales y crear condiciones más favorables para el avance del “país productivo”, debiera leerse como que revertiría conquistas sociales y aumentaría los privilegios de los más poderosos.  Fueron enunciados generales, y en lo referido a la Ley de Urgente Consideración (LUC)  quedaron por el camino varias propuestas,  porque no reunían el apoyo necesario para su aprobación.

El gobierno se montó sobre dos fuertes pilares: la LUC y el presupuesto quinquenal. Se recortó en políticas sociales pero se aumentó el presupuesto para el Ministerio del Interior y de Defensa. Porque este proyecto solo cierra con represión. Represión que ha aumentado significativamente en los últimos doce meses.

Las fuerzas represivas son las mismas de siempre y el Frente Amplio compró el populismo punitivo como forma de abordar la seguridad pública. Hoy tienen el respaldo de un gobierno que plantea este problema como un “ellos y nosotros” o “la gente de bien” versus “los delincuentes”.

Sindicatos convocan a paro en medio de tensión con el gobierno en Uruguay

Se recortaron las becas universitarias y las becas de INEFOP que se brindan a trabajadores desempleados o en seguro de desempleo. La Universidad de la República no recibirá aumento en todo el quinquenio y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación sufrirá un recorte del 43.7% en investigación, 30.3% en formación y 51.3% en acceso a literatura científica.

La receta es la clásica de la de gobiernos de este corte, debilitamiento y déficit de la educación, salud y empresas públicas para su posterior privatización en nombre de San Déficit fiscal y reglas fiscales como salmos.

El ajuste por la boca vive

El propio Lacalle Pou en el debate presidencial dijo: “la inversión tiene que estar en conocimiento, en estudios; no en ladrillos, no en infraestructura.” Pues ni la inversión en infraestructura y educación se divisa por ningún lado.

La Ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche declaró recientemente: “Es evidente que esta situación de pandemia nos va a llevar a un aumento de personas en situación de pobreza. Es lo que estamos apoyando.”

Los números hablan por sí solos: más de 100.000 nuevas personas en situación de pobreza, más de 111.000 en  seguro de desempleo (el doble que en 2019) y más de 800 ollas populares y merenderos en todo el país.

El salario real ha descendido, siendo el peor en los últimos quince años. Aumentaron las tarifas, el gasoil y varios impuestos (primaria, contribución, patrimonio).

Imagen

El Partido Colorado, primer socio del Partido Nacional en esta coalición, colocó en cargos de gobierno a su ex fórmula presidencial Talvi-Silva. Los dos prometieron en campaña crear 136 liceos nuevos en todo el país. Talvi se retiró de la política a menos de seis meses de haber asumido como Canciller y Robert Silva hoy es Presidente de la Administración de la Educación Pública (ANEP).

Silva ha eliminado 250 grupos liceales (secundarios). Un liceo promedio tiene 24 grupos. Así que el recorte equivale a más de 10 liceos. La excusa del recorte es la baja natalidad, suceso que acontece desde hace décadas en Uruguay. El recorte carece de sentido, siendo que en caso de ser un motivo, se aplica solo en secundaria y no en primaria.

El último hecho grave en la educación fue el cese de quince docentes en un liceo del departamento de San José al suroeste de Uruguay por presunta violación de la laicidad. Lo que resulta de distintos testimonios y documentos es que es una clara persecución sindical por los antecedentes y declaraciones de la directora de dicha institución de filiación al oficialista Partido Nacional.

La pandemia ha sido el gran comodín que la Coalición Multicolor utilizó para escudarse en su ajuste. Arbeleche dijo, en al menos tres ocasiones, que “lo peor ya pasó” en otro ataque de macrismo explícito. Pero Urughuay ha sido el último país del continente en recibir las vacunas y el que menos gastó en pandemia para contrarrestar la misma, un 0.7% del PBI.

La oligarquía los cría y ellos se juntan

La Coalición Multicolor está poblada de apellidos centenarios, dueños del país, terratenientes, militares y de directores de think tanks. El tercer socio de la misma es un partido de ultraderecha militar, Cabildo Abierto. Es el gobierno democrático que más militares posee en cargos públicos. Donde se encuentran Ministros, Senadores, diputados y directores de entes públicos, entre otros.

El discurso de Cabildo Abierto es abiertamente antiderechos, promilitar, nostálgico de la dictadura y en contra de las organizaciones de derechos humanos. Dentro de sus adeptos se encuentran nazis, apologistas de la dictadura y torturadores. Sus declaraciones también giran en torno al “mal gasto” del dinero público y su despilfarro, pero nada han dicho en contra del déficit de la caja militar que ronda los 500 millones de dólares anuales.

Se sabía que articular al oficialismo multicolor  iba a ser complicado. Ya antes de la asunción de la alianza multicolor, el expresidente colorado Julio María Sanguinetti y Guido Manini Ríos (máximo referente de Cabildo Abierto) consideraron necesario formar un organismo de conducción política de la coalición de gobierno. Cumplido ya un año, Lacalle Pou no satisfizo la demanda y ha optado por dejar que las discrepancias se manifiesten, solo en el Parlamento, lejos de su puesto de mando y diluidas entre  muchos participantes.

Lacalle show

Todos los caminos conducen a Lacalle Pou. Su figura concita toda la atención y todo gira en torno a él. Sus vacaciones en tiempo de picos de contagios y fallecimientos por Covid-19, sus selfies, sus fotos surfeando, puestas en escena con “seguidores”, caminando con la primera dama por la principal avenida de Montevideo “espontáneamente”, llamando “casualmente” a la operadora del aeropuerto que recibió al avión con el cargamento de vacunas… y la lista sigue. 

Apenas iniciada la pandemia el 13 de marzo, Lacalle Pou brindó conferencias de prensa diariamente y allí construyó su imagen de gobernante que “se hacía cargo”. Pero los hechos demuestran lo contrario. Aunque su cometido fue logrado exitosamente: el presidente marcaba (y marca) agenda todos los días.

¿Entonces?

El gobierno  hizo muy poco para paliar las duras consecuencias de la crisis en lo económico y lo social. Los indicadores de retroceso son elocuentes, y si la gente pasa a vivir peor, el descontento no se podrá aplacar por tiempo indeterminado echándoles la culpa a la pandemia y a los gobiernos anteriores del Frente Amplio. Obviamente,  una eventual insatisfacción creciente con este gobierno no significa que vayan a crecer las preferencias por el FA, y en el camino hacia las elecciones de 2024 hay mucho más que dos.

La oposición encabezada por el Frente Amplio sigue atónita e impávida. La solución y la resistencia solo se ven posible por abajo y desde las organizaciones sociales.

Estos clanes de la oligarquía no son nuevos en política, pero el contexto regional y nacional han hecho que se coaliguen de manera sui generis, mientras esperaban pacientemente y agazapados para dar el zarpazo.

