Día 8 del Juicio por Emilia: Se derrumba la estrategia de los imputados 

Día 8 del Juicio por Emilia: Se derrumba la estrategia de los imputados 

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En la octava y presunta última jornada, declaró el perito de parte pedido por la familia Uscamayta Curi, que puso en duda los resultados de la pericia. La defensa de los imputados apuesta a culpar a la víctima en una nueva audiencia que dilata el final del juicio.

Este jueves pasadas las 10 horas comenzó la octava jornada del juicio contra los responsables por la muerte de Emilia Uscamayta Curi, en la sala de Juicios Orales A del Fuero Penal de La Plata, ubicado en calle 8 entre 56 y 57. Se estimaba que esta audiencia fuera la última de la etapa probatoria previo a los alegatos y la definición del veredicto. Sin embargo, los defensores de los cuatro empresarios imputados por la organización de la fiesta “La Frontera” continúan dilatando el proceso, ya que propusieron nuevos testimonios que se darán en una sesión convocada para este viernes. 

Carlos Federico Bellone, Raúl Ismael “El Peque” García, Santiago Piedrabuena y Gastón Haramboure son juzgados por el delito de “homicidio simple con dolo eventual”, que tiene una pena de entre 8 y 25 años de prisión.  

La sala estuvo presidida por el Tribunal Oral Criminal N°3 compuesto por Ernesto Domenech, Santiago Paolini y Andrés Vitali, que dieron apertura a la sesión pasadas las 10:30 horas. Rápidamente, se hizo presente en la sala a declarar el perito de parte incorporado por pedido de la defensa de la familia Uscamayta Curi, el médico legista Jorge Rodolfo Velich. Sus declaraciones echaron por tierra la hipótesis de los defensores de los imputados, que intentan culpabilizar a Emilia por el supuesto grado de alcohol en sangre que indica el informe pericial pedido por ellos.

“He hecho una lectura de la pericia toxicológica, sé de lo que se trata la causa”, comenzó su explicación el profesional médico. Al ser consultado por el equipo de abogados de la familia Uscamayta Curi, Velich destacó que “los resultados de alcohol, tanto en las muestras de sangre como de orina, varían si son extraídos en vida o postmortem”. Esto revela una información que el médico que realizó la autopsia, Alejandro Nemes, omitió en la declaración que brindó en la cuarta audiencia del juicio. Esta omisión beneficiaba a la estrategia de la defensa de los acusados, que buscan respaldar su teoría del caso en que Emilia estaba alcoholizada y que esa fue la razón de su muerte.  

Velich destacó que es importante la forma en la que se conservan las muestras para la confiabilidad de la pericia toxicológica y “evitar contaminaciones”. En este caso, “la muestra de orina no cumplía con el llenado total del frasco: el aire pudo haber generado variaciones”, por lo que “no tiene ninguna validez” la diferencia que se encontró entre la graduación alcohólica en sangre y en orina (que era mayor).

“Entiendo que presentaron los frascos: en el sangre estaba a tope, en el de orina no. Así que queda esa duda. No sabemos si los resultados estaban contaminados por ese tipo de muestra. No aclara si se le agregó cloruro: ni el médico autopsiante ni tampoco el laboratorio clínico que lo recibe”, indicó el profesional.   

También explicó que “se le debe agregar un contenido para que no se coagule y otra sustancia para que no se evapore el alcohol o procree bacterias en esa muestra”, haciendo hincapié en estas irregularidades. De esta manera, la pericia fue considerada “absoluta y totalmente dubitable” por el especialista, que también mencionó su preocupación al respecto de que las muestras fueron extraídas del cuerpo 24 horas post mortem, lo que también podría indicar variaciones en los resultados toxicológicos.

Asimismo, el perito de parte explicó que en la historia clínica se refleja una punzura en la vena (una vía de suero), en la cual, si se le colocó alcohol para desinfectar, lo que “es casi un reflejo médico”, “podría alterar” el resultado toxicológico.

Pese a las aclaratorias, los abogados de los imputados persistieron en problematizar la declaración del profesional e intentaron poner en duda su análisis sobre la pericia preguntándole si estaba desprestigiando al organismo que realiza estos procesos en la ciudad de La Plata. Ante esto, Velich dijo: “puse un manto de duda sobre esta autopsia en particular”, a pesar de que el nivel del organismo “es excelente”. Luego de esto, la defensa de los empresarios de la noche pidió que el médico quede a disposición del Tribunal.

