Tiempos de pandemia: “Valores del Cooperatismo en Educación”

Tiempos de pandemia: “Valores del Cooperatismo en Educación”

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

POR JUSTO SEBASTIÁN ACEVEDO*

En la actualidad, la pandemia del Covid-19, pone en debate las posturas morales, políticas, filosóficas del Individualismo. Hoy, el contexto hace que sea difícil la concreción de aquello que dicha corriente pregona; pues es dificultoso el ejercicio por parte de los individuos de la independencia y la autosuficiencia que tanto reclaman y difunden como modo de vida. En el presente, la realidad nos ha demostrado que la intervención del Estado ante esta contingencia, a través de distintas políticas públicas de índole sanitario, securitario, y económico, entre otros, pudo atemperar la situación epidemiológica y las consecuencias de las mismas, en otras tantas esferas.

Todo ello nos lleva a reflexionar que aquellos sujetos que viven en sociedad, ante determinadas circunstancias, consideren asociarse para afrontar las vicisitudes de la vida social, de la realidad que se les impone.

Observamos en la situación mundial, en la proliferación del coronavirus, la oportunidad en la que los sujetos ven necesario, como estrategia, el tener que coligarse, interconectarse en forma cooperativa, es decir, bregar en conjunto para poder encontrar soluciones a problemas que son comunes a todos los individuos.

Por ello, en los distintos grupos humanos se hace necesario que consideren y rescaten ciertos valores y principios rectores relativos a lo que llamamos cooperativismo, ya que los mismos sientan las bases para poner en práctica la ayuda mutua, la responsabilidad, la democracia, la igualdad y la solidaridad.

Por lo tanto, en una sociedad donde las comunidades pongan en acto “formas cooperativistas de relación”, requerirán de las siguientes características:

La ayuda mutua entre los miembros del grupo. Esto lleva consigo actuar en conjunto para buscar resoluciones a las problemáticas que se les presentan comunes.

La responsabilidad de cada uno en el nivel de entrega y rendimiento, que permita arribar a las metas comunes; un compromiso moral  inquebrantable de los unos con los otros.

La democracia expresada en la toma de decisiones colectivas en las gestiones realizadas o a realizar; para ello, es vital el pleno protagonismo y la participación directa de todos los miembros.

La igualdad: se expresa en que todo derecho y toda obligación son para todos los integrantes por igual.

La solidaridad se presenta al momento que el conjunto va al rescate o a la asistencia de aquel miembro que presenta una dificultad o inconveniente.

En la Argentina, al menos en los aspectos formales de la Educación, nos encontramos con que la legislación contempla al cooperativismo en su dimensión formativa. Basta con rastrear aspectos normativos del pasado para poder encontrar la Ley 16583, sancionada por el Congreso de la Nación en octubre de 1964 y aprobada por el Ejecutivo a cargo del Presidente Arturo Umberto Illia en noviembre de ese mismo año. En esta Ley, se declara de alto interés nacional la enseñanza de los principios del cooperativismo y se establece a través del Ministerio de Educación la inclusión de planes y programas en los establecimientos educativos dependientes de Nación, sobre la enseñanza teórico-práctica del cooperativismo. En el tiempo, hubo otras normativas que se dictaron, que fueron complementando a esta Ley.

En la actualidad está en vigencia la Ley de Educación 26.206, sancionada por el Congreso de la Nación en diciembre de 2006 y aprobada a los días siguientes por el Ejecutivo a cargo del Presidente Néstor Kirchner. En el artículo 90, establece que el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología promoverá, a través del Consejo Federal de Educación, la incorporación de los principios y valores del cooperativismo y del mutualismo en los procesos de enseñanza-aprendizaje y la capacitación docente correspondiente, en concordancia con los principios y valores establecidos en la Ley N° 16.583. Es decir, se renueva con fuerza de Ley la incorporación de los principios y valores del cooperativismo en la educación.

Al año siguiente, la provincia de Buenos Aires adaptaría su marco educativo a partir de la Ley Nacional de Educación de 2006, y entraría en vigencia la Ley Provincial de Educación registrada con el número 13.688. En ella se recupera, dentro de los fines y objetivos de la política educativa de la provincia, la importancia en la incorporación de los principios y valores del cooperativismo.

