Como en cuentagotas, la violencia asociada al crimen organizado y narcotráfico sigue inundando las crónicas de los noticieros. Ni qué hablar cuando un cargamento en Europa es decomisado y se descubren que toneladas de cocaína pasaron por el puerto de Montevideo.
Las bandas criminales locales se enfrentan entre sí día a día, las balas siguen cobrando vidas inocentes. La corrupción hace de las suyas, las cárceles siguen atestadas de jóvenes; pobres y analfabetos engrosan las filas de caponarcos que precisan mano de obra barata.
El sistema político se enfoca en la campaña electoral y en breve se escucharán medidas surrealistas y efectistas de mano dura y soluciones mágicas. Alguién dirá “a lo Bukele”, plegándose al burdo show del presidente de El Salvador. Otros propondrán -con culpa de clase-, superficiales medidas que no vayan al fondo de la cuestión.
Mientras tanto, Rosario, Argentina prende las luces largas, advirtiendo lo que puede pasar en Uruguay en breves… ¿o ya nos está pasando?
Rosario, Argentina. La ciudad se despierta con la violencia de todos los días, pero esta vez despierta la indignación ciudadana. En los últimos días se sucedieron varios asesinatos a sangre fría: de un joven trabajador de una estación de servicio, dos taxistas y un conductor de ómnibus, todos muertos a tiros, y al azar, por sicarios.
En 2023, el Centro de Estudios Latinoamericanos sobre Inseguridad y Violencia de la argentina Universidad de Tres de Febrero determinó que en 2020 hubo 16,4 personas asesinadas cada 100.000 habitantes.
El periodista Germán de los Santos explicó que Rosario tiene «una tasa de homicidios cuatro veces mayor que el promedio nacional» debido a «una lucha entre bandas por el control del tráfico de drogas en la ciudad».
Un violento negocio de «narcomenudeo» generado por el hecho de que Rosario -el principal puerto agroexportador de Argentina- está estratégicamente ubicada sobre uno de los principales canales de transporte del país, la Hidrovía Paraguay-Paraná, que, además de trasladar soja y otros bienes, también es utilizada para contrabandear droga, en particular cocaína, con destino a Europa y Oceanía.
El actual gobernador de Santa Fé, Maximiliano Pullaro, con el apoyo de la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, lanzó recientemente el Plan Bandera. «Vamos a intervenir progresivamente ocho barrios en Rosario y cuatro en la ciudad de Santa Fe, mediante una acción estatal concertada tendiente a reducir la violencia, atacar la venta de droga y restablecer la paz social», afirmó.
El resultado, fotos y performance “a lo Bukele”. Presos semidesnudos con las manos atadas y sentados en el piso, uno atrás de otro, rodeados de un fuerte contingente de fuerzas de seguridad armados. Una foto que pretende un efecto: orden y mano dura.
Alguna vez Rosario fue conocida como“La Chicago Argentina”. Es uno de los términos que más pervivió en el tiempo y es anterior a la mafia: tiene que ver con un crecimiento abrupto de una ciudad con un puerto y un núcleo importante de comerciantes.
No sólo albergó el paso de miles de marineros y extranjeros, sino que también cobijó otro tipo de desembarco, el de la prostitución. Fue el trampolín de la mafia en el país y, de allí, el bautismo de «la Chicago argentina». Las andanzas de los italianos Juan Galiffi, apodado «el Chicho Grande», y su rival, Francisco Morrone, «Chicho Chico», inspiraron el cambio de nombre acorde con los niveles de violencia y corrupción que los envolvían.
Ni tan lejos
En Uruguay no estamos tan lejos de Rosario. El puerto de Rosario y de Montevideo son claves en el esquema de narcotráfico que navega por la hidrovía Paraná-Paraguay. Uruguay pasó de ser país de tránsito a país de acopio. Y la influencia de grupos extranjeros y la coordinación de bandas nacionales con éstos, dan como resultado el aumento de la violencia en prácticamente todas sus aristas.
Según un informe de inteligencia policial difundido por radio Sarandí y La Diaria, son 59 los grupos criminales que operan en todo el país, algunos asociados a organizaciones brasileñas, sobre todo en zona de fronteras del litoral este (frontera con Brasil), en los departamentos de Artigas, Rivera, Cerro Largo y Rocha, bajo una fuerte presencia del brasileño Primer Comando de la Capital (PCC) que se ha extendido hacia Paraguay y Argentina también. Uruguay no ha sido la excepción.
La hidrovía del Paraná-Paraguay, principal salida de droga sudamericana
A través de la promulgación de la Ley de Urgente Consideración (LUC) se implementó la Ley de Derribos, para que la Fuerza Aérea pudiera actuar contra aeronaves que no se identificaran y la Prefectura Nacional Naval adquirió lanchas para proteger las fronteras acuáticas. Resultado: cero derribos y un festín para los narcotraficantes por aire, tierra y mar.
Recientemente radio Sarandí entrevistó a Erwin “Coco” Parentini, un presidiario barra brava del club de fútbol Peñarol, que cumple pena en la cárcel de Santiago Vázquez. Los dichos de Parentini son representativos de la situación de miles de presos anónimos del Uruguay. Un caldo de cultivo que tiene reminiscencias a cómo surgió el PCC y al que, además, Parentini hizo referencia.
«Estoy 24/7 encerrado sin ninguna actividad, de nueve años que llevo en prisión, seis estuve aislado», sostuvo el narcotraficante preso, quien indicó haber mantenido el silencio «por mi familia, pero en estos momentos ya se cruzó una línea que mi familia está sufriendo». El recluso dijo vivir «torturas» al estar encerrado, engrilletado en su celda y tener malas condiciones cuando lo visita su hija, de siete años.
«La cárcel es un reflejo de la calle, lo que pasa acá también pasa en las esquinas». «Ese chamuyo barato (habladuría) de dar golpe duro al narcotráfico no es por ahí, es por la educación a los niños”, añadió.
“Paz, Justicia y Libertad”, dijo el múltiple homicida Erwin Parentini en Radio Sarandí. Ese es el lema del Primer Comando de la Capital, el PCC, la principal mafia latinoamericana. El delincuente dijo no pertenecer al PCC, pero dio a entender que el grupo opera en Uruguay.
La realidad de las cárceles uruguayas son el mal que se barre debajo de la alfombra que porfiadamente sale a la superficie todos los días y no hay peor ciego que el que no lo quiere ver.
De acuerdo con datos de la Oficina del Comisionado Parlamentario para el Sistema Penitenciario, Juan Miguel Petit, en Uruguay hay unas 15 mil personas privadas de libertad, lo que significa que por cada 230 habitantes, uno vive dentro de una cárcel.
A todos estos componentes locales, hay que unirlos en clave regional y comprender la situación geopolítica por la que estamos atravesando. Si no veamos el acuerdo del gobierno de Javier Milei de Argentina con ingenieros estadounidenses sobre la hidrovía Paraná-Paraguay. Un acuerdo similar al que Paraguay ha suscrito con su par del norte. Faltaría Uruguay en esta tríada del sur. ¿El narcotráfico será el nuevo caballo de Troya para intervenir el Cono Sur?
Entre el punitivismo de escritorio, la falsa mano dura y la silenciosa pero letal corrupción, el sálvese quien pueda está más cerca que Rosario, la sombra y las garras imperiales asoman y los barrios se siguen desangrando.
Nicolás Centurión
Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio». La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.
La Jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, visitó Uruguay por segunda vez en lo que va del gobierno derechista de Luis Lacalle. Su llegada fue el martes 6 de febrero y estuvo 48 horas dentro del territorio nacional. Uruguay “es un líder en democracia” y dijo que existe “una relación muy fuerte con las Fuerzas Armadas uruguayas”.
El ministro de Defensa Javier García, saluda a Laura Richardson
La jefa del Comando Sur anunció que Estados Unidos realizará “una donación de proyectos de asistencia humanitaria”. Dijo que la donación, que cifró en un millón de dólares, consiste en buckets [baldes] que “soportan una gran cantidad de agua” y pueden transportarse en helicóptero para “extinguir incendios”.
“Yo soy una visitante y mi deseo es apoyar a este país como democracia. Para mí es un honor estar en Uruguay. Les deseo un feliz carnaval, y tienen las playas más bonitas en la región”, expresó Richardson antes de retirarse del ministerio.
Recordemos que Richardson se hizo tristemente famosa y viral en las redes y portales noticiosos de esta región, cuando realizó declaraciones explícitamente imperialistas sobre los recursos naturales de América Latina.
“¿Por qué es importante América latina?” Esa fue la pregunta retórica de Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, en un video grabado para un acto del Atlantic Council, think tank vinculado a la OTAN. De inmediato, la general estadunidense relató un listado de razones por las cuales Washington posa sus ojos en el resto del continente. ¿El denominador común del inventario? Todos los aspectos destacados derivan de los “ricos recursos y elementos de tierras raras”, según el discurso de la propia Richardson.
