Pese a muchos balances negativos, una cuenta positiva de la saliente gestión sin dudas es la inversión en materia energética, en donde se realizaron grandes cantidades de kilómetros en ductos. La extensión Mercedes-Cardales complementa al GPNK, el cual será fundamental en el superávit energético de 2024, pese a que la futura canciller Mondino, no lo reconozca.
En el marco de los últimos días de la gestión del Frente de Todos, se puso en marcha este martes otro tramo más correspondiente a las construcciones de gasoductos, en este caso entre las ciudades bonaerenses de Mercedes y Cardales. Se trata de un caño con 80 kilómetros de distancia y 30 Pulgadas de diámetro que conectará el tronco del sistema ya existente desde el sur hacia el norte.
Si la puesta en marcha del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner ya ponía en jaque a las últimas declaraciones de la futura canciller, Diana Mondino, este nuevo tramo, que llega con cálculo de producción inmediata para este verano, desmiente aún más las “amenazas” de la funcionaria libertaria. “Vayan comprando generadores, porque no habrá energía para todos”, ironizó siniestramente Mondino, al mismo tiempo que hablaba de “reactivar la industria”. Lo cierto es que la industria energética es uno de los rubros más activos y en los que más se invirtió durante estos últimos dos años. Por empezar, lo medido en el GPNK ya arrojó un ahorro por ISI (Industrialización por Sustitución de Importaciones) de 421 millones durante este segundo trimestre del 2023, y proyecta hacia 2024 corregir el déficit desde -4 millones de dólares hacia 3 millones. En este caso, se estima que el nuevo ducto que parte desde Mercedes hacia Cardales reemplazará importaciones en energía eléctrica por 4 millones de dólares diarios, por lo que será un número más a sumar en favor de la balanza comercial Argentina.
La obra es un complementario del GPNK, puesto en marcha en julio de año corriente, y permitirá el traslado de hasta 15 millones de metros cúbicos desde el sur hacia el norte, aunque por lo pronto, durante el verano será necesario cumplir con plazos de 6 millones ya destinados. En esa misma línea, a toda la estructura del gasoducto se le suma la construcción del oleoducto trasandino a Chile que también fue puesto en marcha durante este 2023 y permitió volver a exportar petróleo al país limítrofe de la cordillera de los Andes.
“Las obras de gasoductos permitirán poner en valor la producción nacional de los recursos no convencionales al reemplazar y promover el trabajo argentino, en sustitución del gas y combustibles líquidos importados, por al menos 4.400 MM m3 anuales equivalentes”, aseguraron fuentes de la secretaría de Energía, desde donde además se destacó que las obras permitirán un ahorro básico anual de 8 mil millones de dólares a diario, sin tener en cuenta las ganancias en exportaciones.
De esta manera, la gestión que se despide con diversas fallas en distribución del poder adquisitivo, control de la inflación, entre otras, logra contrastar de igual manera la importancia de la inversión en infraestructura, lo cual le generará un “herencia positiva” en materia energética de cara al 2024 que por lo pronto, el entrante gobierno parece desestimar.




