A 28 años de la ola privatizadora, la batalla se vuelve a librar en Uruguay

A 28 años de la ola privatizadora, la batalla se vuelve a librar en Uruguay

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El pasado domingo 13 de diciembre se cumplieron 28 años del histórico plebiscito donde la ciudadanía le dijo SI a las empresas públicas con un contundente apoyo popular que frenó la ola privatizadora del gobierno del Partido Nacional. Pasaron 28 años de una campaña histórica para las izquierdas y el campo nacional y popular. 28 años han pasado y parece que la rueda volvió al mismo lugar. Claramente el mundo ha cambiado, Estados Unidos cede cada vez más terreno a China en la hegemonía mundial.

En el principio de los 90 había salido triunfante de la guerra fría contra la URSS. En América Latina se sucedían los gobiernos de derechas con un talante neoliberal bien marcado, mientras que ahora en Latinoamérica parece que el ciclo progresista vuelve a tener su revancha. Esta coyuntura no es un calco, pero hay señales que parece un deja vu.

La Ley Nº 16.211, conocida como Ley de Empresas del Estado fue promulgada apenas cincuenta días después de que el gobierno de Luis Alberto Lacalle asumiera. Este Lacalle es padre del actual presidente Luis Lacalle Pou, por si las coincidencias existen. El decreto se lanzó luego de quince días de realizar un ajuste fiscal. El 13 de septiembre de 1990 fue la fecha elegida por el gobierno para presentar al Parlamento un proyecto denominado “Ley de modificaciones del régimen de empresas públicas del dominio industrial y comercial del Estado”.

Lacalle padre distribuyó a los líderes integrantes de la “coincidencia nacional” un borrador de 125 artículos para discutir conteniendo las pautas para redactar la Ley de Empresas Públicas. Por si otra coincidencia aparece, el gobierno de Lacalle fue denominado con el nombre de “Coincidencia Nacional” donde convergieron el Partido Nacional y el Partido Colorado.

El gobierno de su hijo, Lacalle Pou, se denomina “Coalición Multicolor”. Donde se reunieron cinco partidos políticos (tres de ellos no existían en los 90) para desbancar al Frente Amplio del gobierno.

El titular de “Búsqueda”, periódico neoliberal fundado por Ramón Díaz, patter totum de esta corriente en su versión uruguaya, publicó en su edición del día 20 de setiembre: “Tras siete décadas de estatismo, el gobierno dio el primer paso para la reducción de su dominio industrial y comercial”.

En el marco de la ley aprobada el Uruguay inició el camino de las grandes reformas del Estado, concretándose la privatización de la Compañía de Gas, que fue vendida al grupo francés Gaseba;.

Nivel del embalse de represa del Palmar no tiene incidencia en desborde del río Yí - Presidencia de la República

Se efectuó la liquidación de ILPE dejando el Estado de cumplir las deficitarias tareas de pesca que pasaron a manos privadas a igual que los servicios de tierra en el Aeropuerto de Carrasco; se encaró la privatización del transporte aéreo al interior del país; se otorgó la concesión de servicios de agua potable y saneamiento en zonas de Maldonado y se adjudicó el sistema de telefonía celular.

UTE, empresa estatal monopólica de electricidad, empezó a adquirir electricidad generada por el sector privado y se puso en marcha, por régimen de concesión de obra pública, la construcción de la doble vía Montevideo – Punta del Este con una inversión privada que se estimó en unos cien millones de dólares.

El Estado se retiraba de sectores estratégicos y con lógica de mercado, todo lo que no daba ganancia era privatizado. Esa fue la brújula que guió al gobierno del Partido Nacional de 1990 a 1995.El 13 de diciembre de 1992 el «Sí» recibió 1.293.016 contra 489.302 del «No»

Ante la llegada del Covid-19 y la crisis social | Partido por la Victoria del Pueblo

Refritos

Las organizaciones de izquierda y del campo nacional y popular crearon el espacio de la Intersocial como lugar que nuclea a todas la organizaciones que están en contra de la Ley de Urgente Consideración (LUC). La LUC es un paquete de leyes de corte netamente neoliberal que pretende criminalizar la protesta, mercantilizar la educación, vaciar las empresas públicas y además contiene leyes favorables al lavado de dinero, entre otras cuestiones.

Los diferendos en la Intersocial se saldaron cuando al final se decidió ir por la recolección de firmas de 133 artículos de los 467 de la LUC. Los diferendos en las izquierdas vuelven a reflotar cuando en los 90 se dirimía entre ir por toda la ley de empresas públicas o parte de ella.  La derecha lo tiene claro. El diario oficialista «El País» en su editorial del día lunes 14 expresó: «Ahora, al FA se agrega esta intersocial que nadie votó, pero que pretende torcer el rumbo nacional en el sentido que a ella se le antoja. Es una minoría tan intensa como antidemocrática.» 

Uživatel PIT CNT na Twitteru: „1° de Mayo · Empresas públicas ⚙️ La empresas públicas son el motor de desarrollo económico del país. Pedimos se respete la definiciones del pueblo en el

No titubean en calificar de anti democrática a una organización social. Tampoco recuerdo que la Asociación Rural del Uruguay haya sido ungida por el voto popular, menos Un Solo Uruguay y menos aún las cámaras empresariales. Ellos no son votados, pero votan y deciden por los trabajadores día a día.

Al fin y al cabo, con matices pero en sustancia, las batallas de los 90 se están reeditando. Con apellidos que se repiten, con errores porfiados que se empeñan en volver, con enseñanzas que todavía están vigentes.

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Presupuesto y Ley de Urgente Consideración: la dupla del ajuste en Uruguay

Presupuesto y Ley de Urgente Consideración: la dupla del ajuste en Uruguay

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El gobierno de la coalición de derechas autodenominado Coalición Multicolor prosigue con su hoja de ruta de ajuste y transferencia de recursos de la clase trabajadora hacia los sectores más concentrados, con el tandem del presupuesto nacional y la Ley de Urgente Consideración (LUC) a pesar de la pandemia.

