Hay olor a gas y todo puede explotar por los aires

Hay olor a gas y todo puede explotar por los aires

TIEMPO DE LECTURA: 13 min.

Se trata de uno de los pocos conflictos resueltos en el mundo de hoy. Armenia y Azerbaiyán, desde que se independizaron a principios del decenio de 1990 de una desintegrada Unión Soviética, luchan por la región conocida como Nagorno-Karabaj. Hoy en día es una porción de tierra de Azerbaiyán, pero en la cual vive una importante comunidad armenia cristiana que de hecho formó una república separatista que quiere unirse a la República de Armenia.

La disputa por Nagorno-Karabaj se recrudeció a fines de septiembre y varios días consecutivos de choques dejaron ya un centenar de muertos en ambos bandos, entre ellos una decena de civiles. Se habla de helicópteros derribados, tanques destruidos y ataques con drones en un nuevo enfrentamiento entre las dos ex repúblicas soviéticas por el control de esa región.

La comunidad internacional se alertó rápidamente. La Unión Europea, con el liderazgo de Francia (país en donde existe una gran comunidad armenia), y Estados Unidos llamaron a la calma. Rusia, por su parte, pidió calma a los armenios, apelando a la unidad histórica cristiana ortodoxa entre ambas naciones. La República Islámica de Irán también se metió en el asunto, ya que mantiene fronteras con ambas naciones en guerra, pero que posee una importante comunidad azerí musulmana de la rama shiíta en el noroeste del país.

La república turca del ambicioso neo-otomano Recep Erdoğan fue más osado y apoyó a Azerbaiyán contra Armenia, incluso manifestando apoyo bélico. Las elites turcas del gobierno de Erdoğan realimentan su postura antiarmenia insertándose de lleno en el conflicto de Nagorno-Karabaj, apelando a la “unidad islámica” y a defender la integridad territorial de Azerbaiyán. Erdoğan no va a permitir que se vuelva a la campaña antiturca por el tema urticante del genocidio armenio de 1915-1917.

Por su parte, los líderes de Armenia y Azerbaiyán se responsabilizan mutuamente de esta nueva escalada de la violencia. El presidente azerí, Ilham Aliyev, dijo el domingo 27 de septiembre que confía en recuperar el control de la región separatista. “Prepárense para defender nuestra nación sagrada”, declaró el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, después de acusar a Azerbaiyán de una “agresión pre-planificada”.

Ataque armenio sobre objetivos azeríes de este domingo 27 de septiembre.

Surgimiento del conflicto

Tras el final de la Unión Soviética en 1991, estalló una guerra en Nagorno-Karabaj por su independencia frente a los azeríes. Decenas de miles de personas murieron en un sangriento enfrentamiento que además dejó un millón de desplazados. En 1994 se estableció un alto al fuego, pero quedó latente el clima separatista entre los armenios de Nagorno-Karabaj.

La autodenominada “República de Nagorno-Karabaj” continúa sin el reconocimiento diplomático de ninguna nación y aún es considerada de jure como parte de Azerbaiyán, pese a ser independiente de facto desde el final de la guerra.

Armenia apoya a los rebeldes separatistas y busca anexionarse Nagorno-Karabaj para conformar una “verdadera nación del Ararat”, apelando a un viejo nacionalismo de carácter étnico-religioso anti-islámico. Por su parte, Azerbaiyán apela a la unidad nacional contra Armenia. El 80% de los musulmanes azeríes son shiítas, aunque las elites azeríes no tuvieron inconvenientes en asociarse a la Turquía musulmana sunnita.

Ambas elites apoyaron una especie de secularismo en el ámbito islámico. Las clases dirigentes azeríes siempre buscaron fortalecer sus lazos con los turcos en el conflicto con los armenios antes que asociarse a la República Islámica de Irán o la República Árabe Siria, cuyas dirigencias son shiítas también. De hecho, Bakú (capital azerí) no quiso saber nada frente al interés iraní en el conflicto de Nagorno-Karabaj.

Todo tiene un trasfondo histórico

Armenia

En el conflicto de Nagorno-Karabaj hay dos planos de análisis: uno lejano y otro surgido en los albores del siglo XX. Armenia es una región de la Trancaucasia. Desde el 900 a.C., en plena Edad de Hierro del Cercano Oriente asiático, se formó el llamado reino de Urartu, en los alrededores del Lago Van, aunque la etnia de sus clases dirigentes no era de lengua indoeuropea, sino alardo-urartiana.

El poderoso imperio asirio se adueñó de Urartu en el siglo VII a.C., y lo destruyó. Nuevas etnias de lengua indoeuropea protoarmenia, emparentada con los antiguos medos y persas del Irán, llegaron a la región y estuvieron bajo poder de los sucesivos imperios persa aqueménida (500-330 a.C.), macedónico (330-200 a.C.), arsácida, romano y sasánida (entre el 200 a.C., y el 650 d.C.).

Hacia el 250 d.C., una elite armenia se había romanizado bastante y de hecho fue conformando un régimen estatal propio, que en el año 301 d.C., adoptó el cristianismo. Así, el país llamado Armenia se convirtió en el primer país del mundo en adoptar el cristianismo como religión oficial del Estado, ​por influencia de Gregorio I “El Iluminador”, considerado hoy en día santo patrón de la Iglesia Apostólica Armenia.

Tiridates III (238-314 d.C.) fue el primer gobernante que oficialmente se propuso cristianizar a su gente. Su conversión ocurrió doce años antes de que el imperio romano concediera al cristianismo la tolerancia oficial bajo Constantino I y casi ocho décadas antes de que Teodosio I “el Grande” adoptara el cristianismo como religión oficial del imperio (380 d.C.). En el año 405 d.C., el erudito Mesrob Mashtóts creó el alfabeto armenio.

Después de la caída del reino de Armenia en el año 428 d.C., la mayor parte del país fue incorporada al imperio sasánida. Después de una rebelión en el año 451, los armenios mantuvieron su libertad religiosa, mientras que su país ganó autonomía y el derecho a ser gobernada por un gobernador nativo, mientras que otros territorios imperiales fueron gobernados exclusivamente por sasánidas.

El llamado “marzpanato de Armenia” duró hasta 640, cuando la Persia sasánida fue destruida por el Califato Árabe. Tras la conquista árabe musulmana de Armenia, el país fue inicialmente agrupado en una unidad administrativa con el nombre de Arminiyya, que también incluyó partes de Georgia y de la llamada “Albania caucásica” y tenía su centro en la ciudad armenia de Dvin, bajo un gobernador árabe, llamado Vostikan.

A mediados del siglo IX la administración fue delegada en “el príncipe de Armenia”, reconocido por el califa y el emperador bizantino. El principado de Armenia duró hasta el año 884, cuando el país recuperó la independencia del debilitado imperio árabe musulmán.

Armenia fue disputada por los bizantinos y diversas fuerzas militares turcas entre el 1000 y el 1300. Los mongoles también llegaron a dominar al país. Hacia el 1320 los turcos otomanos empezaron a invadir estas tierras. En 1453 el viejo imperio bizantino fue destruido por los turcos otomanos y Armenia quedó bajo dominio del Sultán de Estambul. Esta situación duró trescientos años, hasta la Guerra Ruso-Turca de 1828-1829, cuando la parte oriental de este territorio fue cedida al Imperio del Zar ruso. La parte restante, también conocida como Armenia otomana o Armenia occidental, continuó hasta la finalización de la Primera Guerra Mundial y la partición del imperio turco otomano. En los años del decenio de 1860 surgió el Movimiento de Liberación Nacional de Armenia.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial de 1914-1918 la Turquía otomana aprovechó para apoderarse de la Armenia rusa. Luego tuvo lugar el terrible genocidio armenio de 1915-1918 por parte de las autoridades otomanas. La gran mayoría de estimaciones acerca del número de armenios muertos comienzan a partir de los 650 mil hasta el millón y medio de personas.

Entre 1916 y 1917 Rusia logró recuperar Armenia. En ese momento, Armenia, Georgia y la parte de Azerbaiyán controlada por los rusos, trataron de adherirse formando la República Federativa Democrática Transcaucásica. Esta Federación, sin embargo, duró solamente de febrero a mayo de 1918, cuando las tres partes decidieron disolverla. Consecuentemente, Armenia del este llegó a su independencia bajo el nombre de República Democrática de Armenia (DRA) el 28 de mayo de 1918.

Armenia fue anexionada por la Rusia bolchevique y junto con Georgia y Azerbaiyán, fue incorporada a la Unión Soviética como parte de la RFSS Transcaucásica (RFSST) el 4 de marzo de 1922. La RFSST existió desde 1922 hasta 1936, cuando se dividió en tres entidades separadas (RSS de Armenia, RSS de Azerbaiyán y RSS de Georgia).

El 21 de septiembre de 1991, Armenia declaró oficialmente su independencia después del fallido golpe de agosto en Moscú. Levon Ter-Petrosyan fue elegido popularmente como el primer presidente de la recientemente independiente República de Armenia el 16 de octubre de 1991.

Azerbaiyán

Por su parte, Azerbaiyán, al principio, no estaba ligada a la historia musulmana. Si bien allí existieron grupos indoeuropeos ligados a los medos y los persas aqueménidas, otras etnias como la de los escitas (o sakas) también vivieron en la Transcaucasia. Más adelante, la zona se volvió parte del imperio de Alejandro Magno y su sucesor, el imperio seleúcida. Pero los antiguos habitantes eran los llamados albaneses caucásicos que establecieron un reino independiente alrededor del siglo IV a.C. Durante este período, el zoroastrismo persa se esparció por el Cáucaso.

En el siglo IV d.C., llegó el cristianismo, pero no tuvo mucho éxito. Pese a las numerosas conquistas por parte de los sasánidas y los bizantinos, Albania Caucásica permaneció como un Estado semiindependiente hasta el siglo IX. En el 667, el Califato Omeya expulsó a ambos ejércitos de la región y conquistó la Albania Caucásica tras suprimir la resistencia cristiana liderada por el príncipe Javanshir. El vacío de poder dejado por el declive del Califato Abasí fue cubierto por numerosas dinastías locales como los Saláridas, los Sáyidas, los Shaddadids, los Rawadids y los Búyidas. A principios del siglo XI, el territorio comenzó a ser atacado por oleadas de tribus túrquicas oguz provenientes de Asia Central.

El viejo idioma azerí de la Albania Caucásica se fue adaptando a la llegada de los nuevos inmigrantes turcófonos, pero también persas. Con el tiempo se formó el actual idioma azerí, perteneciente a la rama túrquica.

Durante el dominio de los Safávidas, se impuso el shiismo entre la población (anteriormente suní) como parte de su lucha contra el imperio otomano.​ Tras la caída de los Safávidas, el área fue dominada por las dinastías iraníes de Afshárida, Zand y brevemente por los Kayar. Después del colapso de la última dinastía, surgieron los kanatos independientes de facto.

La breve campaña rusa de 1812 terminó con el Tratado de Gulistán, en el cual se retiraron los reclamos de los sahs sobre algunos kanatos del Cáucaso, en virtud de que habían sido independientes de facto mucho antes de la ocupación rusa.

