Patrañas, “ayudas” y una visita sombría

Patrañas, “ayudas” y una visita sombría

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

Algunas aclaraciones iniciales

A estas alturas del partido no es secreto para nadie que la República Argentina está presionada desde dentro y fuera del país. En lo local la oposición político-mediática-judicial hace y deshace con tal de ver fracasar al gobierno que encabezan Alberto y Cristina Fernández.

En lo externo, corriendo por unos minutos el velo del Covid de la pantalla, para el gobierno argentino resulta urgente intentar resolver la deuda con el FMI, contraída por el gobierno de la Alianza Cambiemos que dirige Mauricio Macri. Pero para nadie debería ser una novedad que EEUU es el peso pesado sin el cual no se puede destrabar tal asunto.

De igual modo (ahora sí hablando del Covid), tampoco debería ser noticia para nadie (aunque los medios locales sigan minimizando el hecho) que el país del norte es uno de los mayores acaparadores de vacunas a nivel mundial; incluso que una gran porción de las dosis en las que Argentina produjo el principio activo y que debía embotellar México, fueron retenidas en EEUU bajo el pretexto de no dejar que se exporten insumos necesarios para el combate a la pandemia. Parece casi obvio, pero hay que aclararlo, que es en ese contexto se da la visita del almirante Creg Faller.

Algo más que es indiscutible a estas alturas es que EEUU nunca dejó de considerar la importancia estratégica que tiene Argentina para sus planes en el continente y a nivel mundial. De hecho, Argentina sigue teniendo el vergonzoso título de “Gran Aliado Extra OTAN”. Pero para la “gran prensa argentina” volvimos a alejarnos del mundo.

Creg Faller, Jefe del Comando Sur de los EEUU | Foto: El Estímulo

Algunos antecedentes del Almirante

Nadie que llegue al puesto de Creg Faller es “un nene de pecho”. A este señor, llegar a Jefe del Comando Sur, le valió sus buenas tropelías en distintas partes del mundo. Tal como lo señala el colega Sergio Ortíz, en la biografía del propio almirante, “como oficial de mando del destructor USS Stethem (DDG 63), se desplegó al Golfo Arábigo y participó en operaciones de interceptación marítima en apoyo de las sanciones de las Naciones Unidas contra Irak. Como comandante del Grupo de Ataque John C. Stennis/ Grupo de Ataque de portaaviones 3, se desplegó al Medio Oriente en apoyo a las operaciones New Danm (Irak) y Enduring Freedom (Afganistán). También fue Director de Operaciones (J3) del Comando Central de los EE.UU.”.

Y en la misma línea, es necesario resaltar que lo que para los gobiernos norteamericanos son distinciones, para los pueblos del mundo que queremos la paz son muestras de que, como afirma Ortiz, “Faller es un criminal de guerra”.

La supuesta “ayuda humanitaria”

En cuanto a la visita, para la mayoría de la prensa argentina -que se limitó a replicar la “información” suministrada por la Embajada de los EEUU en Argentina-, tuvo que ver con la entrega de ayuda humanitaria para el combate contra el Covid. La donación de algunos hospitales móviles y otros insumos que generosamente fueron “donados” por el Pentágono. Qué atentos los norteamericanos, qué buenos vecinos resultaron.

Material donado por el Pentágono | Foto: Argentina.gob.ar

Cabe aclarar que por más que a muches nos hubiese gustado que este criminal ni siquiera tenga permiso para respirar aire pisando nuestro territorio, o cuanto mucho que sea otro el tipo de recibimiento, diplomáticamente, si las pretensiones oficiales son no enemistarse abiertamente con nadie (cosa que está a las claras en la diplomacia argentina), la visita cumplió con las características de una visita más. El problema es que no es cualquier visita y que por ejemplo, nada tenía que haber hecho Faller viajando a Ushuaia, capital fueguina y última parada de su minigira por Uruguay y Argentina.

