A desalambrar y a organizar

A desalambrar y a organizar

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Distintas fueron las reacciones de los países del continente ante la negativa de Washington de convocar a Cuba, Venezuela y Nicaragua a la próxima Cumbre de las Américas. EEUU y una encerrona compleja de resolver.

En un artículo recientemente publicado por el analista Jorge Majfud, el autor utiliza el concepto “síndrome de Hiroshima” para referirse a la condescendencia que tienen muchos gobiernos de la región con el victimario histórico del barrio: EEUU.

Al menos para quien suscribe, un concepto tragicómico pero que de alguna manera explica la actitud lacaya de sectores de cada uno de nuestros países que rinden pleitesías al imperio del norte cada vez que pueden, pese a que éste es el mayor saqueador, represor y violador de derechos humanos del mundo.

Majfud define a este síndrome señalando que producto de la impunidad norteamericana, la cual afirma es la madre de todas las corrupciones, ha reforzado este flagelo por el cual “todos los años los japoneses le piden perdón a Washington por las bombas atómicas que le arrojaron sobre ciudades llenas de inocentes”.

Si bien el autor hace referencia a la falta de voluntad política de los gobiernos nuestroamericanos para exigir reparaciones históricas por los daños acaecidos por el imperio del norte, vale también para explicar (en parte) la actitud vasalla de algunos gobiernos.

Algo está cambiando

Lo cierto es que desde hace al menos dos décadas, la influencia de EEUU sobre nuestro continente ha ido cambiando. Ese poder omnipresente y universal del que se vanagloriaba el gigante del norte, ya no es lo que era. Países como Rusia y China lo han puesto en crisis, ayudados por errores grotescos oficiados por quienes se creyeron y se siguen creyendo, los guardianes de la libertad y la democracia.

Sin ir más lejos, y es algo que ya hemos analizado en estas líneas editoriales, la guerra que se vive en Ucrania es parte de una multiplicidad de iniciativas lanzadas por los norteamericanos para intentar revertir su debacle. Si lo lograrán o no, dependerá de múltiples factores que no se analizarán en estas líneas.

El pasado reciente

En este marco, lo concreto es que Nuestra América fue históricamente la reserva estratégica del imperio norteamericano (hecho que también se ha analizado en oportunidades anteriores), pero ese control sobre nuestro continente se vio interrumpido a inicios de siglo con la llegada de gobiernos populares que pusieron en tensión el dominio norteamericano. Lula y Dilma, Chávez, Fidel, Néstor y Cristina, Correa, Evo, Ortega, Mujica, Lugo, Zelaya y tantes otres, trabajaron en pos de la unidad continental y de mayores grados de independencia y soberanía.

Con sus más y sus menos estos compañeros y compañeras hicieron un camino común para dejar de depender de los dictados del norte, más allá de que en cada uno de nuestros países continuaron las operaciones y desestabilizaciones de parte de sectores de la oposición política, de los medios hegemónicos de (in)comunicación y de aparatos judiciales totalmente cooptados por el adoctrinamiento gringo.

La Cumbre de las Américas y sus repercusiones

Está claro que la situación actual, avanzada neoliberal y pandemia mediante, no es la misma que en aquel gran primer momento de tiempo nuestroamericano. Pero lo cierto es que paulatinamente empiezan a aparecer señales de que esa senda puede retomarse para dar continuidad al proyecto que comenzaran Bolívar, San Martín, Artigas y tantes otres.

Recientemente el gobierno de los EEUU amagó con no invitar a Cuba, Venezuela y Nicaragua a la próxima Cumbre de las Américas. Este evento paradójicamente lleva un nombre que tranquilamente podría haber sido utilizado por Bolívar para organizar un cónclave en pos de librarnos del yugo español (hoy norteamericano y de sus corporaciones multinacionales).

La cuestión es que ante la exclusión de estos tres países del ALBA-TCP, las reacciones no se hicieron esperar: AMLO, durante su reciente gira por Centroamérica, salió al cruce y dijo que no asistiría si había exclusiones. A posteriori se sumaron Bolivia, Antigua y Barbuda, Honduras y Argentina, que si bien no negó su participación sí manifestó su descontento ante tamaña desvergüenza.

Ante la posición diplomática de varios gobiernos del continente, desde la Casa Blanca salieron a intentar bajarle la espuma al asunto argumentando que aún no estaban definidas las incitaciones finales ¡Patrañas! Ante la reacción a las exclusiones se vieron ante la siguiente encerrona:

EEUU tiene elecciones de medio término en noviembre de este año. Los republicanos (según las encuestas) tienen muchas chances de sacarle el control de ambas cámaras a los “demócratas” y Biden no acierta una sola de todas las políticas lanzadas para recuperar su imagen dentro del país.

Si invita a Cuba, Venezuela y Nicaragua mostraría una suerte de debilidad ante países que eligieron defender su soberanía ante cualquier presión, y los republicanos, sobre todo en Florida (estado electoral clave) podrían hacerse un festín. De excluir a estos países, México, Bolivia, el Caricom en pleno y vaya une a saber qué otro país más, podrían no asistir al evento, lo cual daría muestras de la clara pérdida de influencia de los EEUU en el continente.

Cuestiones paralelas

A este escenario hay que agregarle la cada vez más importante inversión no occidental, sobre todo china y rusa, en muchos países de la región. Inversiones que, si bien no son tan importantes como en otras partes del mapa, tienen la particularidad de no tener contraprestaciones leoninas como las norteamericanas, lo cual las hacen más atractivas para los gobiernos del continente.

Como si fuera poco, este año hay elecciones en dos países claves del sur del continente: Brasil y Colombia. En ambos hay muchas posibilidades de que ganen proyectos populares que, con sus limitaciones y las complejas situaciones internas, serían un revés importante en la influencia norteamericana.

Como si fuese poco, recientemente mandataries de alto vuelo nuestroamericano como Cristina Fernández de Kirchner y Luis Ignacio Lula Da Silva realizaron discursos que marcan un camino y orientan los esfuerzos para retomar la senda de la unidad continental y el trabajo para retomar márgenes mayores de autonomía respecto de las directrices del norte.

CFK planteando la necesidad de readecuar las estructuras institucionales de los estados nacionales ante la falta de herramientas para controlar a los sectores de poder reales (los privados de varias índoles), y Lula hablando no sólo de recuperar las experiencias integracionistas como el Mercosur, UNASUR, la CELAC y los BRICS; sino proponiendo la creación de una nueva moneda (el SUR) para dejar de depender del patrón dólar (impuesto a punta de fusil y bombardeos por Washington).

Qué hará EEUU ¿priorizará el escenario doméstico para intentar no perder por paliza en las elecciones de medio término o su imagen a nivel internacional como mandamás de las Américas?

Qué harán los gobiernos de la región ¿Seguirán manifestando su síndrome de Hiroshima o tomarán el camino iniciado por Bolívar y San Martín, luego retomado por Chávez, Fidel y otres mandataries?