Destacó, en primer lugar, el triángulo del litio, zona estratégica que comparten Argentina, Bolivia y Chile. “Sesenta por ciento del litio del mundo se encuentra en ese triángulo”, expresó Richardson, y agregó que ese elemento es “necesario hoy día para usos de tecnología”. “Tienen los recursos de Venezuela también, con petróleo, cobre, oro”, continuó la general, quien también destacó la importancia del Amazonas, al describirlo como “los pulmones del mundo”.
Dichas declaraciones generan repudio en líderes políticos, sociales, organizaciones en general y hasta algún incauto que pensaba que el imperialismo era cosa de la Guerra Fría.
La central única de trabajadores, PIT-CNT repudió la visita de Richardson y aseguró que el “verdadero objetivo” de su viaje a Uruguay es “el interés por el agua dulce”, así como analizar “la posibilidad de crear una base militar en territorio uruguayo” y “agradecer el apoyo del actual gobierno por abstenerse en la ONU de pedir un alto el fuego en Gaza para que pudieran ingresar víveres y medicinas para el pueblo palestino”.
“La general Richardson visita nuestro país como embajadora de un gobierno que pone al mundo al borde de la guerra nuclear al fomentar de manera irresponsable la guerra Ucrania-Rusia, que bombardea países como Yemen y Siria, y apoya con armas, municiones y logística el genocidio que realiza el gobierno de Israel sobre el pueblo palestino”, señaló el Pit-Cnt.
“Repudiamos la visita de quien considera a América Latina su patio trasero, al declarar que el interés de EE. UU. es por los recursos de tierras poco comunes, como el litio, el petróleo, el cobre y el oro, además de poseer el 31 por ciento del agua dulce del mundo en esta región”, prosigue el envío.
Al término de la reunión, Richardson fue consultada por la prensa sobre las acusaciones del PIT-CNT respecto de un supuesto interés de Estados Unidos en instalar una base militar en territorio uruguayo. “Absolutamente no”, respondió Richardson, que, mediante un traductor, sostuvo que eso “no es lo que hace el Comando Sur”. “Nosotros venimos acá y, como democracias, identificamos colectivamente cuáles son las amenazas y los retos y trabajamos juntos para alcanzar esos objetivos”, expresó.
“Durante más de siete décadas, hemos estado orgullosos de llamar a Uruguay un socio valorado y respetado en seguridad”, destacó la general Richardson, mientras destacó que la alianza entre equipos de ambos países “es un ejemplo más del poder de la asociación”.
¿Estados Unidos precisa instalar una base militar aquí o Uruguay ya es una base de facto para los intereses yankis?
La intendenta de Montevideo, precandidata a la presidencia por el Frente Amplio, Carolina Cosse, también se reunió con la Jefa del Comando Sur. Tras la reunión, Cosse dijo en rueda de prensa que durante el encuentro con Richardson que compartieron sobre un programa en el que participa Montevideo, que es en conjunto con Bloomberg y las universidades de Harvard y John Hopkins.
En tiempos convulsos, guerra en Ucrania, el genocidio contra el pueblo palestino, el avance de China en el tablero mundial y el declive de Estados Unidos como hegemon; la encargado de esta zona del mundo para el imperio, vino a pasar revista en el último año del gobierno de Luis Lacalle y ¿a conversar con la candidata de su preferencia?
Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio». La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.
Se cierra el 2023 para Uruguay con un saldo negativo en general. El gobierno derechista liderado por Luis Lacalle ha seguido a pie juntilla su plan de gobernar para los ricos -los “malla oro” como él mismo los denominó-, en una especie de neoparafraseo de la teoría del derrame.
El 2024 no empezó, pero la campaña electoral si. El año entrante en Uruguay se elegirá el nuevo presidente, su vicepresidente, la composición del nuevo parlamento y además estarán en juego al menos dos plebiscitos: uno sobre la reforma de la seguridad social, promovido por la central única de trabajadores PIT-CNT; donde el Frente Amplio dio libertad de acción a sus sectores.
Hasta el momento el plebiscito cuenta con escaso apoyo por parte de la oposición centroizquierdista que pretende volver al gobierno el primero de marzo de 2025. El segundo plebiscito lo propuso la formación de ultra derecha Cabildo Abierto sobre la reestructuración de deudas.
La pobreza sigue teniendo rostro de niño y niña en Uruguay. Un problema estructural, silencio, latente pero que después explota en todos los ámbitos de la sociedad donde asistimos asombrados a sus consecuencias y seguimos negando sus causas.
Gustavo de Armas, asesor en planeamiento estratégico de la oficina del coordinador residente de Naciones Unidas en Uruguay, presentó el informe titulado “Abatir la pobreza en Uruguay al 2030. Compromiso ético y condición del desarrollo”. La investigación fue motivada por el primero de los Objetivos de Desarrollo Sostenible –el fin de la pobreza–, al que Uruguay adhirió en 2015.
El asesor de ONU subrayó que pese a tener el “estado de bienestar más desarrollado de la región”, en pobreza infantil el caso de Uruguay es “absolutamente extremo.” Señaló que 44% de la población pobre es menor de 18 años, y que la situación afecta con mayor notoriedad a las mujeres, que suelen ser las jefas de los hogares más vulnerables.
De hecho, 68% de los 88.000 hogares pobres que hay en Uruguay tienen jefatura femenina. De ellas, sólo la mitad está empleada y eso “se combina con una muy alta dedicación al trabajo no remunerado”. Por lo tanto, De Armas hizo hincapié en que “la reducción de la pobreza implica también trabajar fuertemente sobre la inserción laboral de las mujeres”.
Otra pandemia que mata en silencio es la problemática del suicidio. El país más feliz de América Latina y el 28 en el mundo, donde se suicidan dos personas al día, llevando a 818 la cifra en 2022. Este año no promete mejorar las cifras de manera cuantiosa.
Siempre arriba en los rankings de consumo de whisky, cocaína, psicofármacos. Altos niveles de suicidio, baja natalidad. ¿Qué está pasando en Uruguay? ¿Este país tan tranquilo que se vende al mundo por estabilidad política e institucional, con ese se es feliz? ¿Alcanza para vivir la calidad democrática si los jóvenes emigran o se suicidan o no quieren tener familia?
¿En qué índice, ranking, guarismo se mide la calidad de vida, la humanidad, el desarrollo integral del ser?
Los escándalos y la corrupción han llegado a portadas de diarios internacionales y la población se ha acostumbrado que una semana y otra también, un nuevo caso surja a la luz. A estos se suman los escándalos domésticos, de poca trascendencia internacional y alcance, pero que de igual manera deterioran la calidad institucional.
Desde inicios de la gestión Lacalle los escándalos venían salpicando al Uruguay y no al gobierno como se suele decir, porque es el gobierno el que los genera. Acomodos, clientelismo, nepotismo, abuso de funciones, espionaje a opositores, facilitación de un pasaporte a uno de los narcos más buscados de la región, una trama para espiar, perseguir y amenazar a víctimas de un pedófilo y así la lista sigue.
El 2023 se inauguró con una fuerte sequía que dejó a la mitad de la población uruguaya sin agua potable. La salinidad llegó a niveles tales que los calefones se rompían, lo mismo con las griferías y su consumo no era para nada saludable. Así y todo el gobierno se encargó de hacer nada. Incluso altos dirigentes convocaban a oraciones para que llueva. La población tuvo que comprar agua embotellada para realizar cualquier tarea del hogar, sea de cocina, de higiene, etc.
El tema sobre el narcotráfico se llevó mucha atención a lo largo del 2023 por todas sus ramificaciones y aristas. A nivel regional el caso Sebastián Marset se llevó todos los focos. A raíz de filtraciones de audios, se descubrió que el gobierno urdió una trama de mentiras en una interpelación a los ex ministros de Interior y Relaciones Internacionales sobre la expedición del pasaporte al narcotráfico y que desde ya, sabían quién era Marset.
Esto provocó una sucesión de renuncias en varias carteras ministeriales pero con cero atisbo de autocrítica por parte de los renunciantes, implicados y hoy indagados por la justicia, y mucho menos por parte del Presidente Lacalle.
Luego que pasamos a ser un país no solo de tránsito en la región sino también de acopio. Esto implica más cantidad de droga en el territorio, por ende mayor disputa de las bandas por el negocio. Esa disputa se traduce en ganar territorio, poder, dinero. Eso se gana en base a corrupción con las autoridades, tráfico de armas, y luego el poder de la bala.
Poder de bala que se está viendo en varios barrios de Montevideo. Balaceras, homicidios, ajuste de cuentas, cuerpos desmembrados y/o prendidos fuego. Lo que se veían en las series y películas o se encuentra en la crónica roja.
El flamante ministro del Interior, Diego Martinelli ante esta crisis declaró: “La buena noticia es que están focalizados en determinados barrios”. La última semana de diciembre contabiliza la preocupante cifra de 15 homicidios registrados, un motín en la principal cárcel del país con 6 presos muertos (al momento que se escribe esta nota), decenas de heridos y celdas enteras prendidas fuego.
