Política de cerco contra Rusia

Política de cerco contra Rusia

TIEMPO DE LECTURA: 11 min.

Por Pablo Jofré Leal*

El gobierno de Estados Unidos, en conjunto con su brazo militar mundial, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) han definido dos grandes amenazas contra lo que llaman “su seguridad nacional”: China y la Federación Rusa.

En el caso de la nación euroasiática, la línea principal de acciones de Washington, definidas para combatir a lo que considera un país “enemigo” se ha centrado en el aspecto militar, con definiciones de la organización atlantista de reforzar las fuerzas militares apostadas en las fronteras de los países europeos con Rusia, de tal forma de generar un clima de tensión e inestabilidad. Esta situación obligaría a Rusia a destinar ingentes gastos en materia de defensa militar en todos los sectores vinculados. Las palabras de buena crianza dadas con respecto a Rusia, pronunciadas en la Cumbre de la OTAN celebrada en diciembre del año 2019, no ocultaron la definición de este país como el enemigo número uno. Ello explica el reclutamiento de nuevos miembros, para conformar un muro de hierro contra Moscú y lo que se consideran sus “afanes expansionistas”.

El Temor al Oso Ruso

Tras siete décadas del nacimiento de la OTAN y tres desde la caída de los socialismos reales – signado simbólicamente por la caída del Muro de Berlín – Estados Unidos y sus socios, sigue levantando la carta de la “perpetua amenaza desde los Urales”. Lo anterior, a pesar de la opinión del Presidente francés, Emmanuel Macron, que considera que ese enemigo número uno ya no es Rusia, sino el terrorismo y direcciona la necesidad de combatir a esos grupos, que la propia Europa, Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio, como Israel y Arabia saudí ayudaron a crear. Una opinión del mandatario galo da cuenta de la particular agenda política que tiene respecto a Moscú, con las enormes posibilidades económicas vinculadas al aspecto energético y la posible vinculación con la extensa área geográfica que la propia Rusia, junto a China, Irán y otras naciones al este de Europa están forjando.

La estrategia militar de la OTAN es ampliar su influencia hacia el este, que le permita cercar al país euroasiática, una línea de trabajo ya establecida en la Cumbre de la alianza noratlántica, celebrada en la ciudad galesa de Newport en septiembre del 2014. En ese encuentro, en el marco de fuertes tensiones con China y la irrupción del tema ucraniano, se fijaron los perfilestrascendentales de largo plazo. Con dos objetivos principales: contener el desarrollo político, militar y económico de Moscú pero también de China, para evitar que estos gigantes rivalicen con Estados Unidos y sus aliados. En el caso específico de China, Washington se ha encargado de exacerbar las tensiones en la zona del Mar de la China, sobre todo con Japón e involucrando a Australia y Corea del Sur, a través de los llamados contratos de asociación. Con Rusia, el factor Ucrania ha servido de comodín para sanciones, bloqueos, amenazas, traslado de tropas, incremento de acciones desestabilizadoras y todo un nuevo ejercicio de estrategias militares en el marco de lo que se conoce como la guerra híbrida.

En aquella Cumbre en Newport, tal como lo señalé en un artículo titulado “Estados Unidos contra Rusia: Ucrania como excusa” sé dotó a la OTAN de dos poderosas herramientas de acción y de financiamiento: un servicio altamente tecnologizado dedicado a la ciberguerra, que se supone estaría encaminado a combatir a los hackers militares chinos, norcoreanos o cualquier otro que amenace a occidente y, en segundo lugar, la consolidación de una Fuerza de Reacción Rápida creada el año 2002, para enfrentar situaciones críticas. Se trata de un cuerpo de 4 mil hombres, que en junio del año 2019 se amplió a 40 mil, según lo anunció el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, con la idea de “reforzar la defensa colectiva de los miembros de la OTAN”. ¿Defensa contra quién? La respuesta la da el propio Stoltenberg al afirmar que “el elemento central de la Fuerza de Reacción Rápida será la denominada Punta de lanza –Spearhead Force-, cuyas tropas se situarán especialmente en Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia y Rumania, fronterizas con Rusia”.

Abril y mayo del 2020 serán meses enrevesados para la ya tensa relación entre Rusia y la alianza Europa-Estados Unidos, que tiene como punta de lanza militar a la OTAN. Esto, porque en los mencionados meses la organización atlantista realizará los simulacros de guerra Defender Europe 2020, ejercicios que reunirán a 20 mil soldados estadounidenses en territorio europeo, junto a una cantidad similar de elementos de los países del viejo continente adscritos a este organismo. Según el Pentágono, Defender Europe será “el mayor ejercicio de las fuerzas del Ejército de los EE.UU. en Europa en los últimos 25 años. Un ejercicio a gran escala que es vital, pues determinará si EE.UU. posee las herramientas necesarias para hacer frente a una amenaza en Europa” léase, el reto ruso.

La pregunta para Rusia, a través de su canciller, Serguei Lavrov es¿de quién va a defenderse la OTAN? Alegan que deben defenderse a sí mismos no de Rusia, sino de un adversario cuyo potencial es idéntico al de la OTAN, que recluta, con el pretexto de introducir en la Unión Europea (UE) a Estados neutrales, como Finlandia y Suecia, para que participen en las maniobras”. La preocupación de Rusia es absolutamente lógica, no sólo por ser estas maniobras las terceras más grandes desde el fin de la guerra fría, sino también porque se realizan en sus fronteras occidentales: 19 países con 40 mil soldados que se trasladarán a territorios de Polonia y países costeros del mar Báltico, donde Alemania constituye el centro logístico durante el simulacro. Rusia ha señalado que Defender Europe 2020 constituye “una inadmisible amenaza directa a su seguridad nacional”.

Según un informe publicado en el mes de noviembre del año 2019, por el portal estadounidense The National Interest, las fuerzas de la OTAN y el Ejército estadounidense, a través de las operaciones Defender Europe, permitirán la realización de ejercicios de “entrada forzada” en Lituania, Georgia y Polonia, a fin de preparar unidades de ataque de respuesta rápida en una supuesta guerra en Europa y con Rusia. “Tener a nuestras tropas y aliados involucrados en lo que llamamos una entrada forzada conjunta, nos permitirá entrar y tomar un área como un campo de aviación, para que pueda ser utilizado por las fuerzas amigas para el trabajo con armas, tanto tácticas como estratégicas de combate, a utilizar ante el eventual ataque de un enemigo poderoso e importante”, reza el informe.

Se ha señalado en revistas especializadas en temas militares, que el ejercicio combinado Defense Europe 2020, será una excelente forma de ver, no sólo como Estados Unidos logra concretar el apoyo militar a Europa en caso de un reto militar, sino también el nivel de operatividad entre las fuerzas de la alianza en un teatro de operaciones, que involucran varios países y grandes recursos militares. El ejercicio Defender 2020 incluye el diseño de tácticas y estrategias de combate en el ámbito aéreo, marítimo, terrestre, cibernético y espacial en todo Europa. Un teatro de operaciones, del cual se espera que Rusia responda en forma tan masiva como las amenazas que percibe y donde los ejércitos occidentales pretenden evaluar dos aspectos específicos: la eficiencia de lo que se denomina procesos de entrega y si las tropas tienen el equipo adecuado con los facilitadores de combate pertinentes para su misión en el teatro de operaciones. Estas ideas son sostenidas por Gus Perna, jefe del Comando de Material del Ejército estadounidense a la Revista Defense News.

Frente a las continuas provocaciones estadounidenses, amplificadas por las declaraciones y acciones de la OTAN, la federación rusa busca, además de fortalecer su capacidad defensiva, ampliar su abanico de relaciones internacionales. En ese marco, el canciller Serguei Lavrov realizó, entre los días 6 al 8 de febrero, una gira a países latinoamericanos: Cuba, México y Venezuela, como una manera también de contrarrestar el desbalance que existe frente a la hegemonía estadounidense en la zona y sus provocaciones y sanciones contra países sometidos a fuertes presiones, bloqueos y embargos, como es el caso específico de Cuba y Venezuela. “La recomposición de fuerzas políticas latinoamericanas impone la necesidad para Rusia de acompañar la dinámica latinoamericana, que en 2019 vivió un tsunami de protestas en Chile, Ecuador y Colombia” señala la politóloga Rina Mussali.

Con México, indudablemente, visto el peso específico en materia política y económica y la cercanía que tiene con Estados Unidos, el afianzar relaciones fructíferas y de largo aliento puede ser un paso gigantesco en la consolidación de la presencia Rusia en esta parte del mundo. En el caso cubano, las palabras de Vladimir Davidov, director del Instituto de Latinoamérica de la Academia de Ciencias de Rusia, son clarificadoras: con Cuba hay muchos planes de colaborar en el desarrollo económico. Hay muchísimo margen para trabajar juntos en este ámbito. En las relaciones entre La Habana y Moscú actualmente prevalece el enfoque pragmático, sin embargo, se tiene en cuenta que somos socios estratégicos en la escena mundial”.

