Israel suma un nuevo aliado en Guinea Ecuatorial

Israel suma un nuevo aliado en Guinea Ecuatorial

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Israel viene teniendo una política diplomática muy osada fuera de Medio Oriente y Occidente. Ha logrado que los tentáculos del poderoso Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen sionista haya establecido una alianza con el estratégico país africano de Guinea Ecuatorial, una joyita petrolera en el mundo de los negocios hidorcarburíferos.

Pasó inadvertida la noticia de que Guinea Ecuatorial trasladará su embajada en Israel a Jerusalén, convirtiéndose en el segundo país africano que anuncia la apertura de una legación diplomática en esa ciudad. Esto se supo desde el 19 de febrero último y generó preocupación por parte de la comunidad islámica en África.

La embajada de Guinea Ecuatorial se encuentra en Herzliya, cerca de Tel Aviv. Numerosos países africanos ubicaron sus embajadas en esa ciudad costera, pero ninguno en Jerusalén. En noviembre de 2020 pasado, Malawi anunció que en 2021 abriría una embajada en Jerusalén.

Pero el presidente ecuatoguineano Teodoro Obiang decidió reforzar su alianza con Israel, para congraciarse con Estados Unidos. Washington viene presionando mucho a Obiang por sus negocios con China en los últimos años.

Con motivo de la pandemia del covid-19, Obiang buscó ayuda para tratar de que el sistema sanitario ecuatoguineano no se venga abajo. Occidente no ayudó mucho, pero sí algo Israel y mucho China. A mediados de febrero pasado los chinos no dudaron en auxiliar a Guinea Ecuatorial. Obiang ha recibido la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus, unos días después de que arrancase la campaña de inmunización en el país africano tras la llegada de las primeras 100.000 dosis desde China.

Obiang junto al mandatario chino Xi Jinping

Obiang, de 78 años, recibió la vacuna en el Palacio del Pueblo de Malabo, capital del país, en un acto al que acudieron también su esposa y su hijo y vicepresidente, Teodoro Nguema Obiang Mangue, por quien arrancó la campaña de inmunización contra el covid-19 en Guinea Ecuatorial.

Las primeras 100.000 dosis fueron destinadas a inmunizar a un total de 50.000 personas, lo que representa el cuatro por ciento del total de la población.  Un segundo lote llegó a Guinea Ecuatorial el 4 de marzo pasado, aunque las autoridades no han aclarado cuántas dosis llegarán entonces.

Guinea Ecuatorial ha registrado unos 5700 casos desde el inicio de la pandemia, según el balance recogido por los Centros para el Control de Enfermedades de la Unión Africana. Al menos 86 personas han perdido la vida víctimas de la enfermedad, que suma casi 100.000 fallecidos en todo el continente.

Israel, por su parte, envió recursos sanitarios y las negociaciones petroleras se sumaron a las de sostener el débil sistema sanitario de Guinea Ecuatorial. El acercamiento de Obiang con el sionismo israelí fue visto con buenos ojos por Occidente.

La Unión Europea buscaba signos más “cercanos” de Obiang, quien es acusado de violar los derechos humanos en Guinea Ecuatorial. Reconociendo a Jerusalén como capital del régimen sionistas de Israel Obiang se estaría ganando que tanto Estados Unidos y la Unión Europea no lo molesten más por el tema de los derechos humanos. Israel también hizo su lobby, ya que pidió a Occidente de que se alivien algunas que otras sanciones comerciales para con Guinea Ecuatorial.

Guinea Ecuatorial es un país ubicado en el estratégico Golfo de Guinea en el África Occidental, donde existe una gran reserva de petróleo marítimo, uno de los más grandes del mundo. Con una población de más de un millón de habitantes, Guinea Ecuatorial es señalada como una “futura Nigeria” debido a sus grandes reservas de petróleo. Las multinacionales estadounidenses y europeas del rubro miran con mucha atención. También China y los israelíes.

Guinea Ecuatorial se convirtió en territorio en disputa por los portugueses, españoles e ingleses, hasta  que en 1778 se convierte en dominio colonial del Virreinato del Río de la Plata, es decir, del reino de los borbones de España. El 12 de octubre de 1968 España le otorga la independencia al país. El excéntrico líder anticolonial Francisco Macías Nguema es elegido presidente del país. Macías se unió al Movimiento de Países No Alineados, pero también estableció contactos con la Unión Soviética y la China maoísta de entonces. Médicos y educadores cubanos fueron a dar ayuda a Guinea Ecuatorial, que es la única nación africana que tiene al español como idioma oficial. Las disputas internas en el país, golpismos internos, peleas con España, y vicios de megalomanía de Macías, llevaron a que sea derrocado en 1979 por el ejército liderado por Teodoro Obiang, su sobrino favorito. Macías será fusilado y Obiang convertido en el hombre fuerte del país hasta hoy.

La economía de Guinea Ecuatorial depende principalmente de la producción de petróleo, que representa el 60 % del producto interior bruto y el 86 % de las exportaciones del país. Otros recursos económicos son la explotación de maderas nobles, la agricultura, con productos como el cacao, algodón, café, la caña de azúcar, frutas tropicales, etc.

Obiang ha sido acusado de ser la cabeza de un régimen de terror. Las acusaciones de la oposición exiliada en España han llegado a Washington y Bruselas, lo que hizo que Obiang se acercara a China en los últimos veinte años. Pero las sanciones comerciales occidentales y apoyos a golpismos socavaron la economía de Guinea Ecuatorial para derrocar a Obiang. Pero no pudieron.

Obiang buscó apoyo de Cuba socialista (que nunca dejó de enviar médicos al país), de la Venezuela bolivariana, de Rusia y hasta firmó acuerdos con el Brasil de Lula, la Bolivia de Evo Morales y la Argentina de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Hacia el 2016 hubo una gran crisis económica en el país y Obiang tomó otro rumbo. Siempre inventivo, negoció con la Unión Europea y luego con Estados Unidos futuros acuerdos comerciales. Se anotaron Repsol, la Tota Fina Elf, Exxon Mobil, Texaco y otras empresas petroleras para hacer ricos negocios. Israel también se anotó, prometiendo negocios con la tecnología digital de alta generación y para entrenar las fuerzas armadas. Obiang no lo dudó y se alió a Tel Aviv.

Guinea Ecuatorial se presenta como una nueva “potencia petrolera” en África

Los palestinos y algunos países de la Liga Árabe vieron con muy malos ojos esta decisión de Obiang de aliarse a Israel. Pero parece ser que los acercamientos a China le han jugado una mala pasada a Obiang. Israel “aconsejó” al veterano presidente de que se alejara un poco de Pekín y de que prestara atención a los nuevos mandamases comerciales de Occidente. Una vez más, Israel se muestra como el gendarme de los intereses occidentales en África, mostrándose como el matón y patotero para amedrentar, amenazar y presionar.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Un año de gobierno neoliberal en Uruguay: los monstruos asoman la cabeza

Un año de gobierno neoliberal en Uruguay: los monstruos asoman la cabeza

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

La famosa frase del intelectual orgánico italiano Antonio Gramsci: cuando el viejo mundo no termina de morir y lo nuevo tarda en aparecer. En ese claroscuro surgen los monstruos; cobra mayor relevancia en estos tiempos de neoliberalismo crudo que vive Uruguay.

Este primero de marzo se cumple un año de gobierno de la Coalición Multicolor, que comprende a todos los partidos de derechas, desde la militar hasta la liberal-conservadora y con su socio camuflado, los ecologistas reaccionarios. 