Uruguay se desangra lentamente. Sociedad, políticos y más, parecen no asistir a los cambios que se están originando. Una foto sepia es el recuerdo al que está anclado la sociedad como una realidad inmutable y un pasado que siempre fue mejor.
El Frente Amplio empezó a esbozar ciertas fricciones ya en su Interna que va con cuatro candidatos. Sus tres intendentes: Yamandú Orsi (Canelones), Carolina Cosse (Montevideo), Andrés Lima (Salto) y Mario Bergara. Orsi es el que pica en punta y es el favorito dentro del Frente Amplio según encuestas e incluso en un posible balotaje entre el delfin de Lacalle, Álvaro Delgado del Partido Nacional.
Ante todo esto, que excede a los partidos políticos, pero que también les compete, se ven, se escuchan y se leen pocas propuestas para saltar este péndulo de ciclos reaccionarios y progresistas.
Mientras tanto el presidente Lacalle pasó navidad en la Antártida, en esos ataque de divismo que le dan bastante seguidos. Como cuando pasó navidad en el Congo. A pesar de todo lo narrado, la imágen positiva del primer mandatario sigue en níveles bastante altos.
El bolsillo sigue crujiendo, conseguir trabajo es tarea ardua, la seguridad ha empeorado notoriamente, hay que trabajar 5 años más para jubilarse, las infancias siguen empobrecidas, las cárceles un caldo de cultivo de más violencia, los delitos de guante blanco campean a sus anchas.
Ah, ¡pero qué lindas playas tenemos!
Nicolás Centurión
Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio». La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.
“La corrupción es una tragedia personal, una vergüenza familiar y un golpe a la confianza institucional, todo a la vez”
Julio Guarteche
Un nuevo escándalo y otro nuevo caso de corrupción en el gobierno son noticia en Uruguay y más que una excepción, viene siendo la regla. Abuso y explotación de menores por parte de un senador, la policía amedrentando a las víctimas, el ministro del Interior montando una investigación paralela para entorpecer a la justicia y un Presidente que miente para proteger a sus amigos.
Se trata esta vez de Gustavo Penadés, senador del Partido Nacional y amigo personal del presidente Luis Lacalle, armador y líder de la lista 71, lista ícono del herrerismo, la línea política que lleva adelante el mandatario y su familia (Luis Alberto de Herrera fue su abuelo).
La fiscal de Delitos Sexuales de 6° Turno, Alicia Ghione imputó a Penadés por once delitos de retribución a la explotación sexual de menores de edad, cuatro delitos de abuso sexual especialmente agravado, tres de abuso sexual agravado y un delito de violación. También se lo acusó por los delitos de desacato, de corrupción de menores y de atentado violento al pudor, todos en régimen de reiteración real y en calidad de autor. Irá a prisión preventiva por 180 días.
Penadés resultó expulsado del Senado de la República por unanimidad y a través del mecanismo que avala el artículo 115 de la Constitución.
Además de lo aberrante del caso y sus implicancias, el ex senador tenía un modus operandi perverso. Abusó de más de una decena de menores vulnerados, muchas veces en extrema pobreza, con retribución de unos pocos pesos. Tenía sus colaboradores y un sistema aceitado de captación de las víctimas. La investigación destapó otro escándalo más de corrupción que implica directamente al Ministerio del Interior y al propio Presidente de la República.
Lacalle, Heber y Penadés
En primera instancia, apenas se hicieron públicas las denuncias sobre este caso, el ministro del Interior Luis Alberto Heber (íntimo del reo Penadés y del presidente Luis Lacalle) declaró que las denuncias eran difamación y brindó su apoyo al acusado. Lacalle por su parte declaró: “le creo a él…hace 30 años que lo conozco y me dijo `yo no hice nada’ . Sería un mal amigo si no le creo».
El cimbronazo político no solo es consecuencia de que Penadés es el primer senador expulsado en la historia uruguaya sino que se descubrió que la cúpula del Ministerio del Interior montó una investigación paralela para amedrentar a las víctimas y obstaculizar a la justicia.
Carlos Taroco, ex jerarca del Instituto Nacional de Rehabilitación, ordenó a policía reunirse con denunciante de Penadés para tener información y ahora será imputado junto con otros policías. También dispuso que se ingrese al Sistema de Gestión de Seguridad Pública para tener datos de las víctimas.
El exprofesor de Historia del Liceo Militar Sebastián Mauvezín,, acusado de mediador entre Pendés y las víctimas
El periodista Eduardo Preve publicó audios donde se escucha a la secretaria de Álvaro Delgado, precandidato a la presidencia por el Partido Nacional, solicitando datos de las víctimas e intentando ubicarlas.
El centroizquierdista Frente Amplio -en la oposición- pidió en la Cámara de Diputados- la renuncia de Heber y el oficialismo contestó que es “oportunismo” y parte de una “puesta en escena.” El presidente, en la misma tónica, declaró que “lamentablemente no le sorprende” y ratificó a Heber en su cargo.
La cuestión se bifurca en dos simples cuestiones: si Heber sabía de la investigación paralela, es un acto de corrupción gravísimo que reviste consecuencias penales. Si no sabía, es de una responsabilidad política mayúscula ya que en sus propias narices los policías hacen y deshacen sin que él se entere.
Como corolario, el presidente Lacalle mintió alegando que fue la policía la que descubrió la investigación paralela, cuestión que echó por tierra con celeridad la Fiscal Ghione.
Un collar de perlas opacas
El caso Penadés y la corrupción en el Ministerio del Interior de Heber se suman a una lista cuasi interminable de escándalos del gobierno de Lacalle. Someramente los repasaremos (y seguramente quede alguna afuera) porque de profundizar, habría que escribir más de un libro.
Podemos empezar por los escándalos que dieron vuelta al mundo.
El Caso Marset: La entrega del pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset cuando estaba preso en Dubai. Las mentiras de los ministros en el Parlamento y un caso que aún está abierto.
El Caso Katoen Natie: La concesión de la terminal portuaria de la Cuenca del Plata a la empresa belga Katoen Natie hasta el año 2081. Siendo la única terminal de contenedores especializada de Montevideo. El acuerdo fue a puertas cerradas, sin consulta al Parlamento ni a ninguna institución estatal.
El Caso Astesiano: su guardaespaldas ahora preso, que ofrecía un abanico de servicios non sanctos donde hay involucrados ciudadanos rusos, espionaje a legisladores de la oposición, seguimiento a particulares, etc, etc.
El Caso Caram: Intendente del departamento más al norte de Uruguay, limítrofe con Brasil, con casos de nepotismo escandalosos. Como para rematar, el Presidente Lacalle mostró su apoyo y fue a la fiesta de casamiento del Intendente.
El Caso Salto Grande: donde se acomodaron a 36 ediles de la lista 404 del riñon de Lacalle y se excusó como “un exceso del mecanismo de contratación”.
El Caso Carlos Moreira: Un intendente nacionalista que pedía favores sexuales a cambio de pasantías en la comuna.
El Caso Irene Moreira: La ex ministra de vivienda y esposa del líder del ultraderechista Cabildo Abierto, Guido Manini Ríos, entregaba viviendas “a dedo”. Caso que le costó el cargo.
El Caso Cardoso: El ex ministro de Turismo por el Partido Colorado que contrató una empresa fantasma de publicidad en plena pandemia y le costó el cargo.
El Caso Peña: El ex ministro de Medio Ambiente por el Partido Colorado, mintió con el título universitario que ostentaba.
El Caso UPM: Donde el gobierno modificó los niveles permitidos de contaminación y recientemente la multinacional extinguió un cauce de río y toda su flora y fauna.
El Caso Vertical Skies: Una empresa radicada en Estados Unidos de ex militares uruguayos que espió a través de Astesiano a los senadores frenteamplistas Charles Carrera y Mario Bergara. Lacalle en su momento también dijo que era una puesta en escena de la oposición.
El Caso Cikurel: La pareja del Ministro de Educación y Cultura, Pablo Da Silveira, acusada de formar parte del esquema de lavado de dinero en el Caso Odebrecht.
Podemos agregar el aumento de los homicidios, la violencia y otras “perlitas”, como:
-En tema narcotráfico, pasamos a ser de país de tránsito a país de acopio y hay indicios de un retorno de laboratorios para la producción de cocaína en el país. Barrios cada vez más manejados por los narcos.
-Sin embargo la policía se mete con estudiantes, profesores y sindicalistas que se posicionan en contra de la reforma educativa que ha sido impuesta y de espalda a los trabajadores de la educación.
-El aumento de la pobreza infantil, de las tarifas y el costo de vida.
-La errática política internacional, pendular con China y Estados Unidos, destructiva en el Mercosur.
-Los favores y exoneraciones a los grandes medios de comunicación para robustecer el cerco mediático.
-Facciones de la Coalición Multicolor gobernante que abonan a la teoría de los dos demonios que intentan equiparar el terrorismo de Estado a la guerrilla.
-El pésimo manejo de la sequía, dejando a medio país sin agua potable por dos meses.
