Estados Unidos: Armas, Monopolio e Injerencia

Estados Unidos: Armas, Monopolio e Injerencia

TIEMPO DE LECTURA: 9 min.

Los Estados Unidos, bajo cualquier administración de gobierno, sean estos demócratas o republicanos, burros o elefantes, ambiciona la hegemonía en todas las esferas. Incluyendo el monopolio mundial de la venta de armas. Esto, por el evidente control y la influencia en amplias esferas de las relaciones internacionales que ello conlleva.

Lo mencionado tiene una pequeña ventana de apertura al permitir que el socio más fiel y con quien suele llevar sus ambiciones imperiales del régimen estadounidense, haga uso del mercado de las armas, sin freno alguno. Me refiero al hijo putativo estadounidense, el régimen sionista israelí.

Si son aliados europeos, estos también tienen acceso a ciertas migajas del mercado, pero con una serie de limitaciones, como cumplir con las prohibiciones establecidas por Washington respecto a la venta y traspaso de armas con componentes tecnológicos del complejo militar industrial (1)de Estados Unidos.

El tema del control de la venta de armas, por parte de Washington, es la prueba evidente que la Guerra en Ucrania que enfrenta a Rusia contra Estados Unidos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) -usando como testaferro al régimen ucraniano-, no es la razón para intervenir en los asuntos internos de los estados que han decidido establecer relaciones vinculadas a sistemas de defensa, vínculos militares u otras áreas afines a la industria militar con la Federación de Rusia. La excusa es Ucrania.

Lo fundamental es el hecho que, en forma crónica, Estados Unidos amenaza a todo aquel que no se comporta en forma genuflexa frente a las determinaciones de la Casa Blanca y el inquilino de turno en materias económicas, militares y políticas. Sean estos amigos, adversarios o evidentemente enemigos. Una realidad que, a partir de la segunda administración de Donald Trump se expresa en todo su carácter violatorio de todo lo que significa la legislación internacional. Tema que a estas alturas ya parece una perogrullada decir que no se respeta por Washington.

Estados Unidos, habitualmente ataca a Rusia y a los países que compran armas a Rusia amenazando, sin pudor, alguno, con utilizar las sanciones de la sección 231 que se recogen en la llamada “”Countering America’s Adversaries Through Sanctions Act” Ley estadounidense para contrarrestar adversarios a través de una fuerte política de sanciones” (2) CAATSA por sus siglas en inglés. Si ello es insuficiente se procede entonces a generar políticas desestabilizadoras o sencillamente agredir.

En años anteriores, salió a la luz pública la estrategia de Washington para impedir que la Federación de Rusia venda armas en mercados que Estados Unidos considera privativos o que afectan lo que suele llamar su “seguridad nacional”, eufemismo que encubre su ideología de dominio bajo el marco megalómano de un supuesto Destino manifiesto. (3)

Bajo la primera administración de Donald Trump su ex subsecretario de seguridad internacional y no proliferación de Estados Unidos, Christopher Ford, anunció sanciones contra un aliado de Washington miembro de la OTAN, como es Turquía, por la decisión el gobierno de Recep Tayip Erdogan de comprar armas a Rusia y así diversificar sus fuerzas armadas. En específico el sistema de antimisiles S400 donde se presionó al gobierno turco con denegar acceso a préstamos y licencias de exportación.

Durante los últimos años hemos utilizado la amenaza de tales sanciones (CAATSA) para privar a la industria armamentística rusa de posibles clientes en el extranjero. El comercio exterior de armas del Kremlin proporciona a Rusia fondos que luego utiliza para pagar las armas con las que se posiciona en contra de Estados Unidos y sus aliados. Este comercio de armas también ayuda a Rusia a crear relaciones con clientes extranjeros para obtener ventajas estratégicas”. (4)

La búsqueda de maneras de atacar a Rusia han sido diversas. En el año 2023 Estados Unidos patrocinó una gira del ex canciller alemán Olaf Scholz para tratar de reducir la dependencia de Rusia, buscar alianzas geopolíticas frente a China y asegurar suministros de litio, pero…en la agenda venía también la misión de generar la cesión de armas de la época soviética, en poder de ejércitos latinoamericanos, al régimen ucraniano.

Los gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México y Perú recibieron, previo a la visita de Scholz la “recomendación” de la jefa del comando sur de Estados Unidos, Laura Richarson que donaran a Ucrania su equipamiento militar comprado a Rusia. La gira fue un fracaso, pero mostró la utilización de cervatillos por parte de Washington, de dirigentes políticos como el genuflexo Olaf Scholz que representa esa Europa sin dignidad ni soberanía. (5)

Desde Washington se comenzó a presionar también a los gobiernos de Cuba, Nicaragua y Venezuela para ceder sus equipos militares rusos a Ucrania, ofreciendo reemplazos de equipos estadounidenses, para así reducir la dependencia de la industria de armamentos ruso. Washington no quiere a nadie en la región más que su presencia e influencia hegemónica. Tampoco resultó.

La Federación de Rusia, frente a estas continuas provocaciones de los gobiernos estadounidenses, ha tenido una conducta de condena, pero sin dejar de buscar la ampliación de sus mercados a pesar de las presiones y las crónicas amenazas, que son parte del ADN político del régimen estadounidense. Demócratas y Republicanos tienen la misma conducta arrogante y hegemónica con la cual hay que contender como es el caso de estas leyes sancionatorias que afectan a Rusia, pero también a Irán y Corea del Norte.

Estados Unidos usa continuamente la mencionada CAATSA para disuadir a los países que compren material militar ruso: Aviones, Sistema Antimisiles, sistemas de vigilancia electrónica e incluso tratar de desestabilizar los contactos y contratos para el uso de la desarrollada tecnología aeroespacial que Rusia entrega para el lanzamiento de satélites.

Esta ley fue firmada en agosto de 2017 por el presidente Donald Trump tras ser aprobada por el Congreso de un país que suele desgarrar vestiduras respecto a la libertad de comercio, el derecho de los pueblos siempre y cuando no afecte sus intereses globales. Productos del uso de esta ley violatoria de la soberanía de los pueblos, la compra de armas rusas por parte de los países se redujo de 31 en 2019 a sólo doce el 2023.

Pero, incluso antes de febrero del año 2022 – cuando se inicia la operación especial rusa de desnazificación y desmilitarización de Ucrania, Estados Unidos ya había logrado que cesara la compra de armas rusas, de la propia Ucrania, Georgia y Siria. Las políticas de imposiciones contra los gobiernos generan esa realidad que Rusia trata de frenar y contender.

Traigo a colación las declaraciones del canciller ruso Serguéi Lavrov quien relató, hace un tiempo, un ejemplo evidente de la conducta plena de ilegalidades de Washington, haciendo referencia al hecho que el gobierno mexicano presidido por el ex presidente de Andrés Manuel López Obrador había iniciado tratativas para que México evaluara la posibilidad de comprar helicópteros a su país.  La idea era suministrar hasta 50 helicópteros de fabricación rusa, principalmente modelos Mi-17 y Mi-8, gestionados por la empresa Rosoboronexport. (6)

Ipso facto, un funcionario del gobierno del ex presidente Joe Biden, me refiero al entonces asesor principal de la Oficina de Asuntos del hemisferio occidental, el economista Hugo Rodríguez, quien amenazó en el congreso estadounidense que México podía recibir sanciones por CAATSA. Las palabras textuales fueron “A nivel de Washington, hemos planteado este camino de sanciones a nuestros homólogos en Ciudad de México por el tema helicópteros rusos”.