Pero entendamos que esta supuesta “donación” llegó después de que a finales de febrero el gobierno de Beijín donara a la Argentina un hospital móvil con 13 unidades y sus respectivos camiones. Un aporte sustancialmente mayor a las dádivas traídas por el Jefe del Comando Sur. También está claro no podía simplemente rechazarse esta donación. Haberlo hecho habría sido leído por Washington como una nueva ofensa de parte del gobierno de les Fernández.

Lo que intentó ocultar gran parte de la prensa argentina

Así las cosas, la visita a Ushuaia perseguía otros fines íntimamente relacionados con lo denunciado en artículos anteriores, en los que señalábamos que un submarino nuclear norteamericano, el USS Greenville (SSN 772), había participado junto con aviones británicos de un ejercicio militar en los alrededores de nuestras Islas Malvinas.

Submarino Nuclear de EEUU USS Greenville (SSN 772) en cercanías de las Islas Malvinas | Foto: informepolitico.com.ar

Es que el Atlántico Sur, como se ha mencionado en otras ocasiones, es un punto estratégico clave y muy codiciado tanto por EEUU, como por su histórica aliada Gran Bretaña. Hay que recordar que los piratas europeos tienen emplazada una base militar extracontinental (la más grande de la OTAN) en nuestras islas. De hecho, el Doctor y Magister en Política Latinoamericana por la Universidad de Essex, Licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires y Rector de la Universidad Nacional de la Defensa, Jorge Battaglino, consideró recientemente que este es “el principal problema para la Defensa que tiene Argentina

La importancia geoestratégica de esta región de nuestro territorio es lo que alarmó a los norteamericanos al enterarse, de las declaraciones del gobernador fueguino, Gustavo Melella, quien señaló que había negociaciones con China para que financien la construcción -en la capital provincial- de un Polo Logístico Antártico. De hecho, el Secretario de Estado de los EEUU, Anthony Blinken, lo consultó con el canciller argentino, Felipe Solá, semanas atrás.

Cabe recordar que durante la gestión de Mauricio Macri, más precisamente a mediados de mayo de 2016, una delegación del Ministerio de Defensa argentino (encabezado en aquel entonces por “el milico” Aguad) viajó a los EEUU para reunirse con la Secretaria Adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, e integrantes del Departamento de Defensa, del Pentágono y del Comando Sur. De ese viaje derivó el compromiso macrista de instalar una “base científica” en Ushuaia para -supuestamente- “dar apoyo logístico a las expediciones científicas en su camino a la Antártida”.

Para dimensionar la importancia que tiene esta región del mundo para los EEUU, repasemos las declaraciones realizadas por el propio Faller ante el Senado de los EEUU el 16 de marzo de pasado. Allí, el almirante sostuvo que “ahora más que nunca, existe un clima de urgencia por las amenazas globales que enfrentamos aquí en nuestro vecindario. Esta región es nuestro hogar. Este vecindario es nuestro hogar. Es un vecindario compartido. Es un Hemisferio de sumo interés para los EE UU. Las principales amenazas que enfrenta el Hemisferio son CHINA y las organizaciones criminales transnacionales[1].

Tal como lo destaca una de las integrantes del CEMIDA (Centro de Militares para la Democracia Argentina), la profesora Elsa Bruzzone, estas declaraciones no son las primeras: pueden concatenarse con un sinfín de dichos públicos de Faller, quien públicamente manifestó en reiteradas oportunidades su enemistad hacia la República Popular China.

Objetivos múltiples

Pero como todo en la geopolítica actual, nunca hay un único objetivo. Las presiones diplomáticas como esta siempre afectan varios escenarios. En este caso no es solamente la presencia e influencia China en Argentina -y el resto de la región-, o la posibilidad de que el país asiático financie la construcción de una base logística para la Armada Argentina en Ushuaia (que se convertiría la base militar más austral del mundo).