Por lo pronto, más allá de lo que hagan nuestros gobiernos, nuestra tarea como puebles es hacer caso a la canción: ¡A desalambrar!… ¡y A organizar!

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

Camilo, el “Señor de la Vanguardia”

Camilo, el “Señor de la Vanguardia”

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Combatiente y revolucionario cubano. Expedicionario del Yate Granma. Uno de los pilares fundamentales de la gesta armada que derrocó a la tiranía pro imperialista del dictador Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959. Amigo inseparable de Ernesto Che Guevara. Su valor hizo que el pueblo espontáneamente le otorgara el título honorífico de “Héroe de Yaguajay” y “Señor de la Vanguardia”.

Nace el 6 de febrero de 1932 en la barriada habanera de Lawton, La Habana. Hijo de padres originarios de Pravia, Asturias y de Castro Urdiales, Cantabria, de humilde extracción social. La familia Cienfuegos Gorriarán estaba encabezada por Ramón Cienfuegos, sastre de profesión y anarquista de pensamiento, que luego se fue acercando hacia líneas socialistas lo cual lo evidencia entre otras cosas el hecho de haber escogido para maestra de Camilo a una profesora de filiación comunista, y aunque este hecho pueda parecer insuficiente a un primer análisis no lo es tanto si consideramos que la corriente anarquista y su variante anarco-sindicalista habían sido en Cuba, hasta el momento, frenos para el accionar socialista debido a la resistencia que oponían los representantes del anarquismo a los planteamientos socialistas. Por tanto no confiaría la educación de su hijo a una persona que tuviera un pensamiento totalmente opuesto al suyo, además es conocido que entre otras cosas publicó un manifiesto a favor de los soviets que se llamó La Revolución rusa se extenderá por todo el mundo.

Camilo, en 1939, estudió en la escuela pública número 20, en San Francisco de Paula, como alumno de la profesora Luisa Sánchez. Para el año 1945 estaba estudiando en la Escuela Pública número 105, que llevaba el nombre de Félix Ernesto Alpízar, un mártir de la lucha contra la tiranía de Gerardo Machado. En su aula se destacaba por defender a los niños pequeños que eran víctimas de las travesuras de los niños mayores. En esta escuela concluyó el sexto grado. Después matriculó en la Escuela Primaria Superior número 13, en la calle Carmen, en La Víbora, en el turno de la mañana. El 21 de septiembre de 1949, a los 17 años de edad y ya concluido sus estudios primarios superiores, firmó su boleta de ingreso a Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro. Asistió durante el primer semestre del curso académico de ese año, pero tuvo que abandonar sus estudios por problemas económicos. Durante el período en que fue estudiante de San Alejandro, estuvo trabajando en la tienda “El Arte”, como aprendiz de sastre. Su temperamento jovial y sonrisa franca, le hacía ganar amigos desde el primer encuentro.En el año 1948, participó en las protestas populares contra el aumento del pasaje en ómnibus. En 1954, se vincula a la lucha contra la dictadura de Batista y es fichado por los órganos represivos, por lo que se ve obligado a abandonar el país. Buscando mejores oportunidades económicas para su familia y protección para su vida decide emigrar hacia los Estados Unidos con solo 21 años de edad. En 1955 fue detenido y deportado a Cuba, incorporándose a las luchas estudiantiles, resultando herido en una manifestación de protesta. Preso, torturado y fichado por los sicarios del régimen dictatorial, tuvo que retomar el camino del destierro en Nueva York uniéndose a la oposición revolucionaria en el exilio.

En Nueva York supo del proyecto que encabezaba Fidel Castro, encaminado a organizar una expedición armada en México con el propósito de desembarcar en Cuba y emprender la lucha armada contra la dictadura. Aquella empresa encajaba con sus ideales y, tras ser expulsado por las autoridades migratorias estadounidenses luego de vencerse su permiso de residencia, marchó hacia México, a donde llegó el 19 de septiembre de 1956. Sin ser enviado por ninguna célula del Movimiento 26 de Julio le resultó difícil ser aceptado en el movimiento revolucionario. El 2 de diciembre de 1956 figuró entre los 82 combatientes que desembarcaron por Los Cayuelos, en la costa sur de Oriente. Tras la dispersión de Alegría de Pío, producida tres días después, se retiró en compañía de los expedicionarios Pablo Hurtado y Francisco González, incorporándose poco después al grupo de Juan Almeida. El 18 de diciembre logró reagruparse con Fidel.

Se destacó como guerrillero y comandante en la lucha antibatistiana. Fue todo un baluarte entre 1957-1958. Al pasar las fuerzas rebeldes definitivamente a la ofensiva, el 18 de agosto de 1958 recibió la riesgosa misión de que, junto a la Columna 8 Ciro Redondo —del comandante Ernesto Che Guevara— realizara la invasión al centro del país, reeditando la proeza de los mambises en la Guerra de Independencia. Fidel firmó la Orden Militar de la invasión, mediante la cual se creaban las Columnas 2 y 8, al mando de los Comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara respectivamente. Desde entonces, Camilo fue un gran revolucionario en la batalla.

Camiló tomó parte en el recibimiento a la Caravana de la Victoria presidida por Fidel el 8 de enero y en el acto de bienvenida quedó demostrada la confianza de Fidel en Camilo al interrumpir su discurso y preguntarle: ¿Voy bien Camilo?, a lo que Camilo respondería: ¡Vas bien Fidel!

El 20 de enero, instaurado el gobierno revolucionario en el poder, fue designado Jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde. Desde su puesto desempeñó importantes tareas militares mientras reestructuraba las nuevas fuerzas armadas del país. El 18 de febrero de firmó la orden militar que disolvía formalmente el Servicio de Inteligencia Militar, el Buró de Represión de Actividades Comunistas y otros cuerpos represivos que durante la dictadura batistiana habían cometido gran número de crímenes contra el pueblo cubano.Al conmemorarse el sexto aniversario del asalto al Cuartel Moncada de 1953, Camilo encabezó la  gran marcha de caballería de la columna invasora que había dirigido durante la Guerra de Liberación. El acto celebrado en la capital contó con la participación de una gran cantidad de campesinos llegados de todo el país y en el mismo participó como invitado el expresidente mexicano Lázaro Cárdenas. Camilo se ocupó de la detención del traidor Hubert Matos tras el intento de sublevación en Camagüey.

El 26 de octubre de 1959, ante el antiguo Palacio Presidencial de Cuba, en La Habana, se reúnen decenas de miles de personas para escuchar al jefe de la Revolución, Comandante Fidel Castro Ruz. En el uso de la palabra le precedieron el presidente de la República Osvaldo Dorticós Torrado y los Comandantes Juan Almeida Bosque y Camilo Cienfuegos. Este último se dirigió por última vez al pueblo cubano. Luego viajó a Camaguey. Pero tenía que volver a La Habana. El avión en que viajaba desaparece el 28 de octubre de 1959 en un viaje desde Camagüey a La Habana y nunca fue encontrado. Ese día, el pueblo lanza flores al mar y a los ríos de toda Cuba como muestra de tributo a su vida y obra.