Los monstruos han salido a la superficie, dejando ver su rostro y descubriendo sus verdaderas intenciones, pero lamentablemente la historia marca que aún no han mostrado ni la mitad de su cuerpo.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Las vacunas, el fútbol y el relato

Las vacunas, el fútbol y el relato

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Uruguay es un país futbolero. Eso es innegable. La utilización de metáforas futboleras ante la vida a veces roza el hartazgo incluso para los futboleros, dentro de los que me incluyo.

Desde el poder ejecutivo se celebró la llegada de las vacunas “como un gol”, un  “maracanazo”, recordando la gesta de 1950 cuando Uruguay salió por última vez campeón mundial de fútbol. En vez de darse abrazos se aplaudieron entre todos los asistentes al Consejo de Ministros. El diario conservador El Observador se basó en las declaraciones de los ministros para hacer una nota plagada de metáforas futboleras.

La retórica es de triunfalismo. Una tónica de épica se pretende instalar en el país que recibió último las vacunas en toda Sudamérica. Una especie de ética protestante que se jacta del esfuerzo y del sufrimiento. Como si todo este tiempo de espera fuera una recompensa al final del túnel. Como si en este tiempo no hubo muertos, ni internados en tratamiento intensivo, ni cientos de contagiados.

OPS/OMS Uruguay – El futbolista uruguayo Edinson Cavani se une a la OPS para promover la vacunación

Las vacunas llegaron luego de anuncios y conferencias de prensa que hacían creer la inminencia del arribo de las mismas al país. El Ministro de Defensa (si, de Defensa y no el de Salud) anunció una etapa de prevacunación… pero hasta el día de hoy no se sabe qué significa.

El tono de victoria expresado por las autoridades gubernamentales es inversamente proporcional a la gestión, planificación y transparencia sobre las vacunas. Ni que hablar de la gestión de la pandemia.

La gestión de la pandemia fue y es piloto automático de las políticas sociales que el Frente Amplio había dejado. Se premió al “malla oro”, otra metáfora deportiva, pero esta vez sobre ciclismo. El malla oro vendría a ser la persona exitosa, la que va ganando la competencia. Es decir, se premió a los grandes empresarios y que el resto de los que vienen atrás quedaran a la fortuna del mercado.

Esto ya no es metáfora sino una definición del herrerismo, sector político-ideológico que lidera el presidente Lacalle Pou.

Sueltos de cuerpo

Todas las respuestas sobre el plan de vacunación contra el COVID-19 en Uruguay – Información – 27/01/2021 – EL PAÍS Uruguay

El gobierno celebra la llegada de los cargamentos en un contexto donde no hubo oposición ni palos en la rueda para el natural desarrollo del plan de vacunación. No hubo marchas antivacunas, los intentos de instalar el relato de la “plandemia” se desmontaron enseguida por las propias mentiras de sus impulsores. No hubo campañas de demonización de la vacuna ni denuncias de envenenamiento como sucedió, por ejemplo, en Argentina.

El centroizquierdista Frente Amplio, como primer partido de oposición tras 15 años en el gobierno, solo ha esbozado tímidamente ataques por twitter que poco asiento tienen en la cotidianidad de la gente. Más que inmóvil o tibio, el Frente Amplio parece estar catatónico ante las celebraciones del oficialismo y concentra sus baterías en la recolección de firmas contra la Ley de Urgente Consideración (LUC) y su congreso para la elección de autoridades internas.

Lo que llegará al país serán 192.000 dosis de la vacuna Sinovac. Para el 15 de marzo se esperan 1.558.000 dosis de la misma vacuna, mientras que desde el 8 de marzo hasta el 26 de abril el país recibirá 460.000 dosis de la elaborada por el laboratorio Pfizer.

Según estiman las autoridades, a un ritmo de 30 mil dosis diarias, seis días a la semana, en dos meses aproximadamente se tendrá inmunizada a gran parte de la población. El gobierno ya canta victoria de antemano y de los últimos en obtener la vacuna, Uruguay  pasaría a ser los primeros en inmunizar a casi la totalidad de su país

Sala de emergencia para pacientes con coronavirus, en el CASMU (archivo, enero 2021).

Lo que no dicen las autoridades es que somos un país con una población escasa -unos 3,3 millones de personas-, tenemos un territorio pequeño, no existen poblaciones que sean inaccesibles, se puede acceder por automóvil a cualquier punto del país y Uruguay posee un sistema integrado de salud de alcance nacional que obviamente no fue implementado por el actual gobierno de la coalición multicolor neoliberal y de derecha. 

De todas estas condiciones, la del sistema de salud fue gracias al Frente Amplio, las otras son características intrínsecas del Uruguay. Así que el regocijo de este plan de vacunación (recién publicado) no es gestión de la Coalición Multicolor.

El FA insiste con otras medidas, entre ellas las de proporcionar un ingreso básico de emergencia a las personas más afectadas, evitar desalojos, diferir pagos a organismos estatales, apoyar a las pequeñas y medianas empresas, mejorar los seguros de desempleo y adelantar inversiones en infraestructura para dinamizar la reactivación.

La anunciada llegada de las primeras dosis obviamente alivia ansiedades sociales y presiones sobre el gobierno, pero al mismo tiempo determina que otros asuntos ganen posiciones en la agenda política, en especial los relacionados con problemas económicos y sociales acumulados desde que se declaró la emergencia sanitaria.

El senador oficialista Juan Sartori ya presentó un proyecto de ley para prevenir la corrupción y privilegios a la hora de vacunarse. Un hecho que deja a las claras la importancia de que los gobiernos del campo nacional y popular sean bien prolijos con su accionar, porque la onda expansiva no es solo para adentro de su país, sino que se utilizan las falencias de unos, como tiros por elevación a  otros gobiernos o fuerzas políticas del mismo marco.

Como es su costumbre, el presidente Lacalle está decidido a concentrar los focos sobre su persona el 2 de marzo, cuando se presente en el Parlamento para exponer sobre su primer año de gestión.

Ni Maracaná, ni gol en la hora, ni remontada de atrás. Si quieren hablar de fútbol, el gobierno se parece al balompié local: atado con alambres, deudas con los jugadores, corrupción y siga, siga.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

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Uruguay sin carnaval – La noche que el amor fue clausurado

Uruguay sin carnaval – La noche que el amor fue clausurado

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

La nueva normalidad produjo que el carnaval 2021 lo suspenda la novel intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, perteneciente al centroizquierdista Frente Amplio. Esto se da en el contexto de una puja entre el gobierno nacional liderado por el derechista Luis Lacalle Pou y la propia intendenta Cosse por la asunción de medidas para paliar la curva ascendente de contagios.