Más presupuesto y críticas a Cabildo en multitudinaria Marcha de los  Mártires Estudiantiles - Información - 15/08/2020 - EL PAÍS Uruguay
Más presupuesto y críticas a Cabildo en multitudinaria Marcha de los Mártires Estudiantiles – Información – 15/08/2020 – EL PAÍS Uruguay

No solo se ha aumentado las tarifas de servicios públicos, los peajes y los alimentos, sino que lo que no pudo el gobierno colocar en la LUC, lo hizo en el presupuesto.El presidente Luis Lacalle Pou utilizaba en la en campaña electoral la metáfora del cinturón, sentenciando que no se puede ajustar más a los trabajadores y “había que aflojarselo”. Pero la realidad marca otra cosa, y la presión fiscal apunta a disminuir hacia los empresarios a costa del salario de los trabajadores.

Esto se deja en claro en los artículos 685 y 678 del presupuesto nacional que reducen la carga tributaria de buena parte de los contribuyentes que tienen que abonar el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE). Esta rectificación de la carga tributaria implica que paguen menos los contribuyentes rurales que posee un patrimonio en tierras de valor mínimo de 1.500 millones de dólares. La reforma agraria suena lejos, muy lejos en el viento.

El ajuste salarial de enero de 2021 será absorbido por la inflación de este 2020. Agregado a esto, la corrección inflacionaria de 2022 a 2024, que según el gobierno es para recuperar lo perdido en los años anteriores, irá dejando por el camino un derrotero de pérdida salarial.

Otro de los puntos a tener en cuenta es la vigencia del decreto 90/20, dictado apenas a 15 días de asumido este gobierno, que implica que cuando se producen vacantes en el Estado solo se suplen una de cada tres. Además se subejecuta un 85% del presupuesto ya establecido por el anterior gobierno del Frente Amplio.

Se estima que la caída en gastos de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), la Universidad de la República (UdelaR), la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) y el Fondo Nacional de Vivienda (Fonavi), será de 6.500 millones de pesos, unos 150 millones de dólares. El Fonavi será el más afectado ya que recibirá un recorte de 17.1%.

Uruguay: Presupuesto, consulta popular y conflictividad social | Question  Digital
Uruguay: Presupuesto, consulta popular y conflictividad social | Question Digital

Está claro que este recorte es un golpe directo a la clase trabajadora que hace uso de la educación y la salud pública y precisa de la ayuda del Estado para poder conseguir un techo, ya que en Uruguay tener casa propia, ya sea a través de una compra o construirla,  es una utopía.

El capital inmobiliario también se verá beneficiado por el presupuesto. El artículo 436 deroga una norma de la Ley de Ordenamiento Territorial que limitaba a 20.000 metros cuadrados la posibilidad de urbanizar en propiedad horizontal. En buen criollo, una norma para poder crear más barrios privados para las clases altas.

Los salarios en el período de gobierno neoliberal tienden a la baja. El poder adquisitivo de los trabajadores se verá reducido cada vez más y eso implica menos capacidad de compra, por lo que redundará en menos circulación de dinero y producción en el mercado interno.

El proceso de vaciamiento y posterior privatización de las empresas públicas sigue su curso. Ancap, la empresa monopólica de combustibles del Estado ya no es tal. En puertos y aeropuertos se desmonopolizó y se habilitó el uso de la infraestructura por parte de empresas privadas.

Un ajuste de tamaña medida solo cierra con trabajadores despedidos y represión. Por eso es que el presupuesto en Defensa crece en 1.300 millones de pesos (unos 300 millones de dólares) respecto a lo ejecutado en 2019, a pesar que la Caja Militar tiene al día de hoy un déficit de 500 millones de dólares, lo cual sería una buena fuente de recursos para mitigar el déficit fiscal que tanto preocupa al gobierno.

uruguay luc - NODAL
Uruguay luc – NODAL

El ajuste puede ser agravado. Según la regla fiscal contemplada en los artículos 6 y 7 del presupuesto, si no se llega a determinados objetivos, en nombre de la reducción del déficit fiscal, se podrán seguir recortando rubros presupuestales.

Según un informe elevado a la comisión de Expertos en Seguridad Social, al 2024 se proyecta un crecimiento del PBI del 11.7%, mientras que el salario y el empleo crecerán un 5%, algo inédito en los últimos quince años. Una reforma de la previsión social ronda en el aire y ya se prevé el aumento de edad de retiro de los trabajadores. Los designios del Fondo Monetario Internacional (FMI) serán cumplidos.

Una imagen que se repite de gobiernos del partido Nacional (blancos), de padres e hijos, representantes de la oligarquía nacional. En los 90 aunque hubo crecimiento, no hubo distribución de la riqueza para los trabajadores.

Los grandes ganadores de este presupuesto son el capital inmobiliario, los grandes terratenientes, los prestadores de salud privada, la educación privada, la corporación militar y los capitales concentrados. El famoso derrame seguirá siendo un mito de economistas de escritorio. En caso de que exista, será solo derrame de ajuste, desempleo y represión.

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Uruguay: 1980, el NO a la dictadura y SÍ a la dignidad

Uruguay: 1980, el NO a la dictadura y SÍ a la dignidad

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El final de noviembre nos deja fechas contundentes, marcadas a fuego en la memoria colectiva de los pueblos. Algunas añejas y otras recientes como el fallecimiento de Diego Armando Maradona, el mismo día que Fidel Castro cuatro años atrás. Desde el cumpleaños de Silvio Rodríguez hasta el día de internacional de solidaridad con el pueblo palestino.

40 años del plebiscito y la construcción permanente de la democracia - La  Colonia Digital

El pueblo uruguayo tuvo una cita ineludible un 30 de noviembre pero de 1980. En un plebiscito que marcó un antes y un después en la historia reciente del país. Aunque suene paradójico la propia dictadura cívico-militar convocó a elecciones para decidir en un plebiscito si darle o no carácter constitucional a la misma dictadura. Maravillas que permiten los sistemas electorales.  

Uruguay estaba sumido en un proceso dictatorial desde el 27 de junio de 1973, cuando el presidente electo bajo fraude, Juan María Bordaberry, se diera un autogolpe y disolviera las cámaras esa misma madrugada.

El proceso autoritario venía desde antes y se puede colocar como mojón fundante la asunción de Jorge Pacheco Areco en 1968 a raíz del deceso del presidente Oscar Gestido. Medidas prontas de seguridad, inflación galopante, desempleo, paros generales, torturas, represión inusitada, muerte y una incipiente guerrilla.