Los kanatos ejercieron el control exclusivo sobre las principales rutas del comercio entre Asia Central y el Occidente. Envueltos en una guerra constante, estos kanatos fueron incorporados finalmente al imperio ruso en 1813, tras la guerra ruso-persa. El área al norte del río Aras, una porción del actual territorio azerbaiyano, formó parte de Irán hasta que fue ocupada por Rusia. En 1917 estalló la Revolución Rusa y al año siguiente Azerbaiyán quedó bajo poder de los bolcheviques hasta 1991.

Conflictos en la era soviética

La vieja disputa entre armenios cristianos y musulmanes shiítas azeríes no terminó con la llegada de la Unión Soviética. Poco después de que se disolviera la Federación Transcaucásica, graves disputas territoriales desembocaron en una guerra abierta entre las recién formadas Repúblicas Socialistas Democráticas de Armenia y Azerbaiyán. La guerra se extendió al propio Karabaj. La disputa se centró en el establecimiento de la frontera entre ambos países. Los armenios de Karabaj intentaron proclamarse en una república independiente, pero fallaron al no poder contactarse con Armenia.

Después de la derrota otomana en la Primera Guerra Mundial, tropas británicas ocuparon la zona de Transcaucasia en 1919. Luego en el decenio de 1920 los soviéticos lograron ocupar el territorio. Aún así las luchas entre armenios y azeríes continuaron, aunque de formas muy esporádicas entre 1930 y 1990. Ya a fines del decenio de 1980, en el medio de la crisis de la Unión Soviética, hubo fuertes escaramuzas en Nagorno-Karabaj. De hecho, en el suroeste de Armenia está el enclave de Najiyeván, de mayoría azerí musulmana shiíta, que pertenece a Azerbaiyán.

Cae la URSS, se reaviva el conflicto

La caída de la Unión Soviética de 1991 reavivó estas disputas aún más. La guerra de los ‘90 dejó unos 30 mil muertos y cerca de un millón de personas desplazadas. Desde la tregua de 1994, existe una situación de punto muerto.

La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) trata desde hace tiempo de mediar en el conflicto, con diplomáticos de Francia, Rusia y Estados Unidos -el llamado Grupo Minsk de la OSCE- comprometidos en intentar de avanzar sobre la base de la tregua del ‘94.

Siguiendo los pasos de Turquía, desde 1995 las elites azeríes trataron de congraciarse con Occidente, a pesar de su identificación musulmana. De hecho, Azerbaiyán quiere ser parte de Europa, al igual que Armenia, y no de Asia. Azerbaiyán es un Estado laico de acuerdo con el artículo 7 de su Constitución. También se garantiza la libertad de culto mediante el artículo 48. Después de la independencia, una de las primeras leyes que aprobó la Asamblea Nacional azerí para disociarse de la Unión Soviética fue la adopción del alfabeto latino en las escuelas para reemplazar el cirílico. Todo un clímax.

Por su parte las elites armenias siempre se cobijaron en Occidente, aunque también se ligaron a Rusia en algunos negocios. Frente a la hostilidad de Turquía, Armenia buscó ayuda de la Unión Europea y también de Estados Unidos. Pero tanto Armenia como Azerbaiyán se entremezclaron con los intereses geoestratégicos de la Transcaucasia, y ambos sectores empresariales se involucraron en diversos negociados.

Gasoducto de Azerbaiyán, en el que hay corporaciones turcas y occidentales como fuertes inversoras.

Negocios son negocios

Más allá de las disputas entre cristianos y musulmanes, se esconde una fuerte batalla económica. Azerbaiyán es también un centro económico importante para el transporte de materias primas. El oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC) comenzó sus operaciones en mayo de 2006 y se extiende por más de 1774 km a través de Azerbaiyán, Georgia y Turquía. El BTC está diseñado para transportar más de 50 millones de toneladas de petróleo crudo anualmente desde el fondo del mar Caspio hasta la costa del Mediterráneo.

El gasoducto del Sur del Cáucaso, que atraviesa los mismos países, inició sus funciones a finales de 2006 y ofrece un suministro de gas natural constante a los mercados europeos desde el yacimiento Shah Deniz. En este lugar se producen más de 296 mil millones de metros cúbicos de gas natural por año.

La principal fuente de energía del país son los combustibles fósiles: dos tercios de su superficie cuentan con yacimientos de petróleo y gas natural. Gracias a esta abundancia el país produce alrededor de 1,4 millones de barriles de petróleo al día.

En septiembre de 1994, el gobierno azerí firmó un contrato de treinta años con trece compañías petroleras, entre las que se destacan Amoco, British Petroleum, Exxon Mobil, Lukoil y Statoil. Como las compañías extranjeras tienen permitido perforar los yacimientos en aguas profundas aún intactos, Azerbaiyán es considerado como uno de los puntos de exploración y desarrollo más importantes de la industria.

Armenia no se queda atrás

Armenia es miembro del Consejo de Europa, mantiene relaciones amistosas con la Unión Europea, especialmente con Francia y Grecia, ya que una encuesta en 2005 informó que el 64 % de la población de Armenia se manifestó a favor de la adhesión a la UE y varios funcionarios armenios también han expresado el deseo de que su país, a la larga, llegue a convertirse en estado miembro, ya que algunos predicen que se hará una oferta oficial de ingreso en unos pocos años. También se ha examinado qué parte de la sociedad está a favor de unirse a la OTAN. Sin embargo, el presidente Serzh Sargsyán (2008-2018) quería mantener a Armenia vinculada a la Federación Rusa y a la Comunidad de Estados Independientes (CEI).

Hasta su independencia, la economía de Armenia se basó en la producción industrial de productos químicos, electrónica, maquinaria, alimento procesado, caucho sintético y textiles, era además altamente dependiente en recursos externos. Las minas armenias producen cobre, cinc, oro y plomo. La mayor parte de la energía se genera con combustible importado de Rusia, incluyendo gas y combustible nuclear.

Erdogan y Alishev, aliados en la región de Transcaucasia y contra los intereses armenios.

Muchos intereses

Algo está más que claro, el Cáucaso sur es un pasillo para gasoductos que llegan desde el mar Caspio hasta los mercados mundiales. Rusia, Turquía y Occidente tienen sus intereses. Al conflicto del Golfo Pérsico, ahora se le suma el de la Transcaucasia.

Turkey Petroleum es el segundo mayor inversor del gasoducto Baku-Tbilisi-Erzurum con una participación del 19%. BOTAS, la empresa estatal turca comercializadora de petróleo y gas, es el segundo mayor inversor de Gas Natural Transanatoliano (TANAP) con una participación del 30%. Turquía es el 18º mercado de gas natural más grande del mundo, y es vecino de Europa, el segundo mercado más grande del mundo. Desde 2019 está el TANAP listo para suministrar gas azerí a Europa, comunicó el servicio de prensa de la Compañía Estatal Petrolera de Azerbaiyán (SOCAR). El proyecto TANAP corre a cargo de la compañía Southern Gas Corridor (51%), la operadora gasística turca BOTAS (30%), la petrolera anglo-holandesa BP (12%) y la empresa SOCAR Turkey Enerji (7%).

El panorama es complejo: Turquía tiene una apuesta fuerte en Transcaucasia y defenderá con todo a Azerbaiyán. Occidente, Rusia e Irán no quieren una escalada militar imparable. Muchas empresas occidentales también se verán muy afectadas si hay una guerra total. Un conflicto de vieja data que no sólo es entre la cruz y la media luna islámica. Hay olor a gas. Y si hay una chispa fuerte, todo puede explotar por los aires.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Uruguay: El Frente Amplio se consolida en Montevideo y retrocede en el interior

Uruguay: El Frente Amplio se consolida en Montevideo y retrocede en el interior

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

El calendario electoral con “nueva normalidad” en América Latina y el Caribe empieza a tener rodaje. El puntapié inicial lo dio República Dominicana en julio y este 27 de setiembre en Sudamérica se llevaron a cabo las elecciones departamentales en Uruguay, donde se eligieron Intendentes y juntas departamentales, y en las que el progresista Frente Amplio se alzó con triunfos en los dos territorios más poblados..

Uruguay celebró elecciones regionales y Mujica confirmó su retiro de la  política

Barbijos, distanciamiento, alcohol en gel, colas interminables más largas que las usuales y a esperar en quince días se da o no un brote de contagio de Covid-19. Así se desarrolló la jornada cívica que se realiza cada cinco años, cerrando un ciclo electoral que se inició en junio de 2019 con las elecciones internas de los distintos partidos.

Se disipó la niebla en los departamentos donde la contienda era impredecible, se confirmó la tendencia en donde la disputa ya estaba resuelta prácticamente de antemano.

El mapa municipal de Uruguay quedó de la siguiente manera: el derechista Partido Nacional con 14 intendencias. Recuperó las intendencias de Paysandú, Rocha y Río Negro que estaban en manos del Frente Amplio.

El centroizquierdista Frente Amplio por su parte retuvo Montevideo, Canelones y Salto. El Partido Colorado conservó por un amplio margen a su única intendencia ubicada en Rivera al noreste, frontera con Brasil.

La victoria del Frente Amplio en los tres departamentos con mayor población, donde se concentra dos tercios de la población uruguaya; demuestra el componente urbano de esta fuerza política, pero a la vez sigue sin dar en el clavo los departamentos del interior donde el Partido Nacional tiene su bastión por su componente histórico ruralista-terrateniente.

En Montevideo la derrota de la coalición multicolor con la candidata empresarial Laura Raffo era un hecho incuestionable. Pero el aparato mediático cargó todas sus baterías para presentar a las elecciones en Montevideo como un ballotage entre Raffo y Carolina Cosse, que se presentaba como la favorita de las encuestas que a la postre fue la intendenta electa por el Frente Amplio, superando a sus compañeros Álvaro Villar y Daniel Martinez.

Lo cierto es que la diferencia entre el Frente Amplio y la Coalición Multicolor fue de 11%. Lo que mantenía en vilo a los montevideanos era la interna frentista para dirimir ganador o ganadora. Antes de la pandemia, cuando las elecciones estaban previstas para el mes de mayo, el ex candidato a presidente Daniel Martinez lideraba con holgura las encuestas.

Elecciones municipales en Uruguay: una mujer la próxima alcaldesa de  Montevideo y una participación de votantes estimada del 90% - Estar  Informado

Lo seguía de lejos Carolina Cosse y más lejos aún Alvaro Villar con apenas un 10%. Pues todo este panorama cambió, sobre todo a partir del mes de julio cuando se retomó la campaña. Martinez quedó tercero y muy lejos en la votación, siendo ex candidato a la presidencia, ex intendente de Montevideo y con una aprobación de su gestión de más del 50% en el municipio. El ingeniero Martínez se transformó en un cadáver político.

La candidatura del médico Alvaro Villar resultó una gran apuesta concebida por el sector del ex presidente José Mujica y lo posiciona como una figura a tener en cuenta en los próximos años. En la misma línea Carolina Cosse confirma su proyección como figura dentro del Frente Amplio. El año pasado, a pesar de ser segunda como candidata a la presidencia, fue descartada como candidata a la vicepresidencia directamente por Daniel Martinez. Hoy es senadora y recientemente electa intendenta de la capital.