Carolina Cosse, intendenta de Montevideo

El comunicado de suspensión fue a través de un escueto twitter en la cuenta oficial de la intendencia capitalina. La forma y el contenido fueron criticados duramente por varios integrantes de distintos conjuntos carnavalescos. 

Esta medida se suma a la compleja situación de los trabajadores y trabajadoras de la cultura, que han pasado meses con los teatros y locales cerrados. Luego de la reapertura, el aforo se redujo a un 30% en una economía perimida donde tener una banda de música o llevar adelante una obra de teatro, las más de las veces, es “por amor al arte”. 

El arte contestatario, crítico e irreverente siempre ha sido la piedra en el zapato del poder. La pandemia le ha puesto tapabocas a los espacios donde las artes se desarrollan. Nos han robado el encuentro. La comunión y la cercanía de los encuentros luego de una obra de teatro, un slam de poesía o la bajada de una murga, hoy se reducen a una sesión de zoom.

Nos han metido en otra burbuja además de la del consumismo, el individualismo y el egoísmo: la del miedo. Coctel perfecto para que el otro no sea la patria, que el otro sea cada vez más ajeno y pase a revestir peligro. 

El arte en todas sus aristas ha sido sustancial para hacerle trampa por unos instantes al confinamiento y la cuarentena. Hoy que el desahogo y la crítica es más necesaria que nunca ante una etapa civilizatoria inédita, el carnaval en Uruguay ha sido suspendido.

A la larga lista de componentes, utileros, técnicos y artistas que se han perdido, se suman las fuentes de trabajo indirectas que genera el carnaval; que además pasan a engrosar la fila de los miles de desempleados y en seguro de paro que sobreviven en el país.

El coro popular, representado sobre todo por la murga, este 2021 se ha visto callado. 

Las sensaciones que quedan son las de un limbo entre cuidar la salud de la población y evitar un foco de contagio y la impotencia por haberse quedado de la noche a la mañana sin el carnaval más largo del mundo y todo lo que ello implica.

Las series, películas y caricaturas de la psicología siempre nos muestran síntomas y soluciones individuales, pero este hecho social no puede verse más que como una angustia colectiva porque no hay carnaval.

Este año donde conjuntos como la murga La Gran Muñeca cumple 100 años, parodistas Momosapiens 30; donde han fallecido referentes históricos como Cachila Silva en el candombe de la comparsa de negros y lubolos C1080 y “Catusa” Silva, creador de la mítica retirada de la murga Araca la cana del año 1973. Un año oscuro para Uruguay, donde el 27 de junio de ese mismo año se consumara el golpe de Estado.

Araca la Cana y “Catusa” Silva

En el verano de es fatídico 73, mientras Uruguay se veía sumido en un clima autoritario sin parangón, la murga cantaba: “Pueblo, por tu esencia vive el hombre/Si su mano te responde, no temas a la verdad/Araca, es tu murga compañera/Quiere que en tu primavera/Florezca la libertad./Araca, es la murga compañera/De un pueblo que construye su senda verdadera/Nace en carnaval nuestro destino/Forjemos el futuro por el mismo camino

La bronca arrinconada en la garganta por no poder cantar ni un solo verso, viajando de tablado en tablado y dejando su espectáculo por los barrios, se hizo canción en una ingeniosa apuesta por parte de la murga Queso Magro. Allí la crítica corre parejo tanto para el Partido Nacional y Partido Colorado como para el Frente Amplio.

Murga Queso Magro

Otra vez la imaginación y el ingenio popular sale a escena. Como cuando en dictadura se gambeteaba la censura con metáforas que nunca entraban en el radar de la comprensión castrense. 

Otra vez el pueblo trabajador estará a la talla para que las retiradas vuelvan a sonar en las gargantas roncas de Montevideo. 

Este 2021 se escuchó cantar “Sombra de la sombra de una esquina/La noche que el amor fue clausurado” pero ojalá que más pronto que tarde, la crítica sea el canto que en febrero Dios Momo elija para que la popular barriada vuelva a decir: Salú carnaval.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

La mercantilización de la educación y los think tanks en Uruguay

La mercantilización de la educación y los think tanks en Uruguay

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En la portada del diario oficialista El País se publicó el día 8 de febrero el siguiente titular “Eduy21 se repliega y evalúa una «elegante» disolución”. Pero, ¿qué es Eduy 21? Es un think tank uruguayo fundado en 2016, que se especializa en temas de educación y uno de sus fines es lograr una reforma educativa. Las directrices son muy similares a las que viene llevando el Banco Mundial hace varios años en distintos países de la región.

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Esta organizacón se presenta como “multipartidaria” porque en ella convergen blancos, colorados y frenteamplistas. Aunque de este último provengan de filas moderadas y liberales bastante alejadas de la izquierda.

Sus socios académicos son la Universidad Católica del Uruguay y la Universidad de Montevideo, ambas de carácter privado. Como socios contribuyentes tienen al banco Itaú, la Confederación de Cámaras Empresariales, Zona América y la Bolsa electrónica de Valores del Uruguay S.A. Como socios colaboradores figuran elosdiarios El País y El Observador y Visa.

Como referentes de Eduy21 se encuentran Renato Opertti decano de la Escuela de Postgrados de la Universidad Católica e hijo de Didier Opertti, ex Ministro del Interior en el primer gobierno de Julio María Sanguinetti (1985-1990). El propio Renato Opertti duda que el gobierno actual logre una transformación en la educación. «Tal como todo está planteado, no veo que vaya a haber un cambio de fondo», dijo.

Juan Pablo Mir y Fernando Filgueira, ex integrantes de gobiernos frenteamplistas también integran filas de Eduy21. Esto demuestra más que un rasgo de apertura de este think tank, la integración de tecnócratas que llevan adelante políticas neoliberales en el seno de gobiernos progresistas. Se refleja, quizá, más la debilidad ideológica del Frente Amplio que la pluralidad de este think tank.

En los socios individuales figuran nombres de la oligarquía uruguaya, personajes asociados a otros think tanks y actores que hoy están en el gobierno derechista. Esto deja en claro la conexión de todos estos actores y organizaciones en la conjunción de un mismo proyecto de país y de nación.

Entre sus socios individuales destaca Horacio Hughes, el nuevo presidente del Banco de Previsión Social (BPS). En su momento se postergó su designación porque su curriculum vitae estaba en inglés. Fue gerente general de OCA, empresa perteneciente al grupo brasileño ITAÚ. También Luis Hierro López, ex vicepresidente de la República por el Partido Colorado.

Foto: Gastón Britos / FocoUy

A ellos se suma María Dolores Benavente quien integra el Consejo Académico de otro think tank: el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), fue Vicepresidenta de República AFAP S.A y es asesora económica de la Cámara Nacional de Comercio.

