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Con sede en Puerto La Plata, el nodo productivo de La Plata-Berisso-Ensenada de la provincia de Buenos Aires realizó una convocatoria abierta a trabajadores y militantes para reivindicar a ese sector, en conmemoración de dos hitos históricos sucedidos el 27 de abril en pos del desarrollo nacional. Con la intención de asentar un nuevo quiebre ante este nuevo gobierno nacional industricida, intendentes de la zona junto al gobernador Kicillof rememoraron dichos sucesos con el eje puesto en el dragado del Canal Magdalena.

 “Dicen que el pueblo aún no reacciona, sin embargo cada vez es más la gente que se moviliza”, describió uno de los oradores que expusieron en el “provinciazo”. Con la reafirmación de realizar el dragado del Canal Magdalena, trabajadores, sindicalistas, movimientos sociales, estudiantiles y políticos se reunieron en el Puerto La Plata de la ciudad de Ensenada junto a algunos de los dirigentes más importantes de la provincia de Buenos Aires con múltiples consignas y fechas a rememorar, pero con un claro objetivo de acción: poner en valor la calidad y capacidad militante y dirigencial que se nuclea en la zona, y capitalizar y motorizar las sublevadas cada vez más grandes y reiteradas contra el gobierno nacional. 

Casi todos -o todos- los sucesos históricos en los cuales la Nación Argentina superó etapas de destrucción de su industria nacional, caída del empleo y destrucción de su motor económico fueron, en primera medida y en gran parte, gracias a las reacciones populares organizadas a través de movimientos sindicales, estudiantiles, o sociales. Si la frase dice “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes” indica, que permanentemente, el movimiento es siempre desde abajo hacia arriba. En ese sentido, mientras la Argentina atraviesa un nuevo proceso de esta índole bajo el gobierno de Javier Milei, el título del encuentro realizado en la costa ríoplatense fue “Soberanía, producción y trabajo”, por eso celebrado en el marco del aniversario de dos hechos que reivindican esta afirmación, ambos rememorados en varias ocasiones por los oradores de turno. 

 Tanto Julio Alak (Intendente de La Plata) como Fabìan Cagliardi (Berisso), el anfitrión Mario Secco (Ensenada), o el propio gobernador de la provincia, Axel Kicillof, entienden que actualmente la región vive un ataque directo de desfinanciamiento desde el poder ejecutivo de Nación, al ser ésta la primera y más decidida opositora al gobierno, proponiendo un camino totalmente opuesto al que se plantea desde la Casa Rosada. Por lo mismo, los dirigentes nombrados, según los testimonios recogidos por la cobertura de Multimedio Trinchera, supieron dilucidar a través de su oratoria el objetivo del encuentro, con la historización de algunos sucesos que impulsaron el “despertar de aquella pesadilla industricida” a modo de ejemplificar las acciones a tomar en el presente, con el eje centrado en la importancia del dragado del Canal de Magdalena.

 “Evocamos a quienes hace 45 años, en un contexto de dictadura cívico militar, cuando el poder económico se había apoderado una vez más del destino de la nación, llamaron al movimiento nacional y popular al primer paro general contra esa dictadura”, mencionó el intendente de La Plata, Alak, en referencia al paro general organizado en clandestinidad por los dirigentes sindicales que no habían sido apresados o secuestrados por el gobierno de facto, comandado por el gremialista cervecero Saùl Ubaldini, que forjarìa a partir de allí su figura histórica como sindicalista, siendo nombrado, entre otras cosas, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) años más tarde.

“En aquella ocasión, la dictadura llevaba adelante un plan de exterminio del movimiento sindical y la militancia política, e imponía un plan económico igual al actual, con endeudamiento, bajos salarios y apertura indiscriminada de las importaciones. Allì ese grupo nos llamó a todo el movimiento nacional con valentía y coraje, y la regional La Plata-Berisso-Ensenada dijo presente”, destacó Alak, en un hábil trazo de líneas entre el pasado y el presente.“Hay un hilo conductor”, aseveró el intendente platense, que fue el primero de los mandatarios municipales en tomar la palabra, tras los discursos de Alejandro Gramajo (Secretario General de utep), y Agustín Rosón (Secretario General de SUTEBA Ensenada), entre otros.

“Hoy también conmemoramos que hace 21 años, con la misma idea de compromiso, el mismo ideario nacional y el mismo coraje, ganaba las elecciones Néstor Kirchner, y comenzaba un nuevo proceso de industrialización, desarrollo de la economía y distribución de la riqueza”, destacó también Alak. Así, el intendente platense recuperó ambas fechas para concluir señalando que, junto a sus pares, se encontraban allí para “respaldar a este gran gobernador de la provincia de Buenos Aires” (Kicillof), que “actualiza y genera los mismos valores y principios del 79’ y del 2003, que es el compromiso con el ideario nacional y popular”.

El siguiente en la lista fue el intendente de Berisso, Fabián Cagliardi, que conforma junto a sus pares de La Plata y Ensenada el nodo productivo más importante de la provincia de Buenos Aires. “Esta asamblea popular nos une por una causa que el gobernador pide a gritos hace tiempo: el dragado del Canal Magdalena. Hablar de esto es hablar de soberanía”, explicó. En ese sentido, es importante recordar que dicha obra es necesaria para que la Argentina tenga un paso marítimo propio hacia el mar, y no utilice el de Uruguay cada vez que ingresan o egresan productos, pagando por ello un arancel. 

