Se aprobó la creación de un registro provincial para trabajadores de aplicaciones

Se aprobó la creación de un registro provincial para trabajadores de aplicaciones

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La Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires aprobó y giró a Diputados el proyecto de ley que establece la creación del Registro Provincial, Único y Obligatorio para trabajadores y trabajadoras de aplicaciones. También tendrá en cuenta a les teletrabajadores.

El Senado de la provincia de Buenos Aires (PBA) aprobó y giró a la Cámara Baja el proyecto de ley que establece la creación del Registro Provincial, Único y Obligatorio para trabajadores y trabajadoras de aplicaciones. La medida fue impulsada por el senador del Frente de Todos (FdT) y secretario general de Canillitas, Omar Plaini, quien señaló en el recinto que “estamos ante una nueva realidad y un nuevo concepto de trabajo; hay un cambio en el mundo“.

El proyecto indica que el registro funcionará en el ámbito del Ministerio de Trabajo bonaerense y que “deberán registrarse las actividades que comprendan a todas aquellas diligencias, transporte, entregas y/o retiro de sustancias alimenticias, elementos varios, correctamente embalados y sellados, hacia terceros realizadas en moto vehículo y/o bicicleta rodada, en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires”.

El proyecto alcanzará a trabajadores y trabajadoras que “ejecutan personalmente estas actividades a tiempo y jornada total o parcial, ya sea por cuenta propia o ajena, o bajo cualquier otra forma que haga presumir la existencia de una relación laboral dependiente”.

Además, el texto explicita que “las personas jurídicas, empleadoras, prestadoras titulares y/o plataformas intermediarias (APP), tendrán la obligación de inscribir a sus trabajadores/as, así como los vehículos utilizados a tal fin», señala el proyecto y agrega que el registro «extenderá un certificado habilitante personal e intransferible al titular de la aplicación para cada trabajador/a y vehículo afectado a esta actividad»“.

Entre sus argumentaciones, Plaini destacó que es necesario que “la provincia de Buenos Aires cuente con un Registro Único y Obligatorio para saber de quiénes estamos hablando cuando hablamos de trabajadores que usan estas aplicaciones“. Además, la iniciativa contempla que les trabajadores del sector se encuentran dentro del colectivo de los vulnerables, víctimas de la flexibilización y la precariedad laboral.

Los trabajadores de las APP no poseen cobertura ante accidentes de trabajo, ni compensaciones, ni licencias, ni límite a la jornada laboral, ni aguinaldo, ni vacaciones, es decir ningún derecho ni protección conforme lo previsto por la Ley de Contrato de Trabajo, la Constitución Nacional, los Convenios Colectivos y demás legislación laboral, encontrándose en un estado de desprotección y vulnerabilidad total”, agregó el senador en su exposición.

En diálogo con Radio Trinchera, Plaini destacó: “Estamos frente a un capitalismo de plataforma que es una forma de capitalismo financiero pero su conexión es con la actividad comercial, ahí entran Mercado Pago y Mercado Libre, PedidosYa entre otros, y ahí se miran a las grandes empresas mundiales, que nosotros acá le llamamos unicornio y presentan una situación difusa y en general trabajo no registrado. Allí es que nace mi voluntad y la de las y los senadores que acompañaron declaren un registro único y obligatorio que tenga en cuenta quienes son los trabajadores que están, ya que ellos tienen derechos“.

Es necesario saber si las personas que tienen tiempo laboral lo tienen de manera total o parcial, es por cuenta propia, es ajena bajo, el vehículo es propio, se lo brinda la empresa o en qué formas se rige y es por eso que el registro tratará de formalizar esto. También en este espacio buscamos en la misma dimensión que se tenga en cuenta a los teletrabajadores. Ya se aprobaron estos dos registros y tienen media sanción en el senado“, sostuvo el referente sindical.

Plaini remarcó que charló “con la presidenta de la comisión de trabajo que viene del ámbito sindical, también nos reunimos con el ministro de Trabajo, Walter Correa”. En conjunto buscan que la segunda instancia que se aproxima se apruebe rápidamente, ya que “se necesita de este registro para ayudar a las personas que están en estos espacios y son sujetos de derechos como todos”.

Con respecto a las empresas, la medida busca individualizarlas ya que “de pronto tienen sus oficinas en Miami, su planta de producción en Alemania y sus equipos de recursos humanos en otra parte del mundo, muestra un capitalismo que se triangula y lo hacen con tal de evadir impuestos“. Según Plaini de esta manera, encuentran la forma de quitarse el mote de empleadores y delegar la responsabilidad al trabajador, pero “uno no elige poner el nombre de Pedidos Ya o Uber, esas son las empresas que están detrás y hay que regularlas“.

Ante la posibilidad de un diálogo con algún sindicato el senador resaltó: “No hemos hablado con ningún sindicato nuevo de empresas de plataformas ya que no se trata de constituir nuevos sindicatos. Es muy probable que si hay un empleado de tecnología este en el sindicato de lo tecnológico, porque ya hay organizaciones. Se trata de identificar al trabajador y tenga la protección de sus derechos, después será su voluntad la de afiliarse a algún sindicato“.

Además, Plaini sostuvo que la ley tiene por objetivo visualizar “las complejidades que se viven en este capitalismo especulativo y salvaje“. En este sentido, el proyecto contará con un proceso, que en principio será con este Registro Único Provincial y se espera que en lo pronto pueda abarcar a todo el país. En tanto, el artículo N°8 remarca que el registro será renovable todos los años y busca que “se acrediten como personas jurídicas, se mencione quienes son los prestadores y las formas intermediarias“. 