Ilustración: Enernews

Además de ello están las pretensiones de Washington de alejar la influencia rusa. Y no es solamente por la gran cantidad de dosis de la vacuna contra el Covid que el fondo de inversión ruso vendió y vende a nuestro país, sino la gran cantidad de ofertas de armamento militar que ha hecho el gobierno de Putin para que Argentina actualice y mejore sus sistemas de defensa. Hecho que se multiplicó luego de que los británicos vetaran la posibilidad de que nuestro país adquiera los aviones caza de 4ta Generación FA-50 de la empresa Korean Aerospace Industries. Este hecho -según trascendió- habría sido criticado por Rossi en la reunión con el Almirante Faller.

Venezuela también está como trasfondo

Por otro lado -y si bien desde la administración Biden intentaron restar importancia y señalaron que el hecho “no estorbaría las relaciones entre Argentina y EEUU”- está la salida de nuestro país del Grupo (mejor dicho “Cartel”) de Lima y la política de presiones hacia el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.

La decisión del gobierno del Frente de Todes de salir del mencionado cártel -que sólo tiene por función presionar la salida de Nicolás Maduro Moros y destruir el proceso revolucionario chavista- no debe haber sido tomado con agrado por la administración del “demócrata”. Venezuela es un grano en la bota para los EEUU, pero manifestar “enojo” por esa decisión habría sido un error diplomático para una administración que pretende contener a nuestro país dentro de sus aliados y no arrojarnos a las manos de China o Rusia, dos de los jugadores de peso a nivel mundial que compiten directamente con EEUU.

Sobre el final de estas palabras cabe destacar algunas de las reflexiones del analista francés Thierry Meyssan, quien alerta que la nueva administración norteamericana pretende volver a la criminal “Guerra sin fin” impulsada con mayor virulencia luego del 11S y llevada adelante fundamentalmente por los gobiernos de George Bush hijo y el tristemente célebre “Nobel de la Paz”, Barack Obama.

Para concluir con estas líneas, retomar la cita realizada por Bruzzone en su análisis respecto de la visita de Faller. La profesora concluye su artículo con algunas palabras del Dr. Gustavo Cirigliano que sintetizan el accionar imperialista de los EEUU: “Cuando un imperio proclama la paz, trae la guerra; cuando exalta la solidaridad, esconde un ataque; cuando  reclama adhesión, trama entrega y cuando ofrece amistad, distribuye hipocresía”.


Referencias:
[1] https://www.resumenlatinoamericano.org/2021/04/10/argentina-impecable-analisis-sobre-la-visita-del-comando-sur-a-que-vino-craig-faller/

Nicolás Sampedro
Nicolás Sampedro

Prefiero escuchar antes que hablar. Ser esquemático y metódico en el trabajo me ha dado algún resultado. Intento encontrar y compartir ideas y conceptos que hagan pensar. Me irritan las injusticias, perder el tiempo y fallarle en algo a les demás.

F(ormatear) M(onitorear) I(ntervenir)

F(ormatear) M(onitorear) I(ntervenir)

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Por Nicolás Sampedro*

Desde su fundación hasta la actualidad, la construcción de narrativas mediáticas acerca del Fondo Monetario Internacional han buscado ubicarlo como un ente responsable, independiente y garantista de que las políticas económicas de los países mejoren la calidad de vida de les ciudadanes. La realidad demuestra sobradamente que no es ni busca ser eso que se le endilga desde la opinología mediática.


A raíz de la crisis económica y financiera en la que sumergió a la Argentina el gobierno de Cambiemos, encabezado por Mauricio Macri, los titulares periodísticos, los informativos radiales o los zócalos televisivos volvieron a hablar del FMI, del Riesgo País, o de la Deuda Externa[1]. Esto no quiere decir que antes de Don Gato y su pandilla no existiera endeudamiento externo o que la deuda por sí sola sea mala, el punto es cómo te endeudás, para qué, por cuánto tiempo, con quién y con qué fin.

