Pasa en la vida, pasa en las películas

Pasa en la vida, pasa en las películas

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

POR NICOLÁS DE LA IGLESIA*

En las típicas películas de acción que la industria cultural nos tira por la cabeza, siempre está ese típico momento de clímax. Casi siempre, acompañado de música intensa, primeros planos a las caras exorbitadas de les protagonistas y editores abusando de la cámara lenta como Majul de las escuchas de la AFI.

Bueno, algo así es el momento que se vive esta semana. Mientras la cámara toma por un lado a un Martín Guzmán con esa cara indescifrable que tiene siempre, del otro están los fondos de acreedores, que bien podrían estar representados en la carita “lechosa” de Jonny Viale o de cualquiera de sus voceros que pululan en los canales de la TV abierta.

De fondo, se puede ver un cronómetro que está por llegar a cero: los runflas de los fondos de saqueo deben decidir si aceptan o no la última oferta para resolver la gigantesca deuda contraída por el gobierno del Godínez de la política argentina.

En un contexto global en dónde la economía se encuentra en franca caída, solo hacen falta ver las estadísticas actuales emitidas por la OMC y los pronósticos a futuro para dimensionar  el tamaño que tiene esta crisis. Esto está provocando distintos cambios en el mapa geopolítico, en donde la teoría de un poder multi-polar es cada vez más tangible.

La multipolaridad hace referencia a un escenario internacional en donde el dominio de Estados Unidos se encuentra en franco retroceso, viéndose eclipsado por China y Rusia. Sin ir más lejos, la canciller alemana Angela Merkel dijo hace unos días que la Unión Europea se acostumbró al liderazgo estadounidense durante décadas, pero que tal vez eso ya no esté en la lista de prioridades del país del Norte. Mientras, Vladimir Putin y Emmanuel Macron hacen arreglos para que el mandatario francés visite Rusia.

Éste es el marco internacional en el cual los acreedores deberán aceptar o no la última propuesta de Guzmán. Esta propuesta es la punta de lanza de un cúmulo de países que se encuentran en la misma situación que Argentina, y que están esperando el resultado de la negociación con ansias.

En caso de que la negociación sea exitosa, le daría al resto la posibilidad de sumarse a la ya extensa lista de personas influyentes que comenzaron a discutir cómo resolver los problemas de deuda en países soberanos en el contexto actual. La misma consta de una mejora de dos puntos, con lo que alcanzarían un valor de recupero de 52 a 52 por ciento. Esto planean realizarlo a través del adelantamiento de los pago de cupones.

Al mismo tiempo, otro de los ejes que quiere negociar el ministro de economía con los bonistas locales es que la renegociación se dé bajo el amparo de las leyes nacionales. Lo que buscan con esta medida es evitar los problemas que tuvo el último gobierno de Cristina, con el sicario norteamericano, Tomas Griesa. La realidad es que desde el Ministerio de Economía manifiestan que es la mejor oferta que se puede realizar sin poner en riesgo la soberanía y el bienestar de los y las habitantes del país.

Lo que subyace a todas las discusiones que se están dando en este momento es el rol estatal, mejor dicho, cuál es la acepción que se le da al significante vacío “estado”. Desde el establishment a lo que apuntan en esta disputa de sentido es a asociar lo estatal a la ineficiencia y la corrupción, entonces todo lo que esté en manos del estado caerá en desgracia. Para pensar de dónde viene esta noción tan aceptada por gran parte de la población, es necesario remontarse hacia el golpe de estado del 55’ como génesis de este y varios males que sufre la sociedad argentina.

Veamos. En la segunda presidencia de Perón nos encontramos con una Argentina por primera y única vez con pleno empleo, con un estado eficiente que llegaba a las esferas más bajas y con una constitución que ponía a la soberanía y a los derechos del pueblo como prioridad.