La legendaria figura de Camilo Cienfuegos Gorriarán, el “Señor de la Vanguardia”, el “Héroe de Yaguajay”, se acrecienta con el paso del tiempo. Muchas virtudes tenia Camilo; pero entre ellas sobresalían su fidelidad a la Patria, a la Revolución y a Fidel, contra quien no quiso enfrentarse ni en la pelota. La humilde extracción social de Camilo Cienfuegos Gorriarán, sastre de oficio, su temperamento jovial y su sonrisa franca, con la que ganaba amigos desde el primer encuentro, lo convirtieron desde muy temprano en uno de los más carismáticos dirigentes de la Revolución Cubana.

Fidel

Fidel

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Resulta muy difícil resumir la vida y obra de Fidel. Todo lo que se escriba de él son páginas de ejemplo de lucha revolucionaria. Junto a Simón Bolívar y José de San Martín, Fidel es uno de los más grandes próceres de la Patria Grande, aunque les duele a los que les tiene que doler.

Fidel Castro nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, antigua provincia cubana de Oriente, y fue criado por sus padres junto a los hijos de los trabajadores de la finca, comenzando a estudiar en una pequeña escuela local a la edad de cuatro años. Según sus propias palabras, su maestra hizo creer a la familia que era un alumno muy aplicado y despierto, con capacidad para el estudio, por lo que sus padres decidieron enviarlo a estudiar a la ciudad de Santiago de Cuba cuando tenía aproximadamente cinco años.

Desde muy joven inició sus procesos de lucha revolucionaria por la independencia de Cuba, combatiendo a las dictaduras locales impuestas por la embajada de Estados Unidos en su patria.

En 1952 condenó el golpe de Estado de Fulgencio Batista y se encaminó a luchar por la liberación de su patria. El 26 de julio de 1953 lideró el asalto al Cuartel Moncada, dando inicio a la gesta revolucionaria de liberación nacional. Luego de estar encarcelado por meses, por la presión popular quedó libre, pero no se rindió y decidió seguir la batalla revolucionaria. Exiliado en México, formó el Movimiento 26 de Julio, junto a su hermano Raúl Castro, y conoció a Ernesto Guevara, el futuro Che.

En 1956 los expedicionarios que comandaba en el Granma llegaron a Cuba para iniciar la guerra de guerillas en Cuba para tumbar a la dictadura de Batista y así liberar al país. Luego de intensas luchas en las montañas de la Sierra Maestra, y con un amplio apoyo del pueblo cubano, el 1 de enero de 1959 triunfa la Revolución liderada por Fidel. El pueblo salió a las calles a celebrar la caída de la dictadura y Fidel se convertiría en un gran líder de masas e internacional.

A lo largo de los años de la Revolución impulsó y dirigió la lucha del pueblo cubano por la consolidación del proceso revolucionario, su avance hacia el Socialismo, la unidad de las fuerzas revolucionarias y de todo el pueblo, las transformaciones económicas y sociales del país, el desarrollo de la educación, la salud, el deporte, la cultura y la ciencia, así como el enfrentamiento de las agresiones externas y la conducción de una activa política exterior de principios.

Respetado en América Latina, en África, en Asia, en Oceanía y también en Estados Unidos y Canadá por la mayoría de los revolucionarios de esas regiones, Fidel es bandera internacionalista. Fidel, por razones de salud, dejó la presidencia en 2006, y en 2008 renuncia definitivamente para dejar la posta a Raúl Castro. Fidel siguió activo, escribiendo y creando conciencia en el mundo, siempre a favor de la humanidad y el antiimperialismo.

En uno de sus últimos discursos, en 2016, sentenció: “Por América Latina y los pueblos del mundo, Cuba vencerá”.

En ese año, el día 25 de noviembre, se conoció la triste noticia del fallecimiento del gran líder de Cuba y de América Latina. Fue, en realidad, un paso a la inmortalidad, porque el Comandante en Jefe sigue presente en las luchas de los pueblos del mundo.

Cuba en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

Cuba en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

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Cuba obtuvo 15 medallas: 7 de Oro, 3 de Plata y 5 de Bronce.

Quedó entre los 15 primeros países del mundo (en donde no hay ningún otro país subdesarrollado, mucho menos bloqueado)

Quedó cuarto en el continente por detrás de los más grandes de la región: Estados Unidos, Canadá y Brasil, países que la superan por muchísimo en población y en economía

Quedó segundo de América Latina, solo por detrás de Brasil, país que tiene más de 212 millones de habitantes. Pero, ojo: con el mismo número de medallas de Oro.

Ocupó el primer lugar de los países hispanohablantes del mundo entero.

Fue el país de más medallas Olímpicas en el Boxeo.

Logró 15 medallas con solo 69 deportistas para un 21,7 %.

Quedó por encima de países desarrollados o en desarrollo como Hungría (15), Corea del Sur (16), Polonia (16), República Checa (17), Noruega (20) España (22), Suecia (23), Suiza (24), Dinamarca (25), Croacia (26), Bélgica (29), Bulgaria (30), Eslovenia (31), Turquía (35), Grecia (36), Israel (39), Qatar (41), Ucrania (44), Rumanía (46), Eslovaquia (50), Sudáfrica (52) y Portugal (56).

Quedó por encima de países de la región como Ecuador (38), Venezuela (46), Puerto Rico (63), Colombia (66), República Dominicana (68), Argentina (72), México (84). Los demás países de América Latina se fueron sin ninguna medalla, entre ellos Chile, Costa Rica y Panamá.

Sigue en primer lugar en América Latina en la tabla histórica de los Juegos Olímpicos, segundo del continente por detrás de EEUU y puesto 16 a nivel mundial.

Da igual si deseas despolitizarlo y pensar que esto es resultado de un ADN especial que tienen los cubanos, solo espero que te sientas orgulloso de lo que hemos logrado, bloqueados y echando p’alante.

Yo sin embargo sé que todo esto no hay otra forma de entenderlo sin mencionar el nombre de Fidel y la palabra REVOLUCIÓN.

Pedro Veláquez
Pedro Veláquez

Bloguero cubano de Sancti Spiritus, de la Universidad Marta Abreus de Las Villas.

Cuba, Uruguay y el doble rasero de la derecha

Cuba, Uruguay y el doble rasero de la derecha

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Los vínculos entre Uruguay y Cuba se remontan al siglo XIX. En abril de 1887 y hasta 1896, el héroe cubano José Martí había recibido el nombramiento de Cónsul uruguayo en Nueva York mediante decreto del entonces presidente uruguayo, Máximo Tajes. El nombramiento de Martí tuvo el respaldo de quien fuera su amigo, el cónsul saliente, Enrique Estrázulas, que lo recomendó por su talento, cultura, integridad personal e ideas políticas avanzadas, en líneas generales congruentes con la política exterior uruguaya de aquellos años.