Y, cuando se trata de Venezuela, resulta evidente que existen fuertes lazos políticos, económicos, militares y de coincidencias en la visión y práctica geoestratégica, cuando el rival que se tiene en frente es Estados Unidos, “compartiendo posturas para hacer frente a las medidas coercitivas del gobierno estadounidense”. Ya en julio del año 2019, el  viceministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, había advertido una vez más a Estados Unidos sobre las“líneas rojas” que no debería cruzar en Venezuela. “Hemos marcado líneas rojas a los estadounidenses, entre ellas que es inadmisible una injerencia armada” señaló Riabkov, en una entrevista concedida al periódico ruso Izvestia.

Si a ese enfoque y práctica política internacional, le sumamos el trabajo político estratégico que Rusia está realizando con la República Popular de China y la República Islámica de Irán, queda explícito que aquí se trata de formar un bloque, un núcleo duro, capaz de oponerse a una política exterior belicista llevada adelante por Estados Unidos y sus socios atlantistas, en pos de generar condiciones que le permitan avanzar en el necesario equilibrio de las relaciones internacionales. Prueba de lo señalado fueron los ejercicios militares desarrollados por estas tres naciones, a fines del mes de diciembre del 2019, en el Mar de Omán y en el norte del Océano Índico, como una muestra del nivel de coordinación de estas tres potencias y la autoridad naval de Irán, Rusia y China. Sintomáticamente, algunos días después (el día 3 de enero del 2020), Estados Unidos concretó el ataque terrorista que generó la muerte del general Qasem Soleimani, Jefe de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica. Esta acción generó una fuerte respuesta de la nación persa sobre una base militar estadounidense en suelo iraquí, causando decenas de muertos y al menos 200 heridos.

Una política de crónica hostilidad

Ya en marzo del año 2014, el presidente Putin denunció la política de cerco que Estados Unidos y la OTAN realizaban contra su país. Putin afirmó, en aquella oportunidad, que Occidente continúa la política de frenar a Rusia y que su conducta (grosera, irresponsable y poco profesional) en torno a la situación con Ucrania y Crimea era muestra de una política de asedio, donde Estados Unidos y sus aliados se atribuyen el derecho de decidir el destino del mundo. En un discurso dado ante la Asamblea Federal, Putin hizo un llamado a los gobiernos occidentales a cesar la histeria y admitir que Rusia tiene intereses nacionales, los cuales deben ser respetados. “Tenemos todas las razones para afirmar que la política de contención a Rusia aplicada desde el siglo XVIII y durante el XX continúa hoy” consignó. El mandatario ruso acusó a Occidente de tratar de arrinconar a su país por tener y defender una posición independiente, por llamar las cosas por su nombre sin hipocresía.

Seis años después la situación no cambia, más aún, incrementan las decisiones que conducen a poner en peligro la precaria paz global. Hoy se suman medidas que afectan zonas sensibles para Rusia, como es Oriente Medio y las políticas de agresión contra Siria, Irak y el propio Irán, todo ello en un área donde los intereses políticos, estratégicos, militares y económicos rusos son una realidad concreta. Disposiciones en torno a la ampliación de la OTAN hacia las fronteras con Rusia, llevar a cabo ejercicios militares claramente provocativos (Defender Europe 2020) donde el enemigo está, claramente signado, con el nombre de Rusia. La violación de acuerdos, por parte de Estados Unidos, respecto a limitación de armamentos nucleares como fue el Tratado INF. A lo señalado, debemos sumar la violación del derecho internacional respecto a Palestina y el plan impositivo dado a conocer por Trump y Netanyahu.

El lunes 10 de febrero, el Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad de los Estados Unidos (NCSC) dio a conocer una nueva estrategia -promulgada por el presidente estadounidense Donald Trump el pasado mes de enero- contra varios países, entre ellos Rusia, considerados una amenaza a la seguridad nacional estadounidense. Según el documento, este objetivo estratégico es proteger «la infraestructura crítica de la nación de las entidades de inteligencia extranjeras, que buscan explotar o interrumpir las funciones esenciales nacionales».

Esta estrategia de la administración de Trump, que suma países como Irán, China y Corea del Norte, identifica una serie de áreas, en las cuales podrían actuar actores extranjeros, que eventualmente causen daños a la seguridad nacional y económica. Las cinco prioridades de esta estrategia de contraespionaje son: proteger la infraestructura crítica, incluyendo en ello los servicios financieros y de energía; evitar que agentes del espionaje exterior se infiltren en las cadenas de suministro, por ejemplo en el área de las comunicaciones; en tercer lugar, detener el robo de la propiedad intelectual; generar un sistema de defensa del sistema electoral; y finalmente resguardarse del cyberespionaje y los ataques cibernéticos extranjeros.

Unido a esta estrategia, que da cuenta de la visión bélica de Washington respecto a Rusia y frente a aquellos que considera enemigos, la administración Trump presentó su nuevo presupuesto para el año 2020, en el que los fondos destinados al financiamiento del llamado sector defensa, tienen un aumento de un 4.5% con relación a lo gastado el año pasado, llegando a los 745.000 millones de dólares. El gasto militar público de Estados Unidos es una vez y media más que todo el presupuesto en defensa de los 9 países que le siguen en el ranking de los mayores presupuestos en defensa: China, Arabia saudí, India, Francia, Rusia, Reino Unido, Alemania, Japón, Corea del Sur.

Por su parte, la OTAN tuvo un aumento del 7% en su presupuesto del año 2019 con respecto al 2018, según señaló en aquella oportunidad el investigador del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI por sus siglas en inglés) Nan Tian. Por diversas razones no hay un único factor, pero resulta relevante la inquietud que provoca Rusia en Europa, tanto que se ha establecido incrementar el gasto en armas de los 29 países que conforman este bloque militar, donde sobresalen en ese gasto, países como Polonia, Letonia, Lituania, Bulgaria y Rumania – sintomáticamente vecinos fronterizos de la federación Rusa. El año 2020 representará un incremento de las políticas de presión contra Rusia, los intentos de seguir cercándola y sobre todo, atacar todas aquellas líneas de salida que la nación euroasiática está tejiendo, y se incluirá la presión a aquellos países que están forjando alianzas políticas con Moscú, como son China, Irán, Cuba y Venezuela.


* Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas principalmente de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de revista digital www.politicaycultura.cl
Ley Penal Juvenil: una deuda de la democracia

Ley Penal Juvenil: una deuda de la democracia

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Por Adrián Berrozpe*

“Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo” Albert Camus.

Como fue con la “Ley de Medios” en el año 2009, nuestra sociedad necesita darse un profundo y sentido debate que desemboque en una Ley Penal Juvenil de la democracia, porque esta deuda de casi 40 años con nuestras niñeces, adolescencias y juventudes, cada día se hace más pesada.

La Ley de Videla

Posiblemente el Régimen Penal de la Minoridad (también llamado Ley Penal Juvenil) toca fibras sensibles por izquierda y derecha. La Ley 22.278 fue una imposición a través de un decreto ley por parte de la dictadura cíviico-militar y aceptada dentro de un paquete en conjunto con otros decretos ley en el traspaso democrático al gobierno de la endeble democracia de RaúlAlfonsín.

Dentro de la historicidad de la 22.278, hay que entender que la misma fue decretada en el año 1980, durante el gobierno de facto de Jorge Rafael Videla y diez años antes de que la Argentina adhiriera a la Convención Internacional de los Derechos del Niño. Esta ley fue parte de una jugada del gobierno militar para generar una concentración de poder dentro de la estructura judicial, que se encontraba copada por una camarilla de jueces pro-militares, que venían ya siendo beneficiados con decretos ley que aumentaban su poder sobre la sociedad.

La ley 22.278 principalmente deposita en la subjetividad y discrecionalidad de los jueces y juezas el futuro de cualquier infractor que tenga entre 16 y 18 años, sentando aquí la base de la ley[1]. Ella tampoco plantea un periodo claro para la definición judicial frente a la posible infracción cometida, ya que habla de un periodo de un año, pero aclara que de así considerarlo el juez/jueza, podría ser un periodo aun mayor, a la vez que en su artículo primero le concede la guarda del joven al juez/jueza que actúa, si este/a así lo requiere.

Una aplicación que genera más desigualdades.