Yasky: “Cuando haya pasado el aislamiento muchos van a quedar incorporados a esta modalidad del teletrabajo”

Yasky: “Cuando haya pasado el aislamiento muchos van a quedar incorporados a esta modalidad del teletrabajo”

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– ¿Cómo fue la discusión en la cámara de diputados sobre los muchos proyectos que buscaban legislar el teletrabajo?

– En realidad terminaron siendo más de 14 proyectos. En la comisión de trabajo, que es donde empezamos a discutir esto, en general hubo un consenso de que el teletrabajo antes de la pandemia y del aislamiento obligatorio tenía más o menos incidencia en poco más del 10% de los trabajadores y trabajadoras del país y pegó un salto muy grande.

Todos vimos que había un vacío legal y percibíamos algo que creo que se va a dar efectivamente así y que es que cuando haya pasado el aislamiento muchos van a quedar incorporados a esta modalidad del teletrabajo. Así que desde ahí hubo una base de consenso de que era una ley necesaria. Tanto desde el Frente de Todos como la gente de Cambiemos acompañó la idea de que era necesario discutir este proyecto y eso facilitó de algún modo las cosas porque -a pesar de que después surgieron diferencias- la votación del dictamen en general fue de aprobación por prácticamente todos. Hubo muy pocas abstenciones.

– Es sabido que hay algunos sectores que se oponen a todo tipo de regulación. Hubo algunos diputados y diputadas que plantearon que esto afectaba el derecho del empleador a despedir y a organizar el trabajo dentro de su propia empresa…

– Si, hubo una serie de convocatorias (en la comisión de trabajo). Empezamos convocando a las organizaciones sindicales. Todas las centrales sindicales del país, la CGT, las 3 CTA, varios sindicatos que ya vienen incorporando el tema del teletrabajo en sus convenios como por ej la gente de FOETRA. Ahí hubo coincidencia en que la ley estableciera un piso de derechos y de garantías y que después en los convenios se pudiera discutir la particularidad, porque una cosa es teletrabajar siendo periodista y otra cosa es teletrabajar siendo médico u oficinista.

Lo fundamental era reconocer el derecho a pertenecer a la organización sindical, porque en muchos casos el teletrabajo se usa para licuar la pertenencia del trabajador del colectivo que lo representa. Es el modelo “Silicon Valey” que le llaman así porque se aplicó primigeniamente en ese lugar de EEUU, y que significa una relación absolutamente invisible, inasible, entre un trabajador y una empresa que impone las condiciones.

En la segunda reunión charlamos con los empresarios, quienes tuvieron miradas disímiles. En general quienes representan a pequeñas y medianas empresas acompañaron la idea, los representantes de la UIA plantearon alguna objeción pero tampoco fue una oposición frontal.

Posteriormente recibimos una nota de “IDEA”, que es ese agrupamiento empresario que reúne a unas 500 empresas y que es más bien un foro de opinión como el simposio que hacen anualmente. Estos hicieron el tipo de caracterización que planteabas en la pregunta: que esta ley iba a agregar complejidades y que iba a significar tener que incorporar trámites de burocracias que iban a terminar redundando en la industria del juicio. El caballito de batalla permanente de quienes pretenden que haya un vacío legal porque siempre este da lugar al abuso.

– Aprovechando tu profesión de maestro y como parte del SUTEBA y de la CTERA, y si bien la educación está funcionando de manera virtual, a veces no igual para todes. Hemos descubierto muchas diferencias a la hora de usar la tecnología ¿Qué reflexión hacés al respecto?

– Justamente el SUTEBA hizo una encuesta muy interesante. Tomó un universo de 5038 docentes, divididos geográficamente en proporción a lo que representa el conurbano y el interior, y salen datos que realmente permiten ver cosas que como decías. Uno puede decir que continúa el ciclo lectivo (o mejor dicho los aprendizajes), pero en la encuesta surge que por ejemplo el 43% de los docentes no tiene computadora, no está equipado, y trabajó como pudo con el teléfono celular. Por supuesto no sabemos el dato exacto en los alumnos pero el cálculo es que es todavía mucho mayor la carencia de equipamiento.

Otro dato muy importante, más de 60% de los docentes continuó -además de trabajando en el hogar- yendo a la escuela para preparar los bolsones de alimentos, para repartirlos, para hacer tareas de apoyo en el barrio. Esto es muy encomiable, porque que un poco más del 60% haya estado poniendo el cuerpo, habla extraordinariamente bien del compromiso que tienen los maestros (…)

(…) Ya estamos pensando pensando en el regreso a la escuela. El jueves hubo una reunión con el Ministerio de Educación. Todos los ministros junto con los gremios acordaron que desde agosto, gradualmente, se va a empezar a volver a las aulas. Y se han definido algunos parámetros que se tienen que cumplir sí o sí para que eso pueda suceder: 1- las garantías de medidas de higiene (tapabocas, mascarillas), equipamiento de las escuelas, y sobre todo la información, primero con los docentes y después con los padres.

Esto porque el ministerio hizo una encuesta con más de 2400 casos y más del 40% dice que aunque se abran las escuelas no va a mandar a sus hijos porque tiene miedo, y una cifra más o menos parecida reconoce que los va a mandar -porque no puede no mandarlos- pero que lo va a hacer con miedo. Hay que trabajar sobre ese miedo, con mucha información, para que los padres no vivan esto como un hecho angustiante.

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