PACTAR CON EL FMI Y OTRAS FORMAS DE SOMETERSE AL NEOCOLONIALISMO

PACTAR CON EL FMI Y OTRAS FORMAS DE SOMETERSE AL NEOCOLONIALISMO

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

Por Miranda Cerdá Campano

 

¿Acaso Lenín Moreno se olvidó de quién le dio la mano en su llegada a la presidencia? ¿Las promesas y el proyecto político que se sostenía en campaña fueron sepultados? Lo concreto es que el gobierno de turno en Ecuador dio un giro inesperado en la orientación de la política económica. Encuadrado en la “revolución ciudadana” y apoyado por el ex presidente Rafael Correa, Lenín Moreno se había comprometido a generar 200.000 plazas de trabajo anuales para el resurgimiento de la economía; construir 325.000 nuevas viviendas que generarían más de 136 mil empleos por año y entregar casas sin costo alguno para 191 mil familias más pobres; conceder créditos preferenciales para jóvenes emprendedores y empresarios que se desarrollen en “sectores estratégicos”; y pedir ayuda a la ONU para combatir la corrupción.

Nada de esto sucedió. Desde hace algunos meses y paulatinamente, el primer mandatario formuló la idea de que el sector privado se erija como “motor de la economía”. Sistemáticamente se redujeron las inversiones del sector público y, como consecuencia de ello, de modo paradójico se empezó a desacelerar el crecimiento de la economía. En el marco de la nueva política, se nombraron a dirigentes o figuras relevantes del sector empresarial en las carteras de economía, comercio, industrias, turismo, trabajo y vicepresidencia. Luego, ciertos ministerios se fusionaron, como Comercio, Acuacultura e Industrias.

Se aprobó la Ley de Fomento Productivo, donde se exoneró del pago de multas, intereses y recargos a los deudores del SRI, IESS, SENAE, beneficiando especialmente a los grandes grupos económicos y filiales de empresas multinacionales. Se establecieron diversos tipos de exoneraciones y/o reducciones del impuesto a la renta en determinadas zonas del país para incentivar nuevas inversiones.

Poco tiempo después, se incrementaron los precios de la gasolina extra, super, ecopaís con el propósito de recaudar mayores recursos para reducir del déficit presupuestario y, en contrapartida, bajar los subsidios del Estado. No obstante, simultáneamente se establecieron nuevos subsidios, verbigracia a los taxistas. El conjunto de medidas ejecutadas se orientaba a crear las condiciones favorables para la suscripción de una Carta de Intención con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

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Analistas económicos especialmente ortodoxos y los gremios empresariales alentaron la necesidad de acudir al FMI para conseguir créditos baratos y, así, poner en orden las finanzas públicas, dado que el gobierno no tomaba medidas suficientes para reactivar la economía. En la visión del equipo económico del gobierno la “única opción” que le quedaba era acudir al FMI porque el riesgo país era sumamente elevado y los mercados internacionales estaban cobrando tasas de interés sustancialmente mayores.

En la Carta de Intención suscrita por el Ministro de Economía y Finanzas y por la Gerente del Banco Central de Ecuador a principios del mes pasado y dirigida a Christine Lagarde, directora del FMI, se describe el programa de políticas públicas que se van a ejecutar durante los próximos tres años, un programa que apunta a crear una economía más dinámica, sostenible e inclusiva, impulsar la competitividad y la creación de empleo; proteger a los pobres y más vulnerables; fortalecer la sustentabilidad fiscal y los cimientos institucionales de la dolarización del Ecuador; así como mejorar la transparencia y fortalecer la lucha contra la corrupción.

El año pasado, Argentina solicitó un plan de rescate al FMI por USD 57.000 millones para evitar la fuga de capitales, la depreciación de la moneda y la inflación galopante, entre otras cosas. Luego de los desembolsos realizados por el FMI, las tasas de interés superaron el 60%, el tipo de llegó a rozar los 45 pesos por dólar, la inflación registró más del 50% anual, la deuda externa alcanzó cerca del 100% del PBI y la economía se contrajo en 2,6% en 2018, más de lo proyectado por la propia entidad financiera.