EL DR. MARIO GARCÍA INCHÁUSTEGUI PROFESSOR EMÉRITO DE LA UNIVERSIDAD DEL  NORTE/ CHILE – ADDHEE.ONG
EL DR. MARIO GARCÍA INCHÁUSTEGUI PROFESSOR EMÉRITO DE LA UNIVERSIDAD DEL NORTE/ CHILE – ADDHEE.ONG

Las relaciones diplomáticas entre Uruguay y Cuba se iniciaron en setiembre de 1902.  El 12 de enero de 1961, bajo el gobierno del colegiado del Partido Nacional, fue expulsado del país el embajador cubano Mario García Incháustegui. La decisión estuvo a cargo de Benito Nardone, líder ruralista y anticomunista, que declaró al embajador como persona «non grata» por haber colaborado supuestamente con trabajadores uruguayos en conflicto.

El 17 de agosto de ese mismo año, el día que Ernesto Che Guevara se dirigió a los uruguayos desde el Paraninfo de la Universidad, un profesor uruguayo, Arbelio Ramírez, resultó asesinado durante la represión a los manifestantes. Todo apunta que la bala era para el revolucionario.

En 1964 Uruguay rompió relaciones con Cuba, siguiendo la recomendación de la Asamblea de la Organización de Estados Americanos, celebrada en Punta del Este, pese a que se abstuvo de votar la resolución.

En 1985 se reanudaron los vínculos diplomáticos y comerciales durante el primer mandato presidencial de Julio María Sanguinetti del Partido Colorado, luego de 12 años de dictadura militar. Uruguay pasó a ser el primer país en retomar relaciones desde la decisión de la OEA.

La revolución cubana, América Latina y el caso uruguayo – Brecha

En 1995 el presidente cubano, Fidel Castro, realizó su primera visita a Uruguay desde las inundaciones de 1959. Ese año Uruguay no votó contra Cuba en el ámbito de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

En 2002 el gobierno cubano acusó de «trasnochado y abyecto judas» al presidente Jorge Batlle. Este anunció la «ruptura» de relaciones diplomáticas. El presidente uruguayo en ese entonces buscaba desesperado un préstamo de Estados Unidos para que el país no cayera en default, cuestión que el Fondo Monetario Internacional pedía con urgencia.

Batlle hizo uso de su amistad con George W. Bush, que surgió por la adulación del primer mandatario oriental al ALCA. De allí se desprende el acercamiento carnal hacia Estados Unidos y el exabrupto con Fidel Castro.

Cuando Almagro era bienvenido en Cuba
Cuando Almagro era bienvenido en Cuba

Las relaciones diplomáticas tuvieron un nuevo retorno en 2005 con el centroizquierdista Frente Amplio en el gobierno.

En el 2013, el entonces presidente José Mujica y su canciller Luis Almagro visitaron la isla. Por su parte, Almagro señaló que para su delegación constituye un alto honor realizar esta visita y reconoció especialmente la solidaridad de Cuba con los uruguayos durante “los duros años de la dictadura militar” en su país.

Definió a Cuba como el país más generoso de América Latina durante décadas, y destacó su papel en muchas de las principales luchas en el continente y en otros lugares del mundo.

Injerencia

Con el cambio de signo en el gobierno uruguayo a partir de 2019, las relaciones con Cuba también han cambiado. A pesar de que el presidente Luis Lacalle Pou había manifestado en más de una ocasión que su gobierno no se iba a guiar por afinidades ideológicas, en su asunción de mando en marzo de 2020, no invitó a los mandatarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

En recientes declaraciones, Lacalle dijo que Cuba es “una dictadura que, obviamente, no respeta los derechos humanos”, y opinó que “en los estrados internacionales en los cuales participa Uruguay, este tipo de cosas hay que manifestarlas claramente”.

“No sorprenden declaraciones sobre Cuba del presidente Lacalle Pou, denotando una vez más su desconocimiento de nuestra realidad”, escribió en Twitter el canciller cubano, que añadió: “El coraje y la libertad del pueblo cubano se han demostrado durante seis décadas frente a la agresividad de EEUU, y frente a la provocación”.

La celeridad con que el presidente Lacalle Pou se pronunció sobre Cuba fue asombrosa. No lo hizo con lo que sucedía en Chile, Colombia. Incluso invitó a la ex dictadora boliviana Jeanine Añez a su asunción de mando. No se ha pronunciado por las elecciones peruanas y menos aún por lo que acontece en Haití.

Es más, el presidente Lacalle Pou siempre sostiene que no corresponde inmiscuirse en asuntos de otros Estados, pero aquí no vaciló y se sumó al coro de las derechas continentales e izquierdas de cafetín que se dan la mano en la crítica a la revolución cubana.

Las derechas conservadoras de Uruguay no escatiman en adjetivos y rimbombantes editoriales. El diario oficialista El País calificó de “baño de sangre” la muerte de un ciudadano cubano en la manifestación. Repudiable por cierto, pero han hecho caso omiso a todo lo que sucede en el continente. Desde la invasión al Capitolio en Estados Unidos hasta el asesinato de un presidente por sicarios colombo-yanquis.

EL PAÍS (@elpaisuy) | Twitter

Tampoco se sorprendieron cuando el ministro de Salud de su propio gobierno dijo que un 15% de los fallecimientos por Covid-19 fueron evitables. Estamos hablando de más de 800 personas, pero eso quizá sea un baño de sangre silencioso. Se llegó por parte del gobierno y sus defensores al rango máximo de hipocresía.

Primero este extracto del diario El País donde al criticar al socialismo cubano parece que está describiendo al propio capitalismo: “Muchas veces se critica a las democracias liberales que funcionan en economías de mercado por las desigualdades que generan, pero pocas veces se dice que las sociedades socialistas son mucho más injustas porque allí existe una cúpula que acapara la riqueza mientras la inmensa mayoría de la población vive en la pobreza más absoluta.”

Magnitudes

El mes pasado el Partido Nacional, partido del presidente Lacalle Pou, saludó al Partido Comunista Chino por sus 100 años. Lo mismo hizo el Secretario General del Partido Colorado, Julio María Sanguinetti. Parece que las cuestiones de las libertades, los derechos humanos y el comunismo son un tema de magnitud y de potencia económica.

A China se la saluda, a Cuba como es una pequeña isla en el mar Caribe, se pide intervención e injerencia. Doble rasero absoluto. El bloqueo ha brillado por su ausencia en todos los argumentos de las derechas reaccionarias. Si es nombrado, entra en la categoría de “excusa”. Basta con imaginar por cinco segundos a Uruguay con bloqueo y las conclusiones serían irrefutables.

