Rediscutamos las fuerzas de seguridad

A un año de la desaparición del joven de Pedro Luro, Facundo Astudillo Castro, la causa tiene patas cortas, los pibes se mueren y la cosa no cambia.

Hoy se cumple un año de la desaparición -por 107 días- seguida de muerte de Facundo Astudillo Castro. El último testimonio sobre él cuenta que se encontraba demorado sobre la ruta, junto a un patrullero de la Policía Bonaerense.

En el 2020 la historia me helaba la sangre, porque bajo su gorra, Facundo dejaba brillar un par de ojos de 22 años, la misma edad que hasta el día de hoy tengo yo. El problema es que todavía el plasma y los glóbulos rojos no calientan, porque Facundo tendría que haber aparecido y festejado su cumpleaños abrazado junto a Cristina, su mamá, el 23 de agosto del año pasado. Pero eso nunca ocurrió, porque una semana antes de esa fecha, el 15 de agosto de 2020, su cuerpo fue encontrado sin vida en un cangrejal, en la localidad de General Daniel Cerri.

A Facundo lo mató la policía.

El campo nacional y popular tiene que sacar sin miedo la basura de abajo de la alfombra y rediscutir las fuerzas de seguridad. Porque las mismas vienen con un modus operandi y con una estructura heredada directamente de la dictadura: no es muy distinta la bonaerense de hoy a la policía de Ramón Camps y Etchecolatz. El verdugueo, la violencia, el abuso sexual, las recorridas en patrulleros mechadas con tortura, el submarino seco, la picana, la violación y la muerte, son prácticas heredadas que siguen ocurriendo sistemáticamente hasta el día de hoy, en todas las fechas del calendario, en todos los barrios de la Argentina.

Andrés Nuñez, Walter Bulacio, Miguel Bru, Luciano Arruga, Kiki Lezcano y Ezequiel Blanco, Nehuen Rodríguez, toda la Doctrina Chocobar, las masacres de Olmos, Pergamino, Esteban Echeverría y Magdalena, entre tantas otras, les pibes de Monte y tantos casos que nunca tendrán ni un cuarto de hoja en la prensa hegemónica o ni un espacio en nuestras charlas cotidianas, demuestran que el terror mutó de falcon a patrullero.

Si los militantes populares forjados en las enseñanzas de Madres, Abuelas e Hijos, que hoy conformamos el Frente de Todes, no ponemos en tensión la continuidad de un modelo represivo y asesino de las fuerzas internas de seguridad, no lo va hacer nadie y los Facundos que no pasan de los 22 años, seguirán siendo moneda corriente.

Felipe Bertola
Felipe Bertola

Cuando estaba en la panza, mi vieja me cantaba «Significado de Patria» para tranquilizarme. En la comunicación y organización popular encontré la clave para poder «ser la revancha de todxs aquellxs». Como todo buen platense, sé lo que es ganar una Copa Libertadores.

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