Poema de Belen Correa, participante de la convocatoria de poemas “Daniel Omar Favero”.
Letras que reclaman justicia.
Versos plantados en un papel dispuestos a seguir sembrando memoria.
Poesías en honor a quienes creyeron en que un mundo mejor sería posible.
Escritura que intenta abrazar a sus familiares quienes buscan incansablemente y reciben con tanto amor a quienes nos sumarnos a una lucha que ya es colectiva porque somos un pueblo que no olvida.
I Tengo el pelo plateado como los anillos que llevo en mis manos. La columna se dobla como el caño del mueble que ya no tiene fuerza para soportar el peso de toda la ropa que venía colgando. La piel se quiebra como la corteza de un árbol. Siento que el tiempo pasa y no puedo evitar preguntarme si la columna se dobla por el paso de los años o será que me está invitando a estar más cerca de tu cuerpo que vaya a saber (tus verdugos) dónde lo han dejado.
II Sembraron horror, cosechamos lucha. Destilaron odio Y repartimos amor. Intentaron obligarnos a obedecer Y renacieron las desobedientes. Quisieron detener el crecimiento, pero el mundo ya estaba en movimiento con mucha gente dispuesta a recibir con los brazos abiertos la recuperación de cada nieto.
III Me despierto, Abro la ventana, Enciendo la computadora. Busco: Muchacha ojos de papel Escucho y pienso: Son tus ojos Que están ahí En el papel de la foto Que todos conocen La que cuelgo en mi pecho Cerca del corazón Cada vez que salgo A reclamar por vos.
IV
Búscame en las poesías,
En las letras de la
resistencia,
En los versos que intentamos Disparar contra la injustica
En los pájaros que vuelan libres
O en los árboles que florecen en marzo
Recordame
Porque mientras luches contra el olvido
Yo seguiré estando.
Joma

