Animal solitario

Animal solitario

TIEMPO DE LECTURA: 2 min.

Este mes en el suplemento literario de Revista Trinchera estaremos abordando la obra de Sara Gallardo. Autora que rompió con una tradición y se instaló como uno de los grandes nombres de nuestra literatura.

Pensar la obra de Sara Gallardo es pensar la intimidad de un animal que narra. Un animal atado al lenguaje y al desborde del lenguaje. El sentido, pero también el cuerpo sujeto a cada palabra. Sara Gallardo, en el grueso de su obra, siempre estuvo escribiendo contra algo. Contra su linaje, contra su clase, contra las estructuras tradicionalistas de la literatura argentina a la cual estaba destinada a pertenecer, contra ella misma. 

Nacida en diciembre 1931, escritora y periodista, forma parte de un linaje de fundadores de la patria. Hija del historiador Guillermo Gallardo, nieta del científico Ángel Gallardo, bisnieta del escritor Miguel Cané y tataranieta del presidente Bartolomé Mitre. Figuras de reniegue para Sara Gallardo a lo largo de su obra.

Un animal solitario acaba por devorarse a sí mismo. Dice Sara Gallardo en su obra cumbre, Eisejuaz. Libro con el que tensa el lenguaje, lo poético, como pocos libros en nuestra literatura. Instalándose, como un artefacto a descifrar, en el escalafón de Río de las congojas de Libertad Demitrópulos y Zama de Antonio Di Benedetto.

 La prosa de Sara Gallardo es agua que corre, pero agua de río, turbulenta y distinta a sí misma. 

Pero, qué es Eisejuz, qué lugar tiene Sara Gallardo en nuestra literatura. Qué hay de ese olvido de doce años, tras el ahogo de su muerte y hasta el rescate de Piglia en los dos mil.  

Su obra periodística, sus crónicas, su gran obra literaria, son algunos de los puntos que tocaremos este mes en Revista Trinchera dedicado a Sara Gallardo.

 Así andaremos, por el espacio más solitario de la literatura argentina.


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Juan Machado

Juan Machado nació en Carhué, provincia de Bueno Aires, en 1992. Poeta, escritor, también se desempeña como conductor y productor de Plástico Cruel en radio Trinchera. Publicó los libros, Pájaros Punk ( Malisia, 2022) y Como corderos (Azul Francia, 2024). Obtuvo una mención meritoria, por su cuento Una canción desesperada, en el 10° Concurso de cuento Haroldo Conti, 2023.

Entre guerras y tiranías

Entre guerras y tiranías

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Angélica Gorodischer fue -y es- una autora argentina reconocida y premiada, sobre todo, por sus libros de Ciencia Ficción.

Angélica fue una de las grandes exponentes del género en nuestro país y muy amiga de otra gran autora de Ci Fi estadounidense Ursula K. Le Guin quien se encargó de traducir Kalpa Imperial al inglés. En 1983, en plena vuelta a la democracia argentina, Angélica publica la primera parte de Kalpa Imperial titulada “La casa del poder” y posteriormente se publica junto a la segunda parte denominada “El imperio más vasto”. Kalpa Imperial se transforma así en un libro compuesto de once relatos en los que propone diferentes historias sobre los Emperadores de este Vasto Imperio desconocido, historias del “Imperio Más Vasto que Nunca Existió”. Y ahí, en ese territorio desconocido, se entremezcla la fantasía y la ciencia ficción. Gorodischer crea un mundo que no existe pero que bien podría. Un mundo reconocible para el lector y a través de estos relatos nos cuenta la historia de los diferentes Emperadores que transitaron por ahí: Un Emperador Hurón, la Gran Emperatriz, un Emperador que su pueblo no conoce. Esta es – o son- la historia de los que gobernaron con tiranía, que prefirieron el totalitarismo para su pueblo, que vivieron llenos de joyas y en un palacio imperial al que nadie podía entrar, pero también es la historia de emperatrices que llegaron al poder desde abajo, desde las calles, emperatrices que no necesitaban de custodia para caminar junto a quienes gobernaba. Junto al pueblo. 