El ajuste sobre la clase trabajadora es claro y evidente. La totalidad de políticas, medidas y hechos que van desde un año hacia atrás son cuasi imposibles de enumerar en estas líneas. A apenas quince días de asumido el nuevo gobierno, hacía gala de su proyecto y emitió un decreto que ajustaba el presupuesto estatal asignado para ese año en un quince por ciento.

En campaña electoral Luis Lacalle Pou y aliados declaraban que iban a convocar a los mejores y que estaban prontos para gobernar. Cualquier similitud con el macrismo es puro neoliberalismo. “El despilfarro”, “hubo una fiesta” y “la pesada herencia” que dejó el Frente Amplio fueron las expresiones más utilizadas por el presidente Lacalle Pou y sus ministros, para justificar su transferencia de recursos de abajo hacia arriba.

Donde el actual oficialismo escribió en su programa que se proponía eliminar despilfarros estatales y crear condiciones más favorables para el avance del “país productivo”, debiera leerse como que revertiría conquistas sociales y aumentaría los privilegios de los más poderosos.  Fueron enunciados generales, y en lo referido a la Ley de Urgente Consideración (LUC)  quedaron por el camino varias propuestas,  porque no reunían el apoyo necesario para su aprobación.

El gobierno se montó sobre dos fuertes pilares: la LUC y el presupuesto quinquenal. Se recortó en políticas sociales pero se aumentó el presupuesto para el Ministerio del Interior y de Defensa. Porque este proyecto solo cierra con represión. Represión que ha aumentado significativamente en los últimos doce meses.

Las fuerzas represivas son las mismas de siempre y el Frente Amplio compró el populismo punitivo como forma de abordar la seguridad pública. Hoy tienen el respaldo de un gobierno que plantea este problema como un “ellos y nosotros” o “la gente de bien” versus “los delincuentes”.

Sindicatos convocan a paro en medio de tensión con el gobierno en Uruguay

Se recortaron las becas universitarias y las becas de INEFOP que se brindan a trabajadores desempleados o en seguro de desempleo. La Universidad de la República no recibirá aumento en todo el quinquenio y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación sufrirá un recorte del 43.7% en investigación, 30.3% en formación y 51.3% en acceso a literatura científica.

La receta es la clásica de la de gobiernos de este corte, debilitamiento y déficit de la educación, salud y empresas públicas para su posterior privatización en nombre de San Déficit fiscal y reglas fiscales como salmos.

El ajuste por la boca vive

El propio Lacalle Pou en el debate presidencial dijo: “la inversión tiene que estar en conocimiento, en estudios; no en ladrillos, no en infraestructura.” Pues ni la inversión en infraestructura y educación se divisa por ningún lado.

La Ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche declaró recientemente: “Es evidente que esta situación de pandemia nos va a llevar a un aumento de personas en situación de pobreza. Es lo que estamos apoyando.”

Los números hablan por sí solos: más de 100.000 nuevas personas en situación de pobreza, más de 111.000 en  seguro de desempleo (el doble que en 2019) y más de 800 ollas populares y merenderos en todo el país.

El salario real ha descendido, siendo el peor en los últimos quince años. Aumentaron las tarifas, el gasoil y varios impuestos (primaria, contribución, patrimonio).

Imagen

El Partido Colorado, primer socio del Partido Nacional en esta coalición, colocó en cargos de gobierno a su ex fórmula presidencial Talvi-Silva. Los dos prometieron en campaña crear 136 liceos nuevos en todo el país. Talvi se retiró de la política a menos de seis meses de haber asumido como Canciller y Robert Silva hoy es Presidente de la Administración de la Educación Pública (ANEP).

Silva ha eliminado 250 grupos liceales (secundarios). Un liceo promedio tiene 24 grupos. Así que el recorte equivale a más de 10 liceos. La excusa del recorte es la baja natalidad, suceso que acontece desde hace décadas en Uruguay. El recorte carece de sentido, siendo que en caso de ser un motivo, se aplica solo en secundaria y no en primaria.

El último hecho grave en la educación fue el cese de quince docentes en un liceo del departamento de San José al suroeste de Uruguay por presunta violación de la laicidad. Lo que resulta de distintos testimonios y documentos es que es una clara persecución sindical por los antecedentes y declaraciones de la directora de dicha institución de filiación al oficialista Partido Nacional.

La pandemia ha sido el gran comodín que la Coalición Multicolor utilizó para escudarse en su ajuste. Arbeleche dijo, en al menos tres ocasiones, que “lo peor ya pasó” en otro ataque de macrismo explícito. Pero Urughuay ha sido el último país del continente en recibir las vacunas y el que menos gastó en pandemia para contrarrestar la misma, un 0.7% del PBI.

La oligarquía los cría y ellos se juntan

La Coalición Multicolor está poblada de apellidos centenarios, dueños del país, terratenientes, militares y de directores de think tanks. El tercer socio de la misma es un partido de ultraderecha militar, Cabildo Abierto. Es el gobierno democrático que más militares posee en cargos públicos. Donde se encuentran Ministros, Senadores, diputados y directores de entes públicos, entre otros.

El discurso de Cabildo Abierto es abiertamente antiderechos, promilitar, nostálgico de la dictadura y en contra de las organizaciones de derechos humanos. Dentro de sus adeptos se encuentran nazis, apologistas de la dictadura y torturadores. Sus declaraciones también giran en torno al “mal gasto” del dinero público y su despilfarro, pero nada han dicho en contra del déficit de la caja militar que ronda los 500 millones de dólares anuales.

Se sabía que articular al oficialismo multicolor  iba a ser complicado. Ya antes de la asunción de la alianza multicolor, el expresidente colorado Julio María Sanguinetti y Guido Manini Ríos (máximo referente de Cabildo Abierto) consideraron necesario formar un organismo de conducción política de la coalición de gobierno. Cumplido ya un año, Lacalle Pou no satisfizo la demanda y ha optado por dejar que las discrepancias se manifiesten, solo en el Parlamento, lejos de su puesto de mando y diluidas entre  muchos participantes.

Lacalle show

Todos los caminos conducen a Lacalle Pou. Su figura concita toda la atención y todo gira en torno a él. Sus vacaciones en tiempo de picos de contagios y fallecimientos por Covid-19, sus selfies, sus fotos surfeando, puestas en escena con “seguidores”, caminando con la primera dama por la principal avenida de Montevideo “espontáneamente”, llamando “casualmente” a la operadora del aeropuerto que recibió al avión con el cargamento de vacunas… y la lista sigue. 

Apenas iniciada la pandemia el 13 de marzo, Lacalle Pou brindó conferencias de prensa diariamente y allí construyó su imagen de gobernante que “se hacía cargo”. Pero los hechos demuestran lo contrario. Aunque su cometido fue logrado exitosamente: el presidente marcaba (y marca) agenda todos los días.

¿Entonces?

El gobierno  hizo muy poco para paliar las duras consecuencias de la crisis en lo económico y lo social. Los indicadores de retroceso son elocuentes, y si la gente pasa a vivir peor, el descontento no se podrá aplacar por tiempo indeterminado echándoles la culpa a la pandemia y a los gobiernos anteriores del Frente Amplio. Obviamente,  una eventual insatisfacción creciente con este gobierno no significa que vayan a crecer las preferencias por el FA, y en el camino hacia las elecciones de 2024 hay mucho más que dos.

La oposición encabezada por el Frente Amplio sigue atónita e impávida. La solución y la resistencia solo se ven posible por abajo y desde las organizaciones sociales.

Estos clanes de la oligarquía no son nuevos en política, pero el contexto regional y nacional han hecho que se coaliguen de manera sui generis, mientras esperaban pacientemente y agazapados para dar el zarpazo.