Sobre la aplicación de la Ley Penal Juvenil también hay que poner la lupa, ya que esta se da a través de un sistema de leyes de aplicación o regímenes penales juveniles distintos en cada una de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (teniendo sus propias interpretaciones). El Régimen Penal Juvenil no prevé ni garantiza una federalización del “tratamiento del o la jóven infractor/a”, es decir un Régimen que permita las mismas posibilidades de tratamiento, estadía o proceso del o la joven infractor/a en CABA como en el Chaco, en Santa Fe como en Salta, ya que en cada distrito se realiza un gasto presupuestario diferente según lo considerado.

Tambiéndicha Ley ejerce una desigualdad machista en su aplicación en los territorios.La Ciudad Autónoma de Buenos Aires cuenta hoy con un dispositivo CSRC (Centro Socio-Educativo de Régimen Cerrado) para varones de 18 a 21 años, pero no para mujeres que estén en la misma posibilidad de afrontar su proceso en estos, en vez de “cárceles de adultos” como es la situación actual. Tampoco se cuenta con un protocolo de actuación para el tratamiento de mujeres embarazadas, que se pueda aplicar en los dispositivos a lo largo del país.

Una ley que no repara, solo sigue ropiendo

La Ley Penal Juvenil en ninguno de sus artículos establece la reparación por parte de las y los jóvenes infractores sobre su ilícito, solamente habla de sanción (art. 3), penas privativas de libertad (art. 6) y privación de libertad (art. 10). Se deja allí nuevamente un vacío sobre la construcción de un “sujeto reflexivo” capaz de poder discernir qué es “correcto” o la “reinserción positiva en la sociedad” de los y las jóvenes.

Los encierros dictaminados por los jueces pueden carecer de condena alguna, proceso judicial o tratamiento (mientras el magistrado resuelve la pena), solo por considerar al infractor o la infractora (jóvenes adultos) como “peligrosos”; esto incluso vulnera tratados internacionales que ha firmado la Argentina.

En definitiva, la Ley de Videla no establece en ninguno de sus artículos la reparación del o la joven sobre su infracción, y menos aún contempla que él o ella pueda reinsertarse en un ambiente sano y con posibilidades para que no vuelva a delinquir. Se deja velado a la subjetividad de los jueces y juezas, y al trabajo a destajo que realizan los y las judiciales y los y las trabajadoras/es de Niñez, los cuales muchas veces carecen de las herramientas y el presupuesto apropiado, ya que la ley tampoco plantea desde dónde salen los recursos para su implementación.

Los jóvenes, luego de pasar algún tiempo privados de su libertad, en la gran mayoría de los casos vuelven a la situación de vulnerabilidad (en muchas veces extrema) previa a la infracción. La mayoría de estos jóvenes se encuentran en situación de calle, consumo o violencia por parte de adultos y solo son contados los que mantienen un seguimiento correcto por equipos profesionales, donde el Estado de una respuesta a la situación de vulnerabilidad y flagelación.

Una discusión necesaria y profunda, con los tiempos adecuados

El macrismo quiso utilizar la discusión de esta ley como “caballito de batalla” en años electorales, proponiendo la baja de punibilidad[2] y medidas aisladas mientras se recortaban (y se siguen recortando en CABA) los presupuestos para las políticas de niñez.

Aunque parezca imposible, la Ley que proponía la Alianza Cambiemos competía con el Régimen Penal de la dictadura en la estigmatización de los Niños, Niñas y jóvenes, siendo posiblemente aún más aberrante.

Se quiso imponer una doctrina policial, conocida como “la doctrina Chocobar”, que establecía “primero disparar y luego preguntar” y no casualmente el joven asesinado por el policía Luis Chocobar (que se encontraba de franco y fuera de su zona de actuación) luego de cometer un delito, tenía 18 años, venia de un barrio pobre de la Ciudad de Buenos Aires,era adicto y había pasado varias veces por el Centro de Admisión y Derivación que trabaja como parte de los CSRC, demostrando la falencias de la 22.278.Utilizando esto como “caballito de batalla”, se intentó promocionar en los medios una ley aún peor, con más falencias que la que rige actualmente, que no proponía una mirada integral del problema.

Desde el Estado se tiene que garantizar una discusión plena sobre una nueva Ley de la democracia, con los tiempos adecuados y no corriendo atrás de los calendarios electorales. Hay que garantizar la información a los representantes del pueblo y a la sociedad toda para que esta pueda darse esta necesaria discusión y generar soluciones de raíz que corrigan las miradas punitivistas y busquen soluciones integrales.

Nota del Autor: Para una última reflexión, tomo prestado la parte final de una declaración de la Asociación de Trabajadores del Estado (Sec. Capital), de su área de Niñez que complejiza la situación de las niñeces, reflexiona y propone como solución:

“En la medida en que sigamos pensando las soluciones a los problemas de inseguridad en términos exclusivamente punitivistas, no llegaremos nunca a desarrollar soluciones integrales que puedan traducirse en una mejor calidad de vida para toda la sociedad. La solución no es bajar la edad de punibilidad. La verdadera solución a la inseguridad implica invertir en educación, invertir en políticas públicas que ayuden a que cada vez haya menos desocupación, que lxspibxs vayan a la escuela a estudiar y no a comer, que ningún pibx tenga que salir a trabajar o se vea obligadx a terminar delinquiendo. Sabemos que la inseguridad viene de la mano de la vulneración de derechos básicos como el acceso a un trabajo digno o a que podamos llevar un plato de comida a la mesa, y por eso, insistimos, para terminar con la inseguridad necesitamos políticas públicas de calidad. El discurso punitivista solo tiene como objetivo aumentar los niveles de control y persecución en nuestra sociedad. No olvidemos nunca que el ajuste sólo cierra con más represión.”[3]


* Productor periodístico del programa de radio "Cabezas de Radio" que se emite los sábados de 9 a 12 hs en radio Ahijuna (FM 94.7). Trabajador de la Dirección General de Responsabilidad Penal Juvenil de CABA y colaborador de Revista Trinchera y Agencia Timón.

[1] ARTICULO 3º (Regimen Penal Juvenil 22.278) – La disposición determinará:

a) La obligada custodia del menor por parte del juez, para procurar la adecuada formación de aquél mediante su protección integral. Para alcanzar tal finalidad el magistrado podrá ordenar las medidas que crea conveniente respecto del menor, que siempre serán modificables en su beneficio;

b) La consiguiente restricción al ejercicio de la patria potestad o tutela, dentro de los límites impuestos y cumpliendo las indicaciones impartidas por la autoridad judicial, sin perjuicio de la vigencia de las obligaciones inherentes a los padres o al tutor;

c) El discernimiento de la guarda cuando así correspondiere.

[2] Edad donde un/a joven puede ser procesado judicialmente.

[3] http://www.atecapital.org/noticia/posicionamiento-ante-el-anuncio-de-la-baja-de-edad-de-punibilidad-

Argentina retoma el Plan Geoestacionario

Argentina retoma el Plan Geoestacionario

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

Por Jonatan Pérez*

El pasado martes 4 de febrero y a pocos días de cumplirse los primeros dos meses de gestión de Alberto Fernández, ARSAT anunció que se llevará adelante la construcción del tercer satélite nacional que buscará llevar banda ancha a todo el país.

La empresa de telecomunicaciones del Estado argentino ARSAT y la empresa rionegrina de alta tecnología INVAP, llevaron adelante la primera reunión junto con  la titular de la Secretaría de Innovación Pública de la Jefatura de Gabinete, Micaela Sánchez Malcolm, y el subsecretario de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Martín Olmos, en el predio de ARSAT en Benavídez, para retomar el desarrollo del Plan Geoestacionario con la fabricación de un satélite de alto rendimiento.

*Imagen*

ARSAT presentó inicialmente el estado de situación de las redes satelitales solicitadas por la República Argentina como administración notificante ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Luego se analizó el despliegue actual del servicio de banda ancha satelital en domicilios de difícil acceso ubicados en la parte norte de la cordillera de los Andes y diversas alternativas de definición de misión para el próximo satélite de segunda generación.

INVAP, por su parte, informó sobre los avances en la plataforma de nueva generación smallgeo con propulsión eléctrica. El fabricante también presentó GSATCOM, sociedad que se estableció en 2019 con Turkish Aerospace Industries (TAI), para el desarrollo de misiones de comunicaciones geoestacionarias pequeñas con propulsión eléctrica.

Si bien el lanzamiento de lo que sería el ARSAT-3 estaba previsto en el Plan Geoestacionario para el año 2019, ahora se espera que este se de para 2023. Esto se debe a que la gestión de Cambiemos suspendió la construcción del mismo en el año 2016, en una clara violación de la  Ley 27.208 de Desarrollo Satelital.

ARSAT informó que este tercer satélite nacional será parte la flota construida anteriormente en conjunto con INVAP, siendo complementario a ARSAT-1 y ARSAT-2. También se anunció que este último será el primer satélite geoestacionario nacional de alto rendimiento (HTS por su abreviatura en inglés de High Throughput Satellite) y tendrá el objetivo principal de brindar banda ancha sobre el territorio argentino.

