Espionaje en democracia: otro capítulo de impunidad en Uruguay

Espionaje en democracia: otro capítulo de impunidad en Uruguay

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Esta semana en Uruguay se escribió un nuevo capítulo de impunidad. La Fiscalía pidió el archivo de la causa que investigaba espionaje en democracia. La investigación concluyó que existió espionaje ilegal y “debilidad de los controles institucionales y democráticos”, pero el fiscal consideró que los delitos prescribieron. Las cloacas del Estado, los servicios de inteligencia, los herederos de la dictadura cívico-militar (1973-1985) salieron indemnes una vez más.

El Archivo Castiglioni

En octubre de 2015 el fiscal Carlos Negro y la jueza Beatriz Larrieu incautaron 60 cajas que contenían archivos de la dictadura reunidos por el exdirector de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, Víctor Castiglioni.

Castiglioni es señalado como el cuadro de los Comando Caza Tupamaros, y uno de los coordinadores de los escuadrones de la muerte junto a Armando Acosta y Lara, Oscar Delega, Hugo Campos Hermida, y Ernesto Motto. Era uno de los nexos uruguayos con la triple A argentina incluso antes de que tomara forma el Plan Cóndor con las demás dictaduras del Cono Sur, lo que se dice un “pesado” de la represión antisubversiva.

El voluminoso archivo (65 cajas de papel, 500 disquetes y más de 100 CDs) reúne documentos oficiales, registros de seguimientos y notas de Castiglioni que llegan hasta 2015, es decir que los aparatos de inteligencia militar continuaron operando más de 30 años luego del retorno democrático.

Este archivo fue heredado por su sobrino, Elmar Castiglioni, quien además de docente del Centro de Altos Estudios Nacionales CALEN fue el vocero del Foro Libertad y Concordia, organización que se ha destacado por hacer una abierta defensa de golpistas y torturadores, siempre bajo la mirada tolerante de los distintos partidos políticos que fueron gobierno (colorados, blancos y frenteamplistas), incapaces de dictar mínimas sanciones ante diversas declaraciones de reivindicación de la dictadura y el terrorismo de Estado.

Junto a documentos calificados como reservados hay recortes de prensa, audios e informes nacionales e internacionales sobre distintos temas. El archivo cuenta con información sobre lo sucedido en dictadura, y también sobre el periodo democrático, mostrando la continuidad de estas prácticas aún luego del retorno de la democracia.

Los documentos revelan, entre otras cosas, la presencia en Uruguay de Licio Gelli, líder de la logia Propaganda Due (P2), organización criminal italiana con vínculos con todo el sistema político de aquel país y que varios miembros de la masonería uruguaya, que  fueron también miembros de la logia.

Castiglioni también mostró su interés por la situación en Centroamérica (Nicaragua, Cuba, etc.), por la organización separatista vasca ETA y por el caso Berrios, militar pinochetista que fabricaba armas letales y fue asesinado por militares chilenos y uruguayos.

El semanario Brecha, sostiene que entre los objetivos de este esquema de inteligencia paraestatal estuvieron Jorge Batlle, Liber Seregni, Tabaré Vázquez, Carlos Julio Pereyra, Germán Araújo, Julio María Sanguinetti, Gustavo Penadés, Azucena Berrutti, la fiscal Mirtha Guianze, Rafael Michelini, Macarena Gelman, Jorge Setelich, Jorge Vázquez.

Víctor Castiglioni, titular de la Dirección General de Información e Inteligencia entre 1971 y 1982

Asimismo, los jueces penales Alberto Reyes y Rolando Vomero, el Frente Amplio, el Partido Nacional y el Colorado, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, el Partido Comunista, la Unión de Trabajadores del Metal y el sindicato de la estatal telefónica Antel.

Se comprobó además que los archivos tienen información que llega al año 2015 con documentos referidos al plebiscito del 2009 por la derogación de la ley de Caducidad, referencias a actividades de políticos y gremialistas y posiciones de los partidos sobre diversos temas.

Archívese

El fiscal especializado en Delitos Económicos y Complejos de primer turno, Enrique Rodríguez, archivó la causa que investigaba actividades ilegales de inteligencia militar y policial en democracia. Para Rodríguez, “es contundente la evidencia obtenida” en cuanto a la existencia de “acciones irregulares e ilícitas de espionaje desde 1985 y, en principio, hasta 2005, por agencias de inteligencia del Estado”, pero planteó que los delitos que podrían imputarse, prescribieron.

