Las juventudes bajo el reflector

Las juventudes bajo el reflector

TIEMPO DE LECTURA: 9 min.

Existe un amplio sector de la sociedad que está signado por la desocupación, la precarización, la informalidad, que le cuesta pagar un alquiler, mucho más pensar en una casa o vehículo propio. Un sector que está sub-representado en las esferas de la vida pública y mediática. Ya no está tan atento a las agendas de los diarios, la radio y la televisión.

Altamente politizado, con un germen irreverente e inquieto que en los últimos años, al compás de lo que sucede en el mundo occidental, ha tenido considerables desplazamientos hacia ideologías liberales conservadoras y de la nueva derecha. Seres de la digitalidad y la inmediatez. Y que representan un 20 por ciento del padrón electoral: más de 6 millones y medio de personas de entre 16 y 24 años pueden votar en estas elecciones legislativas. 

Hablarle a les jóvenes es un pedido de quienes militan por la política como herramienta de transformación social, pero ven hoy una realidad innegable: el auge de los discursos antipolítica, hiper-sistema, que se multiplica, y que a la hora de llegar a las urnas se puede traducir en un voto a la derecha conservadora revisionada en la prédica de la libertad. Ese pedido es una realidad considerada por quienes están en el gobierno, y saben que hay que recuperar esos sectores, desde el discurso y desde las políticas efectivas. 

¿Quién les habla? ¿Cómo se llega? ¿Qué les dicen? Pero, principalmente, ¿qué se hace para transformar las condiciones en las que viven y trabajan?

Les jóvenes en el centro

La Semana de las Juventudes, que se celebró entre el lunes 9 de agosto y el viernes 13, significó una oportunidad única para poner en el centro de la escena políticas públicas que atiendan esta preocupación silenciosa. Tecnópolis sería el escenario predilecto para situar propuestas que se dirijan y, fundamentalmente, cautiven a les jóvenes. 

El lanzamiento de la segunda etapa del plan “Argentina Programa” fue el elegido para dar inicio a una semana de actividades y anuncios que convocaban a jóvenes de todo el país. El presidente Alberto Fernández encabezó el acto, y tanto sus palabras como las del gobernador bonaerense Axel Kicillof estuvieron atravesadas por la reivindicación del trabajo y esfuerzo de les jóvenes durante la pandemia, los aislamientos preventivos y el plan de vacunación. “Si algo nos sirvió para atravesar la pandemia fue la actitud colaborativa, solidaria, y responsable de los adolescentes, los jóvenes”, dijo el gobernador. 

El presidente fue mucho más directo en su llamado a quienes ven en la derecha libertaria un atractivo para el futuro: “Hay liberales que hablan de libertades, pero son muy conservadores y les proponen a los chicos que salgan y luchen contra los que quieren dejarlos en sus casas pero, cuando salgan, dejen que todo siga funcionando como está. A esos liberales píquenle el boleto porque ese discurso lo conozco bien, la libertad esa es libertad para algunos y catástrofe y penurias para millones”, advirtió. 

Quizás “picar el boleto” no sea la expresión vintage más atinada para hablarle a les pibes, pero el sentido fue claro: hay que reavivar una narrativa de futuro con esperanza para las juventudes, que sea de la mano de un movimiento nacional y popular.

Hacer es mejor que decir

Más allá de las palabras, los hechos son los que van a cambiar las condiciones desfavorables para estas generaciones. En este camino, el “Argentina Programa” es un paso clave. Un plan de formación de programadorxs, que da la oportunidad de acceder de manera igualitaria, en las mismas condiciones, a los empleos del futuro que hoy son demandados por el sector del software. Con esta segunda etapa, se sumará la capacitación en programación de 60.000 jóvenes.

Además, la iniciativa contempla que quienes cumplan con los requisitos de avance en su formación puedan acceder a una tarjeta del Banco Nación con 100 mil pesos de subsidio para la adquisición de computadoras, y un estímulo del ENACOM que dará tarjetas para garantizar la conexión gratuita a internet.

