Argentina no firmará el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

Argentina no firmará el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

Se trata del pacto consensuado entre Mauricio Macri y Jair Bolsonaro, y que la gestión de Alberto Fernández propuso revisar. El presidente saliente justificó la decisión de retirarse porque podría perjudicar a la industria local.

El próximo jueves el presidente de la Nación, Alberto Fernández, arribará a la cumbre del Mercosur que se llevará a cabo en Río de Janeiro, y Argentina no firmará el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Además, el pacto no se sellaría por parte de mandatarios europeos como el presidente de Francia, Emmanuel Macron, que se mostró en contra del acuerdo.

En este sentido, el máximo mandatario declaró en comunicación con Futurock que “el acuerdo no se ha firmado no porque Argentina no quiera sino porque encontró resistencia dentro de Europa”. Además, Fernández reconoció la importancia geopolítica del pacto, pero aseveró que para firmar habrá que revisar “determinadas condiciones que nos permitan sostener y hacer crecer nuestras industrias”.

El Acuerdo de Asociación Estratégica entre ambos bloques se firmó en 2019. Allí, se decretó el tratado de libre comercio entre las regiones con un esquema progresivo de baja de aranceles para algunos productos claves, que sería más rápido en Europa que en América Latina. También prevé simplificaciones en el sistema regulatorio para agilizar el comercio interregional.

Según se evaluó desde el gobierno argentino, este tratado tiene un “fuerte impacto negativo en la industria del Mercosur”. “La Argentina propuso, desde el inicio de este año, la necesidad de una revisión del acuerdo para alcanzar resultados más equilibrados para ambos bloques. Esta iniciativa fue rechazada por la UE, y resistida también por algunos de los socios del Mercosur”, recordaron desde el Gobierno nacional.

Una de las principales claves en la demora para ratificar el acuerdo es por el cuestionamiento de los Estados del Mercosur a un punto de la iniciativa original, ya que esta incorpora un “pacto verde” que establece restricciones para la comercialización de ciertos bienes que dependen del impacto ambiental de su producción.

El Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) rechazó el “proteccionismo verde” y respondió con exigencias propias, como la creación de un fondo ambiental para apoyar a los países en desarrollo. Al respecto, el titular de la cartera de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero, sostuvo: “Las demandas del Mercosur están todas sobre la mesa y defienden los intereses del agro y de la industria. Como ya hemos dicho en distintas oportunidades, un acuerdo puede ser beneficioso pero no cualquier acuerdo lo es”.

Por otra parte, el canciller argentino explicó: “Siempre planteamos la necesidad de un acuerdo revisado, se los dije a los europeos en Bruselas en febrero y trabajamos un año para tratar de reequilibrar el acuerdo que firmaron Macri y Bolsonaro en 2019, pero no se llegó a los puntos necesarios”.

En este sentido, Cafiero aseguró que Argentina no firmará el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea que se llevará a cabo el miércoles y jueves próximos, en lo que será además su última actividad como ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto antes de la finalización de su gestión el 10 de diciembre. 

Pese al arduo trabajo de más de 20 años en las negociaciones, el canciller argentino dejó en claro que “no están dadas las condiciones para firmar el acuerdo” y argumentó que el tratado “tiene un impacto negativo en la industria del Mercosur, sin reportar a cambio beneficios para sus exportaciones agropecuarias, que están limitadas por cuotas muy restrictivas y sujetas a regulaciones ambientales unilaterales que las exponen a una vulnerabilidad a futuro”.

Por ultimo, el canciller argentino añadió en diálogo con Página12 que, mientras esos consensos no se logren, “el impacto del acuerdo será desfavorable para el bloque del Mercosur, anclando las brechas de desarrollo existentes y desalentando la inversión en la industria y el desarrollo de nuevas cadenas de valor, entre ellas la de la electro movilidad, al tiempo que la producción de commodities, en particular alimentos, tendrán que enfrentar una normativa ambiental creciente y costosa acompañada de cuotas permanentes sobre productos en los que los países del Mercosur son competitivos”. 

De esta manera, Cafiero dio por tierra las expectativas levantadas la semana pasada por el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, el uruguayo Luis Lacalle Pou, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de firmar el acuerdo durante la cumbre del Mercosur en Rio de Janeiro.