Ahora bien, ¿esta relación entre cooperativismo y educación, queda en simples enunciados o hay una fuerte presencia en lo curricular? Este interrogante, seguramente, pueda ser el inicio de una investigación más profunda sobre el tema, pero de lo que sí estamos seguros, es que la actualidad nos lleva a interpelar a la educación, sobre qué tipos de valores y principios son los necesarios reforzar ante contingencias como las que nos toca vivir hoy.

¿No será que necesitamos una política educativa que fortalezca los procesos de enseñanza-aprendizaje y la capacitación docente, en concordancia con la promoción de los principios y valores del cooperativismo en el trabajo áulico?


* Docente e integrante de la mesa de conducción del Encuentro Provincial de Educación.

Fuentes:
http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/120000-124999/123542/norma.htm
https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-16583-194870/texto
https://www.aciamericas.coop/Principios-y-Valores-Cooperativos-4456#:~:text=Las%20cooperativas%20se%20basan%20en,y%20preocupaci%C3%B3n%20por%20los%20dem%C3%A1s.
https://normas.gba.gob.ar/ar-b/ley/2007/13688/3181#

Gigantes como la lucha

Gigantes como la lucha

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

POR MAIA CUBRIC*

“Desde que somos parte en la Selección Nacional Argentina hemos vivido, tolerado y callado muchas situaciones difíciles y lamentables”, así comienza el comunicado que las jugadoras del seleccionado femenino de básquet, Las Gigantes, publicaron el 1° de junio en Instagram. Entre otras cosas, las exigencias que plantean no son ni más ni menos que el reconocimiento de la disciplina, que implica el financiamiento económico básico de la misma y la preocupación de parte de las organizaciones que comandan la batuta para que crezca el deporte en lo que a la práctica femenina respecta.

Paréntesis, aunque pueda parercer obvio: nada que no suceda en el ámbito del básquet masculino. O si no, habría que analizar cuántas veces Ginóbilli se vio imposibilitado a jugar por la falta de indumentaria, por ejemplo. Y al responderse que ninguna, se empezaría a buscar el por qué con las compañeras esas situaciones no dejan de suceder.

Para resumir, las jugadoras de básquet de la selección nacional no solo no están siendo contenidas ni escuchadas, sino que ni siquiera cobran la beca que otorga el Enard para les deportistas. Y en este contexto, en el cual es cada vez más complejo sostener las necesidades básicas (sin mencionar el pasado de políticas neoliberales que azotó al mundo del deporte), diferentes jugadoras salieron a plantear las preocupaciones comunes.

Sofia Aispurúa expresó en una entrevista con TyC Sports que “la falta de compromiso es de la Confederación, que al asumir un nuevo mando no presentó un proyecto, una lista de jugadoras, un entrenador y un staff al Enard, que nos otorga becas por ser de la Selección, y ahora nos quitaron ese privilegio económico”.

Comunicado que replicaron las jugadoras en sus redes sociales

En la misma sintonía, la capitana Débora González expresó ayer: “Nadie de la Confederación nos llamó esta semana; ni siquiera un mensaje para consultarnos o establecer al menos un inicio de diálogo. Nosotras queremos lo mejor para el seleccionado, lo damos todo y más, pero nos cansamos de la desigualdad”. Mensaje que da cuenta de que no solo se trata de una cuestión económica, sino que también se trata del desinterés absoluto que expresó el órgano mayor del básquet argentino, la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB).

Tres días después de ese comunicado, el director del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD), Daniel Jacubovich, comentó que no era suya la responsabilidad de que las jugadoras no estén recibiendo una beca. Y obviamente apuntó a la CABB: “Ante la ausencia de un nuevo proyecto deportivo, con un responsable técnico y un plantel, para el Enard es imposible otorgar becas“, y agregó que “a partir de la presentación del proyecto formal, se vuelven a otorgar, es una regla común para el básquet argentino”.