-Casos de nepotismo y clientelismo a lo largo y ancho de todo el país.
Los mejores años de tu vida, decía la propaganda de la coalición derechista durante la campaña electoral. En realidad, creo que son los mejores cinco años de su vida.
Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.
La Quinta Pata -del portal alternativo de comunicación Periferia, de Uruguay- conversó con Joao Pedro Stédile, líder del Movimiento Sin Tierra (MST) de Brasil, quien -entre otras cosas- señaló: “Espero que las políticas económicas avancen, que el apoyo popular a Lula aumente y con eso se genere una nueva correlación de fuerzas en la lucha de clases”
–¿En qué está la cuestión agraria? Usted hablaba del choque agrario que hay en Brasil, por ejemplo, entre el latifundio, la agroindustria y la agricultura familiar. ¿En qué está esa lucha?
– Creo que este escenario de la realidad agraria brasileña creo que se repite en todos los países de Latinoamérica y quizá del sur global, porque estamos viviendo en todo el mundo una nueva etapa del capitalismo, que es un capitalismo controlado por el capital financiero y por las grandes empresas transnacionales, que controlan el mercado mundial de mercancías agrícolas, las llamadas “commodities agrícolas”.
Entonces el capitalismo tiene sus formas de separar de la riqueza natural, desarrollar sus formas propias de agricultura. Yo creo que otros países a veces cambian la terminología, pero las formas son básicamente las mismas y desde aquí hemos elaborado una síntesis.
El capitalismo y esa fase tiene formas fundamentales del capital. La primera es lo que llamamos Latifundio predador: Que más que un concepto relacionado a las grandes propiedades, es un modelo del capital actuar sobre los bienes de la naturaleza, de apropiarse de forma privada y transformar esos bienes que no tienen valor porque no son frutos del trabajo humano, en mercancías. Y en esa metamorfosis, como por ejemplo el agua, que la sacan de la naturaleza y la ponen en una botella, el agua no tiene valor, porque no es fruto del trabajo humano, el valor es trasladarla y embotellarla, pero de ese mecanismo ellos sacan ganancias de 300, 400%. Lo mismo se puede decir de los que explotan los árboles, los mineros, etc.
Por detrás de ese latifundio depredador, está siempre el capital financiero y las grandes transnacionales. Aquí en Brasil, por ejemplo, somos un país continental en términos de dimensión, pero tres o cuatro empresas controlan el comercio de agua potable embotellada: Coca Cola, Pepsi Cola y Nestlé. Todas muy conocidas. Ganan mucho más dinero con el agua que con refrigerio o con leche. Luego tenemos el modelo del Agronegocio: Es el modelo que produce commodities agrícolas, se utilizan grandes extensiones, semillas transgénicas, mucho agrotóxico, abono químico, pero no desarrolla el país, ellos producen commodities para el mercado externo y hay una alianza de clases entre el propietario de la tierra, las transnacionales y los bancos, que son los que financian.
Pero este modelo no desarrolla el país, no produce alimentos y además tiene una contradicción insuperable; que su forma de producir es agresiva al medio ambiente, sobre todo por el uso de agrotóxicos, los agrotóxicos matan la biodiversidad y con eso eliminan la cobertura vegetal y desequilibran la naturaleza, provocando los cambios climáticos.
El tercer modelo, es el modelo nuestro, del trabajo, del hombre de campo, de los campesinos. De nuevo, en cada país hay una terminología apropiada, aquí en Brasil, más que campesino, utilizamos agricultor familiar, aunque sea una profesión y no una categoría social. Y la Agricultura familiar, entonces se dedica a producir con trabajo familiar, en pequeñas parcelas, los alimentos para el mercado interno.
Entonces estamos en esa pugna, la lucha de clases hoy en nuestros países es precisamente sobre esos tres modelos. Escuchaba la conversación de ustedes antes y es lo mismo que pasa en Brasil. El modelo del latifundio predador es aquel que va entonces en la frontera agrícola. El que va avanzando y tomando los recursos de la naturaleza y aquí en Brasil, es el que destruye las florestas, las queman, las matan. Pero peor aún, ahí, en esa frontera agrícola es donde
viven los quilombolas, los afrodescendientes, que habían huído de la esclavitud, los pueblos originarios y ellos son los que enfrentan mas esa ofensiva del capital y por eso se producen muchos conflictos, hasta muchas muertes, aquí en Brasil. Así es nuestra realidad, hermano del gran programa La Quinta Pata.
-Recientemente asesinaron a una compañera en Bahía por estos conflictos. Después: Sobre el tema de la deforestación, la tierra ¿Cómo fue vivir el bolsonarismo con respecto al tema de la tierra, la deforestación, el arrasamiento de la Amazonia, con todo lo que implica la destrucción del ecosistema, pero también de las personas que lo habitan? ¿Se han podido recomponer? ¿Cómo está el vínculo con el gobierno de Lula? ¿Hay políticas favoreciendo a que se reconstruya o estamos en un punto muerto?.
–La primera es verdad, tenemos que denunciar en todos los espacios la violencia que hay de ese capital que llega ahí a la frontera agrícola y no mide consecuencias. Entonces en una región, ahí, de afrodescendientes había una señora que es madre de santo, de esas religiones afro descendientes que ustedes tienen también en Uruguay. Y la señora esta, por ser una líder religiosa, con 72 años, ella se anteponía a las agresiones del agronegocio y fue víctima de esa alianza del capital que se manifiesta en una agresión hacia las comunidades, pero también de intolerancia religiosa.
Bueno luego está el tema del bolsonarismo que a nosotros no nos gusta llamar bolsonarismo, porque en realidad son fascistas, no hay una doctrina, un liderazgo siquiera de masas, que Bolsonaro represente una nueva corriente del fascismo; él es fascista. Oriundo del ejército brasileño y por supuesto fue expulsado en la década del 70 del ejército por sus actos violentos cuando intentó poner una bomba en una dependencia del ejército, para reivindicar aumento de sueldo.
Pero lo que tenemos que comprender y que es también un fenómeno, que no es sólo brasileño, es que en tiempos de crisis del capitalismo como estamos viviendo ahora, las burguesías, para proteger sus intereses, sus privilegios, recurren a las ideas del fascismo. Para tomar de asalto al Estado y para amedrentar a la clase obrera con sus ideas de violencia, turbulencia y de políticas antipueblo. Entonces la burguesía brasileña, nos dió cuatro golpes antipopulares y antidemocráticos, desde cuando afloró esa crisis capitalista desde el 2014.
El primer golpe fue tumbar a Dilma, sin ningún motivo. Porque es necesario tomar de asalto el Estado brasileño, que tiene muchos recursos. Y ahora se comprobó, que el mismo tribunal que había abierto el proceso contra Dilma, del cual resultó su casación, ahora reconoce que hubo un error y que ella no cometió ningún crimen. ¿Y quién va a devolvernos los tiempos perdidos? ¿No?.
Luego dieron el segundo golpe que fue imponer un gobierno impostor de Temer, que gobernó por dos años y nos impuso las peores derrotas legislativas, porque impuso una reforma laboral terrible, que quitó los derechos laborales de la clase trabajadora, puso en la calle a la mitad de la población económicamente activa, quitó los derechos prevencionales, tendremos una generación de obreros que no va a lograr jubilarse. E impuso el techo máximo de gastos sociales en el presupuesto nacional. Luego nos dieron el tercer golpe que fue encarcelar a Lula, también, sin ningún motivo, como después se reveló.
Y el cuarto golpe fue impulsar a Bolsonaro. Bolsonaro es un lumpen, no tiene fuerza social organizada, no es un líder de masas. Fue manipulado por la policía brasileña, el responsable por Bolsonaro es la policía brasileña, pero qué pasó; el tipo pasó cuatro años transfiriendo recursos del Estado para la burguesía, se ha revelado ahora que él transfirió como escisión fiscal, más de cien mil millones de dólares a las empresas. Ese fue el peaje que él devolvió como gratitud al cargo de presidente. Entonces tuvimos cuatro años en que se paralizó todas las políticas y al contrario, ante cualquier movilización popular luego venía la represión, así fue con nosotros también, en el campo.
En seis años la crisis no se agotó, al contrario, se profundizó y eso provocó entonces como una contradicción,- la dialéctica nos ayuda a entender- y parte de la burguesía cambió de lado, parte de la clase media cambió de lado. Antes había casi un consenso de la burguesía y de la clase media con apoyar a Bolsonaro , ahora, en las elecciones del año pasado cambiaron el lado. Y eso fue muy importante porque eso permitió que Lula aglutinara un frente amplio y lográramos entonces, derrotar al fascismo.
Pero, para ir terminando la pregunta; lo que Lula encontró fue un Estado dilapidado, en la reforma agraria , los tipos cerraron el ministerio de reforma agraria, cerraron todas las políticas que favorecían. Entonces en esos seis primeros meses de Lula, las cosas andan muy vagarosas, porque ellos tienen que recomponer el Estado, recomponer servidores, recomponer políticas públicas, recomponer del presupuesto que fue aprobado todavía, en el último periodo de Bolsonaro. Pero como Lula tiene un liderazgo muy grande, se ha salido muy bien en la política internacional y ahora está tratando de arrumar la casa y ver si podemos avanzar más rápido en el segundo semestre.