También Pablo Da Silveira, actual Ministro de Educación y Cultura, y Liceo Impulso. Además de asesor de campaña del actual presidente Luis Lacalle Pou, fue recaudador de fondos de la misma. En febrero de 2020 detuvieron a su pareja, Maya Cikurel, investigada en Panamá por su presunta participación en la trama de sobornos de Odebrecht y requerida desde abril de 2019.

Da Silveira escribió un libro de 2009 titulado Padres, maestros y políticos. El desafío de gobernar la educación (Taurus). Esta es otra muestra del especial interés de la oligarquía uruguaya en la educación como un terreno en disputa, que a sus ojos, todavía tiene mucho espacio para mercantilizar. Luego, como ariete en la formación de los futuros ciudadanos como emprendedores, consumidores y liberales anti colectivistas. Como consta en su currículum, la Fundación Atlas* financió una de sus becas.

La lista se amplía con el Comité HonorarioAllí figura Cecilia Hughes, en cuyo curriculum figura haber sido voluntaria en Desem-Junior Achievement Uruguay, una ONG con vínculos con la Red Atlas., y Nicolás Herrera del Estudio Guyer y Regules, encargado de la negociación por las vacunas entre el Estado y el laboratorio Pfizer Biontech, e integrante de otro think tank Centro de Estudios de la Realidad Social (Ceres).

Muchos de sus miembros pasaron a formar parte de la administración actual. En el Partido Nacional, es el caso de Guillermo Fossati, miembro de la comisión directiva del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed), y Ana Ribeiro, subsecretaria del Ministerio de Educación y Cultura, de filas del hoy ministro del Interior Jorge Larrañaga. Asimismo, Sebastián Bauzá, actual secretario de Deporte, que llegó a la actividad política a instancias de Lacalle Pou.

Del Partido Colorado están Patricia Viera, presidenta del Consejo de Formación en Educación, y Adriana Aristimuño, directora de Planificación Educativa del Codicen, que incluso fue la referente en educación de la campaña de Ernesto Talvi, ex Minisro de Relaciones Exteriores.

La educación para la derecha liberal ha sido un punto neurálgico de sus políticas. A través de la Ley de Urgente Consideración (LUC) el gobierno ha iniciado un proceso de mercantilización de la misma y ha decretado la extinción de los Consejos de Educación y la eliminación de la participación docente en la gobernanza.

Uno de los gremios más potentes de la educación, la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes) ha recibido ataques constantes por parte del ministro Da Silveira y denunció que mientras se recortan gastos en la educación, se le otorgan más a Eduy21.

La madeja

Los cruces y puertas giratorias de think tanks a puestos de administración en el gobierno y viceversa se repiten una y otra vez. Se pueden rastrear incluso, actores en gobiernos de la década del 90 y se pueden seguir las huellas de sus padres en los 70 y 80. Si se hurga más allá, se pueden rastrear familias, clanes y vínculos que se remontan a la fundación del Uruguay mismo.

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Esto ha sido simplemente un pequeño tramo en la madeja de la oligarquía uruguaya, donde los mismos apellidos se repiten como un loop de dominación infinito en este capitalismo tardío, deforme y dependiente.

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Neopentecostales en Uruguay, el ejército de Dios

Neopentecostales en Uruguay, el ejército de Dios

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“Se requieren guerreros de élite para ser adiestrados en las más sofisticadas estrategias de ataque y defensa con el objetivo de destruir, aniquilar y pisotear a todo el poderío del enemigo” decía el aviso en redes sociales. Cualquiera pensará que es para alistarse en las fuerzas armadas, en un grupo de mercenarios o de alguno de índole bélico. Pues no. El aviso proviene de la ONG Beraca, promocionando su campamento Brak Resistencia 21.

 Uruguay, el país más laico de América Latina, donde el evangelismo fundamentalista crece en silencio como un rezo.

¿Quiénes son?

El Pastor Jorge Marquez, nació en Argentina en la provincia de San Juan. Es el fundador y mentor de la Iglesia “Misión Vida para las Naciones”, y también arquitecto. En 1991 se radicó en Uruguay. Su esposa, Marta Molina, es pastora de la misma iglesia. La misma administra los hogares Beraca; centros de rehabilitación ubicados en distintos puntos de Uruguay para ayudar en la recuperación de adictos a las drogas.

El yerno de Marquez es el diputado por el Partido Nacional y también Pastor, Alvaro Dastugue. El mismo reconoce que vive en los hogares Beraca mientras desarrolla sus tareas parlamentarias. Formó parte de la primera plana del sector de la ex senadora Verónica Alonso, que intentó ser precandidata a la presidencia, pero las encuestas arrojaban un escueto 2% y raudamente fue a ofrecerse para pasar a integrar filas en el sector del actual presidente Luis Lacalle Pou.

Fue rechazada de plano y decidió pasar a filas del otro precandidato en ese entonces y ahora senador, Juan Sartori.

Dastugue, un acérrimo enemigo de la ley de legalización de la marihuana, pasó a formar parte del sector de Sartori, el empresario que amasó 50 millones de dólares con el negocio de la marihuana.

El pastor diputado encabezó junto con el exdiputado Carlos Iafigliola, otro fundamentalista religioso, la campaña para derogar la ley 19.684 conocida como “Ley Trans”. Esta ley especifica la prohibición de cualquier tipo de discriminación que impida a las personas trans ejercer su derecho a la salud, así como crea guías de actuación y equipos multidisciplinarios para atender las necesidades de los integrantes de esta población en el aspecto sanitario.

Por otro lado, crea una comisión de reparación para las víctimas de violencia tanto física como emocional por parte de agentes del Estado, a raíz de su condición de transexual. El referéndum contó con menos de 10% de votos y el costo del mismo fue mayor que los costos que implica la implementación de la Ley Trans.

Brak Resistencia 21

Una publicidad en las redes sociales corrió como reguero de pólvora. El aviso convocaba a los jóvenes al campamento anual de Brak Resistencia 2021. La estética del aviso y de la página web remite a un ejército. Ropa camuflada, gorro militar, rostros pintados por debajo de los ojos. Jóvenes caídos cargados por otros jóvenes, explosiones y más.

El campamento se lleva a cabo cada año en el mes de enero desde 1999, en las instalaciones de “Monte Beraca”, un predio parquizado de 27 hectáreas ubicado en el quilómetro 21 de la Ruta 8. Allí conviven durante una semana más de 1.500 jóvenes de diferentes naciones, con el objetivo de enriquecer su vida espiritual participando de diversas actividades como plenarias, talleres, recitales, recreación y más.