En su discurso de celebración en la Huella de Seregni, sede del Frente Amplio, Cosse dejó unas palabras muy someras con respecto a su futura gestión. A pesar de haber presentado semanas antes un plan de contingencia para paliar las crisis, en el balcón frenteamplista no se dirigió a los miles de montevideanos sin empleo o en seguro de desempleo, a las centenas de ollas populares y al abuso policial que se incrementa día a día en las calles.

La flamante intendenta optó por hacer énfasis en el respeto y en una postura de “diálogo, diálogo y diálogo” con el oficialismo.

En la capital uruguaya los sectores más a la izquierda dentro del Frente Amplio, Partido Comunista, Partido Socialista y Movimiento de Participación Popular (MPP) aglutina un 70% de los votos, consolidando así un corrimiento hacia a la izquierda que será el bloque de mayor resistencia contra el gobierno neoliberal de Luis Lacalle Pou.

Por su parte el ala socialdemócrata ha mermado su caudal de votos y se encuentra en crisis mientras busca renovar sus liderazgos internos.

Elecciones departamentales y municipales de Uruguay de 2020 - Wikipedia, la  enciclopedia libre

En Canelones el triunfo de Yamandú Orsi, de las filas del MPP, fue aplastante. Resultó victorioso con el 52% duplicando al candidato del Partido Nacional. Orsi, con este resultado, confirma su proyección a las nacionales como presidenciable en el 2024, pero igual queda mucho trecho por recorrer.

El Partido Nacional retuvo las intendencias de Maldonado y Colonia. En el primero la gestión del reelecto intendente Enrique Antía, del Partido Nacional ha tenido grandes polémicas. Por ejemplo, se subió su propio sueldo a una suma que supera la del propio presidente de la República y ha estado salpicado por varios casos de corrupción y gastos “inflados”, dejando déficits en las arcas municipales de millones de pesos.

En el caso de Carlos Moreira en Colonia, reviste especial atención, debido a un episodio muy sonado: pasantías a cambio de sexo. Moreira fue expulsado del Partido Nacional, está siendo investigado, pero igual contó con el apoyo del partido líder de la coalición gobernante. Ha sido reelecto a través del voto popular, refrendando su gestión a pesar del escandaloso episodio que protagonizó en octubre del año pasado y será intendente por cuarta vez.

Cabildo Abierto, el partido de ultraderecha no ha podido demostrar el buen desempeño que tuvo en las elecciones internas y nacionales de 2019 a nivel nacional. El Partido Colorado sigue aferrado a la intendencia de Rivera como capitán de barco a su mástil en plena tormenta antes de naufragar. El Partido que ganó más elecciones que el resto de los partidos, hoy no tiene horizonte de mejora y sigue sin conseguir el ansiado líder que lo encamine a ser nuevamente una fuerza política “victoriosa” como reza su himno.

El Frente Amplio se posiciona de buena manera para enfrentar al gobierno nacional con las intendencias de Montevideo y Canelones. Proyecta figuras a nivel nacional y hace el recambio necesario de liderazgo, donde José Pepe Mujica, Danilo Astori y Tabaré Vázquez están en el ocaso de sus carreras; mientras Oscar Andrade, Cosse y Orsi se posicionan como futuros líderes del Frente Amplio.

De igual forma esta fuerza política sigue sin poder forjar una figura del interior que se proyecte a nivel nacional. Hablando de relevos, el expresidente José «Pepe» Mujica confirmó que dejará en breve su escaño de senador tanto por su edad como por cuestiones relativas a su salud.

Mujica ya había insinuado en otra ocasión que saldría del Senado en octubre, pero este domingo adelantó que si puede lo va «a dejar antes». «Estoy para salir por cuestión de edad, porque tengo una enfermedad inmunológica crónica y es lógico que la política obliga a relaciones sociales. Me tengo que cuidar, no puedo hablar, no puedo ir a un lado, no puedo ir al otro, soy un mal senador», argumentó el ex mandatario, de 85 años.

El buen resultado del Partido Nacional, base de la alianza multicolor de derecha que gobierno el país, arrebatándole tres intendencias al Frente Amplio, refiere a la buena imagen que tiene sobre todo en el interior del país el presidente Luis Lacalle Pou, quien incluso se inmiscuyó directamente en la campaña, visitándolos en los quince días previos a los comicios.

Las consecuencias de las políticas neoliberales no se han desplegado en su total magnitud en el primer semestre de gobierno y el presidente goza de buen marketing. Al no haber explosión de casos de covid ni miles de muertes, se lo piensa como un gran timonel de esta tormenta.

Uruguay no tiene elecciones intermedias. Esto ha sido una foto de la película neoliberal que recién está presentando a sus personajes. La lucha social será otra medición que no cabe dentro de las urnas.

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio…se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Es el sentido común, estúpido: derechas y shock económico en Uruguay

Es el sentido común, estúpido: derechas y shock económico en Uruguay

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El gobierno de la coalición de derechas liderado por el presidente Luis Lacalle Pou cumplió los primeros seis meses de gestión y ya ha dado muestras claras de sus políticas de shock económico de corte neoliberal. Tres pilares fundamentales son los que llevan adelante estas políticas: la Ley de Urgente Consideración, el presupuesto quinquenal y la negociación salarial, donde en el 2020 los trabajadores están condenados a la primera pérdida salarial luego de quince años consecutivos de aumentos por encima de la inflación.

Arriba los que luchan: Los de arriba también luchan

“Es la economía, estúpido” reza la famosa frase de James Carville. El ex asesor de Bill Clinton en 1992 inmortalizó esa frase y en cuatro palabras noqueó retóricamente a George Bush en la campaña electoral estadounidense. Pero también es la disputa de sentido a través de los discursos, el lenguaje, lo semiótico; o lo que muchos llaman la batalla cultural.

Hoy la estrategia comunicacional es fundamental a la hora de blindar a los gobiernos a través de granjas de bots, call centers, trolls en redes sociales y los ya clásicos medios masivos de comunicación. El proyecto neoliberal de la AltRight liderada por Steve Bannon con la Internacional del Terror, conjuga lo económico-político con ganar cada vez más terreno en la construcción de un relato que justifique y legitime sus políticas de ajuste y saqueo.

A la par va diagramando sus enemigos internos, depositarios de todos los males de la nación y enemigos del desarrollo de los países.

En América Latina los enemigos de la nación los define la oligarquía y la burguesía local dueña de los medios de comunicación, la industria y la banca. La lista es larga, pero hay varios que son comunes a varios países: sindicalistas, líderes sociales, campesinos, indígenas, estudiantes, feministas, periodistas, entre otros.

El gobierno coaligado de derechas en Uruguay, en esta tarea por la disputa del sentido, ha dejado ya varias frases como perlas en un collar que evidencia a dónde apuntan sus dardos. Su proyecto no es solamente un ajuste a la clase trabajadora y una transferencia de recursos de abajo hacia arriba. El presidente lo deja claro con sus hechos, es el mismo proyecto que el macrismo argentino, pero ha aprendido de sus errores.

En más de una ocasión sus ministros han realizado declaraciones que testean el termómetro social. Si resulta negativa la reacción popular, el presidente raudamente retrocede en sus pasos, dejándolo así como un mandatario sensato, que escucha y tiene “la marcha atrás nuevita” en sus propias palabras; pero no es más que un sí pasa, pasa.

FA: sería “sano para la democracia” que Pablo Da Silveira renuncie - ECOS UY

Entrevistado por el programa Mejor dicho, portal de entrevistas de estudiantes de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la privada Universidad Católica, el Ministro de Educación y Cultura Pablo da Silveira, dijo que «a la Federación Nacional de Profesores (Fenapes) la levantan (sus noticias) los periodistas o estudiantes de periodismo que preguntan por Fenapes». Continúa diciendo “para darte una idea, en Uruguay hay más de 60 mil docentes. Mirá la cuenta oficial de Twitter de Fenapes, tiene algo así como 1.500 seguidores. Fenapes no es un actor relevante en la vida educativa», sentenció da Silveira.

Lo que a primer golpe de vista resulta hilarante o tragicómico, es un ataque sistemático y premeditado a los sindicatos como organizaciones de lucha, que hasta el momento, son las únicas que le están haciendo frente al oficialismo. La prédica contra los sindicatos, sus herramientas de lucha (paro, huelga, ocupación, movilización) sufren intentos de deslegitimación constante.

Pero parece que el recorte a la Universidad de la República durante cinco años, que entre otras cosas, es la encargada del 80% de la investigación del país, es menos nocivo que un paro de 24 horas.

Da Silveira forma parte de los intelectuales orgánicos de la derecha más destacados. Es creador de la Fundación Impulso, que trabaja con liceos privados con fondos públicos en contextos carenciados donde se selecciona a los estudiantes. La misma “surge de la idea y desafío de un grupo de amigos: Marcelo Guadalupe, Elbio Strauch, Ernesto Talvi, Nicolás Herrera y Horacio Hughes”, según dice la página web de la institución.

El Ministro de Educación escribió un libro en 2009 titulado “Padres, maestros y políticos. El desafío de gobernar la educación”, otra muestra del especial interés de la oligarquía nacional en la educación como un terreno en disputa, que a sus ojos, todavía tiene mucho espacio para mercantilizar. La educación como ariete en la formación de los futuros ciudadanos como emprendedores, consumidores y liberales anticolectivistas.

Ramón Díaz - 10/01/2017 - EL PAÍS Uruguay

Como anécdota en esta enredadera financiera-ideológica, Pablo da Silveira escribió un libro con Ramón Díaz -máximo exponente del neoliberalismo uruguayo- “Diálogo sobre el liberalismo”. Como consta en su currículum, Da Silveira fue financiado por una beca de la ultraderechista Fundación Atlas.

El Centro de Estudios de la Realidad Económica Social (Ceres) publicó un informe que mide la pobreza de manera distinta al Instituto Nacional de Estadística (INE). Según la línea de pobreza fijada por el INE, el 8,8% de la población estaba en situación de pobreza en 2019, o sea, tenía un ingreso inferior a 14.311 pesos mensuales. Esto representaba unas 308.000 personas pobres

Si se complementa este dato con el índice de carencias socioeconómicas de Ceres, la cantidad de personas que vive en condiciones de pobreza asciende a 516.000. El Ceres fue dirigido por Ernesto Talvi, ex Ministro de Relaciones Exteriores del oficialismo y forma parte de la Red Atlas, red de think tanks y ONGs financiadas por la USAID.

El mentor de Talvi fue justamente Ramón Díaz. El dimitido canciller ahora se dedica a la formación de cuadros políticos y técnicos del sector Ciudadanos del Partido Colorado. Se graduó como economista en la Universidad de la República, es Doctor en Economía y MBA en Finanzas de la Universidad de Chicago. Un Chicago Boy a la uruguaya, que en 1990 se integró al equipo de asesores del presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Ramón Díaz, dirigiendo la Política Económica del BCU entre 1990 y 1995.

La medición de la pobreza del Ceres viene a reforzar dos tesis repetidas hasta el hartazgo: que los gobiernos progresistas dejaron a los países en ruinas y que vivimos por encima de nuestras posibilidades. Ergo, el ajuste es necesario.