En cuanto a esto último, el Presidente de ARSAT, Pablo Tognetti, habló de un  “relanzamiento del Plan Satelital de Arsat que se enmarca en una política de Estado que establece el acceso universal a internet y a las tecnologías de la información como un derecho de todos los ciudadanos. Para eso hay que abarcar a todo el país con el precio más bajo posible. En ese sentido, tiene una función fundamental nuestra Red Federal de Fibra Óptica que cuenta con más de 30.000 kilómetros operativos”.

También agregó que “en la Argentina hay muchos lugares remotos, que para hacer tendidos de fibra óptica hay que invertir demasiado dinero o tiempo, entonces ahí lo más efectivo es acceder con conectividad satelital. De este modo, el tercer satélite del Plan Satelital de Arsat estará dedicado principalmente a Internet”. Por su parte, Micaela Sanchez Malcom sostuvo que  “el proyecto es una política de Estado muy importante para nosotros. Debemos igualar derechos y gestionar políticamente para garantizar la universalización de la conectividad”.


* Periodista, columnista en "No Se Mancha" y "Columna Vertebral" (ambos en Radio Estación Sur - FM 91,7), responsable de la sección Ciencia y Tecnología de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
De Ministerios, Líneas y otras yerbas

De Ministerios, Líneas y otras yerbas

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Por Floren Luengo*

Haciendo política feminista

Con el cambio del ejecutivo nacional, los temas que se encontraban en la agenda de las calles y los movimientos sociales, comienzan a tener la importancia que les merece. Específicamente, las voces de los feminismos se colocan en agenda a partir del 10 de diciembre de 2019.

Desde ese entonces, la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidades, Elizabeth Gómez Alcorta, expresó entre los desafíos la necesidad de“demostrar que se puede hacer política de otra forma”. La abogada, especialista en derechos humanos y pueblos originarios, establece la necesidad de jerarquizar las políticas públicas en materia de género y diversidad en un trabajo colaborativo con los demás ministerios.

En sintonía, la titular del Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia, Estela Díaz agregó que “la territorialidad es otra clave central” y que “la política se hace en el conjunto de la provincia y con los municipios“. La feminista, peronista y sindicalista de la CTA de lxs trabajadores  expresó que la prevención de la violencia machista, el acompañamiento a las víctimas, la ESI y las políticas de cuidado tendrán un lugar central en su gestión.

Por todo ello y más, Revista Trinchera dialogó con la Delegada de la Línea 144 y sindicalista de ATE VyB Verónica Misseri, para conocer los lineamientos y las funciones de esta política pública, y específicamente los desafíos que se vienen en la Ciudad de La Plata, distrito que continua gobernado por Cambiemos.

Verónica Misseri – Delegada de la Línea 144 (ATE Verde y Blanca)

¿Cómo se estructura la Línea 144?

En principio la Línea surge en 2007 y comienza a funcionar en 2008 con la sanción de la Ley 12569 de violencia familiar en la provincia de Buenos Aires.

Actualmente depende del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual. Este fue un avance en el diseño de la estructura, siendo que antes funcionaba como Instituto de Género y Diversidad Sexual, y a su vez, el Instituto dependía de la secretaría de DDHH. En el momento en que cambia la gestión, se sanciona este nuevo Ministerio, y dentro de éste pasa a estar la Línea 144.

¿Con qué organismos trabajan?

Coordinamos con organismos estatales aunque se está modificando la manera de trabajar. Al ser una política pública a nivel provincial la articulación se hace con las mesas locales, que son espacios de participación de representantes de todos los organismos involucrados en el territorio. Desde allí la importancia de la concepción territorial de nuestra labor. Se está retomando el contacto con las mesas locales,  así como la articulación interinstitucional y entre niveles.

Esto es así porque desde el Ministerio delas Mujeres, Géneros y Diversidad se creó un Consejo que atraviesa transversalmente todos los ministerios dentro del Ejecutivo, luego hay otra instancia entre poderes y por último la articulación entre municipios.

En este marco, para la Línea 144 es imprescindible la articulación con otros ministerios de la provincia, como el de Trabajo (Mara Ruíz Malec), Educación (Agustina Vila) y el nuevo Ministerio de Salud (Daniel Gollán), ya que están íntimamente relacionados y se abordaran con perspectiva de género.

Por último también, la Ley Micaela involucra a todos los funcionarios públicos en el trabajo contra la violencia de género. Su capacitación y buena voluntad es de suma importancia.

¿Por qué es importante la Línea 144?

En principio vimos que la política pública se empezaba a debilitar con despidos y flexibilización. Desde ahí es que entendemos que existe una situación de emergencia económica y social que repercute directamente en la violencia de género. Comprendemos que el Estado debe dar respuestas a problemáticas críticas en Buenos Aires fundamentalmente por la concentración poblacional.

Por lo que más trabajamos es para que la Línea exista como insumo para generar políticas públicas, porque con el registro de llamadas se puede detectar los comunes denominadores en los casos, así como revelar qué otros problemas atraviesan la situación de violencia y de esta manera, pensar programas específicos para problemas específicos de respuesta efectiva.

¿Quiénes trabajan en la política pública de los llamados?

En la actualidad trabajan profesionales de psicología, comunicación, abogacía, trabajo social, filosofía. Todas compañeras capacitadas para atención telefónica en situaciones de violencia y en simultáneo, trabajan con equipos de acompañamiento de casos para intervenciones más específicas.

En este sentido, se ven distintas formas de contratación: por un lado hay planta permanente, otras contratadas con monotributo y el grueso de los equipos de las guardias de la línea son trabajadoras contratadas con ProvinciaNet, es decir tercerizadas. Esto último es lo que estamos intentando modificar y está en nuestra agenda de prioridades ya presentada a la actual ministra Estela Díaz.

Los sueldos en provincia han quedado atrasados en relación a la inflación y al costo de vida actual, de modo que parafortalecer la política pública entendemos que las cuestiones gremiales, la estatización de las compañeras a planta, la unificación de las condiciones de trabajo y el acceso a un sueldo que permita subsistir, son cuestiones de prioridad para nosotras.

En paralelo, aspiramos a resignificar la figura del trabajador estatal. Poder tener un rol activo como trabajadores, no solo tener que acatar ciertos lineamientos sino hacer de la tarea de la trabajadora un hecho de dignidad para cada una. Es un aporte a la sociedad, no un gasto.

¿Cuáles son los desafíos?

A nivel provincial es repensar la identidad de le trabajadore estatal para tener un rol activo en nuestra participacióndentro del Estado.

En la ciudad de La Plata, con la gestión Garro lo que estamos haciendo es acompañar el pedido de reincorporación de las compañeras que en el último tiempo sufrieron despidos en la Dirección de Políticas de Género. Hasta ahora nuestra relación tiene que ver con que se fortalezcan estos espacios antes que desaparezcan y/o se minimicen.

¿Cómo es la forma de abordar los llamados?

La línea atiende 24 hs. Elgrueso de las llamadas corresponden a situaciones de violencia de género en el núcleo familiar en vínculos CIS, esto es una mujer agredida por su pareja varón. También se atiende situaciones de vínculos de identidades no heteronormativas.

En principio se recibe la llamada, se hace una evaluación, hay una coordinadora que asiste en simultáneo con la profesional que atiende y se completa un registro único de casos. De acuerdo a ello, se hace una derivación y articulación con organismos del territorio desde donde se contacta para tener un encuentro cara a cara con alguien que pueda acompañarla.

Si la llamada se identifica de mayor crisis (por ej: tentativa de femicidio) se piensa en involucrar al poder judicial, a una fiscalía, a un hospital.


* Periodista, conductora del programa La Marea (Radio Futura – FM 90.5), responsable de la sección Feminismos de Revista Trinchera, editora del portal Luchelatinoamérica y colaboradora de Agencia Timón.
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Por Federico Lopardo*

Desde la consolidación del Foro por un Programa Agropecuario Soberano y Popular, luego de aquellas históricas jornadas en Ferro en mayo de 2019, durante la agonía del régimen neoliberal macrista, varias organizaciones vinculadas a la producción agrícola, ganadera y pesquera vienen desarrollando distintas iniciativas e impulsando políticas de Estado vinculadas a la producción de alimentos sanos y soberanos, a lo largo y a lo ancho de la Argentina toda.