Los monstruos han salido a la superficie, dejando ver su rostro y descubriendo sus verdaderas intenciones, pero lamentablemente la historia marca que aún no han mostrado ni la mitad de su cuerpo.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

África y la búsqueda de la descolonización de su historia

África y la búsqueda de la descolonización de su historia

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

El modelo lineal de la historia del progreso tenía un ámbito de exclusión, tal vez más importante: la de todos los pueblos que no pertenecen a la cultura dominante de origen europeo, cuyas sociedades y culturas se solía presentar como dormidas en el tiempo hasta el momento en que la colonización las introdujo en la dinámica de la modernización. Esto afectaba a África y a su historia.

El tránsito de una historia colonial a otra nacionalista resultaba especialmente complejo en el caso de África, ya que los viejos modelos interpretativos coloniales comenzaban por excluirla de la historia. Inmediatamente después de la independencia, los historiadores africanos se vieron empujados a escribir una especie de historia “resistente”, opuesta a la del imperialismo. En los últimos tiempos la preocupación por el saber del pasado humano en el continente africano ha dado sus frutos y de a poco una con conciencia histórica africana se va forjando para salirse de los prejuicios racistas, eurocentristas y reduccionistas.

Especialistas africanos y no africanos se han unido para descolonizar al pasado africano con el objetivo de rescatar culturas ignoradas y destacar sus legados aún en los tiempos presentes. Ya pasaron de moda las quejas que se referían a que África subsahariana, por ejemplo, no podía ser considerada parte de la historia porque las fuentes escritas eran escasas o casi nulas en varias de sus regiones de selvas, sabanas y montañas.

El patriota africano y congoleño Patrice Lumumba.

La historia, la antropología, la paleoantropología, la arqueología, la filología, la sociología, la politología, la economía política y hasta la psicología han aportado sus metodologías de estudio para revalorizar el pasado de las numerosas culturas africanas que fueron negadas en los tiempos del colonialismo europeo y que no eran demasiado protagonistas en los textos escolares y universitarios acerca de “historia universal”.

Cierto que en las primeras planas de los periódicos del mundo salían a la luz los informes impactantes sobre los hallazgos paleoantropológicos de los ancestros remotos y fósiles de la humanidad en varias regiones africanas. También es cierto que se le ha dado mucha importancia a la arqueología y la historia del antiguo Egipto faraónico, el primer reino surgido en tierras africanas. Tampoco se puede negar el gran aporte del Islam en África Septentrional, ya que de allí han surgido eruditos y relaciones comerciales del orbe musulmán que dejó fuentes escritas sobre culturas de África Subsahariana. Otros hallazgos como el de los reinos de la antigua Nubia, Axum, el reino de Ghana, el reino de Malí, el reino Songhay, el reino de Benín, el Gran Zimbabwe y de las proezas militares del rey zulú Chaka el Grande fueron motivos de estudios sobre el pasado de África subsahariana que asombraron a muchos acerca del desarrollo cultural complejo de una parte del globo que se creía “empobrecida”, “ahistórica” y “atrasada”.

Los nacionalismos modernos que emergieron en la primera mitad del siglo XX en África influyeron en eruditos de varios países del continente como el senegalés Cheik Anta Diop o el burkinés Joseph Ki Zerbo, como así también a especialistas del Occidente. Teorías racistas y europeístas fueron abandonadas por postulados nacionalistas de claros africanismos militantes que intentaban reivindicar “pasados gloriosos” de reyes y reinos poderosos de tierras subsaharianas y de “pueblos negros”. Las tradiciones orales empezaron a ser muy valorizadas tanto como las fuentes escritas para reconstruir historias de ciudades, dinastías y expansionistas imperios que eran consideraron como de más “evolucionados” que el que desarrollaron los blancos en Europa.

Panafricanismo en esta postal en la que se ve a Sankara y Gadafi.

El afrocentrismo quizás haya sido exagerado con la escritura y reescritura de la historia africana antes de la llegada del mundo colonial blanco. Los nacionalismos modernos africanos quizás se aprovecharon de ciertas tergiversaciones que no ayudarían en nada a reivindicar el legado complejo de todas las culturas humanas que surgieron en el continente desde hace más de 2 millones de años.

Es verdad que las culturas humanas más antiguas aparecieron en África, pero también florecieron reinos, imperios, grandes centros urbanos y comerciales, religiones complejas, migraciones etnolingüísticas de grandes amplitudes, manifestaciones artísticas admirables e invenciones tecnológicas tanto como en Asia, Europa y las Américas antes de la invasión capitalista mundial de mediados del siglo XIX.

Para algunos se trataba de reivindicaciones extremas de los valores africanos (como la de la “negritud” del antiguo Egipto), que sobrevaloraba el estado de civilización y desarrollo, en términos europeos, de África en los inicios de la “edad moderna”.

Pero no se puede dudar de que la historia africana esté ganando su lugar. Y hoy en día debe ser de suma utilidad, porque las realidades del continente deben también buscar su pasado. Por ello la descolonización del pasado africano debe ser una herramienta de trabajos académicos, pero también de una lucha internacionalista para darle su lugar a la Patria Humana.

Mauricio Piñero
Mauricio Piñero

Cuentan las crónicas que nació como el hijo de nadie. Luchando por la Patria Grande, como Internacionalista y antiimperialista. Tripero de alma y cuerpo, siempre junto a la patriada barrial. La historia descolonizada es mi pasión como docente de la Escuela Pública y de los barrios. Las noticias sobre los pueblos que luchan como forma de viajar hacia una verdadera justicia social global.

Las vacunas, el fútbol y el relato

Las vacunas, el fútbol y el relato

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Uruguay es un país futbolero. Eso es innegable. La utilización de metáforas futboleras ante la vida a veces roza el hartazgo incluso para los futboleros, dentro de los que me incluyo.

Desde el poder ejecutivo se celebró la llegada de las vacunas “como un gol”, un  “maracanazo”, recordando la gesta de 1950 cuando Uruguay salió por última vez campeón mundial de fútbol. En vez de darse abrazos se aplaudieron entre todos los asistentes al Consejo de Ministros. El diario conservador El Observador se basó en las declaraciones de los ministros para hacer una nota plagada de metáforas futboleras.

La retórica es de triunfalismo. Una tónica de épica se pretende instalar en el país que recibió último las vacunas en toda Sudamérica. Una especie de ética protestante que se jacta del esfuerzo y del sufrimiento. Como si todo este tiempo de espera fuera una recompensa al final del túnel. Como si en este tiempo no hubo muertos, ni internados en tratamiento intensivo, ni cientos de contagiados.

OPS/OMS Uruguay – El futbolista uruguayo Edinson Cavani se une a la OPS para promover la vacunación

Las vacunas llegaron luego de anuncios y conferencias de prensa que hacían creer la inminencia del arribo de las mismas al país. El Ministro de Defensa (si, de Defensa y no el de Salud) anunció una etapa de prevacunación… pero hasta el día de hoy no se sabe qué significa.

El tono de victoria expresado por las autoridades gubernamentales es inversamente proporcional a la gestión, planificación y transparencia sobre las vacunas. Ni que hablar de la gestión de la pandemia.

La gestión de la pandemia fue y es piloto automático de las políticas sociales que el Frente Amplio había dejado. Se premió al “malla oro”, otra metáfora deportiva, pero esta vez sobre ciclismo. El malla oro vendría a ser la persona exitosa, la que va ganando la competencia. Es decir, se premió a los grandes empresarios y que el resto de los que vienen atrás quedaran a la fortuna del mercado.

