Paritarias: Gobierno y docentes acordaron un aumento salarial anual del 114%

Paritarias: Gobierno y docentes acordaron un aumento salarial anual del 114%

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

El Estado y los cinco gremios de la educación con representación nacional acordaron que el sueldo mínimo, desde el 1° de febrero de 2023, ascienda a los 90.338 pesos. También se acordó un nuevo encuentro para febrero y un aumento del FONID.

En el marco de actualización paritaria el Gobierno Nacional y los cinco gremios docentes con representación nacional acordaron un aumento salarial del 114% en la paritaria federal. Esto permitirá garantiza un haber mínimo de $90.338 en febrero del 2023, según se informó oficialmente. Además, se estableció un aumento para el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y la conectividad, que alcanzará $12.100 pesos ese mes.

El acto de firma del acuerdo se realizó en el Salón Mujeres Argentinas de la Casa Rosada y contó con la presencia del jefe de Gabinete de ministros, Juan Manzur; la secretaria general de CTERA, Sonia Alesso; el secretario general de Unión Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero; la secretaria gremial de Sadop (instituciones de administración privada), Marina Jaureguiberry; el secretario adjunto de la Amet (instituciones técnicas), Ernesto Cepeda; y el secretario general de la CEA, Fabián Felman.

Desde el Gobierno nacional expresaron que “el presidente Alberto Fernández y el ministro de Educación, Jaime Perczyk, acordaron hoy con representantes de los gremios un aumento que eleva el salario Mínimo Nacional Docente Garantizado a $ 90.338 en febrero y contempla, además, un aumento del Fondo Nacional de Incentivo Docente“.

Al respecto, Fernández afirmó que “es una vergüenza que durante cuatro años la paritaria nacional se suspendió, y es imperioso sostenerla para jerarquizar el rol del docente“. Asimismo, el presidente advirtió: “Debemos hacer que a nadie más se le ocurra que es posible que desaparezca“, y definió como “Estado tonto” al que “piensa que otro que no sea el Estado se va a preocupar de la educación pública. Eso es falso, eso es mentira“.

Desde la Casa Rosada explicaron que “el incremento salarial se hará efectivo en tres tramos de $81.325 en diciembre, $84.500 en enero y $90.338 en febrero de 2023“. Por su parte, Perczyk resaltó que “a partir de la propuesta del Gobierno nacional el presupuesto votado del próximo año incluye una garantía del 1.33 % del PBI para la educación, lo que expresa una expansión que permite que la inversión siga creciendo“.

En tanto, la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) ratificó que “el salario no es ganancia“. En ese marco, reclamó que los trabajadores de la educación “no tributen el impuesto a las ganancias“, al igual que lo hizo el titular de la UDA, quien rechazó la aplicación de ese tributo.

Ademas, la CTERA solicitó que “no se descuente Ganancias sobre el aguinaldo” de este mes y que a los jubilados nacionales que perciben sus ingresos a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) se les abone con el haber de enero “la diferencia entre lo cobrado y el aumento por movilidad de diciembre“.

Desde el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) y desde la Unión de Docente Argentinos (UDA), que conducen Jorge Kalinger, y Sergio Romero -respectivamente- coincidieron en señalar que el incremento del 114% anual regirá sobre el Sueldo Mínimo Nacional Docente Garantizado (SMNDG).

Por su parte, Marina Jaureguiberry (SADOP), califico como “positivo” el hecho de haber sostenido “el ámbito de negociación durante todo el año y de alcanzar aumentos que sobrepasan a la inflación, en un contexto muy complejo en el que se cumplió lo acordado y firmado a comienzos de 2022“. “Aunque el salario mínimo docente es un piso, determina el rumbo porcentual para continuar impulsando las negociaciones provinciales“, enfatizó.

Asimismo, la dirigenta enfatizó que les trabajadores y sus sindicatos, mediante la negociación colectiva, pueden transformar la realidad. También se solidarizó con el secretario adjunto de la CTERA Roberto Baradel ante “los nuevos ataques mediáticos estigmatizantes que sufre“.