El evento será entre el 9 y el 13 de febrero y debido a la pandemia no se podrá hacer presencial como todos los años. «De todas maneras vamos a tener invitados de España, de Puerto Rico, de Colombia, de Argentina, de aquí de Uruguay», dijo con respecto al campamento y contará con «un entrenamiento digital para todos aquellos que quieran alistarse en el ejército de Dios», según indica uno de los videos promocionales.

En el video se explica que hay dos formas de participar, una con un costo de 35 dólares y otra con un costo de 20. El primero es para ser «aspirante a soldado» y cuenta con «acceso total al entrenamiento, a las jornadas de capacitación, dinámica, talleres y charlas en vivo, viviendo plenamente el programa durante los cinco días». Con la segunda opción se puede «ser espectador» de algunas reuniones. «Alistate. Juntos, seremos la resistencia», concluye el mensaje, que puede verse a continuación

Participarán del evento: Seba de Montreal (EEUU), Tiel Arroyo (España), Ivan Vindas (Costa Rica), Miguel Arrazola (Colombia), Nadia Marquez (Argentina) y Davida Canas (Colombia). Entre los instructores del curso se encuentra un conocido pastor colombiano que responsabilizó a Bill Gates del coronavirus y que va en sintonía con el Pastor Márquez que cuando hace declaraciones sobre el Covid-habla de “plandemia”.

El pastor de la iglesia Misión Vida opina que con la pandemia “se está experimentando” acerca de “un gobierno comunista mundial” y señala que las vacunas son “para poder impedir los movimientos de las personas”.

Arrázola es conocido en Colombia como el «Pastor del No», por su apoyo al «No» en el plebiscito por la paz en Colombia. En marzo de 2017, fue denunciado por la Fundación para la Libertad de Prensa de Colombia por amenazar de muerte a un periodista que lo investigaba. «Dale gracias a Dios que soy nacido nuevo», porque «hace rato estuvieras en la Ciénaga de la Virgen, metido ahí», dijo en un sermón. «Te mando a Nigeria», agregó, y refiriéndose a su guardaespaldas, afirmó: «ese sí te acaba, te mata ese man».

Ante la carga de lenguaje y simbología bélica que reviste este campamento es que legisladores de la bancada frenteamplista requirió un pedido de informes. El Pastor Marquez contestó esto: «Denunciamos los pervertidos y mezquinos objetivos de orden político ateos y antirreligiosos que motivan esta acometida contra nuestra fe. No es novedad alguna que el Partido Comunista persiga la religión como lo ha hecho históricamente y lo hace en todo el mundo.

No ignoramos los mártires cristianos en la URSS como tampoco ignoramos los que hoy son perseguidos y asesinados por el régimen comunista chino y otros sistemas antirreligiosos».

Biblia, Buey y Bala

En Brasil se usa el término BBB para referirse a tres grupos de poder. Biblia para el poder religioso, Bala para los grupos armamentistas y defensores “gatillo fácil” y Buey para los grupos vinculados al agronegocio y los terratenientes.

En Uruguay esta tríada parece haberse trenzado de manera oportuna en esta época que vivimos. Los tres grupos de poder han cuajado en este gobierno donde tienen representación directa y claro está, forman parte de las directrices de este país.

La Bala encastra perfecto en el partido militar de extrema derecha Cabildo Abierto. Nostálgicos de la dictadura, defensores del “gatillo fácil” y la mano dura. Claro está que Cabildo Abierto no tiene el monopolio de los amantes de la pólvora porque propuestas como Vivir Sin Miedo y Mano dura y plomo, provienen de tiendas del Partido Nacional y Partido Colorado respectivamente.

El Buey lo podemos encontrar claramente en la Asociación Rural del Uruguay. Histórica institución del conservadurismo y afín a los golpes de Estado. En los últimos años cada enero se realiza el acto de los autoconvocados del campo “Un Solo Uruguay”. Otro grupo que se escuda en los pequeños y medianos productores para llevar adelante demandas de los grandes terratenientes.

Este tridente concluye con la Biblia. En el país más ateo de latinoamérica y con una iglesia católica diezmada, aunque siempre en las esferas más altas del poder, es que han crecido exponencialmente las iglesias evangelistas o neopentecostales.

Este es un fenómeno continental, que como todo lo que sucede en Uruguay con respecto a los demás países, llega con delay. Desde los documentos de Santa Fe en los años 80, diagramados por la administración de George Bush padre, es que los estos grupos religiosos han ganado terreno.

De esto es justamente de lo que se valen y por qué han superado otras religiones en cantidad de fieles y poder. Tienen un gran despliegue territorial, allí donde la iglesia católica, las izquierdas o la teología de la liberación dejaron de pisar el barro, allí es donde los neopentecostales han avanzado.

El pastor brasileño Edir Macedo, habla de un “plan de poder” orientado a conquistar espacios de la sociedad y la política.Este modelo ha tenido influencia en América Latina, en términos de la entrada de los pastores evangélicos en la política entendida como un llamado de Dios y en la agenda de oposición al aborto y los derechos para las minorías sexuales, y como resistencia al “terror rojo”, un factor unificador de estos grupos, según relata Ariel Goldstein en su libro “Poder evangélico. Cómo los grupos religiosos están copando la política en América.”

Tienen grandes líneas de inversión donde le extraen a sus fieles todo lo que pueden en materia de dinero, el conocido “diezmo”. Sumado a esto se inmiscuyen en la política y de allí también obtienen grandes beneficios. Han cooptado la televisión y las radios. Viejos teatros y cines hoy son nuevas catedrales del fanatismo.

El neopentecostalismo profesa su “teología de la prosperidad”. Principios individualistas, de superación, asocia la prosperidad económica a la presencia de Dios y lo opuesto a la presencia del Diablo y promueve el emprendedurismo. Una teología que amalgama perfectamente con el neoliberalismo, dando como resultado individuos con una subjetividad totalmente funcional y reproductora del sistema capitalista.

Es posible que esta descripción se ajuste a varios países de la región, con algunos matices. Por eso es importante la perspectiva continental para comprender la magnitud de estos procesos en su amplitud y profundidad.

El fenómeno del evangelismo fundamentalista en la política no es patrimonio exclusivo de las derechas conservadoras, sino que ha permeado también en el progresismo. Aquí en Uruguay el reelecto Intendente del departamento de Salto hizo bendecir su despacho por dos pastores evangelistas.

Parece ser que estas iglesias no tienen techo ni freno, la frase de la ex senadora nacionalista Verónica Alonso da cuenta de los tiempos que vivimos, cuando casi en tono de amenaza dijo: “si Dios está con nosotros, ¿quién contra nosotros?»

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Lacalle show: Gobernar Uruguay en clave de marketing

Lacalle show: Gobernar Uruguay en clave de marketing

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Luis Lacalle Pou es fruto de la capacidad de aprendizaje de los yerros y de pensar en el día después de mañana. Es hijo de un expresidente, pertenece a una de las 500 familias oligarcas del Uruguay. Hoy, siendo presidente y a través de su figura, gobierna teniendo en claro que vivimos en la era de la imagen, lo efímero y el espectáculo.

