De la carrera espacial a la carrera tecnológica

De la carrera espacial a la carrera tecnológica

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Por Jonatan “Chino” Pérez*

En rigor, el objetivo del desarrollo político y económico de las grandes potencias se encuentra en el virtualismo de las comunicaciones, la historia se repite pero parece haber cambiado de campo: del universo espacial, al universo tecnológico.


Para realizar una suerte de profundización sobre los acontecimientos contemporáneos que se relacionan con el intercambio y el acceso a la información, utilizaremos como analogía los resultados y el posterior desarrollo tecnológico de quienes supieron ser potencia mundial luego de la Segunda Guerra; Estados Unidos y la Unión Soviética. Uno de los primeros hechos que redireccionaron el objetivo de la competencia a escala global fueron; el lanzamiento del primer satélite artificial Sputnik 1 (URSS), y un año más tarde el Explorer 1 (EEUU). Esa tensión constante entre ambas potencias género la posibilidad (entre otras cosas), de que llegaran astronautas a la Luna, y a su vez de poner fin a la llamada Carrera Espacial.

Estados Unidos y la URSS supieron disputarse en plena Guerra Fría el desarrollo de la Astronáutica, lo que incentivo a la creación de nuevas tecnologías.  Ambos países sabían que este logro no solo iba a profundizar el avance científico, sino que también permitiría el desarrollo del potencial militar, el crecimiento de la economía y la consolidación de un modelo económico, político y socio- cultural. En suma, fue clara la ventaja yanki en cuanto a estrategias de politización global, desde lo netamente publicitario, hasta la presión por medio de acuerdos políticos o la  intervención militar, para avanzar ideológicamente e imponer como modelo económico; el capitalismo.

Previo a la forzada caída de la URSS (Muro de Berlín; 1991), el país del norte ya había logrado avanzar en materia tecnológica. La llegada de la primera versión de la interfaz gráfica Windows presentada por Microsoft (1985), no solo dejó en el pasado al viejo sistema de comandos MS- DOS, sino que ayudó a que las IBM (enormes computadoras que las películas de Hollywood se encargaron de mostrarnos), lograsen mutar de tamaño, funcionalidad y sistemas operativos hasta lograr el desarrollo y la capacidad que hoy vemos comprimido en pequeñas laptops y celulares.

MS-DOS vs Windows

A la par, el desarrollo y la constante evolución de Internet fue otro de los factores importantes. La misma requiere de servidores que funcionen como motor de búsqueda en la web, y el más utilizado a nivel mundial es Google Inc., creado por Larry Page y Sergey Brin, que hoy pertenece, en parte, a la multinacional estadounidense Alphabet Inc. Se trata de uno de los servidores que posee el control de gran parte de las comunicaciones y la información, es decir, que los datos que circulan por la web, huellas que cada usuarie deja, son administrados, procesados, almacenados y utilizados por empresas privadas.

Internet: las políticas de privacidad y el imperialismo virtual

A partir de la creación de cuentas de usuarie en las distintas plataformas y sus derivados (como YouTube o Gmail), volcamos datos personales con el fin de tener un mejor acceso, o eso es lo que nos obligan a aceptar en los términos y condiciones que ofrece el servidor para poder utilizarlo. Esto viola nuestra privacidad, un ejemplo es el hecho de que los aparatos que cuentan con micrófonos adaptados pueden escuchar nuestras conversaciones, las cuales son utilizadas para mostrarnos publicidad específica acorde a nuestros intereses, tanto como para cruzar búsquedas a partir de algoritmos, y de esa manera ocultar determinada información (entre otras cosas). Las múltiples copias de seguridad de distintas aplicaciones en las que se encuentra nuestro minuto a minuto, nuestra ubicación, cuentas bancarias, claves,  etc., son algunas de las cosas que están a un click de distancia, de empresas ligadas a países imperialistas con claras intenciones políticas y económicas.

Lo que Mark Zuckerberg comenzó como un proyecto universitario, es hoy en día una de las compañías más grandes del mundo, multimillonaria y con el mayor flujo de información. Facebook es una red social de acceso a escala global que permite comunicarse entre usuaries desde diferentes puntos del globo. Normalmente es utilizada como una herramienta mas de comunicacion, el problema radica sobre el intercambio de datos.