Ese era el clima del Uruguay que tenía como telón de fondo la Guerra Fría y un anticomunismo, un red scare que teñía todas las esferas de la vida.

Siete años pasaron del golpe hasta el plebiscito, pasando por el fatídico 1976, año donde Argentina cayó en las manos y el garrote de la dictadura y las garras del Plan Cóndor se extienden por todo el Cono Sur. La primavera gris del 80 trajo una flor entre el compost de un continente que tenía a Brasil, Argentina, Chile, Paraguay y Bolivia en dictaduras.

El plebiscito del 80 formaba parte del cronograma trazado por el gobierno en el «Plan Político de las Fuerzas Armadas» aprobado en agosto de 1977 en el cónclave de Santa Teresa, departamento de Rocha. La maquinaria estatal al servicio de la dictadura desplegó todo su arsenal mediático y propagandístico en apoyo al SÍ, en un contexto donde pintar un muro por el NO costaba la vida.

Desaparecidos, torturados, exiliados. Censura, suspensión de las libertades individuales y el derecho a reunión: todo indicaba que la victoria de los golpistas se haría realidad.

La dictadura contó con apoyo civil: empresarios, políticos, medios de comunicación que se manifestaban a favor del golpe, que lo fogoneaban y lo exigían. Creer que la dictadura fue una decisión de militares trasnochados y encabronados es desconocer el papel de la oligarquía autóctona que compartía intereses con la Doctrina de Seguridad Nacional inculcada por Estados Unidos.

LA CÁMARA RINDE HOMENAJE AL TRIUNFO DEL NO, A 40 AÑOS DEL PLEBISCITO |  Parlamento del Uruguay

Es desconocer también el objetivo económico-político de la dictadura ante la clase trabajadora. Tenía claro dos premisas fundamentales: exterminar a los sindicatos y a toda expresión de organización popular y saquear las arcas del Estado para consolidar su proyecto de ajuste.

La primera no lo lograron, aunque el daño fue brutal y extiende sus raíces hasta el día de hoy. La fragmentación y el dolor fueron muy grandes. La segunda premisa se cumplió cabalmente y cumplió los designios de los amos del norte. El neoliberalismo germinó en esta tierra a sangre y fuego.

Las encuestadoras daban un triunfo del SÍ con un 60%. La euforia castrense hizo que permitieran la televisación en vivo del recuento de votos. La historia fue al revés. El NO triunfó con un 57% de los votos. Una bocanada de esperanza en medio del ahogo represivo.

Pero tampoco debe escapar de la lectura de este hecho político, que en ocho departamentos de diecinueve el SÍ triunfó. Incluso en el departamento de Treinta y Tres el proyecto militar obtuvo el 67.74%.

Hoy los uruguayos están a 40 años del plebiscito donde decir NO significó afirmar la vida.

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Ciclo de crisis en Uruguay: Dime qué presupuestas y te diré quién eres

Ciclo de crisis en Uruguay: Dime qué presupuestas y te diré quién eres

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Como en un deja vu neoliberal, la historia se vuelve a repetir. Ciclos de veinte años que vuelven a suceder en una rueda porfiada de crisis y más crisis. En 1982 fue la crisis de “la tablita”. En 2002 la crisis bancaria. El 2022 asoma en el horizonte potenciado por la irresuelta crisis mundial de 2008 y la pandemia actual.

Mientras, el gobierno de coalición de derechas presidido por Luis Lacalle Pou navega a contracorriente de la realidad, con un presupuesto con más recursos para la seguridad y menos para la salud y la educación. .

Brevísimo recorrido de los ciclos:

La espera frente al Banco Montevideo. Foto: archivo El País.

La crisis de 1982 fue llamada como la de “la tablita”. El instrumento de «la tablita» consistía en un cronograma en el que se establecía la futura cotización del dólar día por día a varios meses de plazo. El mismo se implementaba dentro de una política económica denominada liberalismo estabilizador, basada en el libre movimiento de capitales internacionales y un alto grado de apertura comercial. Básicamente el modelo implantado por la dictadura cívico-militar. 

En 2002, con responsables que se repiten de la dictadura y de la década del 90, se vuelve a desatar la crisis bancaria que deviene en la peor crisis económico-social del Uruguay. Han pasado 18 años, sólo faltan dos para que el ciclo se vuelva a repetir como una profecía auto cumplida en la que el mercado genera la crisis para servirse de ella misma y regenerarse.

Los 90, un loop

Portada de la jornada de saqueos en 2002.

El mito del derrame de riqueza en el neoliberalismo es más bien la realidad del derrame de ajuste y desigualdad. Uno de los reductos predilectos para mercantilizar es la educación. Este 18 de noviembre se cumplieron 30 años de la heroica huelga universitaria que tuvo a los estudiantes como protagonistas.

El año 1990 se inauguró con 129% de inflación, apenas un 0.3% de crecimiento y colas interminables, en su mayoría jóvenes, en los consulados de países europeos para conseguir su pasaporte y poder emigrar. La lucha de los estudiantes de esa época hizo retroceder al gobierno en sus pretensiones de cobrar matrícula a los estudiantes de la estatal Universidad de la República (UdelaR).

En estas semanas este tema volvió a estar sobre la mesa. ¿El movimiento estudiantil estará a la altura de las circunstancias como en los 90, a pesar de la flaqueza con la que contaba en ese momento?

Los pre-supuestos del presupuesto

El presupuesto quinquenal sigue en discusión. Uruguay se suma a la triste lista de países que recortan en el rubro de la salud en medio de una pandemia. Todo lo prometido en campaña electoral se desvaneció en el aire. La pesada herencia fue el leit motiv de la derecha en campaña mientras era oposición, pero ese gran paraguas que daba cobijo a cualquier tipo de críticas, hoy ha dado un giro de 180 grados.

La educación pública, esa educación vareliana que igualaba tanto a pobres y a ricos, fue uno de los estandartes de la oposición. Se esgrimía que la educación en los gobiernos frenteamplistas había dejado generaciones enteras por el camino. El presupuesto de los hoy gobernantes prevé recortes para el 2021: reducción de grupos, de vacantes para docentes y un proceso de mercantilización donde se cuela por la ventana a universidades privadas en la discusión educativa.