Misma política llevada, incluso con sus aliados de la OTAN y la Unión Europea, a quienes Washington suele amenazar con alzas arancelarias, el retiro de las bases estadounidenses de territorio europeo – y con ello el escudo nuclear con que ese continente se ha vestido además de las armas de destrucción masiva que posee Francia y Gran Bretaña – si no se aumentaba el aporte en presupuestos de guerra del 2 al 5% del PIB. A pesar de los esfuerzos de Europa por ganar autonomía en materia de defensa, las transferencias entre países europeos sólo representan una quinta parte del total dentro del continente.

Esto, en un escenario donde esa compra masiva de armas de Europa a Washington se explican por la imposición de Washington a sus socios europeos para comprar armas con destino al régimen neonazi ucraniano, así como por el fortalecimiento de sus capacidades militares frente a la continua campaña política y mediática de señalar como un mantra la amenaza que significa Rusia.

Bajo esa doctrina de demonizar a la Federación de Rusia, quitar mercados mediante presiones indebidas, ilegales, violatoria de la soberanía de las naciones, procesos de desestabilización – como los vividos en Siria, por ejemplo – la ampliación de la injerencia en los asuntos internos de nuestros países, lo que ha originado es que el complejo militar industrial estadounidense se esté llenando los bolsillos con ventas multimillonarias. No sólo a esa Europa sin soberanía, sino también a las monarquías del Golfo Pérsico, naciones latinoamericanas y asiáticas.

Es ahí donde la aprobación de esa ley CAATSA y las presiones de Washington y su tropa de cervatillos europeos, ha cercenado la posibilidad de seguir con contratos establecidos por Rusia o avanzar en acuerdos con potenciales clientes de Moscú, como fue el caso de los 50 helicópteros modelo MI 18 y MI 7 a México.

Los datos que se poseen del 2025 señalan que los principales compradores de armas de la Federación de Rusia rusas siguen concentrándose en Asia, liderados por la India, que acumula tres cuartas partes de las ventas, seguida de China y Bielorrusia. Aunque la Federación de Rusia ha perdido terreno globalmente (hoy posee el 7% del mercado) por las razones mencionadas con anterioridad, mantiene estos socios clave, mientras se reduce su presencia en otras regiones donde Washington y los suyos han intensificado las presiones propias de un jefe de una asociación delictiva.

Las exportaciones rusas de armas cayeron un 26% entre 2021 y 2025 respecto al quinquenio previo, indicó el último estudio del Instituto de Investigaciones para la paz de Estocolmo (SIPRI por sus siglas en inglés). Bajo esa política agresiva de presiones, amenazas y chantajes, en el mismo período mencionado, las ventas globales de armas estadounidenses crecieron hasta ser más del doble que las de Rusia, el segundo mayor exportador(7), pero con un Estados Unidos absolutamente en primer lugar en presupuesto para la guerra concretando el 40% del total de gastos militares del mundo según el presupuesto del año 2025.

Se incluye en esta política de presiones contra Rusia las llamadas sanciones sectoriales y controles de exportación, dadas a conocer por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos que según declaraciones de Janet L. Yellen, ex secretaria de esta institución, aparecidas en las páginas oficiales señaló: “El Departamento del Tesoro ha advertido reiteradamente que las empresas que proporcionen apoyo material a la guerra de Rusia enfrentarán consecuencias significativas, y Estados Unidos las está imponiendo hoy a casi 300 objetivos”. (7)

Esto significa que Washington restringe el acceso a componentes claves en la industria de armas de la Federación de Rusia: materiales explosivos, microelectrónica y las denominadas tecnologías de uso dual, lo que genera mayores costos y demora en la producción.

Ante esta realidad, el gobierno ruso, presidido por Valdimir Putin entendió la necesidad de utilizar estas presiones como un motor que fermente mayores grados de innovación local, para así suplir estas necesidades con producción nacional pero también, con la ampliación de relaciones con aquellos países que son hoy los principales clientes de Rusia: China, Irán, Argelia, Egipto Vietnam, India, países africanos, entre otros.

Estados Unidos, consciente de la capacidad innovativa rusa, implementa entonces otra batería de sanciones. En esta ocasión, destinada a atacar la base militar‑industrial de la Federación de Rusia. Esto implica generar ataques restrictivos a decenas de entidades ligadas al sector de defensa en Rusia y empresas vinculadas en terceros países. Todas ellas parten del engranaje de la industria militar, que afecta contratos establecidos y aquellos proyectados, como también financiamiento, seguros y necesidades de transporte.

Resulta evidente que la restricción de la venta global de armas a la Federación de Rusia es uno más de los intentos hipócritas de dominar absolutamente el mercado armamentístico mundial por parte de Estados Unidos. Moscú defiende su derecho soberano a exportar armas como parte de su economía y alianzas estratégicas, propias de los acuerdos entre países, sin prohibición más allá de aquellas que los propios tratados internacionales impiden.

Washington aplica un doble rasero, un doble estándar al imponer sanciones selectivas mientras mantiene su propia industria armamentística como la más grande del planeta y con intentos monopólicos propios de un régimen que busca mantener una hegemonía que está siendo cuestionada por las violaciones cada día más crecientes del derecho internacional, que no es reconocido por Trump a pesar de que suele apelar a este si se trata de atacar a Rusia y en general a los países del Sur Global.

Artículo publicado en HispanTV

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Irán: Diálogo y dedo en el gatillo

Irán: Diálogo y dedo en el gatillo

TIEMPO DE LECTURA: 8 min.

En estas últimas semanas, la tensión entre la República Islámica de Irán y Estados Unidos se ha dejado sentir con fuerza, especialmente con las continuas intimidaciones de ataques provenientes desde el gobierno trumpiano, que ha significado la movilización de navíos de guerra, no sólo en el Golfo Pérsico, sino también en mares y océanos adyacentes a la región de Asia occidental. 

La intensificación de la política de máxima presión, que el gobierno de Donald Trump ha decidido catalizar en su segunda administración, se ha convertido en una vía privilegiada de sus planes amenazantes contra Irán, tratando de obligar a la nación persa a someterse a los objetivos de dominio desplegados por Trump y los suyos bajo la acción criminal del régimen genocida israelí. Irán libra una lucha que es referente para los pueblos en resistencia contra esta alianza imperial sionista.

Un Estados Unidos que pretende, en forma ilegal, desvergonzada y cargada de violaciones a un derecho internacional que ha declarado no reconocer, imponer exigencias inaceptables para una sociedad caracterizada por tener en su esencia la doxa, la praxis(1), la filosofía, la acción del ejercicio de la soberanía, la dignidad y el valor a toda prueba.

En ese escenario, Irán y su gobierno no han dejado de plantear su plena disposición y creencia en el camino del diálogo, la negociación respecto a su programa nuclear, pero con pleno respeto a la soberanía, la dignidad como país y el pleno ejercicio de sus derechos. Esto, a pesar de que ya el Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC) en base a la resolución 2231 del 2015 dejó de tener efectos prácticos en octubre del 2025 en función de sus propias determinaciones. Irán está en disposición manifiesta de dialogar, pero…bajo líneas intransables

Y esas líneas son parte indisoluble de la postura unánime de la revolución islámica, de su liderazgo religioso, político, militar. Y expresado socialmente por los millones y millones de hombres y mujeres que han salido en estas semanas a la calle a manifestar la defensa de su país frente a agresiones y ataques terroristas.