El plan abre una puerta de oportunidades para les jóvenes, y activa la economía: el sector del software generó 6.037 millones de dólares en exportaciones en 2019, y se ubicó como el tercer polo exportador detrás de los complejos sojero y automotriz. Y este sector, junto a las demás industrias de la economía del conocimiento, emplea directa e indirectamente a 450 mil personas y tienen el potencial de generar otros 100 mil puestos de trabajo.

A la par, el gobierno nacional lanzó “Latir”, una plataforma de contenidos y streaming para jóvenes, donde se transmitieron las distintas actividades de la semana y donde se exponen becas, concursos y convocatorias, así como videos, podcast, imágenes, noticias, que involucran e interpelan a las juventudes, bajo el lema “Latir!, el pulso de lo que viene”.  

Reconstruir a la Argentina después de la pandemia, con enfoque en dos ejes fundamentales, Producción y Trabajo, tiene que ser con las juventudes, sus agendas y propuestas adentro, y eso el gobierno lo entendió. 

Problema crítico, más respuestas

Según el INDEC, dos de cada diez jóvenes están desempleades (19,3%), y los números no han parado de aumentar desde el 2004, logrando que la Argentina se convierta en el país con mayor desempleo juvenil de la región. Aún más difícil es el panorama al sumar el factor género: el 25% de las mujeres no consigue trabajo frente a un 15,4% de hombres desempleados.

La pandemia, como en casi todos los ámbitos de la vida, agudizó el problema. De acuerdo a un análisis del Centro de Estudios Metropolitanos, de los 3,9 millones de puestos de trabajo que se perdieron entre el primer y el segundo trimestre del 2020, 1,3 millón corresponden a jóvenes de entre 18 y 30 años. El tercer trimestre del año pasado, en comparación con el periodo pre-pandemia, evidenció que 560 mil jóvenes que estaban ocupados perdieron su trabajo definitivamente. 

Para afrontar esta situación crítica, se pusieron en marcha otras políticas públicas para formar, dar herramientas y generar trabajo para esta generación. El gobierno inauguró el programa “Jóvenes con Más y Mejor Trabajo” para la formación y ocupación de personas de entre 18 y 24 años, generar oportunidades de inclusión social y laboral a través de una asistencia económica para que se capaciten, hagan entrenamientos laborales o desarrollen sus propios emprendimientos. 

Lanzamiento del programa Te Sumo

Con esta misma perspectiva, el ministerio de Desarrollo Productivo diseñó y lanzó a finales de julio el programa “Te Sumo” para impulsar a las micro, pequeñas y medianas empresas a contratar jóvenes. Un programa que, además, aborda otra problemática fundamental: la inclusión de las mujeres e identidades no binarias que sufren aún más la vulnerabilidad de la desocupación y la precarización laboral. Así, por cada joven de entre 18 y 24 años contratade, el Estado se hará cargo de cubrir entre el 70% y el 90% de los salarios y brindará beneficios fiscales hasta por un año. Capacitaciones y trabajo formal para, según lo que se estima, 50 mil jóvenes en la primera etapa.   

Saber dónde decirlo

Cuando la charla con Pedro Rosemblat en Twitch y Youtube en mayo de este año parecía un caso aislado, una excepción digital por la filiación política y sentimental entre el entrevistador y el presidente, el Gobierno nacional volvió a entender el contexto. Hablarle a aquelles jóvenes antipolítica, desecantades, descreídes de un horizonte común de proyecciones y esperanzas, no es fácil. Solo se logra si se va hacia elles, ir a buscarles en sus espacios de entretenimiento y ocio, que ya no son tanto los medios de comunicación tradicionales, o al menos no en el primer lugar que históricamente ocuparon. 

