Quinto paro general contra el ajuste oligárquico-liberal

por Gabriel Kudric*

Imagen de Agustín Tosco encabezando la columna de trabajadores en Córdoba

El 29 de mayo, aniversario del Cordobazo, emblema de las luchas del pueblo y el movimiento obrero argentino, será la fecha señalada para el quinto paro general contra el ajuste oligárquico-liberal.

Se llega a este nuevo paro como se llegó a todos los paros: en el medio de suspicacias y desconfianzas entre sectores que expresan políticas diferentes y, en algunos casos, hasta antagónicas en el seno del Movimiento Obrero Organizado.

Acuña, dirigente de Estacioneros y miembro del binomio que conduce la CGT, se cansó de provocar a Moyano (de Camioneros): “desde que lo conozco que está llamando a paros”, “que llame él y vemos como le va” son algunas de las chicanas que lanzó el medio jefe de la CGT. Los nervios de Acuña se entienden si vemos el caminito que llevó a este paro: Moyano de Camioneros, Pignanelli de SMATA, Plaini de Canillitas y otros pesos pesados se retiraron el año pasado de la conducción de la central para lanzar su propio espacio, junto a la ya conformada Corriente Federal de Trabajadores: el Frente Sindical para el Modelo Nacional.

Lanzamiento del Frente Sindical para el Modelo Nacional a fines de septiembre de 2018.

Desde ese trampolín, los Moyano y sus aliados no pararon de presionar a la CGT por medidas de mayor contundencia y articularon sus propios escenarios de protesta. Mientras tanto, Daer y Acuña tienen que hacer malabares para contener lo que les queda de CGT.

Por un lado, hacer equilibrio frente a sus espacios políticos: ambos hombres revistan en el massismo, y Massa todavía no decidió (al menos públicamente) si va a acordar con Fernandez-Fernandez o con Vidal. Los puentes, según se dice, están tendidos hacia ambas orillas.

La otra bola que el binomio tiene en el aire, es la que le permite contener las  diferencias entre los gremios que le piden salir a la calle (en general los gremios de la actividad industrial, como la UOM) y los que piden más diálogo con el gobierno (que en general estaban más ligados a servicios y el Estado).

Para azuzar el fuego, desde la rosada no liberan los fondos millonarios que el Estado retiene para las obras sociales, y usa esos dineros como carta de triunfo a la hora de pedir que le sigan el juego.

A esta compleja situación se le suma la disputa de poder interna de la Confederación: Para determinados sectores, avanzar en medidas de fuerza es darle más aire a Moyano y aliados, y más allá de la coyuntura política y económica, eso es algo que no están dispuestos a hacer.

Ante el paro convocado por el FreSiMoNa y ambas CTA para el 30 de abril, Fernández de UTA declaró que sólo se plegaba a medidas de la Central, para marcar la cancha a Camioneros, el gremio más fuerte de la CATT (Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte), nucleamiento que ambos comparten. Para éstos dirigentes, cómo lanzar una medida de fuerza que no fortalezca al FreSiMoNa es la cuestión.

Mientras tanto, el carro de la política de a poco va ordenando los melones, Moyano, Daer y Acuña se ven las caras en la Comisión de Acción Política del PJ y ahí, definen políticas comunes. Han ocupado (sobre todo el camionero) un lugar de privilegio en la política de unidad y, en estos días, Acuña y Daer fueron contundentes al expresar, el primero que Massa debe participar del armado peronista, y el segundo que la Fórmula FF lo contiene.

Las elecciones están lejos, pero las definiciones de los y las dirigentes van delineando nuevos escenarios.


*Periodista. Conductor del programa Columna Vertebral (FM 91.7 Radio Estación Sur), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

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