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El presidente de la Nación se alinea fuertemente al núcleo mas duro de la OTAN, enemigos internacionales de esta patria saqueada. Nada bueno parece avecinarse con la participación de los norteamericanos en uno de los nodos mas estratégicos del planeta. 

La visita de la jefa del Comando Sur del ejército de los Estados Unidos a Tierra del Fuego, donde se reunió con el presidente de la Nación, Javier Milei -sin que este avisara si quiera al gobernador de esa jurisprudencia- desplegó varios interrogantes y teorías en torno a qué representa este encuentro en términos territoriales y soberanos. La confirmación posterior del presidente de pretender continuar un viejo proyecto soberano con la cooperación del país norteamericano, confirma las peores sospechas y pone en alarma a la defensa nacional.

Se trata de un proyecto gestado a principios de la presidencia de Néstor Kirchner, en coordinación con las fuerzas armadas, que proponía transformar la base militar de Tierra de fuego en un polo logístico que apoye todas las expediciones que se realizan a la Antártida, y que a su vez funcione como un núcleo geopolítico y estratégico, ya que la ubicación es un nodo de conexión entre el océano pacífico y atlántico, a través del estrecho de Magallanes del canal de Beagle. Durante la presidencia de Alberto Fernández se comenzó a gestionar el financiamiento, y se planificó avanzar en conjunto con las tres fuerzas que componen a las Fuerzas Armadas, es decir, la marina, la fuerza área y el ejército. Sin embargo, ante la asunción de Javier Milei, el proyecto fue paralizado.

En esa línea, el presidente de la Nación pretende volver a poner en marcha el proyecto, pero en colaboración con Estados Unidos. ¿Qué significa esto entonces? Según la historiadora Elsa Bruzzone, quien además es secretaria del Centro de Militares para la Defensa de la Democracia Argentina (CEMIDA), este interés por parte del país del norte persiste en el tiempo. “Este ofrecimiento al gobierno estadounidense con respecto a Ushuaia no es nuevo: en 2016 el departamento de Defensa y Estado de EEUU propuso, a funcionarios de Mauricio Macri, una base compartida, en el marco de una visita de funcionarios a ese país”, señaló en diálogo con Radio Trinchera.

Según la historiadora, el interés de EEUU sobre el nodo estratégico no vela por otra cosa que no sea sus propios beneficios sobre un triángulo que tiene ingresos a Malvinas, Antártida, y el propio mar argentino, donde sobra agua dulce, crudo y otros recursos que son y serán imprescindibles en el futuro cercano. “El presidente piensa que regalando el estrecho del Beagle y  Magallanes al comando sur, así como entregó el Río Paraná, nos van a devolver las Malvinas”, refirió en torno a una declaración del propio Milei, donde asegura que el acuerdo posiciona a la Argentina más cerca de la recuperación de la soberanía sobre el archipiélago. Una afirmación ridícula y hasta cínica, ya que Estados Unidos, Inglaterra e Israel se mantienen como un bloque internacional que se defiende espalda con espalda, siendo casualmente los únicos que no reconocen la soberanía de Argentina sobre las islas.

“Milei geopolíticamente vive en un mundo unipolar post final de la segunda guerra mundial, no se da cuenta que el mundo cambió y piensa que Estados Unidos es la máxima potencia, pero está superada económicamente por China, militarmente por Rusia e incluso por Irán”, aseguró Bruzzone, que vela más que nunca por los intereses nacionales a través del CEMIDA, una organización no gubernamental que nació el 15 de noviembre de 1984, conformada por integrantes de las fuerzas armadas que no participaron en  el terrorismo de Estado. La misma surgió, en palabras de la propia secretaria, para “poder defender e institucionalizar la democracia que estaba siendo asediada, con el compromiso de memoria verdad y justicia y el nunca más como bandera”. 

Varios de los integrantes del CEMIDA han sido peritos en los juicios militares contra genocidas que participaron en el plan de exterminio de la última dictadura cívico eclesiástica militar. “Incluso mi esposo específicamente, el coronel retirado José Luis García, fue perito militar en el juicio a las juntas, Campo de Mayo, Operación Cóndor, Esma e incluso en juicios hechos en Europa”, añadió la historiadora, quien además recordó que, a los pocos días de la creación del CEMIDA, volaron sus instalaciones.

Pese al carácter oficial que Milei le dio a la construcción de la base en conjunto con EEUU, el proyecto debe ser aprobado en el congreso. De todas maneras, la desautorización y reducción a las fuerzas nacionales es un daño que ya rige con este tipo de idealizaciones, sumado al “brutal recorte al sector, siendo de 300 mil pesos el salario básico”, según especificó Bruzzone,y una alineación brutal con un bloque por occidentalista radical que cada vez pierde más peso en el mundo, pero que aún así fue partícipe de diversos saqueos al territorio nacional. En esa línea, el presidente posee una vocación de sumisión tan grande que incluso pretende enviar a las ya insultadas fuerzas armadas a sostener el chivo expiatorio que representa Ucrania para este bloque, en su caprichoso conflicto bélico con Rusia.

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