Esto ya no es metáfora sino una definición del herrerismo, sector político-ideológico que lidera el presidente Lacalle Pou.

Sueltos de cuerpo

Todas las respuestas sobre el plan de vacunación contra el COVID-19 en Uruguay – Información – 27/01/2021 – EL PAÍS Uruguay

El gobierno celebra la llegada de los cargamentos en un contexto donde no hubo oposición ni palos en la rueda para el natural desarrollo del plan de vacunación. No hubo marchas antivacunas, los intentos de instalar el relato de la “plandemia” se desmontaron enseguida por las propias mentiras de sus impulsores. No hubo campañas de demonización de la vacuna ni denuncias de envenenamiento como sucedió, por ejemplo, en Argentina.

El centroizquierdista Frente Amplio, como primer partido de oposición tras 15 años en el gobierno, solo ha esbozado tímidamente ataques por twitter que poco asiento tienen en la cotidianidad de la gente. Más que inmóvil o tibio, el Frente Amplio parece estar catatónico ante las celebraciones del oficialismo y concentra sus baterías en la recolección de firmas contra la Ley de Urgente Consideración (LUC) y su congreso para la elección de autoridades internas.

Lo que llegará al país serán 192.000 dosis de la vacuna Sinovac. Para el 15 de marzo se esperan 1.558.000 dosis de la misma vacuna, mientras que desde el 8 de marzo hasta el 26 de abril el país recibirá 460.000 dosis de la elaborada por el laboratorio Pfizer.

Según estiman las autoridades, a un ritmo de 30 mil dosis diarias, seis días a la semana, en dos meses aproximadamente se tendrá inmunizada a gran parte de la población. El gobierno ya canta victoria de antemano y de los últimos en obtener la vacuna, Uruguay  pasaría a ser los primeros en inmunizar a casi la totalidad de su país

Sala de emergencia para pacientes con coronavirus, en el CASMU (archivo, enero 2021).

Lo que no dicen las autoridades es que somos un país con una población escasa -unos 3,3 millones de personas-, tenemos un territorio pequeño, no existen poblaciones que sean inaccesibles, se puede acceder por automóvil a cualquier punto del país y Uruguay posee un sistema integrado de salud de alcance nacional que obviamente no fue implementado por el actual gobierno de la coalición multicolor neoliberal y de derecha. 

De todas estas condiciones, la del sistema de salud fue gracias al Frente Amplio, las otras son características intrínsecas del Uruguay. Así que el regocijo de este plan de vacunación (recién publicado) no es gestión de la Coalición Multicolor.

El FA insiste con otras medidas, entre ellas las de proporcionar un ingreso básico de emergencia a las personas más afectadas, evitar desalojos, diferir pagos a organismos estatales, apoyar a las pequeñas y medianas empresas, mejorar los seguros de desempleo y adelantar inversiones en infraestructura para dinamizar la reactivación.

La anunciada llegada de las primeras dosis obviamente alivia ansiedades sociales y presiones sobre el gobierno, pero al mismo tiempo determina que otros asuntos ganen posiciones en la agenda política, en especial los relacionados con problemas económicos y sociales acumulados desde que se declaró la emergencia sanitaria.

El senador oficialista Juan Sartori ya presentó un proyecto de ley para prevenir la corrupción y privilegios a la hora de vacunarse. Un hecho que deja a las claras la importancia de que los gobiernos del campo nacional y popular sean bien prolijos con su accionar, porque la onda expansiva no es solo para adentro de su país, sino que se utilizan las falencias de unos, como tiros por elevación a  otros gobiernos o fuerzas políticas del mismo marco.

Como es su costumbre, el presidente Lacalle está decidido a concentrar los focos sobre su persona el 2 de marzo, cuando se presente en el Parlamento para exponer sobre su primer año de gestión.

Ni Maracaná, ni gol en la hora, ni remontada de atrás. Si quieren hablar de fútbol, el gobierno se parece al balompié local: atado con alambres, deudas con los jugadores, corrupción y siga, siga.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Jodyali en la memoria

Jodyali en la memoria

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Un hecho que ha marcado a fuego lo que ha sido la ocupación de la región de Nagorno Karabaj, en específico en el pueblo de Jodyali donde en la noche del 25 al 26 de febrero del año 1992, las tropas invasoras armenias, junto a milicias irregulares formadas por bandas armenias localizadas en la región y con la participación del 366 Regimiento de Infantería Motorizada de tropas de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) llevaron a cabo lo que se conoce como la masacre de Jodyali. Una acción calificada como genocidio y limpieza étnica.

¿Por qué hablar de genocidio, qué nos hace definir con este concepto la acción llevada a cabo por las fuerzas invasoras armenias en Jodyali? Primero, el genocidio es considerado uno de los crímenes más graves según el derecho internacional. Según el Estatuto de Roma, el genocidio consiste “en cometer actos orientados a destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Los actos que pueden constituir genocidio son matanzas, lesiones graves a la integridad física o mental, someter a las víctimas a unas condiciones que puedan destruirles físicamente”.

Este término fue acuñado y pareció por primera vez en la lectura del derecho internacional gracias al abogado polaco Raphael Lemki y definido por primera vez en el convenio para la prevención y sanción del delito de genocidio que la Asamblea general de las Naciones Unidas aprobó en su tercera sesión el año 1948. Al firmar este convenio, las naciones y los organismos internacionales vinculados se comprometieron a sancionar a todo individuo, gobierno y país que cometiese dichos crímenes. Posteriormente, el genocidio apareció tipificado en los estatutos de los tribunales penales internacionales formados, por ejemplo, para la antigua Yugoslavia el año 1993 y para Ruanda el año 1994. Hoy en día es la Corte penal internacional el tribunal instalado en forma permanente, el que juzga el genocidio, entre otros delitos graves y es su definición la que aparece en el tratado fundacional de esta Corte internacional, el mencionado Estatuto de Roma en su artículo número 6.[1]

En el transcurso de la matanza de Jodyali, además de las cifras dadas a conocer, 487 habitantes fueron gravemente heridos, muchos de ellos desmembrados, quemados vivos, decapitados. Otros fueron mutilados y sometidos a tratos crueles y denigrantes. Otros 1.000 azerbaiyanos, habitantes de Jodyali resultaron heridas y 1.275 personas fueron tomadas como rehenes. Hasta el día de hoy, 150 personas de Jodyali siguen desaparecidas. Un total de 8 familias fueron completamente aniquiladas, 25 niños perdieron a ambos padres y 130 niños y niñas perdieron a uno de sus padres.

Los tribunales y organizaciones internacionales han reconocido la gravedad de las atrocidades cometidos en Jodyali. En una declaración dada a conocer pocas semanas después de estos hechos, el día el 11 de marzo de 1992, el Comité de Ministros del Consejo de Europa emitió una declaración en la que  expresó su profunda preocupación “por los recientes  informes de asesinatos indiscriminados cometidos en territorio azerbaiyano y da a conocer su indignación condenando firmemente la violencia y los ataques dirigidos contra la población civil en la zona de Nagorno-Karabaj de la República de Azerbaiyán”.[2]

La República de Armenia es plenamente responsable del genocidio de Jodyali, que se confirma explícitamente con numerosos hechos, entre ellos pruebas y registros de investigación, testimonios de testigos, informes internacionales, informaciones dadas a conocer por medios de comunicación y documentos de organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales. La responsabilidad de Armenia en la comisión de los mencionados crímenes en Jodyali es incuestionable. Se refrenda esta afirmación con la observación dada a conocer, el 22 de abril de 2010, cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sostiene “respecto a la calificación de los crímenes y los responsables “según los informes disponibles de fuentes independientes, indican que en el momento de la captura de Jodyali en la noche del 25 al 26 de febrero de 1992 cientos de civiles de origen étnico azerbaiyano fueron asesinados, heridos o tomados como rehenes, durante su intento de huir de la ciudad capturada, por combatientes armenios que atacaban la ciudad”.