Lejos de generar nuevos puestos de trabajo y ayudar a los sectores más vulnerables, la verdadera función del FMI es evitar que las crisis económicas en los distintos países del mundo pongan en riesgo los negocios de las grandes multinacionales imperialistas, incluso permitiendo el salvataje del capital líquido de los fondos de inversión.

No hay mucho para explicar. La intervención del FMI en la economía de cualquier país del mundo representa el fin de su soberanía. Y sí, hasta hoy la modernidad se ha edificado en torno a ciertas nociones que la Revolución Francesa puso sobre la mesa, como la libertad, la igualdad y la fraternidad, solamente a partir de la “soberanía nacional”, eso que nosotros podríamos llamar actualmente “soberanía popular”. Por tanto, la supuesta globalización económica, en términos liberales, no significa otra cosa que una transferencia del poder de los Estados.

Sin dudas, en el devenir de todos esos mecanismos hay muchas deficiencias o defectos, pero son todavía procedimientos elegidos por los pueblos, que aún en última instancia tienen elementos de legitimación democrática: es decir, uno es presidente porque la gente lo ha votado. No obstante, cuando el poder se transfiere a esas instituciones que no ha elegido nadie, sin vínculos con los sectores sociales y sin ningún tipo de rendición de cuentas a la ciudadanía, nos topamos con el gravísimo problema del vaciamiento a la patria soberana.

 

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* Periodista especializada en Sudamérica, redactora de Revista Trinchera y columnista del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata) y colaboradora de Agencia Timón

Héctor Amichetti: “Van a salir definiciones muy valiosas, siempre con el sentido de buscar la unidad, pero de no quedarnos esperando a ver qué pasa en las elecciones”

Héctor Amichetti: “Van a salir definiciones muy valiosas, siempre con el sentido de buscar la unidad, pero de no quedarnos esperando a ver qué pasa en las elecciones”

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Entrevista realizada por Gabriel Kudric*1  y producida por Nicolás Sampedro*2 para Revista Trinchera

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El Secretario General de la Federación Gráfica Bonaerense, Héctor Amichetti, destacó que en el plenario que convocan desde el Frente Sindical para el próximo miércoles en la sede del SMATA, saldrá un plan de acción que seguramente contará con un paro general al que espera que la CGT se pliegue.

¿Cómo están analizando desde la Federación Gráfica (Bonaerense) la marcha del 4 de abril?

Para nosotros el mayor valor de esa marcha, del día 4, fue haber reunido allí a amplios sectores de la industria y de otras ramas de los trabajadores, junto con las PyMES, el sector cooperativo, con las organizaciones sociales. Nos parece que hubo una convocatoria con la consigna de la defensa de la producción y del trabajo argentino, logró realmente juntar a todos los sectores, porque es la preocupación central que tenemos hoy frente a los perjuicios que está generando la política económica del gobierno.

Desde ese punto de vista, me parece que es lo más importante, independientemente de los matices, de que no fuera una concentración que terminara en un acto; pero sí se presentó una ley de emergencia para las PyMES, donde se resume cuales serían las medidas que hoy habría que conseguir que se adopten de emergencia para evitar un mal mayor, independientemente que nosotros estamos convencidos que la única solución es el cambio total de la política económica.

Con respecto a eso, justamente, se empezaron a ver diferencias cada vez expresadas más a viva voz, entre la conducción de la CGT y el Frente Sindical del que sos parte. La semana pasada hablábamos con (Omar) Plaini y nos planteaba que iban a haber novedades en el marco de la marcha, y se esperaba un anuncio de un paro que hoy muchos otros dirigentes están pidiendo ¿Cómo la están viendo desde el Frente Sindical?