Roberto Campos Neto y Lula
–Leí una frase que decía: “nos dejaron elegir a Lula pero no al Presidente del banco central” una frase que retrata un poco la situación en la que se encuentran
– Sí, eso es lo que el imperio hace con el capital financiero y las transnacionales.Nos impusieron esa tesis de que el banco central tiene que ser autónomo, entonces ¿qué pasó? En el último periodo de Bolsonaro aprobaron una ley a su modo, de autonomía del Banco Central y pusieron ahí un señor del banco vinculado al Santander que tiene un mandato hasta mediados de 2025.
Entonces elegimos, pero no tenemos fuerza para cambiar algunos renglones fundamentales de la política económica. Porque la política de tasa de interés, la política de tasa de cambio y la política de inflación, quien controla es el Banco Central. Incluso con la emisión de moneda. Entonces estamos dando ahora una batalla todos los días, a desmoralizar ese señor del Banco Central, a ver si tiene vergüenza y en algún modo pide dimisión.
Porque Lula no tiene poder, no hay ley que permita que Lula pueda sustituirlo y todavía tenemos muchos problemas en el congreso. Aquí tenemos dos cámaras: los diputados y el senado, y funcionan separados. En el senado la mayoría apoya a Lula pero en la cámara no. Porque tenemos un sistema electoral muy distorsionado, que hace con que la burguesía, con su poder económico, distorsione.
Reforma agraria popular y lucha por la tierra
Les voy a dar un ejemplo: los latifundistas tienen 1% de la población. El agronegocio son minoritarios, minoritarios. Sin embargo ellos tienen 240 diputados. La mitad de la cámara de los diputados está vinculado al agro negocio. Entonces eso distorsiona, el gobierno tiene poca maniobra en la cámara. Por eso sería muy difícil ingresar una ley que devolviera al poder central el Banco Central, y en eso estamos.
Espero que las políticas económicas avancen, que el apoyo popular a Lula aumente y con eso se genere una nueva correlación de fuerzas en la lucha de clases que permita primero, nosotros enterrar el fascismo, que es la primera misión y después avanzar en políticas públicas para mejorar las condiciones de vida en el pueblo.
–Ya que nombró a la Cámara de representantes, recientemente vimos cómo a usted y en representación también del MST, había una persecución muy grande que lo llevaron a una comisión investigadora que fue un show. Porque había preguntas que no tenían sentido. ¿Usted lo considera como otro avance contra la izquierda y las organizaciones sociales?
– Sí, sí. Es así. Yo diría que la extrema derecha, se encerró en el Banco Central, que es controlado por los bancos y en la cámara de los diputados. Entonces, como una forma de perseguir la izquierda. Ya que el MST, modestamente, es un símbolo de la izquierda en Brasil. Una forma de afrontar el gobierno Lula, como avisando “no te atrevas a avanzar en la reforma agraria porque aquí tenemos mayoría.”
Nos armaron ese circo de verdaderos payasos y construyeron una comisión en crédito que incluso tiene ese nombre una comisión contra el MST. Eso es una tontería completa, porque cualquier comisión de crédito es para investigar, para analizar la realidad, para buscar explicar la naturaleza de los problemas, pero si ellos ya empezaron incriminandonos. Ya empezaron por la sentencia final contra el MST y la verdad es que logramos en la opinión pública frenarlos, incluso en medios burgueses. Porque no les conviene a esa altura del campeonato, a la burguesía, como les comenté, parte de la burguesía cambió de lado y por eso no les conviene a ellos que manipulan, controlan los medios ideológicos seguir alimentándoles.
Entonces en la opinión pública, hemos ganado esa batalla de ideología y en las últimas dos semanas, fruto de nuevos acuerdos partidarios con sectores de centro derecha, el gobierno de Lula va a entregar dos, tres ministerios a ellos y a cambio ellos van a dar apoyo en la cámara. Con eso va a alterar la composición de los diputados de esa comisión y ellos querían quedarse ahí todo el año.
Con la nueva correlación de fuerzas, ya está prácticamente sellado que la comisión termina el 14 de septiembre y posiblemente ni siquiera tenga relatoría. Porque la relatoría de la derecha ya está lista desde hace dos meses incriminándonos. Pero la mayoría de los diputados de ahora no van a votar esa relatoría entonces tendremos: un fin nostálgico sin relatoría o los diputados gobernistas logran hacer una nueva relatoría, analizando los problemas que tenemos que son muchos: de crímenes ambientales, de trabajo esclavo y de todo tipo de agresiones contra los campesinos y los pueblos indígenas en la realidad brasileña.
Lo más patético es que el 29 de agosto un tribunal federal, declaró al relator de la comisión esa que quiere incriminar al MST, como reo en un proceso acusatorio por crímenes ambientales de exportación ilegal de madera del Amazonia cuando el tipo era ministro del medio ambiente de Bolsonaro. Así que algunos de los diputados ahí incluso tendrán que responder en poder judicial sus actos y no tienen moral ninguna para investigar a cualquier que sea cambio
-Así como las empresas transnacionales no conocen de fronteras más que para ampararse en alguna ley o en algún marco normativo, pero cuando hablamos de capitales y en eso no diferencian mucho las fronteras, ¿qué pasa con con las organizaciones sociales que combaten un poco esto? ¿Cómo es la cuestión a nivel de la región? ¿Cuán necesario lo entiendes y si existe también alguna red con el MST?
– Sí, mira, históricamente el MST ha participado de la construcción de esa articulación internacional que nosotros nombramos el día del campesino y hay movimientos campesinos de toda Latinoamérica que participan y tiene un nombre específico de Latinoamérica que es la CLOC: Coordinadora Latinoamericanade Organizaciones del Campo.
Por supuesto hay organizaciones desde Chile con los mapuches y otras organizaciones de obreros agrícolas incluso,hasta Canadá entonces muy amplia. Comparto con ustedes que hay una identidad muy grande de todos los movimientos porque en realidad nuestros problemas son comunes y nuestros enemigos son comunes. Son las mismas trasnacionales que están en Uruguay, las papeleras son las mismas. Quien controla el mercado mundial de leche que afecta tanto Uruguay y ahora Brasil, son cuatro o cinco empresas trasnacionales.
La Nestlé, la otra ahí de Nueva Zelanda, ahora tenemos también una mexicana, etc. Entonces los campesinos del mundo entero se sienten unidos frente al mismo enemigo y ahora a fines de noviembre tendremos una nueva conferencia internacional de todos los movimientos campesinos del mundo que se realizará precisamente en Bogotá.
En el marco incluso de ese nuevo escenario colombiano y pues el ambiente que hay ahí incluso la compañera vicepresidente Francia, siempre estuvo muy vinculada con los movimientos campesinos con los movimientos afrodescendientes de las quilombolas que ahí en Colombia tiene otro otro nombre.
Entonces mira, tenemos una reunión muy importante antes de eso. Vamos a tener ahora en la próxima semana en Chile, en los alrededores de Santiago, una reunión muy importante. No es solo de campesinos, se amplía para movimientos populares, partidos de izquierda, movimiento sindical…y es una conferencia para reflexionar sobre la crisis capitalista y en un programa post capitalista que nosotros estamos llamando de “Conferencia de los dilemas de la humanidad”.
A fines de octubre vamos a hacer la conferencia de leimas de la humanidad en Johannesburgo, Sudáfrica. Porque te comento, como autocrítica, la izquierda sufrió un duro golpe por la caída de la Unión Soviética y con la hegemonía del neoliberalismo en esos tiempos de capital financiera y nosotros no hemos profundizado qué programa defendimos para enfrentar la crisis y superar el capitalismo.
La izquierda todavía está muy electoral, se preocupa mucho por ganar elecciones, que es importante, pero no se preocupa mucho con qué hacer o el poder público, qué programas deberemos defender para enfrentar el capitalismo, enfrentar la crisis climática que nos va a llevar a la tumba a todos si no reaccionamos.
En diciembre se completarán 200 años de aquella maldita Doctrina Monroe y el capitalismo gringo asimiló como su meta máxima América solo para los americanos y por eso nos impusieron en esos dos siglos tantas perversidades, tantas guerras, bases militares, tantos saqueos de nuestros recursos humanos y de naturaleza.
Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.
Estados Unidos pisará más fuerte en Uruguay a través de las Brigadas de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés). Así lo consignó la nueva embajadora de Estados Unidos en Uruguay, Heide Fulton, al semanario Búsqueda. Fulton dijo que intentará “capitalizar las herramientas”de los dos países para combatir a los narcotraficantes, la droga y la criminalidad.
“El desafío con los narcotraficantes y con los elementos criminales es que tienen muchos recursos y son muy creativos, y puede ser desafiante para los gobiernos hacerles frente. Pero sé que hay mucha voluntad en Uruguay para hacerlo. Nosotros estamos muy enfocados en una cantidad de iniciativas para construir capacidades”, indicó.