Se aumentará la cantidad de estudiantes por grupos y se reducirá la cantidad de horas de coordinación pedagógicas. Se estima que la reducción de grupos en secundaria será de 211.

La salud era otra abonada de las críticas. Hoy ha sido la que amortiguó la pandemia de covid-19 para que no se tuviera que lamentar, hasta el momento, miles de muertes. De igual manera el presupuesto en salud también apunta a la baja.

Uruguay. Rebajarán por ley salarios y jubilaciones públicas superiores a 80.000 pesos para «financiar el fondo coronavirus”/ Trabajador@s de la vía pública reclaman subsidio integral para afrontar reducción de ingresos por crisis

El Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) fue blanco de duras críticas por parte de las derechas cuando eran oposición. Apenas asumieron, detrás de eufemismos como “reestructuración” y “redistribución del presupuesto”, están llevando adelante grandes recortes en programas de cercanía que son fundamentales. La secretaria general del sindicato de trabajadores del MIDES indicó que se está desmantelando el Sistema Nacional de Cuidados. 

Según la Ministra de Economía, Azucena Arbeleche, el cálculo de la caída del producto interno bruto (PIB) para fines de 2020 se mantiene en 3,5%, pese a que el último dato del Informe de Cuentas Nacionales, que corresponde al segundo trimestre de 2020, marca una caída de 11%.

“Los costos humanos de la pandemia del coronavirus ya son inmensurables y es preciso que todos los países trabajen en colaboración para proteger a la gente y limitar el daño económico. Este es el momento de actuar con solidaridad” expresó la Directora Gerente del FMI Kristalina Georgieva tras una conversación ministerial del G-20 sobre la emergencia del coronavirus.

El gobierno uruguayo de coalición de derechas, teniendo a la derecha militar en su seno, sigue dejando a la deriva a los trabajadores, subiendo las tarifas de los servicios públicos mes a mes. El gobierno uruguayo está a la derecha del FMI.

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
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Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Fricción entre la Intersocial y el Frente Amplio ante el referendo

Fricción entre la Intersocial y el Frente Amplio ante el referendo

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Siguen encuentros y desencuentros entre las organizaciones sociales y el centroizquierdista Frente Amplio sobre la derogación de la Ley de Urgente Consideración (LUC), cuando sobre la mesa está la recolección de firmas. El paso siguiente es saber si se va a por toda la ley o parte de ella.La postura de las organizaciones es ir por el conjunto de la LUC de más de 500 artículos, pero varios agrupaciones dentro de la coalición del FA, siguen con sus dudan..

Crean la Intersocial, nuevo bloque que busca llevarle reclamos al gobierno  - Información - 03/06/2020 - EL PAÍS Uruguay

La Intersocial es el espacio que se han dado las organizaciones del campo popular para articular determinadas acciones: paros, movilizaciones, declaraciones ante el embate del gobierno neoliberal de la Coalición Multicolor presidido por el derechista Luis Lacalle Pou.

Conformada por sindicalistas, jubilados y pasivos, cooperativistas, feministas y estudiantes universitarios, surgió en una primera instancia para discutir una plataforma común y una serie de medidas para reclamar las mejores condiciones para que la población pueda enfrentar la pandemia de Covid-19 con la menor afectación posible.

La nueva coalición la integran más de 100 organizaciones, entre las que se encuentra la central unitaria de trabajadores PIT-CNT, la Organización de Jubilados y Pensionistas del Uruguay (Onajpu), la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam), y la Intersocial Feminista, con el lema de “Organizar la lucha es mantener la esperanza”.

Otras de las propuestas son: flexibilizar y diferir el pago de tarifas públicas, tributos, corte de servicios, alquileres y desalojos. Congelamiento de alquileres y de cuotas de créditos hipotecarios por seis meses, lo mismo en el caso de las tarjetas de crédito. Implementar un control de precios de la canasta sanitaria y de insumos y alimentos básicos.

Hasta el momento las organizaciones no han podido concretar sus reivindicaciones. Gustavo González, secretario general de FUCVAM, dijo que “la Intersocial llegó para quedarse. “Estamos en una estructuración social fundamental y es clave hoy en día generar un frente social contra la ofensiva de la restauración del modelo neoliberal”, dijo.

Vale decir que el neoliberalismo nunca se fue en Uruguay desde que arribó en la década del 70. El Frente Amplio (FA) limó las caras más desagradables de este sistema. Tratando de amortiguar las inexorables desigualdades del capitalismo dándole un rostro más amigable, si es que eso puede ser posible.

Más que un gobierno de avanzada que respondiera al clamor popular que lo convirtió en la primera fuerza electoral desde el 2004 y por los 15 años consecutivos, se dedicó a remendar un tejido social desgarrado por los ajustes de décadas y décadas que tuvo como pico la tristemente célebre crisis del 2002.

Dirigentes del FA: inseguridad y aislamiento social explican derrota de  izquierda uruguaya - Sputnik Mundo

¿Falta de astucia, de claridad ideológica, renuncia de banderas históricas, contexto internacional desfavorable? Las razones pueden ser muchas, pero el Frente Amplio aún no ha terminado su proceso de autocrítica luego de la derrota de 2019. En el medio ya asumió el nuevo gobierno de carácter totalmente regresivo en materia de derechos con un presupuesto en donde la clase trabajadora lleva las de perder.

Sumado esto, pasaron las elecciones departamentales donde el Frente Amplio volvió a retroceder en cantidad de intendencias y el gobierno derechista se sirve de la pandemia como excusa para reprimir y llevar adelante sus políticas de ajuste. Entre 2019 y 2021 el recorte va a oscilar entre los 14.560 y los 20.525 millones de pesos, depende del tipo de ajuste, de las partidas de gastos e inversiones.

El Gobierno anunció que sus prioridades son Vivienda y Educación. Sin embargo, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Administración de Servicios de  Salud del Estado (ASSE) y el Ministerio de Viviendo de Obras y Transporte (MTOP) son los que más recortes presupuestarios sufren.

Justificando una reestructura de los Medios Públicos de Difusión, el SECAN- cuyo Director es el periodista Gerardo Sotelo-, acaba de dejar 43 de sus colegas sin trabajo. Se dejarán de emitir varios programas históricos y el departamento de Prensa también se verá resentido.