Gorodischer escribe la historia del vasto y jamás conocido imperio. Si hablamos de la historia antigua de este territorio desconocido, la tradición oral no puede faltar. Y no falta. Claro está que no es Angélica la narradora de esta historia, sino que construye un personaje para ello: un cuentacuentos que podría ser uno o podría ser muchos, pero un cuentacuentos igual. Este personaje se vuelve la pieza crucial para que el pueblo conozca el pasado de sus gobernadores, las diferentes dinastías, los linajes, la historia de Príncipes Oscuros o de Emperadores locos. La historia de quienes gobernaron al pueblo con tiranía, a sangre y fuego, y quienes gobernaron con astucia y paz. Gorodischer escribe sobre la historia de este Imperio, pero también sobre cómo se construyó y transmitió la historia misma. La tradición oral, la técnica narrativa. Así como en la Antigüedad Griega fueron los Aedos y Rapsodas los encargados de transmitir las hazañas de los héroes y las creaciones de las divinidades, el -o los- cuentacuento del Imperio también tiene su propio estilo, sus propias técnicas para narrar, pero sobre todo también tiene sus valores: un cuentacuentos le habla al pueblo, en las calles, por el pago mínimo de la comida del día o una manta caliente, después de pasar todo el día de pie. El o los oyentes son quienes le ponen valor a la historia, mientras que, por el contrario, los poetas son los que pueden entrar al Palacio Imperial y se alejan de las calles y de los habitantes comunes y le hablan -le narran- a los Emperadores, sean estos unos tiránicos o sean hombres -y mujeres -justos y sabios.

“Sin contar con que yo vivía en una casa humilde, de un barrio humilde, sin contar con que yo tenia pocos amigos, como corresponde a mi profesión, y que los pocos que tenia eran tan oscuros y pobres como yo, hay que ver que un contador de cuentos no entra al palacio imperial, y que si entra es porque no es un contador de cuentos, es un poeta”

En cada uno de los relatos, el narrador cuenta las aventuras, los infortunios, las guerras o el destino que debió enfrentar el Emperador de turno y cómo gobernó. Narra la historia de dinastías, la fundación de ciudades, las guerras absurdas entre el Sur y el Norte, el origen y el fin de un periodo más o menos extenso. También el modo de organización que se podría adoptar para que el gobierno sea próspero: ciudades independientes y soberanas, comunidades pastoriles o sociedades teocráticas. En el Imperio hubo lugar para Emperadores guerreros, emperadores justos y humildes, pero también para príncipes Oscuros que gobernaron con violencia y muerte. 

“Larga es la historia del Imperio, muy larga; tanto que no alcanza la vida de un hombre dedicado al estudio y a la investigación para conocerla por entero. (…) la historia del Imperio está sembrada de sorpresas, contradicciones, abismos, muertes y resurrecciones”

Ya Platón en La República y Aristóteles en la Política plantearon sus modelos de gobierno. En Kalpa Imperial, Gorodischer también se transforma en una novelista filósofa y describe – a través de las acciones y juicios del narrador- los diferentes tipos de gobiernos y gobernantes: el rey tirano que vive recluido en su palacio y nada sabe su pueblo, el Emperador Hurón que con locura y todo gobernó con justicia y sabiduría o la Gran Emperatriz que demostró que las mujeres y el poder no son una dicotomía y que la inteligencia y astucia está destinada a mejorar la vida de los habitantes.

 Gorodischer se transforma en una novelista filósofa y una novelista historiadora porque bien podría estar narrando la historia de un Imperio desconocido o bien podría estar hablando de la historia de nuestro país: dictaduras, mujeres que llegan al poder, la democracia, gobernadores que se alejan del pueblo. Kalpa Imperial se puede leer, entonces, como una gran alegoría del poder. Una cadena de metáforas que nos hablan de un Imperio no tan desconocido para nosotros. Una historia que entremezcla ciencia ficción y fantasía, filosofía e historia, narrativa y poética, una historia que habla de un imperio desconocido, lejano, pero en un registro conocido y cercano para nosotros. 

Plantea, además, algunas preguntas que quedan resonando en la cabeza de quien lee, preguntas que son históricas y actuales a la vez: ¿Cómo es un buen gobernador? ¿Qué cualidades se necesitan para permanecer en la Historia? Y es ahí, en esas preguntas, que todo se torna un hilo entrelazado porque solo así, contando la historia de quienes gobernaron en el Imperio, es que la gente que vive en él puede ¿decidir? qué es ser un buen Emperador.

Lau Uhrig

Trabajadora, estudiante y lectora de Literatura. Docente de Lengua y Literatura en escuelas secundarias de La Matanza. Estudiante de Lic. en Lengua y Literatura (UnLaM). Siempre caminando por La Matanza.