No hay dobles lecturas: respeto irrestricto a su soberanía, como también a sus intereses nacionales donde el desarrollar la globalidad de su programa nuclear, definido como pacífico, no es parte de ninguna negociación. El rechazo a las amenazas, sanciones y medidas coercitivas, que suelen ser la herramienta principal llevada a cabo durante los 47 años de vida de la revolución islámica.

Lo mencionado implica, lógicamente, el cese de toda imposición unilateral por parte de Estados Unidos y las presiones a sus aliados para imponerlas a Irán. Todo ello al margen del derecho internacional del cual Washington se siente con la prerrogativa de no aceptarlo. Tanto el presidente Masud Pezeshkian como el canciller Abas Araqchi han reiterado cada uno de los puntos señalados como líneas rojas, ya sea ante medios de prensa, foros internacionales, reuniones multilaterales con gobiernos de Asia Occidental, como también en cancillerías europeas.

Encuentros donde Irán, además, ha dejado establecido que su sistema de defensa de misiles, enriquecimiento de uranio e incluso el apoyo a movimientos de resistencia, no son parte de pauta alguna de reunión ni acuerdos con Washington. Una posición que se mantiene en un marco de intensificación de las coacciones del inquilino de la Casa Blanca, apoyado en ello por la labor de provocación constante del régimen sionista, que suele actuar como un alcahuete político, siempre machacando e insistiendo en la necesidad de atacar militarmente a la nación persa.

Este martes 17 de febrero Irán y Estados Unidos tendrán un nuevo escenario de negociaciones indirectas en la ciudad de Ginebra. Donde incluso el canciller iraní tendrá un encuentro con el director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) el argentino Rafael Grossi(2). Un personaje muy criticado por Irán por considerarlo funcionario internacional al servicio de los intereses de Estados Unidos e Israel e incluso un facilitador de los ataques de la agresión imperial sionista cuya institución publicó un informe absolutamente parcial emitido unas semanas antes de la agresión de Washington y el sionismo en junio del 2025.

Irán arribará a Ginebra con propuestas concretas para avanzar en estas negociaciones indirectas pero con líneas que no se transan: programa de misiles, asuntos propios de la región y la defensa frente a políticas de desestabilización como la insinuación de transferencia de uranio enriquecido fuera de la nación persa.

Según palabras del miembro de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento, Ibrahim Rezaei, la delegación encabezada por el canciller Araqchi busca “optimizar el tiempo” en esta nueva ronda de diálogo. Teherán reafirma que las conversaciones diplomáticas están centradas exclusivamente en la cuestión nuclear y el levantamiento de sanciones. No hay espacio para demandas inaceptables (3)

Irán enfrenta día a día esa política absolutamente trastornada, llevada a cabo por la administración Trump, a la cual arrastra a la troika europea- Francia, Gran Bretaña y Alemania- con la lógica participación de la entidad nazisionista israelí, presta a poner en acción los planes militares esbozados en cada encuentro que el criminal de guerra y lesa humanidad Benzion Mileikoswky (alias Benjamín Netanyahu) ha tenido con su aliado Donald Trump.

Un Israel que, en estrecha unión con las administraciones de Estados Unidos sin excepción, sean estas demócratas o republicanas, han signado el objetivo de derribar a la revolución islámica. Tal alianza criminal lleva a Ias autoridades de Irán a declarar que el ente genocida israelí influye destructivamente en el ámbito diplomático estadounidense a través de los grupos de presión sionistas agrupados en el denominado Comité de Asuntos Públicos estadounidense-israelí (AIPAC, por sus siglas en inglés).

Y lo hace, siempre, en momentos clave de negociaciones entre Estados Unidos e Irán – con pleno beneplácito del ejecutivo estadounidense – tal como sucedió, por ejemplo, el 13 de junio del 2025 cuando atacó cobardemente a Irán, dos días antes de llevarse a cabo las negociaciones indirectas entre Washington y Teherán en Mascate, la capital de Omán.

Y como pretendió hacerlo, previo a la reunión, igualmente a celebrarse en Mascate el viernes 6 de febrero pasado, cuando Netanyahu viajó de urgencia a Washington para influir sobre Trump en materia de poner en agenda los temas en que insiste el régimen colonial israelí: misiles, apoyo a la resistencia y limitación de su programa nuclear.

En Ginebra estarán rondando las conversaciones telefónicas entre Trump y Netanyahu tratando de establecer un guión de acuerdos entre ambos aliados destinado a seguir con su política de apremios contra la revolución islámica. Existe un contexto amplio de intereses compartidos y dinámicas recíprocas. No existe posibilidad alguna que algún candidato a la presidencia de Estados Unidos tenga el beneplácito de las grandes fortunas judío-sionistas de Estados Unidos sin que juren fidelidad a lo que denomina la “defensa de Israel”.
Una especie de besar el anillo del padrino como en aquellas películas de gánster. El lobby israelí ejerce presión mediante financiamiento de campañas, cabildeo y control narrativo, que asegura apoyo político, diplomático y militar. En estos días se me preguntaba, en diversos programas de análisis, si acaso la postura de Washington respecto a Irán es producto de la influencia sionista o una estrategia llevada a cabo en forma mutua y consensuada. En el sentido de lo evidente que resultaba apreciar en uno la cara aparentemente noble del diálogo y el otro alimentando las exigencias para romper todo intento de acuerdo.

Las evidencias son incontrarrestables. Las opiniones de uno y otro régimen, sus políticos, secretarios de estado, la presidencia, la acción del lobby sionista en los Estados Unidos muestra decisivamente que no existe una política exterior en Asia Occidental que no esté conjugada, consensuada e incluso llevada a cabo en forma directa por Washington y el régimen sionista y la influencia nefasta de Netanyahu. Una visión que ya tiene pocas dudas, incluso de personajes ligados a los sectores conservadores de Estados Unidos.

Lo hemos escuchado como crítica en los últimos meses, con mucha intensidad por ejemplo por Tucker Carlson, conductores de programas de opinión, con críticas muy ácidas respecto a que la administración Trump prioriza los intereses israelíes sobre los estadounidenses. Carlson ha definido a Netanyahu como un ser “completamente malvado y destructivo, dañando a los Estados Unidos y a su país”. Con una realidad que afecta a gran parte de la humanidad. Certero en su apreciación, Carlson afirma que “Netanyahu anda por el mundo diciéndole a la gente: “Yo controlo a Estados Unidos, yo controlo a Donald Trump”(4).

Una evidencia que ese accionar de la alianza imperial sionista han significado 47 años de una política de máxima presión, una guerra híbrida criminal contra la República Islámica de Irán. Todo ello con una postura arrogante, belicista, violatoria de todo lo que huela a derecho internacional, donde la relación sionista y el imperio es estratégica con inteligencia compartida, agresiones, políticas de presión.

No creo que, en esta endogámica política, en esta alianza entre hermanos gemelos exista subordinación, sino que acción conjunta. Y, en este marco, Irán se muestra ante el mundo con transparencia y consecuencia. Con soberanía y dignidad. Acepta el diálogo, pero al mismo tiempo muestra su disposición de defender el país con todos los medios a su alcance.