Así y todo la Revolución cubana logró que cuatro millones de personas en el mundo recuperen la vista gracias a sus médicos y su Operación Milagro. De esa enorme cifra, 100 mil son uruguayos, que de manera gratuita han vuelto a ver. Otros quinientos pudieron estudiar medicina en la isla y la lista la podríamos seguir. Como dijo el propio Almagro, párrafos atrás, la ayuda de Cuba en tiempos de dictadura fue fundamental para Uruguay.

Hoy Almagro, y desde hace varios años, cumple el papel de Ministro de Colonias, como dijera el propio Fidel Castro calificando a la OEA; en un rol nefasto y totalmente alineado con los intereses de la Casa Blanca, ignorando atrocidades y masacres y muy empeñado en atacar a Venezuela y todo lo que se ordene desde Washington.

Para los que piden una intervención y se olvidan que Estados Unidos, la OTAN y sus aliados no mandan médicos ni maestros, sino militares, muerte y devastación, sería bueno que repasaran lo que ha sucedido en Oriente Medio o simplemente repasen la historia de cualquier pueblo latinoamericano y del Caribe.

Justamente esta última zona sufre días convulsos. Si cae Cuba, el efecto dominó seguirá por Venezuela, Nicaragua y no se detendrá. Cuando las barras y las estrellas asoman, las garras del Cóndor vuelven a afilarse.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

La verdad que Cuba defiende

La verdad que Cuba defiende

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

Las condiciones que llevaron al pueblo a reclamar en las calles son muchas. En Cuba se vive desde el año pasado una situación de crisis económica moderada: hay desabastecimiento de los productos básicos y aunque las políticas de distribución del gobierno han tratado de repartir equitativamente, no siempre se logra.

También la Covid-19 ha puesto a la economía nacional en función de proteger la vida humana: con hospitales recibiendo a los confirmados con el virus y centros de aislamiento abiertos prácticamente en todos los municipios del país, donde se ubican los contactos de los confirmados que son posibles casos. Esta estrategia ha dado resultado, pero necesita obviamente de muchos recursos distribuidos por el Estado. Ante la crisis económica, las colas para comprar productos básicos se han multiplicado y es, precisamente, una de las causas del alza de contagios. Al contagiarse más personas son más los que hay que atender en los centros de aislamiento y en los hospitales.

Además, también ha existido déficit eléctrico y por lo tanto ocurren bloques de apagones que, como es lógico, molestan a la población. Sin embargo todo esto es imposible analizarlo sin tener en cuenta el impacto mayor que sufre la economía nacional, y por tanto, el pueblo, ante la imposición del Bloqueo Económico y Financiero, que se ha recrudecido cada vez más.

En Cuba obviamente hay ineficiencia en algunos sectores del Estado y funcionarios públicos que cometen errores. Pero quien analiza las estadísticas del impacto del Bloqueo puede darse cuenta no solo que es esta la principal causa de la crisis en Cuba, sino también un escollo para el gobierno cubano, que debe dirigir un gran aparato estatal a contracorriente. Aparato estatal que incluye al pueblo trabajador.

El Bloqueo existe exactamente para esto. Para crear crisis y descontento poblacional, y cuando ocurren protestas, culpar al gobierno cubano. Ayer se veía cómo desde la OEA y desde el gobierno de Estados Unidos los pronunciamientos “apoyaban” al pueblo en su reclamo por la escasez de medicamentos, sin embargo son ellos precisamente los que mantienen y defienden un Bloqueo Económico que impide la entrada de esos medicamentos y la posibilidad de desarrollarnos a plenitud.

Entonces, una economía en tiempos de pandemia, con déficit de alimentos y de medicamentos, con errores administrativos lógicos que ocurren en cualquier país y con la presencia de un Bloqueo gigante y genocida, entonces es obvio que se cree una situación de inestabilidad nacional, influenciada en mayor medida por grupos subversivos que se mantienen con dinero de los fondos federales del Departamento de Estado (USA), al igual que una red amplia de medios de prensa, alojados en Internet y en las redes sociales que desinforman, manipulan y contribuyen a la inestabilidad, en busca de un propósito: el fin de la Revolución cubana que el mismo pueblo enarboló.

Por ello, hay sectores específicos dentro de la población cubana que sienten el peso de esta situación y han salido a reclamar, alentados en su mayoría por la emigración cubana que vive en Miami, encargada de llamar a la revuelta popular a través de mensajes en todas las redes sociales. Pero en su mayoría, los ciudadanos cubanos amparan el socialismo y la Revolución, por ello también hubo este domingo manifestaciones multitudinarias en todas las provincias en apoyo firme al proceso social, tras el llamado del presidente de tomar las calles.

Increíblemente algunos auguran el fin de la Revolución o una guerra civil, en un año que Cuba cuenta con 2 vacunas en el top mundial de eficacia contra la Covid-19: Abdala y Soberana. Y avanza con una vacunación masiva donde ya más de 1 millón y medio han completado el ciclo de vacunación requerido. Además aspira a finales de agosto a tener 70% de su población vacunada y a final de año toda la población, lo que la convertiría en el primer país del mundo en conseguirlo, algo que Washington quiere impedir a toda costa.

Es momento de que las organizaciones de izquierda de América Latina y el mundo estén con Cuba en estos momentos. Es momento de que los medios de izquierda informen con veracidad y tengan en cuenta la magnitud del Bloqueo Económico como causa principal de estos acontecimientos. Insto a las organizaciones internacionales y a los gobiernos de la región que apoyen a Cuba en este momento, ya que Cuba ha apoyado al mundo entero con médicos y personal sanitario en los peores momentos. Los gobiernos tienen que apoyar a Cuba mediante la vía diplomática para evitar a toda costa intento de agresiones extranjeras, principalmente por parte de los Estados Unidos.

Hay algo claro, en Cuba son millones los que apoyan el proceso social. Más allá de insatisfacciones comunes y normales con problemas específicos, se comprende la gran obra social que se ha construido. Es por ello que un pueblo entero estará en la calle dispuesto a morir hoy, mañana y siempre por defender su casa, su suelo, su patria, su verdad.

Pedro Velázquez
Pedro Velázquez

Bloguero cubano de Sancti Spiritus, de la Universidad Marta Abreus de Las Villas.

Carlos Puebla, el cantor del pueblo de Cuba

Carlos Puebla, el cantor del pueblo de Cuba

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Se formó autodidácticamente, y luego estudió en el Seminario de Música Popular (hoy Centro Odilio Urfé), dirigido por el pianista y musicólogo Odilio Urfé. Compositor y guitarrista, cultivó los más diversos géneros de la música popular cubana, como el bolero, el son, la guaracha, el sucu-sucu, todos trabajados con las características rítmicas y estilísticas que ellos demandan, uniendo a sus facultades de música, la de poeta.

