A lo Bukele, a lo Rosario, a la uruguaya: tres caras del narcotráfico

A lo Bukele, a lo Rosario, a la uruguaya: tres caras del narcotráfico

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Como en cuentagotas, la violencia asociada al crimen organizado y narcotráfico sigue inundando las crónicas de los noticieros. Ni qué hablar cuando un cargamento en Europa es decomisado y se descubren que toneladas de cocaína pasaron por el puerto de Montevideo.

Las bandas criminales locales se enfrentan entre sí día a día, las balas siguen cobrando vidas inocentes. La corrupción hace de las suyas, las cárceles siguen atestadas de jóvenes; pobres y analfabetos engrosan las filas de caponarcos que precisan mano de obra barata.

El sistema político se enfoca en la campaña electoral y en breve se escucharán medidas surrealistas y efectistas de mano dura y soluciones mágicas. Alguién dirá “a lo Bukele”, plegándose al burdo show del presidente de El Salvador. Otros propondrán -con culpa de clase-, superficiales medidas que no vayan al fondo de la cuestión.

Mientras tanto, Rosario, Argentina prende las luces largas, advirtiendo lo que puede pasar en Uruguay en breves… ¿o ya nos está pasando?

Rosario, Argentina. La ciudad se despierta con la violencia de todos los días, pero esta vez despierta la indignación ciudadana. En los últimos días se sucedieron varios asesinatos a sangre fría: de un joven trabajador de una estación de servicio, dos taxistas y un conductor de ómnibus, todos muertos a tiros, y al azar, por sicarios.

En 2023, el Centro de Estudios Latinoamericanos sobre Inseguridad y Violencia de la argentina Universidad de Tres de Febrero determinó que en 2020 hubo 16,4 personas asesinadas cada 100.000 habitantes.

El periodista Germán de los Santos explicó que Rosario tiene «una tasa de homicidios cuatro veces mayor que el promedio nacional» debido a «una lucha entre bandas por el control del tráfico de drogas en la ciudad».

Violencia y narcotráfico en Rosario. El modelo del capitalismo decadente - Periodismo de Izquierda

Un violento negocio de «narcomenudeo» generado por el hecho de que Rosario -el principal puerto agroexportador de Argentina- está estratégicamente ubicada sobre uno de los principales canales de transporte del país, la Hidrovía Paraguay-Paraná, que, además de trasladar soja y otros bienes, también es utilizada para contrabandear droga, en particular cocaína, con destino a Europa y Oceanía.

El actual gobernador de Santa Fé, Maximiliano Pullaro, con el apoyo de la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich, lanzó recientemente el Plan Bandera. «Vamos a intervenir progresivamente ocho barrios en Rosario y cuatro en la ciudad de Santa Fe, mediante una acción estatal concertada tendiente a reducir la violencia, atacar la venta de droga y restablecer la paz social», afirmó.

El resultado, fotos y performance “a lo Bukele”. Presos semidesnudos con las manos atadas y sentados en el piso, uno atrás de otro, rodeados de un fuerte contingente de fuerzas de seguridad armados. Una foto que pretende un efecto: orden y mano dura.

Alguna vez Rosario fue conocida como“La Chicago Argentina”. Es uno de los términos que más pervivió en el tiempo y es anterior a la mafia: tiene que ver con un crecimiento abrupto de una ciudad con un puerto y un núcleo importante de comerciantes.

No sólo albergó el paso de miles de marineros y extranjeros, sino que también cobijó otro tipo de desembarco, el de la prostitución. Fue el trampolín de la mafia en el país y, de allí, el bautismo de «la Chicago argentina». Las andanzas de los italianos Juan Galiffi, apodado «el Chicho Grande», y su rival, Francisco Morrone, «Chicho Chico», inspiraron el cambio de nombre acorde con los niveles de violencia y corrupción que los envolvían.