En ese contexto, ante la quiebra de la empresa Vicentín, los sectores de la economía popular y de la agricultura familiar -fundamentalmente los que integran dicho foro- proponen y reclaman, en hora buena, “la estatización” de dicha empresa por parte del gobierno nacional que encabeza Alberto Fernádez, para que deje de ser un agronegocio y se reconvierta en una producción nacional, popular y amigable con la naturaleza (que viene siendo muy castigada por la depredación del modo de producción capitalista en su fase superior). Lo novedoso y audaz de la propuesta es que la gestión sea mixta entre el Estado Nacional y las Organizaciones Sociales.

Repasemos. La deuda de este grupo empresarial en sí, tiene sus complejidades: con el Banco Nación, la firma tiene una deuda de $ 18.258.859.000; al Banco Macro, la empresa le debe $ 612.521.000 y calificarán estos préstamos de situación 4 -con alto riesgo de insolvencia-. Otras tres entidades, el BICE (por un préstamo de $ 304.767.000), el Banco Hipotecario ($ 736.708.000) y el Santander ($197.631.000), ubicaron estas deudas en situación 2, es decir, con seguimiento especial. El resto de las entidades nacionales (entre ellas el Banco Provincia y el Banco Ciudad) están en el rango 1: situación normal.

Además de los problemas con los bancos y sus acreedores comerciales, a Vicentín le pesa también una investigación que comenzó la AFIP por sobrefacturación, evasión fiscal y fuga de capitales, figuras legales que hasta el momento no habían aparecido, y eso que la firma se declaró en «estrés financiero» en diciembre del año pasado.

Un poco de historia acerca de “Holding”:

Los inicios del grupo inescrupuloso de Agronegocios Vicentín se remontan a fines de la década del ’20, con un pequeño comercio de acopio y ramos generales en Avellaneda, localidad situada al norte de la provincia de Santa Fe. Años más tarde, la empresa inicia su actividad con la puesta en marcha de su primera planta desmotadora de algodón y una fábrica de aceite resultante de la molienda de semillas de algodón, lino y maní.

Tres generaciones de la familia Vicentín se enriquecieron con la creación de un oligopolio que incluye la Algodonera Avellaneda, el frigorífico Friar, un feedlot en un predio 450 hectáreas, tres plantas industriales en Ricardone y San Lorenzo, una hilandería en Brasil, elaboración de algodón que comercializa Química Estrella y la producción propia de agrotóxicos, alimento balanceado y biodiesel. Mas el pool de siembra de soja. Es importante recordar que también son dueños de una bodega de vino en Mendoza y que en 2016 compraron una parte de SanCor (yogures, queso crema y postres).

¿Cómo se hizo esa fortuna, emporio empresarial e integración productiva?

Las actividades diversificadas de la producción explican una parte bien notoria y conocida. La otra parte, la no conocida, la que cuenta con el silencio cómplice de los medios masivos de comunicación -a los que lamentablemente ya estamos acostumbrados-, se construyó sobre la sangre y los derechos cercenados de sus obreros, atentando contra las libertades gremiales de sus delegados, el espionaje y la persecución política de sus trabajadores, la corrupción planificada de ciertos representantes sindicales, y por supuesto, la desaparición forzada de por lo menos 22 obreros, entre ellos los 14 delegados de sección, que fueron secuestrados entre enero y noviembre de 1976, muchos de adentro mismo de la fábrica.

La empresa Vicentín fue cómplice de las dictaduras militares, de la represión de los trabajadores. Presenta niveles de complicidad e instigación de delitos de lesa humanidad, con el fin de asegurarse obreros dóciles, obedientes y familias aterradas.

El grupo Vicentín siempre estuvo ligado a situaciones turbias y bastante sospechadas. En la última campaña electoral, fue uno de los principales aportantes de Juntos por el Cambio (Macri – Picheto), gobierno donde se produjeron las irregularidades de los préstamos bancarios, donde se sospecha que se preparaban para la fuga de capitales, o sea para la estafa.

¿Qué hacemos con esta nueva estafa?

Desde el foro se viene planteando: “Siendo este el esquema del grupo económico (buques, puertos, plantas industriales, tierras para producir), dada su envergadura a nivel nacional y regional, y entrndiendo que los principales acreedores son el Banco Nación y el Banco Provincia (ambos bancos estatales, del pueblo argentino) y que los prestamos fueron otorgados por la gestión de Mauricio Macri y Maria Eugenia Vidal, proponemos al actual gobierno conformar una empresa mixta con dirección de ministerios (Economía, Producción, Desarrollo Social) y organizaciones sociales agrarias y no agrarias. La propuesta apunta a continuar las actividades (ahora sustentables con el ambiente y la sociedad) del grupo económico Vicentín y cuidar los puestos de trabajo (solo las plantas de Ricardone y San Lorenzo cuenta con 800 trabajadores).

Esto sin dejar de investigar esta estafa al pueblo argentino que se realizó en la gestión anterior y los responsables de Vicentín que deberán dar sus explicaciones ante la justicia”.

Esto le permitiría al Estado, dada la emergencia alimentaria, poder:

  1. Tener un precio de referencia para el mercado de exportación de granos.
  2. Establecer diferencias por producto y tipo de productor (mejorando los precios).
  3. Impulsar la soberanía alimentaria y contribuir a la emergencia alimentaria.
  4. Fomentar de la producción de granos sustentables, la agricultura familiar y la agroecología.
  5. Regular el ingresos de divisas.
  6. Controlar el pesaje de lo exportado.
  7. Abastecer de alimentos básicos y sumarlos a precios cuidados.
  8. Contar con logística portuaria (buques), terminales y almacenamiento.
  9. Tener abastecimiento y acuerdos comerciales que permitan a los productores acceder a insumos utilizados en la producción agropecuaria.

Por eso la Estatización Mixta entre el Estado y las Organizaciones es muy auspiciosa y sería el puntapié inicial de un nuevo ciclo en Nuestra Patria.


* Docente y Extensionista de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la UNLP y UNR
El Silencio: señal de complicidad con el nacionalsionismo

El Silencio: señal de complicidad con el nacionalsionismo

TIEMPO DE LECTURA: 13 min.

Por Pablo Jofré Leal*

El día 28 de enero del 2020,el mundo fue testigo de la verbalización y estreno en sociedad, de lo que el gobierno estadounidense presidido por Donald Trump y el sionismo, han dado en llamar el “Acuerdo del siglo”.

Un plan presentado en Washington, por el binomio conformado por el presidente de Estados Unidos Donald Trump, acompañado del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Ambos con problemas políticos y judiciales de envergadura, que precipitaron la puesta en escena de una de las ideas de dominio más escandaloso y miserable, que haya visto el mundo en los últimos años. Un propósito político, que pretende hundir cualquier posibilidad, por remota que haya sido, de concretar un Estado palestino y con ello dar una chance a la paz.

El callar frente a este absurdo internacional es ser parte de la maquinaria criminal de la alianza entre el imperialismo y el sionismo, que presenta sin pudor alguno, al agredido como agresor y al victimario como víctima. Un escenario que nos obliga moralmente a dejar claro que en este escenario de un “falso plan de paz” los matones y criminales contra el pueblo palestino y sus derechos son precisamente Unidos e Israel. Dejar claro que el victimismo no puede seguir acompañando el actuar de Israel, que bien ha sido favorecida por siete décadas de su condición de eterno sacrificado, recibiendo miles de millones de dólares, como compensación, principalmente de países como Alemania y Suiza mientras su papel homicida pretende ser ocultado.

Usar los conceptos correctos

En ese contexto, no podemos seguir calificando como “Acuerdo de paz” al programa fantasioso presentado por Trump. Un nombre repetido hasta el hartazgo por la prensa occidental, como si esa propuesta, lanzada con bombos y platillos en la capital estadounidense, representara el sumun de la forma de negociar entre aquellos que tienen alguna disputa. Un proyecto absurdo, pero no por ello menos peligroso, que de convenio, arreglo consensuado, no tiene absolutamente nada. Y esto, no porque una de las partes se negara a rubricar con su firma lo acordado, sino porque uno de los actores principales y además víctima de 72 años – desde el año 1948 cuando se crea la entidad sionista llamada Israel – de violación de sus derechos humanos fundamentales, es el pueblo palestino. Sociedad que no tuvo participación alguna en la elaboración de este bosquejo caprichoso de los sueños de dominio del sionismo.

Palestina, sus organizaciones políticas, sociales, militares movimientos o líderes, no tuvo representante alguno en la elaboración de este plan, que fue encargado ex profeso por Trump en su coordinación, darlo a conocer a los socios incondicionales de Washington, como es el caso de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto (con participación igualmente de Bahréin y Omán), a su yerno, el millonario estadounidense y activo colaborador de organizaciones sionistas instaladas en Cisjordania, Jared Kushner. Una propuesta de carácter impositivo, que tiene la intención de desviar la atención, ya sea al proceso de destitución (Impeachment) del propio Trump en Estados Unidos, como también apoyar políticamente al Netanyahu, socio incondicional de Washington, que deberá enfrentar nuevas elecciones en marzo próximo. Un Netanyahu, que está siendo sometido a un proceso judicial por corrupción y tráfico de influencias.

