Pasa en la vida, pasa en las películas

Negociaciones con mafiosos, espías y corrupción. No, no es una película pochoclera yankee.

POR NICOLÁS DE LA IGLESIA*

En las típicas películas de acción que la industria cultural nos tira por la cabeza, siempre está ese típico momento de clímax. Casi siempre, acompañado de música intensa, primeros planos a las caras exorbitadas de les protagonistas y editores abusando de la cámara lenta como Majul de las escuchas de la AFI.

Bueno, algo así es el momento que se vive esta semana. Mientras la cámara toma por un lado a un Martín Guzmán con esa cara indescifrable que tiene siempre, del otro están los fondos de acreedores, que bien podrían estar representados en la carita “lechosa” de Jonny Viale o de cualquiera de sus voceros que pululan en los canales de la TV abierta.

De fondo, se puede ver un cronómetro que está por llegar a cero: los runflas de los fondos de saqueo deben decidir si aceptan o no la última oferta para resolver la gigantesca deuda contraída por el gobierno del Godínez de la política argentina.

En un contexto global en dónde la economía se encuentra en franca caída, solo hacen falta ver las estadísticas actuales emitidas por la OMC y los pronósticos a futuro para dimensionar  el tamaño que tiene esta crisis. Esto está provocando distintos cambios en el mapa geopolítico, en donde la teoría de un poder multi-polar es cada vez más tangible.

La multipolaridad hace referencia a un escenario internacional en donde el dominio de Estados Unidos se encuentra en franco retroceso, viéndose eclipsado por China y Rusia. Sin ir más lejos, la canciller alemana Angela Merkel dijo hace unos días que la Unión Europea se acostumbró al liderazgo estadounidense durante décadas, pero que tal vez eso ya no esté en la lista de prioridades del país del Norte. Mientras, Vladimir Putin y Emmanuel Macron hacen arreglos para que el mandatario francés visite Rusia.

Éste es el marco internacional en el cual los acreedores deberán aceptar o no la última propuesta de Guzmán. Esta propuesta es la punta de lanza de un cúmulo de países que se encuentran en la misma situación que Argentina, y que están esperando el resultado de la negociación con ansias.

En caso de que la negociación sea exitosa, le daría al resto la posibilidad de sumarse a la ya extensa lista de personas influyentes que comenzaron a discutir cómo resolver los problemas de deuda en países soberanos en el contexto actual. La misma consta de una mejora de dos puntos, con lo que alcanzarían un valor de recupero de 52 a 52 por ciento. Esto planean realizarlo a través del adelantamiento de los pago de cupones.

Al mismo tiempo, otro de los ejes que quiere negociar el ministro de economía con los bonistas locales es que la renegociación se dé bajo el amparo de las leyes nacionales. Lo que buscan con esta medida es evitar los problemas que tuvo el último gobierno de Cristina, con el sicario norteamericano, Tomas Griesa. La realidad es que desde el Ministerio de Economía manifiestan que es la mejor oferta que se puede realizar sin poner en riesgo la soberanía y el bienestar de los y las habitantes del país.

Lo que subyace a todas las discusiones que se están dando en este momento es el rol estatal, mejor dicho, cuál es la acepción que se le da al significante vacío “estado”. Desde el establishment a lo que apuntan en esta disputa de sentido es a asociar lo estatal a la ineficiencia y la corrupción, entonces todo lo que esté en manos del estado caerá en desgracia. Para pensar de dónde viene esta noción tan aceptada por gran parte de la población, es necesario remontarse hacia el golpe de estado del 55’ como génesis de este y varios males que sufre la sociedad argentina.

Veamos. En la segunda presidencia de Perón nos encontramos con una Argentina por primera y única vez con pleno empleo, con un estado eficiente que llegaba a las esferas más bajas y con una constitución que ponía a la soberanía y a los derechos del pueblo como prioridad.

Como todo el mundo sabe, fue necesario que bombardearan Plaza de Mayo para poder sacar a un gobierno que tenía problemas en el horizonte pero que lejos estaba de colapsar. Esta y la sucesiva llegada de los militares al poder, vino atada siempre al mismo plan: debilitar el aparato estatal y dejar a las élites poder hacer y deshacer a gusto y piaccere.

Si se pone el foco en el caso Vicentín, vemos a una empresa que básicamente realizó sus negocios sin dejar un centavo en la economía del país; ése es el sueño de esta oligarquía cipaya. El plan sistemático de denigración de lo estatal fue acompañado también de una estrategia comunicacional que puso a lo importado como superior a aquello que era de industria nacional. Son estos imaginarios los que alimentan desde medios masivos, cuando al frente del aparato estatal se encuentra un gobierno que tiene intenciones de tener un rol más preponderante.

Este Mario Bros no es el de Nintendo

No se podía dejar de mencionar el escándalo relacionado con el espionaje ilegal, llevado adelante por el agente de la Agencia Federal de Inteligencia al mando de Gustavo Arribas. A la causa del falso abogado Marcelo D’Alessio, que apretaba empresarios por ordenes del fiscal Carlos Stornelli para que se declararan en una ya caída causa de los cuadernos, se suma ahora una verdadera asociación ilícita que espiaba a dirigentes sociales, periodistas y personas de la política (propios y ajenos).

La llave que abrió la caja de pandora de la AFI macrista fue un disco duro mal borrado. A partir de ahí se pudo descubrir como agentes de la Policía de la Ciudad y Federal fueron reclutados para formar una organización para-estatal que realizaba seguimientos y pinchaba teléfonos y mails. La banda de “Super Mario Bross”, como se llamaba su grupo de Whatsapp, estaba involucrada incluso con negociados con narcotraficantes como Adriano Agustín Calonga “Lechugoa”, en donde a cambio de ciertos crímenes como plantar explosivos, se ofrecía una zona liberada para que haga sus negocios. Todos estos datos se pudieron obtener gracias a las progresivas detenciones de los involucrados y sus declaraciones.

Esta causa llegó hasta el despacho del “hijo boludo” de Franco Macri, ya que su secrataría personal, Susana Martinengo, fue detenida gracias a que aparece su nombre en distintas conversaciones  que mantenían los agentes. La relación de Susana y Mauricio viene desde el 2007 y como manifestó en una entrevista radial, la confianza que tenían el uno con el otro era absoluta. Incluso comentan que ella reportaba absolutamente todo al ex presidente. Ahora ¿a quién en su sano juicio se le ocurriría sospechar que alguien que estuvo procesado por escuchas ilegales esté detrás de una organización que perseguía y espiaba a propios y ajenos?

El 14 de julio es la fecha en que comenzará el debate sobre el impuesto a las grandes fortunas. La discusión sigue siendo cuál es el rol estatal que necesita el país en este contexto: o un estado bobo que deja que empresas y empresarios se lleven sus ganancias sin poner un peso, o un estado que interviene en todas las esferas de la vida política nacional para intentar, como rezaba la reforma del ’49, hacer de Argentina una “nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana”.



*Existencialista. La cuestión del "ser" le parece inabordable. El humor es su bálsamo, la tabla 
con la que surfea la ola de mierda que puede ser la realidad. Hace poco se dio cuenta que siempre
fue peronista.

Referencias:
https://mundo.sputniknews.com/politica/202006271091899059
https://www.elcohetealaluna.com/author/horacio-verbitsky
https://www.pagina12.com.ar/275476-la-ultima-y-definitiva-oferta-de-guzman-a-los-acreedores

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