Ello lo confirman las palabras del comandante en jefe del Ejército de Irán, general de división Amir Hatami así lo atestiguan, al advertir a Estados Unidos e Israel que las Fuerzas Armadas de la nación persa están en máxima alerta y listas para responder a cualquier error que emane de sus intentos de agresión. “Los enemigos están completamente bajo nuestra vigilancia y, dado que somos conscientes de sus intenciones maliciosas, mantenemos el dedo en el gatillo”.

 

Pablo Jofré Leal
Periodista. Analista Internacional.
Articulo para Hispantv.

 

  1. La doxa (del griego δόξα) es un término filosófico que se traduce comúnmente como opinión o creencia común. La praxis, en cambio, también derivada del griego se define como “práctica” y refiere al proceso de aplicar, realizar o ejercer una teoría, lección o habilidad en el mundo real.
  2. Rafael Grossi. Director general de la AIEA. Candidato a la secretaria general de la ONU.  A fines de diciembre del 21025 el gobierno argentino presentó oficialmente a Rafael Grossi como candidato a la secretaría general de la ONU. Por tanto, un personaje más interesado en llevar adelante su campaña política como candidato al principal organismo internacional que dar prioridad a su labor técnica en un organismo técnico como es la AIEA. El propio apoyo del gobierno de Milei, Estados Unido e Israel, da cuenta del talante de Grossi, un personaje en el cual no se puede confiar. https://radio.uchile.cl/2025/12/23/mas-competencia-para-michelle-bachelet-argentina-postula-a-rafael-grossi-a-la-onu/
  3. https://espanol.almayadeen.net/noticias/politica/2122948/iran-fija-lineas-rojas-previo-a-intercambios-con-ee–uu–en
  4. https://www.instagram.com/reel/DPCMjKbEosy/?utm_source=ig_web_copy_link

 

Irán: Firmeza, Valor y Dignidad frente a la alianza imperial sionista

Irán: Firmeza, Valor y Dignidad frente a la alianza imperial sionista

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En estos días, no dejan de aparecer noticias, datos, rumores, llamados, amenazas del presidente de Estados Unidos Donald Trump y su socio sionista Benzion Mileikowsky (alias Netanyahu) contra la República Islámica de Irán.

La nación iraní es centro de ataques en múltiples niveles: sanciones, bloqueos, arremetidas armadas a través de grupos terroristas, desestabilización, guerra cognitiva entre otras herramientas propias de aquellos que pretenden mantener una hegemonía a la baja, pero aún peligrosa.

El belicoso mandatario estadounidense declaró, tras el Foro de Davos, con su peculiar lenguaje megalómano: “sabes, tenemos muchos barcos yendo en esa dirección por si acaso, tenemos una gran flotilla yendo en esa dirección. Y veremos qué pasa. Tenemos una gran fuerza yendo hacia Irán. Preferiría que no pasara nada, pero los estamos vigilando muy de cerca”(1). Palabras que pretenden intimidar pero que, sólo reflejan el carácter hegemónico y arrogante de este Estados Unidos, sea bajo administración de demócratas o republicanos.

Trump se refiere a una flota de portaviones, cruceros, destructores y otras fuerzas que persiguen amilanar a Irán y su derecho a defender su integridad territorial, su soberanía de tal manera que la revolución islámica impida que se aplique con ella las estrategias de las revoluciones de colores. Propias de la forma de conducir la política internacional por parte de Washington y sus cervatillos de la OTAN y su testaferro en Asia occidental, como es el régimen sionista israelí.

En este plano es evidente la invisibilización que los medios hacen del hecho que, en la región de Asia Occidental, Washington ya tiene una fuerza naval anclada en Bahréin- denominada la V Flota del Golfo Pérsico – vigilada estrechamente por Irán y de la cual se posee información de inteligencia fidedigna (2). Una base que está al alcance del arsenal de la nación persa de misiles de crucero, balísticos, hipersónicos y aviones no tripulados (drones) que han mostrado su eficacia en la destrucción de objetivos militares e industria tecnológica y militar israelí durante junio del 2025. Recordemos, en respuesta a la agresión de la alianza imperial sionista.

Washington presenta a Irán como una amenaza para vecinos y el mundo. Apoyándose en esta estrategia a través del uso de los medios de manipulación y desinformación del mundo occidental. Afirmación que, no sólo es parte de un relato belicoso sino también embustero pues, sólo la mención del medio centenar de bases militares, navales y aéreas de Estados Unidos (sin contar las de Gran Bretaña y otros miembros de la OTAN) rodeando a Irán, echan por el suelo las simulaciones de Washington.

En este marco y ante interrogantes planteadas por amigos de Irán respecto al manejo mediático que se ha hecho contra el mismo, producto de las manifestaciones de fines de diciembre del 2025 e inicios del 2026 y la deriva terrorista por intervención precisamente de Washington y el ente sionista traigo al presente aquello que, constantemente, opino y escribo sobre una de las formas de terrorismo a la cual está sujeta la República Islámica de Irán (3).

Me refiero a los procesos de manipulación y desinformación sufridos por la nación persa. Puedo repetir letra a letra lo que suelo sostener y constatar cómo se ha reiterado a lo largo de los años, a través de este modus operandi. Los medios de comunicación occidentales llevan a cabo una labor desestabilizadora y se niegan a llamar las cosas por su nombre, con relación a las acciones terroristas propiciadas por Estados Unidos e Israel aprovechando las legítimas manifestaciones de una población, afectada por la política de máxima presión de Estados Unidos y sus socios.

Ataques a la población civil, el asesinato de policías, la destrucción de instituciones gubernamentales, quemar mezquitas, escuelas, instituciones bancarias. Afectar el transporte urbano, el comercio, son en forma indiscutible operaciones criminales. Llamar a desmoronar el país y agitar banderas de una monarquía extinta e incluso enarbolar el trapo criminal del régimen genocida israelí. Eso es inaceptable y debe ser perseguido sin reparo alguno.

Occidente organizó y dio curso, pueblo de Irán, ataques estilos DAESH y cuyo silencio da muestras incuestionables de su doblez. Los gobiernos europeos y sus sociedades no salen a la calle enarbolando las banderas de Irán o encendiendo con luces sus monumentos con la bandera de la nación persa, como suelen hacerlo cuando hablan de terrorismo y se ven afectadas sus intereses y ciudades. No condenan el terrorismo de grupos apoyados por países a los cuales venden armas y otorgan impunidad. Es el doble rasero que constantemente hay que recordarles y denunciar.

Es una muestra de esa hipocresía indecente, esa duplicidad que divide al mundo entre habitantes de primera y segunda categoría. Nuevamente, ese mundo liderado por Washington y sus aliados, a través del uso tendencioso de sus medios de comunicación, concretan una conducta donde el manipular, desinformar y generar una realidad con base en el fingimiento, son parte de su política internacional.

Como también lo es desconocer el papel de organismos internacionales como la ONU y que, al crear, por parte de Trump, la llamada “Junta Para la Paz” pretende apoyar al régimen genocida israelí y al mismo tiempo suplantar el tipo de gobernanza que se ha dado el mundo tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Un esquema que hay que modificar, reestructuras, hacerlo parte de los propios cambios que ha tenido el mundo, pero no tener como alternativa el concretar el imperio trumpiano soñado por este megalómano (4).