Zuckerberg enfrentó en 2018 uno de los juicios más importantes de la última década. Allí admitió que en el año 2014 los datos personales de 87 millones de usuaries de esta red social fueron vendidos, sin su consentimiento, a la empresa británica de consultoría política Cambridge Analytica. Estos datos fueron utilizados por el equipo de Donald Trump para segmentar a los votantes potenciales durante su campaña electoral, y por plataformas a favor del Brexit en Reino Unido.

Esto no le impidió a Zuckerberg poder apropiarse de otras aplicaciones que harían crecer la hegemonía de las plataformas y el capital financiero de la compañía, que al mismo tiempo dejó a Facebook en un segundo plano, estamos hablando de Instagram y Whatsapp. El primero funciona como un gigantesco registro de fotografías, y el segundo, como el canal de comunicación instantánea más utilizado por les usuaries a nivel mundial. Pero para lo que aparentaba ser el poderío absoluto de Estados Unidos, resulta una gran incomodidad el crecimiento de China.

En los últimos años, el país asiático ha logrado marcar la cancha y poner a los norteamericanos contra las cuerdas. Con una ideología social y política totalmente distinta al capitalismo yanki, China impulsó el nacionalismo para que se genere una red de consumo interno que fortalezca la producción nacional y genere un crecimiento a escala mundial.

Tras el acrecentamiento de Huawei, China no solo logró convertirse en la piedra en el zapato de Estados Unidos, sino que parece empezar a sacar ventaja. La tecnología de Huawei sobrepasó a los Iphone (principal marca de tecnología celular yanki), y se hizo de un gran lugar en el mercado mundial, lo cual causó un revuelo e hizo que EEUU, tome medidas drásticas.

A mediados de este año y en un ataque desesperado, el gobierno de Donald Trump agregó a Huawei a una lista de compañías con las que las empresas estadounidenses no podrán negociar. Esto derivó en que la compañía norteamericana Google Inc. rompiera su vínculo con Huawei y deje de brindarle soporte, a poco tiempo de lanzar su nuevo smartphone Huawei P30.

Pero lo que parecía ser un gran golpe terminó siendo un gran impulso para los chinos ya que hace pocos días salió a la luz HarmonyOS, su propio sistema operativo que no depende de ninguna aplicación de Google, una nueva alternativa a Android. El cual no solo se podrá utilizar en smartphones, sino también en altavoces inteligentes y sensores.

Lo que parece ser una guerra comercial entre estos dos países tiene dos cuestiones de fondo, mucho más profundas en el dominio de las nuevas tecnologías a nivel mundial: las IA (inteligencias artificiales) y el 5g (redes móviles de quinta generación).

Si bien Google viene realizando un arduo trabajo y ha avanzado mucho en la creación de las IA (ayudado por el bloqueo a China), Huawei ha logrado abrir un laboratorio de investigaciones en Londres. Este no solo esta ubicado muy cerca de donde se instalará la nueva sede británica de Google, sino que contará con una unidad de desarrollo de IA en la cual se investigará el desarrollo de vehículos no tripulados.

Al mismo tiempo y pese a las presiones del país norteamericano, China logró instalar en Mónaco la primera red de telecomunicaciones de Quinta Generación. Según los dichos del Presidente de Mónaco; Telecom, Etienne Franzi, y el 5g son parte de un plan destinado a expandir el uso de las tecnologías digitales en el país y supone que permitirá utilizar una serie de servicios relacionados con el transporte y la seguridad pública.

Cuando Estados Unidos parecía tener todo bajo absoluto control, China logró a través de Huawei equiparar la balanza en lo que supone una de las nuevas Guerras del Primer Mundo.  Hoy las armas son otras y lo que supo ser una carrera espacial; es una batalla por el control de datos y el universo digital.


* Periodista, columnista en "No Se Mancha" y "Columna Vertebral" (ambos en Radio Estación Sur - FM 91,7), responsable de la sección Ciencia y Tecnología de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
“Toda política es saboteada para que se vea que el Estado venezolano no cumple con su pueblo”

“Toda política es saboteada para que se vea que el Estado venezolano no cumple con su pueblo”

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Dialogamos con el militante del colectivo venezolano “La Otra Escuela”, Nelson García, con quien analizamos la situación del país bolivariano, las consecuencias de las sanciones unilaterales de EEUU y sus aliados, la relación con China y la falsedad de el “crisis humanitaria”.


¿Cómo está la situación post embestida mediática que tuvo a Venezuela como el centro de la tormenta?