Fiscalía pidió el archivo de la causa que investigaba espionaje en democracia | la diaria | Uruguay

La denuncia penal fue presentada en noviembre de 2018 por el entonces diputado frenteamplista Luis Puig, tras el trabajo de la comisión investigadora que estudió entre noviembre de 2016 y agosto de 2018 los “Archivos Berruti”, hallados en el Ministerio de Defensa, en 2006. Por unanimidad, los legisladores decidieron presentar los antecedentes a la Justicia.

En la causa declararon 20 personas, principalmente, integrantes de las Fuerzas Armadas, y se incorporaron los 63 testimonios de jerarcas, funcionarios, militares y autoridades que comparecieron ante la comisión investigadora. Rodríguez coincidió con el informe final de la comisión que concluyó que después de 1985 se mantuvieron las estructuras de inteligencia de la dictadura cívico-militar y destacó la debilidad de las instituciones para controlarlas.

En esa línea, destacó las omisiones de los actores políticos y recordó que el expresidente Julio María Sanguinetti “negó categóricamente” que hubiera existido el espionaje en democracia y “después [lo] tuvo que aceptar”.

Entre las declaraciones realizadas en la Fiscalía entre mayo de 2019 y julio de 2021, está la del exagente de Inteligencia Jorge Charleta Guldenzoph, quien admitió haber trabajado en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) hasta 1996 e incluso relató que, en 1990, las autoridades de inteligencia policial le pidieron que se quedara. Charleta comenzó a colaborar con la dictadura tras ser detenido como militante de la Unión de Jóvenes Comunistas

El 20 de mayo de 2019 declaró ante el fiscal el excapitán Héctor Erosa, quien denunció que entre 1990 y 1996 existió espionaje ilegal contra partidos políticos desde el Batallón de Ingenieros de Combate 2 de Florida.

Democracia tutelada, espionaje y persecusión. | Partido por la Victoria del Pueblo

Erosa identificó al coronel retirado Eduardo Ferro como uno de los principales impulsores de esas prácticas y aseguró que fue él quien ordenó operativos contra militantes políticos y llevó a la unidad militar archivos de inteligencia para conformar una estructura de contrainteligencia encargada de investigar a los propios militares.

En su dictamen, el fiscal Rodríguez concluye que las “acciones irregulares e ilícitas de espionaje” se cometieron desde 1985 y, “en principio, hasta 2005”. También señala que persiste la duda de si esas actividades continuaron.

En esa línea, el dictamen hace referencia a un pasaje de la sesión de la comisión investigadora del 29 de agosto de 2018, en la que se alude al robo de archivos de la dictadura y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República, cuando se estaba discutiendo el contenido del informe final de la comisión, y particularmente las responsabilidades institucionales de los gobiernos entre 1985 y 2005, por la falta de control de sus servicios de inteligencia.

Aquí no ha pasado nada

Los expresidentes Julio María Sanguinetti (1985-1990, 1995-2000) y Luis Alberto Lacalle (1990-1995) y los exministros del Interior de Lacalle, Juan Andrés Ramírez, y de Defensa de Jorge Batlle, Yamandú Fau, aseguraron que no estaban en conocimiento de ninguna actividad de espionaje a políticos y activistas sociales.

El tictac de la política: los vínculos de cada partido con el tiempo y el reloj de los presidentes

Lacalle Herrera, padre del actual mandatario, negó, en diálogo con la radio Universal, haber ordenado actividades de espionaje y afirmó que lo que se hizo fue “recopilar información, que es distinto”. Sanguinetti, por su parte, apuntó contra el fiscal: en diálogo con el diario El País, dijo que sus conclusiones son “un disparate” y que “nunca” ordenó “espiar a nadie”, si bien señaló que los servicios de inteligencia “siempre” deben estar atentos a lo que pasa en los ámbitos políticos y sindicales.

Curiosas declaraciones del exmandatario, ya que la práctica del espionaje se intensificó notablemente entre 1987 y 1989, período de su primera presidencia en el que primero se juntaron firmas para el referéndum y después se produjo la consulta popular para derogar la ley de caducidad. El objetivo de la inteligencia militar estuvo perfectamente alineado con los propósitos presidenciales, que, por supuesto, coincidían con los de los militares.

Samuel Blixen, analista del semanario Brecha, señaló que el dictamen del fiscal Rodríguez “revela la apatía del sistema por saber quién, cómo y por qué las prácticas de la dictadura se mantuvieron intactas. Y también la sospechosa indiferencia por conocer hasta dónde permeó esa vigilancia, para qué sirvieron los resultados de ese espionaje y en qué se utilizó la información recabada. Ese no querer saber tiene tufo a complicidad.” remató.

