Mientras que de un día al otro la población se empobreció un 118% porque “no queda otra alternativa”, el Estado nacional decidió hacerse cargo de lo adeudado por las grandes empresas importadoras a través de un sistema de bonos emitidos por el Banco Central. La cifra total de pasivos de empresas privadas escala a 55 mil millones de dólares.
Ya no quedan dudas, el ajuste cayó sobre el trabajador: la clase media alta, media baja, media media, baja e indigente. Resta preguntarle al único que hoy contestaría, el vocero Manuel Adorni, si la sociedad traccionó erróneamente el concepto de “casta” o si se trata de una estafa más. Lo cierto es que por el momento la receta es calcada y la línea sucesora a los ministros José Martínez de Hoz, Domingo Cavallo y algunos de quienes estuvieron al mando cambiemita es digna para el economista de turno. Tan parecida es que no hay plata para nada, menos para las grandes empresas privadas importadoras que adeudan en sus negocios. Para ellas hay un generoso bono que se hará cargo de sus deudas a través del Estado (es decir, la población argentina).
Luego de devaluar en un 118% el tipo de cambio oficial, entre otras medidas que desangran los precios de los alimentos, combustible y próximamente tarifas de transporte público, luz, gas y agua, el equipo económico de la Libertad Avanza, a cargo de Luis Caputo, se tomó la atribución de emitir bonos para empresas que adeudan dinero en importaciones, a fin de que estas puedan cumplir con sus obligaciones fiscales. De esta manera, las empresas pagarán pesos al BCRA y obtendrán bonos canjeables en dólares hasta el 2027. Se estima que el total de los pasivos de empresas importadoras escala a 55 mil millones de dólares.
“Están licuando la deuda porque los importadores que accedan a esto van a pagar en pesos a un tipo de cambio oficial unos bonos que después van a cobrar en dólares”, aseguró para el multimedio Trinchera Clara Razu, economista y columnista de Doblan Las Campanas. “Estiran la entrega de dólares oficiales hacia el futuro, lo cual les licua la deuda porque pagan ahora en pesos y reciben dólares en el futuro”, agregó.
El nombre adjudicado a esta maniobra es “Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre”, y pretende una narrativa de “salvataje” estatal hacia las empresas que probablemente luego sean catalogadas como “los argentinos de bien que trabajan”, mientras que se instala una nueva deuda futura en dólares para toda la población argentina. “Dibújenlo como quieran, pero es estatización de deuda privada, como en 1982, es un fraude financiero en contra del pueblo”, aseguró a través de X el abogado liberal Carlos Maslatón, quien ya anticipaba la traición que se avecinaba desde el gobierno de Javier Milei hacia la doctrina liberal. “Tantos discursos del liberalismo en contra del estatismo pero la verdad es que en nuestro país el estatismo fue siempre promovido y aplicado por el sector privado cuando tiene dificultades o se funde para sacarse sus problemas de encima”, remató.
Por otro lado, el también traider de cripto monedas aseguró que “casi toda la deuda nacional deriva de enjuagues de esta clase, desde principios de los 80”, y calificó los primeros días del gobierno de Milei como un “debut súper corrupto”. “El bono circulará y existirá por años, después no se pregunten cómo es que Argentina debe tanta plata siempre”, advirtió.
La violencia con la que el gobierno electo comenzó su gestión, a la carga de los sectores pobres y medios parece anticipar una catástrofe inminente si no se implementan medidas de recuperación salarial. “La mega devaluación licuó los ingresos que no alcanzan para comprar y los precios bajarían ante la falta de demanda según la teoría de económica del gobierno, pero no tienen en cuenta que al mismo tiempo baja el empleo y la producción, y ahí está la cuestión”, vaticinó Razu. “Si baja la producción y el empleo también baja la recaudación impositiva, por lo tanto el déficit fiscal que tanto preocupa seguirá existiendo, sumándole la caída de la actividad económica”, agregó. “En esa trampa cayó el gobierno de la alianza” (1999-2001).