Los de siempre

Uno de los mayores exponentes de la oligarquía uruguaya Gabriel Capurro, presidente de la Asociación Rural del Uruguay, en el cierre de la exposición anual de estancieros y terratenientes del campo, expresó que “Aunque todos podemos estar de acuerdo en que la desigualdad extrema no es deseable, la realidad es que la desigualdad de ingresos va a existir siempre.”

Una confesión de clase que se reitera todos los años en dichos discursos y un guiño al concepto acuñado por Milton Friedman sobre “la tasa natural de desocupación” que no hace más que implantar en el imaginario colectivo la concepción de que exista gente sin trabajo, sin techo, sin educación ni salud como algo de la naturaleza, inmutable y por ende no hay nada que hacer por ello.

Azucena Arbeleche cantó Las 40

Pronósticos

Por su parte, la ministra de Economía, Azucena Arbeleche, manifestó: “parece que lo peor ya pasó.” Simil a los “brotes verdes” macristas o “la luz al final del túnel” de la ex vicepresidenta argentina Gabriela Michetti. Olivier De Schutter, experto de la ONU, afirmó que “las peores consecuencias de la crisis sobre la pobreza están aún peor”.

La británica The Economist, señaló que en el segundo trimestre del año 2020, Uruguay registró una caída de 10.6% en el PBI en términos interanuales. Entonces, ¿lo peor ya pasó o está por venir?

Artículos del oficialista diario El País aconsejan cómo utilizar el automóvil pero ahorrando nafta y cómo poder consumir alimentos vencidos. Un homenaje en vida a su gemelo argentino Clarín cuando aconsejaba comer tierra para adelgazar o “una escapada mental” para tener vacaciones en tu cabeza.

Otra de la postura de los intelectuales orgánicos del neoliberalismo es que niegan la dicotomía izquierda y derecha. Nunca se asumen como de derecha, pero niegan ser de izquierda y por otro lado ven izquierdistas en todo lugar cuando la hegemonía cultural, mediática y académica a nivel mundial es comandada por el neoliberalismo. Por citar un solo ejemplo, seis mil medios de comunicación con peso alrededor del globo están controlados por ocho personas.

Dos excepciones en el mar de la denunciología de la izquierda, como diría el comunicólogo uruguayo Aram Aharonian, han aparecido este año en formato de programas periodísticos: Legítima Defensa y La Letra Chica. Ambos han saltado la barrera de los canales privados de televisión superándolos en puntos de rating por aprovechando la plataforma Youtube. Pero con eso solo no alcanza.

La disputa por el sentido común; un sentido común de liberación, diverso, que contemple a las grandes mayorías y eleve la dignidad popular, es una batalla asimétrica, donde las organizaciones sociales corren en franca desventaja, pero es necesaria, urgente y se nos va la vida en ello.

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio…se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

El gobierno derechista uruguayo: la impunidad, elecciones y un presupuesto neoliberal

El gobierno derechista uruguayo: la impunidad, elecciones y un presupuesto neoliberal

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

La atención mediática, política y judicial uruguaya estuvo centrada en el líder del novel partido de ultraderecha Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos. Es investigado por el fiscal Rodrigo Morosoli que pidió el desafuero del senador a la jueza Graciela Vargas por haber ocultado información sobre confesiones de delitos de lesa humanidad cometidos en la dictadura, en Tribunales de Honor de la justicia militar.

Manini Ríos, en campaña electoral de cara a las elecciones municipales, dijo en más de una ocasión, que no se ampararía en los fueros parlamentarios ni permitiría que los “mercaderes del odio” tergiversaran la realidad. La estrategia del ex Comandante del Ejército Nacional era votar su propio desafuero pero que los votos no alcanzaran y así mostrarse presto para declarar ante la justicia y mostrar que él mismo no había obstaculizado su desafuero.

Luis Lacalle Por y Guido Manini Rios.

Los hechos dieron otro vuelco, a raíz de las declaraciones de los sectores menos reaccionarios del oficialismo, al estar de acuerdo con el desafuero de Manini Ríos. Pero el Partido Nacional (líder de la coalición derechista multicolor gobernante) empezó su ronda de conversaciones para convencerlos de lo contrario.

Logró su cometido y los votos para el desafuero no llegarán a la cantidad necesaria. La votación será luego de las elecciones municipales, en un claro movimiento para que la atención esté en los comicios y la imagen de la coalición no sea manchada a raíz de la complicidad con la impunidad de los delitos cometidos en tiempos de terrorismo de Estado.

Los focos apuntaron a Manini Ríos, los ex ministros de Defensa, abogados, militares e incluso al expresidente Tabaré Vazquez. Un tema muy importante el de la impunidad, pero el gobierno, como lo ha demostrado desde el principio de su gestión, hábilmente maneja la agenda cotidiana del país. Esta vez a tres bandas: desafuero, elecciones municipales y presupuesto quinquenal.

El círculo de ajuste neoliberal empieza a cerrarse con los distintos mecanismos que, hasta el momento, el gobierno ha instrumentado con éxito. Estamos hablando de la Ley de Urgente Consideración (LUC) donde ya se prevé una recolección de firmas para su posterior derogación en un plebiscito, impulsado por la central única de trabajadores PIT-CNT. La LUC junto con el presupuesto quinquenal son los dos pilares en los que se centra el proyecto de ajuste de la oligarquía uruguaya en el gobierno.

El modelo económico que persigue el gobierno de Luis Lacalle Pou de “restablecer la rentabilidad” de las empresas, reducir el gasto público, contener la suba salarial y la inflación para atraer inversión, “desnuda una filosofía que es sumamente perniciosa, opinó el historiador económico Luis Bértola.

El puntapié inicial de este modelo económico se inició con el decreto 90/020 antes de iniciada la pandemia y a unos escasos diez días de la asunción del nuevo gobierno. En el mismo se impone un recorte del 15% en gastos de funcionamiento e inversiones. Sólo una de cada tres vacantes disponibles en el Estado serán renovadas. En materia de bienes y servicios estatales la reducción será también de un 15% y en 2021 de un 5%.

En el ente estatal encargado de la energía eléctrica UTE, el recorte en inversiones será de un 30% durante todo el quinquenio. Debido a la devaluación del dólar el recorte que era de un 15% pasó a ser del 25%.

Sumado a esto, se estima que la recaudación de UTE en el 2020 será de 160 millones de dólares menos con respecto al año anterior y el gobierno le exigió a este ente que transfiera a rentas generales un 48% más de lo que venía aportando con respecto a la administración anterior. En un contexto de pandemia, con menos recaudación y recortes, se pretende que aporte más, lo que carece de lógica, por lo menos a simple vista.

Con respecto a las Obras Sanitarias del Estado (OSE), las inversiones se verán reducidas en 90 millones de dólares en los años 2020-2021. Se reducirán los funcionarios en un 25% debido a la disposición de reponer un tercio de vacantes. La inversión en saneamiento será solo de 46 millones de dólares.

ANCAP Y OSE – MOVIMIENTO 26 DE MARZO

En el ente Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (ANCAP) la inversión para este año será de 12 millones de dólares. Una cifra mínima para una empresa que se dedica al rubro de los combustibles como su principal fortaleza compitiendo con empresas multinacionales.

En el período de 2010 al 2015 el promedio anual de inversión fue de 132 millones de dólares. Según denuncia el sindicato de funcionarios de Ancap, en el 2021 la empresa quedará con un disponible de 20 millones de dólares cuando se estima que el mínimo indispensable ronda los 40 millones de dólares. Para el año 2020 se prevén pérdidas en este ente entre los 80 y 200 millones de dólares.

Recortes y ajuste en los entes estatales, un camino que sembrará déficits, mala prensa y desgaste de las empresas públicas para reeditar su intento de privatización, donde el padre del actual presidente, siendo primer mandatario fue vapuleado en las urnas por el pueblo que no permitió la venta de las empresas estatales a manos privadas. En aquel recordado plebiscito de 1992 se logró un contundente 72% contra la privatización.

A pesar de contar con un discurso de austeridad y dando muestras de ello ante las cámaras -por ejemplo, Lacalle Pou apagó el aire acondicionado de una escuela para ahorrar energía-, se le duplicó el sueldo a los directores de los entes públicos porque, según la Ministra de Economía Azucena Arbeleche “precisan a los mejores”.

Lo mismo sucede en materia militar, donde el presupuesto nacional aumenta en 26 nuevos coroneles. Uruguay tiene siete efectivos cada 1.000 habitantes. El promedio del Mercosur es dos. Argentina tiene 1,8; México 2,5; Bolivia 4,7 y  Brasil 1,6.

Mientras tanto, las ollas populares resisten el paso del tiempo y las escasez de donaciones, se agregan cinco nuevos peajes en la zona perimetral de Montevideo que indefectiblemente encarecerá el costo de vida. Los desempleados engrosan el ejército de reserva, los trabajadores en seguro de paro llegan a los ciento ochenta mil.

Lacalle Pou prometió a la población que estos serían los cinco mejores años de su vida y la ministra Arbeleche con una sentencia macrista dijo “que lo peor parece que ha quedado atrás”. Ya sabemos cómo termina la película.

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

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Actuar a tiempo antes de que sea tarde

Actuar a tiempo antes de que sea tarde

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

En 2018, el filósofo argentino-mexicano fundador de la Filosofía de la Liberación, Enrique Dussel, participó de la tercera Escuela de Pensamiento Decolonial, en la que analiza las características de los procesos sociales y el rol del Estado en esos procesos.

Dussel habla de tres constelaciones: una primera donde el Estado es legítimo y la sociedad lo acepta como válido junto con sus reglas; una segunda donde esa legitimidad es puesta en duda y se inician procesos de lucha (revoluciones) para transformar/destruir esos estados; y una tercera constelación donde esos procesos logran triunfar y comenzar a construir otro tipo de estados.

Si bien lo antes dicho es una simplificación a la complejidad del análisis hechos por el filósofo nuestroamericano, desde esa esquematización se puede intentar comprender los procesos de cambio que se vivieron en este continente a lo largo de la historia. Es más que claro que no es lineal, esos procesos tienen ida y vueltas y nada garantiza que lo que comenzó se consolide o retroceda. Todo depende de la fuerza del proceso.

El ejemplo citado por Dussel es el de los procesos de la primera independencia: Un estado colonial que funcionó con cierta legitimidad durante un tiempo, luego los procesos revolucionarios de independencia de la metrópoli y finalmente la construcción de esos nuevos estados convertidos a posteriori en naciones.

Algo similar sucedió si se analiza el pasado reciente: Luego de las dictaduras, impuesto el neoliberalismo y sus lógicas, durante un lapso de tiempo esa forma de vida tuvo cierta legitimidad social. Paulatinamente -y ante los resultados desastrosos-  comienza a ponerse en cuestión ese sistema. Los procesos progresistas y/o revolucionarios de las últimas décadas fueron esos intentos por construir un nuevo tipo de estados.