Fue un pedido muy fuerte de los gremios industriales, ni siquiera fue una iniciativa de la propia CGT. La CGT la toma y le da su característica. Nosotros, por supuesto que entendemos que hay que darle continuidad. Con una marcha no alcanza. Por eso ese mismo día hicimos la convocatoria a un plenario el jueves de esta semana en el SMATA, a partir de las 10 de la mañana. Ahí vamos a definir, con la participación de las regionales de la CGT y de los gremios; y con invitaciones a la CTA y a las organizaciones sociales. Vamos a definir, concretamente, la continuidad de un plan de acción que incluirá la convocatoria a un paro general, que lo debatiremos allí, pero que indudablemente va a salir si o si, y que luego invitaremos a ver si la CGT se suma o coordina con nosotros, porque no vamos a dejar de plantearle de que es necesario que unifiquemos a todos los sectores en un plan de acción que le ponga freno a las políticas de este gobierno.

El Frente Sindical tiene como característica, justamente, que engloba a sectores –incluso a comisiones internas y demás de otras regionales- de sindicatos que no están junto con ustedes en el ámbito nacional. Esto le da cierto federalismo al Frente Sindical, y cierta representación que hace que hoy el planteo de un paro desde ustedes, cobre mucha fuerza ¿Hay idea de avanzar en ese sentido más allá de la CGT o la idea es que lo estén convocando desde la CGT? Porque se están complicando también las convocatorias a los Consejos Directivos.

Por un lado nosotros, por lo menos desde la Corriente Sindical, hemos reclamado una y varias veces, el funcionamiento de los ámbitos orgánicos y democráticos de la CGT, como son el plenario de delegaciones regionales, el plenario de secretarios generales y el Comité Central Confederal que es el ámbito donde se deciden las medidas de acción del movimiento obrero. Pero esto no se produce, por lo tanto nosotros lo hacemos desde el Frente Sindical a esta convocatoria, e indudablemente sin romper los lazos con la CGT, en la medida que la CGT no se sume, las medidas que adoptemos en este plenario serán seguir adelante. Tendrá que después decir la CGT por qué considera que no es tiempo de concretar una medida de acción directa.

¿Cómo estás viendo la perspectiva para las elecciones 2019, que están a la vuelta de la esquina, y la participación del sindicalismo en esas elecciones?

En cuanto a expresión de voluntades lo veo bien, en el sentido de que uno escucha permanentemente sectores que plantean la necesidad de una construcción de un gran frente nacional, patriótico. Después en la práctica, todavía no termina de concretarse, por lo menos como a nosotros nos gustaría. A las organizaciones que todos los días estamos peleando contra despidos, cierre de empresas… Nos parece que tendría que haber una voluntad que se exprese en una construcción práctica más aceleradamente.

De repente vemos que aparecen algunas posiciones sectareas, en el sentido de “con este sí, con este no”, y creo que lo que tendría que unir a los protagonistas, a los constructores de ese frente, tendrían que ser las demandas que hoy tiene la inmensa mayoría del pueblo como lo hemos visto en la expresión de la marcha del otro día. La defensa de la producción y la industria nacional, el tema de tener una política tarifaria que tenga una relación directa con los ingresos del pueblo y con las perspectivas de los comercios y de las pequeñas y medianas empresas. Eso es lo que tendría que unir y fortalecer una construcción política de ese más del 70% del pueblo que hoy está absolutamente desconforme con el gobierno.

¿Héctor querés agregar algo más?

Simplemente que lo que intentamos hacer desde el Frente Sindical es ejercicio democrático de las expresiones del movimiento obrero, que seguramente va a ser una voz en esta semana, con definiciones muy contundentes. Creo que indudablemente de ese plenario van a salir definiciones muy valiosas, siempre con el sentido de buscar la unidad, pero de no quedarnos esperando a ver qué pasa en las elecciones.

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* 1 – Periodista. Conductor del programa Columna Vertebral (FM 91.7 Radio Estación Sur), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

** 2 – Periodista especializado en temas internacionales, conductor del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata), productor general del programa La Marea (FM 90.5 Radio Futura), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

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