Referendum y desencuentros

Un grueso paquete de leyes que ya está en vigencia e imprime un shock neoliberal al Uruguay. Por su parte el Frente Amplio  ha optado por derogar ciertos artículos. Según el semanario liberal Busqueda, son 116 artículos, ya que esta fuerza político acompañó con su voto en el parlamento la aprobación de algunos artículos.

Las disidencias no están solo entre las organizaciones sociales y el Frente Amplio sino a la interna de este también. El polo de izquierda de la coalición de centroizquierda Movimiento de Participación Popular, los partidos Comunista y Socialista, van por la derogación de ciertos artículos de la LUC y el polo socialdemócrata Fuerza Renovadora, Vertiente Artiguista y Asamblea Uruguay, incluso ven desfavorable la opción por el referéndum.

En un contexto regional que ha mutado. Donde en América Latina los casos de Chile y Bolivia han demostrado que el centrismo político y la tibieza, más temprano que tarde abonan el sendero por la que la derecha volverá al gobierno. Donde el eje se corre cada vez más a la derecha, están los que juegan al empate y eso siempre ha dejado como resultado que la clase trabajadora pierda.

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Cuando la reunión no es un derecho: represión, ajuste y crisis en Uruguay

Cuando la reunión no es un derecho: represión, ajuste y crisis en Uruguay

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La noche del primero de noviembre, en la plaza Líber Seregni del centro de Montevideo, la policía uruguaya reprimió con balas de goma a un grupo de jóvenes que se encontraba tocando el tambor. El hecho fue documentado por varios transeúntes y personas que se encontraban allí, donde claramente el accionar policial excedió cualquier pretensión de diálogo en pos de que la gente no se aglomerara.

Incidentes en Plaza Seregni. Foto: Francisco Flores

La excusa fue el contagio de coronavirus, pero simplemente fue un intento fallido más del ministro del Interior Jorge Larrañaga de hacer una demostración de fuerza y llevar adelante su política de mano dura contra la supuesta delincuencia. Pero en menos de 24 horas se registraron más de 13 operativos de esta índole en cinco departamentos distintos del país. Mismo modus operandi, mismo objetivo. 

La artillería de los medios de comunicación masiva salió raudamente a apoyar el accionar policial, obviando los excesos y culpando a las personas que estaban reunidas al aire libre. La práctica de estigmatización de la juventud y los sectores populares es sistemática.

Cada marcha, concentración y aglomeración que convoque las organizaciones sociales es la razón de todos los contagios de covid-19 en Uruguay según los medios de comunicación. Pero las aglomeraciones en el puente de Punta del Este cada fin de semana, de los turistas brasileños en Rivera (donde por meses fue el lugar con más casos de covid-19) que concurren a los free shops, no son reprimidas.

Tampoco la idea es que haya represión. Hasta el momento no hay toque de queda en Uruguay, no hay ninguna ley que prohíba la concentración de grupos de gente ni aglomeraciones y el gobierno solo ha trabajado en base a las exhortaciones. La cuestión es la arbitrariedad y la falta de criterio del ministro del Interior para estos operativos. Este es uno de los motivos por el que el centroizquierdista Frente Amplio interpelará al ministro Larrañaga. en los próximos días.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informó que recibió “con preocupación” las denuncias de organizaciones sociales uruguayas sobre los operativos policiales realizados el fin de semana con el argumento de disolver aglomeraciones en el marco de la pandemia de coronavirus.

En su cuenta de Twitter, la CIDH se refirió específicamente al operativo de la plaza Seregni, en el que tres agentes de la Policía fueron heridos y hubo más de 12 detenciones. En este sentido, la CIDH llamó a Uruguay a “adoptar un enfoque de derechos humanos” en este tipo de operativos, “garantizando el derecho de reunión pacífica.”

 Pronta las medidas, prontas las botas

El eje discursivo cada día se corre un poco más de la derecha a la ultraderecha. La inseguridad -que fue el caballo de batalla de la derecha para acceder al gobierno-, sigue siendo su motor para cerrar su proyecto donde el ajuste económico deja fuera a muchos sectores de la población.

Lo cierto es que las políticas del centroizquierdista Frente Amplio en sus quince años de gobierno no fueron muy distintas de lo que hoy en día son las del gobierno de la Coalición Multicolor en materia de seguridad, pero se puede observar es una tónica más agresiva y que los votantes de la derecha están deseosos de que se aplique la mano dura y plomo contra los “delincuentes”.

Igualmente esto no es patrimonio exclusivo de los votantes de la derecha sino que dentro de las filas del Frente Amplio este discurso caló hondo también. Claro ejemplo es el plebiscito del año anterior, impulsado justamente por Jorge Larrañaga, donde se pretendía militarizar la policía. Aunque no alcanzaron los votos necesarios, obtuvo un apoyo de más de 45% de los votantes.

El diputado del ultraderechista y militarista Cabildo Abierto, Eduardo Lust planteó su disconformidad con el accionar policial ya que no existe una ley que prohiba las reuniones consagradas por la Constitución. Entonces le propuso al presidente Luis Lacalle Pou que aplique las llamadas medidas prontas de seguridad.

Estas son un mecanismo constitucional, una especie de estado de excepción con libertades civiles suspendidas, donde la última vez que se aplicaron, en los gobiernos de Jorge Pacheco Areco y Juan María Bordaberry (1967-1973), ambos del Partido Colorado, hubo muertos, graves represiones y demás abusos policiales por parte del Estado.

Por ejemplo, Pacheco decretó las medidas prontas de seguridad y gobernó con ellas 1.117 de los 1.541 días de su mandato. En su gobierno se sucedieron cientos de protestas contra su gestión y en una de ellas sucedieron los asesinatos de Susana Pintos y Liber Arce, que marcaron la inauguración de una escalada represiva que da como saldo negativo los primeros mártires estudiantiles.