No es intención de esta reflexión indagar o meterse de lleno en el análisis concreto de la deuda que contrajo Argentina en estos últimos 4 años de gestión cambiemita. Los hechos recientes (que aún persisten) en la hermana República del Ecuador, donde todo un pueblo salió a las calles a rechazar las medidas de ajuste y austeridad[2] que pretendía implementar Lenín Moreno -como parte de las condiciones del fondo para prestarle 4200 millones de dólares-, dan cuenta de que los planes del fondo son bastantes similares, por lo menos, para toda la región[3].

El papel intervencionista del Fondo Monetario Internacional, así como el de otras instituciones internacionales (como el Banco Mundial), es de larga data y se centra sólo en la intervención sobre políticas económicas internas de un país, sino intervenciones sobre la vida política de los países.

Lo primero a destacar es que estos organismos internacionales de crédito surgen en 1945 luego de que concluyera la segunda guerra mundial con los acuerdos de Bretton Woods. Estos nacieron bajo el pretexto de reconstruir una Europa completamente devastada por la guerra y para evitar que vuelva a suceder en el mundo una crisis global como la ocurrida en 1929. Nada de eso ocurrió si miramos la crisis desatada por las diferentes burbujas económicas y/o financieras como la ocurrida en 2008 en Wall Street.

Está claro que la finalidad política de estas instituciones desde un primer momento fue condicionar a occidente a los designios del dólar y de los EEUU, y debilitar la posición de la URSS. Luego de que cayera la Unión Soviética, lejos de cambiar de lógicas, el FMI y el BM siguieron operando para condicionar las políticas de gobiernos tanto de amigos como de enemigos.

El historiador, Dr. en Cs Política y portavoz de la Red Internacional del Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas, Eric Toussaint[4], señala que los organismos jugaron un papel clave en ese enfrentamiento con el bloque soviético, fundamentalmente a partir del alejamiento de la Rumania que conducía Nicolae Ceaucescu en 1980. El endeudamiento en tan sólo 2 años fue suficiente para que cuando estallara la crisis internacional (Crisis del Tequila de 1982) el Secretario General del Partido Comunista Rumano, implementara una política de austeridad agresiva para pagar rápidamente su deuda con el BM y librarse de los condicionamientos.

Rumania pagó rápidamente su deuda, como consecuencia el pueblo pasó hambre y miserias por un tiempo prolongado, lo que aumentó el descontento. Este hecho fue la cuña que metió occidente para derrocar a Ceauscescu culpándolo de todos los males del país, y después de un juicio express de 2 horas, un show mediático, él y su esposa fueron fusilados.

Como se puede apreciar el organismo tuvo un papel clave. De igual modo, Toussaint marca la injerencia del Banco Mundial y del FMI con otros procesos como las dictaduras en Chile (a Allende le negaron todos los préstamos que después de 1973 le otorgarían a Pinochett), en Brasil (A Goulart le negaban el dinero que luego le dieron a la dictadura que lo asesinó en 1964), o en Nicaragua (a la familia Somosa la ayudaron, a los sandinistas les cortaron el crédito y se lo volvieron a dar a Violeta Chamorro, apoyada por los EEUU en las elecciones de 1990). Lo mismo se podría decir de las monarquías del golfo o de los regímenes autoritarios que castigan al medio oriente o África.

El resultado siempre es el mismo por más que cambien los tiempos, porque las políticas son siempre las mismas: ajuste, recortes, cambio de políticas pública, liberalización de la economía, privatización de empresas públicas, reducción del Estado. En definitiva lo que siempre hicieron el FMI y el BM fue enfrentar a los gobiernos “enemigos” de los designios de EEUU y las potencias occidentales y condicionar más o menos salvajemente a los gobiernos “amigos” para que estén siempre amarrados del cuello[5].