Cabe recordar que Lula afirmó el viernes pasado mediante Twitter desde la COP28 de Dubái, que el Mercosur y la Unión Europea estaban “cerca de cerrar” el TLC. Sin embargo, las nuevas reglas ambientales adoptadas por la Unión Europea en 2019 suponen “ya hoy mayores costos y restricciones para las exportaciones del Mercosur de alimentos y otros productos”, sostuvo Cafiero, sobre este acuerdo europeo que se volvió un escollo en las tratativas bloque a bloque, en medio de fuertes críticas de Brasil.

Lula da Silva responsabilizó a su par francés, Emmanuel Macron, en el caso de que la Unión Europea (UE) y el Mercosur no puedan cerrar su acuerdo de libre comercio, luego de que el líder europeo afirmara que se opone al pacto. El posicionamiento del presidente brasilero surge de la reunión con Macron al margen de la conferencia de cambio climático COP28, porque conocía los reparos del presidente francés al acuerdo y quería convencerlo de cambiar de postura.

Además, el mandatario brasilero sostuvo que en su reunión con Macron le pidió que “abriera el corazón” y pensara que los países de América del Sur y el Mercosur son “países pobres, países pequeños”.” Si no tuviéramos acuerdo, paciencia. No es por falta de voluntad. Lo único que tiene que quedar claro es que no digan más que es por culpa de Brasil o por culpa de América del Sur”, señaló Lula y agregó: “Si no hay acuerdo, por lo menos va a ser evidente de quién es la culpa”.

Luego de la reunión, Macron dijo a periodistas que estaba en contra del acuerdo porque no era bueno para nadie, se negoció hace mucho tiempo y “no toma en cuenta la biodiversidad y el clima” y solo desmantela aranceles. El francés anunció que viajará a Brasil en marzo para discutir el tema.

De esta manera, el optimismo expresado por Lula en la COP28 de Dubái se ve contrarrestado por las reticencias de algunos líderes europeos y la complejidad de las discusiones en medio de críticas internas en Brasil. La incertidumbre sobre el futuro del acuerdo persiste y la cumbre en Río de Janeiro se presenta como un escenario crucial para las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea. La divergencia de opiniones y demandas entre las partes deja en evidencia los desafíos pendientes para lograr un consenso satisfactorio que favorezca a ambas regiones.

Argentina superó el primer “examen” del FMI

Argentina superó el primer “examen” del FMI

TIEMPO DE LECTURA: 2 min.

El informe deberá pasar una próxima etapa de revisión en el directorio del Fondo. Una vez aprobado, el país recibirá la suma de 4.030 millones de dólares.

Personal técnico del Fondo Monetario Internacional y distintos dirigentes del gobierno coincidieron este miércoles en que Argentina logró cumplir todas las metas del programa establecido con la organización multilateral, en su primera revisión.

El informe deberá ser aprobada en el directorio del organismo, para que una vez esté el visto bueno, el país recibirá unos 4.030 millones de dólares, con los que aumentará las reservas del banco central y pagará vencimientos del préstamo tomado por Macri en 2018.

La revisión se ejecutó principalmente sobre las cuentas fiscales y monetarias, donde además se analizó la capacidad acumulativa de reservas internacionales durante el primer trimestre. En todos los campos nombrados, Argentina presentó números aceptados por el organismo.

El staff del FMI y las autoridades argentinas alcanzaron un acuerdo sobre el marco macroeconómico actualizado, y las políticas necesarias vinculadas para completar la primera revisión del Acuerdo de Facilidades Extendidas de 30 meses”, explicó la directora del departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, Julie Kozack.

De esta manera, el FMI aseguró que “se han cumplido todas las metas cuantitativas del programa en el primer trimestre de 2022,  y se está avanzando en las políticas que fomentan el crecimiento en línea con el programa“.

Con respecto a las políticas mencionadas, el comunicado publicado por el organismo resalta que “el personal técnico del FMI y las autoridades argentinas han acordado que los objetivos anuales establecidos en la aprobación del acuerdo se mantendrán, específicamente los relacionados con el déficit fiscal primario, el financiamiento monetario y las reservas internacionales netas. Tal enfoque proporciona un ancla para la estabilidad económica y el crecimiento en tiempos de incertidumbre“.

El cumplimiento de las medidas especificadas por el Fondo Monetario está ligado de manera inquebrantable a la capacidad acumulativa de reservas en dólares del Banco Central, lo cual supuso un objetivo prioritario para el gobierno desde inicio de su gestión.