Además, pidieron volver a citar a Alejandro Nemes, el médico que practicó la autopsia, y a un bioquímico que estaba convocado como testigo pero que no prestó declaración, buscando de esta manera dilatar las audiencias. Sin embargo, la fiscal Silvina Langone se opuso, al igual que los abogados de la familia Uscamayta Curi, ya que los testimonios del perito y del doctor les resultaron elocuentes y validados en su momento.

Tras un debate breve, el Tribunal dio lugar a la defensa de los imputados, por lo que en la jornada de este viernes se retomarán los testimonios, en una audiencia convocada a partir de las 10 horas.

Mientras el perito citado dejó en claro que las pruebas no pueden dar certezas sobre el grado de alcoholemia de Emilia, la defensa de los imputados insiste en redoblar la apuesta e intenta jugar su última ficha citando nuevamente a quien realizó la autopsia del caso. Todo se reduce al intento de culpar a la víctima por su propia muerte, respaldandose en una prueba toxicológica de alcohol, pese a que ya quedó en claro que no es confiable. Aún así, este no es un motivo que justifique la clandestinidad de la fiesta, sus irregularidades y toda la complicidad que sostuvo por detrás el entramado que provocó su muerte.

“Estamos sufriendo una suerte de ataque de la defensa, perfectamente legal, pero responsabilizando a la víctima para sacarle responsabilidad a los verdaderos culpables de lo que ocurrió en esa noche trágica”, declaró el abogado de la familia Uscamayta Curi, Adrián Rodriguez Antinao.

En la radio abierta que se llevó a cabo fuera de los Tribunales, el hermano de Emilia, Edgar Uscamayta Curi, resaltó: “Acá la discusión es otra: Emilia se ahogó en una pileta de grandes dimensiones que no estaba habilitada a la que el Control Urbano, por lo que ya sabemos, la coima y la corrupción, permitió que se lleve adelante”.

Dia 2 del Juicio por Emilia: Complicidad municipal

Dia 2 del Juicio por Emilia: Complicidad municipal

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Continúan las audiencias por la muerte de Emilia Uscamayta Curi. Acuerdos, corrupción y el entramado político entre el municipio platense y el empresariado de la noche.

Durante la jornada del 29 de junio, a partir de las 11 horas, se dio inicio a la segunda audiencia del juicio contra los responsables de la muerte de Emilia Uscamayta Curi, en la Sala 2 del Tribunal Oral Criminal N°3 de La Plata (ubicado en calle 8 entre 56 y 57), en la que están imputados los cuatro empresarios por “homicidio simple con dolo eventual”. 

Al igual que en la primera jornada, detrás de sus equipos de abogados y divididos en dos bloques, se ubicaron por un lado Carlos Bellone y Raúl “Peque” García, y por otro Santiago Piedrabuena y Gastón Haramboure, con actitudes y posturas muy parecidas a las de la primera jornada. Aunque cabe destacar que este último estuvo más relajado y en contacto con su familia, que se hallaba muy cerca de él. 

Por lo que respecta al resto de los actores presentes en la Sala 2, nuevamente estuvieron presentes los jueces del TOC N°3 Ernesto Eduardo Domenech, Santiago Paolini y Andrés Vitali; la Fiscal Dra. Silvina Langone, y el cuerpo de abogados de la familia Uscamayta Curi. Una vez se hallaron todos presentes en la sala, se dio inicio a la sesión con la entrada directa de los testigos a las 11:06.

Testigos 

En esta ocasión, la primera testigo fue Marina Buffone, pareja de Bellone, quien estuvo dentro de la casa ubicada en la quinta en la que se realizó la fiesta como acompañante de Bellone. “La fiesta no la organizaba Bellone. Había alquilado la quinta”, afirmó, y al igual que varios testigos, se desentendió sobre la cantidad de asistentes al evento: “no sabría decir si había 10, 100 o 100 mil personas”. 

Además, al comienzo de su testimonio reconoció que “Bellone fue al hospital” y que “la persona (Emilia) tenía pulso”, según le había llegado “por comentarios”. La desmemoria apareció también en esta segunda audiencia del Juicio: “no recuerdo la presencia de personal policial o de control urbano”, declaró.

La Fiscal Dra. Silvina Langone, con el acompañamiento de los abogados de la familia Uscamayta Curi, solicitó que le inicien acciones legales por el delito de falso testimonio por “omisiones” que quedaron evidenciadas cuando leyó las declaraciones del 2016 de la mujer. 