El Comando Sur busca fortalecer su influencia en la región ante el avance de China: en 2020 Uruguay retomó su participación en un entrenamiento naval internacional organizado por Estados Unidos; en 2022 la Armada recibió tres lanchas norteamericanas e incluso analizó la compra de buques OPV con Estados Unidos como intermediario; y recientemente también comenzaron a profundizarse los vínculos en el ámbito espacial.
¿Qué son las SFAB?
Creadas en 2017 para asesorar a fuerzas militares en Afganistán e Irak, las Brigadas de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés) pretenden expandir su presencia en América Latina, sumando nuevos países a sus operativos.
En los países a los que llegan, los «asesores» de las SFAB se vinculan con los órganos educativos y mandos superiores de las fuerzas armadas locales para organizar cursos y ejercicios conjuntos.
En 2020 arribaron por primera vez a América Latina, cuando desembarcaron en Colombia. En marzo de 2023, por ejemplo, efectivos de la 1° SFAB viajaron junto al Ejército de Colombia a la zona de La Guajira —limítrofe con Venezuela— para evaluar sus procedimientos y destreza técnica en la planificación y ejecución de misiones de artillería de campaña utilizando cañones Howitzer de 155 milímetros.
Los asesores que las brigadas envían a los países deben atravesar además un, según ellos mismos, riguroso proceso de tres años en el que se evalúan no solo sus capacidades militares, sino también sus «habilidades de liderazgo».
En cada SFAB se encuadran 816 efectivos en un régimen de rotación de tres años, bajo el mando de un general de brigada, y se dividen en unos 60 equipos –teams– multifuncionales integrados por cuatro a seis efectivos, categorizados según cuatro rubros: maniobras, artillería de campaña, de ingenieros y logística.
Desde su creación, las SFAB son seis, una en cada uno de los cinco comandos geográficos combatientes y la sexta en la reserva de la Guardia Nacional del Ejército.
Así, el Ejército de Estados Unidos mantiene SFAB en el Comando Sur, el de África, el Comando Central, el Comando Europeo y del Indo-Pacífico. La primera SFAB se estaciona en Fort Moore, Georgia, y corresponde al Comando Sur, cuyo teatro de operaciones se extiende desde el sur de México hasta Tierra del Fuego y desarrolla actividades de asistencia, que califica como «persistentes», en Colombia, Honduras y Panamá.
Según informaba en agosto el Servicio de Investigación del Congreso estadounidense, el Comando Sur tiene prevista la expansión de las actividades de su SFAB a Perú, Ecuador y Uruguay, aunque con carácter «episódico». Son una fuerza de élite que ya ha operado en Colombia, Panamá y Honduras esta división tiene por objetivo expandirse a Ecuador, Perú y Uruguay.
Con presencia en los países nombrados anteriormente, el Comando Sur se asegura el control de la costa del Pacífico. La pregunta que surge entonces es, ¿por qué Uruguay?.
El narcotráfico es y será en las próximas décadas la nueva Doctrina de Seguridad Nacional. El caballo de Troya para el ingreso de tropas militares en países soberanos y un nuevo mecanismo de injerencia, contrabandeando la preocupación por la seguridad nacional para que el Comando Sur se inmiscuya en territorio latinoamericano.
Pensémoslo de manera opuesta: ¿se imaginan tropas brasileñas, mexicanas o colombianas ayudando en territorio estadounidense el combate al fentanilo? ¿Cómo lo calificaría Estados Unidos? ¿Siquiera algún gobierno lo pondría en debate?
A su vez, si ampliamos el zoom de análisis, esta jugada de Estados Unidos puede tomarse como un dique de contención y prevención ante el avance de China y Rusia en la región. En un texto publicado sobre las SFAB se asegura que la expansión de esas fuerzas en la región latinoamericana «incrementará la presencia de los asesores, continuará construyendo la capacidad de los socios y mantendrá a EEUU como el socio de elección», incluso sostiene específicamente que una mayor presencia de «asesores» de esta fuerza «ayudará a contrarrestar la influencia de otras naciones».
Si atamos esto a las tristemente célebres declaraciones de Laura Richardson, Jefa del Comando Sur, América Latina sigue siendo el patio trasera de la potencia estadounidense y así lo entienden ellos.
Peores americanos
“El Comando Sur del Ejército está trabajando en concretar la primera oportunidad de intercambio con Uruguay durante 2024 para continuar fortaleciendo la asociación entre nuestros ejércitos y avanzar en los objetivos compartidos de seguridad nacional”, declaró la consejera de Prensa, Educación y Cultura de la Embajada de Estados Unidos en Uruguay, Kerri Spindler-Ranta, al semanario Búsqueda.
En una reunión que Fulton mantuvo con el prosecretario de la Presidencia, Rodrigo Ferrés, el jerarca del gobierno le planteó el interés del país por aumentar la cooperación internacional para luchar contra el narcotráfico, informó El Observador.
Uno de los pedidos que Uruguay hace a Estados Unidos es que vuelva a instalar la oficina de la Administración del Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés) que en 2019 se retiró del país en el marco de una redistribución de recursos en la región.
Esto implica una contravención a la Ley Marco de Defensa Nacional (2010), así como en los decretos que han establecido la política de defensa nacional (2014 y 2020) y en el que definió la política militar de defensa (2016), no hay referencias a la seguridad nacional. Es más, la seguridad nacional no ha sido parte de la tradición política del Uruguay contemporáneo.
Hasta el momento no se ha escuchado una sola palabra de queja o de alerta ante estos movimientos por parte del centroizquierdista Frente Amplio como oposición. Desde su fundación, dicha fuerza se define como una “fuerza política de cambio y justicia social; de concepción progresista; democrática, popular, antioligárquica y antiimperialista”. Bueno, esto último se ha desteñido con los años.
Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.
El domingo 13 de agosto se llevaron a cabo en Argentina las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, conocidas como PASO por sus siglas, donde se definieron los candidatos y candidatas a presidente para las elecciones nacionales a celebrarse en octubre de este año.
El batacazo lo dio Javier Milei, y según datos oficiales tras el escrutinio del 97.4% de las mesas, el líder de ultraderechista La Libertad Avanza obtuvo un apoyo del 30%, casi el doble con respecto a la neoliberal Patricia Bullrich (Juntos por el Cambio) y nueve puntos por delante del peronista Sergio Massa (Unión por la Patria).
Si vamos a la suma total de cada una de estas tres formaciones políticas, la diferencia se acorta y las urnas arrojaron estos resultados: Juntos por el Cambio, con 28.27%, gracias a que Patricia Bullrich venció a Horacio Rodríguez Larreta con un 18% a 10%. El oficialismo, con triunfo de Sergio Massa (23) por sobre Juan Grabois, cosechó 27,27%. Javier Milei no competía con nadie a la interna.
Los resultados del domingo causaron conmoción en ambos márgenes del Río de la Plata -no sólo en Argentina sino tamién en uruguay- y despertó distintas reacciones. El politólogo y analista uruguayo Daniel Chasquetti dijo: “Milei es una herramienta de protesta de los ciudadanos argentinos que expresaron un voto castigo al sistema político“.
Sebastián Da Silva senador del oficialista Partido Nacional: “Cuidado con los “defensores” de la calidad democrática y lo políticamente correcto. La democracia es sabia, saca del cuajo a quien perjudica a su pueblo. Acá, en frente y en cualquier parte del mundo”.
Graciela Bianchi primera senadora del Partido Nacional: “Felicitamos al pueblo argentino por las elecciones de hoy, máxima expresión de la democracia. La sorpresa del apoyo dado a Javier Milei debe ser estudiado. En principio parece que la gente se aburrió de lo ‘políticamente correcto’”. Este arroba es hacia su copartidario senador Da Silva. Estos dos personajes apuestan a polemizar constantemente y llevar al barro discusiones políticas.
Senadores oficialistas Sebastián Da Silva y Graciela Bianchi
Alejandro Sánchez, senador del Frente Amplio por el Movimiento de Participación Popular (MPP): “Uruguay tiene partidos mucho más fuertes que Argentina, pero eso no quiere decir que tengamos una vacuna contra los outsiders”.
El director de Equipos Consultores Ignacio Zuasnábar y el titular del think tank Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), Agustín Iturralde, realizaron un balance de la coyuntura argentina y su correlato en el escenario uruguayo.
En un desayuno de trabajo con el apoyo de la Fundación Konrad Adenauer en el Club de Golf montevideano, Zuasnábar dijo: “Yo diría que no es posible que en Uruguay alguien como Javier Milei, con un partido completamente nuevo y con ese tipo de discurso, su nicho de mercado sea del 30%“, afirmó de forma tajante, durante su intervención en el evento. “En el país, ese conjunto de la población que dice hay que resistir todo está en el entorno del 10%, entonces ya su impacto potencial en el sistema es bastante menor”, agregó.