El documento de 80 páginas presentado por Donald Trump, acompañado de un exultante Benjamín Netanyahu y el líder opositor israelí Benny Gantz, es lisa y llanamente, un nuevo intento de intensificar la ocupación y colonización de Palestina y cuya denominación real es “la imposición del siglo”. Ese es el nombre que debemos darle “Un Plan de Imposición” un Diktat infame. Esto, pues se trata de fomentar el viejo anhelo de la alianza entre el imperialismo y el sionismo destinado a invisibilizar al pueblo palestino, negarle sus derechos como pueblo al impedir su autodeterminación a través de la imposibilidad de conformar un Estado en los territorios de Cisjordania y la Franja de Gaza. Someterlo, ahogarlo en escenarios de dependencia, entorpecer su desarrollo como sociedad, chantajearlo, tratar de humillarlo hasta reducirlo al sometimiento total.

Resulta inaceptable el vocabulario medroso, timorato de la ONU frente a los planes trazados por Trump y sus aliados. Una ONU que resulta ser la institución desbordada en sus atribuciones, en la validez de su Carta fundacional, violada permanentemente por todas las administraciones estadounidenses, que ha privilegiado su sociedad con el sionismo en lugar del respeto a la inmensa mayoría de naciones, cuyos gobiernos suelen ser chantajeados por Washington, cuando expresan su decisión de no ser parte de sus aventuras de ilegalidad. Una ONU que a través del Relator especial de este organismo en Palestina, Michael Link señaló que “el reciente plan de paz para solucionar el conflicto entre palestinos e israelíes presentado por el presidente de EEUU, Donald Trump, es una propuesta sesgada hacia una de las partes del conflicto”. Constatación evidente, que a pesar de las buenas intenciones de Link, no da cuenta de lo que se exige a la ONU en materia de llamar al orden, exigir el cumplimiento de la legislación internacional y si ello no es así avanzar hacia resoluciones que obliguen a ese cumplimiento, como sería, por ejemplo, aplicar la carta de las Naciones Unidas y su capítulo VII.

Por su parte la Unión Europea, que suele acompañar a Estados Unidos en sus aventuras belicistas  y quedarse sólo en la crítica velada, cuando las violaciones a la ley internacional son demasiado evidentes, ha dado nuevas muestras de esa carácter veleidoso y timorato al señalar, a través del jefe de su diplomacia, el español Joseph Borrel, que “El acuerdo del siglo desafía muchos parámetros acordados por la comunidad internacional: las fronteras de 1967, según lo acordado por ambas partes…apoyamos cualquier posibilidad de lograr la paz a base de una solución de dos Estados y del respeto al derecho internacional”. Concluyó Borrel tras un encuentro con el Canciller jordano Ayman al-Safadi, en Amman, la capital del país donde el 60% de la población es de origen palestino. Tibio, acomplejado, como lo ha sido cada vez que se requiere de la Unión Europea palabras firmes y decididas, como fue en el caso de Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA por sus siglas en inglés) y que significó la violación del acuerdo nuclear firmado con Irán.

La Liga árabe, a su vez, en declaración pública emitida por los Ministros de Relaciones exteriores de esta organización en la ciudad El Cairo, la capital egipcia, el día sábado 1 de febrero insistió, que la única solución al contencioso israelo-palestino, es la de permitir la conformación de dos Estados, basada en las fronteras de 1967, y en la que los palestinos tendrían como capital Jerusalén Este. En un texto tenue, blando y que da muestras del sometimiento de muchos de los gobiernos árabes a las presiones de Washington y el acercamiento inaceptable con el régimen sionista, se consignó su expresión políticamente correcta “solicitamos a los Estados Unidos a que se comprometa con las referencias legales internacionales del proceso de paz justo, continuo e integral” muy distante de las expresiones de la calle, de las sociedades de esos países, que dan cuenta de la solidaridad con Palestina.

Ni de esta Liga árabe ni de la llamada Organización de Cooperación Islámica (OCI) cuya reunión extraordinaria se celebró en la ciudad saudí de Yedda el día lunes 3 de febrero, salió una condena expresa, fuerte o un llamado al Consejo de Seguridad de la ONU, para sacar adelante una resolución condenatoria contra Estados Unidos e Israel por este plan de dominio colonial. La reunión de la OCI, a la cual Irán no fue invitada, se limitó a expresar una solidaridad con Palestina, enfatizando que el plan pro-israelí de Estados Unidos viola las leyes y los tratados internacionales y socava la paz. “Este plan estadounidense-israelí (…) no responde a las mínimas aspiraciones ni a los derechos legítimos del pueblo palestino”. El rechazo de la monarquía árabe a condenar la iniciativa estadounidense y su medida de impedir la participación de Irán muestran el enfoque pro-israelí de Arabia Saudí, que genera un clima de presiones al interior de la OCI, que indudablemente impide avanzar por el camino de la censura firme a Washington y sus afanes hegemónicos y cómplices del sionismo en Oriente Medio.

El silencio, la falta de voluntad política y de dignidad frente a los atropellos cometidos por el sionismo – avalado y protegido en ello por Wshington – genera la lógica repulsa a los gobiernos que se conducen de esta forma: ser cómplices de la ocupación y el colonialismo implementado en Palestina desde el año 1948. No es suficiente emitir una declaración llamando a la paz o respetar la idea de los dos Estados, cuando el agresor no tiene intención alguna de respetar las leyes internacionales, los acuerdos firmados y menos aún acatar la exigencia respecto a no violentar los mínimos derechos humanos de la población sometida a su ocupación. Un régimen como el israelí, que tiene una enorme diferencia a favor en materia de armas, tecnología y posibilidades de infringir un daño considerable al pueblo palestino. No es suficiente llamar a respetar la ley internacional cuando Washington y Tel Aviv no lo han hecho nunca, convirtiendo esta forma de conducirse en una crónica repetición, una forma de hacer política que debe desaparecer

Voces de dignidad desde El Líbano e Irán

En ese marco de mutismo obsequioso, de reparos vagos, poco certeros, de constatar que regímenes corruptos como el de Egipto y las Monarquías ribereñas del Golfo Pérsico sucumben a la influencia del imperialismo y el sionismo, resulta alentador tener expresiones de rechazo, claros y contundentes como el del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) que ha declarado, a través  del Vicesecretario general  de Hezbolá, el Sheij Naim Qasem “No hay ningún lugar para Israel con fronteras reconocidas; el único lugar para Palestina es todo el territorio palestino desde el mar hasta el arroyo”. Se amplió la opinión al señalar aquello  que por evidente suele no consignarse “el presidente de EEUU presentó este plan por (la proximidad de) las elecciones de EEUU y también para recaudar votos para Benjamín Netanyahu (premier israelí) dentro de los territorios ocupados palestinos”. La organización libanesa declaró, igualmente que “El acuerdo del siglo es un paso muy peligroso que tendrá graves repercusiones en el futuro de la región y de sus habitantes; más que un acuerdo del siglo es, en realidad, “el acuerdo de la vergüenza”.

En el caso de la República Islámica de Irán, este país se ha convertido en el referente por excelencia en el apoyo a Palestina. Desde opiniones del mundo militar, hasta altos líderes políticos y religiosos la condena explícita y clara contra el plan de intensificación de la ocupación y colonización, eufemísticamente llamado “Acuerdo del Siglo” resulta un bálsamo frente a tanto genuflexo. Para el jefe del estado mayor de las fuerzas Armadas de Irán, el general de división Mohamad Hosein Baqueri “Cualquier tipo de consentimiento implícito, silencio, ignorancia o doble comportamiento con este plan atroz (…) podría afectar, más allá de Palestina, la independencia y la soberanía nacional de otros países islámicos…este plan es un error histórico y estratégico, que busca materializar el sueño de 70 años de los sionistas para ocupar Palestina”. Desde el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, un comunicado de esta organización consignó que “El acuerdo del siglo, no sólo no proporcionará seguridad y estabilidad al régimen sionista, sino que, al contrario, al igual que otros planes crueles de paz cocinados en la Casa Blanca y Tel Aviv, está destinado al fracaso, y acabará en el basurero de la historia. Además encenderá más que antes la llama de la ira y el rencor de los combatientes de la Resistencia… este plan es uno de los mayores crímenes y traiciones sin precedentes en la historia contemporánea”

Desde el liderazgo religioso, el guía Supremo de la Revolución Islámica de Irán, Ayatolá Sayyed Ali Jamenei, condenó la política del gobierno de EEUU contra Palestina afirmando que “el llamado “acuerdo del siglo” nunca se materializará. Para consternación de los políticos estadounidenses, la política malvada de EEUU contra Palestina nunca dará fruto, por la gracia de Dios. Al hablar cerca de la judaización de Al Quds y afirmar que debería estar en manos de los israelíes, (Trump) está hablando estúpidamente y de manera imprudente. El tema de Palestina nunca será olvidado. La nación palestina y todas las naciones musulmanas definitivamente se enfrentarán a ellos y no permitirán que se materialice el llamado “acuerdo del siglo” concluyó el líder iraní.