Sistema-muerte

La versión de dos detenidos sobre lo ocurrido en la Plaza Seregni - Información - 03/11/2020 - EL PAÍS Uruguay

«El capitalismo ha muerto, y nosotros vivimos dentro de su cadáver, buscando a tientas una salida de su putrefacción, en vano”, escribe el filósofo y activista Franco “Bifo” Berardi. Las alternativas al sistema adquirieron la peor cara posible: pastores evangélicos conservadores, millonarios populistas, negacionistas del cambio climático, terraplanistas, militares golpistas y más. Marginales políticos del sistema, hoy se amontonan en un frankenstein peligroso que solo puede conducir al abismo.

Los gobiernos progresistas con avances importantes, pero que solo pudieron aminorar la marcha de la topadora capitalista, se rindieron ante los mandatos del neoliberalismo financiero intentado limar los costados grotescos del sistema, intentando colocar un rostro humano, en un oxímoron que da risa si no fuera que en el medio se siguen postergando a los naides de este sistema.

Pandemia, una de las palabras estrella de este 2020 significa etimológicamente: “reunión del pueblo”. Contradictorio con lo que se ha traducido en nuestras vidas y nos ha aislado con otros. En el trabajo, en el sindicato, en el centro de estudio, en los vínculos humanos elementales.

La reunión del pueblo se viene gestando, desde abajo y a fuego lento. Los movimientos sociales son los que están poniendo el cuerpo y el rostro ante el ajuste de la oligarquía local y el lomo ante la represión estatal. La dirigencia y toda la estructura del centroizquierdista Frente Amplio debe de ponerse a la altura de las circunstancias ya que una nueva crisis se aproxima en el horizonte y recién se le está corriendo el velo a las consecuencias de la pandemia.

La crítica y la denunciología se vuelven estériles si no se acompañan con propuestas. El tiempo dirá…

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Inseguridad(es) y el miedo como ingrediente del fascismo

Inseguridad(es) y el miedo como ingrediente del fascismo

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

En campaña electoral y prácticamente durante los gobiernos frenteamplistas, la seguridad fue el caballo de batalla de la derecha que en este tema encontró una grieta para minar la imagen del centroizquierdista Frente Amplio. 

¿De qué hablamos cuando hablamos de inseguridad(es)? 

Cuando hablamos de inseguridad generalmente se hace en singular como si existiera un solo tipo. Por eso, una de las primeras barreras a saltar es la del lenguaje y su representación. Ya que opera y construye realidad, si entendemos que el lenguaje es la forma por la que  conocemos o por lo menos que codificamos. Ante esto tenemos que hablar entonces de inseguridades en plural. 

Existe una matriz que nos condiciona, dispositivos que producen sentido donde se visibilizan, se les da más foco, se hace hincapié y otras prácticas, que ponen en el centro de atención a algunos delitos y a otros no. Una maquinaria comunicacional que opera a gran escala, reforzando distintos valores y preconceptos sobre determinados sectores de la población. Generando procesos de subjetivación que terminan definiendo una perspectiva sobre más seguridad del país.

Se apela a sentimientos primarios: angustia, dolor, rabia. A situaciones donde se hayan tenido experiencias traumáticas. Las soluciones a las que se acude rápidamente son: cárceles, policías, penas más duras. Todo desde una óptica meramente punitiva. Se empieza a desplegar todo un mecanismo jurídico-policial para dar “solución” a un tema policausal y que se debe de intervenir desde distintas perspectivas.

Las soluciones que se plantean ante este fenómeno, son de tipo “mágico”, efectista, instantáneo e inmediato. Se pretende que ante penas más duras los delincuentes desistan de cometer delitos. Ante una policía efectiva en tema de arrestos y una justicia que condene con celeridad, los delincuentes opten por no delinquir más. 

A pesar de los gobiernos de distinto signo, los delitos siguen aumentando considerablemente. En el año 1987 el 80% de los uruguayos se sentían inseguros en su barrio. En la década del 90 se dispararon las cifras de ciertos delitos y además empezó a consolidarse la infantilización de la pobreza producto de las políticas neoliberales de los gobiernos de ese entonces. La década del 90 fue la antecesora a la crisis del 2002, donde se fue gestando un proceso de pauperización de la población y en varios ámbitos de la sociedad. Como ser la educación, la seguridad pública, la salud, etc.

¿Qué hace la crisis del 2002? Reaviva los viejos temores de la desidentificación. El peligro no es necesariamente la gente pobre, los sectores más postergados y vulnerados de este sistema, sino que el peligro sería quedar como ellos. El temor a la pérdida de un cierto status social, de una potencia económica, de un sistema de valores, el temor se vuelve hostilidad. En 2004 el 51% confesó miedo ante personas pobres que habitan ciertos barrios o asentamientos. El 8% ante desocupados o marginales. 

De la hostilidad a los discursos de odio, a los linchamientos, la justicia por mano propia. Se carga las tintas sobre un sector de la población que no es la que genera las desigualdades ni acumula riqueza sobre las espaldas de sectores empobrecidos. De allí el odio a los pobres, a los inmigrantes y a cualquier minoría. Se vuelven amenaza para sectores de la población que se autoidentifican dentro de la ficción de la clase media, pero que hasta hace no mucho engrosaban la lista de los sectores al que le echaban la culpa de todos los males de la nación. 

¿Dónde estamos?

Uruguay posee una de las tasas de encarcelamiento más altas de América Latina. Esto desmiente el imaginario colectivo de que la policía y el sistema judicial dejan libres a los delincuentes o entran por una puerta y salen por otra. De igual manera, no es algo de lo que estar orgullosos, porque las cárceles están atestadas de jóvenes pobres menores de 29 años. En un país donde seguimos siendo los mismos tres millones de siempre, tenemos el futuro obturado.

Varios sectores y votantes del Frente Amplio han caído en la trampa de la derecha casi que sin ayuda. El discurso del progresismo hoy se afilia a las tesis y la retórica de la derecha, con consignas punitivistas y que enrostra en la cara de los votantes de la coalición multicolor de derechas, cada vez que se comete un homicidio. Lo mismo que hacía la derecha y que pedía la renuncia de los ministros del Interior cada vez que se cometía un delito. 

La salida que se propone sigue siendo la misma por la que entramos en este problema. Más cárceles, más dispositivos punitivos, más policías, más militares, más represión, cortando por el lado más fino la cuerda y después nos asustamos cuando la bomba nos explota en la cara.