En estos momentos el ciudadano y la ciudadana venezolana se encuentra en una situación de normalidad, de tranquilidad como en cualquier otro país. La gente está trabajando, estudiando, siempre echando para adelante, tratando de salir de todos estos ataques y estos problemas que actualmente tenemos.

Es muy normal que los medios de comunicación actuales tengan un discurso muy ofensivo en contra de aquellos votantes de estos gobiernos que se oponen a los intereses de las grandes multinacionales, las grandes transnacionales y, obviamente, apoyen en Venezuela. Sobre todo por ese hegemón político actual que hoy se encuentra en debilitamiento y es por eso el ataque de una alternativa, por eso el ataque al pueblo y al gobierno venezolano.

Actualmente Venezuela se encuentra en un estado de paz, de tranquilidad, en un concepto de producción para producir en todos los niveles.

Más allá de los números macro ¿Cómo están afectando las sanciones EEUU y sus socios en la vida cotidiana de las y los venezolanos?

Hemos ido avanzando gracias a algunas estrategias tanto del gobierno como de la misma gente como las expresiones de organización popular que nos han dado un oxígeno a nuestra cotidianidad.

Hay alguna mayor dificultad para conseguir algunos insumos, por lo menos para la producción como algunos fertilizantes, semillas o algún tipo de vitaminas que se necesitan, pero el estado no se ha quedado de brazos cruzados y ha buscado otras alternativas. Pero claro, estas alternativas son un poco más lentas porque tienen que planificarse en corto, mediano y largo plazo.

La distribución de las medicinas también se ve afectada, porque la mayoría de nuestros vendedores, las empresas y los gobiernos con los que teníamos alguna relación comercial, han tenido que romper con ella, precisamente porque se sienten amenazados por las sanciones que han puesto los EEUU y algunos de sus países aliados en contra de Venezuela.

El país ha tenido que buscar otros mecanismos y formas de comprar esos medicamentos en otros mercados. Cuando logramos ello EEUU sanciona, nuevamente, a los vendedores de esas mercaderías. La dificultad sobre todo se ha dado en el tiempo en que el Estado puede dar una respuesta pronta, ya que nos bloquean no solamente las compras, sino también las cuentas con las que vamos a pagar. Pueden bloquear hasta  los barcos que traigan la mercancía como los barcos que estaban estacionados en el Golfo de México, que no los dejaban moverse porque no dejan que el Estado venezolano comercialice como funciona dentro de la lógica del libre mercado.

Esto ha traído muchas dificultades, incluso muertes lastimosas muertes. Esto como venezolanos nos duele, pero no tenemos otra alternativa que seguir luchando y avanzando en otros caminos y alternativas. Gracias a los acuerdos con gobierno chino se han logrado suplantar algunas de esas situaciones graves que han afectado al país.

Toda política es saboteada para que se vea que el Estado venezolano no cumple con su pueblo. Pero la gente que está en las calles, que ve como se mueve la cuestión, sabe que el Estado venezolano está dando una respuesta. A lo mejor no es la más rápida, precisamente por todos estos ataques que hemos estado recibiendo.

Incluso en el área del transporte también se han producido alteraciones porque muchos de los repuestos e insumos no se pueden tener a la mano y ha sido dificultoso modernizar el aparataje de transporte y eso trajo complicaciones en la cotidianidad del venezolano.

Y en la alimentación se han ido implementando otros mecanismos, se han buscado otros proveedores (Turquía, China, Irán, incluso algunos países europeos) para poder abastecer el mercado venezolano.

Actualmente las política inhumanas, coercitivas, del estado norteamericano, han traído consigo una verdadera crisis para Venezuela. Ahí es donde está el problema y donde realmente está el impulso de las dificultades del venezolano. Cada vez que hay una sanción, cada vez que hay una forma de EEUU y sus aliados de coaccionar al estado, quien más sale perjudicado es el pueblo venezolano y sobre todo aquella población que es la que tiene menos recursos en la nación.

Mucho se habla en la prensa occidental pro imperio respecto de las colas en supermercados y el faltante de productos de primera necesidad. Para clarificarles a nuestras seguidoras y seguidores ¿Qué hay de cierto y qué de relato ficcional?

Si esta pregunta hubiese sido en 2016/17 posiblemente estaría acertada, pero en este caso creo que ya se ha superado. Hemos avanzado en materia de lo que es abastecimiento de los automercados, supermercados, abastos. Ahora se puede conseguir elementos de todos los rubros, incluso algunos que antes faltaban.