Como todo el mundo sabe, fue necesario que bombardearan Plaza de Mayo para poder sacar a un gobierno que tenía problemas en el horizonte pero que lejos estaba de colapsar. Esta y la sucesiva llegada de los militares al poder, vino atada siempre al mismo plan: debilitar el aparato estatal y dejar a las élites poder hacer y deshacer a gusto y piaccere.

Si se pone el foco en el caso Vicentín, vemos a una empresa que básicamente realizó sus negocios sin dejar un centavo en la economía del país; ése es el sueño de esta oligarquía cipaya. El plan sistemático de denigración de lo estatal fue acompañado también de una estrategia comunicacional que puso a lo importado como superior a aquello que era de industria nacional. Son estos imaginarios los que alimentan desde medios masivos, cuando al frente del aparato estatal se encuentra un gobierno que tiene intenciones de tener un rol más preponderante.

Este Mario Bros no es el de Nintendo

No se podía dejar de mencionar el escándalo relacionado con el espionaje ilegal, llevado adelante por el agente de la Agencia Federal de Inteligencia al mando de Gustavo Arribas. A la causa del falso abogado Marcelo D’Alessio, que apretaba empresarios por ordenes del fiscal Carlos Stornelli para que se declararan en una ya caída causa de los cuadernos, se suma ahora una verdadera asociación ilícita que espiaba a dirigentes sociales, periodistas y personas de la política (propios y ajenos).

La llave que abrió la caja de pandora de la AFI macrista fue un disco duro mal borrado. A partir de ahí se pudo descubrir como agentes de la Policía de la Ciudad y Federal fueron reclutados para formar una organización para-estatal que realizaba seguimientos y pinchaba teléfonos y mails. La banda de “Super Mario Bross”, como se llamaba su grupo de Whatsapp, estaba involucrada incluso con negociados con narcotraficantes como Adriano Agustín Calonga “Lechugoa”, en donde a cambio de ciertos crímenes como plantar explosivos, se ofrecía una zona liberada para que haga sus negocios. Todos estos datos se pudieron obtener gracias a las progresivas detenciones de los involucrados y sus declaraciones.

Esta causa llegó hasta el despacho del “hijo boludo” de Franco Macri, ya que su secrataría personal, Susana Martinengo, fue detenida gracias a que aparece su nombre en distintas conversaciones  que mantenían los agentes. La relación de Susana y Mauricio viene desde el 2007 y como manifestó en una entrevista radial, la confianza que tenían el uno con el otro era absoluta. Incluso comentan que ella reportaba absolutamente todo al ex presidente. Ahora ¿a quién en su sano juicio se le ocurriría sospechar que alguien que estuvo procesado por escuchas ilegales esté detrás de una organización que perseguía y espiaba a propios y ajenos?

El 14 de julio es la fecha en que comenzará el debate sobre el impuesto a las grandes fortunas. La discusión sigue siendo cuál es el rol estatal que necesita el país en este contexto: o un estado bobo que deja que empresas y empresarios se lleven sus ganancias sin poner un peso, o un estado que interviene en todas las esferas de la vida política nacional para intentar, como rezaba la reforma del ’49, hacer de Argentina una “nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana”.



*Existencialista. La cuestión del "ser" le parece inabordable. El humor es su bálsamo, la tabla 
con la que surfea la ola de mierda que puede ser la realidad. Hace poco se dio cuenta que siempre
fue peronista.

Referencias:
https://mundo.sputniknews.com/politica/202006271091899059
https://www.elcohetealaluna.com/author/horacio-verbitsky
https://www.pagina12.com.ar/275476-la-ultima-y-definitiva-oferta-de-guzman-a-los-acreedores

Los dueños de la pelota

Los dueños de la pelota

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Por Maia Cubric*

Como si fuese una parodia la FIFA propone un partido solidario y designa a Mauricio Macri a organizarlo porque es el flamante presidente de su fundación desde 2019 ¿La FIFA y Macri son algo más que empresas-empresarios con intereses de lógica empresarial? La respuesta es obvia y es no.