Ni tan lejos

En Uruguay no estamos tan lejos de Rosario. El puerto de Rosario y de Montevideo son claves en el esquema de narcotráfico que navega por la hidrovía Paraná-Paraguay. Uruguay pasó de ser país de tránsito a país de acopio. Y la influencia de grupos extranjeros y la coordinación de bandas nacionales con éstos, dan como resultado el aumento de la violencia en prácticamente todas sus aristas.

Según un informe de inteligencia policial difundido por radio Sarandí y La Diaria, son 59 los grupos criminales que operan en todo el país, algunos asociados a organizaciones brasileñas, sobre todo en zona de fronteras del litoral este (frontera con Brasil), en los departamentos de Artigas, Rivera, Cerro Largo y Rocha, bajo una fuerte presencia del brasileño Primer Comando de la Capital (PCC) que se ha extendido hacia Paraguay y Argentina también. Uruguay no ha sido la excepción.

Estados Unidos, Colombia y Brasil investigaron la hidrovía del Paraná-Paraguay como la principal salida de droga sudamericana - Infobae
La hidrovía del Paraná-Paraguay, principal salida de droga sudamericana

A través de la promulgación de la Ley de Urgente Consideración (LUC) se implementó la Ley de Derribos, para que la Fuerza Aérea pudiera actuar contra aeronaves que no se identificaran y la Prefectura Nacional Naval adquirió lanchas para proteger las fronteras acuáticas. Resultado: cero derribos y un festín para los narcotraficantes por aire, tierra y mar.

Recientemente radio Sarandí entrevistó a Erwin “Coco” Parentini, un presidiario barra brava del club de fútbol Peñarol, que cumple pena en la cárcel de Santiago Vázquez. Los dichos de Parentini son representativos de la situación de miles de presos anónimos del Uruguay. Un caldo de cultivo que tiene reminiscencias a cómo surgió el PCC y al que, además, Parentini hizo referencia.

Coco” Parentini, el preso que puede ser el “Marcola” uruguayo

«Estoy 24/7 encerrado sin ninguna actividad, de nueve años que llevo en prisión, seis estuve aislado», sostuvo el narcotraficante preso, quien indicó haber mantenido el silencio «por mi familia, pero en estos momentos ya se cruzó una línea que mi familia está sufriendo». El recluso dijo vivir «torturas» al estar encerrado, engrilletado en su celda y tener malas condiciones cuando lo visita su hija, de siete años.

«La cárcel es un reflejo de la calle, lo que pasa acá también pasa en las esquinas». «Ese chamuyo barato (habladuría) de dar golpe duro al narcotráfico no es por ahí, es por la educación a los niños”, añadió.

“Paz, Justicia y Libertad”, dijo el múltiple homicida Erwin Parentini en Radio Sarandí. Ese es el lema del Primer Comando de la Capital, el PCC, la principal mafia latinoamericana. El delincuente dijo no pertenecer al PCC, pero dio a entender que el grupo opera en Uruguay.

La realidad de las cárceles uruguayas son el mal que se barre debajo de la alfombra que porfiadamente sale a la superficie todos los días y no hay peor ciego que el que no lo quiere ver.

De acuerdo con datos de la Oficina del Comisionado Parlamentario para el Sistema Penitenciario, Juan Miguel Petit, en Uruguay hay unas 15 mil personas privadas de libertad, lo que significa que por cada 230 habitantes, uno vive dentro de una cárcel.

A todos estos componentes locales, hay que unirlos en clave regional y comprender la situación geopolítica por la que estamos atravesando. Si no veamos el acuerdo del gobierno de Javier Milei de Argentina con ingenieros estadounidenses sobre la hidrovía Paraná-Paraguay. Un acuerdo similar al que Paraguay ha suscrito con su par del norte. Faltaría Uruguay en esta tríada del sur. ¿El narcotráfico será el nuevo caballo de Troya para intervenir el Cono Sur?

Entre el punitivismo de escritorio, la falsa mano dura y la silenciosa pero letal corrupción, el sálvese quien pueda está más cerca que Rosario, la sombra y las garras imperiales asoman y los barrios se siguen desangrando.