Es bisnieto del «Patriarca», apodo de Luis Alberto de Herrera, el último caudillo del Partido Nacional. El apellido Lacalle es sinónimo de poder en Uruguay. Su padre, Luis Alberto Lacalle Herrera, fue presidente de los años 90. Fiel gobernante de esa década, fue destronado por su propio hijo para ser líder del conservador Partido Nacional.

Arropado por su madre Julia Pou, fue diputado por el departamento de Canelones a pesar de que vivía en el departamento de Montevideo. Para no quedar en evidencia se mudó a Canelones, a un barrio privado muy selecto: La Tahona.

«Lacalle Pou. Un rebelde camino a la presidencia.» Es el título del libro donde lo quisieron retratar como un rebelde,  contestatario y distinto. Toda acción se desarrolla en un contexto. ¿Rebelde con respecto a qué y a quién? ¿Rebelde en el seno de una familia oligarca que viene tallando la política nacional hace más de cien años? ¿Rebelde viviendo en la casa presidencial donde transitó su adolescencia? ¿Rebelde porque le gustaba pelearse porque era petiso (de estatura baja) y le tomaban el pelo en colegios privados, según cuenta de su propia boca?

La alcurnia por el barro

La cuestión es instalar una imagen y un concepto. Quitarle el acento de alta sociedad, mostrarlo como algo que no es: pueblo, a pesar de pertenecer a la otra parte del par antinómico: la oligarquía. Mostrarlo terrenal, común, vecinal. Por eso cada verano se lo veía vacacionar y comprando él mismo en verdulerías, comiendo churros, sacándose selfies con todo el mundo y él mismo tomando la foto.

Su primer campaña presidencial en el año 2014 tuvo como slogan «Por la positiva». Una especie de refrán new age que intentaba no confrontar con sus rivales y proponer más que criticar. La táctica zen duró poco y a medida que avanzaba la campaña empezó a resquebrajarse. En octubre del 2014 se trepó a una columna e hizo “la bandera” delante de las cámaras de televisión. Su intento de mostrarse en forma y juvenil frente al candidato frenteamplista, Tabaré Vázquez fue inútil y el tiro le salió por la culata.

El punto cúlmine de “la positiva” fue cuando Pedro Bordaberry, ex candidato a presidente por el Partido Colorado e hijo del dictador Juan María Bordaberry, se acercó al bunker de Luis Lacalle Pou y al oído le espetó “vine para que hagan mierda a Tabaré Vazquez”. La derrota en el balotaje fue contundente y a pesar de la coalición, la derecha volvió a perder.

En el horizonte estaba el 2019. El Frente Amplio quería conseguir su cuarto mandato consecutivo. La derecha no ganaba unas elecciones desde 1999 y los blancos -como le dicen a los del Partido Nacional- no triunfaban desde 1989.

El Partido Nacional cambió la táctica de campaña. Jugó con el viento a favor de una economía que estaba estancada, con el desgaste de tres lustros seguidos de gobierno del Frente Amplio y una Coalición de derechas orquestada por el máximo estratega de este arco político y quizá del Uruguay, Julio María Sanguinetti, dos veces presidente de la República por el otro partido tradicional, el Colorado.

Lacalle Pou supo medir en tiempo y forma la necesidad de abroquelar a las derechas bajo su candidatura porque era la única forma de poder ganarle al Frente Amplio. Así sucedió, cinco partidos políticos y apenas una diferencia de treinta mil votos en el balotaje sirvieron para que un hombre, blanco, abogado y de una de las familias patricias del país voviera a la casa de gobierno.

Macri es Lacalle Pou en Uruguay” – La Humanidad

El líder nacionalista tuvo como espejo los errores y aciertos del expresidente neoliberal argentino Mauricio Macri. Lo ha dicho en entrevistas y Macri lo ha elogiado en medio de la pandemia, diciendo que si hubiera sido presidente “hubiera ido por la línea de Lacalle Pou”. La maquinaria mediática y comunicacional macrista ha tenido grandes logros, como no  sucedió con los gobiernos progresistas; y qué mejor para un gobierno neoliberal que otro del mismo signo con experticia en ese rubro.

Es así que el slogan de campaña para el 2019 fue “Está bueno cambiar”. El cambio por el cambio. Porque hay que cambiar, porque hay que moverse, no importa hacia dónde ni a qué velocidad. La premisa es cambiar. Aunque ese cambio signifique retroceder en materia de derechos, en algunos casos, cincuenta años.

Pasó por Argentina y tuvo su raid televisivo y radial. Fue por un instante el líder de las derechas rioplatenses, pero no dio la talla. Se lo quiso mostrar como un presidente “distinto” y a la vez “común”. Fue utilizado por el círculo rojo de los medios de comunicación para hacerle críticas al mandatario argentino  Alberto Fernández, con tiros por elevación.

Bienvenidos al show

Una imagen que retrata estos tiempos neoliberales, individualistas y de la política como un show, es la del presidente surfeando en el balneario La Paloma. Estas minivacaciones sucedieron apenas se decretó que la licencia de los trabajadores,acumulada para el 2020, los patrones podían postergarla para el 2021. Agregado a esto Uruguay, no contaba (ni cuenta) con un plan de vacunación, mientras los casos diarios rozan los mil y las muertes aumentan paulatinamente.

Ilustración de Unastefi

Cada movimiento del presidente es retratado en fotos o justo hay una cámara de televisión pronta para captarlo en el instante. En caso de que las primeras dos no funcionen, la cuenta oficial de presidencia está pronta y presta para, por ejemplo, hacer una toma del primer mandatario recogiendo un papel del piso, entregándoselo a un custodio y así automáticamente ser el paladín de la ecología en todas las redes. Luego justo pasó por un accidente en la ruta y socorrió a los accidentados.

Asistimos a una especie de The Truman Show pero donde el protagonista es consciente de que es el centro de la atención o de un gran hermano ambulante con un solo participante.

En esta semana almorzó en un bar cercano a la Torre Ejecutiva (sede de la Presidencia) con asesores y las cámaras también estaban listas. Se habla de su look, si se afeita o no. Se lo vio sin remera de vacaciones y tomándose una selfie con adolescentes. Se sacó otra selfie con alguien que entró luego en su propia camioneta.

Podríamos seguir enumerando este tipo de hechos. Parece un chusmerío, cosas sin sentido, pero no. Estamos asistiendo a una manera de comunicar que hasta el momento en Uruguay no se había desplegado y es efectiva. La atención desviada, los comentarios en redes donde los militantes y simpatizantes de las izquierdas muerden el anzuelo para debatir sobre nimiedades superficiales y banales.