Artículo publicado originalmente en Periferia

Nicolás Centurión
Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Los datos que desmienten los dichos estigmatizantes de Espert

Los datos que desmienten los dichos estigmatizantes de Espert

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

El diputado liberal habló sobre la Asignación Universal por Hijo y volvió a cargar contra los sectores populares. Sin embargo hay informes sociales y datos de economistas que desmienten sus palabras.

El diputado nacional de Avanza Libertad, José Luis Espert, volvió a cargar contra los sectores populares con declaraciones estigmatizantes y discriminatorias. En esta ocasión pidió “poner un límite de natalidad en los hogares pobres”, para que Argentina no se convierta “en una gigantesca villa miseria”. Sin embargo hay informes sociales y datos de economistas que desmienten sus palabras y entierran los mitos que intentan instalar sobre la Asignación Universal por Hijes (AUH).

Entrevistado por Infobae y sin presentar dato alguno, Espert, arrojó la idea de que hay sectores que buscan tener más hijos para percibir una mayor asistencia social: “La tasa de crecimiento de la población en hogares marginales está alrededor de cuatro o cinco veces superior a la tasa de crecimiento de la población de clase media y media alta, como consecuencia de lo cual esto significa que, si el país no pone un límite a la natalidad en los hogares pobres, Argentina va a ser una gigantesca villa miseria“.

El economista liberal pidió “limitar la cantidad de hijos que las personas tengan“, bajo el argumento de que “uno no puede darle una AUH por cada hijo: hasta dos hijos te damos AUH, más allá no“. “No puede ser que uno esté subsidiando el aumento de la pobreza“, concluyó despectivamente el diputado.

Al respecto, Revista Trinchera diálogo con Nicolas Dvoskin, economista, politólogo, doctor en ciencias sociales e investigador del CONICET, quien desmintió los dichos de Espert: “No es cierto que la natalidad este subiendo en Argentina en ningún sector social, si obviamente es cierto que los sectores bajos tienen más, pero eso pasa en todo el mundo, lo que si el promedio es de 1,8 hijos y el 80% de las Asignaciones solo tienen hasta dos hijos y la mitad solo tiene uno“. Además, señaló que “a lo largo de los 13 años que existe la AUH el porcentaje ha bajado. Por lo cual no hay una evidencia sólida que dé cuenta de un aumento de la natalidad“.

Dvoskin destacó que “hay un paper muy interesante publicado en 2017 por investigadores de la Universidad de La Plata, que es más sofisticado y destacan que desde que se creó la AUH, la presencia de la asignación da cuenta que las probabilidades de tener hijos solo creció un 2% en casos de mujeres que ya tenían un hijo, es decir que la asignación sólo refuerza mínimamente la posibilidad de un segundo hijo, mientras que no hay nada que detalle la posibilidad, que dicha ayuda, aumente la posibilidad de tener un primer embarazo, es decir que se desvanece la idea de que la gente tiene hijos porque están los planes“.

En la misma línea el economista agregó que “están todos los informes, tanto oficiales (ANSES) como no oficiales, de centros de investigación de distintos colores (UNDAV, CIPPEC, UNLP) también de la Universidad Católica de la Argentina e incluso hay algunos trabajos de UNICEF de Naciones Unidas, que señalan claramente que la AUH no ha inducido un aumento de la natalidad en sus beneficiarias. Tampoco hay nada que señale lo contrario (estudios, estadísticas o evidencia), y hace que el mito de ´se embarazan por un plan´ sea falso y que sea solo un prejuicio“.

En este sentido, un informe de la Secretaría de Seguridad Social, refrenda los dichos de Dvoskin, al revelar que no existen grandes diferencias en la cantidad de hijos por los que las familias cobran las asignaciones familiares. En todos los casos, el promedio es menor a dos. Aquellos que perciben la AUH tienen un promedio de 1,8 hijos, lo que no difiere del resto de los beneficiarios. Además, el documento señala que los trabajadores en relación de dependencia tienen en promedio 1,63 hijos por los que perciben asignaciones; en tanto los beneficiarios de desempleo tienen 1,68 y los trabajadores inscriptos en el monotributo 1,57; mientras los beneficiarios de Pensiones no contributivas (PNC) poseen 1,73.

Según Dvoskin, lo peligroso de los dichos de diputado liberal son las reacciones sobre algunos sectores, dado que “generan cierta reacción al grupo de gente que piensa o tiende a canalizar la frustración a través de la degradación y denigración de quienes entienden que están por debajo de ellos, por ejemplo, los de la extrema derecha suelen canalizar mucho su frustración echándole la culpa a la gente (los pobres o los inmigrantes) y pasa seguido, y termina siendo habitual“.