En tanto el conductor de la UDA y secretario de Políticas Educativas de la CGT, Sergio Romero, aseveró que el 114% de aumento salarial nacional interanual es “el piso de negociación para las provincias“. Además, sostuvo que se obtuvo otro 5% de compensación de 2021, lo cual totaliza un 119%. También, recalcó que Perczyk ofreció respuestas a “un reclamo histórico de la UDA” al anunciar que en el primer trimestre de 2023 el Gobierno enviará al Congreso un proyecto, que reconocerá al sector como “política de Estado prioritaria” y que aumentará la inversión educativa para elevarla del 6% al 8% del Producto Bruto Interno (PBI).

Por la cartera educativa también estuvieron presentes la secretaría de Educación, Silvina Gvirtz; el secretario general del Consejo Federal de Educación, Marcelo Mango, y el director de Relaciones con la Comunidad Académica y la Sociedad Civil, Luis Calderaro.

Otros dirigentes presentes fueron por la Unión de Educadores de Córdoba (UEC), el secretario general, Juan Monserrat. Por la CEA asistieron el secretario de Convenciones Colectivas, Juan Carlos Aguirre; la secretaria de Educación y Cultura, Laura Man, y el secretario de Finanzas, Omar Aita. El Consejo Superior de Educación Católica (Consudec) estuvo representado por Adrián Álvarez, mientras que por la Confederación Argentina de Instituciones de Enseñanza Privada fueron Claudia Stringi y Carlos Camarottii.

De Feo: “Aquellos jóvenes que nosotros formamos en las universidades, que hacen sus doctorados y que tienen una muy buena preparación, terminan siendo materia exportable en argentina”

De Feo: “Aquellos jóvenes que nosotros formamos en las universidades, que hacen sus doctorados y que tienen una muy buena preparación, terminan siendo materia exportable en argentina”

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.Por Flor Luengo*, Eduard Paz** y Nicolás Sampedro***

S1df82b2x_1256x620.jpg

El Secretario General de CONADU, Carlos De Feo, en el marco de las discusiones paritarias 2019 y del paro convocado para los días 24, 25 y 30 de abril, analiza el momento que vive el sector universitario y les trabajadores en general.

¿Carlos qué análisis nos podés brindar de cara al paro del 24 y 25 de abril?

Mirá, nosotros estamos comenzando una paritaria, como todos los trabajadores, en un contexto muy difícil para el conjunto del pueblo argentino, y en la discusión paritaria esto tiene un peso muy grande. Pensá que estamos discutiendo una paritaria cuando a tres meses de comenzado el año, ya la inflación es de casi el 12% y parece que no va a termina, que va a seguir en este tono hacia adelante, con lo cual está prevista una inflación altísima para el año, con un gobierno que está utilizando, también, la discusión paritaria en forma política, porque pretenden mejorar las ofertas más cercanas al momento de las elecciones, para mejorar su performance. Y la verdad que el bolsillo de los trabajadores no puede esperar.

Nosotros hicimos un congreso la semana pasada donde decidimos que el día lunes teníamos la reunión de paritaria en función de la propuesta que hiciera el gobierno, teníamos un plenario al día siguiente y ahí se iba a decidir si se ratificaba o se rectificaba una medida de fuerza los días miércoles y jueves. El gobierno directamente, al no tener una propuesta, decidió suspender la paritaria, bajo el argumento de que habíamos convocado a un paro, cosa que no era cierta. Así que el paro queda firme para el 24 y 25 de abril y después vienen todas actividades de difusión, clases públicas, asambleas, abrazos, marchas; y pensamos confluir el día 16 de mayo en una gran Marcha Nacional de Antorchas (en Buenos Aires) como la que hicimos el año pasado y que fue la que dio inicio a la gran movilización que fue a lo largo de todos esos meses y que culminó el 30 de agosto -como recordarán- con esa marcha enorme de más de 300 mil personas bajo la lluvia que obligó, finalmente, al gobierno a sentarse en la paritaria y a hacer una oferta razonable.