En este sentido se puede observar lo relatado por el Magister en Desarrollo Económico, Federico Kucher, quien sostiene que el fondo ha pifiado sistemáticamente en las predicciones de crecimiento del PBI, el desempleo o la inflación de los países latinoamericanos. En el estudio publicado por CELAG, donde compara lo pronosticado con lo que verdaderamente sucedió, la información analizada revela que el “error” en promedio es de más de 23 puntos porcentuales[6] ¿Error o intencionalidad?

En otro estudio publicado por el portal el Dr. en Economía Aplicada, Guillermo Oglietti, señala analiza la proyección histórica del la deuda de los países de la región donde “gracias al impulso del FMI, la deuda pública externa latinoamericana pasó de representar porcentajes en torno al 15% del PIB, a principios de los ’70, hasta cerca del 50% antes de la crisis de la deuda en el 1982 (Crisis del Tequila). El salto en el nivel de la deuda fue formidable. En dólares corrientes, la deuda pública externa de Latinoamérica y el Caribe pasó de apenas 14 mil millones en 1970, a 126 mil millones en 1980, 314 mil millones en 1990, 394 mil millones en 2000, 474 mil millones en 2010 y 742 mil millones hasta 2015. La deuda regional se multiplicó 9 veces en la primera década de globalización, y por 53 veces desde 1970 hasta 2015[7].

Si bien el mundo cambia y ha cambiado permanentemente, podría afirmarse que los últimos años se empezaron a observar muestras de un hartazgo generalizado de los pueblos respecto de las políticas neoliberales. Se puede ver en Medio Oriente, se puede ver en África, se puede ver en el propio EEUU o en Europa, se puede ver aquí en Nuestra América.

El desprestigio de estos organismos, la aparición de nuevas instituciones financieras, el emergente de bloques regionales que ponen en cuestión la hegemonía norteamericana, ponen de manifiesto que esta nueva aparición del FMI en Nuestra América no tiene más fin que volver a condicionar a los gobiernos regionales. Sea cual sea el signo político, lo que buscan es condicionar las políticas de Estado, impedir que los pueblos puedan desarrollarse y cambiar las lógicas acumulación y producción. En definitiva, que esos gobiernos garanticen los derechos básicos de sus pueblos.

De aquí en adelante, fundamentalmente si se ganan las elecciones el 27 de octubre, y posteriormente asumen Alberto y Cristina Fernández, quedará pendiente la tarea de cómo resolver esta ecuación y cómo librarse de esos condicionamientos que seguramente buscará imponer el Fondo Monetario Internacional, para intentar impedir que la experiencia del Frente de Todos pueda ser un fato, una guía, para el resto de los países de la región.

Habrá que ver qué es lo que sucede, pero lo que está fuera de discusión es que estos debates, necesariamente, los esté debatiendo el pueblo en su conjunto. Porque la jaula, la prisión que impone el Fondo Monetario Internacional es realmente violenta.

El supuesto significado de la sigla FMI es Fondo Monetario Internacional, aunque podría afirmarse que en la práctica la “F” es de Formatear, la “M” es de Monitorear y la “I” es de Intervenir.


* Periodista, conductor de Marcha de Gigantes (Radio UNLP - AM 1390), productor de Columna Vertebral (Radio Estación Sur - FM 91.7), columnista La Marea (Radio Futura – FM 90.5) y Mirada Crítica (Realpolitik), responsable de la sección Sindical de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

Bibliografía:
[1] http://www.motoreconomico.com.ar/economia-mundial/el-extrao-mundo-al-que-volvimos-cules-son-los-pases-deudores-del-fmi-en-la-actualidad
[2] https://www.youtube.com/watch?v=VNFi2RZ6sFg
[3] https://www.alainet.org/es/articulo/202658
[4] https://www.alainet.org/es/articulo/172870
[5] https://www.pagina12.com.ar/118988-las-condiciones-del-fmi
[6] https://www.celag.org/errores-proyecciones-fmi-para-america-latina/
[7] https://www.celag.org/deuda-latinoamericana-argentina-y-el-fmi/

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