Los momentos en el que el Poder Judicial benefició a los grandes concentradores de riquezas en perjuicio de las mayorías llevaron a distintos grupos militantes, organizaciones sociales y curas a llevar adelante una protesta acompañada con ayuno de siete días.
Este viernes finalizó el ayuno de una semana que realizó el padre Francisco “Paco” Olveira, junto a otres cuatro compañeres, en rechazo a quienes integran la Corte Suprema de Justicia y con el pedido de su renuncia. La iniciativa fue impulsada por el colectivo militante “Les Jóvenes”, consecutiva a las movilizaciones por la Memoria, Verdad y Justicia el 24 de marzo, donde se gestó el plan de repudio a la Corte y, posteriormente, el padre Paco decidió comenzar dicho ayuno.
“Custodiados y protegidos por Hebe” dictó el paradigma nostálgico que circuló entre quienes participaron de esta medida de protesta, en el aniversario del fatídico día donde comenzó el último golpe cívico-eclesiástico-militar, el primero sin Hebe de Bonafini, cofundadora de Madres de Plaza de Mayo, quien falleció el 20 de noviembre de 2022.
La simbología y el paralelismo que presentan ambas causas fue conectado de manera no casual por les militantes que entendieron que la Corte Suprema es responsable de favorecer a grandes concentradores de poder en perjuicio de las grandes mayorías del país. Como pueden ser los casos del apriete del Grupo Clarín por la anulación de artículos clave de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual; la validación de un aumento del 300% en tarifas del agua; o el cierre de la investigación a Joe Lewis por las irregularidades en la compra ilegal de Lago Escondido; entre otras situaciones.
La tensión con el Poder Judicial llegó a niveles culmines a fines del año pasado, cuando se filtraron chats entre el ex ministro de Seguridad porteño, Marcelo D’ Alessandro; los jueces federales Pablo Yadarola, Pablo Cayssials, Carlos Mahiques y Julián Ercolini; y el presidente del Grupo Clarín S.A., Jorge Rendo. Este conglomerado de apoderados mantuvieron una reunión secreta en las tierras del magnate inglés Joe Lewis, y en dichos chats debatían como “no levantar perdices en el camino”, lo cual devela que lo que debían debatir, por alguna razón, no podía ser de público conocimiento. En tiempos donde además se realizó la condena a la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner, sin posibilidad previa a defensa.
“Estamos acá a partir de una iniciativa que surge después de la movilización del 24 de marzo porque entendemos que la Corte Suprema está destruyendo nuestra democracia”, relató Diega Belcol, integrante de Les Jovenes, a través de la cobertura del Multimedio Trinchera en el antepenúltimo día de ayuno. “(Los compañeros) ejercen esta huelga en contra de la Corte Suprema que, por ejemplo, frenó el decreto que declaraba como servicio esencial la telefonía celular, a raíz de una cautelar presentada por Grupo Clarín”, argumentó Diega y siguió: “Eso genera que les jóvenes que hoy tienen plata puedan utilizar las redes y la tecnología cuando quieran, pero quienes no tenemos, no podemos gozar del mismo beneficio, siendo que hoy es un aparato fundamental”.
“Por otro lado, cada vez se producen más incendios en nuestro país, producto de las sequías que genera el modelo productivo de nuestro país y también debido a incendios intencionales de quienes queman sus tierras para limpiar el terreno para aplicar la agricultura o la ganadería o para hacer un country para proyectos inmobiliarios, y esto sigue sucediendo porque la Justicia no investiga a quienes los generan”, añadió el militante de Les Jovenes y sentenció que “necesitamos un presente digno que la Corte Suprema nos está robando porque cada iniciativa que podemos llevar al Congreso nos la tiran abajo y así, destruyen nuestra democracia”.
Por su parte, el padre Francisco Paco Olveira, integrante de los Curas en Opción por los Pobres y principal actor del ayuno, declaró que se sintió en bienestar a pesar del cansancio y la hambruna, y destacó que fue controlado todos los días para asegurarse que se encuentren en óptimas condiciones para continuar con el ayuno, pero sobre todo “con mucho ánimo” porque la convocatoria “fue creciendo desde abajo y se fue armando algo muy lindo con cantidades que pueden voltear la Corte”. Llegadas las 19 horas del viernes, culminó la semana total de ayuno y protesta, lo cual fue celebrado con una misa abierta y un acto del que participaron distintos artistas.