Quizás el problema es que el poder adquisitivo no es el mismo. El costo de algunos productos es más elevado y comparado con el dólar paralelo, que aún sigue afectando nuestro poder adquisitivo.

Para remediarlo el Estado venezolano ha realizado políticas y ayudas sociales como los CLAP, y los productos en el automercado pueden ir a recorrer y encontrarás los anaqueles llenos. Lo que sucede es que un sector de la sociedad, que incluso es quien está en contra del gobierno, que tiene un mayor poder adquisitivo (que siempre lo ha tenido) que son los que dominan esos monopolios comerciales. El pueblo venezolano se enfrenta a ello y no está sólo porque hay un estado que lo respalda con políticas, fundamentalmente, en cuestiones de alimentación, sobre todo para jóvenes y personas mayores.

¿En qué situación están las investigaciones sobre lo sucedido con la Operación Libertad?

Nuestro sistema de justicia ha venido haciendo las investigaciones correspondientes, acorde a los tiempos. Actualmente se tiene 38 personas detenidas implicadas en el caso y otras 34 más están estado de investigación, 17 de ellos con orden de captura.

Creo que nuestros cuerpos de seguridad, desde la policía hasta nuestros fiscales y jueces, han estado acordes en este tema y han cumplido los tiempos establecidos por la ley venezolana.

Mediáticamente circuló la oferta de Huawei de ayudar a Venezuela con la cuestión tecnológica, post boicot al sistema eléctrico ¿En qué quedo esa situación? fundamentalmente por la embestida de EEUU contra la empresa de tecnología china.

Son 2 estados soberanos y cada uno defenderá su soberanía y son decisiones que tomas los estados en cooperación. En este caso el presidente Nicolás Maduro pidió a las instituciones venezolanas hacer un convenio con la empresa Huawei para modernizar todo lo que es nuestro sistema tecnológico en el país, sobre todo a raíz del ataque que tuvo Venezuela n su sistema eléctrico hace unos meses atrás.

El Estado chino, de buena voluntad, ofreció técnicos para solventar esta situación y modernizar nuestra planta tecnológica, ya que la que está instalada está en manos de empresas estadounidenses y canadienses que saben muy bien cómo manejar y alterar el sistema. Una ayuda o una pronta modernización de nuestro aparataje tecnológico mediante la ayuda de China es una pérdida en el espacio de hegemonía de los EEUU. Precisamente para ellos eso es una amenaza, pero es una amenaza, por las políticas de relaciones internacionales que tienen.

Sabemos que estamos en un momento multipolar, multicéntrico que nos permite abrir otras alternativas en las relaciones, en este caso el traslado de la tecnología China hacia Venezuela.

La Gran Marcha

La Gran Marcha

TIEMPO DE LECTURA: 10 min.

Por Nicolás Sampedro*

Fuente: spanish.peopledaily.com.cn

La embestida de Trump contra la República Popular China, ya sea con la suba de aranceles a productos importados chinos -especialmente el acero y el aluminio- o los embates contra la corporación de telecomunicaciones Huawei, han generado preocupación en terceros actores, dada las implicancias y repercusiones que podría tener sobre el globo.

La reciente incorporación de la corporación asiática y de 70 empresas afiliadas en la “lista de entidades” o “lista negra” (luego pospuesta por 90 días por el propio Trump), generó que los principales fabricantes de chips norteamericanas como Intel Corp., Qualcomm Inc., Xilinx Inc y Broadcom Inc. se alinearan de inmediato, comunicando a sus empleados que “no habrá suministros a Huawei hasta nuevo aviso”.

Por la misma razón, Google comunicó que suspendería sus negocios con el gigante tecnológico, por lo que “dejará de proporcionar soporte técnico y colaboración para los servicios de Android y Google a Huawei” y sus equipos ya no podrán accedes ni al Play Store, ni a aplicaciones de la compañía norteamericana como YouTuve o Gmail.

Efectos inmediatos

Esta decisión de la administración norteamericana no sólo generó la inmediata reacción de la diplomacia china que salió al cruce, sino la decisión de hacer público -de Huawei- de los avances en el reemplazo de Android por Hongmeng, el sistema operativo propio de la compañía.