Y entonces llega el 16 de julio una cadena nacional, irónica pero consciente, brindada por el streamer Markito Navajas a través de Twitch y en nombre de les creadores de contenidos más influyentes del país. Un streamer de 1,7 millones de seguidores en la plataforma de transmisiones protagonizaba “La cadena de Markito” para alentar y difundir la vacunación y las medidas de cuidado contra el coronavirus.

Llegaba la hora de que les pibes se vacunen, se habilitaba la inoculación para personas de más de 18 años (aún no estaba autorizada para niñes de 12 a 17 años), y había que hablarle a en su terreno: ahí hay que ir a buscarles. 

Un streamer sin una orientación política declarada, incluso en un mundo virtual en el que prima el liberalismo de la línea Milei y Espert, y se propaga el antiperonismo, con contadas excepciones, era más que importante romper esa barrera. 

La novedad volvió a concretarse el pasado miércoles, cuando se estrenó una entrevista al presidente en uno de los ciclos de entrevistas más mirados (y admirados) por les nativos digitales del país. Por primera vez, un presidente argentino visitó un programa periodístico de Internet, y el video ya supera las 500.000 reproducciones. 

“¿En qué canal sale esto?”, respondió en broma el presidente ante la pregunta del periodista Julio Leiva al respecto de mirar hacia el mundo digital. Las audiencias, en especial las más jóvenes, no necesariamente migran, pero sí han diversificado sus consumos, y la política, les polítiques, ya no pueden (ni deberían) refugiarse en los canales tradicionales de comunicación, porque hay otras vías, hay otras maneras de pensar y vivir lo mediático, hay otros consumos donde están les jóvenes. 

Más aún durante el año y medio de pandemia, donde las relaciones presenciales quedaron postergadas, e Internet se volvió el principal espacio de encuentro: desde la educación hasta la militancia política quedó atravesada por el mundo digital. Si el punto de surgimiento y confluencia de las nuevas derechas es Internet, ¿cómo se atrae a eses jóvenes sin estar ahí, en su campo? 

Reconquistarles

Así también, Cristina Fernández de Kirchner fue quien, con vistas hacia las PASO de septiembre, hizo los primeros guiños hacia una re-convocatoria de todes aquelles jóvenes que descreen de la política, de los gobiernos populares, y que miran con buenos ojos a una salida por derecha. 

“Jóvenes por la libertad, pero no por la libertad propia. Por la de los demás, que es la mejor libertad, la libertad de los otros, porque libertad para mí y que se jodan los demás no es libertad”, dijo la ex presidenta el 14 de junio en un acto en La Plata. Apuntar al voto joven, y resignificar la idea de libertad, secuestrada por los libertarios para una concepción individualista y meritócrata. 

Dos semanas después, la vicepresidenta inundó las agendas mediáticas con sus dichos sobre L-Gante, Wos y Trueno. Logró posar la mirada de todes en ese cruce: el mundo del “rap/trap” e internet, y el de las políticas públicas, que terminó confirmando una cuestión: necesariamente van juntos.    

Reconquistar a les jóvenes distanciades sea quizás una de las tareas comunicacionales más difíciles para el Frente de Todos, en tiempos en los que la militancia territorial está aún afectada por la pandemia y las redes sociales son territorio habitado desde hace tiempo por el marketing vacío y las nuevas derechas. Mientras tanto, hablarles en su terreno y la puesta en marcha de políticas públicas que no solo convoquen, sino que cambien las condiciones de vida de los, las y les jóvenes, son herramientas fundamentales para seguir dando la batalla. 

“El peronismo del siglo XXI tiene que volver a convocar a los jóvenes”, dijo Alberto Fernández en el homenaje a 47 años de la muerte de Perón. ¿Hacia allá vamos?


Delfina Venece
Delfina Venece

Nací en el interior de Buenos Aires: los porteños nos confunden con Parque Chacabuco. De crianza gorila, devenida en pseudo-troska por contraste, hoy peronista por convicción. Mi canción favorita a los 10 años era Los Salieris de Charly, de León Gieco.