La gente se nutre de estos discursos como el de Espert y lo disfraza de un discurso económico aparentemente legítimo y socialmente aceptado, cuando es aporafóbico, xenofobico, denigrante y muchas veces racista“, agregó Dvoskin. El doctor en ciencias sociales concluyó: “Hace que todo esto se disfrace y pase por una preocupación, ya sea por el gasto público, por un déficit fiscal o la inflación, y la gente lo cree y lo multiplica y eso es lo más peligroso“. Desde la óptica de Espert, pareciera que el problema no es que las personas tengan hijes sino que los tengan los sectores populares.

Mansilla: “El problema de la basura es un problema estructural en la ciudad”

Mansilla: “El problema de la basura es un problema estructural en la ciudad”

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Dialogamos con Cintia Mansilla, concejala platense por el Frente de Todos, sobre el tratamiento de los basurales a cielo abierto y la falta de transparencia del municipio.

La deficiencia en el servicio de recolección de residuos y el crecimiento de basurales a cielo abierto en los barrios de la periferia de La Plata contrastan con la promesa de Ciudad Verde y Sustentable que propone el intendente Julio Garro. Hablamos con Cintia Mansilla, concejala platense por el Frente de Todos, sobre la problemática que afecta cada vez a más vecinos y los reclamos por la falta de transparencia del municipio en sus vínculos con la empresa ESUR, que se lleva el 25% del presupuesto local. 

¿Qué sucede con el servicio de recolección de residuos en los barrios? ¿Qué demandas reciben de los vecinos? 

Estamos en una situación muy crítica respecto a la recolección de residuos en la ciudad. Si te alejas un poco del casco urbano, se ve que la cuestión de la basura es un problema, que ya afecta sanitariamente en los barrios de la periferia de la ciudad, pero también en términos de la planificación. En concreto, el problema es la deficiencia del servicio.

Uno de los primeros problemas es que no hay claridad o transparencia en función de saber cuáles son los recorridos concretos que tiene que hacer la empresa de recolección de residuos. Y el segundo, tiene que ver con la falta de la ubicación de contenedores en los barrios, que se suma al problema del estado de las calles: los camiones no entran a los barrios de la periferia porque las calles no están en condiciones para que suceda. 

¿Y en el casco urbano?

En el casco hay un funcionamiento bueno del servicio de recolección, aunque sucede que algunos barrios quedaron en el casco más histórico, como el barrio Hipódromo, por ejemplo, y otros lugares que se van alejando del casco urbano, y en los que hay muchos reclamos de los vecinos sobre el servicio. Particularmente, en el barrio Hipódromo pasó que las cuadrillas de limpieza que estaban funcionando en ese lugar, que eran cooperativistas, se sacaron a partir de la idea del intendente de pasar a contratación a esos trabajadores. Pero eso no sucedió, hay un personal que no se reemplazó y toda la limpieza que se venía haciendo del barrio no se está haciendo. 

También es cierto que hay un maquillaje en el casco, que se va notando, pero que también es un problema. Tanto en los barrios como en el casco urbano no pasan a buscar las bolsas verdes de forma diferenciada. Entonces el ejercicio de los vecinos de reciclar desaparece cuando el mismo camión pasa a recolectar y se lleva las bolsas negras y verdes todas juntas. 

¿Qué problemas genera esta deficiencia del servicio?

Hicimos un recorrido muy detallado de varios de los barrios que se encuentran con esta situación y tenemos un problema enorme con la creación de basurales a cielo abierto en muchas de las localidades: Villa Elvira, Romero, Altos de San Lorenzo. Los vecinos reclaman que el camión pasa una vez por semana o no tiene una frecuencia clara. Eso genera que se acumulen residuos por la falta de servicio, pero también que los vecinos tiren basura en una esquina porque no la pueden llevar a 30 cuadras donde hay un contenedor o una calle por la que pasa el camión. 

En la ciudad tenemos un problema estructural que es el crecimiento sin planificación y sin acompañamiento municipal, que hace que algunos barrios queden por fuera de la estructura a resolver, tanto edilicia como también de calles. Y esto afecta todo: no llega el servicio de salud como tiene que llegar en la salita de los barrios, no llega el arreglo de calles, y tampoco tenemos un avance en cuanto a la falta de cloacas. Si a esto le sumamos que la recolección de basura no es tal, y se generan estos basurales a cielo abierto o microbasurales, tenemos un problema sanitario enorme. 