Una conducta inherente al imperialismo, que distorsiona deliberadamente la realidad por parte de los denominados medios de comunicación, que expresan, en el caso de los medios occidentales y sus socios, la crónica política de agresión contra la República Islámica de Irán, a propósito de los hechos que tuvieron su comienzo el día 28 de diciembre del 2025 y que a partir del día 3 de enero del 2026 derivaron en claras acciones terroristas bajo la plantilla del fundamentalismo de los grupos takfiri.

 

Hablo de desinformar como aquel objetivo de dar a conocer datos, cifras, análisis, hechos premeditadamente maniobrados al servicio de objetivos e intereses de Estados Unidos y los suyos, como también información insuficiente o incluso omitiéndola. Más de algún cínico considerará, que esto no es extraño, que el mundo es así, que no se puede cambiar, dando muestra con ello, que esa manipulación, la mentira, las noticias falsas, el uso de la desinformación, la Hasbará, ha hecho mella en una parte importante de la humanidad, que considera tal situación como inevitable y un destino inexorable.

Esta conducta consiste, básicamente, en el uso que hacen los medios de comunicación hegemónicos de los hechos, acontecimientos o procesos de una forma que sirva a sus intereses políticos, económicos, ideológicos y militares. Una pauta visible a través del poder monopólico que poseen, en materia de medios de información radiales, televisivos, agencias informativas, medios gráficos y aquellos que conforman las redes sociales.

En general, el análisis de la guerra híbrida que se lleva a cabo contra Irán y su sociedad muestra el rostro embustero de los que llenan sus portadas, editoriales y páginas interiores, programas televisivos, radiales, de los más variados adjetivos cuando las víctimas son de alguna ciudad europea o cuando ocurre en algún país considerado cercano a las potencias occidentales.

Los adjetivos allí se multiplican: terror, masacre, extremismo, consternación, locura. Pero, cuando se trata de la legítima defensa de los pueblos en resistencia, se restringe desvergonzadamente el esfuerzo semántico. No se habla de agresiones de grupos terroristas, que esas mismas potencias occidentales y sus socios han creado, organizado y apoyado, acontecen en ciudades de Siria, Irak, Palestina, Yemen, y en este caso de la República Islámica de Irán. Se utilizan eufemismos: acciones armadas, movilizaciones por la libertad reprimidas por el “régimen” manifestantes inocentes masacrados por fuerzas policiales.


Los datos objetivos muestran con certeza como Estados Unidos, bajo la administración Trump, en sus dos periodos – pero no ajeno a las acciones de cualquier administración de este país – y sus regímenes aliados están empeñados en desestabilizar a la nación persa desde el momento mismo del triunfo de la revolución islámica el año 1979. Así lo ha dicho, tanto la entidad sionista, su servicio de inteligencia (Mossad), políticos, militares, con la misma narrativa de Estados Unidos y su servicio de inteligencia (CIA). No se han guardado sus amenazas. Los objetivos también son claros: crear inseguridad, desestabilización, intensificar la presión contra Irán.

Pero, a diferencia de situaciones anteriores, a mi entender, va perfilándose un cambio. Las sociedades del mundo van destacando que esa política de apoyar el terrorismo e incluso llevarlo a efecto con sus propias fuerzas militares como fue la agresión de junio del 2025 contra Irán, es una realidad que no es sólo con la nación persa y que más temprano que tarde les puede tocar incluso a actuales aliados.

Es el caso de países como Arabia saudí, Emiratos Árabes Unidos y asociados políticos y militares como es el caso de Dinamarca con relación a Groenlandia. Venezuela ya lo ha sufrido con el ataque a su territorio y el secuestro de su presidente. México, Cuba, Brasil están amenazados. Panamá y su canal. Rusia y China están alertas. Inclusive la OTAN con sus miembros europeos, no sólo están sometidos como cervatillos, sino que han sido obligados a pagar la factura en la guerra de Ucrania y soportar humillaciones diarias de su “daddy” como se ha visto con relación a la pretensión de Trump de apoderarse de Groenlandia. Una Europa de las tres eses: sumisa, servil y sometida (5).

Por ello Irán representa una esperanza para nuestras sociedades que vislumbran en la resistencia de la nación persa, sus respuestas firmes y valientes frente a los ataques, el resistir y avanzar constituye un ejemplo a seguir y eso representa una amenaza para las potencias hegemónicas y arrogantes.

Frente a esa realidad distorsionadora de la lucha de defensa de su soberanía, Integridad territorial y dignidad que lleva a cabo Irán hay que salir con más fuerza que nunca con nuestras herramientas mediáticas, aquellas que están llegando con su mensaje: redes, conferencias, charlas, conversaciones, uso de medios alternativos, intervenir en aquellos medios totalitarios con nuestra opinión.

Hay que defender a Irán. Llenar las casillas de correos, Facebook, Instagram, X, YouTube con nuestros mensajes claros y contundentes llamándolos por su nombre: sionistas, genocidas, supremacistas, asesinos, criminales, violadores del derecho internacional, de los derechos humanos. Saqueadores, usurpadores.

Esa política de desestabilización, de acciones terroristas, de minimizar los efectos y presentarlos como meros asaltos, ataques armados, como si fuesen parte de una lucha lícita, que presenta a estos criminales como “rebeldes moderados”, “luchadores”, esa política necesita gobiernos y medios de comunicación que manipulen, desinformen, generando un torrente comunicacional tendencioso, sesgado, plagado de mentiras más allá de lo emotivo– definido hoy con el concepto de posverdad – un flujo comunicacional que desinforma de una forma estudiada, diseñada de forma tal que sirva a los propósitos e intereses que esos medios representan.

Por ello es fundamental dar la lucha contra la injusticia en todos los frentes. El combate contra la triada criminal: imperialismo, sionismo y wahabismo se da en el campo militar, político, diplomático, económico, ideológico y comunicacional. Combate diversificado que requiere decisión, voluntad, firmeza y pleno convencimiento que nuestros pueblos deben tener como norte el triunfo sobre el imperialismo y sus hijos putativos. Ese triángulo abominable ha dado la orden de manipular, de desinformar, ha ordenado a sus diarios, revistas, programas televisivos, radiales. Ha ordenado que sus funcionarios que por cientos de miles generan opinión en las redes sociales, minimicen los ataques contra Irán.

Hay que combatir la mentira y apoyar las acciones de control de las autoridades iraníes, su guía para la pacificación del país, pero también atender las legítimas demandas sociales, económicas y de seguridad que la población exige.
La defensa de la revolución islámica “es una necesidad innegable”. No se puede conceder un centímetro a las presiones, a las amenazas y a la acción desestabilizadora de los enemigos. No atender los cantos de sirena. Negociar, por supuesto, pero con los puntos claros sin concesiones, aquellas que tratan de ser impuestas después de haber llegado a acuerdos.

Todo ese camino debe ir acompañado de la represalia a quienes atacan, el castigo a culpables y cómplices de una manera ejemplar. Desde otras trincheras, el denunciar, dar a conocer los crímenes del imperialismo, el sionismo y el wahabismo son parte también de la labor en favor de nuestras sociedades. Esa es nuestra trinchera de aquellos que escribimos, hablamos en diversas redes, aquellos que hacemos clases, charlas, conferencias.