Nicolás Centurión

Como dice un rapero: «por amor y por vicio… se convirtió en mi oficio». La palabra se milita. Junto café con palabras para subsistir en este paréntesis, desde la periferia.

Comenzó el juicio “Acindar”: la complicidad civil y responsabilidad empresarial en la dictadura

Comenzó el juicio “Acindar”: la complicidad civil y responsabilidad empresarial en la dictadura

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Este lunes el Tribunal Oral Federal 1 de Rosario comenzó a juzgar a 22 acusados por su responsabilidad en los crímenes de lesa humanidad cometidos en la localidad santafesina de Villa Constitución en 1975. Se trata de uno de los múltiples casos de responsabilidad empresarial en crímenes de lesa humanidad cometidos.

Luego de una larga espera y a casi 50 años de los hechos, este lunes comenzó el juicio “Acindar” en el Tribunal Oral Federal 1 (TOF1) de Rosario en el que se juzgará a 22 acusados por su responsabilidad en los crímenes de lesa humanidad cometidos en la localidad santafesina de Villa Constitución en 1975. La causa cuenta con la participación de más de 400 testigos. Se trata de uno de los tantos casos de complicidad civil y responsabilidad empresarial en crímenes de lesa humanidad cometidos.

El inicio de este juicio histórico, que se demoró más de 10 años, juzgará la responsabilidad civil de estos crímenes. Entre los imputados se encuentran Roberto Pellegrini y Oscar Torralvo, ex directivos de la empresa siderúrgica Acindar, junto a ex miembros del Ejército, de la Policía Federal y provincial y de Prefectura Naval por su responsabilidad en los delitos de privación ilegal de la libertad, tormentos, asociación ilícita y homicidios que tuvieron como víctimas a 67 personas a partir de 1975.

La causa abarca la represión ilegal desatada sobre un amplio arco de trabajadores y trabajadoras, militantes políticos y sindicalistas de la localidad santafesina como respuesta a un creciente activismo político y sindical que vivía la zona. Todo ello desembocó en las protestas y los paros conocidos como el “Villazo” de 1974 y en la llegada de activistas sindicales combativos a la conducción de la UOM local.

Ante tales sucesos el gobierno nacional de facto denunció la supuesta existencia de un “complot subversivo” y desde el 20 de marzo de 1975 llevó adelante una ocupación por fuerzas represivas de la ciudad que apuntó sobre todo a los trabajadores metalúrgicos de Acindar y de las otras fábricas de Villa Constitución.

Según relevó la investigación “Responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad” que realizó la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), y el Área de Economía y Tecnología de FLACSO, al menos 18 personas vinculadas a Acindar fueron asesinadas, 8 se encuentran desaparecidas y 69 estuvieron detenidas y luego fueron liberadas.

Además, con el aporte imprescindible de las y los sobrevivientes, durante la investigación se logró probar el rol central que tuvo la empresa en esos crímenes. En este sentido, el ente confeccionó listas de personas a detener, permitió el ingreso de los grupos de tareas a la fábrica para realizar secuestros y aportó información para identificar y ubicar a las víctimas en sus domicilios.

Asimismo, dispuso espacios físicos de la planta para el funcionamiento de un centro clandestino de detención, en el denominado Albergue de Solteros, cedió vehículos y viviendas para las fuerzas represivas y abonó un sobresueldo a las fuerzas de seguridad.

Cristina Monterrubianesi era maestra y alfabetizadora, militó en la Juventud Peronista desde donde apoyó la lucha de los trabajadores de Acindar y de la UOM local. En diálogo con Tiempo sostuvo: “Fui detenida el mismo 20 de marzo del 75 junto con los compañeros de la UOM y algunos militantes de algunas organizaciones políticas”.

“Nos llevaron a la policía de Villa Constitución, de ahí parte una caravana a la delegación Rosario de la Policía Federal, donde estuve hasta septiembre de 1975. De ahí nos llevaron a la jefatura de la policía provincial, al subsuelo, y a fines de 1975 a la Cárcel de Devoto”, reconstruyó la sobreviviente que recuperó la libertad a fines de 1978.