En 1931 comenzó a trabajar en la radioemisora manzanillera CMKM; posteriormente se trasladó para Matanzas, donde integró un trío con Eugenio Domínguez y Francisco Baluja, con el que actuó por la CMGH; con este trío se trasladó a La Habana, y se presentó en la Corte Suprema del Arte, en la que ganó un segundo premio.  En Santiago de Cuba trabajó en el Club 300. Actuó en el programa Esta Noche en CMQ, dirigido por Humberto Bravo. En La Habana integró el trío La Clave Azul, y en 1952, Carlos Puebla y sus Tradicionales (guitarra, maracas, bongó y marímbula), integrado por Santiago Martínez, Nerón Guada y Rafael Lorenzo, con el que trabajó de 1952 a 1962 en la Bodeguita del Medio.  En Montevideo, Uruguay, actuaron en el Palacio Peñarol, junto al conjunto típico uruguayo Los Carreteros; en Chile se presentaron con el poeta Pablo Neruda, con quien grabaron un LP. 

En Caracas, Venezuela, actuaron en la Asociación Venezolana de Periodistas y en la Universidad de esa ciudad. En París hicieron una actuación en el teatro de la Mutualité. En México, como miembros de una delegación del Consejo Nacional de Cultura, se presentaron en el teatro Auditorium del Bosque de Chapultepec, después viajaron a Guadalajara y Guanajuato.

En España fueron invitados para actuar en el Festival de la Rábida, celebrado en Huelva, Andalucía. En Portugal actuaron en el Festival de la Primavera, celebrado en el Palacio de Cristal, Unión Artística Predense, Sociedad Filarmónica y Cova de Piedade.  Su música aparece en los filmes Alba de Cuba, Estado de sitio (de Costa Gavras) y Nuestro hombre en La Habana (con Sir Alec Guiness).  

Realizó, además, giras por México, Uruguay, Bolivia, Chile, Panamá, Nicaragua, Colombia, Ecuador, Costa Rica, Honduras, Brasil, Venezuela, Unión Soviética, Mongolia, Corea, Francia, Italia, Portugal España, Finlandia, RFA, Suecia, Dinamarca, Noruega, Suiza, Bélgica y Angola.

Puebla cantó los hechos más relevantes de la historia del pueblo cubano, convirtiéndose en el cronista por excelencia de todo el acontecer nacional desde 1959. Es autor de la célebre canción dedicada al Ch Guevara, Hasta siempre.

Renace el ser

Renace el ser

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La cronología huele rancia cuando la existencia es el túnel sin final ya conocido… los ganadores son los mismos, los perdedores también.

En el siglo XX la dictadura silencia, la democracia miente y la ciencia es arma cardinal del genocidio.

La razón permuta el alma a la lógica calculatoria y la estadística celebra el recuento: los muertos del poder se cuentan de a millones.

El orden mundial está delimitado por el derecho de unos pocos, dueños de todo. El norte traza los límites del mapa y señala: la barbarie de este lado, la civilización del otro.

América latina, es el patio trasero de la memoria cultural que recurre a un olvido histórico.

En esta región, el progreso es inverso, las maquinas tienen más derechos que las gentes, las ideas se importan, y la población negra e indígena, no alcanzan el estatus de ciudadanía, víctimas del costo humano y ecológico de la modernización que nunca llega.

La era industrial marca la época: la libertad consiste en el derecho de las empresas a expropiar tierras y hacer de la naturaleza un eterno basural. Sea por guerras o trabajo, el sistema disciplina los cuerpos que luego la industria escupe como bolsa de huesos.

El contexto es casi el de siempre, casi.

A pesar del pesimismo temporal, la época, en exceptuadas ocasiones logra ser conmovida, escapando a la propiedad privada de aquellos que la escriben falseándola.

En estos casos dicen que una vez relatada la épica, la lucha del guerrero metamorfosea, implosiona, y sigue combatiendo, desde la poesía.

La crónica nos sitúa en abril de 1965 cuando irrumpe en la escena el desaparecido público.

Fidel lee las palabras imposibles, puño y letra de su camarada, que ahora son de Cuba y del mundo.

La CIA se empeña en buscar por agua, tierra, y aire lo que ya no existe y difama las mentiras que tanto le gustan a la opinión pública.

Si por años los cubanos fueron invisibilizados ¿por qué no camuflarse en la alegoría de ser como ellxs?

Pareciera ser que desaparecer para luchar es posible en la Cuba comunista.

Sin embargo, luchar y desaparecer forma parte del plan Cóndor perpetrado por la dictadura Argentina.

El recuerdo triunfal de la Habana quedó atrás cuando el Congo belga es el reflejo de nuestra América pero multiplicado quien sabe cuántas veces.

El circo del hambre y las promesas del colonialismo voraz, fueron motivo suficiente para deponer el sillón de ministro y mezclarse en la selva abrazandoa las culturas que occidente negaba.

Y así partió, evolucionando el pensamiento, ensanchando la razón, subvirtiendo su cultura, despegándose de sí.

El final del comienzo lo aproximaban a las últimas de sus hazañas:

Con lentes, sombrero, y una prótesis bucal Ramón Benítez retorna a Cuba. Soledad y coraje en iguales proporciones para enmascarar el rostro en Praga, para sembrar luego, la semilla, última y eterna, en Bolivia.

¿Cómo encarar la formación del ser culturalmente nuevo despojado aunque consciente de tanta carga histórica?

¿Cómo nombrar al dolor, ganar y escoger el bando de los vencidos, ser siempre otrxs?

¿Dónde cabe el ser utópico en un mundo distópico?

Dios es católico, imperialista y el mito dice que solo atiende en el Vaticano.

Guevara es argentino y cubano, memoria insurgente, idioma pujante escogido por los pueblos sometidos y de pie del mundo.

¿En qué dimensiones del infinito cabe el ser que fue, que todavía es?

¿Cómo no admitir versos, metáforas, retórica cuando la historia es sacudida y condensada alrededor de un animal político?

¿Qué rostro le cabe a la nostalgia de una mirada histórica?

Una mañana de Córdoba Ernestito fue Guevara, una mañana de Cuba Ernesto fue el Che.

¿En este largo viaje es posible desmitificar la multiplicidad del ser? ¿Cuántos seres al día somos?

En el presente de la desigualdad ¿Cuánto cuestan los ojos latinxs que se roba la represión? ¿Cuánto cotiza respirar la calle viva? ¿Cuántas vidas vale la república?

¿Desaparece el desaparecido?

La juventud, revolución del nuevo siglo sentencia:

Trastocar la historia puede ser posible, abrazar a Colombia y sentir al Che, también.

Ser el Che, la pausa en el tiempo.

Juan Francisco Blascone
Juan Francisco Blascone

Soy un momento, las palabras que leo y las que escribo, me aferro a la creencia de que las ideas puedan hacerse carne en la cuestión social. Pienso que la realidad es un circo, desconfío del sentido común y mantengo una relación compleja con el ser y el tiempo. Creo en las utopías, por eso demando la conjunción del arte, la lucha, y la ciencia. Admiro la osadía de Estela, y la sensibilidad del Che.