El mandatario Xi Jimping no se quedó de brazos cruzados y envió a sus ministros, casi de inmediato, a denunciar púbicamente el atropello y a realizar las políticas diplomáticas necesarias para intentar revertir esta situación[1][2]. Por ejemplo, el portavoz de la cancillería china, Lu Kang, declaró en rueda prensa (en respuesta a los dichos del Secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo) que “durante algún tiempo, ciertos políticos estadounidenses han difundido repetidamente rumores sobre Huawei, pero nunca han sido capaces de proporcionar la evidencia demandada por otros países.

Pocos días después el mandatario chino junto a empresarios y funcionarios de alto rango, visitó empresas dedicadas a la comercialización de las tierras raras, materiales estratégicos para la producción de tecnología, de la cual depende en un 80% la industria norteamericana. El as en la manga que señalan Negrete, Ugarteche y otros analistas en un artículo publicado recientemente.

Por su parte, los ciudadanos chinos abandonaron en masa el uso de teléfonos inteligentes de la empresa Apple. La campaña “Apoya a Huawei” se difundió rápidamente a través de las redes sociales. Esto generó una caída en las acciones de la compañía norteamericana que vende más del 50% de sus productos en el mercado chino. La decisión administrativa de Trump generó que los días posteriores a la publicación de la medida, las acciones de la empresa yanqui cayeran un 0,44% y un 0,57% en Wall Street, y se estimaba que siguieran en caída.

Según el portal Iprofesional “En el último trimestre de 2018, las ventas de móviles de Apple en China cayeron un 19,9%”, mientras que en el mismo periodo “crecieron un 23,3% las ventas de móviles de Huawei. Al cierre de 2018 la cuota de mercado de Apple en China bajó desde el 12,9% previo hasta el 11,5%”.


¿Qué hay en el fondo de la cuestión?

Hay que recordar que las acusaciones de EEUU contra compañías chinas no son nuevas. Durante la administración de George W. Bush la empresa Cisco acusó a Huawei de copiar su código fuente (2003). En tanto durante la de Barack Obama fue acusada de ciberespionaje (2007), cuando la empresa china intentó comprar la empresa Bain Capital, y en 2012 la norteamericana T-Mobile les achacó “los intentos de robar la tecnología del robot Tappy”.

A pocos días de conocerse la medida de Trump, el abogado, economista y politólogo cubano, Manuel Yepe Menéndez, publicó una interesante nota analizando los motivos de esta disputa. En la misma, citando al economista francés Philippe Waechter, sostiene que una de las motivaciones norteamericanas para tomar esta decisión está relacionada con el déficit comercial que tienen los EEUU respecto de China.

Empresa alemana de telecomunicaciones

Durante los últimos 20 años, la economía china tuvo una gran repuntada a base (entre otras cosas) del mercado norteamericano. Si bien sus economías eran complementarias, los estadounidenses no sólo quedaron en desventaja por la gran cantidad de productos que compran al gigante asiático, sino porque además los chinos compraron una gran cantidad de bonos del tesoro. Si bien esto sirvió para que EEUU pudiera seguir emitiendo billetes e inundando el mercado mundial de dólares, esa ecuación comenzó a mermar paulatinamente hasta llegar a valores similares a los de 2006.

Ese mecanismo de crecimiento (sumado a su gran mercado interno), posibilitó a China invertir grandes cantidades de dinero, no sólo para al día en materia tecnológica, sino para convertirse en uno de los principales productores y desarrolladores en el sector. Según el subdirector del departamento de comercialización de investigación e innovación regional del Ministerio de Ciencia y Tecnología, Yang Xianwu: “un total de 136.000 empresas chinas de alta tecnología invirtieron 900 millones de yuanes en investigación y desarrollo en 2017“. Tanto es así que los asiáticos se pusieron al frente en la competencia global por el desarrollo de la Inteligencia Artificial y el 5G.

Waechter, sostiene que “quienquiera que fije los estándares para estas nuevas tecnologías tendrá una ventaja comparativa considerable. Será más fácil desarrollar innovaciones utilizando estas tecnologías. Por eso es aquí donde se estancan las negociaciones”.

Según el francés, “es la primera vez en la historia moderna que se produce una situación que hace probable que la economía mundial se desplace hacia una nueva región en virtud de criterios relacionados con la innovación tecnológica”.

La importancia de esta situación se vuelve aún más contundente cuando se leen las declaraciones del ex estratega electoral de Trump, Steve Bannon. Consultado sobre el tema Huawei lanzó declaraciones de alto calibre como que el asesinato de la compañía asiática “es 10 veces más importante que conseguir un arreglo comercial” con Pekín, o que tienen “planes para excluir a todas (sic) las empresas chinas de los mercados de capitales de EEUU”.