¿Por qué sucede esto? ¿Sobre quién recae la responsabilidad?

La recolección de basura en la ciudad es un servicio tercerizado. No lo lleva a cabo el municipio, sino una empresa que es ESUR S.A., contratada desde hace varias gestiones. Es decir, el problema de la basura es un problema estructural en la ciudad. Eso es así. No viene solamente de esta gestión, pero sí se profundizó. 

En 2018, el intendente Julio Garro tuvo la oportunidad de cambiar la empresa prestataria del servicio, cosa que no realizó. Al contrario, se le sumó una cantidad mucho más grande de dinero en la contratación y hoy tenemos casi el 25% del presupuesto municipal puesto en esta empresa.  Lo que se invierte representa el presupuesto más caro en recolección de residuos en la provincia de Buenos Aires.

Esto muestra que no es un problema en términos de fondos, sino que tiene que ver con el funcionamiento del servicio y el no seguimiento por parte del municipio: no hay multas que se hagan por la falta de recolección de la empresa, ni tampoco sabemos qué discusiones tuvo la gestión respecto a las denuncias que vienen haciendo repetidamente los vecinos de prácticamente todos los barrios de la ciudad. Tenemos un presupuesto enorme puesto en este servicio que no funciona. Hay muchos municipios que tercerizan el servicio, pero también hay muchos ejemplos de municipios que gestionan la recolección de basura, con mucho menos presupuesto que el nuestro, ya sea con cooperativas conformadas u otras experiencias. Entendemos que La Plata está en condiciones de poder hacerlo. 

Pero Garro habla de La Plata como “Ciudad Verde”…

Hay una focalización en lo que sale a decir el intendente, donde tenemos una ciudad supuestamente planificada, con puntos de Ecocanje, con recolección de residuos y tratando de generar una política en cuanto a la separación de residuos en origen. Esto está bueno discursivamente, es algo que el intendente viene recalcando cada vez que habla del tema, como lo hizo en el inicio de sesiones ordinarias del Concejo. Es mentira que tenemos una ciudad eco sustentable con una política marcada en ese sentido. El intendente desconoce concretamente qué es lo que pasa en la ciudad y qué le pasa a los vecinos. 

¿Qué respuestas dio el municipio sobre los problemas con este servicio?

Desde el bloque del Frente de Todos hemos presentado muchos pedidos de informe respecto al funcionamiento de la empresa ESUR, sobre las recolecciones que no se hacen, los caminos que están supuestamente señalados para que pase la recolección de basura y no pasa, los días en que deben pasar los camiones, etc. La recolección de basura parece más un negocio para el municipio que un servicio esencial. Lo que hay por detrás es muy oscuro porque no sabemos cuáles son las obligaciones que tiene la empresa y cuál es la acción que toma el municipio para que la empresa haga lo que tiene que hacer. No hay nada de transparencia. No hay ninguna multa hecha por parte del municipio a la empresa ESUR por las fallas en el servicio.

¿Qué propuestas se presentaron o se están trabajando desde el bloque del Frente de Todos?

Nosotros discutimos dos cosas: que para poder generar una mirada más profunda del funcionamiento del servicio necesitamos saber en qué consiste el mismo, que es lo que estamos pidiendo y no nos dan respuesta. Realizamos presentaciones todas las sesiones al respecto. Hemos presentado desde el bloque algunos proyectos que tratan de atacar el tema de la falta de transparencia y el enorme financiamiento que tiene la Municipalidad. Los pedidos de informe son en función de eso, porque es difícil para cada vecino reclamar el recorrido del camión de la basura si no sabe cuál es. 

Hay propuestas que se presentaron como proyectos de ordenanza, pero no fueron votadas. Uno de los mayores problemas que tenemos con el bloque es que no somos mayoría en el Concejo, pero además Juntos por el Cambio tiene la mayoría automática, entonces para muchas de estas cuestiones relacionadas con temas esenciales para la población no podemos intervenir a menos que generemos campañas de visibilización de los microbasurales, de los basurales a cielo abierto y de basurales provocados por el mismo municipio. 


Agustina Flores
Agustina Flores

Hija de los vientos patagónicos. Compañera (in)esperada de la militancia para la liberación. Entusiasta del puño y la letra. Lo personal es político, el periodismo también.

Delfina Venece
Delfina Venece

Nací en el interior de Buenos Aires: los porteños nos confunden con Parque Chacabuco. De crianza gorila, devenida en pseudo-troska por contraste, hoy peronista por convicción. Mi canción favorita a los 10 años era Los Salieris de Charly, de León Gieco.

1