Yerba mala nunca muere

Mañana se cumplen 116 años de la creación de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), en Zúrich, Suiza. Y para caracterizar, o describir, al organismo que gobierna todas las federaciones de fútbol en el mundo, es necesario centrar el análisis para no divagar en las infinitas aristas que se pueden abordar. La importancia política-social-económica y el impacto global que genera el fútbol, puede ser un buen punto de partida.

La FIFA tiene actualmente como presidente a Giovanni Vincenzo Infantino, abogado italo-suizo, dato que puede servir para graficar los números que se manejan dentro de este ente organizativo, o cuanto menos, para visualizar cifras específicas: el presidente de la Federación, cuando asumió en 2016, pactó un salario de 1,53 millones de dólares para dicho año. A su vez, cuenta con un vehículo con chofer, con alojamientos pagados y con estipendios de 2,040 dólares mensuales, según ese contrato firmado.

Más allá de esos datos, que agregan componentes al análisis porque son cifras millonarias, el problema no es el dinero en sí mismo, sino cómo se obtiene y quiénes son les que se benefician. Para encuadrar estas lógicas de funcionamiento es clave mencionar como idea central que, claramente, la FIFA es un monopolio: organiza las Copas Mundiales de Fútbol; es parte del Comité Olímpico Internacional (COI) y de la Internacional Football Association Board (IFAB), que es la institución que se encarga de la modificación de las reglas del juego.

Para enmarcar su activo en la política y la economía mundial, un dato que ilustra su importancia, podría ser que la FIFA agrupa 211 asociaciones de distintos países, o federaciones de fútbol, lo que representa 17 países más que la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Entonces, el fútbol se organiza. El para qué es la pregunta.

En palabras de Eduardo Galeano, dichas en Fútbol Pasión, un programa que se emitía por la TV Pública en 2013: “La FIFA es el FMI del fútbol […] La monarquía más misteriosa del planeta”. Estas afirmaciones del historiador dan cuenta de manera concreta, en lo mínimo, el negocio y la turbiedad que se esconde detrás del mundo del espectáculo deportivo, la publicidad y las competencias internacionales.

Hace un año, cuando Gianni Infantino se juntó con Donald Trump por la futura Copa del Mundo norteamericana, entre otras cosas, mencionó “El fútbol da alegría y esperanza para millones de personas en todo el mundo y genera 200 mil millones de dólares al año”. Teniendo en cuenta que esa es la palabra oficial, y que cuando se trata de empresas hay que dudar de lo que se muestra y preguntarse por lo que no se ve, cuando hablamos de fútbol, entonces, hablamos de uno de los mayores factores económicos a nivel mundial; hablamos de ganancias millonarias, de negocios televisivos, de marcas de prestigio y reconocimiento histórico, de mucha plata y de mucho poder.

Macri siempre donde se puede lucrar

No es novedad que el ex presidente de la Nación, Mauricio Macri, siga invirtiendo en negocios de los que poco sabemos y mucho se benefician algunes. Ya desde la Casa Rosada, Macri fue marcando un camino concreto para el deporte que consistió en primer lugar en desarticular el Ministerio y regular todas las prácticas deportivas desde una Secretaría, que duró poco y fue desarticulada posteriormente para crear una Agencia.

Aunque pueda parecer redundante mencionarlo, es importante tener fresca la memoria, cuando hablamos del gobierno que re-vendió los derechos de televisación del deporte (Fútbol Para Todos), obligando a pagar una tarifa elevada a quienes quisieran acceder, a lo que parecía el privilegio de ver jugar a su equipo.

A su vez, en lo que al deporte respecta (porque medidas anti-derechos en las gestión macrista hubo miles), lo central es que Macri volvió a intentar impulsar las Sociedades Anónimas Deportivas (SADs), como camino directo a la mercantilización y privatización de los clubes, y asimismo del fútbol.