Asirnos a Martí: motivación permanente y necesidad revolucionaria

Asirnos a Martí: motivación permanente y necesidad revolucionaria

TIEMPO DE LECTURA: 10 min.

Hemos arribado al aniversario 126 de la siembra eterna de José Martí. Era el 19 de mayo de 1895 cuando el Apóstol de la independencia cubana salió a la carga para, desde la manigua redentora, enfrentar al enemigo colonialista. Hacía parte de su deber su presencia en la gesta, en los campos de batalla. El propio Martí lo había expresado: “Yo evoqué la guerra: mi responsabilidad comienza con ella, en vez de acabar. Para mí la patria, no será nunca triunfo, sino agonía y deber[1]. Alude así a su responsabilidad con los derroteros de la guerra necesaria que él había organizado; y era cuestión de honor su “deposición absoluta y continúa” a los designios de la patria. Así lo deja consignado Martí:

Yo alzaré el mundo. Pero mi único deseo sería pegarme allí, al último tronco, al último peleador: morir, callado. Para mí, ya es hora[2]. Su altura ética trasciende, se eleva sobre lo común de la naturaleza humana. No precisaba de reconocimientos ni nombramientos, no padecía de egoísmo personal, no pensaba en sí, porque quien lo hacía, según el propio Martí, no amaba a su patria. Y ese es el hombre que cae heroicamente en combate aquel 19 de mayo, con tanto por hacer, porque como Bolívar tenía y sigue teniendo mucho que hacer todavía.

Y aunque desapareciera, su pensamiento no lo haría; Martí tenía un deber. No solo alcanzar la independencia de Cuba, que ya expresaba su necesidad incluso para acelerar el equilibrio del mundo desde un pensamiento revolucionario y antillanista: “Pero aún puedo servir a este único corazón de nuestras repúblicas. Las Antillas libres salvarán la independencia de nuestra América, y el honor ya dudoso y lastimado de la América inglesa, y acaso acelerarán y fijarán el equilibrio del mundo[3]. Con qué claridad le dice Martí a su amigo Federico Henríquez y Carvajal estas ideas. Pero si vamos a las honduras del pensamiento martiano nos damos cuenta que su pupila cae sobre la otra América, la que no es nuestra.

Martí y Fidel, un solo legado revolucionario.

Su visión de los Estados Unidos es de una profundidad que impresiona. Supo desentrañar las pretensiones imperiales para con nuestros pueblos. La advertencia martiana adquiere hoy una vigencia notoria por cuanto el peligro que representaban en tiempos de Martí los apetitos estadunidenses se mantiene, incluso, con más fuerza. Es una amenaza la política agresora del Norte revuelto y brutal que nos desdeña. El pensamiento emancipador de Martí es de un carácter resueltamente antimperialista; de ahí su continúa alerta a los pueblos de nuestra América. En el año del aniversario 130 del medular ensayo martiano Nuestra América, creo conveniente revisitarlo por su actualidad y universalidad. Comparto algunas ideas que ya había expresado en un texto anterior[4]:

Nuestra América clama hoy por ese viejo y necesario anhelo de los padres de la independencia, de los próceres y pensadores de la libertad, líderes de la revolución nuestroamericana: la segunda independencia. Es un ideal vivo, base del pensamiento crítico que forma o nutre el marco teórico de la lucha revolucionaria, integracionista, de liberación de los pueblos. La primera independencia quedó inconclusa y aspectos de vital importancia como la integración, la justicia e igualdad social e identidad común (desde la salvación de la memoria que impide olvidar la historia); introducen los fundamentos de la actual lucha.

Ello, con la asunción del poder político, en auge progresista de gobiernos de izquierda, esperanzadora y continuadora del ideal bolivariano y martiano; se complementa con la urgencia de alcanzar una liberación cultural frente a las venenosas garras del imperialismo. He ahí el fundamento, la primera independencia buscaba liberarnos del dominio colonial español; la segunda, en cambio aboga por vencer un colonialismo diferente, caracterizado por las grandes empresas transnacionales, el monopolio que sigue sentado como un gigante implacable, el sistema financiero internacional, el neoliberalismo y la globalización neoliberal.

La radicalidad del pensamiento martiano y su carácter revolucionario van de la mano, se conectan necesariamente en la trágica historia de las naciones latinoamericanas y con un método auténtico nos devela el misterio de aquellas, lo explica, lo corporifica adaptándolo a su tiempo y nos brinda las herramientas para entenderlo nosotros. El ensayo Nuestra América, que ha cumplido 130 años de su publicación, contiene ideas que son medulares para la lucha que llevamos a cabo por la unidad latinoamericana, nos da pautas esenciales para un programa rector de la batalla política, ideológica y cultural de América Latina y el Caribe.

  • Despertar de la América como estrategia para acometer la batalla por su verdadera independencia ante el peligro que representaban los Estados Unidos. Esta idea es cardinal pues desde el comienzo de Nuestra América, Martí alerta, indirectamente, del peligro expansionista que acuñaba –“…y le pueden poner la bota encima”– el imperio del Norte a la aldea americana.
  • Urgencia de la unidad continental (de nuestra América) ante el peligro advertido. Los pueblos que no se conocen, apunta Martí, deben apurarse en hacerlo como si fueran juntos a salir al camino redentor; he ahí la esencia de la unidad latinoamericana.
  • Orgullo de ser hijos de la Patria Americana, de ser hermanos del indio, del negro y el campesino, de ser consecuentes con lo que se espera de nosotros, de ser hombres en su más alta expresión.
  • Una mirada hacia dentro de nuestra América representa la sentencia martiana de cómo debe ser el gobernante americano; aquello que no le está permitido obviar en su ejercicio de gobierno para hacer buena política. Lección que enuncia rudimentos de la política básicos, parte esencial de la cultura de hacer política. Es requisito sine qua non conocer los elementos propios del país donde se ejercerá gobierno, sus elementos originarios, los que lo distinguen, sus particularidades y especificidades.
  • Defensa de la autoctonía y la universalidad en nuestra América. José Martí deja sentada su postura contraria a la asumida por Domingo Faustino Sarmiento, (contraposición entre barbarie y civilización). ¿A qué llamaban barbarie?, a la vida de los nativos americanos, a los caracteres que distinguían al indio del colonizador, a la cultura, identidad y costumbres del llamado por Martí hombre natural. Para el Apóstol la batalla no era entonces entre la civilización y la barbarie sino entre la falsa erudición y la naturaleza.
  • Inefectividad política de construir pueblos nuevos bajo los esquemas estructurales de sistemas pasados. Este es uno de los prolegómenos más alarmantes de la América de 1890, y más cerca en el tiempo, de la actual. No se puede pretender que un cambio de gobierno triunfe sobre la base de la mantención de los viejos esquemas de orden económico, político y social imperantes, si estos han sido seriamente cuestionados y puestos en tela de juicio ante la imposibilidad de resolver las problemáticas que aquejan a los nuevos pueblos levantados. Es preciso barrer con los rezagos del pasado, los que ya no tienen nada que aportar, los que, en vez de propiciar herramientas para el cambio y la transformación, enmohecen u obstaculizan las políticas revolucionadoras de la sociedad.