El Tribunal calificó el comportamiento de quienes llevaron a cabo ésta incursión criminal como “actos de especial gravedad que pueden constituir crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad”[3]. Definición también contemplada en el Estatuto de Roma y que señala en su artículo 7 un detallado grupo de hechos posibles de catalogar como crímenes de lesa humanidad “A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “crimen de lesa humanidad” cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque: a) Asesinato; b) Exterminio; c) Esclavitud; d) Deportación o traslado forzoso de población; e) Encarcelación u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional; f) Tortura…”[4].

El genocidio y crímenes de lesa humanidad en Jodyali perpetrados por Armenia en el curso de su agresión militar contra la República de Azerbaiyán constituyen una grave violación del derecho internacional humanitario y de derechos humanos, en particular los Convenios de Ginebra de 1949, la Convención sobre la Prevención y el Castigo del Delito de Genocidio, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos , Los derechos sociales y culturales, la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales.

La participación Armenia, en la masacre de Jodyali se dio incluso en los más altos niveles políticos y militares armenios como la del ex Presidente de la República de Armenia Serzh Sargsyan, quien sirvió como comandante jefe de las fuerzas militares ilegales en los territorios azerbaiyanos ocupados en el momento del genocidio de Jodyali en febrero de 1992. Los siguientes pensamientos de S. Sargsyan no dejan lugar a dudas sobre la cuestión de los verdaderos autores del crimen “Antes de Jodyali, los azerbaiyanos pensaban que estaban bromeando con nosotros, pensaban que los armenios no podían levantar la mano contra la población civil. Pudimos romper ese (estereotipo). Y eso es lo que pasó”[5].

La responsabilidad estatal de la República de Armenia por los actos ilícitos internacionales, en virtud de las normas consuetudinarias y de los tratados del Derecho penal internacional, determinados actos perpetrados en el contexto de un conflicto armado, incluidos los de la ciudad de Jodyali, son considerados delitos internacionales y la responsabilidad de los mismos es asumido de manera individual por quienes participaron en dichos actos , sus cómplices y accesorios. Junto con la responsabilidad internacional de la República de Armenia, las consecuencias jurídicas se manifiestan en la obligación de cesar tales actos, de ofrecer garantías y garantías adecuadas de que no se repetirán y de proporcionar una reparación completa del daño en forma de restitución, compensación y satisfacción, ya sea por canto o en combinación. Nada de eso ha ocurrido.

Tras 28 años de los sucesos en Jodyali, Armenia continuó sus crímenes de lesa humanidad con el ataque deliberado contra civiles azerbaiyanos durante la Segunda Guerra de Karabaj en 2020. Atacando la población civil y las infraestructuras de ciudades azerbaiyanas tan pobladas como Ganja, Barda y Tartar, situadas fuera del campo de batalla, Armenia volvió a recurrir a cometer los mismos crímenes de guerra realizados 28 años atrás en una conducta crónica y que debe terminar en forma permanente. En esta ocasión utilizó armamento más letal, incluyendo bombas de racimo y sistemas de cohetes para causar la mayor cantidad de bajas en el mundo civil, de manera tal de generar terror.

Según la Fiscalía General de la República de Azerbaiyán, como resultado de los ataques con cohetes y artillería pesada más de 100 civiles, entre ellos 12 niños y 27 mujeres murieron a causa de estos ataques. 423 civiles resultaron heridos. Casas residenciales, edificios, instituciones públicas, privadas, religiosas fueron destruidas como resultado de estos ataques. Tanto el genocidio de Jodyali de 1992 como los bombardeos contra la población en los hechos del año 2020 representan pruebas claras de la política deliberada y los actos de violencia sistemática de las autoridades de Armenia contra los civiles azerbaiyanos.

Es obvio que la impunidad de la que siguen gozando los autores de los crímenes sigue impidiendo avanzar en la consecución de la paz duradera y la reconciliación entre Armenia y Azerbaiyán. Por lo tanto, el establecimiento de la verdad con respecto a las violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario y de derechos humanos cometidas durante el conflicto, la provisión de reparaciones adecuadas y eficaces a las víctimas y la necesidad de acciones institucionales para evitar la repetición de tales violaciones son complementos necesarios para un verdadero proceso de acercamiento y convivencia pacífica entre las dos naciones.

Debemos repetirlo una y otra vez: en un marco internacional donde el tema de los derechos humanos y su defensa está a la orden día, es un imperativo exigir verdad y justicia para Jodyali tras 29 años desde aquel genocidio que aún permanece como una puñalada en la conciencia del mundo, que aún es una herida abierta en el pueblo de Azerbaiyán y que debe ser una espada encendida en materia de exigir que los responsables materiales e intelectuales de estos crímenes responda ante la justicia internacional. No puede haber paz sin justicia, no puede haber futuro sin compensación frente a crímenes brutales. No puede haber normalidad cuando Armenia sigue negando lo innegable.


[1] https://www.un.org/spanish/law/icc/statute/spanish/rome_statute(s).pdf

[2] Declaración sobre Nagorno-Karabaj, adoptada por el Comité de Ministros el 11 de marzo de 1992 a los 471 Reunión de los Diputados de los Ministros, Doc. CM/Del/Concl92) 471 bis.

[3] Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 22 de abril de 2010, párr. 87.

[4] https://www.un.org/spanish/law/icc/statute/spanish/rome_statute(s).pdf

[5] Thomas de Waal, Jardín Negro: Armenia y Azerbaiyán a través de la Paz y la Guerra (Nueva York y Londres, 2004), pág. 172.

Pablo Jofré Leal
Pablo Jofré Leal

Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Máster en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. especialista en temas de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de revista digital www.politicaycultura.cl

Uruguay sin carnaval – La noche que el amor fue clausurado

Uruguay sin carnaval – La noche que el amor fue clausurado

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

La nueva normalidad produjo que el carnaval 2021 lo suspenda la novel intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, perteneciente al centroizquierdista Frente Amplio. Esto se da en el contexto de una puja entre el gobierno nacional liderado por el derechista Luis Lacalle Pou y la propia intendenta Cosse por la asunción de medidas para paliar la curva ascendente de contagios.

Carolina Cosse, intendenta de Montevideo

El comunicado de suspensión fue a través de un escueto twitter en la cuenta oficial de la intendencia capitalina. La forma y el contenido fueron criticados duramente por varios integrantes de distintos conjuntos carnavalescos. 

Esta medida se suma a la compleja situación de los trabajadores y trabajadoras de la cultura, que han pasado meses con los teatros y locales cerrados. Luego de la reapertura, el aforo se redujo a un 30% en una economía perimida donde tener una banda de música o llevar adelante una obra de teatro, las más de las veces, es “por amor al arte”. 

El arte contestatario, crítico e irreverente siempre ha sido la piedra en el zapato del poder. La pandemia le ha puesto tapabocas a los espacios donde las artes se desarrollan. Nos han robado el encuentro. La comunión y la cercanía de los encuentros luego de una obra de teatro, un slam de poesía o la bajada de una murga, hoy se reducen a una sesión de zoom.

Nos han metido en otra burbuja además de la del consumismo, el individualismo y el egoísmo: la del miedo. Coctel perfecto para que el otro no sea la patria, que el otro sea cada vez más ajeno y pase a revestir peligro. 