Milei ya está acá
Volvamos a la pregunta que da título a este artículo. ¿Un Milei uruguayo? ¿Hay oportunidades? ¿El sistema político uruguayo aceptaría un personaje de estas características? ¿La sociedad uruguaya comulgaría con sus modales, propuestas y tono?
Adelantando la conclusión, es que en este somero Uruguay, calmo, taciturno, de buenos modales, pueblo chico e infierno grande, Milei ya existe. Quitando el brillo, las luces, la estridencia y esa performática verborrea con grandes montos de soberbia, Milei ya está acá. Milei es un Frankenstein descuartizado que reside en varios personajes y partidos políticos del Uruguay.
Luis Lacalle y el general Guido Manini Rios, cabeza de Cabildo Abierto
Con respecto a sus exabruptos y declaraciones polémicas podemos asociarlo a Sebastián Da Silva y Graciela Bianchi. Estos dos justamente vitorearon el resultado de su elección. Dos actores políticos que su racional político es no escuchar a nadie.Incluso entre los dos hubo un intercambio a través de la red social twitter por ver quien era más políticamente incorrecto.
El líder de La Libertad Avanza afirmó que hay que eliminar el Mercosur porque “perjudica a los argentinos de bien”…“En el fondo es un comercio administrado por estados para favorecer a empresarios prebendarios”, afirmó el precandidato más votado en las PASO. Nada más parecido que lo que plantea el Presidente Luis Lacalle en cada evento que tenga que ver con dicho organismo.
Consultado sobre sus planes en materia de política internacional, el economista ultraderechista argentino planteó que sus ejes fundamentales “son el libre comercio, la paz y la libertad”, y dijo que, en ese sentido, sus “máximos referentes” son Estados Unidos e Israel. El plan es no promover la relación con comunistas: “Ni con Cuba, ni con Venezuela, ni con Corea del Norte, ni con Nicaragua, ni con China”, aseguró el precandidato. “Nosotros no hacemos pacto con comunistas”, subrayó.
A pesar que Lacalle apuesta por un TLC con China -tratado que día a día se diluye- la política internacional de Uruguay ha sido la de sumirse a los designios de Washington y prerrogativas de Israel. En la asunción de su gobierno el primero de marzo de 2020, no fueron invitados los primeros mandatarios de Cuba, Nicaragua y Venezuela. El eje del mal, como lo llama Estados Unidos y sus sucursales cipayas así replican, han sido blanco de ataque de Luis Lacalle en organismos internacionales, muy bien secundado por el camaleón trasandino Gabriel Boric.
El fragmentado Milei oriental también habita en el partido militar de Cabildo Abierto por su cuestión de mano dura y de afinidad y cercanía con genocidas y torturadores. Reside en el diputado César Vega, un conspiranoico negador del cambio climático y en un Edgardo Novick (hoy por fuera del esquema de la Coalición gobernante), un empresario outsider que quiso emular a Trump, Bolsonaro y esa troupe.
En el pacato Uruguay quizá no quepa un Javier Milei en su máxima expresión. Quizá no colme ni represente la bronca de la juventud, en un país envejecido. Quizá no exista un candidato que lance promesas rimbombantes (venta de órganos, eliminación de varios ministerios, que ataque a la justicia social); pero así y todo, existe fragmentado y repartido como una bomba de racimo.
Al final del día lo que importan son las políticas llevadas a cabo y las ideas por hombres de traje, con sonrisa brillante y buenos modales más que algún personaje mal peinado y gritón. ¿O no?
Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.
El asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio expone de manera insoslayable la escalada de violencia del crimen organizado en Ecuador y por ende en América Latina y el Caribe.
El 9 de agosto, a la salida de un acto político, Fernando Villavicencio murió víctima de varios disparos, mientras que otras nueve personas resultaron heridas, entre ellas una aspirante a diputada y tres agentes responsables de la seguridad del candidato presidencial. El hecho conmocionó a toda la sociedad del país andino y trascendió fronteras, sumando así otro ítem a la extensa lista de violencia política del continente.
El periodista de 59 años que encabezaba la fórmula de la fuerza Movimiento Construye había recibido amenazas que se materializaron cuando salía del Colegio Anderson en Quito, la capital. Una banda narco local, Los Lobos, se adjudicó el ataque en un video pero casi de inmediato otro grupo del mismo origen la desmintió. Los primeros aparecieron ocultos con pasamontañas y los segundos – para diferenciarse – a cara lavada. El ministro del interior, Juan Zapata, definió el caso como “un crimen político con carácter terrorista”.
Villavicencio había denunciado a otra organización criminal local, Los Choneros, como responsable de las amenazas de muerte a que era sometido. Aliados del Cártel de Sinaloa, estos rivalizan por el control de territorios para el narcotráfico con Los Lobos, que son socios del Cártel Jalisco Nueva Generación.
La Fiscalía de Ecuador presentó cargos contra los seis hombres detenidos por su presunta participación en el asesinato del político, entendiendo que el crimen ha generado “conmoción social” y un “alto riesgo de fuga” por parte de los sospechosos, que tienen nacionalidad colombiana.
Narcotraficantes animan motines en las cárceles
El gobierno del banquero Guillermo Lasso declaró un nuevo estado de excepción por grave conmoción interna. La declaratoria se da con motivo del incremento de la actividad criminal a nivel nacional, argumenta el decreto ejecutivo. El estado de excepción estará vigente por 60 días.
El aumento de la violencia, el crimen y los homicidios en Ecuador tiene directa relación con el rol que juega dicho país en el concierto internacional de la cocaína.De 2021 a 2022 los homicidios subieron de 2.464 a 4.450. Y las estadísticas de este año son peores: entre el 1 de enero y el 2 de julio de 2023, ya hubo otros 3.568.
En 1990 Ecuador era un país de tránsito; en 2013 pasó a ser un centro de acopio y ya en 2014/2017 se transformó en lugar de procesamiento de drogas, sin ser país productor. La presencia de los cárteles mexicanos más poderosos y también de la mafia albanesa –el cártel de los Balcanes– contribuyó a aumentar la exportación hacia Europa, hoy más rentable como mercado que hasta el propio Estados Unidos. En países europeos un kilo de cocaína puede duplicar el valor a que se vende en EEUU.
La droga sale desde varios puertos del Pacífico. El más importante es el de Guayaquil, la segunda ciudad más importante del Ecuador.
¿Y por Uruguay cómo estamos?
Hace menos de 15 años se gestó este diálogo: “¿Cómo llegaron a esa situación tan violenta con policías y gobernantes asesinados?”, le preguntó una vez Julio Guarteche Jefe Nacional de Policía de Uruguay a su par colombiano. Este le contestó con otra pregunta: “¿Y como es acá (Uruguay)?”
“Bueno -respondió Guarteche- no es aún tan grave, algunos alijos quedan, otros siguen, hay algún que otro enfrentamiento entre bandas (esto fue antes del estallido del sicariato en Uruguay), en fin, complicado pero manejable”, concluyó Guarteche.
“Bueno -le respondió el colombiano-, precisamente así comenzamos nosotros.” Este diálogo se encuentra en el libro del periodista Gabriel Pereyra, “Matar al mormón. La inseguridad pública, el narcotráfico y el magnicidio que impidió la DEA”.
Este impactante diálogo deja en evidencia el camino por el que Uruguay está transitando. El tiempo y los procesos no son lineales ni mecánicos, pero observar lo que sucede en países de nuestra región y aprovechando lo tardío de ciertos procesos cuando llegan a Uruguay, pueden ser ventaja en este contexto.
Pero el libro no solo da cuenta de las crónicas de Pereyra desde principios de los 90, haciendo una pincelada de la escalada de violencia en los barrios periféricos de Montevideo, sino también que en el segundo título del libro da cuenta un magnicidio impedido por la DEA. (Drug Enforcement Agency, por sus siglas en inglés).
Es difícil mensurar un hecho cuando se impide algo. Cuando se captura un ladrón luego de cometer un delito, la percepción de éxito y combate al delito es mayor que cuando se impide o se evita un hecho. Pero lo que sucedió con Guarteche o más bien, lo que no sucedió con Guarteche, hubiera sido -sin dudas- un parteaguas en la historia uruguaya.
“En agosto se inició la investigación y ahí se concluyó que en mayo de 2009 los sicarios habían estado en Uruguay haciendo un relevamiento de domicilio y todo eso, para después venir en agosto a llevar a cabo el atentado.” El magnicidio estaba a cargo de mercenarios serbios, marroquíes y holandeses.
Cualquiera que lea estas líneas pensará que es el trailer de una película de Netflix y que poco tiene que ver con la realidad uruguay. Menos que menos en el Uruguay del 2009. Pero casi sucedió. ¿Qué nos hace pensar que lo que casi sucede en 2009 no pueda pasar en 2023 a la luz de los sucesos acontecidos en Ecuador y la región?
Recientemente, Uruguay alcanzó la cifra de 15.000 reclusos en un país que apenas supera los tres millones de habitantes. Es decir, que cuatro de cada mil uruguayos están presos en unas condiciones de hacinamiento denunciadas una y otra vez por el comisionado parlamentario de cárceles Juan Miguel Petit.