Este objetivo significó una lucha constante: se implementaron dos impuestos sobre el dólar oficial, una brecha cambiaria con el dólar ilegal que que presiona y busca devaluación. Brecha que afecta directamente a sectores que necesitan productos importados o a los sectores medios cuando viajan al exterior. No obstante, esta situación es reflejo de las pocas reservas que dejó la anterior gestión, pese al préstamo multimillonario tomado.

El gobierno nacional logró superar la expectativa del organismo en relación a sus reservas en dólares, aún en un contexto donde los altos precios de la guerra dejaron un balance equilibrado entre ingresos y egresos de dólares.

Por otro lado, el acuerdo también exige la quita de subsidios en energía, los cuales ya se están viendo reflejados en las tarifas que pagan les trabajadores. Esto supone un punto conflictivo entre el equilibrio con el Fondo y el intento de reducir la inflación constante.

Club de París: Argentina tendrá el apoyo de Alemania para renegociar el acuerdo

Club de París: Argentina tendrá el apoyo de Alemania para renegociar el acuerdo

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

El presidente Alberto Fernández se reunió con su par alemán, Olaf Scholz, y consiguió el apoyo del principal acreedor del Club. A cambio Scholz pidió trato igualitario en la cancelación de la deuda.

El mandatario argentino llegó a París desde Berlín con una excelente noticia: durante el encuentro que mantuvo con el canciller Olaf Scholz, pudo obtener su apoyo para llevar adelante una negociación clave para el futuro de las finanzas. De esta manera Alemania acompañará a la Argentina en la renegociación del Acuerdo cerrado en 2014, lo cual implica cambiar las condiciones en las que la Argentina deberá pagar unos u$s2400 millones.

El Gobierno ha señalado en distintas oportunidades que le preocupa la posibilidad de que falten dólares a las reservas del BCRA este año, motivo por el cual encaró esta gestión ya que existen conversaciones para que el FMI le solicite a la Argentina renegociar algunas cláusulas cuantitativas y condicionalidades del último acuerdo pactado, al margen de la deuda con el Club de París. Es en ese contexto que el Gobierno busca mejorar las condiciones con el Club.

Cabe destacar que Alemania es dueña del 37% de la deuda que mantiene la Argentina por lo cual Scholz intenta cerrar rápido estas conversaciones y recibir un “tratamiento igualitario”. Esto significa que cada vez que la Argentina cancele deuda con otros acreedores, pueda disponer de recursos proporcionales para ir cancelando la deuda que mantiene con el Club.

El resto de la deuda la tienen: Japón (22%), los Países Bajos (8%), España (6,7%), Estados Unidos (6,3%), Italia (6,3%), Suiza (5,3%), Francia (3,6%) y algunos países más con el 4% restante. Sin embargo, los miembros del Club de París toman las decisiones en conjunto.

El Presidente argentino entiende que el Acuerdo cerrado en 2014 es negativo para la Argentina y busca una prolongación de las fechas de vencimiento y una fuerte reducción en la tasa de interés. Está claro que Fernández estima que el esfuerzo debe estar puesto en despejar los próximos años de vencimientos de deuda, y que el país use los dólares para expandir la actividad económica.

Cabe destacar que en 2014 el Gobierno había reconocido al Club de París una deuda de poco más de nueve mil millones de dólares, sin quita de capital ni intereses punitorios, por el que Argentina se comprometía a pagar la totalidad del préstamo en un plan de cinco cuotas anuales, con dos años más de plazo. Producto de la pandemia y de las dificultades financieras que se desataron a partir del 2018, la última cuota del crédito, que debería haberse cancelado en 2020, aún sigue pendiente.

En medio de la negociación encabezada con Guzmán con acreedores privados en 2014, Argentina pidió utilizar un mecanismo para extender por un año la obligación de pagar los U$S 9.000 adeudados. Fue entonces que el Gobierno acercó una propuesta para modificar los términos que se habían cerrado. Hace algunas semanas, a fines de febrero de este año, Guzmán pagó unos u$s 190 millones de capital al Club de París, honrando lo que había comprometido en 2021 (donde había desembolsado otros u$s 226 millones).

En marzo, el ministro logró evitar el default y extender el plazo puente. Si bien el compromiso de las partes era que el Acuerdo debía ser renegociado antes del próximo 30 de junio, hay una posibilidad de que el Gobierno pueda correr ese plazo para más adelante, ya que es sólo referencial.