Lacalle Pou aplica una de sus máximas diciendo en varias conferencias de prensa que “tiene la marcha atrás intacta”, refiriéndose a decisiones tomadas. En su libro “El arte de ganar”, el sociólogo ecuatoriano Jaime Durán Barba, asesor de imagen de Macri, expresa: “…en varios estudios de opinión que aplicamos, los ciudadanos apreciaban que el presidente reconociera cuando se equivocaba, ya que les parecía que ese era un síntoma de que no mentía.”

Las encuestas marcan que la imagen positiva del presidente en diciembre ha descendido levemente, pero sigue con altos números y se considera que ha sorteado de buena manera la pandemia. Aunque Uruguay encabeza la lista, junto con Paraguay, de países que no tienen siquiera un plan de vacunación.

La propaganda del gobierno se centra en dos aspectos: el primero en el presidente y luego cuando hay medidas antipopulares o casos que dañan la imagen del gobierno, allí se encienden las cortinas de humo y la máquina del tiempo yendo al pasado constantemente para achacar culpas al Frente Amplio de “la pesada herencia”.

La cuestión final que queda por puntualizar es: ¿las izquierdas que modos comunicacionales están desarrollando para contrarrestar el del gobierno que a su vez se monta sobre el sentido común neoliberal que nos permea a todos?

Mientras todo este show encandila con sus luces de neón, el ajuste y la represión avanza a paso firme.


Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Uruguay: Año nuevo sin prosperidad

Uruguay: Año nuevo sin prosperidad

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El presupuesto quinquenal y la Ley de Urgente Consideración (LUC) son los arietes de esta arremetida neoliberal. Mientras tanto el campo popular en Uruguay todavía no acusó el golpe de la derrota en octubre del año pasado. Tal es así, que luego de varias idas y vueltas, las organizaciones sociales nucleadas en la Intersocial, decidieron ir por un referéndum revocatorio de la LUC, previa recolección de firmas que avale ese mecanismo.

Los balances por calendario son injustos respecto a los movimientos políticos y sociales que realizan sus procesos por carriles distintos, pero indefectiblemente hay que pasar raya.

Pero tal es el desencuentro en el campo popular, que se van a realizar no uno sino dos campañas de recolección de firmas. Una para la derogación parcial de la LUC y otra para la derogación total de la misma. A río revuelto, ganancia para los que dicen que hay que enseñar a pescar y no dar el pescado.

En materia comunicacional el gobierno ha sido sobresaliente, para sus intereses. Con conferencias todas las noches en el inicio de la pandemia, instauró la concepción de un presidente con liderazgo y que “se hacía cargo” de la situación. Cada mensaje dejaba un reproche para los gobiernos anteriores del Frente Amplio.

Con un estilo muy macrista de comunicación, la pesada herencia y el “nos dejaron un país en ruinas” fueron frases contundentes que marcaron la tónica del gobierno actual. Los exabruptos, las declaraciones más conservadoras y deleznables pasaron a ser casos aislados o dirigentes que hablaban por motus propio y enseguida los desmarcaban de resoluciones de gobierno.

Los muros de Montevideo y ciudades aledañas tienen por consigna “la mejor vacuna que tenemos es el tapabocas, usalo”.  Esta frase es pintada por grupos oficialistas que demuestran el sinsentido de la misma, pero que defienden a capa y a espada un elemento en el que gobierno hace agua: la no concreción de la vacuna.

Chile y México ya tienen vacunas. Brasil está en trámite y en Argentina ya llegaron. Incluso el propio Alberto Fernandez se ofreció a ayudar al gobierno uruguayo con dicha tarea.

El presidente Lacalle Pou desde un principio dijo que su gobierno no iba a estar guiado por la ideología, pero en su asunción no invitó a los mandatarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Sobre el tema vacunas, ¿lo moverá la ideología? ¿Se dejará ayudar por un gobierno contra el que realizó declaraciones negativas en un raid televisivo en la propia Argentina?

Debates

Es difícil saltear los lugares comunes sobre la pandemia. Está claro que el 2020 fue un año atípico. Planteó debates que estaban latentes, los colocó sobre la mesa y de manera ineludible. Específicamente en Uruguay desnudó los problemas estructurales que se acarrean desde décadas atrás y las discusiones debieron tomar tono sistémico y ya no entre reyertas domésticas.

Una de las conclusiones que se pueden extraer es que el neoliberalismo es un sistema caduco, ya que no ha podido brindar soluciones para las grandes mayorías. Eso no significa que las élites y los grandes capitales (sobre todo el financiero-especulador) no estén cómodos en este sistema.

Pero las contradicciones empiezan a tensarse cada vez más. El capitalismo se sigue deshilachando hasta que en algún punto el tejido se desgarrará; hasta entonces seguirá produciendo desigualdad.

Las élites y grandes capitales parecen que no han sufrido la crisis. Específicamente en Uruguay han aprovechado la crisis como oportunidad para reducir costos y personal, porque nunca está en sus planes reducir, aunque sea un porcentaje, su tasa de ganancia.

Unos pocos ejemplos grafican esta sentencia: este año se le permitió a las empresas no respetar los laudos de salarios consagrados por ley, y se le redujo a la mitad la pena a las empresas que falsifiquen documentos y evadan impuestos. Con la anuencia del gobierno nacional, es que tanto los latifundistas como el sector financiero han surfeado la ola del covid.

Debajo del mar los de siempre: los trabajadores formales e informales, los jubilados y pensionistas, los desempleados, mientras el descontento social va sedimentando y tensionando el panorama.

Otra de las conclusiones que podemos enunciar son los límites del progresismo encarnado en el Frente Amplio. El progresismo nace con fecha de caducidad y muere dentro del propio sistema que intenta reformar. Las mejoras siempre serán parciales, cortoplacistas y más temprano la reacción de los poderes concentrados no demorará en aparecer.

Eso fue lo que sucedió en Uruguay el año pasado en las elecciones nacionales de octubre y empezó el primero de marzo con la asunción del nuevo gobierno. Un gobierno que encarna todos los rostros del capitalismo deforme y dependiente uruguayo: oligárquico, conservador y militarista. 

Las pujas a la interna del gobierno son disputas de distintas concepciones de cómo llevar al país adelante dentro de los sectores dominantes. Ello no implica fisuras ni grietas, sino correlación de fuerza, porque los de arriba también luchan.

Estas líneas de poder se pueden rastrear hasta los albores del siglo XX, incluso con apellidos que se repiten de las mismas 500 familias dueñas del Uruguay como decía el teórico y político socialista Vivian Trías. Esta es otra enseñanza que se puede rescatar: leer la historia en perspectiva para entender el presente que hoy nos convoca. No con visos nostálgicos, sino para proponer.

