El jueves 17 de julio familiares, amigues y compañeres de Pablo Mieres marcharon en La Plata al cumplirse un mes de su asesinato. La convocatoria fue a las 17 horas en la avenida 1 y calle 47, donde se concentró una columna nutrida de carteles, velas, antorchas y abrazos colectivos que recorrieron el centro platense exigiendo justicia.
Pablo tenía 30 años y era parte de la comunidad educativa de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP. Su muerte fue un hecho que conmovió no solo a su entorno sino también al ámbito universitario. “No fue un robo más, fue un crimen brutal en pleno centro de La Plata”, sostuvo su hermana, Cintia Mieres, en diálogo con Radio Trinchera.
Durante la movilización, la consigna fue clara: visibilizar lo sucedido y sostener el reclamo junto a su familia. Desde el entorno más cercano, remarcaron que hay personas detenidas, pero que la causa aún no está resuelta y que es necesario que el proceso avance con celeridad.

“La universidad tiene que estar, porque esto también nos atraviesa como comunidad”, expresó Cintia, quien agradeció el acompañamiento de la Facultad de Exactas. También destacó que Pablo era un joven comprometido, querido por sus compañeres, y que no puede ser recordado sólo como una víctima.
La marcha fue un acto de memoria, de denuncia pero también de unidad. Entre velas y pancartas, la frase “la familia de Pablo nos necesita” recorrió las calles. En ese mismo espíritu, la convocatoria cerró con un llamado a continuar organizades, presentes y atentos.
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