Sobre el el proyecto de acuerdo con el FMI

Sobre el el proyecto de acuerdo con el FMI

TIEMPO DE LECTURA: 7 min.

Reflexionando acerca de los temas que hacen en la economía nacional por estos días, vemos que todos y cada uno de ellos, se encuentran estrechamente relacionados al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Si quisiéramos hoy hablar de precios, inflación, del valor del dólar o de las tarifas, no habría forma de hacerlo sin referirnos directa o indirectamente al acuerdo con FMI.

Por qué se preguntarán varios, porque de la aprobación o no de este proyecto -o en términos técnicos el “Memorando de Entendimiento” que ya cuenta con media sanción en diputados y que esta semana se trataría en senadores- va a depender la economía argentina y en buena parte la suerte del gobierno del Frente de Todos de cara a 2023.

Este acuerdo es el que va a regular la macroeconomía argentina en los próximos años, va a regular la inflación, los salarios, el precio del combustible y los subsidios. Es decir, si este nuevo acuerdo no obtiene la sanción en senadores, el que estará en vigencia es el que firmó en 2018 Mauricio Macri. Según ese acuerdo la Argentina debería enfrentar este año vencimientos por 19 mil millones de dólares y el año que viene por 20 mil millones de dólares. Es técnicamente y fácticamente imposible pagar esa suma de dinero. De hecho Guzmán anunció que el país no dispone de los 2.800 mil millones de dólares para afrontar el vencimiento de este mes. De ahí las reuniones durante meses, de ahí las negociaciones y como resultado de todo ello este proyecto. Proyecto que debe pasar por el congreso como lo indica la nueva Ley de “Fortalecimiento de Sostenibilidad de la Deuda Pública”, sancionada en marzo del año pasado y que establece la necesidad de que toda deuda pública contraída en moneda extranjera, deba ser aprobada no solo por el ejecutivo, sino que también deba contar con el apoyo del Congreso de la Nación.

El proyecto para un nuevo acuerdo lo que busca es esencialmente estirar los plazos de pago de los 45 mil millones de dólares que hoy el país tiene con el organismo. Para esto entre el equipo que tiene a Guzmán a la cabeza, y el directorio del FMI, elaboraron un nuevo proyecto de Facilidades Extendidas que es uno de los mecanismos que tiene el FMI, y que contempla desembolsos en dólares para pagar los vencimientos de la deuda. Si, se está tomando más deuda para pagar la deuda.

El proyecto del acuerdo contempla 10 revisiones por parte de los equipos técnicos del FMI, una cada tres meses, durante dos años y medio, con su correspondiente desembolso en caso de alcanzar las metas fijadas. Este desembolso se utilizará para pagar la cuota de la deuda refinanciada, y su vez quedará un margen excedente que irá destinado a acumular reservas.

Y entonces cabe preguntarse de qué forma se pagará esta nueva deuda. Deuda que contempla 10 desembolsos por un total de casi 45 mil millones de dólares. El nuevo sistema de pagos, sería así: cada uno de estos giros empieza a pagarse después de cuatro años y medio de otorgados, y se pagan en doce cuotas semestrales, es decir que el primer desembolso del FMI que llegaría en marzo de este año, y que sería de alrededor de 7 mil millones de dólares, comenzaría a pagarse en 2026 y se terminaría en 2032. Quizás algunos de estos datos ayuden a explicar por sí mismos la relevancia del asunto.

Y más allá de los números, podemos preguntarnos qué otras implicancias tiene el acuerdo, y qué rol tienen las revisiones del Fondo. Y si, es lo que a priori se suponía, el Fondo lo que busca es que Argentina reduzca su déficit fiscal a través de recortes centrados principalmente en los subsidios a la energía como lo son el gas y la electricidad, la baja de las tasas de interés bancarias y un gradual aumento del PBI. De hecho el Gobierno como parte del acuerdo, ya se comprometió a bajar en 2022 a 2,5% el déficit fiscal con un aumento proyectado del PBI de alrededor del 4%, lo que Guzmán mismo ha explicado como un crecimiento real de la economía nacional.

Si algo se puede rescatar de este acuerdo es que esta vez el Fondo no vino ni por las empresas públicas, ni por las jubilaciones, ni por el sistema laboral.