El arte en todas sus aristas ha sido sustancial para hacerle trampa por unos instantes al confinamiento y la cuarentena. Hoy que el desahogo y la crítica es más necesaria que nunca ante una etapa civilizatoria inédita, el carnaval en Uruguay ha sido suspendido.

A la larga lista de componentes, utileros, técnicos y artistas que se han perdido, se suman las fuentes de trabajo indirectas que genera el carnaval; que además pasan a engrosar la fila de los miles de desempleados y en seguro de paro que sobreviven en el país.

El coro popular, representado sobre todo por la murga, este 2021 se ha visto callado. 

Las sensaciones que quedan son las de un limbo entre cuidar la salud de la población y evitar un foco de contagio y la impotencia por haberse quedado de la noche a la mañana sin el carnaval más largo del mundo y todo lo que ello implica.

Las series, películas y caricaturas de la psicología siempre nos muestran síntomas y soluciones individuales, pero este hecho social no puede verse más que como una angustia colectiva porque no hay carnaval.

Este año donde conjuntos como la murga La Gran Muñeca cumple 100 años, parodistas Momosapiens 30; donde han fallecido referentes históricos como Cachila Silva en el candombe de la comparsa de negros y lubolos C1080 y “Catusa” Silva, creador de la mítica retirada de la murga Araca la cana del año 1973. Un año oscuro para Uruguay, donde el 27 de junio de ese mismo año se consumara el golpe de Estado.

Araca la Cana y “Catusa” Silva

En el verano de es fatídico 73, mientras Uruguay se veía sumido en un clima autoritario sin parangón, la murga cantaba: “Pueblo, por tu esencia vive el hombre/Si su mano te responde, no temas a la verdad/Araca, es tu murga compañera/Quiere que en tu primavera/Florezca la libertad./Araca, es la murga compañera/De un pueblo que construye su senda verdadera/Nace en carnaval nuestro destino/Forjemos el futuro por el mismo camino

La bronca arrinconada en la garganta por no poder cantar ni un solo verso, viajando de tablado en tablado y dejando su espectáculo por los barrios, se hizo canción en una ingeniosa apuesta por parte de la murga Queso Magro. Allí la crítica corre parejo tanto para el Partido Nacional y Partido Colorado como para el Frente Amplio.

Murga Queso Magro

Otra vez la imaginación y el ingenio popular sale a escena. Como cuando en dictadura se gambeteaba la censura con metáforas que nunca entraban en el radar de la comprensión castrense. 

Otra vez el pueblo trabajador estará a la talla para que las retiradas vuelvan a sonar en las gargantas roncas de Montevideo. 

Este 2021 se escuchó cantar “Sombra de la sombra de una esquina/La noche que el amor fue clausurado” pero ojalá que más pronto que tarde, la crítica sea el canto que en febrero Dios Momo elija para que la popular barriada vuelva a decir: Salú carnaval.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

El mundo no está enfermo, lo están depredando

El mundo no está enfermo, lo están depredando

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Se acerca el cierre del año y la humanidad se ha vuelto un poco más injusta. En la mayoría de los países del mundo la desigualdad social aumentó. No sólo por culpa de la pandemia como se pretende hacer creer desde la prensa hegemónica mundial, sino producto de la ausencia de políticas realmente efectivas para frenar el crecimiento del hambre y la miseria.

La pandemia -además- vino a demostrar que la voracidad del capitalismo no tiene fin. La forma que va adoptando el sistema -cada vez más tecnificada y virtual- deja al descubierto que no importa ni siquiera la vida de les seres humanes. No es ningún descubrimiento asombroso: bajo las reglas predominantes en este mundo, sólo importa la rentabilidad, el poder y la concentración de la riqueza en cada vez menos manos.

El gran negocio del capitalismo es la muerte: de la naturaleza ante la voracidad por producir sin límites, que se lleva la vida de miles de especies animales y vegetales; la muerte de personas producto del racismo, del patriarcado, del colonialismo, o de guerras lanzadas en nombre de la democracia, los derechos humanos y/o el progreso.

Hay quienes dicen que la pandemia del COVID-19 fue un acto reflejo de la naturaleza, un llamado de atención a la única especie que habita este planeta y destruye y mata sólo por placer.

Algunes analistas especulaban con que la crisis sanitaria que produjo la pandemia haría que se tome conciencia de la necesidad de cambiar, de dar un giro de 180 grados para evitar que esta lógica de muerte planificada lleve a la propia extinción de les seres humanes. Iluses quienes creyeron que tal cosa podría suceder.

Pese a todas las advertencias hechas por científiques, pese a las marcadas consecuencias sobre el medio ambiente, el calentamiento global, la aparición de más y más enfermedades, la muerte sistemática e imparable de personas por falta de condiciones mínimas de subsistencia. Nada parece detener esta alocada maquinaria.

Las disputas globales siguen avanzando, ahora por ver quién se hace con el control y predominio de la tecnología y con ello la pole position para avanzar primeros y más rápidamente en la reformulación de los aspectos estratégicos en el desarrollo de las capacidades de predominio sobre el resto: militar, comunicación, financiera y económica, servicios, educación, robotización, etc.

Disputas que como se ha señalado en anteriores oportunidades tiene a los EEUU y a China como principales competidores. Y si bien en algunas cosas puede decirse que tienen lógicas diferentes, lo cierto es que tanto una como otra son aspiradoras que no paran de consumir materias primas en volúmenes cada vez más importantes.

Al igual que con la pandemia, algunes se ilusionaron con la llegada de Joe Biden como el 46º Presidente de los EEUU. Si se observa sin mucho detalle el prontuario de este señor se podrá discernir fácilmente que es poco probable que ello suceda.

Los años de Trump fueron años de una violencia inusitada en la retórica oficial de la Casa Blanca. Los de Biden quizás sean más diplomáticos, no por ello menos agresivos. Intentarán revertir muchas de las adversidades en las que quedó la diplomacia de ese país luego del paso del huracán, volverán las andanadas de fake news, las presiones de la embajada, las presiones de los organismos multilaterales de crédito, las “inversiones” para que China no siga avanzando en Nuestra América.

Con Biden no se terminará ni la guerra comercial, ni las agresiones contra Rusia, Venezuela, Cuba, Nicaragua, Irán o cualquier otro país que ose enfrentar los mandatos del caduco imperio del norte. Las jugarretas puede que pasen a ser más sutiles, pero seguirán existiendo. La región seguirá siendo un territorio en disputa.

Irán, Rusia y China seguirán apostando a diversificar y mejorar sus relaciones con nuestro continente, los EEUU intentarán que eso no suceda. El caso más gráfico quizás estará en cómo utilicen la presidencia de Claver-Carone frente del BID (históricamente ocupada por une latine). Con ello seguramente intentarán resquebrajar el financiamiento y las inversiones Chinas en los países de la región.

Las ONG’s ligadas a los gringos y los europeos seguirán operando y “construyendo” opiniones en diversos temas para deslegitimar a los gobiernos populares que intenten avanzar en la integración regional, más allá de las diferencias ideológicas existentes en los diversos gobiernos.

Los préstamos del FMI y el BM a los países de la región seguramente se verán potenciados bajo la excusa de ayudar a esos gobiernos a sobrellevar las complejas consecuencias de la pandemia del COVID-19. Eso sí, a los gobiernos “amigos”, al resto ni para una curita.