La lectura de Dussel se puede asemejar a la realizada por el ex vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, quien afirma que los procesos de cambio se dan por oleadas. A posteriori de esos procesos que Correa llamó la época de oro de Nuestra América, vino un retroceso y el continente se pintó de gobiernos alineados con EEUU. Esa tercera constelación que comenzaba, se frustró (al menos momentáneamente) por injerencia del imperio y su maquinaria de muerte y por errores propios de cada proceso.

El repliegue de EEUU hacia Nuestra América

Al tiempo que el imperio metería la cola en el continente, simultáneamente se daría que la legitimidad norteamericana comenzaría a perder fuerza a lo largo y ancho del globo. La aparición de Rusia y de China como otros bloques de poder, fueron generando que el país del norte vuelva su mirada hacia el continente que le sirvió como trampolín para convertirse en el hegemón global.

Ese repliegue en el continente, se pudo ver no sólo en los golpes de estado de nuevo tipo que vivió la región desde 2009 con el derrocamiento de Mel Zelaya en Honduras, sino que estas semanas tuvo nuevos hechos que podrían concatenarse como eslabones de esa cadena que intenta contener a todos los países de la región, bajo la influencia gringa.

Proscripción en nombre de la república

Como se podrá observar, las proscripciones de Evo y Correa en Bolivia y Ecuador, no son algo aislado, responden a ese entramado complejo de formas de desestabilización de los procesos políticos que cuestionan la legitimidad del sistema neoliberal impuesto por la potencia del norte.

Los poderes judiciales se han convertido en una herramienta política del imperio y de sus lacayos locales para intentar impedir que esos procesos de cambio puedan avanzar y consolidarse. No es nada nuevo, lo mismo hicieron a mediados del siglo pasado luego de que la Revolución Cubana triunfara. En esa época recurrieron a los golpes de estado, al tiempo que expandían sus corporaciones multinacionales por todo el continente.

Hoy el entramado es mucho más complejo: ya están dentro de los países del continente las multinacionales del saqueo del norte, ya tienen un control significativo sobre los medios de comunicación de mayor alcance, ya tienen comprados a muchos jueces y fiscales, ya tienen sus ONG’s dispuestas a operar sobre la sociedad civil, etc etc etc.

La narrativa de la derecha siempre es en defensa de la democracia y la república, siempre los gobiernos populares, progresistas y/o revolucionarios son los culpables de todo mal que aqueje a una nación.

Levantamiento policial en Buenos Aires

Los actos de sedición policial en la provincia de Buenos Aires que tuvieron lugar en estas semanas también pueden leerse en esta clave. Si bien el reclamo que sostenían puede resultar legítimo -y así lo reconocieron tanto Alberto Fernández como Axel Kichillof– la forma en que se dio es una alarma que debería poner a todes en estado de alerta.

Esta afirmación no es casual o no responde a teorías conspirativas, como muchas veces se quiere hacer creer. Las Fuerzas de Seguridad han sido punta de lanza en los procesos desestabilizadores del continente en las últimas décadas. El imperio ya no se preocupó tanto por los ejércitos (muy menguados por las políticas de abandono neoliberal), sino que pusieron el ojo en policías, jueces, fiscales y periodistas. La teoría de los Golpes Blandos construida por el politólogo norteamericano Gene Sharp, precisamente contempla estos nuevos actores.

La operatoria mediática también buscó seguir erosionando la ya lesionada relación entre la sociedad civil y las Fuerzas de Seguridad. Relación lesionada precisamente porque las policías luego de la dictadura se quedaron con muchos de los negocios ilegales, dado que son quienes controlan territorialmente las distintas regiones.

Ese complejo entramado, sumado a la desaparición de personas, al asesinato selectivo sobre los sectores populares -conocido como gatillo fácil-, son los que han generado una enemistad manifiesta durante mucho tiempo entre la sociedad civil y las policías. Enemistad que de alguna manera sigue vigente hasta hoy.

¿Quiere decir esto que les efectives policiales en su totalidad estaban complotando para desestabilizar al gobierno? Seguramente no. Pero que la derecha intentó utilizarlo para producir esa situación, o al menos generar una idea de ingobernabilidad, si existió. No es novedad el vínculo que existe entre la derecha argentina, la embajada norteamericana y con diversas ONG’s como Pensar, Suma, Libertad, donde ex funcionaries amarilles son parte.

Esta compleja situación, lejos de ser una cuestión doméstica, tiene vasos comunicantes con el exterior y los deseos del norte de que todo el continente se alinee con sus intereses: Las presiones sobre Venezuela, Cuba y Nicaragua; la participación activa en los golpes de estado del último tiempo en Honduras, Paraguay, Brasil, Bolivia; la alianza con los gobiernos de Ecuador, Colombia, Perú, Chile; el financiamiento (vía FMI) de la campaña de Macri.

Política de Defensa y de Seguridad Nacional

Durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner se consolidaron interesantes transformaciones en la forma en las que el Estado concibe la Defensa Nacional: se pasó de la Política Militar a la Política de Defensa. Este cambio comenzó a consolidar el mando civil de las Fuerzas Armadas, además de delimitar las incumbencias del instrumento militar con un marco normativo específico.

Tal como lo señala la colega Miranda Cerdá en su reciente publicación, este proceso intentó ser revertido durante la administración del gobierno macrista: desfinanciamiento, alineamiento cuasi total con las políticas dictadas por Washington, pretender que las FFAA intervengan en temas de seguridad interior como narcotráfico, terrorismo o crimen organizado.

Afortunadamente la llegada al gobierno del Frente de Todes y la designación de Agustín Rossi como ministro de Defensa generó que se revierta la tendencia que pretendía imponer el país del norte a través de su títere local.

Los desafíos

El entramado mediático construye lo que sucede en otros países del continente o del mundo como si fueran hechos aislados y que nada tienen que ver con lo que sucede en este país. El primer gran desafío es romper con esta ecuación, dado que muchas de las cosas que suceden en Venezuela, en Bolivia, en Ecuador, Brasil, Chile u otros países tienen mucha relación con lo que pasa en Argentina.

Sólo por dar un ejemplo, las presiones, boicot, sanciones y demás agresiones de los EEUU para con Venezuela hay que comprender los como uno de los escenarios posibles si los niveles de autonomía y autodeterminación argentinos crecen en detrimento de lo que los norteamericanos pretenden para este país. Venezuela es -quizás- la expresión máxima de lo que está dispuesto a hacer Washington para desestabilizar a un proceso revolucionario ¿Se referirá a eso la derecha argentina cuando afirma que vamos camino a ser Venezuela?

Lo ocurrido en el Estado Plurinacional de Bolivia es otro ejemplo que necesariamente hay que mirar: quienes primero se sublevaron -ante la movilización de la derecha- fueron las fuerzas de seguridad, que se negaron a disuadir e incluso se acuartelaron. Evo se negó a sacar a las FFAA a las calles para restablecer el orden, y esas mismas fuerzas fueron las que a posteriori consolidaron el golpe.

Teniendo en cuenta lo antes dicho, el desafío que se le presenta a la Argentina, no sólo tiene que ver con la consolidación de una política de Defensa Nacional acorde a los tiempos que corren (con el correspondiente financiamiento, tecnificación y capacitación de sus efectivos), sino implementar una inteligente estrategia diplomática, ampliando los horizontes y los aliados comerciales y estratégicos.

De igual manera que sucede con la Defensa, el otro gran desafío es la construcción de una Política de Seguridad Interior que no sólo refuerce el rol institucional de las Fuerzas de Seguridad y su subordinación al poder político, una política que efectivamente avance en desmantelar los resabio de las corruptelas y los negocios ilícitos que aún persisten, sino que también amplíe la mirada más allá de las fronteras y contemple cómo estas están siendo utilizadas en escenarios de desestabilización de los procesos políticos progresistas y/o revolucionarios.

En ambos casos resulta trascendental que la sociedad civil participe de esos debates. Hay que salirse el discurso simplista de buenos o malos y complejizar las miradas. Esta tarea no puede quedar sólo en manos de un gobierno, necesariamente que toda la sociedad participe. La asonada golpista en la región no nos puede sonar indiferente y hay que ser inteligentes para que esos ruidos de guerra sean neutralizados a tiempo: hay que actuar a tiempo antes de que sea tarde.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

El mayor virus en siglos no se llama COVID-19

El mayor virus en siglos no se llama COVID-19

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Estamos infestados con aluviones de afirmaciones imprecisas, de credibilidad paupérrima, cerca de la calumnia, relativas a la situación actual del mundo y a la pandemia. La verdad está sometida a un bloqueo económico demencial, a sanciones ideológicas imperiales y un alboroto demagógicas en defensa de la ′′ libertad de expresión ′′ burguesa. En las noticias de todo tipo, se fabrican infamias descomunales que hacen envidia a las peores calumnias de Miami. No hay rigor informativo, encuestas adquiridas en fuentes de derecha y un ′′ tonito ′′ de superioridad que parece haber olvidado la situación de emergencia a la que se está sometiendo la humanidad por culpa del capitalismo ¿Alguien duda?[1]

Fernando Buen Abad, filósofo y comunicador mexicano

Las afirmaciones del colega no hacen más que reafirmar distintos análisis que se han realizado en este espacio en reiteradas oportunidades. El sistema internacional de medios de comunicación no sólo está podrido, sino en niveles de descomposición que aterran.

No es nuevo que los medios de comunicación hegemónicos en cada país responden a los intereses de sus dueños y accionistas, y que trabajan en tándem, conformando una red internacional de generación de subjetividades que busca sostener el status quo actual, haciendo su aporte para que nada cambie; ni siquiera en medio de esta pandemia.

Época de plus-mentiras

Se podría partir desde la reciente experiencia argentina con la repetición hasta el hartazgo del concepto de “Infestadura” acuñado por la derecha, hasta las barbaridades que se repitieron en las últimas manifestaciones de sectores minoritarios en las calles porteñas, insistiendo en que en Argentina no existe la democracia, que se robaron un PBI (algo un poco más viejo) o que está llegando el comunismo ruso o chino.

Pero las similitudes en la forma de construcción narrativa de medios de otros países, dan cuenta que en realidad estamos ante un plan sistemático de “lavado de cerebros”. Por algo el dicho popular dice: “miente, miente, que algo quedará”, y parece que así sucede.

En este mismo sentido van las reflexiones del profesor de la Universidad Central de Venezuela, Jesús Sotillo Bolívar, quien afirma que “con el apoyo de las agencias internacionales de noticias y el uso de nuevas tecnologías aplicadas al campo comunicacional, los mensajes audiovisuales, las noticias, todo el mundo Online, son utilizados por estos verdaderos carteles informativos, con carácter transnacional para influenciar a miles de millones de personas en el orbe y domesticar, si, esta es la palabra correcta, domesticar, para dominar y expoliar[2].

Si se analizan con más detenimiento, se podrá observar que la catarata de mentiras, tergiversaciones u omisiones son groseras. Pero para ese entonces ya se habrá desparramado mediante las redes, volviéndose muy compleja su refutación. Información descontextualizada, declaraciones que culpan a le opositore aunque caigan en el absurdo de criticar lo que ellos mismos no hicieron. Todo es válido para una derecha vernácula cada vez más violenta.