Si, es así, por el momento no se prevé ninguna reforma laboral ni previsional, ni privatizaciones de empresas. Algunos podrán pensar que se tiró la pelota para adelante, que el problema sigue estando. Y tendrá razón. Otro puede pensar que esto es lo mejor que se puede negociar con el FMI, y ahí está la gran pregunta. Pregunta que incluso expuso diferencias dentro del Frente de Todos que tuvo como correlato la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque en la cámara de Diputados, y el voto en contra del proyecto por parte de los diputados de La Cámpora en la sesión en la Cámara de Diputados.

Entre una de cal y una de arena, acá van dos datos. En primer lugar, mencionar que de los 45 mil millones de la deuda contraída por Macri ya se pagaron

4.500 millones de dólares, de ahí la diferencia en los primeros desembolsos entre la cuota que tiene que pagar y la que recibirá si es que se cumplen los deberes.

En segundo lugar, nos preguntamos al principio acerca de la gravedad de la situación. Solo por hacer una comparación de números. Semanas atrás el famoso influencer Santiago Maratea recaudó más de 150 millones de pesos (un millón de dólares) para combatir los incendios en la provincia de Corrientes. Nos preguntamos

¿Qué diría Maratea, si se enterara que para pagar la deuda con el Fondo, debería realizar esa misma colecta todos los días durante 45 mil días o el equivalente a 123 años?

Estos datos a lo mejor hagan que se dimensione la gravedad del problema, aunque muchos aún no cobren dimensión de que esto va a repercutir directamente en toda la economía, de ahora hacia por lo menos los próximos doce años. Esto afectará en el valor del dólar por ende en los precios, en el combustible, en la energía y lo más preocupante, en los alimentos.

Sin embargo, este acuerdo le trae confianza y previsibilidad al sistema financiero, un sistema que no podría funcionar si el país incurriera en incumplimientos en el pago con el Fondo. Porque esto cerraría automáticamente la posibilidad de acceso a capitales internacionales. Capitales internacionales que el país hoy necesita porque necesita de sus dólares, para poder pagar su deuda, y generar una diferencia en la balanza comercial que sirva para acumular reservas, para reducir la brecha cambiaría e ir liberando progresivamente la restricción que rige para la compra de moneda extranjera y para generar una situación de mayor estabilidad en el país.

En cuanto a los plazos, esta semana el proyecto se votaría en el Senado, se espera que el día jueves el proyecto esté obteniendo sanción de ley, ya que rige la fecha límite del 22 de marzo, día en que el país si no hay un nuevo acuerdo, debería pagarle al fondo 2800 millones de dólares como parte de los 19 mil millones que contemplaba acuerdo de 2018.

Habrá que esperar, seguramente el proyecto salga en ambas cámaras, luego el FMI rectifique el acuerdo, y en el mes de julio ya tengamos la primera visita del Fondo para controlar las cuentas del país. Restará por ver si las metas fijadas son alcanzables, y como vaya evolucionando la situación en cada uno de los trimestres acordados.

Finalmente para rescatar algunos puntos que considero son positivos y otros quizás no tanto. Empecemos por lo malo para dejar lo bueno para el final en toda esta historia.

Lo malo son sin dudas las visitas del FMI, las pautas que hay que ir cumpliendo y todo lo que implica el seguimiento detallado de un organismo que ya sabemos el rol que ha jugado a lo largo de su historia. Hay que ver qué sucede si en alguna de esas 10 visitas no se cumple con alguna meta u objetivo, ya que de eso dependerá que el Fondo nos de plata para pagarle la deuda que tenemos con él, si eso no sucede, el país deberá afrontar esa cuota sin la plata del fondo.

Y terminemos con algo bueno que ya mencionamos pero que no es menor. No hay recortes proyectados ni en salarios públicos, ni en los jubilados, ni en empresas nacionales, ni flexibilización laboral, que creo es la frutillita del postre que Mauricio preparaba en su mente para un segundo mandato. Por ahora el Fondo al menos se quedó con las ganas, quizás porque ni sus mismos directivos pueden explicar la magnitud del crédito que le otorgaron a Macri, pero bueno de ellos que se puede esperar.

Nacho Albanesi
Nacho Albanesi

Colaborador de Revista Trinchera y columnista de la sección Economía en el programa 526 al Fondo.
Instagram: @nacho.albanesi | Twitter: @nch_albanesi

1