Uruguay triplica su cantidad de presos en 20 años. De acuerdo con los datos oficiales, en 2002 Uruguay tenía aproximadamente 5.000 personas privadas de libertad. En 2022, eran casi 14.500. En el país hay 26 establecimientos penitenciarios, con un promedio de ocupación del 123% (123 personas cada 100 plazas). Con estas cifras ostenta el puesto número 1 en Sudamérica y el número 12 a nivel mundial.
En junio de 2023 visitó Uruguay Eric Geelan, consejero de la embajada de Estados Unidos y dejó unas frases que con el magnicidio de Villavicencio cobran mayor envergadura: «He notado aquí cierta tendencia a pensar que, por alguna razón, lo que sucede en toda América Latina no pasará en Uruguay. Lamento avisarles que no es así.»
«En el Puerto de Montevideo se trafican grandes cantidades de drogas. Y también es un hecho que en los barrios hay asesinatos, en cantidades alarmantes. Las organizaciones criminales que trafican droga desde Uruguay tienen que lavar. Lo lava y lo reinvierten en sus crímenes», dijo.
Y agregó Geelan: «Uruguay es un país estupendo, democrático y abierto. Pero hay muchos sitios así en América Latina que han sido destruidos por el tráfico de drogas. Lo que está pasando en Guayaquil, en Ecuador, es espantoso. Y Montevideo no debería pensar que ese sitio es Marte».
A ley de juego, todo dicho. Estamos a tiempo. ¿Estamos a tiempo?
Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.
Diez toneladas de cocaína incautadas en un puerto de Alemania. Récord y portada de noticias en varios medios internacionales. La droga provenía de Paraguay y se sospecha que el cargamento haya pasado por Uruguay, una vez más. Las miradas recaen sobre las autoridades del Uruguay, pequeño país, pero gran exportador.
Se investigó sobre el rastro de los contenedores, quiénes están involucrados y qué fue lo que sucedió. Otra vez Uruguay aparece en la ruta del narcotráfico internacional: mientras en los barrios se combate al narcomenudeo, pasan toneladas de cocaína por nuestras narices.
Abriendo los contenedores de Pandora
Hamburgo, Alemania. Las autoridades de aduana decomisan un cargamento que contenía semillas de sésamo. El origen: puerto Fénix, Asunción, Paraguay. El recorrido de la droga fue de Paraguay hacia Argentina, pasando por el puerto de Montevideo. Luego recaló por varios puertos brasileños, de allí a Marruecos. De Marruecos a Holanda. De Holanda a Inglaterra y de Inglaterra a Alemania.
A raíz de dicha situación las autoridades de Uruguay y Paraguay acordaron la última semana fortalecer los controles de seguridad de sus puertos, lugar de tránsito u origen de importantes cargamentos de cocaína incautados en Europa en los últimos tiempos.Ésta fue la segunda incautación más grande del viejo continente. Sin embargo, en el pequeño país suramericano de Uruguay, en los últimos cuatro años y sólo contando a tres “narcoempresarios”, se incautaron 11 toneladas de cocaína. ¿Qué está sucediendo en la esquina sureste del continente?
El convenio de cooperación firmado en Montevideo estipula que las aduanas de ambos países (Paraguay y Uruguay) «adecuarán sus sistemas informáticos y de control no intrusivo para intercambio de imágenes en línea y otros datos que se obtengan durante la inspección de la carga», según un comunicado de la Presidencia uruguaya.
Paraguay cuenta actualmente con nueve escáneres para analizar la carga que sale de sus puertos. Uruguay prevé para 2024 tener operativos tres nuevos dispositivos, uno de ellos transportable. Según el Director Nacional de Aduanas, Jaime Borgiani, ésto permitirá escanear hasta el 75% de la carga, frente al 7-8% que se controla actualmente.
A través de la hidrovía de los ríos Paraguay y Paraná, la carga proveniente de Paraguay llega en barcazas hasta la terminal uruguaya de Nueva Palmira y de allí es llevada al puerto de Montevideo para partir en buques contenedores a su destino final.
Julio Fernández, director paraguayo de Aduanas declaró: “¿Qué falló? No fue una falla tecnológica. Fue una falla humana y pueden ser tres posibilidades: complicidad, negligencia o un esquema vinculados a unas personas que encontraron una vulnerabilidad nuestra”.
Aunque el acuerdo es entre las direcciones de aduanas, que en el caso uruguayo depende del Ministerio de Economía y Finanzas, el ministro del Interior Luis Alberto Heber, lideró el evento, en el que estuvieron el embajador paraguayo y los directores de aduanas de ambos países.
Otro emprendedor del narcotráfico
Un condenado y siete imputados por 265 kilos de cocaína que iban a ser enviados a Europa: así titulaban los portales de noticias uruguayos. Eso es lo que dejó como resultado la Operación Titanes a principios de julio.
Jorge Pérez Bentancor, narcoempresario que vive en la Tahona (es decir, vecino del presidente de la República, Luis Lacalle), fue imputado por la justicia y deberá cumplir dos años de prisión por asistencia al narcotráfico. El valor del cargamento incautado supera los nueve millones de euros en Europa, informó el Ministerio del Interior.
Perez Bentancor es acusado de integrar una banda junto a cuatro colombianos y cuatro uruguayos. Se pudo determinar que la organización acopiaba la droga en una vivienda del barrio montevideano Cerro Norte y desde allí los integrantes colombianos se encargaban de acondicionar las maderas para camuflar la cocaína, que luego era embarcada en el Puerto de Montevideo para su envío a Europa, con la complicidad de una empresa exportadora de maderas.
Pérez Bentancor se dedicaba a la importación de madera, principalmente desde Paraguay, pero también a importar y vender maquinaria agrícola. Una de las empresas que utilizaba era Agronegocios Del Chaco Paraguayo y la otra Mintaka Importaciones.
Mintaka fue el nombre de otra operación policial por la cual el mismo empresario había sido detenido y procesado con prisión en el año 2012 por estar en posesión de 312 kilos de cocaína.
Agronegocios Del Chaco Paraguayo Agronegocios Del Chaco Paraguayo La madera era exportada desde Paraguay por la empresa Agronegocios del Chaco Paraguayo SA, cuyo titular es el ciudadano uruguayo Diego Luis Menéndez Violante, acusado de estafa en un negocio agropecuario en Uruguay por un socio español que lo denunció por apropiarse de 90.000 dólares en el año 2018.
Menéndez huyó a Paraguay y la Justicia uruguaya solicitó su captura a Interpol. El 20 de agosto del año pasado fue detenido a las 8 de la mañana mientras caminaba por un calle de la ciudad de Hohenau, departamento de Itapuá, al sur de Paraguay y limítrofe con Misiones, Argentina, señala el periodista Carlos Peláez.
Otro de los detenidos de la banda de Pérez Bentancor, estaba requerido desde febrero del año pasado por la Operación Pegaso, en la que se incautaron 1.361 kilos de cocaína en una playa del esteño departamento uruguayo de Rocha, luego de que fallara el proceso de embarque para su salida del país.
Dos de los detenidos colombianos tenían antecedentes asociados a la Operación Atlántico Sur realizada en 2010, en la que se incautaron 25 kilos de cocaína.
Según las declaraciones de importación, la madera ingresaba en camiones a través de la ciudad de Fray Bentos, sobre el río Uruguay. Según informó Guillermo Maciel, subsecretario de Interior, “se investigan posibles nexos de Pérez Bentancor y Sebastián Marset, ya que saben que ambos se conocen”.
Incluso los ladrillos de cocacína estaban marcados con un texto: King of the South (Rey del Sur), que es una de las firmas de la banda que integra Marset, un narcotraficante uruguayo a quien el gobierno de Lacalle le otorgó un pasaporte que le permitió escapar de la justicia paraguaya. Antes, Marset, investigado por el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, había sido detenido en Dubái, por intentar cruzar a Turquía con un documento falso.
Mientras tanto en Uruguay, a una mujer que ingresa un par de cigarrillos de marihuana a la cárcel, la condenan a cuatro años de prisión gracias a la Ley de Urgente Consideración (LUC) que aumentó las penas del narcomenudeo, pero al narcoempresario le aplican solo dos años. Siempre es más fácil cortar por el hilo más fino y débil.
Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio.» La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.
Sumate a nuestra Comunidad y comenzá a disfrutar de todos los descuentos que de los comercios adheridos, además de participar de sorteos exclusivos todos los días.
También podés suscribirte a nuestro newsletter para recibir, todos los meses, los mejores contenidos directo en tu correo electrónico.
¡Sigamos construyendo comunicación popular, de calidad y sin condicionamientos!
Hola Para contactarnos: Dale al botón, dejanos tu mensaje y te responderemos a la brevedad.
Para suscribirte al Newsletter: Hacé click en el link de acá abajo y comenzá a recibir las mejores publicaciones, promociones y sorteos especiales de cada mes.