No temer al decir y hablar fuerte y claro. No caer en la trampa de la teoría del buenismo, que lo único que persigue es atenuar e incluso hacer desaparecer la lucha de los pueblos. Hago mía las palabras de Seyed Ali Jamenei “Sí, aplacamos la sedición. Pero eso no basta, Estados Unidos tiene que rendir cuentas. Peores que los criminales internos, son los criminales externos” (6). Claro y firme, sin eufemismos.

Pablo Jofré Leal

Periodista. Analista Internacional.

Articulo Para Hispantv

 

https://www.france24.com/es/medio-oriente/20260123-trump-afirma-que-una-armada-de-ee-uu-navega-hacia-ir%C3%A1n-golpeada-por-nuevas-sanciones

https://www.hispantv.com/noticias/asia-occidental/579689/hackers-datos-quinta-flota-eeuu

https://radio.uchile.cl/2018/09/26/manipulacion-y-desinformacion-otra-forma-de-terrorismo-contra-iran/

https://www.hispantv.com/noticias/opinion/638980/trump-davos-agonia-onu

https://www.hispantv.com/noticias/opinion/607167/europa-tres-servil-sumisa-sometida

https://khamenei.ir/



China vs. Estados Unidos en Latinoamérica: Un año de competencia que abre oportunidades

China vs. Estados Unidos en Latinoamérica: Un año de competencia que abre oportunidades

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

En este último año, Latinoamérica ha vuelto a ocupar un lugar central en la competencia entre China y Estados Unidos. Aunque esta pugna no es nueva, hoy se siente más intensa y más enfocada. Ambas potencias han ajustado sus estrategias, y la región se encuentra en una posición curiosa: al mismo tiempo cortejada, presionada y llena de posibilidades.

Por Juan de Dios Guevara

China (CN): Menos mega préstamos, más precisión estratégica

China ha pasado de financiar megaproyectos en carreteras y represas a enfocarse en áreas que considera estratégicas: tecnología, infraestructura digital y energía. Ya no busca solo construir, sino integrarse más profundamente en el funcionamiento económico de la región.

En la práctica, esto significa varias cosas:

  • Un comercio cada vez más fuerte: En países como Brasil, Chile, Perú, Bolivia y Uruguay, China es el principal socio comercial, superando a EE. UU.
  • Inversión más especializada: Las prioridades están en 5G, transición energética, tecnología financiera y plataformas digitales.
  • La Franja y la Ruta sigue creciendo: Más países se suman a esta iniciativa, Colombia por ejemplo, y el Puerto de Chancay, en Perú, inaugurado en 2024, se perfilan como una pieza clave del comercio entre Sudamérica y Asia.
  • Más acuerdos comerciales: Ecuador ya ratificó un TLC (Tratado de Libre Comercio), y otros países avanzan en esa dirección.
  • Diplomacia militar moderada: Existe, pero su interés principal sigue siendo económico.

China ofrece cooperación rápida, visible y sin demasiadas condiciones políticas. Pero también puede generar dependencia comercial o riesgos de deuda si no se negocia con cuidado.

Estados Unidos (US): Migración, seguridad y contención a China

La política estadounidense hacia la región estuvo marcada por la migración, la seguridad y la competencia directa con China. Gran parte de sus movimientos se explican por prioridades internas.

En este periodo, se ha observado:

  • Migración como eje central: Especialmente en relación con México y Centroamérica.
  • Economía con influencia selectiva: Aunque EE. UU. sigue siendo el principal inversionista y su comercio con la región duplica al de China, su influencia fuerte se siente principalmente en su vecindad más cercana.
  • Aranceles y presión comercial: Con la administración Trump regresaron las amenazas arancelarias para influir en la política migratoria.
  • Limitación a China: Estados Unidos busca frenar el acceso chino a sectores como semiconductores y tecnologías avanzadas.
  • Una ventana política: Con gobiernos más alineados a Washington en algunos países, ve una oportunidad para reforzar su presencia. Ejemplo: Milei-Argentina

Estados Unidos opera con una visión más reactiva que estratégica. Su agenda prioriza la seguridad, el control migratorio y el uso del comercio como instrumento de presión.

Dos potencias, dos estilos

  • CN: Comercio, inversión, tecnología
  • US: TLCs, seguridad, presión arancelaria

Zonas de influencia

  • CN: Sudamérica
  • US: México y Centroamérica

Sectores clave

  • CN: 5G, energía, puertos
  • US: Seguridad, migración, comercio tradicional

Riesgos

  • CN: Deuda, falta de transparencia
  • US: Disminución de influencia y polarización interna

Impactos en la región: Economía, sociedad y política

China

  • Economía: Es el gran comprador de materias primas; ofrece préstamos ágiles, pero a veces poco transparentes.
  • Social: Impulsa infraestructura y tecnología, pero también genera preocupaciones sobre privacidad y vigilancia.
  • Político: Su narrativa de “no intervención” atrae a muchos gobiernos, aunque puede debilitar la transparencia y los controles democráticos.

Estados Unidos

  • Economía: Mantiene fuertes TLCs e instituciones financieras. El nearshoring beneficia más a México que al resto.
  • Social: Tiene enorme influencia cultural, y trabaja en seguridad y desarrollo social. Pero existe cansancio ante su enfoque selectivo en derechos humanos.
  • Político: Lidera la seguridad hemisférica y trata de limitar a China, empujando a los países a tomar posición.

Oportunidades y advertencias para Latinoamérica

  1. Mayor margen de negociación

La competencia entre potencias abre espacio para que los países negocien mejor, diversifiquen socios y exijan mejores condiciones.

  1. Más riesgo geopolítico

La región se ha convertido en un tablero donde las presiones aumentan y los alineamientos pueden afectar la autonomía nacional.

  1. Menos cohesión regional

Organismos como CELAC u OEA se ven fragmentados por las diferentes simpatías hacia China o Estados Unidos.

¿Qué camino debería tomar la región?

  • No caer en la lógica de “elegir bando”.
    La autonomía estratégica debe ser prioridad.
  • Exigir transparencia en las inversiones externas.
    Especialmente cuando involucran grandes deudas o activos estratégicos.
  • Fortalecer instituciones, reglas y controles.
    La mejor protección frente a presiones externas es contar con instituciones sólidas y confiables.

China y Estados Unidos seguirán compitiendo. La verdadera pregunta es cómo puede Latinoamérica convertir esa rivalidad en una oportunidad para su propio desarrollo. Con visión, transparencia y estrategia, es posible transformar esta competencia externa en un impulso para el fortalecimiento interno de la región.

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Javier Milei se reunió con Laura Richardson en Tierra del Fuego

Javier Milei se reunió con Laura Richardson en Tierra del Fuego

TIEMPO DE LECTURA: 4 min.

Se reunió con la jefa del Comando Sur del ejército de ese país, la general Laura Richardson, quien días atrás estuvo en la Casa Rosada reunida con Posse, Mondino y Petri. El viaje del mandatario y sus funcionarios a Ushuaia sorprende, ya que hace dos días el Presidente no quiso ir a la isla para participar del acto por Malvinas.

El presidente de la Nación, Javier Milei, viajó a Tierra del Fuego con el objetivo de encontrarse con la general del Ejército norteamericano y jefa del Comando Sur, Laura Richardson. La llegada de Milei a Ushuaia fue inesperada para la política local: en la gobernación no sabían los motivos y ni siquiera estaban informados del viaje.