Europa no se decide

Las presiones a otros países del planeta de parte de los norteamericanos nunca se hicieron esperar. Ya entre 2009 y 2011 la británica Vodafone denunció a Huawei por fallos de seguridad (‘backdoors’ en los routers según los expertos) en el material que ésta había enviado a su filial en Italia. Motivo por el cual Vodafone y British Telecom quitaron el material de la asiática de su red.

Antes de su renuncia, la propia Teresa May se sumó a este conflicto ofreciendo una participación limitada en su infraestructura de 5G a Huawei, luego de intensas discusiones con su gabinete y con el Consejo de Seguridad Nacional. Una discrepancia -filtrada a la prensa- de su ministro de Defensa, Gavin Williamson, que generó su renuncia.

En Alemania, el embajador gringo directamente amenazó con reducir la cooperación en materia de inteligencia si Merkel no rechazaba abiertamente a la empresa de telecomunicaciones china. Por su parte el presidente de la agencia de regulación de telecomunicaciones, Jochem Homann, declaró que “nadie será específicamente apartado“, argumentando que Huawei posee gran cantidad de patentes en el sector y que si era excluido se retrasaría el lanzamiento de la 5G.

 Por su parte España y Francia, han optado por bajar las tenciones en el debate, poniendo en suspenso sus decisiones, en tanto el actual Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, sostuvo que al organismo le importa que las decisiones respecto del 5G “sean tomadas de manera que garantice su seguridad. No se puede evitar esta reflexión”.

La relación de China con Nuestra América

Las relaciones entre el gigante asiático y Nuestra América no fueron significativas hasta entrados los años 2000. Fue recién en 2001 que se dio la primera visita de un presidente chino (Hu Jintao) por este continente.

En 2005 la República Popular China prestó alrededor de 150 mil millones de dólares a los países nuestroamericanos. En 2008 publicó por primera vez un documento donde subrayaba el interés estratégico en la región, y un año después se integraría al BID con una donación de 350 millones de dólares.

En 2015 el mandarín Xi reafirmó su compromiso con la región, comprometiéndose a invertir 250 mil millones de dólares en una década y en la actualidad no sólo es el socio comercial más importante de Argentina, Brasil y Perú, sino que es el principal destino de las exportaciones de Brasil, Chile, Cuba, Perú y Uruguay.

La estrategia del “sur-sur” aumentó significativamente la presencia del gigante asiático en la región, siendo Venezuela el mayor socio. El suelo bolivariano, además de tener China como uno de sus mayores proveedores de armamento, se llevó el 53% del total del dinero chino que llegó al continente.

Nuestra América es estratégica para los chinos no sólo por sus riquezas y potencialidades en el intercambio comercial, sino porque la mayoría de éstos son quienes reconocen a Taiwán como nación.

Como si esto fuera poco, la política hostil de Washington hacia los vecinos del sur, el proteccionismo[3] [4] de la Casa Blanca y los desplantes al multilateralismo abrieron las puertas para que China aproveche la oportunidad y profundice las relaciones con la región[5][6].

Centroamérica en el ojo de China

Lo que históricamente fue el “Mare Nostrum” o la “frontera sur” para la estrategia imperial norteamericana, con la llegada de Trump se vio lesionado por el tono descalificador del mandatario gringo.

Si bien las relaciones entre China y Centroamérica no son tan relevantes económicamente hablando, si son estratégicas para el gigante asiático. Fundamentalmente luego de que Panamá firmara (en 2017) casi una veintena de convenios entre los que se encontraba un memorándum de entendimiento que incluía al país caribeño en el proyecto de la Franja y la Ruta. Iniciativa a la que se sumó Costa Rica en abril de este año.

El nerviosismo norteamericano no se hizo esperar. Recientemente el encargado del Hemisferio Occidental  del Consejo de Seguridad de los EEUU, Mauricio Claver-Carone, visitó al presidente saliente al país caribeño (Juan Carlos Varela) y reiterara la advertencia de su administración, recomendando tener “mucho cuidado con los turistas chinos”.

Pocos días después el vicecanciller chino, Qin Gang visió al presidente electo Laurentino Cortizo, quien aseguró que su “política exterior tendrá una misión y un mandato claro: proteger los intereses nacionales y convertirse en una herramienta de desarrollo económico y social”.