Nuestras sociedades deben movilizarse, exigir a cada gobierno una condena tajante a la política de ocupación y colonialista del sionismo. No es posible aceptar la idea de quitar por decreto el derecho de Palestina a que su capital sea Al Quds y en cambio señalar en forma ominosa, que esta ciudad milenaria, que en el campo del derecho internacional es un territorio ocupado, igual que las partes de Cisjordania que Israel anexó unilateralmente, sea entregada en una especie de remake del viejo mito de “una tierra prometida para un pueblo elegido”. Al Quds, así como la Palestina histórica y los territorios ocupados tras la guerra del año 1967 son palestinos. Igualmente, hay que hacer presente, que la Cuarta Convención de Ginebra de 1949 y las Regulaciones de La Haya de 1907 prohíben que las potencias ocupantes alteren el modo de vida de los civiles ocupados y prohíben el asentamiento de gente del país del invasor en el territorio ocupado. Más claro, echarle agua. Los 250 mil colonos extremistas, que ocupan asentamientos en Al Quds este, son ocupantes que violan el derecho internacional y a los 400 mil que se diseminan como una plaga invasora por el resto de Cisjordania.

Tampoco debemos aceptar que este plan imponga ideas que concretan ideas racistas, propias de regímenes que ocupan territorios que no les pertenecen y trasladan a ellos colonos armados y defensores a ultranza de esa conducta violatoria. El Plan de Trump establece que los asentamientos existentes en Cisjordania serían incorporados a Israel, comprometiéndose a no construir nuevas colonias, no expandir los existentes y no aprobar planes de construcción en terrenos definidos como parte de Palestina (decisión claramente burlesca, pues es lo que han hecho permanentemente desde el año 1948 a pesar de resoluciones internacionales y acuerdos como el Oslo del año 1993). El fantasioso plan de Trump también ha definido, que Israel no procederá a demoler estructuras existentes (es decir el muro que con sus 720 kilómetros de largo divide a aldeas, pueblos y ciudades palestinas en Cisjordania y que en el caso de la Franja de Gaza significa concretar esta realidad de ser el campo de concentración más grande del mundo). Una nueva burla y una nueva violación a las resoluciones de la ONU que han exigido el desmantelamiento de este muro del apartheid.

Se requiere la más firme oposición a la decisión señalada por el plan estadounidense-israelí de anexar el Valle del Jordán, que ha señalado, en forma socarrona, que dejará operar empresas palestinas bajo licencias entregadas por Tel Aviv. Negarse al control de acceso y salida de Palestina por parte de la potencia ocupante, que en el caso de Egipto implicará un acuerdo especial entre el régimen de ese país y Tel Aviv. Unido a ello, Israel mantendría el control absoluto del espacio aéreo y marítimo palestino. Se suma la negativa de permitir el retorno de los refugiados palestinos, negando con ello una de las reivindicaciones más sentidas de este pueblo desde la Nakba (catástrofe en árabe tras la ocupación sionista del año 1948), como también se requiere estar alertas y oponerse al decisión de poner fin a la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados de Palestina en Oriente Medio (UNWRA).

Resulta imposible aceptar las exigencias, que el plan de Trump y Netanyahu desean imponer a Palestina. Es por ello que el silencio no puede ser aceptado. No es posible ser cómplice de decisiones tales como crear una Nueva palestina, totalmente desmilitarizada, a merced del sionismo en esta paradoja de ser dominado por aquellos que la agreden y que hoy habla de protegerla y que incluso pague por esa protección. Te cuido pero te asesino es la máxima sionista. Te resguardo de tal manera que el asesinato cotidiano quede impune, entre los muros creados para tu “propia seguridad”. El victimario, en una coordinación con Egipto y Jordania, afirma que se preocupará de la seguridad de los palestinos. Una entidad que seguirá teniendo pase libre a todas las ciudades palestinas, vedada de atender sus propios asuntos de seguridad e imposibilitada de generar acuerdos con estados u organizaciones que afecten la seguridad del régimen sionista, según señalan los invasores. Como tampoco podrá unirse a entidades internacionales, retirando todas sus demandas interpuestas contra el ocupante ya sea en la Corte Penal Internacional, las Naciones Unidas, la Interpol, UNESCO, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, entre otras.

Estamos en presencia de un plan destinado a invisibilizar completamente al pueblo palestino, hundirlo en el marasmo, en hacer olvidar los sueños y anhelos de millones de seres humanos sometidos hace 72 años al más cruel de los dominios. Un plan impositivo, criminal en esencia, destinado a generar una estructura jurídica, política, militar y de complicidad con gobiernos corruptos de la región, destinado a sepultar toda aspiración de autodeterminación de Palestina. Esto es inaceptable, no es digno, justo ni aceptable callar frente a otro de los crímenes que se está cometiendo contra millones de hombres y mujeres de Palestina, sometidos a un régimen que ha superado todo límite aceptable y que merece, incuestionablemente, la denominación de régimen nacionalsionista israelí. No callemos, nuestra dignidad como seres humanos, nuestro deber solidario con nuestros hermanos de palestina nos obliga a alzar la voz.


* Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas principalmente de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de revista digital www.politicaycultura.cl
Ricitos de oro y la fantabulosa política Argentina

Ricitos de oro y la fantabulosa política Argentina

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Por Nicolás De La Iglesia*

En el cuento infantil titulado “Ricitos de oro y los tres osos”, una muchachita rubia, blanca y hegemónica irrumpió en la casa de una pobre familia de osos porque se había perdido en el bosque. Ricitos no se quedó esperando a que cayera alguien a la casa para pedir ayuda, no. La tipa entró, les comió la comida, hasta se tomó la libertad de entrar a su cuarto y probar cada una de las camas. La impunidad de la pibita la llevó incluso a quedarse dormida en el lugar del ilícito. La familia de osos lejos de comérsela, como tal vez deberían haber hecho después de que les bardearan toda la casa, la terminó perdonando.

Algo parecido está pasando con las sorpresas que dejaron “ojos de cielo” y sus secuaces en todos los lugares en donde posó sus garras Cambiemos. A principios de mes, nos amanecimos con que la noticia de que el Ministerio de Salud (sí, genera placer escribir “Ministerio” en lugar de “Secretaría”) se había encontrado con 160 mil dosis de vacunas vencidas en un depósito en Melchor Romero. En estos días se hallaron también 100 mil netbooks sin entregar y medio millón de libros de texto que debían ser repartidos entre las escuelas públicas. Por otro lado, en PAMI descrubrieron 17.972 bolsas de ostomía vencidas.

En el caso argentino, “Ricitos” directamente desvalijó la casa, vendió el terreno y cuando los osos llegaron, ya se estaba empezando la construcción de un mega proyecto inmobiliario. Sin eufemismos, también nos desayunamos con que habían hecho destrozos en Casa Rosada, por ejemplo, con la extracción de una histórica escalera de mármol de carrara de 1895 diseñada por el reconocido arquitecto italiano Francesco Tamburini. A Mauri le pareció más cómodo un ascensor que subir y bajar escalones todos los días. Más honesto hubiese sido modernizar su residencia en Chapalmadal o en Villa La Angostura.

Este es un breve ejemplo de la capacidad de gestión y del cinismo que tenía el gobierno de Cambiemos. Objetivamente, no hay otro calificativo para un gobierno que privó de vacunas -que estaban disponibles- al pueblo en medio de brotes de enfermedades como sarampión, o de la crisis que vivieron los pacientes con HIV cuando vieron cercenado su acceso a los medicamentos que los mantienen con vida.

Parece adecuada esta breve reseña para que se dimensione la profunda crisis que debe enfrentar el gobierno de Alberto Fernández. Ordenar este caos no es en absoluto una tarea sencilla, más si se tiene en cuenta que la deuda que tiene el país llega casi al  100% del PBI. De hecho, ese es el primer problema que intentan sortear el ministro de Economía, Martín Guzmán, y su equipo. El problema de la deuda no es sólo una cuestión del ejecutivo, sino que también tiene a muchas provincias al borde del default, como lo es el caso de la provincia de Buenos Aires.