El 2020 fue un año de muchas batallas, de enormes desafíos a los que se tuvieron que enfrentar los distintos pueblos de Nuestra América y el mundo. Desafíos que se vieron agravados por una pandemia que no es otra cosa que la consecuencia de la voracidad del capitalismo y sus promotores. Nada hace creer que el 2021 o los años venideros no serán iguales o más complejos.

Si hay algo que es seguro de cara al futuro inmediato de la humanidad, es que seguirán existiendo las injusticias; que seguirán generándose descalabros en la economía al igual que en el medio ambiente; que posiblemente aparecerán más virus y que los que ganaron siempre querrán seguir ganando pese a que ello pueda generar la muerte de miles o millones de personas.

Lo único que se puede predecir de ese escenario es que seguirá habiendo lucha, resistencia y organización de los pueblos para tumbar las injusticias, provengan del colonialismo, del capitalismo, del racismo, del patriarcado o de todas juntas.

Trabajemos en la unidad y para ser cada vez más solidaries, estudiemos para ser cada vez más conscientes de los peligros que se avecinan, denunciemos las injusticias y opresiones del sistema para que nadie las desconozca. Brindemos por los años de lucha que vendrán, que serán muchos.

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

En Uruguay, todos los caminos conducen al ajuste y al estado policial

En Uruguay, todos los caminos conducen al ajuste y al estado policial

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

El montaje de un aparato policial con la pandemia como justificativo es el salto que ha dado el gobierno este viernes 18 de diciembre con la reglamentación del artículo 38 de la Constitución. Los medios afines blindan al gobierno, legisladores oficialistas piden presencia militar en las calles, el Presidente que hace stand up en las conferencias y las leyes  dejan más que claro que todos los caminos conducen al ajuste

Prontas las medidas

Semanas atrás se anunció una conferencia de prensa de Presidencia para el día 18 de diciembre debido al aumento exponencial de casos de covid. La misma se adelantó para el miércoles 16 con previa conferencia al mediodía del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH).

El miércoles por la noche el presidente Lacalle Pou anunció suspender los espectáculos públicos desde el 21 de diciembre al 10 de enero. Esa misma fecha se planteó restringir el ingreso al país, excepto para las personas que tuvieran pasaje programado hasta el 17 de diciembre inclusive. Alentó a vacacionar pero con distanciamiento social e incluso tuvo tiempo para decir socarronamente que se iba a tomar unas minivacaciones en el departamento de Rocha.

La prohibición de cerrar fronteras no afecta al transporte de cargas, por lo que las fronteras seguirán siendo un colador, donde se han registrado varios focos en ciudades fronterizas por estas actividades, sobre todo transporte proveniente de Brasil.

Se aumentaron las horas de apertura de los shoppings, los centros comerciales. Los ómnibus interdepartamentales deberán viajar al 50% de su capacidad y ante ésto Lacalle prometió un subsidio para las empresas. Se dará la reapertura de gimnasios y toda actividad física en lugares cerrados que habían sido suspendidas apenas diez días atrás.

Lo no-dicho

Lo más importante de la conferencia de prensa fue de lo que no se habló: de los desempleados, los que están en el seguro de paro, de las ollas populares, del sistema de salud y sus trabajadores.

Fueron nombrados en la conferencia, pero apenas eso. Se los saludó, se les reconoció el esfuerzo, pero medidas, ninguna. Similar a lo que aconteció la semana anterior cuando un uruguayo fue destacado como uno de los 10 científicos más importantes del 2020 por la Revista Nature. Alli el Presidente lo saludó y lo felicitó por twitter, y el cientifico Rodrigo Moratorio no tardó en responder que sería bueno que el apoyo sea económico y a través de presupuesto y políticas de gobierno.

El desempleo sigue aumentando. Mientras que la tasa en Montevideo es de 9,6%, en el interior del país esta cifra asciende a 12,3. Asimismo, entre las mujeres (14,2%) esta tasa es 5,6 puntos porcentuales superior a la de los hombres (8,6%).

El 38 está cargado

Lacalle Pou, en conferencia, brindó nuevos slogans vacíos que parecen ser un nuevo mote para una campaña publicitaria. Del “quedate en casa” a la “convivencia solidaria” a las “burbujas” para poder pasar las fiestas de fin de año. Se apela a la responsabilidad individual, coherente con un gobierno neoliberal que deja al Estado como garante último de la represión.

Esto queda manifestado con la implementación del artículo 38 de la Constitución. El mismo reza: “Queda garantido el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no podrá ser desconocido por ninguna autoridad de la República sino en virtud de una ley, y solamente en cuanto se oponga a la salud, la seguridad y el orden públicos.”

“Restricciones a la movilidad de la población incluirá a las marchas y movilizaciones sociales y sindicales, definió Presidencia, destacó el semanario derechista Búsqueda. El legislador blanco (del oficalista Partido Nacional) Sebastián Da Silva, por su parte, pidió presencia militar en la calle para «molestar a los ciudadanos ligeros de prevención» y así bajar la cantidad de contagios de ovid-19.

Lentamente se está montando un estado policial que restringe las libertades y calza justo en un momento donde el malestar social con el gobierno empieza a emerger a la superficie. Las medidas que se han implementado para mitigar el covid-19 no tienen correlato con la cantidad de casos en aumento y su posible reducción. Están identificados los focos de contagio y allí no se ha aplicado ninguna medida.

Ajuste

Donde sí se están aplicando medidas a rajatabla es sobre la clase trabajadora. Insólitamente se ha modificado en el Parlamento, con los votos del oficialismo, traspasar el salario vacacional acumulado en 2019 -que debía ser abonado este 2020- para el año 2021.

Es decir que los trabajadores que este año vieron congelado su salario con respecto a las tarifas y la inflación, quedarán relegados una vez más. Los empresarios celebran y se ahorrarán ese dinero, pagarán en el 2021 con un dólar en crecimiento a la par de los precios y las tarifas.

No es especulación ni pronóstico. El representante de la oposición en Antel (empresa estatal de telecomunicaciones) anunció que para el año entrante las tarifas subirán por encima de la inflación entre un 9 y 10 por ciento.

Por si faltaba algo, para sofocar cualquier atisbo de alegría, la Intendencia de Montevideo a cargo de Carolina Cosse del centroizquierdista Frente Amplio, decidió suspender el carnaval capitalino y así de un plumazo, con un escueto tuit, 40 mil  personas se quedarán sin trabajo este verano.

Espejismo

Uruguay gozó de buena prensa por la gestión de la pandemia, alimentada por los voceros de la derecha rioplatense, mientras el gobierno ponía piloto automático con los pilares que había construido el Frente Amplio.

La exhortación individual ya no surte efecto. La población fatigada, que se tragó el discurso de la excepcionalidad uruguaya abonado por el propio Lacalle Pou y casi sin miedo por la pandemia, hace que los números hayan crecido exponencialmente.

Dios Momo no volverá a soñar este febrero. La murga, eterna crítica al poder de turno, verá su voz acallada por una pandemia que parece no tener fin y menos aún sus consecuencias. El 2021 dejará sus trajes colgados esperando un cuplé. La murga que cantó su retirada para volver, esta vez dejará sus versos en el tintero.

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Cada vez que damos click en “aceptar”

Cada vez que damos click en “aceptar”

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

En las últimas décadas, pero fundamentalmente durante este tiempo de pandemia, la virtualidad fue cobrando más y más relevancia en la vida cotidiana de millones de personas a lo largo y ancho del planeta.

El solo hecho de que las grandes empresas tecnológicas hayan sido las grandes ganadoras de la pandemia (al igual que lo serán las farmacéuticas), habla del proceso acelerado de enriquecimiento de quienes dirigen ese selecto grupo de compañías y del poder de lobby que acumulan.