El 1 de enero de ese año, por la tarde, pocas horas después de la muerte de Emilia, ella había declarado ante la DDI que los organizadores de la fiesta eran Raúl García que “se dedica a organizar eventos” y se “encargó de las bebidas que se vendieron”, Gastón (Haramboure) “que venía arreglando hace una semana atrás con mi novio para que la fiesta salga bien”, y “otro sé que se llama Santiago o Santino”, haciendo alusión a Piedrabuena.

Langone continuó leyendo definiciones que ahora la testigo decía no recordar pero que fueron clave para la causa: “Supuestamente ellos se encargaron de traer gazebos, bancos y sillones para poner en el parque de la quinta y al lado de la pileta”. Buffone insistió en que no recordaba haber dicho eso porque “pasaron 7 años y medio”: recuerdo que “firmé y me quería ir a dormir”, explicó ante los jueces.

También dijo que no recordaba lo que ella misma había declarado ante la Fiscalía el 5 de enero de aquel año, cuando dijo que “no había guardavidas en el predio ni ambulancia en la puerta” y que “tenía entendido que eso lo tenían que traer Haramboure y Piedrabuena. Carlos Bellone iba a poner la quinta y le puso un seguro”. 

Por último, la Fiscal pidió a los jueces que se revise si está iniciada una investigación por posible omisión pública ante la falta de fojas en el expediente con declaraciones de Buffone de aquella fecha. El deber de cuidado de ese documento estaba a cargo del fiscal Álvaro Garganta, de la Fiscalía 11, quien estaba de turno cuando sucedió el hecho. Los jueces aseguraron que atenderán dicho pedido.

El segundo testigo fue Alberto Alvelo, quien estaba encargado del estacionamiento de los autos que asistían a la fiesta. “A mí me llamó García (“el Peque”) y era a quien conocía. En el momento en el que llegué al predio estaba García, el dueño de la quinta (Bellone), un DJ y un barman”, aseguró, y contabilizó que el estacionamiento estaba lleno, con una capacidad de entre 15 y 20 autos, y que afuera de la casa quinta los autos se estacionaban en la vía pública.

Al ser consultado, Alvelo detalló que le pagaron por su trabajo después de la fiesta, por la mañana, y que siempre era así, ya que había trabajado antes con García. Finalmente declaró que vio a muchas personas asistir caminando y que no vio ningún servicio médico, “no recuerdo”.

El tercer testigo fue Adrián Daniel Zamudio, quien era delegado municipal en Melchor Romero, donde se halla la casa quinta en donde se realizó la fiesta “La Frontera”. Además, vivía frente a dicha propiedad, por lo que estaba al tanto de las fiestas que se realizaban. En ese sentido, Zamudio rememoró que la quinta había sido alquilada antes del 1 de enero de 2016 a un grupo de estudiantes, y que ese evento había terminado con violencia, golpes y aventones de botellas.

Luego, en relación al evento del 1 de enero, el delegado municipal explicó que intentó organizar la suspensión del evento, ya que el comisario Verón le había hecho entender que no estaban dadas las condiciones para que suceda la fiesta, pero que necesitaban el apoyo de Control Urbano. “Me reuní con Control Urbano y me dijeron que necesitaban del comisario, así que logré juntar al comisario con una representante de Control Urbano que dijo que se pondría en contacto, pero eso nunca sucedió”.

En esa línea, Zamudio aseguró que existió una negligencia de la seguridad urbana en complot con el municipio. “Me dijeron que estaba arreglado de arriba, y que no se podía suspender, hubo un hermetismo en el manejo municipal, vos querías hablar y nadie te daba bola, de ahí en más ya me querían reemplazar. Juan Manuel Martínez Garmendia, integrante del equipo de Julio Garro dio vía libre para que la fiesta se haga igual”, sentenció.

Por otro lado, el delegado mencionó que incluso intentó dar de baja una página de Facebook por donde se publicitaba la fiesta, y que, tras la muerte de Emilia, le entregó al Fiscal Garganta “un drive” con las capturas de pantalla.

Zamudio declaró que después de la fiesta vio salir a Bellone de la quinta detrás de Control Urbano: “Me miró y se sonrió irónicamente como diciendo ‘viste que no pudiste hacer nada’”, concluyó.

El cuarto testigo fue Néstor Galarraga, supervisor del turno noche en Control Urbano de la Municipalidad de La Plata, con quien se dieron una serie de controversias y diálogos entre las defensas, y estiraron el testimonio a una hora de duración. Aseguró que el evento era peligroso “por la cantidad de personas que había”.