La primer gira de @alfredez por el exterior apuntó entonces a buscar matafuegos y baldes de agua para apagar el incendio. Si bien la visita al estado genocida de Israel pudo haber hecho ruido en varios sectores, es necesario recordar que en Argentina contamos con la panacea conceptual del mundo político: el Peronismo. La ya famosa tercera posición se sumaba a la histórica posición de neutralidad en política exterior del país.

Esta lógica se plantea, en primera instancia, desde un profundo conocimiento de las debilidades de Argentina como un país emergente. Si uno se pone a pensar, la matriz económica argentina está en estado vegetativo y hay un profundo endeudamiento,  que no es más que una herramienta de disciplinamiento. Estados Unidos es al día de hoy, y gracias a las gestiones de Cambiemos, el que tiene en sus manos el futuro del país. ¿Debería entonces Alberto salir con los tapones de punta haciendo declaraciones contra Israel, Chile y cuanto fascista se encuentre en el planeta tierra? ¿O debería, como presidente de un país en una condición de extrema vulnerabilidad, tratar de emular la cintura del Diego en su mejor momento para, con política y diplomacia, lograr apoyo externo a su gestión?

Los frutos de esta gira se cosecharán en los próximos días. De momento, país donde pisó el presidente, país en el que no sólo consiguió el apoyo del mandatario (Pedro Sánchez, Angela Merkel o Emmanuel Macron por nombrar algunos), sino que al  mismo tiempo logró el compromiso de inversión de empresarios, como es el caso de la empresa alemana Volkswagen con una inversión de u$s 800 millones.

Mientras tanto, a principios de la semana, el gobierno nacional lanzó el programa “vuelta al cole”, una especie de “precios cuidados”, pero de útiles escolares. Esto se suma a la tarjeta alimentaria, al plan “Escuelas de Pie”, al freno de los aumentos desmedidos en las tarifas y se podría continuar. Todavía es pronto para analizar resultados, pero es indudable que estás primeras políticas están bien apuntadas.

Después de cuatro años de saqueo al bolsillo de las y los trabajadores, de endeudamiento feroz y de debilitamiento del lazo social, nos encontramos con un gobierno que pone nuevamente a la política como herramienta transformadora. Qué es el peronismo sino el partido que por excelencia supo construir nuevas bases de subjetividad y llevar adelante procesos de ampliación de derechos.

Como todos los años, el comienzo de febrero es el inicio también de un nuevo año judicial. Esperemos que estos nuevos aires soplen en Comodoro Py y el pueblo pueda ver en el banquillo de los acusados a los y las responsables de la profunda crisis que atraviesa el país. Ya que si hay algo que cimienta la vida democrática es la creencia en un sistema judicial justo. Ayer se murió el operador judicial y punta de lanza del  lawfare Claudio Bonadío. Tal vez eso pueda ser tomado como un buen augurio sobre los  tiempos que vendrán.


* Periodista, columnista sobre Europa del programa Marcha de Gigantes (Radio UNLP - AM 1390) responsable de la sección de Política Nacional de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
DE PANDEMIAS, EPIDEMIAS Y ENDEMIAS

DE PANDEMIAS, EPIDEMIAS Y ENDEMIAS

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Por Hugo Spinelli*

La desigualdad social es una pandemia más grave que el coronavirus.

¿Por qué mutan los virus? Es una pregunta sin respuestas consensuadas. En el caso del coronavirus, las respuestas van desde hipótesis conspirativas a la cuestión del cambio climático, las prácticas culturales de alimentación o la falta de control sanitario en mercados populares. Nada distinto se vivió con la epidemia de la gripe llamada porcina, en sus inicios, que mutó de repente a H1N1, tomando así un carácter científico y alejándose de la polémica con la industria porcina que denunciaba “discriminación”. Ahora no se habla de porcinos, sino de serpientes y murciélagos.

Las epidemias están ligadas a intereses comerciales, económicos y políticos a lo largo de la historia. Y en función de ellos se fomentan el pánico, la discriminación y las oportunidades de negocios. La gente transmite preocupación si siente que alguien tose en un transporte público, se producen miradas de temor. Ya se informa que ha aumentado la venta de barbijos. En ese contexto, debemos preguntarnos: ¿la población de origen chino comenzará a ser estigmatizada y los supermercados chinos perderán clientes? La información estructurada como alarma lleva a esas situaciones, he aquí la responsabilidad de los medios de comunicación social en una epidemia.

Pero otra pandemia azota al mundo y de ella no se habla, a pesar de que provoca todos los años millones de muertos y enfermos, y que convivimos con ella cotidianamente: se trata de la desigualdad social. Pero esta pandemia no es noticia, no recibe la atención que debiera, dada su magnitud. Esto señala la relación entre las catástrofes epidemiológicas y el poder. Ya no se trata de bacterias ni de virus que mutan, se trata de sociedades que dominan a otras sociedades, se trata de una misma sociedad en la que se han perdido principios básicos de solidaridad, situaciones mucho más peligrosas que cualquiera epidemia.

William H. McNeill en su libro Plagas y pueblos describe el impacto que las enfermedades infecciosas han ejercido en la historia, condicionando y modificando su curso. Cita cómo una plaga desmoralizó al ejército ateniense durante las guerras del Peloponeso; cómo una epidemia asoló el Imperio Romano antes de su decadencia; cómo en el siglo XVI la viruela fue lo que permitió a Hernán Cortés, con solo seiscientos hombres, conquistar el Imperio Azteca, conformado por millones de personas. Las epidemias han acumulados muertes a lo largo de la historia, se calcula que la viruela ha dejado más de 300 millones de muertos, el sarampión 200 millones, la gripe española 100 millones, la peste negra 76 millones, el tifus 4 millones y el cólera 3 millones. En diferentes épocas, otras epidemias —sin tener tal magnitud— azotaron a la humanidad: la lepra, la malaria, la sífilis y la fiebre amarilla son algunos ejemplos.

Tal como señala Eduardo Menéndez (antropólogo argentino radicado en México), durante las epidemias los medios de comunicación presentan la información en términos negativos, alarmistas y catastróficos, generando espectacularidad y sensacionalismo, concentrando la información en lo trágico, en el escándalo y en el desastre. Pero lejos está —en general— la intención de ayudar a pensar y a fortalecer mecanismos de solidaridad, evitando la discriminación.

Una información sesgada hacia el espectáculo.

La situación de la epidemia de coronavirus debe recibir nuestra atención, pero bajo ningún punto de vista puede hacernos olvidar nuestros problemas sociosanitarios, algunos crónicos, de carácter epidémico o endémico. Refresquemos la memoria con algunos datos de Argentina: los últimos registros oficiales del Ministerio de Salud informan que cada año hay 10.500 casos nuevos y más de 500 muertos por tuberculosis. La endemia de Chagas tiene más de 2 millones de infectados y 500 muertos por año. Desde hace mas de una década asistimos a una epidemia de sífilis congénita con muy alto subregistro que nos lleva a suponer de la existencia de decenas de miles de casos anuales. Las desiguales Argentinas se expresan en las endemias regionales como la leishmaniasis en NOA y NEA, la hidatidosis en la Patagonia, los casos dispersos por el país de leptospirosis y hantavirus, la amenaza real de epidemia de dengue desde hace más de 20 años; las casi 3.000 personas que cada año mueren por armas de fuego; las más de 500.000 mujeres que deben enfrentar cada año un aborto clandestino y de las cuales 500 pierden la vida; los casi 1.500 muertos anuales por SIDA. La epidemia no asumida de muertes violentas—sobre todo en jóvenes— entre 10 y 29 años con más de 2000 muertes todos los años, en su gran mayoría hombres y que se deberían relacionar con la cuestión patriarcal.

Frente a los datos anteriores, los medios de comunicación social comerciales callan, omiten los grandes y crónicos problemas sociosanitarios. Y si los informan, lo hacen desde lo extraordinario y no sobre lo común, ocultando las magnitudes en lo que comunican. Así la información entretiene y no obliga a pensar. Las epidemias se vuelven espectáculo. Los medios transmiten la idea del riesgo personal que fortalece el planteo de la sociedad del riesgo que lleva a vidas autocentradas, en las que el narcisismo desplaza a la solidaridad, y el riesgo disciplina, fundamentándose en la vieja estrategia de culpabilizar a la víctima, mecanismo descripto por la escuela de sociología de Chicago y utilizada tanto por la medicina, como por el racismo y el sexismo.

Vale ante esta nueva epidemia volver a recordar al primer ministro de Salud de la Argentina, Ramón Carrillo quién afirmaba: “Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios como causas de enfermedades son unas pobres causas”.

Ramón Carrillo con el matrimonio Perón.

DE PANDEMIAS, EPIDEMIAS Y ENDEMIAS

Publicado originalmente en Cohete a la Luna


* Director del Instituto de Salud Colectiva, Universidad Nacional de Lanús
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