Esa oferta después se complicó porque hubo una devaluación muy grande en los meses siguientes y se perdió salario, tuvimos la discusión enero, febrero y marzo -al  final pudimos firmar un acuerdo salarial que está entre los más altos, del 44%. No obstante ese acuerdo tuvo una pérdida, por eso lo que estamos planteando para la paritaria de este año, es la recuperación de lo perdido y que haya una cláusula de actualización automática, porque la verdad que sentarse con el gobierno a discutir la actualización del salario, te reconocen la pérdida pero te dicen que no tienen plata o directamente no te la reconocen. Con lo cual creo que la única alternativa para poder mantener el poder adquisitivo del salario es que exista esa cláusula de actualización. En esa discusión es la que estamos enfrascados y es la que obedece a la convocatoria al paro, por no haber una respuesta en ese sentido.

Teniendo en cuenta que el presupuesto 2019 tiene un 10% menos para la universidad y que la inflación será alta como lo mencionabas, ¿el gobierno soluciona estas deficiencias con las partidas extrapresupuestarias? ¿O les sirven para no abrir focos de conflicto en las universidades del país?

Mira no hay partidas extrapresupuestarias. Eso es lo que dice el gobierno normalmente. En realidad lo que hemos tenido desde el año 2016 para acá, han sido presupuestos que se sub ejecutan y después hay partidas presupuestarias que van a determinados ítems, pero no hacia aquellos donde son más necesarios. Y finalmente el presupuesto ha sido, año tras año, cada vez menor.

Nosotros tenemos una pérdida presupuestaria del 2016 a la fecha que supera el 20% y una inflación -como bien vos decías- del 44%, un aumento presupuestario del 30% este año con una inflación prevista cerca al 50%. La situación de las universidades, a medida que va pasando el año, y sobre todo en las más pequeñas, aquellas que tienen presupuesto más chico (porque las más grandes al tener mayor masa de recursos lo pueden mover mejor, pero las pequeñas no) se van a ver en una situación muy, muy difícil para llegar a fin de año. La verdad que la situación que estamos viviendo las universidades, sobre la cuestión salarial y la discusión nuestra, está enmarcada en eso. Tenemos muy claro que si no hay una solución al tema presupuestario en las universidades es imposible discutir salario, todas las discusiones están dadas en ese marco.

Este año se congelaron las becas Progresas, desaparecieron otras becas que había como las de carreras prioritarias, los programas inclusivos, las tutorías, los recursos que iban a comedores o a albergues universitarios. En fin, el aumento constante de las tarifas (luz, gas, agua), que hacen que los recursos que tienen no alcanzan, es imposible sostenerlo. Los boletos estudiantiles que no se pagan -a donde los hay, porque en muchos lugares no los hay-. Esto hace que cada día veamos cómo van cayendo más estudiantes y, obviamente, los que primero se caen son los de menores recursos.

Caramente esto no es una cuestión solamente económica y de cuentas. Aquí detrás de todo este ajuste hay una política clara de reformular la universidad, ya lo dijo la gobernadora, lo dijo Macri en su campaña.

Una educación superior que es vista por la gente como un derecho y que la universidad pelea desde hace años para ser eso; ellos piensan que la universidad tiene que volver a ser aquella vieja universidad que era un privilegio para unos pocos y que forma profesionales después van a tener que migrar porque no tienen donde trabajar acá. Es lo que estamos viendo, en algo que está dentro del problema universitario, que es el problema de ciencia y tecnología.

Aquellos jóvenes que nosotros formamos en las universidades, que hacen sus doctorados y que tienen una muy buena preparación, terminan siendo materia exportable en argentina, junto con la soja, junto con las materias primas de la minería o con la del petróleo. Eso es lo que estamos preparando y formando en Argentina: un suicidio de un país con inclusión, un país que se piensa con un desarrollo industrial que pueda contener a la totalidad de su población. La universidad no escapa a ese proyecto.