Por más que la derecha cuando gobernó y gobierna, sigue ensanchando la brecha de desigualdad en la población y alimentando las condiciones en las cuales se reproduce la delincuencia, y el progresismo haya tratado de paliar esa situación; las políticas en seguridad no han diferido mucho. Lo que en los 90 se llamaban razzias, en el período progresista eran “operativos de saturación”. Con la izquierda se construían planes de ayuda social y con la derecha se sostuvo el mismo garrote de los sectores concentrados de poder.

La derecha captó el descontento, se propuso como la salvadora de la República ante el “caos reinante de la delincuencia.” Hoy al ser gobierno, ajustan más la perilla y la represión es algo que les surge de los poros y más con una formación que tiene a la ultraderecha militar en su seno. Pero como decíamos, el progresismo se posicionó del otro lado del mostrador con un discurso “ asusta viejas” y no con una propuesta superadora del palo y la cárcel hacia los pobres. 

Como plantea el psicólogo y jesuita Martín -Baró precisamos “modelos de identificaciòn que, en lugar de encadenar y enajenar a los pueblos, les abra el horizonte hacia su liberación y realizaciòn.”

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Ajuste a la vida y deuda eterna, el libreto de la derecha gobernante uruguaya

Ajuste a la vida y deuda eterna, el libreto de la derecha gobernante uruguaya

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El director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) del Uruguay, Isaac Alfie, contradijo al Fondo Monetario Internacional (FMI) en sus recientes apreciaciones, donde el organismo exhortaba a los Estados a que graven a los capitales con el famoso impuesto a los más ricos. Alfie declaró que el organismo multilateral “no es la primera vez que se equivoca”, quedando de esta manera a la derecha del FMI.

Para Isaac Alfie, “no se sabe si en el Mides se gastó bien o mal”

Esta declaración dejó al descubierto dos cuestiones meridianas. La primera es que el gobierno conformado por la derechista Coalición Multicolor tiene su ruta de ajuste trazada y no piensa modificarla a pesar de la pandemia. Lo segundo es que ciertos sectores del centroizquierdista Frente Amplio han vitoreado estas declaraciones del FMI demostrando un análisis extremadamente circunstancial y desmemoriado del rol del FMI en la expoliación hacia los pueblos del sur.

Si algunos dirigentes de la izquierda o de la centroizquierda celebran estas declaraciones o pretenden seguir recetas del FMI, entonces el desvarío o la amnesia ideológica ha calado hondo. El Frente Amplio en sus quince años de gobierno nunca osó a realizar una auditoría de la deuda pública ni nada que se le asome, y por eso tampoco es de extrañar esta actitud complaciente.

Isaac Alfie es un viejo lobo de mar en las aguas del neoliberalismo. Economista, desde 1985 hasta el 2005 desempeñó funciones en el Estado en gobiernos de los partidos tradicionales de blancos y colorados. Formó parte del equipo económico del último gobierno colorado que devino en la fatídica crisis del 2002, cuando asumió como Ministro de Economía entre 2003 y 2005.

Casi veinte años después, “Lito” Alfie vuelve por lo suyo y desde la OPP convocó a un consejo de asesores que trabajó con él en la crisis del 2002. Ellos son  Julio de Brun, Álvaro Rossa, Horacio Bafico, Gustavo Michelin y Edgardo Favaro.

Por si faltaba más, Alfie administra la parte económica del Club Atlético Peñarol, uno de los grandes del fútbol uruguayo, cinco veces campeón de América, que hoy se encuentra con uno de los peores déficits de su historia. También asesoró al intendente blanco del departamento de Maldonado, Enrique Antía. Dicha intendencia cuenta con el peor déficit de las diecinueve de todo el país.

Alfie es el mascarón de proa del buque neoliberal que gobierna el país y pretende mercantilizar cualquier tramo de la vida. Practica una retórica del ajuste, donde su inicio no es el primero de marzo del 2020, sino que se puede rastrear décadas atrás. Desde asociaciones rurales, cámaras empresariales, ministros, diarios mercenarios del poder que han minado la subjetividad del ciudadano de a pie que ha comprado el libreto neoliberal.

No es de extrañar que más temprano que tarde se escuche una frase como “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades.” Pero ya los uruguayos han escuchado otras como que “el mercado es el mejor distribuidor de bienes y servicios”. “Las empresas públicas son deficitarias” y generalmente el emisor de esta frase ha vaciado alguna empresa pública o responde a intereses de los que lo han hecho.

El compendio de frases no se reduce solo a esas. La eficiencia del sector privado por encima de lo público es una de las favoritas. Aunque no haya evidencia científica de estudios que avalen estos dichos. Pero en los hechos lo practican y son los mismos oligarcas que no destinan presupuesto para las empresas públicas y luego las pretenden vender.

Una de las frases selectas de este compendio neoliberal es la exigencia de achicar el Estado. Que los impuestos son un robo, que los políticos parásitos, que el Estado es elefantito, etc. Pero la contracara de esto no es un achicamiento del Estado, sino un reordenamiento de las funciones del Estado según los intereses de la clase dominante.

Se reduce en políticas sociales, en asistencia estatal, en salud, en vivienda, educación y más, pero el Estado se robustece en el aparato judicial y en el represivo para, aunque suene paradójico, desde el Estado defender las políticas que pretenden acotar al Estado a lo mínimo y dejar que el dios Mercado opere a piaccere.

El gobierno derechista de la Coalición Multicolor ha dado un nuevo paso en la cruzada contra la clase trabajadora organizada en un claro gesto hacia el intervencionismo en las relaciones laborales, castigando el derecho de huelga como medida de lucha y la defensa de los trabajadores ante el avasallamiento a sus legítimos derechos.

Este decreto que se desprende del artículo 392 de la Ley de Urgente Consideración (LUC), por un lado castiga a los sindicatos y por otro encubre a los patrones que deben sueldos impagos, que no respetan derechos laborales, ni aguinaldos ni licencias y utilizan su lugar de poder para sobreexplotar a los trabajadores.

En declaraciones que van en sintonía con el gobierno, señaló el asesor de Cámara de Comercio, Juan Mailhos sobre ocupaciones laborales: “Si vienen cinco gordos, se meten en tu living, eso es violencia.” Solo vale nombrar al pasar que Juan Mailhos proviene del clan Mailhos, una de las familias oligarcas de este país.