“Con respecto a esa fiesta fui yo quien hizo el acta de contravención por falta del permiso municipal del lugar, por vender alcohol y por no tener seguro”, relató y agregó: “al lugar fuimos en dos móviles, en uno iban el Director de Tránsito Walter Etchevest, el Director de Nocturnidad Gerardo Gioglio, y el Director General Emanuel Reyes”.

Seguido a ello, Galarraga explicó que el desalojo del lugar fue complicado porque “había tanta gente que se produjo un embotellamiento e íbamos a paso de hombre”. Luego, “Santiago Piedrabuena se presentó como uno de los organizadores que dialogó con Reyes, pero yo no pude escuchar nada porque el volumen estaba exageradamente alto”. El supervisor afirmó que Reyes tomó la decisión de que la fiesta siga y que le dijo que “no había apoyo policial”. 

“Apareció Bellone y nos invitó a pasar a una cocina de la casa junto a Gioglio, donde vimos un depósito de bebidas alcohólicas, hecho que fue directo al acta junto a la situación de venta de entradas, explicitada por el dueño”, describió en detalle el supervisor. 

Al ser consultado sobre la posibilidad de que Control Urbano sea quien corte la fiesta, Néstor dijo: “Con respecto a la organización tanto Bellone como Reyes me dijeron que Piedrabuena era quien organizaba la fiesta, y que ya lo conocía porque es un empresario de la nocturnidad”.

Cuando se le pidió describir el procedimiento general de inspección, mencionó que aún hoy “no hay plan o protocolo de suspensión de fiestas” y que “después de lo ocurrido con este tema también se pregunta si hay piletas en el lugar”. 

Por último, el quinto testigo fue Kevin Ogawa, quien era Subdelegado de Melchor Romero en ese entonces. Declaró que no tuvo participación en los sucesos y aclaró que solo podía dar constancia de que Zamudio había llamado para intentar evitar la fiesta. También afirmó que no había estado en las reuniones que, según sus propias declaraciones anteriores, sí había presenciado.

La fiscal Langone repasó el testimonio donde se contradecía con lo expuesto durante la jornada de este jueves: “Sé lo que ocurrió por lo que me contó el delegado municipal Adrián Daniel Zamudio. Lo que yo quiero declarar es que estuve en la reunión que se realizó con gente de Control Urbano en la Delegación donde trabajó. En esa reuniones, estuvieron los de Control Urbano Roberto Di Grazzia y Emanuel Reyes, ellos dos se comprometieron a que gente de Control Urbano iba a ir al lugar donde se va a hacer la fiesta y posteriormente clausurar el lugar y a su vez iban a necesitar apoyo de la policía para el operativo”, leyó de a declaración previa.

Así Ogawa decidió despegarse de la declaración que había realizado Zamudio, con quien había ido a testificar en conjunto al inicio de las investigaciones: “Yo no estuve en ninguna reunión, que es lo que dije cuando me vuelven a citar, que digo no, me retrotraigo, es un error de testimonio”.

A partir de aquí la fiscal llamó la atención de la situación por el cambio en las declaraciones, ante lo que el masculino se mostró cada vez más nervioso. Luego reconoció que fue a la Torre 1 en una ocasión a declarar, pero no sabe ante quién ni quién lo convocó, ni recuerda cómo era el edificio ni a qué unidad pertenece.

Testimonios claros, complicidad clara

En una grata diferencia con la primera jornada, en esta ocasión los diversos testigos que estuvieron presentes en el hecho otorgaron narraciones claves que demuestran tanto el entramado de la organización como el pacto de inacción que hubo entre distintos agentes municipales y gestores para que dicha fiesta, en clara imposibilidad de realizarse, siga adelante y concluya con la muerte de Emilia.

“Tenemos testimonios que demostraron el desastre en materia de organización en este evento clandestino”, dijo el abogado de la familia, Adrián Rodriguez Antinao, al finalizar la audiencia en la radio abierta que se estaba realizando en las puertas de Tribunales. También destacó “el empeño de la Dra Langone, que está trabajando codo a codo, dejando todo en la cancha para que se esclarezca este evento. Se vendrá otra jornada difícil”.

“Hay testigos que hablan y otros que dan ganas de abrazar” ,dijo el hermano de Emilia, Edgar Uscamayta Curi, y concluyó: “Se notó la complicidad política”.

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