Un sistema opuesto a los intereses y hábitos de los opresores hacía falta en América; ésta se iba salvando de todos sus peligros que a lo interno la hicieron errar; ciertamente el problema de la independencia no se hallaba en el cambio de forma; esta era clara (república versus colonia) sino en el cambio de espíritu. Seguía la colonia en el intríngulis de la república. Nos enuncia Martí cuan necesario era la asunción de una estrategia cultural de descolonización, que rompiera las ataduras dominadoras de antaño y oxigenara la nueva política. Había pues que contar, en los tiempos reales que se vivía, con el hombre real que le nacía a la América.

Caída en combate de Martí

Un mensaje directo a la juventud, al nuevo negro, indio o campesino: era imprescindible el pase generacional –con que agudeza política– describe el Maestro el cambio en nuestra América; y sólo con la creación podía lograrse, había que crear, no quedaba otra alternativa si realmente queríamos salvar la América. Retrato hermoso de los jóvenes en su más ferviente creación, en un profundo activismo que se traduce en el despertar de la vida, en la llegada de la cálida primavera luego del frío y gris invierno: “Las levitas son todavía de Francia, pero el pensamiento empieza a ser de América. Los jóvenes de América se ponen la camisa al codo, hunden las manos en la masa, y la levantan con la levadura de su sudor. Entienden que se imita demasiado, y que la salvación está en crear. Crear, es la palabra de pase de esta generación. El vino, de plátano; y si sale agrio, ¡es nuestro vino!”[5].

Concentrando las ideas-desafíos de la unidad latinoamericana, grosso modo, en plenario de profundización las sintetizamos en:

  • El párpado abierto de América Latina ante las amenazas y agresiones del imperialismo norteamericano, siendo el peligro externo y mayor de nuestras repúblicas, la pretensión de incorporarnos a su sistema de dominación económica, política y cultural; o apuntalarnos dentro de éste.
  • Urge para América Latina seguir fortaleciendo su unidad ante el peligro que representan los Estados Unidos de Norteamérica; siendo consecuentes con el principio rector que preconiza la unidad en la diversidad que naturalmente tienen nuestros pueblos.
  • Los hijos de nuestra América tienen que sentir orgullo de haber nacido de sus entrañas; presupuesto para así defenderla, cuidarla y trabajar por su bienestar, progreso y sostenibilidad.
  • Ha de preservarse la autoctonía y la universalidad en nuestra América; garante de la defensa de la identidad de las naciones que la integran y su valía universal.
  • Logro de una estrategia cultural coherente que sirva de freno a los intereses y hábitos del sistema económico, político y cultural que detenta el capitalismo, insostenible para dar respuesta a los problemas globales de la humanidad.
  • Asunción de una estrategia política que permita el desarrollo de nuestros pueblos desde creaciones propias de cambio social y la ruptura de los esquemas estructurales de sistemas pasados.
  • El conocimiento del país como presupuesto para gobernarlo; de acuerdo a los elementos o factores naturales de éste; injertando el mundo en nuestras repúblicas, pero salvando que el tronco será siempre el de nuestras repúblicas.

José Martí nos muestra, ahí está el programa de Nuestra América, las premisas o claves de esta batalla por la unidad y la necesaria integración: el valor de la historia, de nuestra historia de más de doscientos años de lucha por la verdadera independencia; la defensa de la identidad nacional de nuestros pueblos, el respeto a la diversidad de las naciones latinoamericanas (“unir para vencer” como presupuesto frente al “divide y vencerás”); la batalla de pensamiento para defender y preservar nuestra cultura, su salvación frente a los intentos cada vez más intencionados de apropiación por parte de quienes utilizan el frente cultural como medio de opresión y dominación; así como el carácter antimperialista de nuestra proyección latinoamericanista.

Es el pensamiento martiano una fortaleza emancipatoria que nos da la fórmula para vencer muchos de los males que hoy continúan atacando a las naciones de nuestra América; que nos arma en el enfrentamiento a los vicios que sobreviven en los pueblos comprendidos desde el río Bravo hasta la Patagonia; que señala un camino ético a la altura de su talla moral, de su ideología liberadora y su profunda vocación de justicia. Es un reto, en aras de la anhelada segunda independencia, elaborar una estrategia, no sólo económica y política, sino también cultural que constituya por sí misma un reservorio de eticidad, de virtud y espiritualidad; inclusiva en todas sus formas, desprovista de discriminaciones y atentados a la dignidad plena del ser humano.

Recordemos que los que hacen política para el bien de todos deben, como premisa fundamental, conocer cómo hacer política. Y hacer política, sobre todo en este tiempo histórico, requiere de una cultura que sea capaz de ir a las esencias, de hurgar en los problemas reales de los grupos humanos a quienes irán dirigidas esas políticas, de ser portadores del conocimiento de los elementos naturales de las naciones, de la constitución propia de cada uno de nuestros países. Requiere de una sensibilidad –esta eleva a su más alta expresión la cultura– que incluya rasgos esenciales como la radicalidad y la armonía; que rompa las ataduras impuestas por la llamada cultura occidental y vaya a la fuente de la cual emana toda la obra humana que nos ha antecedido. Como alentara Martí, continúa siendo ésta “…la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.[6]

A 126 años de su caída en combate he ahí la vigencia martiana. Las luchas de hoy nos convidan a sostener con más fuerza las doctrinas del Maestro. Asirnos a él deviene motivación permanente y necesidad revolucionaria. Es Martí un revolucionario integral, un pensador cuya propuesta ética constituye referente en la lucha. Ascendamos a su altura, seamos martianos hoy y siempre, asumamos su elección: la estrella que ilumina y mata.


[1]José Martí: Carta a Federico Henríquez y Carvajal, Montecristi, 25 de marzo de 1895, Obras Completas, Tomo 4, p.111.

[2] Ibídem

[3] Ibídem

[4] A 130 años del ensayo Nuestra América: camino hacia la segunda independencia. Publicado en el Portal José Martí del Centro de Estudios Martianos.

[5]Nuestra América, El Partido Liberal, México, 30 de enero de 1891, en Obras Completas, Tomo 6, p. 20.

[6] Nuestra América, El Partido Liberal, México, 30 de enero de 1891, en Obras Completas, Tomo 6, p.15.

<strong>Yusuam Palacios Ortega</strong>
Yusuam Palacios Ortega

Licenciado en Derecho, presidente del Movimiento Juvenil Martiano de Cuba. Revolucionario, antiimperialista, Martiano, Fidelista y Comunista, en defensa de la Patria Cubana.

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