Lo confirmó el vocero presidencial, Manuel Adorni, tras los anuncios previos del ministro Caputo, y surge tras los boicots del gobierno a la mesa del Consejo del Salario, donde la CGT había pedido un piso de 280 mil pesos.
Si hay algo por lo que se caracterizó en materia económica el gobierno de Alberto Fernández, es en haber sido un gran perseguidor de la inflación. Siempre desde atrás, nunca alcanzándola definitivamente, pero las paritarias fueron un mecanismo que nunca dejó de intentar recomponer el salario de los argentinos. En medio de un contexto político marcado por la crisis sanitaria del COVID-19 y otros factores, este momento político se sumó al ciclo económico que ya venía en proceso, el cual marca que los trabajadores no han dejado de perder poder adquisitivo desde hace diez años.
Para ejemplificar, la última mesa del Consejo de Salario que tuvo éxito se celebró en septiembre de 2023, y fijó un 32% de aumento para les trabajadores, correspondiente a una pérdida del poder adquisitivo que se redujo tras las inflaciones de, julio y agosto y el mismo septiembre, que fueron de 6,3%, y 12,4% y 12,7% respectivamente (según el Instituto Nacional de Estadística y Censos). En este caso, el aumento llegó a cubrir la pérdida, y si se revisan archivos anteriores se podrá ver que, en mayor o menor medida, los números de aumento orbitaron los de inflación.
A comparación de ello, el nuevo gobierno de La Libertad Avanza, comandado por el presidente de la Nación, Javier Milei, y el ministro Luis Caputo, llevan actualmente un inflación mínima de 45% (25% en diciembre y 20% en mayo), pero se estima que la pérdida del poder adquisitivo fue superior al 80%, teniendo en cuenta que la primera medida fue devaluar un 118% el tipo de cambio oficial. En esa línea, el Consejo de Salario debía reunirse entre diciembre y enero para fijar el nuevo monto para recomponer los salarios, pero esto no se dio hasta febrero, donde la Confederación General del Trabajo (CGT) propuso un piso de aumento del 80%, lo cual fue rechazado por la parte empresarial y por el Poder Ejecutivo, que juega de mediador en las negociaciones.
Para resarcir dicha situación, en un primer momento el gobierno había asegurado subir mediante un decreto el piso del SMVM, pero luego el propio Milei desestimó la idea ya que “no es parte de su lógica” fijar precios. Sin embargo, ahora el ministro Caputo aseguró esta suba que se repartirá en dos tramos, de manera que lo correspondiente a febrero se cobrará por un monto de 180 mil pesos, y en marzo por 202 mil pesos, lo cual fue confirmado este martes por el vocero presidencial, Manuel Adorni. Según fuentes cercanas a la cartera de Economía, al gobierno le preocuparía que se le “disparen” los montos atados al Salario Mínimo, entre los que se encuentran el Potenciar Trabajo, la Asignación Universal por Hijo y las jubilaciones.
“Como no se ha logrado que las partes se pongan de acuerdo por el Salario Mínimo, el Gobierno debe laudar y se fijó el salario en febrero en 180.000 pesos y en marzo en 202.800 pesos”, explicó el vocero Adorni. De esta manera, el oficialismo intenta salir ileso de una maniobra en la cual el objetivo parece haber sido desde un primer momento que la recuperación adquisitiva sea la menor posible, de modo que el ajuste siga en la misma línea: a los sectores más vulnerables y a los trabajadores.