Más allá de la cuestión salarial nuestra lo que se impone, y que estamos trabajando, es la necesidad de armar un gran frente que incluya no solamente al sector docente, al sector no docente y a los estudiantes, inclusive a todos aquellos rectores que quieran ponerse de este lado a la hora de pelear, que no quieran estar sentados ahí para ser simples administradores del ajuste y piensen que son universitarios que están peleando por una universidad mejor. La pelea es esa y unirnos al conjunto de la sociedad. Estamos en un año en el que nos vamos acercando cada vez más al precipicio…

En relación a esto que decís del año electoral ¿Cuáles son las estrategias para luchar contra este sistema represivo hacia el sector público, que son las políticas que viene implementando Cambiemos a lo largo y anchos del país para con la sociedad argentina?

Creo que lo tenemos que enfrentar con una gran unidad. Me parece que, los trabajadores, lo han venido demostrando, más allá de las cúpulas, porque uno a veces ve al triunvirato o algún sector del triunvirato y algunas otras centrales que pareciera que a la hora de salir a pelear, tienen que hacer más cálculos que parece que tienen las necesidades puestas en otro lado. Pero cuando uno mira las dirigencias regionales, las seccionales de los sindicatos en el interior y en el conurbano y en todas las provincias, allí los trabajadores están unidos. Me parece que eso es algo que vamos a terminar viendo el próximo 24 de abril cuando se haga ese gran paro. Los trabajadores van a parar inclusive por encima de sus direcciones nacionales que están oponiéndose a esa medida.

La única forma de enfrentar esto es con la más amplia unidad y fundamentalmente poniendo en el centro a los trabajadores. Porque aquí lo que se está afectando son los derechos al trabajo, la exclusión, la cantidad de pobres, la cantidad de indigencia que aumenta, van en directa relación con la pérdida de empleo, con la destrucción de las pequeñas y medianas industrias, con la destrucción del sector más pequeño de la producción agrícola, esos que están haciendo los feriazos todos los días, que son los que ponen la comida en la mesa nuestra, porque el sector productivo agrícola exportador, exporta soja o maíz, pero todo industrial. Lo que nosotros comemos lo hacen estos sectores que están corriendo exactamente la misma suerte que el resto de los trabajadores y del pueblo. La última marcha que vimos en Plaza de Mayo hace poco, tiene que ver fundamentalmente con esto. Estos sectores agredidos por el mismo sistema. Tenemos que ser capases de armar una gran unidad. De esa unidad tiene que nacer, necesariamente, una alternativa política, porque sin una alternativa política toda movilización no deja de ser coyuntural.

Por último ¿Por qué es importante que el pueblo argentino conozca lo que está sucediendo con la cuestión educativa, con la ciencia y la tecnología, con la producción de conocimiento en nuestro país, de cara a este año electoral?

Me parece que la cuestión de ciencia y técnica, más allá de lo electoral, es un tema estratégico y sobre todo en el siglo XXI. En el siglo del conocimiento, donde las nuevas tecnologías, donde las nuevas formas de producción, donde las nuevas formas de trabajo requieren de una capacitación, de una formación de todos -no solamente de algunos- para poder enfrentar esos desafíos. Si un gobierno descuida, si un país descuida su educación en general y la capacidad de generar ciencia, tecnología e innovación, realmente está rifando su futuro, porque lo está condenando a vivir en el siglo XIX en el siglo XXI. Esto significa exclusión y todo lo que ya conocemos.

Defender el sistema educativo es fundamental así como el de salud o como el de seguridad social. Pero si uno piensa en el momento de la historia en el que está, la generación de conocimientos es la llave del futuro y es la llave del bienestar de las grandes mayorías de un país.

– – –

* Periodista especializada en cuestiones de género e historia, columnista del programa La Marea (Radio Futura FM 90.5), redactora de Revista Trinchera, del portal Luchelatinoamérica y colaboradora de Agencia Timón.

** Periodista deportivo, columnista del programa La Marea (FM 90.5 Radio Futura), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

*** Periodista especializado en temas internacionales, conductor del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata), productor general del programa La Marea (FM 90.5 Radio Futura), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

1