El mandatario liberal llegó a la provincia patagónica junto al ministro de Defensa, Luis Petri, y el del Interior, Guillermo Francos, su hermana Karina Milei y Nicolás Posse a bordo de un avión de la Fuerza Aérea. El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella no recibió a Richardson e incluso la consideró persona no grata, sin embargo la general hizo acto de presencia junto a Milei.

Tras el encuentro el presidente sostuvo: “El mejor recurso para defender nuestra soberanía es reforzar nuestra alianza estratégica con Estados Unidos y con todos los países que abrazan las causas de la libertad”. Además, agradeció “el apoyo del Gobierno de Estados Unidos” y aseguró que “los argentinos como pueblo tenemos una afinidad natural con Estados Unidos. Es una tradición que tiene en sus bases la libertad y la defensa de la vida”.

“Tristemente, la Argentina se apartó por mucho tiempo de esas ideas. Hoy las estamos volviendo a abrazar”, insistió Milei y expresó su “preocupación” por el hecho de que “occidente corre peligro” por las ideas “populistas” y “comunistas” que se manifiestan en la región.

Por otro lado, el líder libertario destacó que “es importante reforzar los lazos de amistad con Estados Unidos” y al respecto anticipó que “el Centro Logístico que se constituirá será el puerto de desarrollo más cercano a la Antártida”. Cabe señalar, que el Polo Logístico Antártico (el Centro que destaca Milei) es un proyecto del Ministerio de Defensa que venía avanzando durante la gestión de Alberto Fernández, pero que se frenó por completo con la llegada de Milei al poder a pesar de que Petri lo respaldó públicamente. Ahora podría retomarse por el apoyo de Estados Unidos.

Frente a los dichos y las acciones del presidente de la Nación con respecto a la visita de Richardson a Tierra del Fuego, varias fueron las voces de rechazo. Dado que la preocupación de fondo de los yanquis es el interés del Gobierno provincial en permitir una inversión de China para la construcción de un puerto de aguas profundas, que sería el más austral del planeta.

El primero en levantar la voz fue Melella que, antes de realizarse el encuentro, sostuvo: “No vamos a recibir formalmente, oficialmente y de ninguna manera a la Jefa del Comando Sur de los Estados Unidos porque realizan prácticas militares junto a Gran Bretaña del Atlántico Sur”.

A su turno, la senadora por Tierra del Fuego Cristina López (Unidad Ciudadana-Frente de Todos) se expresó en el mismo sentido al repudiar la presencia de Richardson en Tierra del Fuego al señalarla como parte “de los ejercicios militares junto al Reino Unido en nuestras Malvinas”.

Respecto del vuelo relámpago de Milei, la senadora fueguina criticó: “No vino a Tierra del Fuego a honrar a nuestro héroes en Malvinas. Tampoco envió funcionarios a las vigilias y actos en Ushuaia y Río Grande. Cuarenta y ocho horas después el admirado Margaret Thatcher llega a la capital de Malvinas a reunirse con la jefa del Comando Sur de Estados Unidos”.

El ex secretario de Asuntos Estratégicos de Defensa, Sergio Rossi, analizó el tema y dijo que el interés de EEUU es el paso interoceánico, aunque afirmó que la presencia norteamericana es innecesaria. “Con Chile funciona desde hace años la patrulla conjunta, no hace falta que venga la OTAN a cuidar el control del paso, se puede cuidar desde acá”, agregó el ex funcionario en diálogo con FM Master’s de Ushuaia. 

Rossi también analizó el giro del país en la política exterior y mencionó: “El problema no es la generala Richardson, es la política exterior del gobierno que es de subordinación sobreactuada y gratuita a Estados Unidos, Israel e Inglaterra” y lo diferenció de la política de relaciones carnales del menemismo: “La distancia entre Mondino y Guido Di Tella es como la que hay con Alaska. Aquello era una política, mala y que no dio frutos, pero tenía un poquito de cabeza. Esto es cualquier cosa”.

La llegada de Richardson al país horas después del día en que se conmemora un nuevo aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas, en la cual los estadounidense ayudaron al bando enemigo, por acción o por omisión, llama la atención y no es casual. Desde Trinchera repudiamos la presencia de la funcionaria estadunidense que lejos de recibirla con honores debería ser non grata. Sostenemos que la soberanía no se entrega ¡Fuera yanquis de Argentina, Fuera yanquis de América Latina!

El gobierno de PBA le pone freno al memorándum firmado entre Nación y Estados Unidos por el control de la hidrovía

El gobierno de PBA le pone freno al memorándum firmado entre Nación y Estados Unidos por el control de la hidrovía

TIEMPO DE LECTURA: 3 min.

El conflicto de intereses fronterizos que protagonizan Argentina y Paraguay en torno a la construcción de la hidrovía comercial dio un giro ante el memorándum firmado esta semana por el Gobierno nacional argentino. Mientras que Paraguay había dado vía libre hace tiempo a los anglosajones, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires intervino y pidió explicaciones al Gobierno nacional.

Tras el acuerdo entre ambas partes firmado bajo un memorándum por los encargados pertinentes de Estados Unidos y Argentina, que le dio vía libre a las fuerzas militares del país del norte a patrullar la zona fluviomarítima que se encuentra entre Argentina y Paraguay, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, reclamó explicaciones sobre lo firmado por ser un “golpe a la soberanía”.

Resulta que entre el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos, representado por Adriel McConnell, y por el Embajador de los Estados Unidos, Marc Stanley; y la Administración General de Puertos de la Nación (AGP), representada por su interventor, Gastón Benvenuto, y el Secretario de Empresas y Sociedades del Estado de la Jefatura de Gabinete de la Nación, Mauricio Gonzalez Botto; se firmó el documento de entendimiento que el país norteamericano necesitaba para asegurar su presencia en la frontera marítima que comparten Argentina y Paraguay. Esta situación está directamente vinculada a la construcción de la hidrovía que controlaría las fronteras acuáticas de ambos países, y a la perspectiva que cada Nación quiera encarar políticamente.

Según diversos analistas de la geopolítica, al país del norte lo pone nervioso hace años la avanzada de China en distintos acuerdos de inversión en infraestructura, y desde el año pasado se interesó con una mayor atención en la hidrovía a construir entre los dos países nombrados, a fin de “marcar el territorio” a los asiáticos. El problema aquí es la mirada nacionalista que pueda tener cada país en su industria, y si bien desde Paraguay los estadounidense ya tenían el visto bueno, el gobierno de Alberto Fernández lejos estaba de darlo. Sin embargo, todo cambió con el ingreso del ya conocido gobierno anarco capitalista de Javier Milei, que no cree en la patria o en el Estado.

Por lo mismo, esta semana el Gobierno nacional dio luz verde a que Estados Unidos continúe adelante con su propósito, pero el gobierno de la Provincia de Buenos Aires intervino en el asunto a través de un documento que exige información sobre los pasos que sucedieron a la firma del memorándum, a fin de revisar si están tramitados los pasos formales que requiere otorgar dicho permiso.

Está claro que al Gobierno provincial -que opera de manera proteccionista para los intereses nacionales-, estén o no bien hechos los pasos para tramitar dicho proceso, le preocupa principalmente que la acción de por si representa la entrega del control de un punto geográfico clave para el ejercicio de la soberanía argentina. Además, conforma el Consejo del Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable junto a las provincias de Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Santa Fe. Por esta razón, el ministro de gobierno de la provincia, Carlos Bianco, presentó el documento como un intento de freno a la avanzada del gobierno de La Libertad Avanza con Estados Unidos y Paraguay.