Está más que claro que China pretende jugar fuerte en la región y rápidamente está consiguiendo meter la cuña: Costa Rica, Panamá, El Salvador ya desconocen a Taiwán y sus vínculos con el gobierno de Xi Jimping crece rápidamente.

El presidente electo Laurentino Cortizo recibiendo al vicecanciller chino, Qin Gang.

Implicancias para la región

El conflicto entre EEUU y China por Huawei podría generar algunas consecuencias en Nuestra América.

Si bien en Argentina su participación en el mercado de las telecomunicaciones es casi irrisorio (6,34%), otros países del continente podrían verse seriamente afectados. Los caso de Costa Rica (27,9%) y Perú (24,6%) serían los más significativos, aunque en varios países la cuota de participación oscila entre el 10 y el 25%.

Informe del canal ruso en español sobre la cuota de mercado de Huawei en Nuestra América.

Quizás el revés más importante es el que pueda generar Brasil. Pese a las intenciones de alineamiento directo que pueda pretender el presidente Jair Bolsonaro, la reciente visita a China de su vice, Hamilton Mourão, dejó en claro que no hay una definición unánime hacia el interior del gigante carioca.

El vicepresidente brasileño (un militar), remarcó que “Brasil desea promover la sinergia de sus proyectos de asociación de inversión con la Iniciativa de la Franja y la Ruta y expandir la cooperación en áreas como comercio, ciencia y tecnología e innovación“, a lo cual agregó que su gobierno ve con buenos ojos la presencia de Huawei en el país.

Según señala el experto en ingeniería electrónica y profesor de la Universidad de Estado de Río de Janeiro, Orlando Bernardo Filho, “el principal problema radica en el hecho de que todos los productos utilizados en el ámbito de esquemas integrales son importados por Brasil del extranjero“, lo cual podría significar un gran costo para las empresas locales y se requeriría de una enorme inversión para su sustitución.

Algunas consideraciones finales

Todo indica que la actitud de Trump y su administración intentan frenar la economía del gigante asiático que año a año le va quitando protagonismo en la economía global. Parecen toda una suerte de intentos desesperados por mantener su lugar hegemónico, que desde hace años viene en declive.

Para muestra alcanza un botón: “China es hoy el primero socio comercial de 120 economías del mundo; EEUU tiene déficit comercial con 102. Las diatribas a propósito de los desequilibrios con sus socios evidencian sus carencias estructurales”.

A esto se pueden sumar las declaraciones de Mike Pence en octubre del año pasado -en el Instituto Hudson- cuando señaló que “en Oriente está nuestro grande rival estratégico”.

Quizás la mejor interpretación de cómo pretenden resolver este conflicto los asiáticos lo haya dado la agencia oficial de noticias china en español, Xinhua, cuando afirma en un artículo publicado recientemente que “a lo largo de la historia, la nación China ha sobrevivido y prosperado pese a las dificultades y apuros. Hoy continuará luchando contra el acoso comercial de Estados Unidos sin temor hasta que esta larga guerra comercial llegue a su fin. Ya nos hemos embarcado en esta nueva “Gran Marcha””.


[1] https://www.hispantv.com/noticias/china/428910/huawei-google-negocios-trump-eeuu?fbclid=IwAR0kuJiffc66PSNDMmvGHp018F667EnMCbv4S-3_PQAkLQQCPuHNP-01pkk

[1] https://www.hispantv.com/noticias/china/428910/huawei-google-negocios-trump-eeuu?fbclid=IwAR0kuJiffc66PSNDMmvGHp018F667EnMCbv4S-3_PQAkLQQCPuHNP-01pkk

[2] https://www.hispantv.com/noticias/china/429212/huawei-eeuu-sanciones-trump-guerra?fbclid=IwAR0ZsonaiRNs3O6FYklSCOETjo47hUZnI4EJxSOflEdj0rmJu1GT8GVJxKE

[3] https://elordenmundial.com/trump-juncker-realpolitik-transatlantica/

[4] https://www.cgdev.org/publication/trumps-protectionist-threat-latin-america

[5] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-42770427

[6] https://www.economist.com/the-americas/2018/02/03/china-moves-into-latin-america


* Periodista especializado en temas internacionales, conductor del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata), productor general del programa La Marea (FM 90.5 Radio Futura), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
EEUU-China: Tensión económica y guerra comercial

EEUU-China: Tensión económica y guerra comercial

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

Por Emilio Ibáñez*

No son novedades los roces comerciales entre Estados Unidos y China. En 2018 todas las economías dependientes veían con incertidumbre un conflicto arancelario que parecía empeorar diariamente. A fines de año un atisbo de optimismo y acercamiento pregonó una pronta resolución y parecía que los acuerdos bilaterales habían llegado a buen puerto, pero sólo empeoraron.