¿Próspero año nuevo?

El 2021 presenta nuevos desafíos en tiempos de “nueva normalidad.” Suba de tarifas, desempleo, pobreza, inflación, privatizaciones, represión y más. Este pequeño país que muchas veces vive a destiempo de América Latina, a veces de avanzada, a veces de retroceso. Tiene la tarea de soportar cuatro años de un gobierno que aún no ha desplegado toda su artillería para consumar su plan de ajuste.

La inventiva y la unidad serán menester en el campo popular para poder sortear esta victoria oligárquica. El verano ya está aquí, pero el neoliberalismo no descansa.

¿Será capaz el campo popular y las izquierdas apostar por una “nueva normalidad” pero para las grandes mayorías?

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
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En Uruguay, todos los caminos conducen al ajuste y al estado policial

En Uruguay, todos los caminos conducen al ajuste y al estado policial

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El montaje de un aparato policial con la pandemia como justificativo es el salto que ha dado el gobierno este viernes 18 de diciembre con la reglamentación del artículo 38 de la Constitución. Los medios afines blindan al gobierno, legisladores oficialistas piden presencia militar en las calles, el Presidente que hace stand up en las conferencias y las leyes  dejan más que claro que todos los caminos conducen al ajuste

Prontas las medidas

Semanas atrás se anunció una conferencia de prensa de Presidencia para el día 18 de diciembre debido al aumento exponencial de casos de covid. La misma se adelantó para el miércoles 16 con previa conferencia al mediodía del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH).

El miércoles por la noche el presidente Lacalle Pou anunció suspender los espectáculos públicos desde el 21 de diciembre al 10 de enero. Esa misma fecha se planteó restringir el ingreso al país, excepto para las personas que tuvieran pasaje programado hasta el 17 de diciembre inclusive. Alentó a vacacionar pero con distanciamiento social e incluso tuvo tiempo para decir socarronamente que se iba a tomar unas minivacaciones en el departamento de Rocha.

La prohibición de cerrar fronteras no afecta al transporte de cargas, por lo que las fronteras seguirán siendo un colador, donde se han registrado varios focos en ciudades fronterizas por estas actividades, sobre todo transporte proveniente de Brasil.

Se aumentaron las horas de apertura de los shoppings, los centros comerciales. Los ómnibus interdepartamentales deberán viajar al 50% de su capacidad y ante ésto Lacalle prometió un subsidio para las empresas. Se dará la reapertura de gimnasios y toda actividad física en lugares cerrados que habían sido suspendidas apenas diez días atrás.

Lo no-dicho

Lo más importante de la conferencia de prensa fue de lo que no se habló: de los desempleados, los que están en el seguro de paro, de las ollas populares, del sistema de salud y sus trabajadores.

Fueron nombrados en la conferencia, pero apenas eso. Se los saludó, se les reconoció el esfuerzo, pero medidas, ninguna. Similar a lo que aconteció la semana anterior cuando un uruguayo fue destacado como uno de los 10 científicos más importantes del 2020 por la Revista Nature. Alli el Presidente lo saludó y lo felicitó por twitter, y el cientifico Rodrigo Moratorio no tardó en responder que sería bueno que el apoyo sea económico y a través de presupuesto y políticas de gobierno.

El desempleo sigue aumentando. Mientras que la tasa en Montevideo es de 9,6%, en el interior del país esta cifra asciende a 12,3. Asimismo, entre las mujeres (14,2%) esta tasa es 5,6 puntos porcentuales superior a la de los hombres (8,6%).

El 38 está cargado

Lacalle Pou, en conferencia, brindó nuevos slogans vacíos que parecen ser un nuevo mote para una campaña publicitaria. Del “quedate en casa” a la “convivencia solidaria” a las “burbujas” para poder pasar las fiestas de fin de año. Se apela a la responsabilidad individual, coherente con un gobierno neoliberal que deja al Estado como garante último de la represión.

Esto queda manifestado con la implementación del artículo 38 de la Constitución. El mismo reza: “Queda garantido el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no podrá ser desconocido por ninguna autoridad de la República sino en virtud de una ley, y solamente en cuanto se oponga a la salud, la seguridad y el orden públicos.”

“Restricciones a la movilidad de la población incluirá a las marchas y movilizaciones sociales y sindicales, definió Presidencia, destacó el semanario derechista Búsqueda. El legislador blanco (del oficalista Partido Nacional) Sebastián Da Silva, por su parte, pidió presencia militar en la calle para «molestar a los ciudadanos ligeros de prevención» y así bajar la cantidad de contagios de ovid-19.

Lentamente se está montando un estado policial que restringe las libertades y calza justo en un momento donde el malestar social con el gobierno empieza a emerger a la superficie. Las medidas que se han implementado para mitigar el covid-19 no tienen correlato con la cantidad de casos en aumento y su posible reducción. Están identificados los focos de contagio y allí no se ha aplicado ninguna medida.

Ajuste

Donde sí se están aplicando medidas a rajatabla es sobre la clase trabajadora. Insólitamente se ha modificado en el Parlamento, con los votos del oficialismo, traspasar el salario vacacional acumulado en 2019 -que debía ser abonado este 2020- para el año 2021.

Es decir que los trabajadores que este año vieron congelado su salario con respecto a las tarifas y la inflación, quedarán relegados una vez más. Los empresarios celebran y se ahorrarán ese dinero, pagarán en el 2021 con un dólar en crecimiento a la par de los precios y las tarifas.

No es especulación ni pronóstico. El representante de la oposición en Antel (empresa estatal de telecomunicaciones) anunció que para el año entrante las tarifas subirán por encima de la inflación entre un 9 y 10 por ciento.

Por si faltaba algo, para sofocar cualquier atisbo de alegría, la Intendencia de Montevideo a cargo de Carolina Cosse del centroizquierdista Frente Amplio, decidió suspender el carnaval capitalino y así de un plumazo, con un escueto tuit, 40 mil  personas se quedarán sin trabajo este verano.

Espejismo

Uruguay gozó de buena prensa por la gestión de la pandemia, alimentada por los voceros de la derecha rioplatense, mientras el gobierno ponía piloto automático con los pilares que había construido el Frente Amplio.

La exhortación individual ya no surte efecto. La población fatigada, que se tragó el discurso de la excepcionalidad uruguaya abonado por el propio Lacalle Pou y casi sin miedo por la pandemia, hace que los números hayan crecido exponencialmente.

Dios Momo no volverá a soñar este febrero. La murga, eterna crítica al poder de turno, verá su voz acallada por una pandemia que parece no tener fin y menos aún sus consecuencias. El 2021 dejará sus trajes colgados esperando un cuplé. La murga que cantó su retirada para volver, esta vez dejará sus versos en el tintero.

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

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