Sabrina Ajmechet: entre la ironía y los discursos antipatria

Sabrina Ajmechet: entre la ironía y los discursos antipatria

TIEMPO DE LECTURA: 6 min.

Sabrina Ajmechet es Licenciada en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA), hizo una maestría en historia en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y posteriormente un doctorado, también en historia, en la UBA. A su vez, es vicepresidenta del Club Político Argentino, columnista radial y directora del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL). Actualmente es la séptima precandidata de Juntos por el Cambio (JXC) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la lista de María Eugenia Vidal.

Pero no todo es color de rosa, la académica fue denunciada por Silvana Palermo y Adriana Valobra por: “llamativas y marcadas semejanzas tanto en la forma como en el contenido, entre las afirmaciones sostenidas en el artículo de Ajmechet y sus propios trabajos”, según un dictamen de la revista PolHis. Sin embargo, esto no es lo que más llama la atención acerca de la nueva favorita de la ex ministra de Seguridad.

Al darse a conocer su candidatura impulsada por Patricia Bullrich, actual presidenta del PRO, su nombre fue eco en los medios de comunicación y las redes sociales cuando el abogado y contador Carlos Maslatón levantó un tweet de la precandidata extremadamente antisemita que expresaba: “Haga patria, mate un judío”. Esto fue rápidamente desmentido por la historiadora al alegar que se definía como judía, además de haber participado años en un grupo de la Shoah. También comentó que su abuela había estado en el campo de concentración Auschwitz y su abuelo en un campo de trabajo de la URSS.

A raíz de esto, se han presentado a la escena pública varios tweets antiguos de la politóloga demostrando un gran desprecio por la Argentina y su reclamo de soberanía por las Islas Malvinas.

“Quiero que Las Malvinas sean parte del país en el que crezca mi hija. Cuáles son los requisitos para mudarse permanently a Londres?”, “La creencia en que las Malvinas son argentinas es irracional, es sentimental. Los datos históricos no ayudan a creer eso“ o “Las Malvinas no existen. Las Falkland islands son de los kelpers“, fueron algunas de las publicaciones que generaron revuelo en la red social. Dato no menor, la mayoría de los tweets emitidos se remontan al 2 de abril de 2012, fecha en la que se conmemoraron los 30 años de la Guerra de Malvinas.

A su vez, también se manifestó contra los estudiantes del Colegio Carlos Pellegrini, alegando: “Desperdicié la oportunidad de atropellar a un grupito de estudiantes del Pellegrini. Sepa la patria disculparme”. Las palabras expresadas por Ajmechet denotan violencia y odio hacia las juventudes políticamente organizadas, interpretándolas como sujetos que ponen en peligro un status quo, en el cual los sectores de derecha se mueven impunemente.

No es una novedad leer este tipo de expresiones por parte de los dirigentes políticos opositores, pero algunos como el ex ministro de Economía Ricardo López Murphy o Pablo Daniel Blanco, Diputado Nacional por la provincia de Tierra del Fuego, reaccionaron repudiando los dichos de la precandidata y manifestando que debía retractarse.

Luego del escándalo desatado, Ajmechet se justificó expresando que los tweets habían sido escritos hace diez años y que no era una figura pública en ese entonces. Además de decir que el funcionamiento de Twitter tenía una lógica muy diferente a la actual. Si algo se sabe, es que nadie está exento de un “carpetazo”, pero no se puede dejar de analizar la línea de pensamiento en la cual está inmersa y los valores que expresa su partido respecto a los tópicos de soberanía por las islas.

El Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de Cancillería, Daniel Filmus, repudiando lo sucedido, declaró que “los tuits no solo plantean que hay que entregar a los británicos las Malvinas, sino que muestran un desprecio por la Argentina”, y añadió: “Hay una cuestión más grave que tiene que ver con una desvalorización de todo lo nacional. Es ridículo para una historiadora decir que no tenemos argumento histórico sobre las islas”. Filmus finalizó recordando que la politóloga es parte del mismo bloque de personas que querían cambiar las Islas Malvinas por vacunas del laboratorio Pfizer, haciendo alusión a las polémicas declaraciones hechas por la “madrina política” de Ajmechet, Patricia Bullrich, donde manifestaba que se podrían dar estas en forma de garantía.

A partir de estas declaraciones, se sumaron nuevas quejas por parte de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, expresando que su postura significaba ignorar el sacrificio de sus seres queridos, además de alegar que las declaraciones eran inaceptables “para alguien que aspira a convertirse en legisladora nacional”.

No obstante, Bullrich declaró en favor de Ajmechet opinando que: “De ninguna manera le voy a pedir la renuncia” y justificándola al decir que los tweets solo tienen un sentido irónico. De nada sorprende que la ex ministra muestre esta postura, ya que el partido del cual es presidenta encaja perfecto en los valores de pujar para que venza el anti patriotismo en nuestro país.

Tweets más recientes de la precandidata muestran cómo no sólo niega lo ocurrido en la Noche de los Lápices, sino que además criminaliza a sus víctimas y justifica los actos bajo la premisa de que eran montoneros y estaban armados al momento del secuestro. “Esta es la memoria que se construyó en los años 80s. Se prefirió mostrarlos así, como unos perejiles”, escribía en su cuenta de Twitter el 16 de septiembre de 2019, cuando se conmemoraba aquella noche trágica durante la última dictadura cívico-militar argentina. Otra vez, explicitando el odio por su país, y su pueblo.

A partir de esta postura, Emilce Moler, sobreviviente del suceso escalofriante en la Ciudad de La Plata, se pronunció en contra de estas publicaciones: “Lo que publicó la candidata de Juntos es una forma de negacionismo, lisa y llana. Es compatible con su historia de derecha”. Moler pone énfasis en la transformación de la derecha: antes, se llevaba a cabo en las dictaduras, hoy se mueve en democracia. No es un dato menor, ya que, a través de estos discursos traídos por personas que se encuentran “fuera” de la esfera política, se consolidan los regímenes de ultraderecha poniendo en peligro la soberanía nacional.

No son las únicas

En concordancia con la idea de la joven académica, Beatriz Sarlo hizo su aparición en el canal La Nación+ (LN+), donde sostuvo que “Las Malvinas son un territorio británico” y se parecen más al sur de Escocia. A su vez, la crítica literaria se jactó en un tono irónico de ser una vendepatria.

“Sarlo desconoce la geografía y los sentimientos de argentinos y argentinas que dieron la vida por esto ”, se manifestó Filmus, luego de unos días de expresarse en contra de los dichos de Sabrina Ajmechet, además de explicar que las Malvinas fueron usurpadas y antes de aquello existía un Gobernador a cargo del archipiélago ubicado en el Mar Argentino. Al mismo tiempo, el Congreso de la Nación durante el año pasado sancionó una ley que amplía la plataforma continental a las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.

Aquí se encuentra otro caso de desprecio nacional por parte de la oposición, otra manera de deslegitimar la patria y cualquier ideal de justicia social y soberanía que promueve el oficialismo. Las Islas Malvinas son un ejemplo más de algo que es habitual en los últimos años en la arena política nacional, lo mismo que ocurre con los 30.000 desaparecides en la última dictadura cívico-militar, e incluso con los fondos buitres. La oposición se encuentra ensañada con invalidar cualquier postura nacionalista que se aleje un poco de la anti soberanía que tanto predican.


Nicolás Van der Wedden
Nicolás Van der Wedden

Políticamente correcto, con excepciones. No solo soy del interior, sino que mis vecinos son vacas. Rompo la norma del estudiante de ciencia política vueltero e inentendible. Mis convicciones son fuertes: la patria es el otro.

1