Por su parte, Jorge Martín que trabajó en la mutual de la Unión Ferroviaria y militó junto a su hermana, un año menor, en la Federación Juvenil Comunista fue secuestrado en su casa el 20 de junio de 1975. “Mi hermana venía de la facultad con otros compañeros, la detiene un piquete en la puerta de Acindar, revisan el auto y encontraron documentación de los fondos y mercancía que juntábamos para los presos. Los detuvieron y luego fueron a allanar mi casa y me detuvieron también. Nos llevaron a los dos a Acindar, nos torturaron y sufrimos simulacros de fusilamiento”, recordó Jorge. Además reconoció entre sus captores a Aníbal Gordon miembro de la SIDE, quien ordenó que los blanquearan.

Luego de unos días en el “Albergue de Solteros”, fue trasladado a la sede de Prefectura de Rosario, donde permaneció en una celda solo durante más de un año y medio. Martin destacó: “Tuvimos la suerte de salir vivos, pero cuántos han muerto o desaparecido”.

Monterrubianesi y Martin son querellantes en el juicio y ambos cuestionan que la causa haya demorado tantos años en llegar a debate, lo que implicó la muerte de víctimas y victimarios. “Tengo muchos sentimientos encontrados porque después de tantos años sufrimos la pérdida de muchos que no van a estar presentes”, destacó Martín, cuya hermana murió en 2013, y agregó: “Sólo nos quedan dos imputados de Acindar y tienen edad muy avanzada. Esperemos que sobrevivan para que puedan recibir la condena que se merecen”.

“No está en nuestro ánimo la venganza sino la memoria que tuvimos durante casi 50 años”, manifestó Cristina, que también lamentó las ausencias “porque no van a poder ver que hemos llegado al lugar por el que siempre luchamos”.

Cabe recordar que hasta 1976, la siderúrgica estuvo presidida por José Alfredo Martínez de Hoz, que luego fue designado ministro de Economía por la dictadura, y su lugar en el directorio fue ocupado por el general Alcides López Aufranc.

Los dos imputados civiles, Pellegrini, ex jefe de relaciones laborales de la siderúrgica, y Torralvo, empleado jerárquico, son los únicos responsables empresariales que llegaron a juicio oral. Muchos han sido los testimonios que los mencionan como los nexos directos entre la empresa y las fuerzas represivas. Si bien hubieron otros posibles imputados civiles, estos fallecieron antes de que el proceso judicial avance respecto a su responsabilidad o fueron apartados por problemas de salud, esto sin dudas demuestra la resistencia que tiene el poder judicial a investigar estos casos.

En tanto el resto de los acusados son ex militares del Batallón de Ingenieros de Combate 101 de San Nicolás, sede del Área Militar 132; ex integrantes de la Prefectura Naval de Rosario y de Villa Constitución y ex policías de la Provincia de Santa Fe y de la Guardia Rural Los Pumas; y ex miembros de la Policía Federal de la Delegación Rosario y de la Dirección General del Interior.

El avance de las causas por responsabilidad empresarial en crímenes de lesa humanidad son una prioridad para la Secretaría de Derechos Humanos. Principalmente al tratarse de actores civiles y económicos, ya que son los que mayor resistencia generan en el Poder Judicial y los que más demoras registran. Es por ello que se les dio un fuerte impulso en todo el país para evitar que haya impunidad y para que las víctimas puedan conocer la verdad, puedan acceder a la justicia y reparación en un plazo razonable.

Finalmente se dio a conocer que la audiencia se realizará de manera presencial en la sala del TOF 1, en el primer piso de Oroño 940, y se podrá seguir en vivo mediante el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=JZBvrp1tpNQ. Desde la vuelta de la democracia, ya fueron condenados por su participación en el terrorismo de Estado 1200 genocidas. Para más información, podes ingresar a juiciosdelesahumanidad.ar.

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