El economista estadounidense, Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard, habló sobre el daño económico infligido por los altos niveles de deuda a lo largo de la historia. En su libro, “Esta vez es diferente”, argumenta que los altos niveles de deuda pública son insostenibles y que los gobiernos tendrán que aplicar la ’austeridad fiscal’ para reducirlos o enfrentarse a un colapso bancario y de deuda.

«Se supone que son deudas que vienen de alguna parte, que tienen un fundamento, pero nunca a nadie se le ocurrió escarbar una por una para decir ‘ésta deuda no la vamos a pagar’». «La mayor deuda se incrementa en la época de las dictaduras» decía el escritor Eduardo Galeano.

La historia se repite, primero como tragedia luego como farsa, diría Carlos Marx. Un Alfie en la economía. Uruguay tuvo una crisis en 1982, en 2002, ¿2022 será el año de otra crisis?. La oligarquía en el poder, la deuda eterna y la propiedad privada por encima de la vida… y, el pueblo pagando los platos rotos.

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Uruguay cierra filas con la estrategia de Estados Unidos

Uruguay cierra filas con la estrategia de Estados Unidos

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Uruguay, bajo el gobierno neoliberal de la Coalición Multicolor, se va alineando a las directrices de la Casa Blanca. El canciller, Francisco Bustillo, se reunió con el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo para acercar a ambos países económicamente, pero también sabemos que esas reuniones implican determinados condicionamientos que nunca se revelan a la prensa.

Canciller de Uruguay dialoga con su par de EEUU sobre profundizar lazos  comerciales - Sputnik Mundo

El nuevo gobierno uruguayo ha votado en contra de que Cuba ingrese al consejo de Derechos Humanos en la ONU. La ministra de Economía, Azucena Arbeleche, manifestó que quiere mejorar la imagen del país con el Fondo Monetario Internacional.

“Los pobres se están haciendo más pobres y se espera que cerca de 90 millones de personas caigan en situación de extrema pobreza este año”, dijo Gita Gopinath, jefa económica del Fondo Monetario Interncional (FMI). América Latina y el Caribe será la región más afectada por la crisis sanitaria, dado que en muchos países se proyectan  profundas recesiones. Para 2021, el organismo modificó ligeramente sus previsiones, el crecimiento en la región será de un  3,6%. En el caso de Uruguay, el FMI prevé una caída mayor del PIB este año. Se estima que alcance el 4,5%. El gobierno, sin embargo, prevé una caída menor, 3.5%.

Esto no son solo las cifras, son familias enteras sin empleo, jóvenes que abandonan sus estudios, jubilados viviendo los últimos años de su vida en condiciones precarias, otra generación más, relegada. El descontento social toma distintas expresiones a lo largo y ancho del globo y Uruguay no es la excepción.

En quince años de gobierno del centroizquierdista  Frente Amplio, las políticas redistributivas no llegaron a toda la población y las periferias de las ciudades se separaban por muros invisibles de los centros urbanos.

La derecha y la ultraderecha supieron captar ese descontento ante políticas de una izquierda muy enfocada en la ficción de la clase media. Las reacciones son varias y allí surgen los indignados del sistema, tanto por izquierda como por derecha. Cansados de ser los postergados de siempre a lo largo de la historia.

El eje regional se ha corrido hacia la derecha y Uruguay se puso a tono. Y, detrás de la incorrección política los gobernantes plantean ataques sistemáticos a minorías calificadas como enemigos internos, culpables de todos los males de la nación.

El relato

“En el Frente Amplio, la mitad claramente no es demócrata.” declaró a Montevideo Portal el dos veces presidente (del Partido Colorado), Julio María Sanguinetti. Esta frase no es aislada ni ingenua. Forma parte de la construcción del relato que cierta parte de la izquierda está fuera de los márgenes democráticos. Que por culpa de la guerrilla aquí hubo dictadura, pero nada dicen del Plan Cóndor. Los ánimos revisionistas están a la orden del día.

La impronta oficialista va por dos carriles. El puramente económico con su plan de ajuste, donde incluso hay medidas sumamente impopulares y mezquinas como la conformación de una comisión de revisión del boleto estudiantil.

Y el otro carril es el que pretende afianzar la subjetividad neoliberal en la que todos fuimos criados y correrla hacia márgenes más individualistas, más conservadores y más autoritarios de lo habitual. Potenciando así la polarización política de la que la derecha denuncia como un mal a la convivencia entre conciudadanos, pero que la riega todos los días.

En esta semana se encontraron tres carteles fuera de instituciones de secundaria de una organización de ultraderecha que se disolvió en el año 1974, la Juventud Uruguaya de a Pie (JUP). La misma se caracterizó por sus prácticas violentas, donde golpeaba liceales que identificaban de izquierdas, donde incluso llegaron a asesinar a un estudiante. Los carteles estaban escritos con una prédica anticomunista, con lenguaje post segunda guerra mundial. 

En esta comarca llamada Uruguay, que no gravita a nivel económico ni poblacional, entre dos potencias como son Argentina y Brasil, igual suceden cosas. Las corrientes históricas conservadoras, ruralistas y militares de ultraderecha hoy convergen en el gobierno y marchan al compás del ritmo continental.

El Frente Amplio impávido y enfrascado en su reorganización interna con cambio de conducción el año siguiente, insiste con una retórica de “diálogo”, ”respeto”, ”tender puentes”, mientras el oficialismo le devuelve su pacifismo institucional con expropiaciones (que el Frente Amplio no se animó a hacer mientras era gobierno), con represión, ajuste y haciendo lo que se conoce como “la del tero”, un ave que canta en un lado. pero tiene los huevos en otro.

La deuda pública galopa a ritmos vertiginosos. La auditoría nunca estuvo en los programas del Frente Amplio y ahora la derecha se monta sobre el acumulado que dejó la socialdemocracia. Récord histórico de presos, 12.921. Otra deuda no saldada. El punitivismo aprieta con las dos manos.

El gobierno derechista ha sido muy hábil en marcar la agenda, poner el foco en problemas mínimos y por detrás contrabandear su proyecto de expoliación a la clase trabajadora y ocultar los problemas estructurales. Como dice el refrán, para esconder un elefante la mejor manera es desatar una estampida de elefantes.

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
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Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

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