Hambre, Emma

Hambre, Emma

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

Liliana Heker transversaliza la política a través de mujeres discretas, decididas a no firmar en conformidad el decreto que dice que la vida es un escalafón

Quizás, escribir historias venga del ingenio humano tratando de responder de miles de formas distintas a la misma pregunta. 

O al menos Liliana Heker (1.943) escribe cuentos para eso. En su antología Cuentos Reunidos los personajes están en estado de búsqueda permanente, aunque se trate apenas de buscar una respuesta ya había llegado hace mucho y no la descifraste; en su universo literario, cada cuento tiene el efecto estético de maximizar algo incómodo, prohibido, desconcertante, siempre en planos muy pequeños que en general se limitan a un departamento,  un viaje de 200km., una fiesta.

Los territorios son comunes, gente urbana, clase media, con más o menos ventura económica. Heker se acomoda ahí; los personajes no son ni pobres ni ricos, ni buenos ni malos, algunos son brillantes y otros no tanto, pero siempre están haciendo lo que pueden con lo que les pasa. Si quieren matar, matarse o amar apasionadamente es posible que no lo logren, pero de maneras difusas lo advierten y se hacen cargo, porque en general estos cuentos tratan más de la búsqueda o la pérdida que de la concreción. Cada historia tiene alguna forma de bruma existencial, de porqués, de paraqués, de órbitas sobre la propia vida tratando de romper la abúlica circularidad. Claro que esta columna se llama Literatura y Política y hay que justificarla. Ningún problema con eso: los personajes femeninos de esta autora tienen variedad de talantes desafiantes aún cuando las obligue a banquinear la legalidad y los bienaventurados acuerdos sociales. Una provocación material que expone lo político desde pequeños universos privados para nada épicos. 

Podríamos decir: mujeres con hambre. El hambre trae la rebeldía y acá la rebeldía es plena. Incautas discípulas de Emma Bovary. El incesto, el filicidio, el principio o el final de la vida, el deseo de algo que no se sabe, el hartazgo de injusticia, el sinsentido, la caja negra de la memoria.

Liliana Heker atomiza lo político no sólo en pequeñas vidas –esto no sería para nada innovador, finalmente toda la literatura es eso, al menos la buena- lo hace sobre mujeres con vidas discretas y juega con lo impredecible de esa abulia que ni siquiera está asumida, o con la sabiduría precoz de niñas de once años con curiosidades existencialistas; mucho énfasis en las consecuencias del huracán del tiempo, los sueños diluidos, la memoria fragmentada, la soledad permanente.

Hay una subjetividad casi sensual que se mezcla con la adrenalina de vencer un límite y Heker nunca construye límites recurrentes. Acá las mujeres no son golpeadas ni violadas ni calladas, no es necesario, porque persiguiendo el rastro de Emma Bovary llega el dramatismo igual consumado de alguna otra forma. Mujeres que se niegan a firmar en conformidad el decreto que dice que la vida es un escalafón de cosas que cierra con la decrepitud, un jardincito en el fondo del patio o un par de nietos.

La contundencia política de sus cuentos aparece transversalizada en la pugna de los personajes femeninos por estas cosas que de alguna forma les son negadas, como en el personaje de Flaubert, hay una valentía para nada romántica, torpe, casi incómoda,  y esto aún así es claramente pensamiento político.

Liliana Heker, cuentista, novelista, ensayista, creó junto a Abelardo Castillo y Sylvia Iparraguirre la revista literaria El Ornitorrinco, emblema de resistencia cultural en la época en que hacerlo podía implicarle algo más trágico que la censura. En sus Cuentos Reunidos se encarga de aclarar ella misma que jamás le pondría a una antología suya “Cuentos Completos” porque nunca creerá posible terminar su aventura cuentista. Dice “no tengo la menor intención de completarme”. Claro, no hay nada acabado en las formas más caseras de resistir mandatos sociales, no sólo por la diversidad de formas, sino por las posibilidades temáticas.

El hambre nunca se completa ¿No, Emma?

Amanda Corradini

Mujer de trincheras: Reparte su vida entre la trinchera de la Escuela Pública, la de su biblioteca y la que guarda algunas banderas que gusta agitar. Todo regado de mate dulce, Charly García y un vergonzoso apego por el humor infantil.

Entrevista a Bárbara Alí: “En la lectura hay un espacio de resistencia”

Entrevista a Bárbara Alí: “En la lectura hay un espacio de resistencia”

TIEMPO DE LECTURA: 2 min.