La era del consumo digital

Como complemento de estas situaciones, es interesante poner el acento en el incremento sustancial que se ha venido dando en el consumo de noticias mediante medios digitales. Al respecto, el Responsable de Comunicaciones Digitales de Enel Argentina, Juan Pablo De Santis, arroja algunos datos interesantes como que más de 33 millones de usuarios consumieron noticias mediante internet en junio del 2020, o que el multimedio Clarín alcanza a más del 80% de les usuaries, mientras que Infobae llega a un 63% y La Nación a un 50%.

El problema está en que estos medios son partidarios de reproducir los discursos de quienes se autodenominan abanderados de la democracia, la república y sus instituciones, aunque en la realidad resultan ser quienes hicieron todo lo contrario cuando fueron gobierno. Incluso así llegaron al gobierno.

Información: un arma de guerra

El colega uruguayo Aram Aharonian sostiene que “el problema no es que todos puedan opinar. Ese es un derecho inalienable. Lo que no es un derecho es la impunidad para mentir, descargar un torrente interminable de fake news, mentiras, falsedades. Y menos que, en nombre de la libertad de prensa ejerzan un escandaloso libertinaje para desinformar irresponsablemente, montados en campañas de terrorismo mediático. No, no existe tal “libertad” para contagiar la muerte[3].

Aparece entonces el problema de que la mentira pública no está penada legalmente y cuando alguien osa denunciar a une de estes “periodistas”, la corporación periodística hace de ese hecho un ataque a la libertad de expresión. Y ha habido casos de sobra que no viene al caso mencionar.

Las mentiras mediatizadas y entregadas al gran público como grandes verdades buscan construir imaginario, fragmentar, poner el mote de “bueno” o de “malo” según las conveniencias y dividir la sociedad, generar miedo. Todos estos elementos son funcionales a su objetivo: sostener las cosas como están. No hay que olvidar que los medios de comunicación privados son empresas que venden información y trabajan para el que mejor les pague. Eso es lo que establecerá qué se cuenta y qué no y de qué formas.

La escritora y ensayista italiana, Erica Perucchietti, sostiene que “el miedo es solo una de las muchas piezas en el proceso de manipulación social que adopta el poder para llevar a cabo políticas que de otro modo serían impopulares, pero que la percepción del terror convierte en legitima[4].

El manejo de la información, la construcción de subjetividades, la influencia en las percepciones sociales respecto de tal o cual tema, se han convertido en un arma de guerra ampliamente utilizada y que adoptó un mayor caudal de operaciones, con la aparición masiva y masificada de los medios web, el consumo web de los medios tradicionales y la difusión de campañas de mentira vía redes sociales.

Oíste hablar de…

¿Cuántas mentiras se han repetido en la prensa hegemónica respecto de la situación de Venezuela? ¿Cuántos medios reprodujeron que en Bolivia había habido en las elecciones de noviembre, utilizando un informe mentiroso y ruin de la OEA que luego se comprobaría como falso? ¿Cuántos rectificaron esta “información”? ¿Qué trato dieron los medios sobre las movilizaciones en Chile, Ecuador, EEUU o Colombia, todas reprimidas ferozmente por sus fuerzas de seguridad?

De igual manera ¿Cuántos medios contextualizaron lo que sucedió en el puerto de Beirut?[5] ¿Cuántos medios hablaron de las elecciones en Bielorrusia[6] sin calificar a Lukashenko como dictador, autoritario, represor, o simplemente se hicieron eco de lo que decían emporios comunicacionales europeos?[7] ¿Cuántos medios repudiaron las represiones de Macrón a los Chalecos Amarillos en Francia o los de Rajoy a los pueblos catalán, o vasco? [8].

El colega Agustín Mina, señaló en un artículo publicado recientemente que “cuando quienes trabajamos en medios seamos responsables con nuestras palabras, tendremos una comunicación mejor, más sana; una comunicación que siga siendo libre, plural, diversa y, quizá por primera vez, también justa y responsable. Una comunicación donde se podrá pensar diferente, criticar, preguntar; dónde lo único que no podamos hacer sea violentar derechos, personas, leyes, desinformar o mentir[9].

El mayor virus en siglos no se llama COVID-19

Si bien une puede estar de acuerdo con esta afirmación, en el mientras tanto, producto de la mercantilización de la información, su utilización descarada para conseguir determinados beneficios o “favores”, o crear imaginarios a favor o en contra de tal o cual idea, seguirá siendo moneda corriente y un arma de guerra utilizada por los poderes fácticos para intentar poner la balanza de su lado. El problema no son los medios o las personas que en ellos trabajan, el problema es que mientras vivamos bajo el sistema capitalista, siempre habrá alguien que quiera corromper a algune trabajadore de prensa, a algún medio o a algún funcionario para sacar ventaja sobre el resto.

El problema es el capitalismo y su necesidad de reproducción que indiscutiblemente requiere de corromper las voluntades; que necesita de las divisiones sociales y que se vuelvan irreconciliables distintos sectores del pueblo; que necesita de la existencia de pobreza y miseria, de la destrucción y el saqueo de los bienes comunes.

La especie humana -y el resto de las formas de vida- no necesitan solo una vacuna contra el COVID-19 u otras enfermedades mortales, necesita una contra el capitalismo, necesita una sociedad más solidaria, más consciente y responsable de sus actos; pueblos que estén dispuestos a dar batalla a cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier lugar del mundo.


[1] https://www.facebook.com/fernando.buenabad/posts/3116294331820685
[2] https://barometrolatinoamericano.blogspot.com/2020/08/la-informacion-internacional-contra-la.html
[3] http://estrategia.la/2020/07/12/la-pandemia-de-la-desinformacion-y-la-manipulacion/
[4] https://rebelion.org/noticias-falsas-y-realidad-cuando-mentir-conviene-a-los-poderosos/
[5] https://spoti.fi/2DOhUUr
[6] https://rebelion.org/bielorrusia-prensa-alineada-un-titular-y-algunos-apuntes-al-respecto/
[7] https://spoti.fi/32b0l9a
[8] https://blogs.publico.es/cristina-fallaras/2020/08/04/ni-medios-de-comunicacion-ni-democracia/
[9] https://www.agenciapacourondo.com.ar/opinion/el-dia-que-nos-hagamos-responsables-de-nuestras-palabras

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

El Destino Manifiesto como Mito (Parte I)

El Destino Manifiesto como Mito (Parte I)

TIEMPO DE LECTURA: 10 min.

En el caso de Estados Unidos, este concepto de Destino Manifiesto aparece, por primera vez, en un articulo del periodista John O´Sullivan titulado “Anexión” (como apoyo teórico a la incorporación forzosa de Texas al joven Estado norteamericano) publicado en la Revista Democratic Review en la ciudad de Nueva York, el año 1845, donde afirma “El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente, asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino” Megalomanía que se amplia en el conflicto entre Estados Unidos y Gran Bretaña por Oregon donde O´Sullivan señala “…y esta demanda está basada en el derecho de nuestro destino manifiesto a poseer todo el continente que nos ha dado la Providencia para desarrollar nuestro gran cometido de libertad y autogobierno”. Enorme similitud entre la práctica del imperialismo y el sionismo.

La influencia del concepto y práctica del “Destino Manifiesto” se expresa a lo largo de la historia estadounidense: en su cultura popular, mass media, en el aparato político-militar. El ex  presidente Theodore Roosevelt en el mensaje anual a la nación el año 1904 expresó: “Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resulta de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada, pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la llamada Doctrina Monroe puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional”.

Hablar de esta filosofía, es dar cuenta de uno de los mitos fundacionales de Estados Unidos, en que su cuerpo dirigente y con ello la influencia ejercida sobre su sociedad, se explica la manera en que entienden cuál es su lugar en el mundo y la forma en que se deben relacionar con el resto de los pueblos. Desde los llamados padres fundadores y las trece colonias  hasta este año 2020, el Destino Manifiesto ha mantenido la idea, como eje central, que Dios eligió a los Estados Unidos para ser una nación superior en todos los ámbitos, principalmente: político, económico, militar, como estandarte de valores en el campo de la democracia, la vida social, la moral y otros elementos, que pueblan este mito profundamente supremacista y de corte ultranacionalista

La manifestación más evidente de esta doctrina, en el caso de Estados Unidos,  parece estar en el campo de la política, pero su esencia es profundamente religiosa y tiene su comprobación en el hecho, que los colonos ingleses en la Costa Este del territorio que sería Estados Unidos eran intensamente religiosos, puritanos (una rama del protentantismo) con una vía comunitaria y con expresiones en el campo de la política con apego a normas morales muy estrictas convencidos que ese “Nuevo Mundo” (América) era la “Tierra Prometida” donde cumplirían la misión encomendad por Dios. Es decir, un cometido para un “pueblo elegido” entre todos los pueblos del mundo.

“Con la independencia de Estados Unidos los colonos de origen inglés van a secularizar al máximo la doctrina, que acabará determinándose como lo que actualmente conocemos como Destino Manifiesto (o bien destino patente o evidente). Una de las principales justificaciones para el expansionismo estadounidense, se fundamenta en esta idea de origen religioso: los Estados Unidos deben civilizar a todas aquellas razas o naciones consideradas réprobas por su pobreza, por su situación de caos a cualquier nivel, por su incivilización o por representar un peligro para la seguridad de la nación norteamericana. Asimismo, el “self-made man” (“el hombre que se hace a sí mismo”) se convirtió en el modelo de norteamericano porque representa al inmigrante que obtiene el éxito a través del trabajo duro, de la competencia con otros y, sobre todo, rindiéndole cuentas a Dios[1].

Una diferencia fundamental entre esta idea de Destino Manifiesto con el ideal sionista, que surge a fines del siglo XIX en Europa radica en que esta última ideología, forjada en los salones políticos de multimillonarios ingleses imbuidos de apetitos de expansión imperial, aprovecharon para ello ciertas ideas religiosas ancladas, aparentemente, en el judaísmo. Eran, en realidad, personeros ligados al imperialismo británico, ateos, convencidos de ejercer un dominio político y para eso explotaron el vínculo con el judaísmo para generar una doctrina  centrada en un apócrifo Destino Manifiesto, edulcorado con ideas tales como hacer de Palestina un falso hogar nacional judío. Volver a Sión sostenían estos mercaderes de una política de colonización forzosa. Una idea basada en falsedades, de alentar  una “aliá” un retorno a Sión convocada por una creencia mitológica, ya que Palestina era “una tierra sin pueblo (invisibilizando al existente pueblo palestino) para un pueblo (judíos) sin tierra”. Una falsedad que forma parte de los mitos fundacionales del que sería, a partir del año 1948 el nacimiento de la entidad denominada Israel.

En el caso de Estados Unidos, a fines de 1945, coincidiendo con el término de la Segunda Guerra Mundial (SGM), este país del norte del continente americano,  concentraba las tres cuartas partes del capital invertido en el mundo, y las dos terceras partes de su capacidad industrial, mostrándose, con esta “carta de presentación” como un país frente al cual nadie podría, aparentemente, oponerse y poner freno a sus afanes de riqueza “El pueblo norteamericano era más rico y estaba mejor alimentado que los pueblos europeos, superándolo por el doble en la renta per cápita. Y al mismo tiempo eran la primera potencia militar del mundo expresado en su presencia mundial”[2].