Por su parte, el oficialismo explicó que se trata de una acción que busca “profundizar el intercambio de información entre ambas gestiones para mejorar la eficiencia y el mantenimiento en la navegación, además de aportar al equilibrio ambiental y al desarrollo de infraestructura”. Sin embargo, este argumento por lejos no cierra en la oposición.

Asimismo, el diputado provincial de Unión por la Patria, Gustavo Pulti, realizó el pedido de información de manera púbica y advirtió que “se están produciendo una serie de hechos consumados que ponen el jaque a nuestra soberanía”, y que “es una realidad que debemos revertir reuniendo a todos los sectores decididos a defender el interés nacional de los argentinos”. Es importante recordar en ese sentido, que hace algunos días Inglaterra se auto entregó 166 mil kilómetros de territorio marítimo que rodea a las Islas Malvinas, extendiendo su territorio en perjuicio del argentino, y que ante esto no existió reclamo alguno de la Cancillería argentina, a cargo de Diana Mondino.

Burford, el buitre mas carroñero

Burford, el buitre mas carroñero

TIEMPO DE LECTURA: 5 min.

La justicia estadounidense falló en favor de todos los argumentos del fondo buitre “Burford”, que deja al Estado argentino a merced de pagarle 16 mil millones de dólares por la recuperación de YPF. Las inversiones en litigación, la especulación cuando avanza la causa y los réditos en la bolsa de Wall Street son algunas de las estrategias que el buitre más buitre utiliza para engordar a costillas de otros.

Parece que la suerte esta echada: finalmente, la jueza Loretta Preska, encargada de mediar entre el fondo Burford y el Estado argentino, falló de manera pronunciada en contra de este último. Entre las distintas consideraciones a tener en cuenta, la justicia de Estados Unidos decidió cargar con todos los argumentos en contra de la Argentina y tomar como medida el monto máximo a pagar: 16 mil millones de dólares.

Como ya se había explicado e interiorizado anteriormente en Revista Trinchera, el Estado nacional enfrentaba cargos en contra del fondo buitre “Burford”, a raíz de las bases y condiciones establecidas en la venta de Yactimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) en 1993, que pusieron al ejecutivo entre la espada y la pared cuando tomó la determinación de recuperar la petrolífera. Puntualmente, cuando el gobierno de Carlos Saúl Menem vendió YPF a la internacional Repsol, se indicó que si el Estado nacional quería recuperar la empresa, primero debía abrir un concurso público de compra de acciones a los acreedores. Probablemente, cualquier líder político que cuide su patrimonio e industria, y cualquier ciudadano que entienda la importancia de ello, no desearían en ningún escenario vender su petrolífera de bandera y menos lastrar con una atadura a las empresas compradoras en caso de querer recuperarla, pero la suerte ya estaba echada desde aquella década menemista.  

En 2012, el Estado nacional tomó la determinación de recuperar YPF sin consultar ni a propios ni a extraños; como quien recupera lo que siempre le perteneció. Le compró a Repsol el 51% de las acciones vendidas, y con ella llegaron Vaca Muerta y todo el caudal de potencialidades petrolíferas y energéticas que este yacimiento brinda. En esta instancia es donde entró el buitre más carroñero, Burford. Una empresa que no es especialista en petróleo ni energía. Mucho menos en inversiones financieras. Su especialidad es litigar en mega juicios y hundir la nariz en cuanto caso como el de YPF exista. Cuentan con un equipo de 350 abogados profesionales y expertos legales que compran juicios, financian litigios y a raíz de eso se benefician de las multas.

La empresa comandada por el egresado en leyes, Christopher Bogart, fue creada en 2009 y desde allí fue acrecentando su patrimonio a raíz de intervenciones de esta índole. En 2012, a tan solo tres años de su fundación, el buitre encontró la oportunidad de obtener rédito ante el vacio legal cometido por un Estado que comandó una justa recuperación, y compró las firmas de Eton Park y Petersen Energía, empresas accionistas minoritarias de YPF que, como todas, no obtuvieron la posibilidad de acto público para retener las acciones. De esta manera, Burford se “autofinanció” la litigación tazada en una base de 4.9 mil millones de dólares, que variaba en base a montos agregados de 7.6 mil millones por intereses debido los años transcurridos, y 3.4 mil millones si se tomaba como fecha de expropiación el 16 de abril (cuando se envió el proyecto de ley) y no el 7 de mayo, que es cuando el ejecutivo tomó el poder concreto de YPF. Finalmente, la jueza Preska coincidió con ambos argumentos en favor de Burford, por lo que, de momento, Argentina debería pagar 16 mil millones de dólares. Una nueva canallada financiera por parte de intereses extranjeros que acomplejaría aún más al país, sumado al ya conocido endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional.

En este sentido, las opciones que hoy maneja el Estado argentino para gambetear la estafa son dos: apelar a una segunda instancia y llegar a la Corte Suprema de Estados Unidos, o desconocer la sentencia por “cuestiones soberanas”, lo cual conllevaría riesgos que, como lectores de análisis políticos, imaginarán. No obstante, también se espera que el estudio “Sullivan & Cromwell LLT”, que representa a la Argentina, comience negociaciones previas al fallo final con Burford, para acomodar una cifra más asequible. También existe una instancia más de diálogo posible, en la que, por pedido de Preska, ambas partes deben presentar una oferta de pago que ronde el monto que ella misma consideró.

Según información publicada en Ámbito Financiero, la estrategia financiera utilizada por Burford desde que entró en la litigación de la causa fue la compra del 70%, repartido luego alrededor de diez fondos de inversiones. Actualmente, la entidad experta en juicios retiene el 30% de los derechos de la causa, y el restante 40% lo habría vendido en distintas ocasiones, conforme el juicio avanzaba y rendía valor especulativo en la bolsa de valores de Wall Street. De esta manera se explica la estrategia de ganancias del buitre, que según palabras del propio Bogart, ya obtuvo un retorno de “inversiones” en sentencias de 2.2 mil millones de dólares, equivalentes a un 88% promedio por juicio.

“No corresponde indemnizar a alguien que no sufrió un daño, como es el caso del fondo Burford”, declaró el presidente de YPF, Pablo González, para Radio 10. “YPF siempre cumple con sus contratos, negociamos con empresas internacionales que nos permitieron poner en valor Vaca Muerta, y todo lo que se viene haciendo en materia energética en el país”, agregó.

Ante la situación, y como ya no sorprende, sectores de la oposición capitalizaron electoralmente la estafa del fondo buitre ante el Estado nacional. Tanto la candidata a presidenta por Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, como el ex presidente del mismo espacio, Mauricio Macri, se hicieron eco del fallo y casi lo festejaron, derivando las culpas en quienes tomaron la decisión de recuperar el patrimonio de producción nacional. “Es lamentable que la oposición aplauda que un fondo buitre le gane un juicio al Estado”, explicó ante ello González.

Por último, el presidente de YPF profundizó: “Es una discusión que nos interpela sobre el horizonte energético que tiene la Argentina. Hoy estaríamos infinitamente peor sin esa decisión. Nos pone en alerta ante posiciones como la de Milei que dice que quiere privatizar YPF.”


Joaquín Bellingeri

Militando desde la información y la palabra contra el amarillismo oportunista y por una sociedad en la que predomine la equidad social.

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