Bárbara Alí nació en Buenos Aires en 1984. Es Licenciada y Profesora en Letras. Publicó los libros La mancha de los días (Qué diría Victor Hugo 2016), Movimiento de ida (deacá 2020), Amor animal (Viajera editorial 2022) entre otros títulos y antologías. Se editará próximamente Memoria Fantasma, que fue publicado primero en España. 

Pasó por Radio Trinchera, en el marco del programa Plástico Cruel, para hacer un recorrido por algunos de sus libros. Hablando de poesía, influencias, métodos de escritura.

Contó cómo llegó a la literatura, sus primeros amores literarios, su deslumbramiento con Alejandra Pizarnik. Sus inicios en talleres. 

Se le preguntó por qué escribir: “Porque escribir nos salva. Te digo esto y a su vez me gusta mucho decir que la escritura no sirve para nada, que la literatura no sirve para nada. Escribir porque la lectura de un poema nos permite conectarnos con el mundo de una manera distinta. Nos permite asombrarnos, recuperar, de alguna forma, la mirada de la infancia”. 

Dice Bárbara Alí acerca de la escritura y la lectura: “No creo en la escritura como un arteterapia, pero sí siento que en las lecturas hay un espacio de resistencia, un uso soberano del lenguaje que no se da en ninguna otra disciplina”. 

En las raíces de la obra de Bárbara Alí están las preguntas o las respuestas. La escritura como el espacio para permitirse dudar; “Se trabaja con el lenguaje, que de alguna manera, es trabajar con la raíz de las cosas. Volver todo el tiempo al origen, que no se recupera pero que se vuelve a inventar cada vez que se escribe. Deshacernos de las certezas que tanto más nos hace”. 

El compromiso en la poesía es con la lengua, dice Bárbara Ali, se escribe desde ahí. Es escarbar en el lenguaje a ciegas.

Invitamos a escuchar la entrevista completa y a suscribirte a nuestro canal de YouTube:

Juan Machado

Nació en Carhué, provincia de Buenos aires, en 1992. Actualmente reside en La Plata. Escritor, también se desempeña como conductor de radio. Dicta talleres y encuentros literarios. Publicó el libro de cuentos, microrelatos y poesías, No hay que jugar en la casa vieja y otros relatos (2020) Pájaros Punk (Malisia 2022)

La uruguaya

La uruguaya

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Cristina Peri Rossi es considerada una de las voces más importantes de la literatura latinoamericana del siglo XX. Ganadora del Premio Cervantes en 2021, irrumpe en el escenario intelectual con temáticas sobre la sexualidad, la soltería, la militancia y el exilio, no abandona técnicas literarias diversas e influencias clásicas. Lo que la hace una autora que merece que naveguemos en su diversidad. 

El boom latinoamericano, movimiento que surge entre 1960 y 1970 en nuestro territorio, siempre que pensamos en el canon literario latinoamericano, predominan los nombres masculinos. La influencia femenina en esta corriente pareciera encontrarse ausente, la única definida formalmente como participante es la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi

Hija de inmigrantes italianos, nacida en 1941. Es traductora, docente, periodista y militante política. Escritora en el diario Marcha donde mostró su simpatía por la coalición de izquierda del Frente Amplio, de donde saldrían personajes como Pepe Mujica o Tabaré Vázquez. La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas la eligió en el año 2008 como la escritora que más ha contribuido a la lucha por la paz y la justicia en la cultura latinoamericana. Sus primeras obras fueron Viviendo (1963), Los museos abandonados (1969) y su primera novela, El libro de mis primos (1969). Sus obras fueron prohibidas durante la dictadura cívico-militar en su país hasta el regreso de la democracia en 1985. En ese año úblicaría su primer poemario Evohé donde lo lésbico y lo erótico quiebran el escenario literario una vez más junto a diecinueve libros que siguen el mismo hilo argumental hasta el año 2006. Su última novela, La insumisa (2020), trae un relato autobiográfico de su vida como escritora y militante. 