Asimismo la Confederación de Básquetbol también respondió con un comunicado que dejó bastante que desear porque expresaba: “¿Quiénes son jugadoras de Selección en este momento? (…) El pedido de becas de la CABB al ENARD se hace según la elección de los cuerpos técnicos. Tanto en femenino como en masculino, los listados varían según la decisión de los cuerpos técnicos de cara a la competencia que toca afrontar. Y ahora mismo no hay convocatorias porque no hay competencia”. Además, esgrime que “es injusto e inoportuno culpar a la CABB por no hacer una convocatoria de jugadoras, cuando es de público conocimiento que están prohibidas las concentraciones de personas”.

Lejos de desconocer el contexto crítico mundial, el comunicado de Las Gigantes explica que ni siquiera hubo intención de contactarse con ellas desde ninguno de los espacios que hoy discute o disputa el básquet y su continuidad. De hecho, las jugadoras aseguraron que “no es personal contra alguna dirigencia; manifestamos nuestra realidad y la preocupación que tenemos por el futuro del básquet femenino”. Y haciendo un breve repaso de estos últimos años, se cae de maduro la falta de importancia que le otorgan a la práctica de las mujeres.

Es innegable la arbitrariedad con la que se decide darle importancia a determinada práctica y a su vez, excluir y desfinanciar a otra, solo por una cuestión de género y/o orientación sexual. Y si todavía hay duda de esto, hay que remitirse a las pruebas que bastante concretas son y que deben servir como motor para cambiar.

La lucha que proponen Las Gigantes es el camino porque el mundo del básquet necesariamente debe ser transformado. Y aunque suene repetitivo en muchos casos, un buen paso para comenzar a caminar la igualdad es la paridad en los cargos y/o lugares de poder. Lo que claramente es una deuda en el básquet porque en toda la Comisión Ejecutiva de la CABB no hay una sola mujer.

Y en lo que respecta al órgano mayor del básquet profesional, hace tres días se dio a conocer que la CABB quiere modificar su estauto. Entre los cambios más significativos, el que más se destaca es la creación del artículo 28 que especifica que el Consejo Directivo no puede estar integrado únicamente por personas del mismo género. Que, dicho de otro modo, expresa que no pueden ser todos hombres los que conformen la mesa de decisión.

Lejos de enarbolar a la CABB, este es un buen el ejemplo para observar lo contradictoria que se puede ser. O sea, los mismos que no están escuchando al seleccionado femenino y sus demandas, dicen querer darle lugar a la mujer. Pero claramente el humo dura poco y se evanece, y ayer la Confederación de Básquet difundió en Twitter que realizará una charla, a través de la plataforma Zoom, con las protagonistas del seleccionado femenino. El único detalle fue que las jugadoras salieron a expresar que no habían sido convocadas. 

Natacha Pérez denunció que no fueron convocadas

Por último, por si faltase ironía, volviendo al tema del cambio de estatuto y las contradicciones de la CABB, esta misma propuso que, a través de una casilla de mail (secretaria@cabb.com.ar), cualquier persona pueda plantear puntos a tratar en las distintas asambleas. Algo así como que piden propuestas pero no escuchan las que están. Porque, claramente, sería prudente que si se propone un espacio de discusión, no se estén ignorando los planteos de la selección femenina.

Resta seguir de cerca la situación de las compañeras y volver a remarcar que el deporte no es de nadie, aunque algunes puedan vivir de el y otres, además de jugar, tengan que atender un local para poder comer. Que el deporte no excluye, no discrimina, no ignora. Que el deporte, en sí mismo, no legitima a un seleccionado y le paga millones a sus jugadores, mientras deja al otro sin indumentaria y a sus jugadoras sin explicación. Que eso no es el deporte. Que eso es el patriarcado. Y que con Gigantes como las que existen, se va a terminar.


* Hija del mar y la luna de la perla. Entiende que nada es porque sí y que por eso mismo todo 
se puede cambiar. Sueña con un mundo igualitario y confía en que la práctica es la mejor
manera de militar. Es amiga de la palabra en sus múltiples variantes, amante del arte y del
intercambio cultural.
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