El magnate inglés que actualmente ocupa tierras nacionales en la patagonia e impide el paso a Lago Escondido se entregó a la justicia de Estados Unidos, luego de ser intimado por burlar al sistema de la bolsa de Nueva York.
El magnate inglés, Joe Lewis, fue intimado por la oficina fiscal del Distrito Sur de Nueva York por filtrar información confidencial sobre empresas de forma “anticipada” a su círculo íntimo, los cuales aprovecharon para realizar movimientos seguros en la bolsa de comercio de Wall Street. Lewis se entregó pero luego, fue liberado bajo fianza tras declararse “no culpable”.
Joe Lewis es un empresario de nacionalidad inglesa de 86 años que cuenta con un patrimonio de 6.000 millones de dólares. También es dueño del equipo Tottenham Hotspur, el “sexto grande” (en cuanto a infraestructura) de la liga más importante de fútbol inglés (Premier League). Y además, posee participaciones en la cadena de bares Mitchells & Butlers, entre otros bienes. Sin embargo, el título más importante que posee para las y los argentinos en cuanto a bienes es la usurpación de Lago Escondido, donde compró ilegalmente 12 mil hectáreas de la Patagonia, incluyendo una residencia que bloquea el acceso a este lago. Esto fue permitido por el juez Carlos Maqhiques, que sobreseyó a Lewis cuando fue imputado por dicho acto.
En esta ocasión, la justicia de Estados Unidos pretende, a través de una acusación de 29 páginas y que explicita 19 cargos, condenar por “fraude bursátil” a Lewis a una pena que podría ser de hasta 25 años. “Lewis abusó de su acceso a las salas de juntas de las empresas y proporcionó repetidamente información privilegiada a sus parejas sentimentales, sus asistentes personales, sus pilotos privados y sus amigos”, argumentó el fiscal acusante, Damian Williams. En ese sentido, se utilizó como ejemplo un movimiento en el que Lewis aprovechó su cercanía a un estudio clínico de una empresa de biotecnología que aún no había publicado oficialmente el documento. Las acciones de la empresa subieron en la bolsa de Nueva York una vez sucedido este hecho, y su pareja de aquel momento ya había registrado el “movimiento seguro” porque el magnate se lo contó. Así, sucesivamente.
En definitiva, Lewis fue detenido en Estados Unidos por aprovechar su ventaja de algunos conocimientos, y por ello se entregó inmediatamente, mientras que en Argentina usurpó una cantidad gigante de tierras, pero se mantiene en total libertad con respecto a ese hecho. Una vez más queda expuesto lo que representa el Poder Judicial para nuestro país, que debe lidiar con un grupo de hombres elegidos a dedo que son cómplices directos de la usurpación extranjera, y se ven envueltos groseramente en encuentros privados junto a Lewis y los grandes medios de comunicación. Mientras que en Estados Unidos con tan solo una intimación por generar ingresos extras en la bolsa de comercio alcanzan para que el británico se entregue, en Argentina burla a todos sus habitantes, se codea con el Poder Judicial que debería castigarlo, y pasa por encima de otras entidades que intentan denunciarlo, como la Inspección General de Justicia (IGJ), que requirió el año pasado la intervención de la firma “Hidden Lake”, con la que opera la gestión de Lago Escondido.