En mayo de 2019 resurgieron las imposiciones de la mano de Trump, una sorpresiva decisión determinó un aumento de los aranceles a China por el valor de US$200.000 millones y en consecuencia los impuestos a más de cinco mil productos chinos subieron del 10% al 25%. Como si fuera poco, Trump amenazó con más aranceles a otros productos chinos por el valor de US$ 325.000 millones como medida de defensa ante las posibles represalias chinas, posteriormente consumadas.

Una de las las razones norteamericanas para desatar tal guerra comercial es sencilla y puede resumirse en pocas palabras: Superávit comercial de China que se traduce en déficit comercial de EEUU.

El despliegue geopolítico chino con balanza positiva en bienes y servicios incomoda a Trump, quién posee grandes avances en su economía interna pero pierde cada vez más protagonismo en el terreno global. Los objetivos inmediatos de garantizarse rutas marítimas en preocupantes disputas con sus competidores; obstaculizar el crecimiento de la economía china; evitar que el dólar sea suplantado como divisa primaria en materia de endeudamiento e intercambio a nivel global; poner trabas al desarrollo tecnológico chino con el que Trump conspira sobre teorías de espionaje en productos exportados y vaticinan una guerra futura por las nuevas transferencias de datos del 5G.

A pesar de la tensión ya hubo acercamientos para negociar. De todos modos, difícilmente eviten las represalias arancelarias de China el 1 de junio por US$ 60.000 millones. Uno de los objetivos de EEUU -en la renegociación- es que China consuma muchos más bienes norteamericanos para poder apalear el déficit fiscal de US$ 419.000 millones que lo separan de Pekín. La sorpresa para China fue desalentadora: cuando parecían prosperar los acuerdos comerciales, las imposiciones aduaneras se hicieron presentes.

Washington acusa a Pekín de robar la propiedad intelectual de muchos productos estadounidenses y buscará una serie de reformas en las políticas económicas chinas porque aseguran que están sujetas a un sistema de subsidios que favorecen al Estado.

Por su parte, con los bienes que ingresarían al Tesoro de Estados Unidos (por la suba de aranceles) prometen incentivar un proyecto de ayuda humanitaria enviando recursos agrícolas a los países en crisis. Los mismos que ellos desestabilizan por debajo de la mesa.

Las consecuencias de un conflicto económico de este nivel se traducen en incertidumbre entre empresas y consumidores; descreimiento de los inversores; pérdidas en los mercados fiscales más importantes; desestabilización de economías dependientes tercermundistas y redistribución de bienes.

Trump necesita consolidación con urgencia. Sus políticas exteriores le responden con revés tras revés. Percibe los acercamientos y negociaciones entre sus competidores que sitúan a China en el primer eslabón. La participación de divisas alternativas como el Bitcoin se refleja en refugios para los inversores cuando hay incertidumbre en la economía global. Poner en duda la participación del dólar como moneda protagónica son motivos de sobra para que Estados Unidos intente socavar a su principal competidor. Desde trabas macroeconómicas en materia de importación, hasta atrasar la emisión del capítulo final de ‘Game Of Thrones’ en China, cada detalle es significativo y ninguno coincidencia.

La empresa de telecomunicaciones china es la punta de lanza

No hay pronósticos cercanos a una resolución, mientras EEUU bloquea a Huawei, las empresas estadounidenses en China consideran seriamente marcharse del gigante asiático ya que el 75% de ellas se ven seriamente afectadas por la competitividad y la guerra económica. EEUU busca consenso con sus aliados para no incentivar el crecimiento chino y bloquear negociaciones. Sin embargo, un reemplazo de China es difícil ya que se ha situado como un factor esencial en la cadena de suministros global.


* Periodista especializado en temas internacionales, columnista del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.
¡Quiero suscribirme!
1
Más rápido y fácil
Difusiones Trinchera
Hola
Si querés que te incluyamos en nuestras listas de difusión de publicaciones y promoción de entrevistas en vivo, envianos un mensaje para suscribirte y te llegará toda nuestra información.
¡Sumate a la Comunidad Trinchera!