Dotados de armamento nuclear, que usaron en dos ocasiones contra las ciudades de Hiroshima y Nagasaki el 6 y el 8 de agosto del año 1945, mantendrían ese monopolio hasta que la URSS pudo poner en funcionamiento su propio arsenal atómico. Su participación en el conflicto mundial y la subsiguiente conformación del mapa de dominación mundial hicieron imposible volver a esa política de Aislacionismo que había marcado gran parte de la historia de las relaciones internacionales estadounidense. Claro está que hablamos del plano exterior a América pues en este continente sus intervenciones se manifestaron también el siglo XIX en México -conquistando los actuales estados de California, Utah, Nevada, Arizona y Nuevo México- y derivado de su guerra oportunista contra España el año 1898 significó la adquisición de loas territorios  ultramarinos de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas. Y en la primera mitad del sigo XX se expresó en sus invasiones y apoyo a golpes de estado y dictaduras en Cuba, Nicaragua y El Salvador.Todo ello encuadrado en la llamada Doctrina Monroe, que era el destino reservado por la política estadounidense a los pueblos de América.

En tanto que los restantes participantes de la contienda mundial entre los años 1939-1945 habían quedado exhaustos y deshechos en sus infraestructuras económicas, el gigante norteamericano se presentaba al mundo como uno de los referentes, capaz de enfrentar a otro de los grandes vencedores de la SGM: la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. La guerra significó un enorme y productivo negocio para los Estados Unidos, que incrementó sus ingresos por venta de productos, en todas las ramas de la economía en proporciones colosales. Pero, sobre todo, consolidó una industria que es el pivote de su economía, hasta el día de hoy: la industria militar a través del fortalecimiento del llamado complejo militar-industrial, que signa  la estrecha relación entre el mundo político, las empresas de la industria privada, las empresas públicas y el mundo militar.

A fines de la SGM, sólo los Estados Unidos parecían ser los llamados a dominar el mundo, a encabezar a lo que suelen denominar “el mundo libre” aunque éste se encuentre bajo la influencia de Washington. Es la expresión de esta idea del Destino Manifiesto de Estados Unidos, que el análisis del periodista e historiador Allman T.D en su libro “Unmanifest destiny: Mayhem and illusion in American foreign policy–from the Monroe doctrine to Reagan’s war in El Salvador” (1984) reseña con claridad en su texto “Unmanifest destiny” consignando que el vacío de poder que se produjo en gran gran parte del mundo, fundamentalmente por la división y la debilidad Europea, además de la expansión principalmente ideológica y territorial de los soviéticos hacían necesario replantearse la manera de hacer política exterior, en un país, donde hasta entonces la situación de dominio no pasaba por una presencia territorial en forma exclusiva. No en balde es el inicio de la conformación de una red de bases militares en el mundo que conforma hoy un número de 800 bases en los cinco continentes.

Efectivamente, una de las consecuencias más importantes derivadas al término de la SGM, desde el punto de vista de la nueva correlación de fuerzas surgidas tras esta contienda, fue el paso de Estados Unidos de ser una Potencia, importante pero no de alcance global,  a convertirse en una superpotencia en todos los ámbitos y regiones del planeta. Consolidando la filosofía que anima este país del llamado destino manifiesto. El problema radicaba en que los norteamericanos carecían de visión de lo que significaba su nuevo papel, por lo que transformaron el anticomunismo dentro y fuera de sus fronteras en una ideología, en una manera de enfocar las relaciones internacionales a partir de un objetivo que les parecía planteado: Ser el adalid de la democracia, los defensores de la libertad individual y colectiva de los pueblos, los cruzados en la lucha contra el peor de los regímenes, aquel que negaba la posibilidad de la libre empresa y el libre mercado.

Un modo de vida basado en la voluntad de la mayoría, y que se distingue por poseer instituciones libres, gobierno representativo, elecciones libres, garantías a la libertad individual, libertad de expresión y de religión” Ideas  amplificadas universalmente a pesar que gran parte de ellas le son negadas, en su propio suelo, a millones de negros, latinos y otras minorías, que suelen  y con menores posibilidades de ascenso social. Tras ese enemigo se escudó una política exterior, que durante 45 años mantuvo las banderas del anticomunismo, hasta el colapso del campo socialista.

Tras ese derrumbe de su enemigo por casi medio siglo, Estados unidos y su complejo militar-industrial se dieron a la tarea de buscar nuevos enemigos, necesarios para mantener en actividad la industria de la guerra. Estados Unidos necesitaba encontrar “Estados canallas” “Estados parias” “Enemigos  de la libertad”. Quien busca encuentra afirma la máxima popular y Washington lo encontró  ahora disfrazado del mundo del islam, narcotráfico, mafias internacionales, crimen organizado, explosión demográfico, inmigrantes, terrorismo. La mirada de este Destino Manifiesto requiere establecer el vínculo entre lo que se denomina, el carácter nacional del pueblo estadounidense y su política exterior, sobre todo en uno de esos componentes: el Pragmatismo, a la hora de resolver el juego internacional que se iba presentando. Tal es el caso de la intervención en la Guerra de Corea, que muestra a unos Estados Unidos que ha abandonado ya la política de colaboración con la URSS, un enemigo ya declarado tanto en los discursos de Churchill en Fulton, como en la propia orientación programática exterior de los EE.UU a partir del llamado Artículo X de George Kennann, base de la política de contención al comunismo.

Los Estados Unidos, terminada la SGM, abandonaron deliberadamente la política de colaboración con la ex URSS, rechazando la noción de esferas de influencia en Europa Oriental, y trató de imponer su concepto de democracia estadounidense, con el fin de aumentar así su propio poder político y económico. Al profundizar en la lectura del libro de TD Allman nos podemos dar cuenta, que no estamos tan lejos de lo acertado de nuestro planteamiento, toda vez que tanto Allamn como otros autores de la corriente revisonistas, citan constantemente a Kennan y sus continuos exámenes del famoso telegrama largo, como una de las pruebas que da cuenta de nuestra afirmación que la esencia de la Guerra Fría tuvo en su desarrollo una suerte de permanente equivocación, falsas interpretaciones, errores de cálculos tanto de soviéticos como de Estadounidenses acerca de las intenciones del contrario.

Allman cree ver en la actitud  de los soviéticos, debilitados por la devastación de la guerra y preocupados por su seguridad intramuros, un temor de que Estados Unidos se empeñara en una política de dominación ideológica y militar -cuestión que a la luz de la historia no estaba tan lejos de lo que realmente sucedió-. Por otro lado, los USA y sus aliados creían ver en la URSS, una especie de Leviatán que pretendía la ruina del capitalismo y la imposición del comunismo en todo el continente. No es raro entonces que en 1947, Truman, al mismo tiempo que solicitaba fondos al Congreso para ayudar a Grecia y Turquía de la “Amenaza Comunista ” declarara que los Estados Unidos ayudaría a todo aquel que estuviera sujeto a las presiones de los comunistas fueran ellas internas o externas. Esta política junto con la idea de contener a la URSS revistió la forma del conocido Plan Marshall para la reconstrucción económica de Europa.

Artículo publicado originalmente en segundopaso.es


  1. http://sepiensa.org.mx/contenidos/historia_mundo/siglo_xx/eua/destino_man/des_man1a.htm
  2. Adams Willi Paul. ” Los Estados Unidos de América “. Siglo Veintiuno editores. Madrid, España. 1992
Pablo Jofré Leal
Pablo Jofré Leal

Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. especialista en temas de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de revista digital www.politicaycultura.cl

La oligarquía uruguaya: El gobierno de los de siempre

La oligarquía uruguaya: El gobierno de los de siempre

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Empresarios, militares, terratenientes y la banca; intelectuales, académicos, medios de comunicación y políticos; familias y apellidos que se repiten una y otra vez desde hace dos siglos. Nuevos administradores, viejas políticas. Personajes que se entrecruzan en directorios de grandes grupos económicos y en cargos de gobierno. Clanes, logias, militares, religión y ONGs. De toda esa fauna está compuesta la oligarquía uruguaya.

Esta enredadera, que se viene armando desde hace décadas y que lleva adelante su proyecto de dominio y control del país, no sin disputas internas y matices, pero unidos a la hora de combatir enemigos en común.

La madeja

Empecemos por nuestro presidente Luis Lacalle Pou. Es hijo del ex presidente Luis Alberto Lacalle Herrera (1990-1995). Su padre y su madre, Julia Pou recibieron una frondosa coima por la venta del Banco Pan de Azúcar. Fiel representante de los gobiernos de la década del 90, Lacalle Herrera intentó privatizar las empresas públicas, pidió préstamos al FMI sin necesidad, según indica el economista finés Vreeland.

Luego sucedió la masacre del Hospital Filtro donde en el marco de la extradición de tres supuestos etarras, la policía asesinó a dos manifestantes e hirió a cientos de ellos. Su gabinete ministerial estuvo integrado por sendos representantes de la oligarquía nacional. Entre ellos Enrique Braga,  en el Ministerio de Economía, quien luego sería procesado por abuso de funciones.

En el Banco Central, Ramón Díaz. Pater totum del neoliberalismo uruguayo. Artífice, formador e ideólogo de esta corriente a nivel criollo. Llegó a ser presidente de la Sociedad de Mont Pellerin. En inteligencia, el general Mario Oscar Aguerrondo que tuvo gran participación en la última dictadura militar de 1973-1985.

Otro de los integrantes del gabinete de Lacalle Herrera fue Juan Carlos Raffo. Senador por el Partido Nacional y ministro de Transporte y Obras Públicas. Involucrado también en casos de coimas con el empresario Igor Svetogorzky. Juan Carlos es el padre de la economista y empresaria Laura Raffo, candidata a intendenta de Montevideo por la Coalición Multicolor.

Los Lacalle

Lacalle Pou es bisnieto del caudillo del Partido Nacional Luis Alberto de Herrera, que lideró la primera victoria de su partido en el siglo XX junto con Benito Nardone (alias “Chicotazo”). Nardone fue apadrinado por Domingo Bordaberry. Otro apellido “ilustre” de nuestra historia. Domingo junto con Lacalle Herrera apoyaron el golpe de Estado de Terra en 1933.

Fue padre de Juan María Bordaberry, que el 27 de junio de 1973 dio el golpe de Estado disolviendo las cámaras legislativas. Uno de sus hijos, Pedro Bordaberry, fue candidato a la presidencia por el Partido Colorado, ministro, diputado y senador de la República. Fiel representante de su linaje, ha intentado llevar adelante reformas punitivas contra adolescentes.

Uno de sus hermanos, Santiago Bordaberry es terrateniente y estanciero vinculado a la Asociación Rural del Uruguay, organización representante de la oligarquía latifundista del país.

Junto con Domingo Bordaberry y Lacalle Herrera “El patriarca”, como le decían en su familia, otra rama de la enredadera oligárquica brinda apoyo a la dictadura de Gabriel Terra (1933): los Manini Ríos. Pedro Manini Ríos. Nació en 1897, hacendado y riverista, el sector más conservador y reaccionario del Partido Colorado.