Lo personal es político (y literario)

Peri Rossi entiende a las palabras como un arma política. La crítica ha llegado a definirla como la voz literaria de la izquierda radical. Escoge temas que por razones diversas rompen con lo establecido o al menos con lo que se esperaría de una mujer que escribe en esa época. Pero la exposición y el compromiso político pueden costarnos hasta nuestro propio hogar.  Su exilio en Barcelona, donde actualmente reside, abre una nueva etapa en su literatura durante la dictadura en Uruguay que abarca desde el año 1973 a 1985.. El desarraigo, el abandono y la expulsión cobran vida en sus escritos: 

“(…) Y sin embargo

la quise

con un amor desesperado

la ciudad de los imposibles

de los barcos encallados

de las prostitutas que no cobran

de los mendigos que recitan a Baudelaire(…)” 

Aunque si pensamos en exilio político en la literatura de Peri Rossi, nos lleva directamente a La nave de los Locos (1984) la cual se considera la mejor novela post boom latinoamericano. Los exiliados, los locos que viajan en esta nave a tierras desconocidas abandonando sus patrias. Una odisea donde los personajes y los elementos representan a las dictaduras del Cono Sur: el mar, los desaparecidos, el orden, el caos. Cristina es una gran lectora, la influencias literaria deviene en una narrativa y lenguaje poético que muestra grandes autores de la literatura universal, diosas griegas y personajes de la cultura general. Confluyen ideas de la militancia política con recursos poéticos barrocos. Crea espacios donde puede convivir la dictadura latinoamericana y la tradición latina clásica. 

Personaje polémico no solo al momento de escribir sino por su manera de habitar el espacio intelectual. En las noticias más actuales, ha sido despedida de la Radio Catalunya de Barcelona por negarse a hablar en catalán. En una ocasión expresó la importancia del deseo como el motor de las cosas, diferenciando a los hombres quienes lo utilizaban para imponer su poder y en las mujeres donde se demuestra la más pura humanidad. Llama la atención en sus análisis el rol de la mujeres que escribe y el peso que recae sobre las espaldas de las femineidad que deciden dedicarse a la literatura: 

Cristina Peri Rossi. Machismo en la literatura

Su posición en relación a los varones siempre fue muy crítica aunque se rodeó de grandes escritores y militantes latinoamericanos y europeos. Su relación con Julio Cortazar ha alimentado la polémica literaria. Amantes, amigos, colegas compartieron un mundo en París, Barcelona y en el plano epistolar. Cortazar ayuda a Peri Rossi a escapar del régimen franquista y a alojarse junto a él en Francia. Cris y Julio Cortazar escrito por la autora es un relato sobre esta amistad donde predominó el intercambio literario pero también donde se demostraron un amor casi poético: “De manera que si yo quería seguir escribiendo esa novela iba a tener que reescribirla, cambiar muchas cosas, lo cual me daba un poco de rabia, todo sea dicho, pero más que rabia me parecía fascinante que vos en Montevideo y yo en París tuviéramos la misma idea, mezclar los géneros, prosa y poesía en una novela” una discusión constante donde Peri Rossi reclama que Julio la saque de la posición de musa, estática y perfecta a los ojos del artista. La posición política de Cristina nunca permitió una definición semejante, ella siempre fue una escritora. Existe en el devenir de la distancia y la cercanía que se construye en esta obra publicada en Montevideo, nos muestra desde adentro el vínculo de dos de las figuras más relevantes para la literatura latinoamericana

El erotismo, ineludible en la obra de Peri Rossi, no muestra un mundo de pasiones y desamores entre mujeres. Mujeres que protestan contra la dictadura en el espacio público y una habitación donde sus cuerpos chocan mientras un avión se estrella contra las Torres Gemelas en Poema para el 11-S: 

“El once de septiembre del año dos mil uno 

a las tres de la tarde, hora de España,

un avión se estrellaba en Nueva York, 

y yo gozaba haciendo el amor”

Mujeres que se comparan con personajes de las Brönte, con divas del espectáculo pero también con Venus y Atenea. Cristina ve en el erotismo una potencia, una furia donde puede escribirle a su amada que no le corresponde su pasión.

Si buscamos una palabra que pueda englobar a esta escritora, creo que sería voraz. En cada una de sus obras, sean poemas, cuentos, novelas o epístolas habla desde la urgencia. La palabra, lo que hay que decir, tiene carácter de urgencia. El deseo como un motor que mueve todo y la literatura siendo ese cauce para plasmar las palabras. Porque Peri Rossi no solo denuncia al poder político o se rebela contra la sexualidad establecida, habla de un dolor y una dicha mucho más profunda. Habla de la soledad y la angustia sin recaudos, la crudeza de sus palabras resuenan en quienes la leen. La plasticidad de esta autora logra que podamos entrar desde distintos frentes a su literatura, podamos disfrutarla desde géneros, geografías y temáticas diversas. 

Emilia Novo

Docente y comunicadora de la ciudad plateada, firme creyente de lo mágico del cotidiano. Para todos, todo.

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