“Siempre hay que volver a la historia; Perón y Evita que construyeron este astillero entre otras miles de obras, Néstor en este aniversario que también ha reconstruido un país en un momento tan difícil, y Cristina que siguió este legado junto a este gobernador, recuperando empresas como YPF o Aerolíneas Argentinas”, continuó Cagliardi, con menciones a históricos dirigentes que dieron luz verde a la industria Argentina. “Hoy vemos el listado de empresas que quieren vender y tienen mucho que ver con nuestra Argentina y nuestro trabajo”, remató.

El próximo turno fue para el anfitrión del evento y caudillo municipal de la provincia, el intendente de Ensenada, Mario Secco, quien subió el tono del encuentro con una tonada carismática y una cuota de seguridad y valentía en sus afirmaciones. En comparación a los discursos anteriores, Secco eligió abordar el presente y futuro a corto y mediano plazo, con un fuerte apoyo a Kicillof: “Nuestra esperanza está en la calle, y es nuestro gobernador. No es la única, pero es la nuestra, y la ponemos en valor”, aseguró, y enfatizó:  “Nosotros tenemos esperanzas, nunca las perdimos, ni en lo piore momentos, compañeras y compañeros”. Su arenga y fuerte discurso estuvo acompañado por su característica y particular tonada, que rememorandonos a los tiempos de la gauchesca, entusiasmó y motivó a la militancia presente.

“Si se ensañan con la provincia de Buenos Aires, que somos un tercio del país, es porque le hemos dado una patada en el traste en las urnas”, vitoreó el intendente local, y agregó: “ganamos las paso, ganamos las generales y ganamos el balotaje, esos que dicen que se jodan los que votaron a Milei, por acá no, acá en la provincia sabemos lo que queremos. Por eso nos organizamos, para ponerle el cuerpo a las ideas”.

El discurso enérgico de Secco, sus formas altisonantes y esa mística cercana a una “charla motivacional” previa a una final en un partido de fútbol, plagada de argumentos políticos fue una introducción perfecta para el cierre del encuentro, a cargo de Axel Kiciloff. Mientras que los primeros oradores se habían encargado de realizar la historización, el anfitrión bajó la discusión a tiempo presente, con la inyección del coraje necesario para dar las discusiones pertinentes. Solo restaba que, quien fue durante todo el encuentro convocado a ser conductor, dijera cómo y por donde.

Por todo lo nombrado, el gobernador Kicillof, enarbolado hasta el cansancio por los anteriores oradores, debía centrar su discurso en el principal eje del encuentro, y explicar por qué hoy estaban reunidos allí bajo esa premisa. Por lo mismo, comenzó al hueso del asunto: “Este encuentro tiene muchos motivos, pero el primero que empiezo por reivindicar es la construcción del Canal Magdalena”.  Acto seguido, retomó la historización: “El primero en pensar en la importancia del dragado fue Manuel Belgrano, que sabía que era necesario para unir los puertos de Rosario y Buenos Aires, pero también para que haya una flota Argentina, astilleros, riqueza, producción y trabajo”.

La mención a Manuel Belgrano no es azarosa. Las resoluciones que los libertadores de América debieron llevar adelante hace más de 200 años respondían a una lucha de intereses que tenía a la Argentina -por aquel momento un conjunto de provincias- atada de pies y manos a merced de las disputas extranjeras. De aquí el hilo conductor: “No es una cuestión de energía ni de plata, es una cuestión de una disputa geopolítica internacional con poderosos intereses extranjeros que quieren una Argentina subordinada, que no tenga su independencia marítima, que tenga que pasar por otro lado y pedir permiso para ordenar su producción, su comercio y su integración nacional”, reafirmó.

“No es algo insensato y tonto, si no que es un método de subordinación y coloniaje, por eso hay que recordar esa historia: se licitó en 2014, luego la paró Macri, luego no se pudo hacer. Estamos podridos, no queremos esperar más; y la provincia de Buenos Aires se quiere hacer cargo del Canal Magdalena si no lo van a hacer ellos. Lo convertimos en bandera, lo convertimos en lucha, hay que convertirlo en victoria de la provincia y del país”, enfatizó eufórico Kicillof, que puso aún más eufóricos a los presentes. El encuentro llegaba a su clímax. 

Por último, pero no menos importante, el gobernador aseguró que, ese mismo viernes firmó una resolución que llevará a la justicia el pedido de devolución de la coparticipación que Nación adeuda con la provincia de Buenos Aires. Esto solventaba los 6 puntos perdidos en 1991, y le daba un total de 26 puntos a una provincia que aporta el 40% de producción al Producto Bruto Interno de la Nación. Un reclamo que en los libros del presidente Milei debería ser más que legítimo. 

“Si la Argentina quiere ser independiente necesita industria nacional, producción propia, cultura propia, ciencia y tecnología y universidad pública. Los intereses que defendemos en la provincia de Buenos Aires son los intereses de la república Argentina”, concluyó Kicillof a modo de cierre, que no dejó escapar la oportunidad de incluir a toda la república en su oratoria.





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