En noviembre de 2018, Mauricio Macri invitó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, a la cumbre del G20. El fútbol entonces, o su organización reguladora, se sentó en la mesa con los líderes de las veinte economías más grandes del mundo. La FIFA, que es una de las multinacionales más grandes y poderosas que existen, demostró que el fútbol es parte de negocios millonarios de los que poco se habla o se prefieren ignorar. Lo cierto es que nunca antes había ocurrido algo así y es un buen punto para pensar la implicancia del deporte en la política mundial.

¡Oh casualidad! Al año siguiente, desde las oficinas de FIFA, Macri fue reconocido con el galardón Living Football que le fue otorgado por “su impulso a los valores de este deporte”. El entonces Jefe de Estado recibió la distinción de manos de Gianni Infantino, en un acto en el que participó también el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), Alejandro Domínguez.

Pasando en limpio, un presidente que vacía el presupuesto del deporte, que promueve la privatización del mismo sacándole su carácter de derecho universal, es premiado por el órgano mayor del fútbol mundial. ¡Totalmente razonable!

En línea histórica, a fines de ese año, Alberto Fernández ganó las elecciones presidenciales y Macri duró dos meses sin ningún cargo u ocupación. El 28 de enero de 2020 fue designado como titular ejecutivo de la Fundación FIFA con el objetivo de “promover un cambio social positivo a partir del fútbol y de reconstruir infraestructuras deportivas dañadas alrededor del mundo”.

Queda en evidencia que bajo una careta de solidaridad, los cambios tácticos dentro de las estructuras organizativas fueron, y son, siempre en pos de intereses empresariales, para los cuales el deporte es uno de los mayores ingresos económicos.

¿Y si hacemos un partidito solidario?

Este lunes, Mauricio Macri anunció que la Fundación FIFA, de la cual es titular, organizará un partido de fútbol con fines solidarios. Los fondos recaudados serían destinados a investigaciones para combatir la pandemia del COVID-19.

Macri expresó en el comunicado de la FIFA que “involucrará no sólo a la comunidad futbolística mundial, sino también a otras partes interesadas, desde organizaciones no gubernamentales hasta otras fundaciones, pasando por el sector privado y los gobiernos […] Nuestro objetivo es desarrollar y apoyar a una sociedad que pueda ofrecer un equilibro en cuanto a la prevención de este tipo de enfermedades y la vida futura, y al mismo tiempo, crear un entorno en el que la sostenibilidad pueda prosperar verdaderamente”.

En lo que al cómo y al cuándo respecta, el director general de la Fundación FIFA, el ex futbolista francés Youri Djorkaeff, declaró: “La Fundación FIFA anunciará a su debido tiempo más detalles de este evento único, incluidos el lugar, la fecha, los participantes y el formato […] Actualmente se están considerando varios escenarios y planes, todos en consonancia con la salud y otras directrices relevantes de los respectivos gobiernos y organismos internacionales”.

Si bien, entonces, no hay fecha establecida ni información relevante respecto a dicho partido, después de este breve repaso histórico, queda más que claro que cuando las empresas multinacionales dicen solidaridad, significa compartir algunos porotos mientras engrosan sus bolsillos, en cualquier contexto y a costa de cualquier realidad social.

En palabras de Eduardo Galeano: “La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí […] El fútbol profesional condena lo que es inútil, y es inútil lo que no es rentable […] El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue” (fragmento de El Fútbol a Sol y Sombra).

Habrá que esperar información respecto a la continuidad del mundo del deporte  y asimismo nunca olvidar el rol central del fútbol en el mapa mundial.

Los intereses existen en todos lados, por lo que resta visualizarlos para que no pasen desapercibidos y seguir disputándole a quienes se creen dueños de la bocha -que son los mismos que cortan el partido cuando se ofenden y se la llevan a su casa- que la pelota no se mancha y que no todo es plata cuando se trata de pasión.


* Periodista, conductora del programa La Marea (Radio Futura - FM 90.5), columnista del programa No Se Mancha (Radio Estación Sur – FM 91.7), colaboradora de Revista Trinchera y de Agencia Timón.
1