De hecho, en un reciente artículo de la periodista canadiense Naomi Klein, se pone sobre la mesa el acuerdo que habría hecho el alcalde de Nueva York, Andrew Como, con el Ex CEO de Google, Eric Schmidt, o con la Fundación Bill y Melinda Gates, para convertir a esa ciudad en un verdadero experimento tecnológico-social: Telesalud, aprendizaje remoto, vehículos sin conductor.

Las presiones de las empresas de Silicon Valley (GAFAM) parecen comenzar a ir más allá de la reducción de aranceles, liberalización laboral o no restricción del uso “libre” de datos. Estos actores son cada vez más un co-gobierno, o incluso un actor central en la toma de decisiones de los gobiernos.

Repercusión mundial

Se ha mencionado en reiteradas oportunidades cómo esta carrera tecnológica estaba jugando un papel trascendental en la geopolítica mundial. El hecho más visible es la guerra comercial entre Estados Unidos y China. No por nada el Director de Inteligencia Nacional de los EEUU, John Ratcliffe, sostuvo que “China es la mayor amenaza global para la democracia y la libertad desde el final de la Segunda Guerra Mundial”. Incluso, estas disputas políticas y económicas se pueden ver dentro de EEUU bajo los intereses defendidos por Trump-Pence (petroleros) y Biden-Harris (tecnológicos).

De hecho, mientras en occidente se polemiza sobre las redes de telecomunicaciones conocidas como 5G, empresas de China, Corea del Sur o Japón ya comienzan a avanzar sobre el 6G. En efecto, en noviembre del año pasado, el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China “anunció el establecimiento de un equipo de trabajo enfocado a investigar y desarrollar las redes de sexta generación (6G) tan solo unos días después del lanzamiento comercial del 5G”·.

Tecnología vs. democracia

El espacio virtual se ha vuelto de importancia estratégica, no sólo para los grandes jugadores mundiales, sino también una fuente de preocupación para los países con menores capacidades. Tal es el caso de las redes sociales que han potenciado la aparición de mentiras (Fake News), propagadas a velocidades impensadas desde hace tan sólo una década.

Este hecho ha sido incluso un problema para las democracias, que se vieron agredidas por vendavales de artículos, comentarios televisivos y radiofónicos, o cadenas de mensajes operando descaradamente con mentiras para torcer la balanza electoral de un lado a otro. En la posverdad (plusmentira) no importan los hechos, sino las percepciones y las emociones.

El diplomático británico, fundador y director del Conflicts Forum, además de figura destacada en inteligencia militar británica (MI6) y en la diplomacia de la Unión Europea, Alastair Crooke, analizó recientemente algunas de las tensiones que se están generando no sólo en Europa, sino también en Estados Unidos, respecto a la injerencia de las grandes empresas tecnológicas en las decisiones de los gobiernos.

El descarado intento de las Big Tech y de los principales medios de comunicación de escribir la narrativa de las elecciones estadounidenses de 2020 en Facebook y Twitter -asociados en su campaña para insistir en que la disidencia es la intrusión de la desinformación del enemigo, o las « mentiras » del presidente de los Estados Unidos o simples estupideces- es sólo el primer paso para redefinir a los «disidentes» como riesgos para la seguridad y enemigos del bien[1].

¿Avance tecnológico es igual a desarrollo de la “humanidad”?

Todo indica que el desarrollo tecnológico y la orientación en Ciencia y Tecnología de la mayoría de los países, tal y como los conocemos, están llevando a un escenario de mayor destrucción del ambiente (por la voracidad depredadora por extraer materias primas), que a su vez tiene consecuencias en la salud de la humanidad y de otras especies animales y vegetales (como la aparición de nuevas enfermedades).

Más allá de algunos cambios en la vida cotidiana -generalmente producto de las necesidades de la misma reproducción del capitalismo-, esta forma de producción de desarrollo, innovación y ciencia (bajo las lógicas de este sistema) no ha implicado mejoras significativas para la humanidad sino sólo para un puñado de corporaciones que se han vuelto megaempresas, y para algunos gobiernos a nivel mundial que las utilizan para oprimir a sus pueblos, invadir o desestabilizar a otros.

Hoy el gran negocio está puesto en la producción de datos en el escenario virtual que es Internet. La licenciada y profesora en Psicología y analista e investigadora del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégicos, Paula Giménez, señala en un artículo publicado en mayo de este año que, según uno de los máximos ejecutivos de Google, hasta 2003 la humanidad había producido un total de cinco exabytes (1 millón de terabytes) de información,  mientras que en 2018 “se crearon 33 zettabytes de datos en el mundo (un zettabyte equivale a 1.000 millones de terabytes), 16,5 veces más que solo hace nueve años. Con el desarrollo tecnológico existen proyecciones que indican que en el año 2035 la producción de datos trepará a los 2.142 zettabytes”.

Al mismo tiempo que aumentan los niveles de producción de datos, avanza la tecnificación de los sistemas productivos. Lo que le sobra a la forma que va adoptando el capitalismo son las personas, lo cual explica por qué, pese al “desarrollo”, los niveles de desempleo, pobreza y miseria son cada vez más elevados en todo el planeta. Según Giménez, actualmente el mundo tiene aproximadamente 3.300 millones de trabajadores y trabajadoras de los cuales sólo 1.300 son estables. El problema es que sobre la tierra hay aproximadamente 8 mil millones de seres humanes.

Esclavitud del siglo XXI

Como afirma el dicho popular (que refuerza la lógica capitalista), “nada es gratis en la vida”. El uso de las redes e internet tampoco. Cada vez que apretamos “aceptar” cuando instalamos aplicaciones en nuestros teléfonos o creamos cuentas en las redes sociales, estamos entregando a esas megaempresas el derecho de utilizar nuestros datos a gusto y piacere. Datos que serán utilizados para segmentar audiencias, públicos y posibles consumidores para determinada empresa, hasta el uso de los mismos de manera opresiva contra la población de determinado gobierno.

El negocio es redondo porque no tiene límites, y las presiones para que no existan son cada vez más fuertes. Límites que deberían poner los gobiernos de los Estados o bloques regionales como la UE. Gobiernos o regiones que muchas veces tienen profundas limitaciones por el gran poder de lobby de estas empresas.

Retomando algunas de las ideas vertidas al principio de estas líneas, es tal el problema en que se ha convertido esta situación que incluso muchas de estas empresas comienzan a tener más peso específico en la toma de decisiones que los propios gobiernos. Se ha convertido en un problema geopolítico, ergo de defensa de la soberanía nacional.

Desafíos futuros

Seguramente, la maquinaria siga funcionando y cada vez sea más complejo desarticular el entramado mundial que genera estas condiciones de injusticia e inequidad. Pero no todo puede estar perdido. La legislación sobre el uso de datos que controle a las compañías y respete la privacidad de les usuaries es una situación primordial, y para que ello suceda debe haber concientización y presión social.

Al significar un problema geopolítico, habrá que ir a paso firme pero con mucho cuidado en los caminos que se adopten, al tiempo que se deberá fomentar la producción nacional no sólo de tecnologías, también de plataformas que puedan competir en estos mercados.

Los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil tendrán el gran desafío de defender los derechos de les trabajadores y avanzar en más conquistas. Transpolando esto al ámbito digital y usando la metáfora del periodista y analista político brasileño, Pepe Escobar, “nuestro futuro será de hackers o de siervos”.


[1] https://www.nodal.am/2020/12/la-cortina-de-hierro-digital-esta-bajando-por-alastair-crooke/

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

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