Fue fundador del diario La Mañana en 1916, que estuvo en circulación hasta 1998. En 2019 este periódico fue reflotado por el periodista Marcos Methol (hijo de Alberto Methol Ferré), Manuela Manini, hija del arrocero Hugo Manini, y Alberto Manini, padre de Guido Manini Ríos.

La dinastía Manini echa raíces en Uruguay desde el siglo XIX. Para algunos, Guido Manini  Ríos, ex general de las Fuerzas Armadas y candidato a presidente, hoy líder del partido de ultraderecha Cabildo Abierto y senador; ha sido una sorpresa en la arena política. Pero esta familia extiende sus influencias en los medios de comunicación, los cuarteles, el parlamento, el agro, etc.

Manini Ríos y la oligarquía rural

Alberto Manini Ríos fue diputado por Montevideo en 1958. Carlos Manini Ríos fue diputado y senador en 1934 y 1936. Fue embajador de Uruguay en Brasil durante la dictadura cívico-militar. Ministro del Interior durante el gobierno de Julio María Sanguinetti (1985-1990).

Carlos A. Manini Ríos, fue redactor responsable del diario La Mañana y El Diario. Junto con su hermano Hugo Manini Ríos, fundó la Juventud Uruguaya de Pie (JUP) , grupo de extrema derecha que se caracterizaba por romper huelgas y dar palizas a jóvenes de izquierda. Hugo también fue participante del escuadrón de la muerte.

Guido Manini Ríos sigue la línea familiar conservadora y ligada a las altas esferas de poder. En 1996 integró una delegación del Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES) en la que recibió instrucción en los Estados Unidos. En el 2010 regresó como Agregado Militar adjunto a la Embajada uruguaya en ese país y como Asesor del Colegio Interamericano de Defensa.

Hoy como líder de Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos pretende volver a la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, más conocida como ley de caducidad. En pocas palabras, una ley que pretende amnistiar a policías y militares de los delitos cometidos durante la dictadura, utilizando como siempre, un viejo aforismo de la derecha cavernaria: “dar vuelta la página.”

El pedigree 

ex dictador uruguayo deja la corte
Los Bordaberry

Parece que los destinos de Uruguay siempre están signados por los mismos apellidos, las mismas familias, que a su vez tienen negociados, alianzas y participación conjunta en los menesteres de la nación. Desde diarios, atriles, radios, cuarteles, televisión, círculos, logias, colegios y más; han perfilado, pulido, manifestado, cooptado y convencido que si a ellos les va bien, a todos les va a ir bien y debe ser a su manera. Cuando la oligarquía habla de nación o patria, está hablando de clase.

Estos párrafos son simplemente una pequeña muestra de esta madeja que inicia su hilo en los albores del Uruguay como república. Los nudos de esta trama siguen pariendo capítulos donde se repiten una y otra vez actores que luego dejan a sus descendientes seguir el argumento de un final inconfesable. Mientras la grandes mayorías asisten al espectáculo del saqueo. ¿Quién romperá la cuarta pared?

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio…se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Uruguay: Las violencias de ayer y hoy

Uruguay: Las violencias de ayer y hoy

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

El viernes 14 de agosto se realizó como todos los años la Marcha de los Mártires Estudiantiles. Se toma esta fecha a raíz de la muerte de Liber Arce de 29 años, estudiante de Odontología, asesinado por las fuerzas represoras del Estado cuando reclamaba por el boleto estudiantil. Las casualidades del destino quisieron que al decir el nombre y apellido juntos se transformaran en consigna, de Liber Arce a Liberarse.

Uruguay no olvida a Liber Arce y a sus mártires estudiantiles ...

Liber fue herido de bala un 12 de agosto de 1968 por la policía del gobierno de Jorge Pacheco Areco (1967-1972), regimen sumamente autoritario que llevó adelante sus políticas al filo de la democracia y muchas veces sobrepasando y negándola. Para graficar con un ejemplo, gobernó 1.117 de 1.541 días con Medidas Prontas de Seguridad, que implican la suspensión de las garantías individuales.

En ese contexto no solo fue asesinado Liber Arce sino también varios estudiantes más en el gobierno de Juan María Bordaberry (1972-1973), que a la postre sería dictador, tras el golpe de Estado del 27 de junio de 1973. Entre ellos se encuentran: Hugo de los Santos, 19 años, estudiante de Ciencias Económicas, y Susana Pintos 27 años, estudiante de la Escuela de la Construcción de la Universidad del Trabajo, asesinados el 20 de setiembre de 1968, en una manifestación frente a la Universidad de la República.

Heber Nieto, 16 años, estudiante de la Escuela de Industrias Navales de la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), fue asesinado el 24 de julio de 1971 por un francotirador, mientras estaba en una actividad solidaria en el marco de un conflicto con la empresa Cicssa.

Julio Spósito, 19 años, estudiante del Instituto Alfredo Vásquez Acevedo (IAVA). Fue asesinado por un policía el 1º de setiembre de 1971 mientras integraba una movilización estudiantil en reclamo por la desaparición de Héctor Castagnetto y Abel Ayala y las muertes de Heber Nieto y Nelson Ramos Filippini. Íbero Gutiérrez, 22 años, estudiante de la Facultad de Derecho y Facultad de Humanidades y Ciencias. Su cuerpo fue encontrado el 28 de febrero de 1972, un día después que lo secuestrara el Escuadrón de la Muerte.

Santiago Rodríguez Muela, 24 años, estudiante en el turno nocturno del liceo Nº 8 y trabajador de ANCAP, fue asesinado el 11 de agosto de 1972 en un asalto del grupo de extrema derecha Juventud Uruguaya de Pie (JUP) al liceo donde concurría. Joaquín Klüver, 22 años, estudiante de la Facultad de Agronomía.

Fue asesinado el 6 de diciembre de 1972 luego de ser detenido en una manifestación estudiantil contra la Ley de Enseñanza. Ramón Peré, 28 años, estudiante de la Facultad de Veterinaria, fue el primer estudiante asesinado por la dictadura, el 6 de julio de 1973 cuando estaba junto a sus compañeros ocupando la facultad durante la Huelga General.

Walter Medina, 16 años, estudiante del liceo Nº 17, fue asesinado el 8 de julio de 1973, durante la huelga general, mientras pintaba un muro que decía «consulta popular». Nibia Sabalsagaray, 24 años, profesora de Literatura en el Liceo Zorrilla. Fue detenida el 29 de junio de 1974, murió víctima de la tortura, en el Batallón N° 5, ese mismo día.

Este año la consigna de la marcha fue “Sin educación pública no hay futuro” debido a las proyecciones de recorte en el presupuesto a la educación y específicamente a la Universidad de la República donde se realiza el 80% de la investigación científica del país.  Esta medida se da dentro de un marco de recortes presupuestales, ajustes y desinversión por parte del gobierno neoliberal de la Coalición Multicolor.

Casi al término de la movilización, en frente al Palacio Legislativo, un grupo de jóvenes actrices y actores realizaron una intervención donde escenificaban la represión a los mártires estudiantiles. La performance aglutinó a gran parte de la marcha, donde pareció que se detenía por un momento, emocionando a los que se agolparon a observar la obra.

De balas y navajas. 

La semana pasada en el departamento de Salto, al litoral oeste, sucedió un hecho de extrema gravedad. Dos militantes frenteamplistas fueron agredidos brutalmente cuando estaban colgando pasacalles por la campaña de elecciones municipales. Sus carteles fueron pisados, los militantes insultados y luego golpeados con saña.

Una señora recibió varios puntos de sutura en el rostro debido a un golpe con un termo que le provocó fractura del tabique nasal. Su compañero fue apuñalado más de dos veces, se encuentra internado en el centro de tratamientos intensivos con dos perforaciones de pulmón.

El agresor, que ya fue detenido por la policía local, fue asociado al Frente Amplio por las redes sociales, pero fuentes departamentales aseveran que está asociado al Partido Colorado. Fiscalía iniciará acciones para formalizar al agresor por lesiones graves y homicidio en grado de tentativa.

El 31 de julio el exdiputado del Frente Amplio por Paysandú, Juan José Domínguez y su esposa fueron atacados por dos jóvenes. Según Domínguez, “en ningún momento, desde el comienzo de la agresión, hubo intención de robar algo, ni el bolso de mi esposa, ni el vehículo que estaba abierto, ni nada de supuesto valor que estaba a mano. Claramente, el objetivo era la golpiza y la hicieron con saña”, declaró a La Diaria.

Un tercer hecho de violencia política aconteció el jueves 13 de agosto a la noche. En el puente de las Américas (límite entre el departamento de Canelones y Montevideo) jóvenes frenteamplistas estaban realizando pintadas de cara a las elecciones municipales de setiembre. En más de tres ocasiones un vehículo pasó profiriendo insultos.

En la última circulación y al grito de “vamos los blancos” (como se les dice a los integrantes del Partido Nacional) se escucharon tres estruendos. Los militantes frenteamplistas se encontraron con tres casquillos de balas en la acera de enfrente a donde estaban realizando la pintada.

El cascabel

La escalada de violencia política viene en aumento. Sorprende a algunos, a otros le recuerda épocas como el pachecato, previo a la dictadura y otros más acá en el tiempo tienen el recuerdo vivo de lo que se conoce popularmente como la masacre del Filtro, por el Hospital del mismo nombre donde a manos de la policía fueron asesinados Roberto Facal y Fernando Morroni el 24 de agosto de 1994. El entonces presidente era Luis Alberto Lacalle, padre del actual mandatario Luis Lacalle Pou.

Existen violencias solapadas y algunas más visibles que otras. Desde el Ministerio del Interior se pregona una “guerra contra el narcotráfico” que de antemano ya está perdida. Una Ley de Urgente Consideración criminaliza la protesta. Salto tiene en su haber, haber sido la cuna de la JUP en 1970, cuando se promulgó la ley de interrupción voluntaria del embaraza el cien por ciento de los médicos de ese departamento declararon objeción de conciencia y cualquier mujer que quisera realizarse un aborto en hospitales públicos tenía que trasladarse a otro departamento. En las elecciones del año pasado un candidato a diputado tenía como eslogan: “mano dura y plomo.”

Existen violencias solapadas y algunas más visibles que otras. Desde el Ministerio del Interior se pregona una “guerra contra el narcotráfico” que de antemano ya está perdida. Una Ley de Urgente Consideración criminaliza la protesta.

El departamento de Salto tiene en su haber haber sido la cuna de la  bandas ultraderechista de la llamada Juventud Uruguaya de Pie (JUP) en 1970, cuando se promulgó la ley de interrupción voluntaria del embarazo. El cien por ciento de los médicos de ese departamento declararon objeción de conciencia y cualquier mujer que quisiera realizarse un aborto en hospitales públicos tenía que trasladarse a otro departamento.

En las elecciones del año pasado un candidato a diputado tenía como eslogan: “mano dura y plomo.Estas violencias son cosecha de la siembra de los discursos de odio que vienen germinando desde hace décadas. ¿Quién le pondrá el cascabel al gato?

Artículo publicado originalmente en estrategia.la

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio…se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

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